The New Gate Capítulo 31 (parte 1).




Manual




Proyecto: 

Hola lectores, primero que nada: por la espera y paciencia tendran 3 cap en 1 semana o hasta 4 si los gringos sacan uno nuevo (Lectores: ¡¡¡¡BRAVO!!!!) Hay nuevos personajes y como siempre Shin robando corazones y Schnee defendiendo lo suyo :V y debido a que el manga ya llegó a la muerte de Girard, no pude evitar ponerme triste con su ausencia en el grupo. ¡¡¿POR QUÉ GIRARD NO ESTUVO ATRAPADO EN UN CRISTAL COMO FILMA O ALGO PARECIDO?!! ¡¡¿POR QUÉ?!! TT_TT

 

Los otros cap los estaré subiendo más adelante, pero no pasará de pasado mañana puesto que me falta un poco para terminarlos....... Disfruten del cap.....

 

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Después de sofocar la revuelta en Hinomoto, Shin se dirigió hacia la Montaña Sagrada Fuji para cumplir su promesa con Mikazuki Munechika, una de las Cinco Espadas Supremas.

 

Una vez fuera del territorio de Kujou, el grupo de Shin procedió a su destino con un carruaje de caballos. Correr a pie habría sido más rápido, pero no tenían ninguna razón en particular para apresurarse.

 

Viajaban a menor velocidad que cuando habían viajado a los territorios de Futaba y Shijou para reprimir la revuelta, pero su transporte era mucho más rápido que el promedio.

 

Filma: “── entonces, ¿por qué esta dama Espada Suprema, que tiene un nombre que no grita otra cosa más que peligro, quiere hablar contigo?”

 

Filma preguntó a Shin, quien estaba sentado en el asiento del cochero.

 

En la era del juego, los personajes de apoyo no podían luchar contra las Cinco Espadas Supremas, por lo que no solo Filma, tampoco Schnee y Shibaid sabían cuán poderosa era Munechika.

 

Sin embargo, al saber de Shin sobre su nivel y equipamiento, pudieron medir el nivel de peligro que ella representaba.

 

Está por encima del nivel 900 y equipada con equipo de grado Antiguo. Incluso para Schnee y los demás, que poseían una fuerza abrumadora según los estándares de este mundo, ella no era un oponente al que pudieran enfrentarse sin preparación.

 

Shin: “No sé la razón, para ser honesto. Pero ella ha estado presente desde antes ‘Dusk of the Majesty’, ella podría tener algo importante que decir, ¿no?”

Schnee: “¿No habrá ningún peligro?”

Shin: “Hablamos y cruzamos espadas en un duelo, pero no había nada particularmente sospechoso. Incluso si estaba hambrienta de una batalla seria, se estaba manteniendo bajo control.”

 

Shin respondió a la pregunta de Schnee mientras recordaba cómo Munechika había retirado su espada de madera antes de ponerse completamente seria.

 

No se podía decir que ella no deseara pelear, pero Munechika no era del tipo que solo habla de batallas.

 

Incluso si Karin y Kanade la hubieran visitado solas, probablemente habría pedido otra cosa a cambio de la hierba, o nada en absoluto.

 

Filma: “Estoy preguntando solo por si las dudas, pero ella no va a decir que se enamoró de ti como lo hizo Karin, ¿verdad?”

Shin: “Vamos Filma, la cosa del matrimonio arreglado fue algo que la madre de Karin empujó sola...”

Filma: “Ya lo escuché. Pero sus ojos eran los de una doncella enamorada, ¿sabes? No me vas a decir que no tenías idea ahora, ¿verdad?”

Shin: “Como que... lo noté, sí.”

 

Cualquier persona normal habría notado si lo expresara claramente. Shin no era la excepción, pero al mismo tiempo lo encontró extraño.

 

Shin: “El comportamiento de Karin cambió después de que rechacé el matrimonio arreglado. Realmente no entiendo por qué sucedió eso. ¿Por qué actuar como si estuvieras enamorado después de que te han rechazado? ¿No es todo lo contrario por lo general?”

 

Shin no podía entenderlo.

 

Filma: “Apuesto a que no se dio cuenta de sus sentimientos hasta tarde. Ella tenía esta aura de ‘Yo vivo por la espada’ y todo eso.”

Shin: “.... no lo entiendo después de todo.”

 

Shin sabía cómo se sentía querer a alguien, pero no podía entender las circunstancias de Karin.

 

Filma: “Dejemos de hablar sobre cosas pasadas. Entonces, ¿qué clase de persona es esta Munechika?”

Shin: “Realmente no la conozco tan bien. La primera vez que la vi fue──.”

 

Shin habló sobre cómo trajo a Karin y a Kanade a la cima de Fuji y cómo luchó contra Munechika por la hierba medicinal.

