The New Gate Capítulo 29 (parte 3).




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Proyecto: 

Hola chicos, un poco tarde, pero ya hay nuevo cap de The New Gate, POR FIN VOLVIÓ SCHNEE Y SE PRENDIÓ ESTA M#$%@!!!!!! xD. El final de este capítulo fue muy divertido y Shin nos demuestra que no es tan denso (según él), sin más spoilers, disfruten el capítulo.

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Schnee: “(Aquí Schnee, he llegado a la ciudad gobernada por el Kujou, pero, ¿en dónde estás Shin?)”

 

Al mediodía del día después de que Shin le enseñara a Araki a infundir poder mágico al forjar, Shin recibió un mensaje de Schnee por Mind Chat.

 

Shin: “(Explicaré la situación y me encontraré contigo. Espera cerca de las puertas del castillo.)”

 

Shin pensó que necesitarían más tiempo, así que estaba un poco sorprendido. Le explicó la situación a Karin, que lo estaba entrenando como de costumbre y se dirigió a las puertas.

 

Una vez que pasó la puerta, Shin encontró a Schnee, usando el equipo que había usado en Falnido. Tan pronto como notó la presencia de Shin, corrió hacia él sonriendo.

 

Su cola, proporcionada por el conjunto de transformación, se balanceaba hacia la izquierda y hacia la derecha.

 

Shin: “Llegaste muy rápido. ¿Dónde están los demás?”

 

Schnee estaba esperando sola junto a la puerta. Los otros miembros no estaban presentes.

 

Schnee: “Me he adelantado a los demás. Después de todo, te involucrarías en todo tipo de problemas innecesarios por tu cuenta. Filma y los demás también estuvieron de acuerdo.”

 

Ella había venido cruzando el mar con [Water Passage]. El viento y las olas no significaban nada para ella.

 

Shin estaba un poco herido por esa falta de confianza.

 

Shin: “... parece que necesito reconfirmar lo que todo el mundo piensa de mí.”

Yuzuha: “¿Kuu?”

 

El grito de Yuzuha sonó como si estuviera diciendo “¿No es así cómo es?” a Shin.

 

Sinceramente, había escalado el Mt. Fuji y su identidad había sido descubierta por Kankurou, por lo que la situación no se podía llamar exactamente pacífica, por lo que Shin no podía negar completamente las palabras de Schnee.

 

Schnee: “Eres Saegusa Karin, ¿verdad?”

Karin: “Sí, tu nombre es Lady Yuki, ¿verdad?”

 

Las dos mujeres apenas se habían conocido antes, pero recordaban sus respectivos nombres y rostros.

 

Parecían estar hablando de una manera amistosa, pero había un cierto ambiente tenso entre ellas.

 

De la conversación de Schnee con Shin, Karin había intuido instintivamente que la mujer tenía cierto afecto hacia el hombre.

 

Schnee, por otra parte, encontró que la expresión de Karin mientras miraba a Shin era diferente de antes y ahora contenía una especie de afecto.

 

Schnee: “Has cuidado bien a Shin. Ahora que estamos reunidos, nos quedaremos en una posada en la ciudad.”

Karin: “No hay necesidad de preocuparse. Como has venido hasta aquí, por favor, quédate en mi residencia hasta que lleguen tus otros compañeros.”

Shin: “..........”

 

Schnee intentaba sacar a Shin de la casa Saegusa, mientras Karin trataba de retenerlo.

 

Shin no estaba seguro de qué hacer con las dos mujeres y las figurativas chispas que salían de sus ojos.

 

Sabía que una intervención descuidada le habría convertido en el nuevo blanco de su batalla, pero no podía dejar las cosas así.

 

Shin: “(Yuzuha, ¡ayuda!)”

Yuzuha: “(Imposible.)”

 

Shin rogó a Yuzuha que le ayudara, pero su rechazo fue instantáneo. Sabía lo peligrosa que era la situación.

 

Shin: “H-hey, Yuki. Incluso si tuviera que dejar la residencia, creo que deberíamos por lo menos agradecer al maestro de la casa, ¿no estás de acuerdo? Incluso después de eso, no sería demasiado tarde para salir, ¿no?”

 

Shin reunió su coraje y habló con Schnee.

 

No tenía que decidirse en ese momento y ahí si abandonaría la residencia o no.

 

Schnee: “.... es verdad. Entendido.”

 

Schnee asintió, luego regresaron a la casa Saegusa.

 

Kuyou no volvería hasta muy tarde por la noche, por lo que Kayo les dio la bienvenida en su lugar.

 

Kayo: “¡Oh, que hermosa señorita! Siendo la compañera de Shin, imaginé que serías su amante.”

