The New Gate Capítulo 32 (parte 5).




Manual




Proyecto: 

Shin: “Hngh ...?”

 

Sintiendo el calor de la luz del sol, Shin abrió los ojos. Comprendió de inmediato que estaba en su habitación, dentro de Tsuki no Hokora.

Mientras se levantaba, notó algo plateado a su lado.

 

Shin: “Schnee... espera, ¿por qué?”

 

Ver a Schnee, durmiendo mientras estaba acostada en la cama, despertó por completo a Shin.

 

Sus recuerdos antes de quedarse dormido eran borrosos. Recordó haber completado [Dojigiri Yasutsuna], pero no podía recordar lo que sucedió después. Solo recordaba la sensación de estar enterrado en algo suave.

Después de unos minutos de atormentar su cerebro, logró recordar haber confiado la Katana a Schnee.

 

Shin: “¿Que paso después?”

 

Le preocupaba si [Dojigiri Yasutsuna] podría usarse como contenedor. Los sentidos de Shin la consideraban perfecta, pero no podía estar seguro a menos que Kagutsuchi lo confirmara.

Como no había otra manera, decidió despertar a Schnee y preguntarle.

 

Shin: “Schnee, despierta, Schnee.”

Schnee: “Hn ... ¿n? - !? “

 

Schnee se despertó cuando Shin dijo su nombre y sacudió sus hombros. Ella emitió un murmullo medio dormido al principio, pero después de darse cuenta de que Shin estaba despierto, se puso en pie de un brinco.

 

Schnee: “Ah, eh ... ¿cómo te sientes?”

Shin: “Muy bien, así que por favor cálmate. ¿Cuánto tiempo estuve durmiendo?”

 

Al permanecer en la herrería durante mucho tiempo, Shin había perdido la noción del tiempo y ya no podía decir si era mañana, día, tarde o noche.

 

Schnee: “Veamos, has estado durmiendo desde la mañana de ayer, así que un día completo, diría yo. Kagutsuchi dijo que la Katana que hiciste se puede usar como contenedor. Ya deberían estar comenzando la transferencia de conciencia.”

Shin: “Ya veo... ¡ah, eso fue difícil!”

 

Con un gran suspiro, Shin se dejó caer sobre la cama.

Gracias a que Schnee le dijo lo que quería saber, Shin sintió como si le hubieran quitado un gran peso de los hombros. A como estaba ahora no podía crear una versión mejor de esa Katana.

Centrarse tan completamente en la herrería le hizo darse cuenta de que había partes de la habilidad de un herrero que no había dominado completamente.

 

Schnee: “Es hora de desayunar. ¿También vas comer?”

Shin: “Eso sería fantástico. De hecho, me estoy muriendo de hambre.”

 

Shin asintió mientras pasaba una mano por su estómago.

No se había dado cuenta de lo vacío que estaba su estómago mientras trabajaba, pero ahora el hambre lo atacaba con toda su fuerza. Su estómago comenzaría a gruñir muy pronto.

 

Shin y Schnee se movieron a la sala de estar y se encontraron a Mitsuyo poniendo platos sobre la mesa. Cuando sus ojos se encontraron con los de Shin, ella apartó la mirada por alguna razón.

 

Shin: “Er ... buenos días ... ¿verdad?”

Mitsuyo: “Sí, así es, buenos días.”

 

Después de ese saludo cortante, Mitsuyo desapareció en la cocina. La cabeza de Shin estaba llena de signos de interrogación debido a esta reacción.

 

Shin: “¿No es ella muy diferente de lo habitual?”

Schnee: “¿De verdad? No me parece que ella haya cambiado.”

 

Schnee inclinó la cabeza hacia un lado, sin entender a qué se refería Shin.

 

Tiera: “¡Ah, Shin! ¿Descansaste lo suficiente?”

 

Cuando Mitsuyo salió de la habitación, Tiera entró a la sala desde la cocina. Los platos que llevaba contenían tocino y huevos revueltos.

 

Shin: “Si, estoy bien. Aunque no veo a Shibaid ni a los demás...”