 

Yuzuha: “Ella era fuerte.”

Shin: “Sí, como dijo Yuzuha, el manejo de su espada era otra cosa. Yo no podría ganar en un combate habilidad con espada. Sin embargo, si todo estuviera permitido, sería diferente.”

 

Shin habló mientras recordaba su duelo contra Munechika. Si pudiera usar magia y habilidades, no había forma de que pudiera perder.

 

Shibaid: “Hmm, sí, un Shin desencadenado seguramente encontraría una forma de ganar, incluso si es inferior en habilidad con la espada.”

Schnee: “Shin nunca pierde, después de todo.”

 

En contraste con el análisis racional de Shibaid de la fuerza de Shin, Schnee replicó como si ella encontrara absurda la idea de Shin perdiendo. Parecía tan inflexible que Tiera no pudo evitar reaccionar.

 

Tiera: “Ehm, ¿maestra...?”

Schnee: “... ejem. Estamos casi en Fuji.”

 

Después de toser para cambiar de tema, Schnee notó que habían llegado a su destino.

 

Fuji estaba imponente delante del carruaje de caballos.

 

Como siempre, una espesa niebla cubría todo el pico.

 

Tiera: “Escuché que la niebla no desaparece, pero el bosque parece ser bastante tranquilo.”

 

Tiera susurró después de mirar la niebla, luego el bosque.

 

Shin: “¿En serio?”

Schnee: “Estamos cerca del bosque del Árbol del Mundo. Supongo que fuerzas misteriosas están trabajando.”

 

Schnee respondió la pregunta de Shin mientras miraba el bosque que se extendía al pie de Fuji, al igual que Tiera.

 

Shibaid: “Escuché que hay monstruos de alto nivel por aquí también, pero ¿es cierto?”

Shin: “En promedio, los monstruos están en el nivel 500, lo mismo que antes. Pero el Orochi de Ocho Cabezas en la cima es de una categoría completamente diferente. Su nivel es 833.”

 

Shibaid gruño después de escuchar la respuesta de Shin.

 

Shibaid: “Puede ser más bajo que Munechika, pero aun así no es un oponente que podamos subestimar.”

Shin: “No vamos a pelear, así que creo que todo irá bien. Cuando visité Fuji la última vez tampoco fue agresivo.”

 

Algunas cabezas miraban a Shin con curiosidad, otras incluso dormían: parecía que cada cabeza tenía una personalidad distinta. Era un monstruo poderoso, pero como Shin solo había visto tal comportamiento, para él parecía más lindo que peligroso.

 

Shin: “De todos modos, empecemos a escalar. No tenemos que preocuparnos por los monstruos con los miembros que tenemos aquí, pero no bajen la guardia.”

Schnee: “Entonces bien, voy a tomar la iniciativa de ir adelante.”

 

Schnee caminaba a la cabeza, con Shin y los otros detrás de ella. Mirando el grupo desde arriba, Tiera estaba en el centro, Shin a la derecha, Filma a la izquierda y Shibaid en la retaguardia. Yuzuha estaba sobre el hombro izquierdo de Shin.

 

Con Kagerou cerca, no había necesidad de enfocarse en proteger a Tiera, pero ellos asumieron esa formación naturalmente.

 

Tiera portaba un arco como arma principal. Tomar una formación centrada en el apoyo trasero se había convertido casi en una segunda naturaleza para el grupo de Shin.

 

Shin: “Estamos entrando en la niebla.”

 

El grupo penetró el área oculta por la niebla, con su formación intacta.

 

A diferencia de cuando Shin había venido con Karin y Kanade, no se movieron sigilosamente esta vez; pero gracias a la guía precisa de Schnee, pasaron por el área de niebla sin encontrar ningún monstruo.

 

Tal vez porque había sentido la aproximación del grupo de Shin, después de emerger de la niebla encontraron que las cabezas de Orochi los estaban esperando.

 

Tiera: “E-enorme...”

 

Tiera no pudo ocultar su sorpresa ante la imponente figura del monstruo. Al igual que la última vez, el Orochi de Ocho Cabezas estaba mirando al grupo de Shin con curiosidad.

 

Tal vez porque eran muchos, o porque había sentido sus altos niveles, esta vez las 8 cabezas estaban obsesionadas con ellos.

 

Schnee: “Es cierto, no siento intimidación u hostilidad de él.”

Shibaid: “Hmm, supongo que no necesitamos ser cautelosos.”

 

Schnee y Shibaid relajaron sus posturas después de mirar a Orochi.

 

Filma: “Más bien, estoy más preocupada por aquello.”

 

A diferencia de Schnee y los demás, Filma estaba mirando hacia el interior del pequeño santuario.