Shin: “Es verdad que es mi prometida, pero hay otros compañeros. Ella es Yuki, acaba de llegar antes que ellos.”

Schnee: “Mi nombre es Yuki, encantada de conocerte.”

Kayo: “Soy Kayo, esposa del jefe de la familia Saegusa. Si tus otros compañeros aún no están aquí, por favor, quédese en nuestra casa.”

 

Schnee saludó a Kayo cortésmente y fue invitada a quedarse en su residencia junto con Shin.

 

Schnee: “No debería permitirlo por tanto tiempo...”

Kayo: “La vida de mi hija ha sido salvada por él, esto apenas es suficiente para expresar mi gratitud.”

 

Las palabras de Kayo fueron pronunciadas con un tono completamente inocente: era difícil pensar que ella era la misma persona que trató de convertir en pareja a Karin y a Shin.

 

Sus sentimientos de gratitud hacia Shin eran genuinos. Shin también, a través de su experiencia en la casa Saegusa, no tenía ninguna razón para dudar de eso. Kayo a veces mostraba un lado humorístico, pero en el fondo ella era una persona honorable, que no dejaría las deudas de gratitud sin pagar.

 

Schnee: “…entendido. Permítame ser su huésped.”

Kayo: “Me alegra oír eso.”

 

Después de un breve intercambio, Schnee estuvo de acuerdo: los dos compañeros y el zorro se quedarían juntos en la residencia Saegusa.

 

 

◆◆◆◆

 

 

La situación evolucionó esa misma noche.

 

Shin: “¿El ritual de herencia?”

Kuyou: “Sí, se suponía que se pospuso, pero hemos decidido hacerlo dentro de 10 días.”

 

En la cena, Kuyou mencionó que un duelo formal sería llevado a cabo para decidir al heredero de laKkatana divina [Black Moon]. Los Diez Valientes de Hinomoto se reunirían en la residencia de Kujou y participarían en la batalla hasta que quedara un vencedor.

 

Para un torneo, con el número de participantes actuales podría haber un competidor sin oponente, por lo que Kankurou participaría y permitiría a su oponente pasar si demostraba un grado suficiente de habilidad. Kuyou también agregó que varios candidatos ya habían expresado que no participarían.

 

La raza de Kankurou era una de larga esperanza de vida, pero la mayoría de los ciudadanos de Hinomoto eran lo contrario. Debían haber pensado que incluso si heredaran a [Black Moon], no lucharían con él por mucho tiempo.

 

Kuyou, sin embargo, esperaba que Karin hiciera lo mejor que pudiera en el torneo.

 

Kuyou era el 2do asiento de los Diez Valientes. Tal vez no igualaba a Kankurou en habilidad, pero su manejo de la espada no debía ser subestimado.

 

Su avanzada edad, sin embargo, significaba que había pasado hace mucho tiempo su pico físico. Pensando en el futuro, decidió dejar espacio para las generaciones más jóvenes.

 

Kuyou: “Mañana el aviso llegará a todos los territorios. Será como un festival.”

 

Cuando se celebran eventos como este, se colocaban todo tipo de quioscos y puestos, creando una atmósfera festiva. Es un tipo de entretenimiento.

 

La gente común no puede ver los duelos formales. Los resultados de las batallas se anuncian de inmediato y dicen que algunas personas apuestan por las predicciones de los resultados.

 

Como puede servir como liberación del estrés para los ciudadanos, muchos Señores hacen la vista gorda.

 

Shin: “Es una pena que no podamos verlo.”

Kuyou: “Hmm, ¿quieres venir también, señor Shin? Podría reservar asientos para ti.”

Shin: “No, preferiría no destacar, así que permítame declinar.”

 

Recibir tratamientos especiales no sería una ventaja para él. Él sabía que debido a su duelo contra Kankurou, ya estaban hablando de él.

 

Kuyou: “Hmm. Si vinieras, estoy seguro de que Karin realmente lo daría todo.”

Karin: “¡¿P-padre?! ¡¿Qué estás diciendo?!”

 

El rostro de Karin se puso rojo después de las palabras de Kuyou. Tal vez porque ahora sabía que Shin no estaba interesado, Kuyou molestaba a Karin de vez en cuando. Nunca fue en mal sentido, sólo una especie de comunicación entre padre e hija.

 

Sin embargo, ver esa reacción de Karin después de rechazarla, puso a Shin en un espacio apretado.

 

 

 

Al día siguiente, las noticias sobre los duelos formales ya se habían extendido por toda la ciudad del castillo y parte de la ciudad ya estaba en un ambiente festivo.

 

Los espectadores de las casas que servían al Kujou ya comenzaban a reunirse.

