The New Gate Capítulo 29 (parte 1).




Manual




Proyecto: 

Hola queridos lectores, aquí el traductor Perdiz. Quiero disculparme por la demora del capítulo, irónicamente este inicio de semana me han "violado" con tanto trabajo de la universidad (sí, los profesores saben cuándo tienes mucho tiempo libre T_T), por lo cual recién pude hacer la traducción, lo siento mucho. Por otra parte, les aviso que con este capítulo es probable que aumenten los del team de Lady Karin, hasta yo casi me olvido de Schnee y me hago seguidor de ella xD. Sin más que decir, disfruten el capítulo u.u ............................................................

 

El día después de la visita a Kujou Tadahisa.

 

Shin había estado balanceando a [Kakura] desde la madrugada, con el [Limit] completamente eliminado.

 

Shin: “¡¡Fuuh!!”

 

Sus habilidades estaban ahora completamente sin restricciones, pero obviamente tenia cuidado de no dañar el entorno.

 

Si usaba toda su fuerza, sería más difícil controlarse a sí mismo, pero mientras se relajará era bastante fácil. Su [Limit] también había sido eliminado cuando lucho contra Barlux, el maestro de gremio de Bayreuth, después de todo.

 

Poco a poco, puso más fuerza en sus balanceos, vigilando cuidadosamente cualquier cambio. Todavía no podía comprenderlo completamente, pero entre la comprensión y la no comprensión de cómo controlar la hoja, una pequeña diferencia en poder nació.

 

En ese momento, no estaba pensando si, en el futuro, él tendría que retener su fuerza en el modo de liberación completa.

 

Yuzuha: “Kuu.”

Shin: “Oh, ¿es hora?”

 

Shin le había dicho a Yuzuha que comprobara el tiempo para poder poner las cosas en orden y cambiarse antes del desayuno.

 

Shin: “Ehm, puedes salir, ¿sabes?”

Voz: “…. entonces te diste cuenta.”

 

Shin hablo hacia el borde de la galería y una avergonzada Karin se mostró así misma.

 

Karin: “Hice todo lo que pude para no molestarle…”

Shin: “Está bien. Me di cuenta de que estabas allí, no me distrajiste.”

 

Al igual que la vez anterior, Shin había notado que Karin estaba cerca. Y al igual que la vez anterior, ella había tenido cuidado de no molestarlo.

 

Shin: “Creo que todavía es temprano para el desayuno, ¿cierto?”

Karin: “Sí, bueno, sólo tenía curiosidad por ver qué clase de entrenamiento hacías. Después de todo, su duelo de ayer contra Sir Kankurou fue realmente impresionante.”

Shin: “Oh, ya veo. No hice nada especial… por cierto, ¿qué piensas de mi estilo de pelea?”

 

Shin estaba preocupado, así que aprovechó la oportunidad para preguntarle a Karin.

 

Karin: “¿Lo que pienso?”

Shin: “Mi manejo de la espada, quiero decir. Tengo que admitir que he recibido algún entrenamiento en el arte de la espada, pero la mayor parte es autodidacta.”

 

Como jugador, Shin era más que poderoso.

 

Sin embargo, en una lucha de espadas sin diferencias de estadísticas, él no podría igualar a Kankurou o a Karin, quienes habían pasado mucho más tiempo afilando sus técnicas.

 

La base de la fuerza de Shin no era sólo su amplia experiencia en batallas contra monstruos y otros seres humanos, sino también la gran variación de hechizos mágicos y habilidades a su disposición.

 

Su trabajo no tenía ninguna limitación de armas, por lo que podía usar muchas armas principales: espadas, lanzas, arcos, etc.

 

Esto es porque él generalmente luchaba sólo. Cambiaría rápidamente las armas para golpear los puntos débiles del oponente y dirigir la lucha en su favor.

 

Algunos piensan que dominar un tipo de arma haría a uno más fuerte, pero Shin no eligió ese camino.

 

Para aprender sin ser enseñado y aumentar la capacidad de uno a pasos agigantados… Shin no había sido bendecido tan abrumadoramente por una forma de talento.

 

En cierto modo, se podría decir que la espada de Shin fue el fruto de su gran talento en el estudio.