 

Unos momentos después de su comentario, algo brilló desde dentro del santuario.

 

Munechika: “Viniste antes de lo esperado, Shin.”

Shin: “Dije que no te haría esperar.”

 

La fuente de la luz era la armadura con la que Munechika estaba vestida. Estaba caminando hacia el grupo, sosteniendo su casco con su mano izquierda.

 

Munechika: “No hay necesidad de actuar de manera formal, teniendo en cuenta nuestra relación.”

 

Munechika puso su mano sobre el hombro de Shin, su cara se acercaba a la de él. Sorprendentemente cerca.

 

Shin: “Bueno... solo recuerdo que cruzamos espadas una vez, eso es todo.”

 

Shin no tenía idea de por qué ella actuaría de manera tan íntima con él y presionó una respuesta a pesar de su confusión. Recientemente la había ayudado a derrotar a los Demon Foxes, pero no creía que eso fuera suficiente para que ella actuara tan cariñosamente.

 

Munechika: “Ah, ahora que lo pienso, todavía no había hablado de eso. ‘Me hiciste caer bastantes veces, no te dejaré decir que gané por casualidad’... dijiste cosas como estas antes de nuestro último duelo, ¿verdad? Después de que te fuiste, pensé en esas palabras. Me tomó unos días, pero lo recuerdo claramente.”

Shin: “¿Podría ser que recuerdas las memorias de la era del juego?”

 

Era algo de más de 500 años antes. No era algo que uno normalmente recordaría.

 

Munechika: “Probablemente sería imposible si un disparador. No pensé que podría recordarlo tan claramente tampoco.”

 

Munechika explicó cómo ella no había recordado solo al mirarlo durante el duelo. Las palabras de Shin fueron lo que actuó como disparador.

 

Munechika: “Ese día, dije que quería volver a hablar contigo... tal vez porque lo había recordado inconscientemente.”

Shin: “¿Cuánto sabes de mí?”

Munechika: “No sabía mucho sobre ti personalmente desde el principio. Pero recuerdo lo ardiente que era tu espada cuando peleábamos, ¿sabes?”

 

La mano que descansaba sobre el hombro de Shin se movió hacia su rostro.

 

Munechika: “Hay otras personas además de ti que me derrotaron. Pero nadie me desafió tantas veces como lo hiciste tú. Cuanto más lo recordaba, más sentía mi pecho caliente y.… bueno, ¿no es esto muy grosero de tu parte?”

 

Las últimas palabras de Munechika, dirigidas a la persona que había aparecido repentinamente ante ella, fueron dichas mientras sus hombros caían.

 

La persona que cortó la progresivamente decreciente distancia entre Shin y Munechika fue Schnee.

 

Schnee: “Mis disculpas, pero será un problema si te acercas más a Shin.”

Munechika: “Un problema, hmm. ¿No quieres decir que estás celosa?”

Schnee: “.........”

 

Las palabras burlonas de Munechika se encontraron con una aguda mirada de Schnee.

 

Shin: “Está bien, está bien, deténganse, ¡deténganse digo! Schnee, te clamas también, ella no habla en serio de todos modos. Munechika, ¡basta de bromas!”

Munechika: “Hehe, ya sabes cómo es. Solo te puse una mano en el hombro, pero sentí una mirada de miedo desde allí... por supuesto que gustaría molestar un poco. Y ahora tu tono formal también desapareció, ¿verdad?”

Shin: “Dame un respiro...”

 

Shin suspiró, sus manos estaban sobre los hombros de Schnee para calmarla. De todo corazón deseo que dejaran de hacer que el estado de ánimo fuera peligroso.

 

Filma: “Bueno, tengo que decir que ella es muy diferente de lo que esperaba.”

Shibaid: “De hecho, esto no es lo que sugirieron las palabras de Shin.”

 

Al presenciar la escena, Filma y Shibaid quedaron perplejos.

 

Habían confirmado su nivel y estaban seguros de que tenía que ser realmente fuerte. Pero el sentimiento de intimidación a menudo asociado con poderosos guerreros no se encontraba por ningún lado, de ahí sus comentarios.

 

Tiera: “Ehm, ¿Shin? Creo que deberías quitar tus manos ahora.”

Shin: “¿Hm? Ah, ¡aah! ¡Lo siento!”

 

Shin miró en frente de sí mismo después de escuchar el comentario de Tiera, solo para encontrar a Schnee congelada en su lugar, completamente roja.

 

Schnee: “.... eso no es, un problema.”

 

Tal vez avergonzada de que la vieran sonrojarse así, Schnee murmuro mientras mantenía la cabeza baja.

 

Munechika: “Jaja, ustedes nunca son aburridos de ver.”

Shin: “¿Y de quién es la culpa? Bueno, déjame escuchar el resto de la historia.”