 

Shin propuso caminar alrededor de la ciudad del castillo debido a la ocasión y Schnee accedió a acompañarlo.

 

Karin también quería unirse a ellos, pero Kuyou la llevó al dojo para practicar para los duelos formales.

 

Shin se cambió y esperó en la puerta durante unos 15 minutos, cuando Schnee llegó.

 

Shin: “…combinación de kimono y orejas de animales. Fantástico.”

Yuzuha: “(Schnee, ¡qué bonita!)”

 

Shin soltó un comentario murmurando, encantado por la visión de Schnee en un kimono. Yuzuha gritó en acuerdo.

 

Schnee: “¿Shin?”

 

Schnee lo miró, un poco perpleja. Sur orejas de perro temblaban.

 

Llevaba un kimono azul brillante con un diseño de pétalos blancos esparcidos que destacaban su elegancia.

 

Mientras caminaban uno al lado del otro, su pelo atado detrás de su cabeza a veces mostraba su cuello pálido, una distinción sensual dentro de su elegante apariencia.

 

Shin: “No, nada. El kimono se ve muy bien en ti, y.…bueno, yo... yo quede completamente encantado, eso es todo.”

Schnee: “... oh, gracias.”

 

Schnee sonrió, con las mejillas ligeramente enrojecidas. Innecesario de decir que Shin fue encantado de nuevo.

 

Shin: “Ahora que lo pienso, no he estado en la ciudad del castillo desde el primer día que llegué aquí.”

 

Mientras caminaba por la ciudad, Shin se sorprendió de lo bulliciosa que era. La primera vez que vino, apenas tuvo tiempo de mirar a su alrededor, ya que se fueron directamente a las paredes del castillo.

 

Schnee: “Oh, ¿enserio?”

Shin: “No quería que la gente me mirara con sospecha y usé todo el tiempo libre que tenía para entrenar.”

 

La residencia Saegusa fue situada dentro de las paredes del castillo de Kujou. El ambiente interior no era tan ligero como para permitirle caminar libremente.

 

Sabía que había alguien vigilándolos, pero Shin decidió aprovechar esta oportunidad para mirar alrededor de un típico pueblo de Hinomoto.

 

Sabía que usar ropa de aventurero lo habría hecho destacar, así que estaba usando algo apropiado de Hinomoto.

 

Shin llevaba un traje tradicional, de color verde oscuro. Era un traje muy común en Hinomoto. La combinación de colores era bastante sombría, por lo que la elegancia brillante de Schnee se destacó aún más a su lado.

 

Shin: “Bueno, aprovechemos esta oportunidad y disfrutemos del festival.”

Schnee: “Sí, vamos.”

 

El festival significaba un gran número de puestos. Los dos caminaban tranquilamente, deteniéndose en los típicos puestos de Hinomoto.

 

La gente a su alrededor parecía viva y alegre. Shin no sabía hasta qué punto se habían extendido los rumores de los movimientos sospechosos del occidente, pero la gente estaba en un ambiente verdaderamente festivo, como si quisieran disipar esos ominosos susurros.

 

Shin: “(Por cierto, ¿sabes algo acerca de las Cinco Espadas Supremas?)”

 

Shin recordó su encuentro en la cima del Mt. Fuji y preguntó a Schnee a través de Mind Chat. Ver un puesto vendiendo espadas le había recordado a Munechika.

 

Ya había hablado con Schnee sobre su batalla con Munechika, pero había olvidado preguntarle si sabía algo.

 

Schnee: “(Me temo que nunca he oído hablar de ese nombre. Si aparecieran en una ciudad sin duda causarían una gran conmoción, por lo que, al igual que la Munechika que conoció, ¿tal vez viven en lugares deshabitados? Su posición habitual es esperar a aquellos que llegan a desafiarlos después de todo.)”

Shin: “(Ahora que lo menciones, eso es verdad. Parecía que estaba protegiendo algo y también podría haber una razón por la cual Kagutsuchi ya no estaba allí.)”

 

Shin asintió, pensando que Schnee podría haber tenido un punto. Había también la posibilidad de que Kagutsuchi estuviera dentro del pequeño santuario en el pico, después de todo.

 

Como Schnee había contestado, las espadas antropomorfas como ellas no andaban buscando a los desafiantes. (NT: por antropomorfas se refieren a que toman forma humana.)

 

Era una teoría basada en la era del juego, por lo que no podían estar completamente seguros, pero si no había rumores sobre ellos en 500 años, era probable que fuera como Schnee dijo, o eso pensó Shin.

 

Shin: “Bueno, no hay necesidad de pensar en eso. Oh, señor, usted tiene algunas mercancías agradables aquí.”