 

Karin: “… Creo que sería presuntuoso y arrogante de mi parte hablar, pero… bueno, hay algo que me llamo la atención en los movimientos de tu cuerpo.”

Shin: “¿Mis movimientos?”

Karin: “Sí. En el estilo Saegusa, transmitido en mi familia, enfocamos nuestro cuerpo entero en cada balanceo de la hoja. Un corte preciso y fluido, bajo el control total de nuestra voluntad, es considerado el vértice del estilo Saegusa. En comparación, su hoja parece vacilar, siguiendo los movimientos de su cuerpo. Supongo que no hizo que su cuerpo recuerde la forma de cada técnica, sino que luchó en batallas reales.”

Shin: “Increíble, eso es completamente cierto.”

 

Después de aprender a usar la espada, Shin pasó poco tiempo entrenando. La mayor parte de su técnica había sido perfeccionada en el campo de batalla. Después de todo, ya que estaba dentro de un juego, incluso si no realizaba los mejores o más ideales movimientos, siempre y cuando el sistema lo juzgara eficaz podría causar daño.

 

Pronto los movimientos de Shin se hicieron más refinados y dejó de preocuparse por la forma de las técnicas.

 

Karin: “Señor Shin, tus habilidades físicas son excepcionales. Una ligera inestabilidad nunca debe haber sido un problema, estoy segura.”

Shin: “Pero de aquí en adelante, no puedo seguir diciendo eso, no puedo.”

 

En el mundo actual, el antiguo sistema de juicios por daños se ha ido. La ligera inestabilidad que Karin señaló influiría en el daño infligido.

 

Karin: “¿De aquí en adelante?”

Shin: “No puedo tener a mi cuerpo en el control por siempre.”

 

No tenía ninguna intención de derrotar a ningún maestro de la espada, sino simplemente ser capaz de controlar completamente su propio poder. Como sentía que no estaba usando sus fuerzas adecuadamente, Shin quería perfeccionar su control sobre su poder, ahora que tenía tiempo.

 

Karin: “Bueno… si estás satisfecho conmigo, podría enseñarte algunos de los fundamentos. Te quedarás en nuestra casa hasta que lleguen tus compañeros, así que creo que podría ser útil para ti.”

Shin: “Estaría más que agradecido, pero ¿está bien enseñar a un forastero?”

 

Shin puso en duda la repentina propuesta de Karin.

 

Karin: “Creo que no usarías mis enseñanzas para algún propósito injusto. Lo que el Señor Shin necesita ahora es la comprensión y el control de sus habilidades físicas. Yo no les impartiría enseñanzas cercanas a las técnicas de nuestra escuela y dudaría que a alguien le indignen sólo algunas lecciones privadas. Después de todo, enseño los fundamentos en otros dojos.”

 

No, probablemente creo que alguien podría... pensó Shin. Aunque ser entrenado por el 3er asiento de los Diez Valientes de Hinomoto era algo que ni siquiera había esperado, por lo que decidió no preocuparse por las cosas pequeñas.

 

Shin: “Bueno, entonces comencemos a entrenar justo después del desayuno.”

Karin: “Muchas gracias.”

 

Después del desayuno, los dos se trasladaron al dojo Saegusa. El lugar al que Karin conducía a Shin era un dojo tranquilo: al parecer las lecciones para sus estudiantes se tenían en otro lugar.

 

Shin bajó sus estadísticas con [Limit] y Karin señaló dónde estaba fallando. Probablemente debido a que había sido autodidacta durante mucho tiempo, Shin tenía más peculiaridades extrañas de los que pensaba.

 

Karin: “Usas muchas otras armas además de la Katana, creo que también esa es una razón.”

 

Karin explicó que el uso de muchas armas había creado un semillero para el nacimiento de peculiaridades en su estilo de lucha.

 

Yuzuha: “Kuaaa...”

 

Yuzuha bostezó mientras observaba a los dos.

 

•••••••••••••••••••••••••••••••

 

Una noche, unos días después de que Karin había comenzado a dar clases particulares a Shin. Shin estaba en la terraza que estaba al lado de la habitación que le había sido asignada, escuchaba el informe de Schnee.

 

Shin: “(.... ya veo, así que no hubo mayores problemas después de eso.)”