Munechika: “Disculpas, hacía tiempo que no me divertía tanto. Vayamos al grano, Shin. Creo que conozco tanto tu poder de lucha original como tu personalidad. Como tal, hay algo que deseo preguntarte.”

 

Munechika estaba sonriendo al principio, pero cuando se acercó al corazón del tema, su expresión se volvió completamente seria.

 

Shin: “¿Eso es algo que mis compañeros también pueden escuchar?”

Munechika: “Sí, no es un problema. Después de todo, ya que comandas un Element Tail, se puede decir que no estás exento de esto.”

 

Munechika habló mientras miraba a Yuzuha. Al escuchar que era algo relacionado con Element Tails, Shin imagino que estaba relacionado con las líneas de Ley.

 

Munechika: “Ven. Hay algo que deseo mostrarte.”

 

Siguiendo a Munechika, quien se había dado la vuelta, el grupo entró al santuario.

 

Después de aproximadamente 5 minutos, una luz roja ingresó a su campo de visión.

 

Munechika: “Este es el señor original de Fuji, Kagutsuchi.”

Shin: “Eso es...”

 

Mirando la fuente de la luz, todos se quedaron sin palabras.

 

La luz roja provenía de un cristal rojo en forma de fénix.

 

El Kagutsuchi cristalizado, con las alas extendidas como si estuviera protegiendo algo, emitió una luz roja que iluminó brillantemente la habitación.

 

Shin: “¿Qué está pasando aquí?”

Munechika: “En el pasado, el miasma se filtraba en las líneas de Ley. Para restaurar el equilibrio de las líneas de Ley, se volvió así. A pesar de la apariencia, Kagutsuchi no está muerto. ¡Puedes salir ahora! ¡Estas personas no son peligrosas!”

 

Munechika gritó hacia el cristal. Shin se estaba preguntando qué estaba haciendo, cuando algo se movió de las sombras detrás del cristal.

 

Una pequeña criatura del tamaño de un puño saltó desde el cristal, batiendo con seriedad sus pequeñas alas y aterrizó en la cabeza de Munechika.

 

Kagutsuchi: “¡Pii!”

Munechika: “¡Mal! Aterriza en mi hombro, no en mi cabeza, ¿cuántas veces te lo he dicho?”

 

Declarando su presencia extendiendo sus alas en la cabeza de Munechika había un pajarito de plumaje rojo.

 

Era un poco grande para ser un pájaro bebé, pero era como un polluelo un poco más grande pintado de rojo, se veía muy esponjoso.

 

Kagutsuchi: “¡¡Pii!!”

Yuzuha: “‘Bienvenido, compañero del Element Tail’ es lo que dijo. 2 veces.”

 

Para el grupo de Shin, sonaba como si estuviera llorando, pero según Yuzuha, los dos “Pii” habían dicho lo mismo.

 

Shin: “¿Entiendes lo que dice?”

Yuzuha: “Más o menos.”

 

Yuzuha explicó que tal vez porque ambos pueden influir en las líneas de Ley, también pueden comunicarse.

 

Munechika: “Podría verse así ahora, pero este es Kagutsuchi. Al menos, una parte de él.”

Shin: “¿Puede hacer algo como eso?”

Munechika: “Aunque conserva poca fuerza. Simplemente puede comunicarse, eso es todo.”

Kagutsuchi: “¡Pii! ¡Pii!”

 

El Kagutsuchi bebé picoteo a Munechika con su pico redondeado. Munechika no parecía estar lastimada en lo más mínimo.

 

Munechika: “Lo sé. Más que eso, ¿qué pasó con Tsunetsugu y Mitsuyo? Deberíamos hablar con ellos también.”

 

Parecía que Munechika también entendía el discurso de Kagutsuchi.

 

Los nombres mencionados por Munechika, Tsunetsugu y Mitsuyo, eran nombres de Espadas Supremas como ella.

 

Shin: “¿Hay otros de las Cinco Espadas Supremas?”

Munechika: “Aunque solo dos. Te explicaré. ── Aquí están.”

 

2 siluetas aparecieron del corredor al lado del Kagutsuchi cristalizado.

 

El primero era un anciano probablemente mayor de 60 años, a juzgar por su apariencia.

 

Su pelo peinado hacia atrás era de un gris plateado. Estaba observando al grupo de Shin mientras se acariciaba la barba descuidada, pero no mostraba una sola apertura. Usaba un equipo de protección tipo samurái en los hombros, piernas y alrededor de la cintura.

 

La otra espada era una chica joven en su adolescencia que, como Munechika, llevaba armadura en todo el cuerpo, con casco incluido.