 

Pensando que no era un tema para sacar al a luz mientras disfrutaba de un festival, Shin cambió de tema hablando con el dueño del puesto que pasó a estar delante.

 

El hombre de 40 y tantos años, vestido con batas de trabajo, vendía todo tipo de accesorios.

 

Schnee: “Er, ¿Shin?”

 

Schnee estaba un poco confundida por Shin quien de repente comenzó una conversación con el dueño de la tienda, pero Shin le indicó que esperara un momento.

 

Dueño: “¡Oh! ¡Tienes buen ojo, joven! ¡Hice todo esto con mis manos, escogiendo cuidadosamente qué materiales utilizar! ¡Son un poco más caro que las otras tiendas de aquí, pero la calidad está garantizada!”

 

Como el hombre había dicho con un tono lleno de confianza, los accesorios aquí eran de mayor calidad que los similares vendidos en los puestos cercanos.

 

Shin escogió uno de los accesorios mostrados.

 

Shin: “Vamos a ver... voy a tomar este.”

Dueño: “Realmente tienes ojos afilados para ir a escoger ese. Pero es un poco más caro que los otros, ¿sabes?”

Shin: “Está bien. Creo que este se ajusta mejor a mi compañera.”

 

Diciendo esto, Shin miró a Schnee. El dueño del puesto siguió sus ojos y asintió con la cabeza como en acuerdo.

 

Dueño: “¡¡Jaja!! ¡Ya veo! ¡Para la belleza de allí, este se justa más de hecho! Está bien entonces, normalmente pido 5 jul de oro, pero te dejaré tenerlo por 4.”

Shin: “¿Está eso bien?”

Schnee: “Accesorios como este pueden terminar destacándose aún más que el que los usa, ¡pero su compañera no es inferior en términos de presencia! Ella es adecuada para usarlo. ¡Ella me gusta!”

 

El dueño del puesto estaba bastante satisfecho.

 

Shin le dio las gracias y pagó, luego se volvió hacia Schnee.

 

Shin: “Y así, ¿quieres usar esto?”

Schnee: “Ehm, ¿está realmente bien para mí?”

Shin: “Honestamente, no se te permite rechazarlo. ¡Por favor, hazlo!”

Schnee: “…entendido.”

 

Schnee no pudo ocultar su sorpresa ante el repentino presente, pero ciertamente estaba feliz.

 

Lo que Shin había elegido para ella era una horquilla de dos puntas con un perla azul transparente como decoración. Desde la base de la perla colgaba un ornamento de flores hecho en plata.

 

Schnee quitó el simple alfiler que estaba usando para sujetar su cabello y lo reemplazó con el presente de Shin.

 

Schnee: “¿Cómo... cómo me veo?”

 

Schnee estaba un poco avergonzada cuando le hizo la pregunta.

 

Dueño: “Simplemente maravillosa, si me permite decirlo, señorita.”

Schnee: “No pensé que al ponérmelo luciría tan hermosa.”

 

Las palabras que parecieron en la mente de Shin eran demasiado simples: “se ve bien” y “bonita”.

 

Los que habían presenciado su compra en el puesto miraban a los dos con celebración (20%), envidia (50%) y celos (30%) en sus ojos. Los dos salieron rápidamente de la escena y se mezclaron entre la multitud.

 

Shin: “No pensé que tanta gente nos miraría. Yo estaba enfocado y no me di cuenta.”

 

Cuando Schnee reemplazó su alfiler, escucharon voces de la multitud y se dieron cuenta de que eran el centro de atención.

 

Yuzuha: “(Shin, encantado. Enfocado, disperso.)”

Shin: “¡Mmgh!”

Schnee: “También el dueño del puesto era bastante ruidoso. Supongo que pretendía atraer a los clientes también.”

Shin: “Ya veo. Usándote para promocionarse... ¡él tiene agallas! ¡Pero buena elección!”

Schnee: “Ehm...”

Yuzuha: “(Perdimos a Shin.)”

 

Shin habló con convicción, pero Schnee no estaba segura si estaba enojado o felicitándola. Para ella parecía obvio que atraería la atención.

 

Sin embargo, Yuzuha estaba un poco molesta con este Shin.

 

Shin: “¿Hm? ¿Qué?”

 

Pretendió no escuchar el último comentario de Yuzuha.

 

Aceptando que no pudieron evitar el hecho de que Schnee atrajo la atención de la gente, retomaron su paseo. Cuando pasaban por una gran avenida, oyeron una conmoción desde el frente.