Schnee: “(Sí. Pudimos escoltar a Lady Hermie sana y salva, por seguridad Wilhelm está con ella, pero estoy seguro de que estará bien a menos que algo extraordinario suceda.)”

 

Milt había sido enviada para atacar la base del culto Shiten, por lo que solo Wilhelm se había quedado para proteger a Hermie. Él es a quien ella ha abierto más su corazón durante los viajes, por lo que, excluyendo proezas de batalla, él era la mejor opción.

 

Shin: “(Eso es tranquilizador, nada en particular está ocurriendo aquí en este momento, pero tengo algunas preocupaciones, no bajes la guardia cuando vengas, por si acaso.)”

Schnee: “(Lo sé, nos vemos pronto.)”

 

Shin cortó el Mind Chat después de las últimas palabras de Schnee, dichas con un tono alegre. También dependía de los vientos, pero su llegada a Hinomoto sería una semana más tarde. Shin miró al cielo, pensando que sería bueno aprovechar esta oportunidad para hacer turismo en Hinomoto. Una luna llena hermosa colgaba en la oscuridad.

 

Shin: “Un jardín a la luz de la luna... no está mal.”

Voz: “Es una hermosa noche de luna.”

 

Shin había hablado consigo mismo, pero oyó que alguien respondía. Ya lo había notado, así que no se sorprendió; era Karin, llevaba un kimono cubierto. Su pelo negro y sedoso brillaba a la luz de la luna.

 

Karin: “Padre me dio un buen sake, así que pensé en traerle algo.”

 

Karin llevaba una bandeja con una botella y tazas pequeñas.

 

Shin: “Ya veo. También tenemos una hermosa luna, entonces vamos a disfrutar de un poco de sake a la luz de la luna.”

 

Shin no era un gran bebedor en el mundo real, así que esta era su primera vez para disfrutar de la tradición de beber sake mientras se contempla la luna.

 

Karin: “Aquí tienes.”

Shin: “¿Eh? Oh, gracias.”

 

Antes de que Shin pudiera tomar la botella para servir una taza, Karin lo hizo por él. Había dos tazas pequeñas, así que probablemente bebería también.

 

Después de verter el sake por él, Shin hizo lo mismo a cambio.

 

Probablemente era el tipo de sake de “THE NEW GATE”. Su aroma dulce recordó a Shin el estilo Ginjo de sabor. (NT: El sake tipo Ginjo es al que se le añade una ligera porción de alcohol destilado para ayudar a disolver las partículas de arroz que no han acabado de fermentar.)

 

Recordando cómo lo había probado en una reunión en la universidad, Shin se llevó la taza a los labios, sintiendo un aroma ligeramente dulce y un sabor firme y limpio. Shin no era un experto por cualquier medio, pero pensó que era realmente delicioso.

 

El cielo iluminado por la luna parecía hacer al sake aún más agradable. Tal vez también fue porque una hermosa chica como Karin lo estaba sirviendo.

 

Shin: “Hermosa.”

Karin: “¡¿Sí?! Ah, er, ¡cierto! ¡La luna es realmente hermosa!”

Shin: “¿?”

 

La sorprendida reacción de Karin hizo que Shin se volviera a mirarla, pero ella estaba mirando directamente al cielo.

 

Shin: “¿Qué sucede?”

Karin: “Nada, nada en absoluto...”

 

Parecía muy nerviosa. La actitud elegante y graciosa que tenía hacia un momento había desaparecido en alguna parte.

 

Shin: “¿Tiene algo que ver con las dos personas detrás del pilar?”

Karin: “…. así que te habías dado cuenta.”

Shin: “Bueno, creo que sería más difícil no hacerlo...”

 

Shin había detectado que, en el borde de la galería justo detrás de una esquina, Kuyou y Kayo se escondían. Los ojos de Kuyou emanaban una intención de matar débil. Cualquiera que tuviera experiencia de batalla se habría dado cuenta.

 

Shin: “¿Paso algo?”

Karin: “…. en realidad, mi madre me dijo que te conociera más.”

Shin: “¿Conocerme más?”

 

El sake sirvió para facilitar la conversación, probablemente.

 

Shin: “Me pregunto por qué, ¿hice algo irrespetuoso?”