Tiera: “Están con Kagutsuchi para ver el proceso de transferencia de conciencia. Mitsuyo está ayudando a preparar el desayuno. Deberían terminar en cualquier momento, creo.”

 

Preguntó Shin mientras miraba alrededor de la sala de estar y Tiera respondió. Luego agregó que Yuzuha estaba ayudando en el proceso, por lo que también estaba con ellos.

 

Shin: “Ya veo. Lamento que hagas todo aquí, pero ¿puedo ir allí también?”

Tiera: “Estará bien si Mitsuyo ayuda.”

Schnee: “Llevaré a Shin allí entonces.”

 

Shin y Schnee se dirigieron al santuario de Fuji, mientras Tiera los despedía con una sonrisa.

 

Después de cruzar varios pasillos en el camino dentro del santuario, llegaron a una habitación de aproximadamente 20 metros cuadrados.

En el pedestal en el centro de la habitación había dos [Dojigiri Yasutsuna]; el que el grupo de Shin había recuperado de la mazmorra y la que él había creado.

 

El pequeño Kagutsuchi y Yuzuha también estaban en el pedestal. Alrededor del pedestal estaban Filma, Shibaid, Munechika y Tsunetsugu, observando silenciosamente el proceso.

 

Kagutsuchi: “Piyo --- !!!”

 

El proceso parecía estar llegando a su conclusión. Cuando el pequeño Kagutsuchi lloró en voz alta, una tenue luz se elevó del andrajoso [Dojigiri Yasutsuna]. Cuando la pequeña luz se fue, la Katana se deterioró rápidamente y se convirtió en un trozo de hierro, como si el flujo de tiempo a su alrededor se hubiera acelerado repentinamente.

La luz flotaba lentamente en el aire y fue absorbida gradualmente por el [Dojigiri Yasutsuna] que Shin había hecho a mano.

 

Kagutsuchi: “Piii - yo--”

 

Cuando la nueva Katana absorbió por completo la luz, Kagutsuchi cayo visiblemente exhausto. Su cuerpo esponjoso como una pelota rodaba hacia adelante y hacia atrás en el pedestal.

 

Yuzuha: “Kuu, trabajaste duro.”

 

Al alabarlo por un trabajo bien hecho, Yuzuha sostuvo el cuerpo de Kagutsuchi para evitar que rodara. No parecían estar en buenos términos especialmente antes, pero tal vez encontraron algo en común.

 

Tsunetsugu: “Por lo tanto, ¿fue un éxito?”

Kagutsuchi: “Pii...”

 

Justo cuando Kagutsuchi lloró en respuesta a la pregunta de Tsunetsugu, algo cambió.

 

El nuevo [Dojigiri Yasutsuna] se elevó en el aire y brilló lleno de luz. Cuando la luz se disipó, un joven de pelo negro en armadura apareció en su lugar, con [Dojigiri Yasutsuna] colgando de su cintura.

El apuesto joven y su postura recta y orgullosa emanaban la atmósfera de un guerrero natural.

 

Munechika: “¡Yasutsuna!”

Yasutsuna: “... ¿Hm? Munechika y Tsunetsugu? Esto es... hm, ¿quiénes son esas personas? ¿Qué pasó con Lord Kagutsuchi?”

 

El joven Yasutsuna abrió los ojos después de escuchar la llamada de Munechika. Él parecía estar perfectamente consciente. Después de confirmar la presencia de Munechika y Tsunetsugu, dirigió una mirada aguda hacia el grupo de Shin.

Su preocupación por Kagutsuchi significaba que sus recuerdos, hasta ser tragado por el miasma, también estaban intactos.

 

Munechika: “Cálmate, Yasutsuna. Estas personas son nuestros salvadores, ellos hicieron su mayor esfuerzo para salvarte.”

 

Mientras calmaba a Yasutsuna, Munechika explicó cómo el grupo de Shin exploró la mazmorra para recuperarlo, cómo Shin intentó y logró crear un arma de grado Antiguo para salvarlo.