 

Miraron más allá de la multitud con una habilidad y encontraron un gran carruaje de caballos procediendo lentamente en medio de la calle. En Hinomoto, los carros de caballos eran probablemente el principal medio de transporte.

 

Entre las voces que escucharon, algunos mencionaban el nombre “Ichinose”.

 

Dentro del carruaje había una gran bestia oso, una hembra de la raza de las bestias junto a él, con un hombre humano sentado frente a ellos.

 

Shin: “Schnee, ¿l puedes ver?”

 

Pregunto Shin a su compañera. Schnee sintió que el estado de ánimo de Shin había cambiado y miró hacia el coche, comprendiendo lo que él quería decir.

 

Schnee: “Sí, parece que era cierto que algo está pasando.”

Yuzuha: “¿Kuu?”

 

Yuzuha, la única incapaz de usar [Through Sight], no pudo seguir.

 

Shin: “Ichinose Juugo, Rokuhara Kai, no hay problema aquí. Pero esa Tamamo es diferente. No es humana.”

Yuzuha: “¿Tamamo?”

 

Yuzuha reaccionó antes de que Schnee pudiera. Aún en modo zorro, no hablaba a través de Mind Chat sino a través de su voz.

 

Shin: “¿La conoces?”

Yuzuha: “…creo que he oído el nombre.”

 

Yuzuha trató de recordar, pero luego lloriqueó cuando ella al final no pudo.

 

Shin: “Bueno, sabemos que las cosas probablemente no terminaran pacíficamente.”

 

La raza de Tamamo era White Tail. Como Yuzuha, tenía una forma humana, pero era sin duda un monstruo.

 

Sin embargo, por lo que pudieron ver, los otros pasajeros del carruaje – Juugo y Kai- no tenían problemas de estado.

 

Shin: “No están siendo controlados... ¿supongo?”

Schnee: “Ciertamente no parece, no se ven afectados con [Charm].”

 

Ver un monstruo que se mezclaba entre los humanos era una mala señal, pero no podían hacer nada en este momento.

 

Shin sabía que ciertos monstruos, como Yuzuha, coexistieron pacíficamente con los humanos.

 

Shin: “No podemos confirmar nada ahora, así que hablaré con Karin más tarde. Hay cosas más importantes que hacer ahora.”

Schnee: “Es verdad.”

 

Shin habló mientras miraba de lejos a Juugo y Schnee asintió en respuesta.

 

En el mapa de Shin, había un símbolo que se dirigía en línea recta al complejo principal de la casa Kujou, haciendo caso omiso de personas y edificios. Tenía un color verde neutro, pero el hecho de que ocultara su presencia era terriblemente sospechoso.

 

Schnee: “A primera vista, no parece demasiado temible, pero ¿qué debemos hacer?”

Shin: “Vamos por ellos. Sería genial si fuera sólo un espía, pero para que venga justo después de ver al White Tail... Tengo un mal presentimiento sobre esto. Lamento decir esto durante el festival.”

Schnee: “Miramos un poco y me diste un regalo. Es suficiente.”

 

Schnee comprendió que ignorarlo podía ser problemático después, por lo que no tenía objeciones. Gracias al regalo, su estado de ánimo estaba perfectamente feliz también.

 

De los movimientos del símbolo, predijeron que se estaba moviendo en los tejados: Shin y Schnee fueron a un callejón solitario y usaron [Hiding] para ocultarse.

 

No cambiaron su ropa, pero Schnee reemplazó la horquilla con la original.

 

Mientras seguían el símbolo, vieron a un grupo vestido con ropa muy similar al escuadrón de ninjas que había atacado a Shin antes. La ropa ninja a menudo tiene diseños similares, por lo que a primera vista no es posible distinguirlos.

 

Shin: “¿Hm? Este no es el camino hacia el complejo principal.”

 

Shin estaba siguiendo al grupo ninja, pero se dio cuenta de que no se dirigían hacia el complejo principal. El edificio más importante en esa dirección era la residencia donde Haruna descansaba.

 

Shin: “¿Su objetivo es Lady Haruna?”

 

El primer grupo ninja se había dirigido a Kanade y a Karin. No sería extraño que se dirigieran a Haruna, una hija de la casa Kujou como Kanade.

 

La predicción de Shin era correcta: el grupo ninja sacó sus armas y un objeto esférico de 3 cemel de ancho, luego penetró en la residencia sin un sonido.

 

Shin: “No dejes que ni uno escape. Los estamos cazando.”

Schnee: “Entendido.”

 

Uno de los miembros del grupo apuntó con una espada a Ei, que estaba pasando.

 

Sin embargo, antes de que el arma pudiera golpearla, Shin apareció detrás del atacante y lo derribó, enterrándolo bajo tierra.

