Death March Capitulo 85: La batalla de las chicas (1)




Manual




-- Lulu --

 

Hola, Aquí Lulu.

Que debería hacer. Liza-san está actuando extraño desde hace un tiempo.

 

Liza: “Llama al jefe del pueblo!”

Aldeano: “¿Quién es usted? No voy a recibir órdenes de una chica bestia.”

 

Liza-san golpeo el suelo con su lanza envuelta en una tela.

Incluso su conducción del carruaje hasta este pueblo fue áspera. Creo que en realidad quería ir junto con el maestro como Arisa después de todo.

 

El aldeano-san que tiene un gran cuerpo está haciendo todo lo posible para oponerse a Liza-san, pero parece que sólo su palabra es grande y no tiene valor. Sus pies y voz están temblando.

 

Afortunadamente, un niño está trayendo a un hombre de aspecto suave aquí mientras corre. Ese chico era el chico que corría hacia al pueblo de antes. Parece que llamo al jefe del pueblo.

 

Jefe del Pueblo: “Entonces, ¿Qué es exactamente su solicitud? Como se puede ver, nuestro pueblo es pobre, estamos cortos en alimentos y ni se diga de tesoros.”

 

Tal y como que el jefe-san ha dicho, los niños, y el hombre de antes se ven hambrientos.

 

Liza: “No necesitamos tesoros o comida. Mi gran Señor desea piedras como esta. Preparen 100 de inmediato.”

 

Mou, Liza-san, eso ya no está en el nivel de una negociación. Nana-san también, por favor, no solo observes desde un lado y haz algo al respecto.

 

Desesperadamente trate de comunicarme con mis ojos, pero el mensaje no llego a Nana-san. Ella solo miro hacia aquí, e inclino su cuello. Mou! Es injusto ser linda además de ser una belleza.

 

Gire la cabeza a la parte de atrás para mirar a Tama-chan y Mia-san que son el rayo de esperanza que me queda, pero ....

 

Mia-san! ¡Por favor, no juegues con Tama-chan! Por otra parte, ¡no es el listón que están utilizando para jugar parecido al que el maestro ha comprado! ¡Ah, las uñas de Tama-chan están, aah, Mou!

 

Cuando estaba agonizando por eso, las negociaciones terminaron. El jefe-san está dirigiendo los niños y los jóvenes que llevan cestas hacia el río.

Y pensar que terminarían haciendo la recolección después de eso, ¿qué tipo de magia hizo uso Liza-san?

 

-- Tama --

 

Muu ~ n. Liza está muy nerviosa Nyan.

Esa frase al final que me ha enseñado Arisa se ha convertido en un hábito. Que debería hacer, si lo digo en voz alta, el maestro se preocupara.

Parece que Liza está preocupada por el maestro que ha ido al lugar de ese monstruo llamado noble o algo.

Liza y Arisa se preocupan demasiado.

A pesar de que está bien, ya que el maestro es el más fuerte de los fuertes. No importa qué clase de monstruo aparezca, swoosh, se mueve y zudodon, golpea.

 

Flop, me acosté y Mia extendió un listón delante de mis ojos.

Qué grosera. No soy la misma Tama que siempre, siempre es tentada.

 

Chorochoro.

Piku.

Choro. Chorochoro.

 

Soporta. Soy la onee-san. Tengo que soportar aquí.

 

Shururu ~ n.

tou ♪

 

Ja ah, terminé enredada en el listón cuando me di cuenta.

La técnica del listón de Mia debe ser un arte secreto de las hadas, sin duda.

 

-- Jefe del Pueblo --

 

Santo cielo, no debería haberme casado con la hija del jefe del pueblo.

 

Aunque he me he acostumbrado a alejar a los ladrones, engañar al recaudador de impuestos, y dejar fuera al ejército del territorio.

Los ojos de esa chica de la familia de los lagartos son como colmillos. Pensé que sería comido desde la cabeza.

 

Por otra parte, cuando golpeó la lanza en el suelo antes, la tela se soltó. Mi corazón se detuvo con sólo mirar eso. Esa es una lanza mágica sin duda alguna. En aquel entonces, es lo que el comerciante que vino - Yo sabía que él era en realidad un ladrón disfrazado, y dejó a todos en el pueblo tranquilos al darle todo lo que pedía - había dicho.

 

Hay una semi-humana más temible que los monstruos y caza ladrones en la carretera.

Es una chica de la tribu de los lagartos que porta una lanza mágica de color rojo brillante y está acompañada de dos chicas bestia como subordinadas. Parece que podrían pasar a través de cualquier tipo de trampa o emboscada y aplastarte sin importar dónde te ocultes como si pudieran verlo.

 

Yo estaba temblando de miedo pensando que ella consideraría como enemigo a este pueblo que estaba haciendo transacciones con los ladrones, pero parece que eso no es todo.

Las chicas nos pidieron que le diéramos 100 guijarros.

 

Jefe del Pueblo: “A pesar de que pides guijarros, no es como si los guijarros fueran nuestros productos locales así que ...”

Liza: “No más diálogo. Los pueden reunir en el río que está delante. Son los mismos guijarros rojos. Voy a esperar hasta el mediodía. Prepárenlos inmediatamente.”

 

Le pregunte al niño que está mirando aquí, curiosamente, parece que los guijarros se están esparcidos alrededor de la orilla y el cauce del río. Si no es una cosa rara, vamos a recoger rápidamente los 100 y hacerlos salir del pueblo.