 

Ella no era muy alta y parecía bastante delgada también. Sus coletas gemelas y sus bonitas facciones le hacían parecer muy linda, pero su mirada fría y aguda destruyó esa impresión.

 

A pesar de lucir joven, parecía ansiosa por luchar; su armadura negra con borde amarillo tenía un diseño diferente al de Munechika.

 

Tsunetsugu: “Hoho, acabamos de llegar por la llamada de Kagutsuchi, quien diria que tendríamos invitados también.”

Mitsuyo: “¿Munechika? ¿Dejaste entrar a personas aquí sin nuestro permiso?”

Munechika: “Porque involucra a Yasutsuna y Kunitsuna. Y suprime esa intención asesina un poco, Mitsuyo. Si fueran peligrosos, estuviese aquí o no, Kagutsuchi no habría salido, ¿verdad?”

Kagutsuchi: “¡Pii!”

 

Justo después de su aparición, la joven creó un estado de ánimo tenso. El [Analyze] de Shin mostró su nombre como Oodenta Mitsuyo.

 

El anciano que anciano que apareció con la niña era Juzumaru Tsunetsugu.

 

El nivel de Mitsuyo era 908, Tsunetsugu era 941. Ambos nombres provenían de las espadas en las que se basaban.

 

Munechika: “Mira al Element Tail en este hombre, en el hombro de Shin. Ningún Element Tail seguiría alguna vez a alguien que interrumpe el flujo de las líneas de Ley. Son las personas de las que hablé antes, que podríamos solicitar para ayudarnos. Además, con respecto a Shin, esta no es la primera vez que lo vez. Mitsuyo, incluso perdiste contra él una vez. Trata de recordar.”

 

Munechika ya había hablado sobre el grupo de Shin con ellos, al parecer. Miró al Element Tail como dijo Munechika y, con una queja tipo gruñido, reprimió su intención asesina.

 

Las últimas palabras de Munechika, sin embargo, la llevaron a mirar a Shin aún más agudamente.

 

Mitsuyo: “‘Mientras no tengan pensamientos impuros, ellos pueden ser dignos de confianza’. Kagutsuchi también dijo lo mismo, así que lo creeré. Pero hay una cosa que no puedo aceptar. ¡¿He perdido?! ¡¿Qué quieres decir exactamente?!”

Munechika: “No levantes la voz, Mitsuyo. Aunque duela, el único de nosotros que no perdió es Tsunetsugu.”

Tsunetsugu: “¿Un viejo como yo? Es verdad que puedo contar las veces que perdí con los dedos de una mano... hmm. Joven, intenta mostrarme tu intención asesina.”

Shin: “¿Eh?”

 

Shin quedó estupefacto ante la repentina solicitud de liberar su intención asesina.

 

Tsunetsugu: “Verás, este viejo de aquí es malo para recordar nombres y rostros.”

Shin: “Ya veo, entonces entiendo. Aquí voy.”

 

Shin miró a Tsunetsugu con una intención asesina. Aparte de la reacción de Tsunetsugu, Mitsuyo también abrió los ojos de par en par.

 

Tsunetsugu: “Hoho, ya veo, ya veo. Sentí esta intención asesina hace mucho tiempo. No perdí, pero tampoco gané. No recuerdo haberte matado.”

Shin: “Eso es porque sentí que no podía ganarte y hui de inmediato.”

 

En las batallas contra las espadas antropomorfizadas, también era posible huir, ya que las espadas no podían salir de un específico rango de batalla.

 

Perder ante un arma y morir significa naturalmente recibir una penalización por morir, por lo que muchos jugadores huyeron en lugar de arriesgarse. Sin embargo, pocos lograron huir con éxito.

 

Tsunetsugu: “¡Kahah! ¡Fue una carrera excelente!”

 

En la era del juego, Shin había logrado obtener cuatro de las Cinco Espadas Supremas.

 

Había obtenido a [Mikazuki Munechika] poco antes de que terminara el evento y el tiempo se agotó en [Juzumaru Tsunetsugu]. El [Juzumaru Tsunetsugu] que Shin tenía era algo que había obtenido en un evento de reposición.

 

A juzgar por la conversación de las tres espadas, no tenían recuerdos del evento de reposición.

 

Mitsuyo: “¡Que! ¡¿Dices que me derrotaste y no derrotaste a Tsunetsugu?! ¡¡Derrótanos a todos apropiadamente!!”

Shin: “¡No seas ridícula! Apenas pude derrotar a Munechika antes de que se acabara el tiempo. Podría haber peleado algunas veces, pero no había suficiente tiempo.”

 

Mitsuyo, insatisfecha de que la persona que la había derrotado no derrotara a Tsunetsugu, una Espada Suprema como ella, le reclamaba a Shin.

 

Shin había intentado estudiar sus patrones de ataque, como cuando pelea contra un jefe, pero no tenía tiempo suficiente para llevarlo a cabo.