 

Yasutsuna: “¿¡Es eso cierto!? Podría haber sido ignorante de todo, pero ¿cómo pude actuar tan irrespetuosamente con mis salvadores? ¡Mis más sinceras disculpas ...!”

 

Después de escuchar la explicación, Yasutsuna inclinó la cabeza enérgicamente. Tal vez un símbolo de su personalidad seria, su cuerpo estaba inclinado perfectamente en un ángulo de 90 grados.

 

Yasutsuna: “Lord Shin, Lady Schnee, Lady Filma, Lord Shibaid, nobles bestias divinas. Les ofrezco mi más sincera gratitud por ayudarnos a mí y a mis compañeros en este esfuerzo. Si alguna vez necesitan mi fuerza, no duden pedirla.”

 

Yasutsuna habló con fervor con su cabeza aún inclinada.

En ese mismo momento, Tiera y Mitsuyo entraron a la habitación.

 

Tiera: “Veo que todo ha ido bien, estoy aliviada.”

Mitsuyo: “... Que fastidio, no hagas que las personas se preocupen así.”

 

Al ver a un joven que ella no había visto hizo que Tiera se diera cuenta de que el proceso de Kagutsuchi había tenido éxito. Junto a ella, una Mitsuyo de aspecto hosco soltó su lengua afilada.

 

Yasutsuna: “Lo siento, Mitsuyo. Estoy perfectamente bien ahora. Eres Lady Tiera, supongo. Tienes mi gratitud por todo lo que has hecho por nosotros.”

Tiera: “Me alegra que estés sano y salvo.”

 

Yasutsuna le habló a los recién llegados con una sonrisa. Había escuchado todos los nombres de los miembros del grupo de Shin, así que, por eliminación, había adivinado que la persona al lado de Mitsuyo era Tiera.

 

Yasutsuna: “Por cierto, Munechika, no veo a Kunitsuna.”

Munechika: “Porque Kunitsuna no está aquí. No sé si lo recuerdas, pero ustedes dos fueron tragados por el miasma. Vamos a ir a rescatar a Kunitsuna a continuación.”

Yasutsuna: “…Es eso es cierto. En aquel momento…”

 

Aparentemente, Yasutsuna aún conservaba recuerdos de ese momento. Luego habló con una expresión triste.

 

Yasutsuna: “¿Hay algo que pueda hacer?”

Tsunetsugu: “No te preocupes. Acabas de ser transferido a un nuevo cuerpo, seguramente aún no estás familiarizado con él. Tienes que empezar por dominar tu nuevo cuerpo.”

 

Yasutsuna se ofreció a ayudar, pero Tsunetsugu lo disuadió. Tras haber transferido su consciencia, aun no podía mover su cuerpo tan libremente como antes. Tsunetsugu relató el mensaje de Kagutsuchi, diciendo que necesitaba tiempo para familiarizarse con él.

 

Yasutsuna: “Hmm, es cierto que todavía se siente antinatural. Supongo que sería una carga si fuera contigo como lo estoy ahora.”

Mitsuyo: “No hay nada de qué preocuparse. Yo iré con ellos la próxima vez.”

 

El anuncio de Mitsuyo fue seguido por el abatimiento de Yasutsuna.

 

Munechika: “¿Qué estás diciendo? Obviamente yo voy a ir otra vez.”

Mitsuyo: “Munechika, tocaste a Yasutsuna cuando aún estaba contaminado por el miasma y no estás en tu mejor condición, ¿verdad? Sabemos que mi [Odenta Mitsuyo] también se puede reforzar, así que yo iré.”

 

La pregunta de Mitsuyo a Shin unos días antes había sido causada por su consideración de los posibles efectos del miasma.

Sabía que el miasma podía manchar las armas, por lo que había estado esperando fuera de la mazmorra en caso de que algo le pasara a Munechika y tuviera que ser reemplazada.

 

Munechika: “Kh, ahora lo dijiste...”

Tsunetsugu: “En ese caso, este viejo hombre ...”

Mitsuyo: “Tu guarda silencio, Tsunetsugu.”

Tsunetsugu: “Dios mío, no pueden tomar una broma, ¿verdad?”