 

Al mismo tiempo, lanzó un aura aplastante de intimidación hacia los otros invasores, para oponerse a su infiltración a la residencia.

 

Ei: “¡¿Q-qué?! ¡¿S-señor Shin?!”

Shin: “Lo explicaré más tarde. Voy a ir a aplastar a los atacantes, ¡por favor reúne a todos en la residencia y protejan a Lady Haruna!”

Ei: “¡¡!! ¡¡Entendido!! ¡¡Intrusos, aquí en la residencia!! ¡¡¡Salgan, hombres!!!”

 

Ei tenía los ojos abiertos de asombro, pero rápidamente comprendió la situación y pidió ayuda en voz alta.

 

Probablemente tenían un protocolo fijo para situaciones de emergencia: menos de 30 segundos después de la llamada de Ei, hombres blindados salieron a toda prisa.

 

Hombre: “¡No hay necesidad de capturarlos con vida, cortarlos!”

 

Tan pronto como habló el hombre con aspecto de comandante, los hombres a su alrededor asumieron la apariencia de demonios en guerra.

 

Shin pensó que podrían haber tenido un tiempo difícil contra las cortinas de humo de los enemigos, que tenían el efecto de causar envenenamiento o parálisis, pero los soldados de la residencia trataron con ello sin problemas.

 

Algunos hombres se encontraban con las hojas de los intrusos dentro de las cortinas de humo, luego contrarrestaron y cortaron los cuellos de los enemigos.

 

Otros lanzaron sus lanzas para perforar los torsos de los intrusos.

 

Otros se enfrentaban a intrusos protegidos por sus espadas ninja y guanteletes y los cortaban a la mitad, con todo y quipo de protección: la diferencia en el poder de combate era abrumadora.

 

Tal vez debido a la presencia de Haruna, parecía que veteranos experimentados habían sido estacionados allí.

 

Algunos de los intrusos con niveles más altos habían sido derrotados por Shin y Schnee, por lo que el ataque de este misterioso grupo fue sofocado en un instante.

 

Hombre: “Te damos las gracias por tu ayuda.”

Shin: “He tenido el honor de conocer a Lady Haruna una vez. No podía quedarme de pie e ignorar los malos planes de estas personas. Debo preguntar, ¿no habría sido bueno capturar al menos uno vivo?”

Hombre: “Preservar el bienestar de Lady Haruna es de mayor prioridad. En Hinomoto, ningún asesino que conociera la identidad de su remitente nunca podría operar de esta manera.”

 

Algunos incluso se permiten ser capturados, a continuación, utilizan habilidades para explotar dentro de las líneas enemigas. Incluso si se capturan, no se filtra la información y podría causar daños y víctimas, por lo que siempre fueron cortados en el acto.

 

Después de que Shin y Schnee explicaran por qué estaban siguiendo a los atacantes, Karin llegó. Aparentemente se había precipitado allí tan rápido como pudo, por lo que su respiración era ligeramente irregular.

 

Karin: “¡¿Lady Haruna?”!

Hombre: “Está completamente sana y salva.”

 

Shin sintió que esta información había llegado demasiado rápido, pero decidió no decir nada.

 

Porque incluso después de que la batalla terminó, el hombre que él pensó que era el comandante de los soldados de la residencia mantuvo sus ojos en Shin, sin bajar su guardia ni un segundo.

 

Shin había explicado que su presencia era una coincidencia, pero el comandante todavía se mostraba preocupado por ellos.

 

Ciertamente no era agradable tener dudas, pero para los hombres a cargo de la seguridad de ese lugar, mantener la postura sin bajar la guardia era importante.

 

Karin: “¿Y los intrusos?”

Hombre: “Hemos tratado con ellos. No pudimos encontrar nada para determinar de dónde vinieron.”

 

Ya habían comprobado si había alguna información que extraer de los cadáveres. Sólo utilizaban equipos y herramientas que podían encontrarse prácticamente en cualquier lugar.

 

Shin escuchó que no era posible averiguar de dónde habían venido los ninjas usando la habilidad [Listen]. Habló de lo que sucedió a Karin, luego Shin, Schnee y Karin regresaron a la casa Saegusa.

 

Según Kuyou, a pesar del ataque a la residencia de Haruna, la ceremonia de herencia se celebraría sin demoras.

 

Kuyou: “Creo que aumentarán la seguridad.”

 

Pocos rufianes pensarían en apuntar al Kujou, pero aun cuando eran pocos no eran cero. Era un destino inevitable para un clan tan grande.

 

No importa la época, siempre hay personas insatisfechas con el pueblo que gobierna.