 

Teniendo en cuenta sus estadísticas y equipamiento en ese momento, incluso si tuviera mucho tiempo, probablemente habría sido difícil. Shin aún no poseía su poder actual.

 

Munechika: “Entonces, ¿lo recuerdas? Mitsuyo.”

Mitsuyo: “Hngh, bueno, creo que luchamos antes...”

 

Mitsuyo asintió mientras murmuraba algo. Ella no mencionó haber perdido, pero la frustración era claramente visible en su expresión.

 

Mitsuyo: “¡Pero! Tal vez eso sucedió en el pasado, pero eso no significa que deba ser fuerte ahora también. Sucedió hace 500 años, después de todo.”

Munechika: “Me aseguré de verificar eso al cruzar espadas con él. Su agudeza aumentó y no sentí impurezas que lo llevarían a contaminarse con miasma. Si algo extraño le hubiera sucedido a Shin, dudo que ellos simplemente se sentaran y no hicieran nada también.”

 

Munechika respondió el comentario de Mitsuyo mirando hacia el grupo de Shin.

 

Lo que sus ojos encontraron fue una Schnee ligeramente sonrojada, observando silenciosamente a Filma y Shibaid y luego a Tiera, que estaba tratando de mantenerse al tanto de la conversación.

 

Shin: “Ehm, entonces al final, ¿qué es lo que quieres que hagamos? ¿Dijiste que no estoy relacionado?”

Munechika: “Sí, lo siento. Es mi culpa que no estuviéramos exactamente en la misma página de mi lado.”

Tsunetsugu: “Bueno, si Munechika dice que no hay problemas, entonces yo también lo creo. Mitsuyo, deberías dejar de quejarte.”

 

Junto a la disculpa de Munechika, Tsunetsugu asintió en aceptación. Al mismo tiempo, sin embargo, agregó un comentario innecesario, recibido por un grito enojado de Mitsuyo.

 

Mitsuyo: “¡¿Quién se está quejando?!”

Kagutsuchi: “¡¡Pii!!”

Mitsuyo: “Hnngh.... lo entiendo. Continúa.”

 

Debido al reproche del Kagutsuchi bebé, Mitsuyo instó de mala gana a Munechika a continuar hablando.

 

Munechika: “Entonces, continuaré. Lo que quería pedir a Shin y a su grupo era ayudarnos a buscar a dos de nuestros compañeros Espadas Supremas.”

Shin: “Las 5 espadas... no, 5 personas... ¿no están aquí?”

 

Shin no lo había expresado en palabras, pero se preguntaba por qué solo dos de ellos, Mitsuyo y Tsunetsugu, habían salido.

 

La respuesta fue, porque ellos no estaban allí en primer lugar.

 

Munechika: “Creo que tu Element Tail probablemente lo sepa. Sucedió hace aproximadamente 500 años, cuando la corteza del mundo cambió. En ese período, el miasma repentinamente se filtró en las líneas de Ley.”

 

Munechika explicó que los demonios probablemente hicieron algo cuando las líneas de Ley estaban en un estado de caos.

 

Shin: “Aparecieron grandes multitudes de monstruos, también se formaron áreas peculiares, ¿tal vez?”

Munechika: “Exactamente. Nosotros también fuimos arrastrados en ello.”

 

La contaminación de las líneas de Ley y la corrupción de los Lugares Sagrados a través del miasma también fue un evento en la era del juego. En el juego era suficiente con derrotar a los monstruos y demonios causantes del fenómeno, pero en este mundo las cosas no serían tan simples.

 

El territorio alrededor de Fuji se movió repetidas veces hacia arriba y hacia abajo debido a los cambios de corteza, haciendo que las Cinco Espadas Supremas, normalmente siempre separadas una de la otra, se unieran en un solo lugar.

 

Munechika continuó contando cómo, gracias al poder de Kagutsuchi, lograron restablecer el equilibrio en las líneas de Ley, pero luego ocurrió el incidente.

 

Munechika: “Se suponía que las líneas de Ley se habían calmado, cuando de repente un grueso miasma entró en ellas. Para restaurarlos de nuevo, Kagutsuchi tomó esta forma actual, pero Yasutsuna y Kunitsuna fueron tragados por el miasma y desaparecieron.”

Shin: “Es increíble... es verdad que Yuzuha también sufrió a causa del miasma, pero...”

Yuzuha: “Kuu, tal vez sucedió, en todo el mundo.”

 

Yuzuha, que al igual que Kagutsuchi usó sus poderes para reprimir los cambios en la corteza, habló con cierta inquietud en su voz.

 

Shin: “En ese caso no puedo simplemente dejarlo pasar tan fácilmente. ¿Tienes alguna pista?”