Karin: “En absoluto, en realidad... lo que me gustaría saber es... qué comida te gusta, qué cosas te gustan, qué tipo de... mujeres te gustan.”

 

Las últimas palabras dejaron los labios de Karin en un susurro.

 

Shin: “Aaah... Ya veo, ¿eso es lo que es? ¿Ella quiere que tenga una entrevista matrimonial?”

 

¿Por qué la madre de Karin, Kayo, le pedía a su hija que recolectara esa información? Shin había adivinado la razón, pero evitó decirlo sin rodeos.

 

Durante su estancia en la casa Saegusa, Shin había tenido la oportunidad de aprender más sobre las familias guerreras de Hinomoto.

 

Como había sido el caso con Kayo, las mujeres de Hinomoto tendían a casarse jóvenes y no era extraño dar a luz a finales de su adolescencia. Para alguien como Karin, que era mujer y parte de los Diez Valientes, sería natural tener un prometido.

 

La casa Saegusa, sin embargo, puso un gran énfasis en la habilidad de batalla: Kuyou no aprobaría a un candidato poco hábil, pero encontrar a alguien que el 2do asiento de los Diez Valientes de Hinomoto, era una hazaña difícil.

 

Karin: “Madre, bueno, ella dijo que el señor Shin seguramente pasaría...... y padre también pareció aceptar...”

 

Parecía que gracias a su duelo con Kankurou, Shin había satisfecho sus expectativas. A juzgar por las palabras de Karin, Kayo fue el principal instigador detrás de todo.

 

Shin: “¿Realmente aceptó? La intención de matar que viene de él es cada vez más fuerte...”

 

La intención de matar de Kuyou fue creciendo gradualmente a medida que pasaba el tiempo. Incluso si hubiera aceptado, sus sentimientos como padre eran algo diferente.

 

Shin: “Bueno, verás... lo siento mucho, pero ya tengo una prometida. Me temo que no puedo aceptar esa propuesta.”

Karin: “¿Eh...? Oh, ya veo. ¡Por supuesto! ¡¡Un hombre como tú seguramente tendría por lo menos una prometida!!”

 

Después de escuchar la respuesta de Shin, Karin abrió los ojos por un instante, luego mostró una reacción exagerada.

 

Ella estaba parcialmente sorprendida, en parte aliviada... sentimientos mezclados se arremolinaban dentro de ella y para Shin fue difícil leer su expresión por un tiempo.

 

Karin: “Lo siento por traer algo tan raro. Es una noche hermosa y casi la arruiné.”

Shin: “Personalmente, me sentí honrado de que me sirvieras el sake.”

Karin: “Oh, me alegro de oír eso.”

 

Karin hizo una reverencia, luego se alejó en la dirección de Kuyou y Kayo. Sus presencias también desaparecieron, probablemente gracias a Karin.

 

Shin: “Matrimonio, eh...”

 

También en su anterior mundo, existía el concepto de matrimonios enfocados en hogares o líneas de sangre, pero Shin nunca había tenido nada que ver con esas cosas.

 

Si Karin realmente se había enamorado de él, sería comprensible para ellos hablar con Shin sobre el matrimonio, ahora que sabía de las circunstancias de la casa Saegusa. Shin, sin embargo, no recordaba ningún episodio que pudiera haber transformado su “querer” en “amor”.

 

Hubo acontecimientos que podrían haberle hecho pensar en Shin de esa manera, como cuando realizó RCP y un masaje cardíaco en ella.

 

Shin: “Es demasiado pronto para que un estudiante como yo piense en eso...”

 

El “estatus” original de Shin era estudiante universitario. El matrimonio no era algo demasiado lejano en el futuro, pero todavía no se sentía realista.

 

•••••••••••••••••••••••••••••••

 

“.... sigh”

 

Después de dejar a Shin, Karin empujó a Kuyou y Kayo a su dormitorio, luego regresó a su habitación. Su cuerpo, que se sentía extrañamente más pesado que de costumbre, tumbado en el futon, se quedó mirando el techo.

 

Karin: “Una prometida...”

 

La destreza de batalla de Shin es extremadamente alta. Fuera de Hinomoto, podría ser un aventurero muy exitoso.

 

Karin sabía que el nombre de Shin empezaba a ser conocido.