 

Ordene a los niños y los esclavos que recogieran los guijarros en la orilla del río. Probablemente podría terminar dentro de 1 o 2 horas con 20 personas.

Para evitar enojar estas chicas que pare que están de mal genio, tengo que estar aquí hasta después de que las piedras sean recogidas.

Ach, me duele el estómago.

 

-- Lulu –

 

Tama: “Está bien. No. No. Está bien ...”

 

Tama está seleccionando lo guijarros enfrente de mí.

Los aldeanos han reunido más de 100 piedras en poco más de 1 hora, pero no sólo trajeron los que pedimos, también hay piedras de color rojo que se ven hermosas mezcladas. Sólo han reunidos alrededor de un 30 o 40% de las piedras solicitadas.

 

“Achoo.”

 

Giré hacia el sonido del estornudo, y vi a una chica con los labios de color violeta y todo su cuerpo temblando. Cuando miro más de cerca, el dobladillo de su vestido y sus pies están mojados. Probablemente es porque entraron en el río con este clima invernal para buscar las piedras.

Al parecer, ellos han estado yendo al río 2 o 3 veces a recoger las piedras para que Tama-chan las vea. Todo el mundo se ve delgado y parece no tener resistencia. Me preocupa que puedan coger un resfriado, sufran de neumonía y mueran.

 

¡Está bien! Vamos a tratarlos con el risotto que el Maestro me ha enseñado hace algún tiempo. Eso debería ser bueno para calentar su cuerpo y saciar su hambre. El maestro ha dicho que somos libres de utilizar los ingredientes en el carro, así que no hay problema con eso.

Sin embargo, la cacerola es demasiado pequeña, tal vez.

 

Lulu: “Na, Señora, Liza-san. Me gustaría tratar a todos en el pueblo con risotto, ¿está bien?”

 

Casi he dicho Nana-san, como siempre por costumbre. Me gustaría ser llamada señora también algún día. Por supuesto, el marido es--

 

Liza: “Lulu? No puede utilizar la comida sin el permiso del maestro ... No, se nos ha dado el permiso. Si es para nosotros está bien, ¿pero no estás interpretando el permiso demasiado ampliamente para el tratamiento de otras personas?”

Nana: “No, creo que no hay problema si tratamos a las personas que colaboran en la recolección de los guijarros.”

Liza: “Entiendo. Na, no, señora, ¿qué le parece?”

Nana: “Se permite la ejecución”.

 

Parece que Liza-san casi la llamó Nana también. Es fácil equivocarse cierto.

Nana-san es la misma de siempre.

 

Con la ayuda de Liza-san, hicimos una estufa recubierta de piedras, y pusimos la olla en el fuego. Al principio, los aldeanos nos miraban con desconfianza, pero después de que los olores de los distintos de cereales cocidos se esparcieron por el aire, comenzaron a rodearnos a la vez que nos miraban a la distancia. Puse cereales surtidos y verduras, pequeños trozos de carne seca, y finalmente corté el queso en pedazos largos y delgados y lo fundí, he terminado.

 

Pongo el risotto en platos hondos que Nana-san ha pedido al jefe-san que preparara. Pase el recipiente a los niños que trajeron los guijarros, ellos se ven sorprendidos.

 

¿Ara? ¿Me pregunto si no les gusta el queso?

 

Lulu: “¿Es que no le gusta el queso?”

Niño: “Nunca he comido uno.”

Lulu: “Es delicioso sabes? Coma con cuidado ya que está caliente.”

 

Cuando dije eso, la mirada del niño en repetidas ocasiones paso del tazón a mi cara y finalmente miro a jefe-san para pedir autorización.

 

Jefe del Pueblo: “Incluso si usted nos da tal de lujo ...”

Lulu: “No hay ningún problema.”

Nana: “Es un agradecimiento por los guijarros rojos.”

 

Nana-san respondió rápidamente a la pregunta de jefe-san. Después de que jefe-san lo aprobó, los niños comenzaron a tomar los cuencos. Se me olvidó darles cucharas.

 

Niño 1: “Caliente y delicioso.”

Niño 2: “Me está calentando.”

Niño 3: “Nunca llegué a comer esto ni siquiera durante las fiestas.”

Niño 4: “Un, delicioso.”

 

Los niños están comiendo vigorosamente como si sus bocas se estuvieran quemando.

Los adultos también se han reunido antes de que me diera cuenta. También hubo una persona que dijo, “Oy, dale a papa también.”, entre ellos. ¿Eso no está bien sabes? No tomes las porciones de los niños.

 

Aldeano: “Hey, Jou-chan. ¿Si junto guijarros, me darán de esa papilla también?”

Lulu: “Sí, es para entrar en calor.”

 

Los adultos comenzaron a correr hacia el río después de oírme. Al ver esto, los niños nos regresan los recipientes que ha sido limpiados a lamidas mientras nos dan las gracias, y comenzaron a correr hacia el río.

Err, me pregunto cuántas personas hay allí.

Me preocupo si podíamos hacerlo, pero Nana-san negocio con el jefe del pueblo para que nos permita utilizar la cocina de su casa. Tenemos un montón de ingredientes, y parece que las amas de casa del pueblo van a ayudar también.

Ahora, vamos a hacer nuestro mejor esfuerzo para hacer la comida.