Death March Volumen 11 Intermedio SS: Manto azul




Manual




“¿Qué dijiste? Somos de ‘Pendora’, ¿sabes? Saca rápidamente el mejor licor que tengas”

“S-sí, ¡de una vez!”

 

Los invitados cercanos fruncen el ceño a los jóvenes violentos.

Parecen estar bajo la protección de Pendragon que se han hecho un nombre en la Cuidad Laberinto.

 

Derrotaron a un Jefe de piso y realizaron un desfile el otro día, por lo que no hay nadie en el bar que no los conozca.

Sin embargo, según el rumor, Chevalier Pendragon debería ser una persona respetable que ha establecido un orfanato y ayuda alimenticia para los pobres.

Puede ser porque personas como esa se reúnen cuando su organización se vuelve demasiado grande.

 

“Oy! ¡La bonita nee-chan de allí! Ven aquí y sírvenos licor”.

“¿Qué es? ¿Estás pensando en que te sirva licor?”

 

El joven borracho estiro sus manos hacia el espléndido par de colinas de la belleza, pero es detenido por un escudo de luz escamosa que aparece ante la mujer.

 

“Uo, oow .... ¿Qué diablos estás haciendo?”

“Somos los que deberíamos estar protestando. No puedo pasar por alto tu acto criminal ahora mismo ¿sabes?”

 

Una voz misteriosa y reverberante de un hombre proviene de donde está la mujer.

Por supuesto, no parece que haya un niño escondido.

 

“Mou, por favor no vayas sola”

“¡Exactamente! Eres la hija del Barón, así que usa el carruaje al menos”.

 

Después de escuchar lo que las chicas que parecen ser sus asistentes están diciendo, los hombres que estaban clamando ahora huyen por la puerta trasera.

Este es un país con una larga historia de gobierno imperial, seguramente serás culpable y caerás en un esclavo criminal si eres descortés con los nobles.

 

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“Yo, nee-chan, ¿qué tal si juegas conmigo? Somos de ‘Pendora’ ¿sabes? “

“No, ayuda. ¡No me toques!”

 

Los hombres que huían llamaron a una chica normal en una parte del barrio pobre, lejos de la barra en este momento.

Con fuerza atrapan y levantan las manos de la niña mientras la empujan hacia la pared, no parece que sean amables en absoluto.

 

Hay pocos peatones en este camino, pero a pesar de eso, no hay muchas personas dispuestas a luchar contra exploradores armados.

Solo pueden llamar a los guardias y al cuerpo de vigilantes como máximo.

 

Sin embargo, parece que no hay escasez de personas valientes.

 

“¡Ustedes, suelten sus manos!”

“¿Qué? Una pequeña conejita ¿eh? Somos de ‘Pendora’, sabes, ¡si no quieres un mundo de dolor!”

“¿Pendora dijiste?”

 

La pequeña niña de la familia de los conejos que lleva un vestido limpio de una sola pieza dejo de moverse después de escuchar a los hombres decir, ‘Pendora’.

Los hombres parecen pensar que ella está intimidada, continúan hablando de manera abusiva.

 

“¡Así es! ¡Te lanzaremos a los monstruos en el laberinto si eres demasiado ruidosa!”

“Ni siquiera piensas en llamar a los guardias. Un Explorador-sama con la placa de Mithril está respaldándonos”.

“Vete si lo entiendes! Incluso si eres una mujer, no tenemos ningún problema con tu olor de bestia”.

 

Los hombres que tienen su deseo de conquista estimulados al ver los hombros temblorosos de la chica ríen y se burlan vulgarmente.

 

Sin embargo, en el momento siguiente, uno de los hombres cae con burbujas en la boca.

La chica de la familia de los conejos ha desaparecido antes de que lo supieran.

 

El hombre que tomo a la chica soltó sus manos en pánico y vigilo su entorno.

La chica de la familia de los conejos que se ha acercado a la pierna del hombre golpea el plexo solar del hombre con su espada corta envainada.

Los ojos del hombre nunca atraparon a la niña conejita hasta justo antes de que se desmayara.

 

“¿Eh? Rabibi, ¿qué estás haciendo?”

“¡Ah, Usasa! Has venido en el momento correcto. He cogido el rumorado falso ‘Pendora’”.

“¿Eh? ¿Estos viejos?”

“Sí, los seguí porque parecen sospechosos con esos mantos azules”.

 

Ya que los hombres seguían siendo exploradores, solo terminaron teniendo que pagar la multa sin ser convertidos en esclavos, pero no hay necesidad de preguntar si pueden pagar la multa por suplantar a otras personas.

 

Después de eso, no hubo nadie que personifique a [Pendora] en la ciudad del laberinto nunca más.