 

Tadahisa había prohibido a cualquiera que tirara a Shin a su lado, pero en caso de mutuo afecto no habría ningún problema.

 

Karin: “Debería estar feliz de que se haya arreglado una cosa molesta y aun así...”

 

Karin siempre se había centrado en balancear su espada, sin preocuparse por los deberes nupciales. Había dejado Hinomoto como una aventurera, por lo que podía cocinar y coser hasta cierto punto, pero Karin nunca había considerado la posibilidad de casarse.

 

.... al menos, así era como se suponía que era.

 

Karin: “....sigh.”

 

No pudo dejar de suspirar después de volver a su cuarto.

 

Mantener la condición también era un deber del guerrero. Sin embargo, después de hablar con Shin, se encontró incapaz de hacerlo.

 

Ella sabía cuál era ese sentimiento.

 

La identidad del cansancio que envuelve su cuerpo. Era “derrota”.

 

Una sensación se siente después de perder algo de importancia. Una sensación similar a la impotencia.

 

Pero eso era extraño. No había perdido nada.

 

Karin: “Hermosa, eh...”

 

Las palabras de Shin se entrelazaban dentro de la mente de Karin.

 

Mirando a Shin, estaba claro que esas palabras no habían sido dirigidas a ella. A pesar de eso, estaba casi cómicamente sorprendida por ellas.

 

Su cara todavía se sentía enrojecida.

 

Al mismo tiempo, podía sentir un dolor apretando, profundo en su pecho. Karin también conocía esa sensación.

 

Karin: “¿Estoy... atraída por el señor Shin...?”

 

Lo había visto por primera vez en el barco al que habían subido para regresar a su tierra natal. Comprendió que era un hombre de gran habilidad, pero todavía era sólo otro pasajero.

 

Mientras hablaban, simplemente tenía la impresión de que probablemente no era una mala persona.

 

Ella se sorprendió de su fuerza durante la batalla contra los [Gale Serpents].

 

Luego, después de zambullirse en el mar para seguir a Kanade, cuando recuperó la conciencia, lo primero que vio fue la espalda de Shin.

 

Karin: “Era realmente grande...”

 

Karin apenas podía recordar cuando le llevó cargando. Shin era de estructura bastante delgada, pero su espalda era más grande y amplia de lo que pensaba y no se sentía incómoda cuando estaba apoyada en él.

 

Luego, los ayudó a buscar la hierba medicinal para Lady Haruna; en la cima del Mt. Fuji, se paró sin temor ante una gigante serpiente monstruo de 8 cabezas y ganó la hierba con su espada.

 

Karin recordó la sensación de ardor en su pecho mientras veía a Shin enfrentarse a la guerrera vestida con una armadura de platino.

 

Sin embargo, pensó que era una sensación nacida de ver a dos poderosos guerreros participar en la batalla...

 

Karin: “Enamorarse mientras lo veía cruzar espadas en batalla yo... hay algo mal conmigo.”

 

Estaba empezando a preocuparse por su sensibilidad. Ella había estado enfocada en la espada toda su vida, eso era verdad, pero aun así fue un comienzo demasiado violento.

 

Algo más que podría haber desencadenado todo...

 

Karin: “Ah...”

 

Se le ocurrió algo más.

El episodio decisivo que la hizo pensar en Shin.

Karin pasó ligeramente los dedos sobre sus labios.

 

Karin: “El beso.”

 

Shin había explicado desesperadamente que había hecho eso para salvarla y Karin no dudó de sus palabras.

 

Pero todavía era verdad que la habían besado. Y según Kanade, él también había tocado su pecho.

 

Ella sabía que estaba más desarrollada que otras personas de su edad. También sabía que cuando estaba fuera aventurándose con Kanade, los hombres a menudo le miraban el pecho.

 

No sentía más que disgusto, pero en el caso de Shin desapareció el disgusto.

En lugar de eso, ella incluso...

 

Karin: “¡¡Aaaah!! ¿En qué estoy pensando?”

 

Karin no pudo evitar levantar la voz.

 

El latido de su corazón empezaba a ser irritantemente ruidoso. Sus pensamientos se negaron a ponerse en orden.

 

Cuanto más intentaba no pensar en ello, la silueta de Shin ocupaba más su mente.

La expresión un poco tonta que tenía cuando se conocieron por primera vez.