Munechika: “No es como si no hiciéramos nada exactamente durante todo este tiempo. Nosotros, las Cinco Espadas Supremas, podemos sentir la presencia del otro. Nos tomó un tiempo debido al miasma, pero hemos encontrado la ubicación general en la que deberían estar.”

 

Munechika respondió las dudas de Shin. Esa información era más de lo que esperaba.

 

Shin: “Permítanme pedir confirmación, ¿pero ninguno de ustedes pudo ir a su encuentro?, o, mejor dicho, ¿traerlos de vuelta?”

Mitsuyo: “¡No te estaríamos preguntando si pudiéramos!”

Tsunetsugu: “Tranquila, Mitsuyo. No comiences a morder en cualquier oportunidad que tengas. No obstante, entiendo lo que quiere decir el chico. Sin embargo, no podemos ir más allá de un radio determinado. Ya sabes de lo que estoy hablando, ¿verdad, chico?”

Shin: “... ya veo, es por eso que dijiste que las Espadas Supremas, que normalmente nunca estarían juntas, se han reunido.”

 

Las Cinco Espadas Supremas no podían moverse más allá de un cierto radio, era una de las reglas del evento. Sin relación con las intenciones de los desarrolladores, esto también se aplicó al mundo actual, eso entendió Shin por las palabras de Tsunetsugu.

 

Tsunetsugu: “Fuji también es diferente de la era del juego. Estamos atados a la tierra. Por eso, no podemos ir a buscar a Yasutsuna y Kunitsuna. Pero debido a que estamos atados a la tierra, pudimos reunirnos debido a los movimientos de la tierra. Si hubiéramos sido liberados repentinamente de tales vínculos, probablemente no habríamos llegado a la región gobernada por Kagutsuchi. En ese caso, nadie podría haber protegido este lugar: Fuji se habría convertido en una cueva de monstruos. Si fue la fortuna o la desgracia, al final, no puedo decirlo.”

 

Tsunetsugu habló mientras jugueteaba con su barba descuidada.

 

Shin: “No se puede saber, eso es verdad.”

Tsunetsugu: “Bueno, en cualquier caso, solo podemos hacer lo que podamos ahora. Disculpa por interrumpirte. Munechika, continua.”

Munechika: “Sí, entonces... hemos rastreado más o menos la ubicación de Yasutsuna y Kunitsuna. Nos gustaría pedirle que vaya a recogerlos.”

 

Shin: “Ya veo. Entiendo que es algo que no puedes pedirle a la gente de aquí.”

 

Las Cinco Espadas Supremas eran oponentes con los que incluso Schnee y los demás pasarían un mal momento frente al enfrentarse un a uno.

 

Ahora que Shin había renovado su equipo y habían tenido un aumento de poder, podrían enfrentarse cara a cara con ellos, pero para los antiguos personajes de apoyo de Shin, como eran en el pasado, sería una batalla muy peligrosa.

 

Al mismo tiempo, para los habitantes del mundo actual era una petición casi imposible.

 

Incluso los ex jugadores que podían igualarlos eran limitados en número.

 

Shin: “Cooperare si conocemos la ubicación, ¿qué piensan los demás?”

Schnee: “Te seguiré, Shin.”

Filma: “Lo que dijo Schnee.”

Shibaid: “Hmm, si miasma está involucrado no podemos ignorarlo.”

Tiera: “Yo también creo que es mejor aceptarlo.”

Yuzuha: “¡Kuu! ¡¡Vamos!!”

 

Todo el grupo respondió positivamente a la pregunta de Shin, aunque con diferentes motivos.

 

Kagerou seguiría a Tiera, así que todos estuvieron de acuerdo naturalmente.

 

Shin: “Está decidido entonces. El más cercano primero... no, ¿cuál debería recogerse lo antes posible?”

 

Shin cambió su pregunta a mitad de camino.

 

Si fueron dañados por miasma, era mejor priorizar el que estuviera más contaminado.

 

Munechika: “Eso no lo sé. Estaba pensando en hacerte ir hacia la más cercana.”

 

Munechika declaró nuevamente que todo lo que podían decir era la distancia y dirección general.

 

Shin: “Eso no ayuda. Entonces, ¿dónde está el más cercano?”

Munechika: “El más cercano, bueno, está en las profundidades de la mazmorra debajo de esta misma montaña. Supongo que decir “mazmorra secreta” te facilitará la comprensión.”

Shin: “Fuji... ¿una mazmorra secreta?”

 

Las palabras de Munechika tomaron a Shin por sorpresa. Había escuchado rumores de una mazmorra escondida debajo de Fuji, pero nadie en realidad había ido allí o incluso lo había visto.