 

La propuesta de Tsunetsugu se encontró con las miradas afiladas de ellas dos, a tal punto que le dieron sudor frío. ¡Tomando un par de pasos de ella, murmuró: “A-Aterrador!”

 

Shin: “Er .... Kagutsuchi parece bastante cansado también, ¿por qué no vamos a comer por ahora?”

 

La propuesta de Shin dirigió los ojos del grupo hacia Kagutsuchi, yaciendo sobre el pedestal como antes. No podían dejarlo allí, así que decidieron continuar la conversación después del desayuno.

 

Sin embargo, Tiera se había sentido un poco intimidada por Munechika y el aura de Mitsuyo.

 

 

 

Shin: “Entonces, ¿quién será?”

 

Después del desayuno, las dos terminaron su discusión y fueron a ver a Shin. Sin embargo, mirando la expresión de pesar de Munechika y la radiante sonrisa de Mitsuyo, ya había dado la respuesta.

 

Mitsuyo: “Yo iré. Me disculpo por mi descaro, pero me gustaría que refuerces a [Odenta].”

 

La expresión de Mitsuyo se volvió seria cuando hizo su pedido, con la cabeza baja.

 

Munechika aún estaba ligeramente afectada por el miasma, pero si transfería su conciencia a [Mikazuki Munechika - Shinuchi], Munechika sería aún más fuerte que antes; además, Tsunetsugu, el guerrero más poderoso de Fuji, todavía estaba presente. Ahora que Yasutsuna había regresado también, Fuji estará a salvo incluso sin Mitsuyo.

 

Shin: “Entendido. Comprendí más o menos cómo hacerlo gracias a Munechika, así que espera un momento.”

 

Shin tampoco tenía objeciones sobre el refuerzo de [Odenta]. Se dirigió directamente a la herrería para comenzar el refuerzo.

 

 

 

Mitsuyo transfirió su conciencia al [Odenta] ahora en su forma de Shinuchi.

Mitsuyo, envuelta por la luz, tomó forma humana de nuevo. Ella parecía haber crecido un poco.

 

Su cabello ahora estaba atado en una cola de caballo, su apariencia se asemejaba a la de una joven dama que aún conservaba vestigios de niñez, pero estaba a un paso de convertirse en un adulto. Dependiendo de su comportamiento, la impresión que da podría cambiar por completo.

 

Mitsuyo: “P, por qué ...”

 

Mitsuyo, sin embargo, no había crecido tanto como esperaba. Con una mano sobre su pecho, parecía estar en conflicto.

Las orejas de Shin captaron las palabras que murmuraba para sí misma: “Es más grande, seguro... ¡es más grande, seguro, pero ...!”

 

Tal vez debido a su crecimiento físico, su armadura también había crecido en tamaño, su diseño también había cambiado.

La armadura de Munechika era muy práctica, una armadura típica de la Edad Media japonesa; en cambio, Mitsuyo era algo más parecido al cosplay que se podía encontrar en una convención.

 

La mitad superior del cuerpo estaba sólidamente protegida, pero la mitad inferior era algo parecido a una falda; las protecciones solo cubrían sus espinillas y rodillas. Sus calcetines bastante largos se extendían justo por encima de sus rodillas, mostrando sus muslos encantadores.

 

Shin: “Déjame decir esto para evitar cualquier malentendido. Yo no elegí tu apariencia ni el diseño de tu armadura, ¿de acuerdo?”

Mitsuyo: “¡Uuh... lo sé! Mis habilidades definitivamente han aumentado, ¡estoy realmente agradecida! ¡Muchas, muchas gracias!”

 

Shin no pudo evitar dejar salir una risa irónica después de las palabras de gratitud algo desesperadas de Mitsuyo. Luego dejó la herrería y se dirigió a Tsuki no Hokora, tratando de calmar a Mitsuyo mientras iban a reunirse con Schnee y los demás.

 

Tsunetsugu: “Hmm, veo que todo salió bien.”

Yasutsuna: “Ya veo, Mitsuyo cambió como lo hizo Munechika.”