La valiente expresión que mostró cuando voló la cabeza del Gale Serpent.

Su expresión bondadosa cuando se preocupaba por ella.

Su expresión seria mientras balanceaba la espada.

 

Karin: “Darme cuenta de eso después de ser rechazada... realmente hay algo mal conmigo...”

 

Ella apenas dormiría aquella noche.

 

•••••••••••••••••••••••••••••••

 

3 días después de que Karin hablara sobre el matrimonio con Shin, una carta fue entregada a la casa Saegusa.

 

Chiyo, que la había recibido, dijo que había venido del Kujou.

 

Shin: “¿Es para mí?”

Chiyo: “Sí, Lady Haruna expresó el deseo de conocerlo. El remitente es Lady Kanade.”

 

“Soy consciente de la grosería de mi petición. Pero podrías hacer lo posible por conocer a mi hermana una vez” ... era el contenido de la carta.

 

Teniendo en cuenta la personalidad de Kanade, ella preferiría presentarse personalmente para hablar de ello, pero como había estado ausente de Hinomoto durante mucho tiempo, probablemente había sido atrapada por un sirviente cuando salía.

 

Chiyo: “Lady Haruna es una persona muy razonable. Seguramente no pensaría en pedirle a la persona a quien debe su vida que vaya a visitarla. Pero acabar las cosas con una carta de agradecimiento no es algo que ella acepte tampoco.”

 

Shin ya había recibido una carta de agradecimiento por la ayuda que había prestado.

Era rica en expresiones pasadas de moda y difícil de leer, pero sus sentimientos de gratitud se expresaban claramente.

 

Shin: “Ya he sido también agradecido por Lord Tadahisa, no creo que ella deba preocuparse por ello, sin embargo...”

Chiyo: “Ella es también inusualmente testaruda. Señor Shin, ¿no le daría a Lady Haruna la oportunidad de expresarle las gracias?”

Shin: “Bueno, no tengo mucho que hacer hasta que mis compañeros lleguen después de todo. Si eso le alivia, entonces está bien para mí. Aunque, para ser honesto, soy el que se siente nervioso...”

 

Kuyou escribió la carta de aceptación y se la entregó al mensajero en espera. Irían a visitar a Lady Haruna al día siguiente.

 

•••••••••••••••••••••••••••••••

 

Shin: “Ehm, creo que lo mejor es revisar el protocolo de visita...”

Karin: “Sí.”

 

Mientras caminaban hacia la residencia de Kujou, Shin habló con Karin, pero recibió una respuesta incómoda.

 

Al día siguiente de su conversación matrimonial, Karin estaba demasiado inquieta y no podían continuar su entrenamiento habitual.

 

Ahora, después de pasar unos días, parecía más tranquila.

 

Por cierto, Yuzuha se había quedado en la residencia.

 

Cuando llegaron a la residencia donde se decía que Haruna estaría, mostraron al guardia de la puerta la prueba del pasaje que habían recibido con la respuesta a su carta.

 

La prueba de paso tenía la mitad de un sello; combinado con la otra mitad, que el guardia de la puerta tenía, encajaba perfectamente y emitía un tenue resplandor. A fin de evitar la falsificación, también un mecanismo de defensa mágico se había puesto en él.

 

Mientras esperaban a alguien que los guiara a la residencia, Kanade apareció.

 

Kanade: “Te agradezco por venir. Ven, por aquí.”

Voz: “Lady Kanade. ¡La noble hija de la casa Kujou no debería comportarse así en público!”

 

Una señora de unos 40 años, que llegó justo después de Kanade, la reprendió. Ella era la tutora de Kanade y su nombre era “Ei”.

 

Ei: “Pido disculpas por mi rudeza. Lo acompañare adentro. Sólo han transcurrido varios días desde que nuestra Lady Haruna se levantó de su lecho de enfermos, así que le ruego que no la canses demasiado.”

Shin: “Entendido.”

 

Ei se inclinó profundamente hacia ellos y Shin asintió con la cabeza. Su enfermedad pudo haberse curado, pero Haruna había estado enferma en la cama durante un largo período, naturalmente no querían ser una carga para ella.

 

Después de caminar un rato, Ei se detuvo frente a una habitación con una galería. Kanade, que había vuelto antes que ellos, ya estaba dentro.