 

En Hinomoto existía una organización especializada en asesinatos, que se ponía a cualquier persona como objetivo a petición.

 

Shin también se enteró de esos grupos delictivos en el continente, por lo que no se sorprendió.

 

Aprovechando la oportunidad, preguntó por Ichinose Juugo.

 

Kuyou: “Sir Juugo, eh- Has oído que la familia Ichinose tiene el ideal de un Hinomoto unificado, ¿verdad?”

Shin: “Sí, he oído que se menciona...”

Kuyou: “Después de que los Kujou y los Yaejima dividieron el país bajo su dominio respectivo, por un tiempo los Ichinose demostraron intenciones de independizarse. Los Yaejima y otras casas del oeste los contuvieron, pero parece que la cabeza actual está planeando algo. Hemos recibido informes de que soldados en el dominio de Ichinose están en movimiento. Podrían estar planeando hacer algo durante la ceremonia de herencia.”

Shin: “¿Y se llevara a cabo, aunque lo sepas?”

Kuyou: “Guerreros expertos de todo Hinomoto se reunirán para la ceremonia de herencia. Los soldados promedio no podrían contenerlos. Incluso si algo ocurriera, ni siquiera se convertiría en una batalla.”

 

En el pasado, durante una ceremonia similar, alguien de manera similar había planeado acciones sucias. Según Kuyou, el complot había sido aplastado inmediatamente.

 

No estaban actuando por arrogancia, pero una seguridad excesiva sería una carga. No tenían pruebas de que los Ichinose estuvieran tramando algo después de todo.

 

Por si acaso, Shin decidió contarles sobre Tamamo.

 

Kuyou: “Hmm, nunca escuché que Sir Juugo tuviese una pareja femenina.”

Shin: “De verdad. Sólo vi esto con una habilidad, así que no tengo una prueba real de su presencia, pero estoy seguro de que no he visto mal. Pensé que sería mejor que lo supieras.”

Kuyou: “Estoy agradecido por su consejo. También intentaré investigar esto.”

 

Kuyou no dudó de las palabras de Shin.

 

Shin: “Oh, en un tema diferente, ¿es [Black Moon] utilizable por alguien? Escuché que ciertas armas de alto grado eligen quién las puede equipar, así que esto estaba en mi mente.”

Kuyou: “Usted es verdaderamente un conocedor. Escuché que una vez hubo tal limitación, pero ya no.”

 

Tener estadísticas superiores a un cierto nivel o ignorar la disminución de la potencia del arma debido a estadísticas insuficientes permitiría que cualquiera lo empuñara.

 

Después de hablar con Kuyou, Shin le dio cuatro cartas a Karin, que estaba caminando junto a Schnee.

 

Karin: “¿Señor Shin? Estos son...”

Shin: “Por favor, llévelo consigo, por si acaso. Después de lo que paso hoy, tengo un mal presentimiento.”

Karin: “…entendido. Definitivamente los devolveré.”

 

Karin comprobó las ilustraciones de las cartas, luego las sujetó contra su pecho mientras asentía con la cabeza. Sus mejillas estaban ligeramente encendidas.

 

Shin: “¡¿?!”

 

Al instante siguiente, un severo escalofrió recorrió la columna vertebral de Shin. Lo que vio después de girarse lentamente fue a Schnee sonriendo y mirándolos.

 

Shin: “(Fue solo por si acaso, sólo por si acaso, ¡¿de acuerdo?! ¡¡No tengo ninguna intención extraña!!)”

Schnee: “(Oh my, no he dicho nada, ¿verdad?)”

 

La sonrisa de Schnee era aterradora. Como dicen, los ojos pueden hablar con la misma claridad que la boca... pero en el caso de Schnee no sólo eran sus ojos: su charla mental, su expresión y su presencia mostraban lo mal que estaba su estado de ánimo.

 

Shin, casi en pánico, sacudió la cabeza de derecha a izquierda y se explicó frenéticamente. Podría haber dedo las cartas a Karin en secreto, pero la situación se habría vuelto aún peor, o eso era lo que instintivamente sintió.

 

Yuzuha: “Kuu kuu...”

 

Mientras miraba a los tres, Yuzuha lloraba como diciendo “allá vamos de nuevo...”.

 

 

◆◆◆◆

 

 

5 días después de la llegada de Schnee.

 

Shibaid, Filma, Tiera y Kagerou también llegaron a la ubicación de Shin.

 

Como se habrían convertido en un gran grupo, pensaron en mudarse a una posada en la ciudad, pero después de la súplica de Kayo, se decidió que todos se quedarían en la casa Saegusa.

 

Planeaban quedarse en la ciudad hasta que se celebrara la ceremonia de herencia, de modo que el tiempo límite era la condición. Después de todo, no podían imponerse a Saegusa.