 

Tsunetsugu y Yasutsuna comentaron al ver a Mitsuyo. Los preparativos parecían estar completos.

 

Tsunetsugu: “Supongo que esperabas algo diferente, ¿verdad, Mitsuyo? Tengo que decir que la forma de tu armadura cambió mucho.”

Yasutsuna: “La apariencia infantil que la molestaba parece haber desaparecido, así que creo que lo que usted dijo no está justificado, señor Tsunetsugu. Hmm, tu armadura ciertamente se volvió muy... interesante.”

Mitsuyo: “¡¡Yo no esperaba tomar esta forma, mis piernas quedaron al descubierto!!”

 

Mitsuyo se dio cuenta de que sus compañeras estaban mirando sus piernas e intento esconderlas lo más posible estirando la tela.

Sus mejillas estaban enrojecidas por la vergüenza.

 

Tsunetsugu: “¿Pero no es un buen resultado? Incluso sin los encantos de adulto que posee Munechika, ¡con esa apariencia seguramente atraerá la atención de sir Shi----!”

 

La [Odenta] de Mitsuyo se balanceó antes de que Tsunetsugu pudiera terminar la oración.

 

Mitsuyo: “Tsunetsugu, ¿me pregunto qué estarías diciendo de repente?”

Tsunetsugu: “Solo una broma, querida. Te ves muy diferente de antes, ahora el señor Shin seguramente no pensará en ti como una niña.”

Mitsuyo: “... Lo siento, Yasutsuna. Dejare la protección de Fuji a ti y a Munechika.”

Yasutsuna: “¿¡Whoa!? ¡M-Mitsuyo, por favor cálmate! Me disculpo, señor Shin. ¿Podrías por favor ayudarme a calmarla?”

 

La cara de Mitsuyo había perdido completamente su expresión después de la broma repetida de Tsunetsugu. Yasutsuna, que estaba a su lado suplicó a gritos la ayuda de Shin.

Los ojos de Mitsuyo no mostraron la menor insinuación de que estaba bromeando, por lo que Shin la agarró por detrás para restringir sus movimientos.

 

Shin: “¡¡Espera, espera, espera!! ¡No te pongas a atacar nuestra mayor defensa aquí!”

Mitsuyo: “¡Kh, déjame ir, Shin! ¡No puedo derribar a Tsunetsugu así!”

Shin: “¡No puedes cortarlo de todos modos!”

Mitsuyo: “Hay cosas que se pueden decir y cosas que no.… espera, ¿dónde estás tocando?”

Shin. “¿¡Haa!?”

 

Shin estaba concentrado en tratar de calmar a Mitsuyo, pero su rostro fue repentinamente atacado por su cráneo.

 

Mitsuyo: “I-incluso si estoy usando una armadura, ¡¡no vayas y toques el pecho de una mujer!!”

 

Shin retrocedió apresuradamente, mientras Mitsuyo le gritaba, con los brazos cruzados sobre el pecho.

Shin no tenía la menor intención de hacer eso. Tocar su pecho sobre la armadura no lo habría hecho sentir la más mínima sensación, es lo que quería señalar.

 

Schnee: “¿Qué estás haciendo exactamente?”

Shin: “Eso es lo que quiero saber también ...”

 

Shin no pudo encontrar ninguna otra respuesta a la pregunta de Schnee.

 

Después de que la conmoción finalmente se resolvió, el grupo descendió de Fuji, despedido por Kagutsuchi, Tsunetsugu, Yasutsuna y Munechika.

 

 

•••••••••••

 

 

Una vez que el grupo pasó por el bosque y llegó a un camino lo suficientemente grande para los carruajes, Shin materializó su carruaje de la caja de objetos.

 

Luego se dirigieron hacia el norte, confiando en la capacidad de detección de Mitsuyo.

 

Yasutsuna había sido encontrado muy cerca, en la mazmorra secreta de Fuji. Sin embargo, de acuerdo con Munechika y Mitsuyo, las cosas eran diferentes para Kunitsuna.

 

Tiera: “Se está poniendo frío.”

Shin: “Cierto. Las noches se han vuelto bastante frías.”