 

Ei se arrodilló en el suelo y llamó a quien estaba más allá de las puertas corredizas.

 

Ei: “Lady Haruna. Lord Shin y Lady Karin han llegado.”

Haruna: “Déjalos entrar.”

 

Después de la respuesta de Haruna, Ei abrió las puertas corredizas. Shin y Karin fueron alentados a entrar y cumplieron.

 

Haruna: “Déjame darte las gracias por venir hasta aquí para visitarme.”

 

Junto a Kanade, en la habitación había otra mujer joven, adornada con un magnífico kimono.

 

La atención de Shin quedó atrapada por el cautivador cabello negro hasta la cintura y sus ojos, negros como gemas de obsidiana pulidas. Sus rasgos faciales eran muy japoneses, con una clase reservada de elegancia típica de la belleza tradicional japonesa.

 

Kanade: “No te quedes así, siéntate. No debes hacer esperar a mi hermana.”

Shin: “Tienes menos restricción de lo que veo.”

 

No había duda de que la joven que estaba delante de ellos era Haruna. Cuando Shin se sentó en el cojín preparado para él, Haruna ajustó su postura, luego bajó la cabeza profundamente hacia él.

 

Haruna: “Deseo darte mi más profunda gratitud por salvar las vidas de mi hermana y su amiga. Gracias a ti, la enfermedad que me afligía también ha sido curada. Nunca olvidaré la deuda de gratitud que te debo por el resto de mi vida.”

Shin: “Levanta la cabeza, por favor. Simplemente seguí a mi corazón. Tus sentimientos de gratitud ya me han llegado muy bien.”

 

Shin se sentía un poco incómodo, dudando de que fuera apropiado que la hija de la cabeza de familia se inclinara así ante un simple aventurero.

 

Apreciaba su gesto de agradecimiento, por supuesto, pero ser tratado tan formalmente tenía el efecto inverso de ponerlo nervioso.

 

Al nacer y crecer en los tiempos modernos, Shin encontró las reacciones de Haruna exageradas.

 

Haruna: “También deseo poder mostrar mi gratitud a usted de alguna manera...”

Shin: “No, por favor, no debes preocuparte por eso. Er...oh, ¡sí! Ver a Lady Haruna sonreír sería más que suficiente.”

Haruna: “¿Mi sonrisa?”

Shin: “No sé cómo es usted naturalmente, pero su expresión de ahora es, ¿cómo debería decirlo...? rígida, Lady Haruna. No necesito regalos o gloria, nada de eso, pero si es posible, me gustaría ver una expresión más alegre en usted.”

 

Shin fue con una idea que de repente se le ocurrió, pero mientras hablaba estaba casi molesto consigo mismo en esa petición totalmente fuera de carácter.

 

Sabía que cuando recordara sus acciones y sus palabras más tarde, querría patearse.

 

Kanade: “Yo digo, también amo la sonrisa de mi hermana.”

 

Diciendo esto, Kanade abrazó a Haruna.

 

Haruna: “No sé cuán valiosa será mi sonrisa, pero no rechazaré tal petición. No he tenido mucho de qué sonreír después de estar tanto tiempo en cama, así que espero que no sea demasiado incómodo.”

 

Mientras acariciaba la cabeza de Kanade, que había saltado sobre su regazo, Haruna respondió a Shin. Sus palabras le dieron un pequeño alivio.

La expresión de Haruna mientras abrazaba a Kanade parecía iluminada por la luz del sol.

 

Shin: “.... prestar mi ayuda valió la pena.”

 

Gracias a la calidez que sentía al mirar a Haruna abrazando a Kanade, la inquietud de Shin también había desaparecido.

 

Después de explicar brevemente lo que había sucedido en sus viajes, se excusaron de los aposentos de Haruna. La tutora Ei les había recordado que no se quedaran demasiado tiempo después de todo.

 

Karin no había hablado mucho, pero aparentemente ya se habían encontrado y había hablado con Haruna, a quien consideraba como una amiga íntima.

 

Haruna: “Me estoy recuperando a buen ritmo, pero todo el mundo está tan preocupado.”

Shin: “He oído que has estado en cama desde hace mucho tiempo, así que no se puede evitar.”