 

Filma: “¡Así que eso es lo que pasó! ¡Aah, enviamos a Schnee primero para nada!”

Shin: “¿Qué quieres decir?”

Filma: “Ustedes siempre viajaban con 3 personas o más, ¿verdad? Así que pensé en dejarlos solos por un tiempo. Debería haberle dicho a Schnee que se lo tomara más en serio.”

 

Filma suspiró, desilusionada. No tenía intención de ocultar su plan aparentemente.

 

Schnee: “Fue Filma quien me propuso venir aquí primero, para ser claro.”

Shin: “¿Qué tenías en mente?”

Filma: “Escuché que ella te esperó 500 años. ¿Es malo que Schnee se divierta de vez en cuando? ¿O tienes a otra chica en mente?”

Shin: “No, no la hay, pero la situación aquí es compleja y.… pero si realmente estuviéramos solos, no puedo decir que nada hubiera pasado...”

Filma: “Oh, ¿no lo niegas?”

 

Todos los miembros del grupo sabían del afecto de Schnee hacia Shin. Si se hubieran quedado en una posada solos, las posibilidades de que algo sucediera entre ellos no eran cero.

 

Shin había expresado sus planes para regresar a su mundo original, pero no era algo que quisiera lograr pase lo que pase.

 

Sólo los dioses sabrían si sería capaz de esquivar el acercamiento de Schnee.

 

Shin: “Creo que conozco el tipo de persona que soy. No podría decir que no me dejaría llevar por el flujo en tales situaciones.”

 

Shin no era inseguro ni indeciso, pero su voluntad tampoco era inquebrantable.

 

Filma: “Oh, eso de ahora eso es algo bueno para saber.”

Shin: “Estás planeando algo de nuevo, lo tienes escrito en toda la cara...”

Schnee: “Definitivamente no es un plan sano.”

Shibaid: “Ella nunca aprende, ¿verdad?”

Filma: “¡¡Hey!! Shibaid, ¿tú también?”

 

Shibaid habló con un suspiro, probablemente cansado de su conversación.

 

Shibaid: “Entonces, ¿cuándo comenzará la ceremonia de herencia?”

 

Shin ya había informado a Shibaid y a los demás de la ceremonia de herencia. También porque la katana divina que Shin había elaborado era la recompensa final, Shibaid estaba interesado en el resultado.

 

Shin: “Dentro de 5 días. Siento decir esto después de que ustedes acabaran de llegar, pero algunos problemas sucedieron. Podría estallar una batalla.”

Tiera: “Eh, ¿qué? Escuché que Hinomoto es un lugar tranquilo, ¿no es así?”

 

Tiera se sorprendió al oír la palabra batalla. Había oído hablar de lo seguro y pacífico que solía ser Hinomoto.

 

Shin explicó las circunstancias.

 

Tiera: “Simplemente no entiendo. ¿Por qué son tan necios en unir el país?”

Shin: “Quién sabe. Incluso si lo hicieran a través del poder militar, no haría que gobernar fuese más fácil. ¿Qué te parece Shibaid?”

 

No era exactamente como el período de los estados en guerra de Japón, pero como Hinomoto se encontraba ahora en una situación similar, Shin pidió la opinión de Shibaid, que había participado en la fundación del Imperio.

 

Shibaid: “Sin entender al jefe de la familia Ichinose, no puedo decir nada. Tales cosas cambian dependiendo de quién dirige a los diversos grupos. En la época después de que los desastres naturales destruyeran la tierra, muchos países fueron fundados, pero cada uno sufrió un destino diferente.”

 

Según Shibaid, varios países habían tratado de invadir a otros con la esperanza de unificar el continente bajo su gobierno.

 

Sin embargo, las áreas donde los monstruos desovaron y las barreras naturales formadas por las montañas, condujeron a la situación actual. A pesar de esto, algunos países todavía no han abandonado aparentemente sus ambiciones.

 

Algunos países gobernaron pensando en el bienestar de sus ciudadanos, otros se convirtieron en estados militares, por lo que no fue posible dar una sola respuesta.

 

Shin: “Bueno, acabo de oír que los Ichinose están actuando con recelo, pero no sé nada decisivo. Sería genial si no pasara nada, pero por favor manténganse alertas.”

 

Filma / Tiera: “Hmm, entendido.”

 

Filma y Tiera asintieron con las palabras de Shin.

 

Al final, la identidad de los atacantes de Haruna era un completo misterio.

 

Shin, sin embargo, no cree que Juugo, Kai y el monstruo Tamamo simplemente se sentarán y no harán nada.