 

Tiera y Shin comentaron cómo había bajado la temperatura mientras se dirigían al norte. El santuario de Fuji, a pesar de estar en la cima de la montaña, no era demasiado frío.

 

Shin: “Creo que es similar a Tohoku o Hokkaido”.

Mitsuyo: “¿Tohhok? Hokado? ¿De qué estás hablando?”

 

Mitsuyo había escuchado las palabras murmuradas por Shin, por lo que le preguntó su significado mientras miraba el paisaje. Tiera también miró hacia Shin.

 

Shin: “Son lugares en el país donde solía vivir. Se vuelve más frío a medida que avanzas hacia el norte y más cálido a medida que avanzas hacia el sur. Es un país similar a Hinomoto.”

 

Seria problemático si aparecieran más preguntas, por lo que Shin dio una descripción muy general de Japón. Agregó que no sabía exactamente dónde estaba, para influir en la conversación.

 

Mitsuyo: “He oído que en Hinomoto también se pone más frío a medida que avanzas hacia el norte y más cálido a medida que avanzas hacia el sur. Solo lo había escuchado, nunca lo había visto con mis propios ojos.”

 

Mitsuyo contó cómo la mayoría de las cosas que sabía provenían del conocimiento de Kagutsuchi. Estar ligado a un área específica significaba que no podía viajar libremente.

 

Tiera: “Quiero ver esa nieve de la que hablaste también. Por cierto, el nombre falso de la maestra es Yuki, una palabra que significa nieve, ¿no? ¿Hay alguna conexión?”

 

Como si de repente hubiera recordado algo, Tiera hizo su pregunta.

 

Shin: “El nombre Schnee proviene de una palabra que significa nieve también. Aunque no estoy seguro del origen exacto.”

 

Shin no le había explicado a Tiera en detalle sobre sus personajes de apoyo, por lo que respondió como si lo hubiera escuchado de Schnee.

 

Mientras respondía, Shin se dio cuenta de que Schnee, que estaba sentada en el asiento del cochero, reaccionaba a través de sus oídos, animándose de vez en cuando. Él y Tiera estaban dentro del carruaje, por lo que seguramente sus voces llegarían a los oídos de Schnee.

 

Al darse cuenta de las reacciones de Schnee se encendió un ansia de molestar en el corazón de Shin.

 

Tiera: “¿Entonces esa es la razón por la cual la Maestra a menudo usa magia de hielo?”

Shin: “Comenzó entrenando en magia de agua, que está conectada al hielo, y magia del rayo, después de todo. Raizar también proviene de una palabra que significa trueno, parece. Sé que es extraño para mí decirlo, pero ¿no es un nombre hermoso? Creo que coincide con el color de su cabello y sus ojos.”

 

Shin miró a Schnee mientras respondía la pregunta de Tiera. Sus orejas habían dejado de moverse, pero a cambio se habían puesto de un rojo brillante hasta las puntas.

 

Tiera: “Es verdad. Creo que es maravilloso tener un nombre con ese significado.”

 

Tiera miraba hacia Shin, por lo que no había notado el cambio en la condición de Schnee; aunque un poco perpleja ante la sonrisa en su rostro, ella estuvo de acuerdo con él.

 

Mitsuyo: “Hmph”

Filma: “Heh...”

 

Los otros miembros del grupo mostraron diferentes reacciones a la escena.

 

Expresando frustración después de entender lo que Shin estaba mirando, estaba Mitsuyo con su conciencia transferida a la recién creada [Odenta Mitsuyo – Shinuchi]. Su expresión mostraba claramente cómo encontraba la situación bastante desagradable.

 

Por el contrario, Filma lo estaba disfrutando completamente.

 

Estaba sentada al lado de Schnee y entendía completamente las intenciones de Shin; después de que él terminó de hablar, ella le dio un pulgar hacia arriba, asegurándose de que solo él pudiera verlo.

 

Shibaid estaba mirando toda la escena con una expresión algo cansada: finalmente Yuzuha, con las orejas apuntando a la conmoción, estaba acurrucada en una bola en el regazo de Shin.