 

También existía la posibilidad de que quien lo encontrara lo hubiera escondido.

 

Munechika: “Eras un jugador, entonces deberías saber bastante, ¿no?”

Shin: “Entonces los rumores eran verdad. Pero entonces podrías ir a ese lugar, oh, ya veo. La mazmorra se considera un área diferente.”

Munechika: “Correcto. Estar tan cerca, pero no poder hacer nada... eso fue irritante.”

 

Al mismo tiempo que Munechika decía estas palabras, las expresiones de Mitsuyo y Tsunetsugu también se nublaron. El dolor de no poder salvar a sus compañeros era claro incluso si no lo expresaban con palabras.

 

Shin: “Lo tengo. Entonces, ¿las profundidades de la mazmorra?”

Munechika: “Sí. Siempre y cuando las percepciones de mí y de Kagutsuchi no estén mal, Yasutsuna está en algún lugar en los pisos inferiores de la mazmorra. Sin embargo, si la mazmorra secreta también fue afectada por el miasma podría estar escondida en algún lado, así que si vas a la parte más profunda pero todavía no encuentras nada, tendremos que pensar qué más hacer.”

 

La mazmorra de Fuji estaba originalmente bajo el control de Kagutsuchi, por lo que sabía de su estructura interna, aunque no completamente.

 

Sin embargo, no podían descartar la posibilidad de que hubiera sido deformado por el miasma: por lo tanto, incluso los gritos usualmente enérgicos de ¡pii! De Kagutsuchi ahora sonaban como un débil “pii...”.

 

Shin: “Entendido. Esta vez, tendremos que explorar como si quisiéramos mapear toda la mazmorra. Si usamos habilidades de tipo detección, puede llevar algo de tiempo, pero es posible, después de todo.”

Munechika: “Me disculpo por cargarte con esto. Si pudiera ir personalmente, podría detectar una posición más precisa.”

 

Munechika afirmó que, si pudieran acercarse al objetivo, la precisión de su detección aumentaría también. Si tan solo pudieran traer a Munechika, que estaba atada a la ubicación actual, con ellos... pensando esto, una pregunta apareció en la mente de Shin.

 

Shin: “Dime, Munechika. Tu forma original es la espada [Mikazuki Munechika], ¿verdad?”

Munechika: “Así es. La espada que llevo es, aunque muy similar a ella, una falsa. Aun así, sus estadísticas y efectos son los mismos. Si libero mi forma humana, aparece la verdadera espada. Esa es mi forma original.”

Shin: “Más o menos como esperaba. Entonces pregunto: ¿puede la que yo tengo tomar forma humana?”

Munechika: “Eso es...”

 

Shin tomó un artículo de su inventario. El objeto era una de las Cinco Espadas Supremas, [Mikazuki Munechika].

 

Mitsuyo: “¿Por qué tienes algo así?”

Munechika: “Por supuesto, hace 500 años ganaste contra mí. No hay nada extraño en que lo tengas.”

Shin: “Sí, voy a decir algo un poco raro, pero estaba pensando si esto no podría usarse como sustituto.”

 

Si Munechika y el [Mikazuki Munechika] en posesión de Shin eran uno y lo mismo, Shin pensó que tal vez este último podría entrar en la mazmorra en lugar de Munechika, que no podía moverse de Fuji.

 

Eso es si la conciencia que mora en este [Mikazuki Munechika] también deseaba salvar a sus compañeras.

 

Munechika: “Ya veo. Es cierto que, si estoy atada a un maestro, puedo ir a dónde va el maestro. Pero mi maestro ahora es Kagutsuchi, así que no puedo ir a tu lado, Shin. Además, no puedo percibir ningún aura del [Mikazuki Munechika] que sostienes. Incluso si es la misma espada que yo, en el momento en que se convirtió en posesión de un jugador, probablemente se convirtió completamente en un arma.”

Shin: “Ya veo... si pudieras venir con nosotros, podríamos movernos con más precisión, es lo que pensé.”

Munechika: “Espera, sin embargo. Esa línea de pensamiento podría contener algo de verdad.”

Shin: “¿Podría? ¿Qué quieres decir?”

 

Shin estaba a punto de poner a [Mikazuki Munechika] de vuelta a la caja de artículos, ya que no parecía que pudiera ser de utilidad, pero Munechika lo detuvo. Ella estaba mirando a [Mikazuki Munechika], ahora en forma de tarjeta.

 

Munechika: “¿Puedes dejarme tener eso por un momento? Hay algo que deseo probar.”

Shin: “Por supuesto.”

 

Munechika recibió la tarjeta de artículo de Shin y materializó la espada. Luego cerró los ojos para enfocarse.

 

Munechika: “... hmm, como pensé. Regocíjate, Shin. Parece que puedo acompañarte.”