 

Después de consolar a Haruna, que estaba desilusionada, Shin se levantó. Haruna no quería verlos partir todavía, pero no había nada más que pudieran hacer; una presencia estaba claramente enviando un mensaje de “Es hora de dejar a Lady descansar─” desde el exterior hacia Shin, probablemente Ei.

 

Shin: “Entonces me voy a despedir. Por favor, tenga cuidado de no esforzarse demasiado, ya que acaba de recuperarse.”

 

Dándose cuenta una vez más lo amada que tenía que ser por los que la rodeaban, Shin se despidió de Haruna.

 

Haruna: “¿Será posible encontrarnos de nuevo? Estoy ansiosa por saber más sobre el mundo fuera de Hinomoto.”

Shin: “Estoy hospedado en la casa Saegusa hasta que lleguen mis compañeros, así que será posible hasta entonces. Aunque temo que los vasallos se opongan a que la señora de la casa se encuentre con un mero aventurero como yo.”

Karin: “Sería prudente hacerlo sin crear ningún rumor desagradable, teniendo a alguien más contigo durante la visita, creo.”

 

La casa Kujou era la regla de Hinomoto del este. Si la gente empezaba a rumorear que su hija primogénita era íntima con un aventurero desconocido, la reputación de Haruna corría más riesgo que la de Shin.

 

Karin sugirió que evitaran reunirse solos.

 

Haruna: “Lo entiendo, pero es realmente lamentable.”

Kanade: “Por desgracia, es cómo Shin y Karin dijeron. Ahora que te has recuperado, la tormenta de propuestas de matrimonio volverá a empezar también.”

 

Shin pensó que la predicción de Kanade seguramente estaba en el lugar.

 

Su hogar y apariencia eran excelentes, hablar con ella mostró una persona con una personalidad serena, claramente muy inteligente también. Con tantas excelentes condiciones en conjunto, seguramente habrá multitudes de hombres dispuestos a casarse con ella.

 

Como acababa de recuperarse, era probable que no se le hubiera mencionado ese tema, pero tarde o temprano lo harían. No era algo sobre lo que Shin pudiera hacer algo.

 

Shin: “Bueno, entonces, si hay alguna posibilidad, volvamos a encontrarnos.”

Haruna: “Gracias de nuevo por venir.”

Kanade: “Sí, ¡vuelve otra vez!”

 

Ei, que estaba esperando fuera del cuarto de Haruna, los condujo de nuevo a la puerta de entrada.

 

Ei: “Muchas gracias por darle algo de su precioso tiempo a Lady Haruna hoy.”

Shin: “No, un simple aventurero como yo era indigno de tal honor.”

 

Normalmente, un acompañante acompañaba a los huéspedes desde la pequeña puerta en los setos que rodeaban la residencia hasta la gran puerta en la entrada de la finca Kujou, pero esta vez Karin asumió ese papel.

 

Incluso si era una persona a la que deben gran gratitud, no dejarían a los extranjeros caminar por su cuenta alrededor del complejo principal después de todo.

 

Mientras pensaba en eso, Shin se dio cuenta de que desde que había entrado en el domino Kujou, cada vez que salía de la residencia Saegusa, estaba acompañado por alguien.

 

Shin: “Bueno, supongo que es obvio.”

 

Él susurró esto a sí mismo y miró hacia la puerta grande, cuando vio a alguien aparte del guardia ante ella.

 

Kankurou: “Ha pasado un tiempo, señor Shin.”

Shin: “Sir Kankurou... ¿también tiene negocios con Lady Haruna?”

 

Kankurou, que estaba vestido de la misma manera que cuando luchó contra Shin, sacudió la cabeza.

 

Kankurou: “No, simplemente tenía un poco de tiempo libre, así que estaba dando un paseo y percibí tu presencia. No tengo mucho tiempo, pero ¿quieres acompañarme para una conversación?”

Shin: “No hay problema para mí, pero ¿qué hay de ti, Karin?”

Karin: “Eso está bien para mí también. Veo que Sir Toshiro está aquí también, ¿qué hay de ti?”

Toshiro: “Yo tampoco tengo obligaciones apremiantes.”

 

En esa dirección, Karin miraba a un parado Yaejima Toshiro. No llevaba armadura, sino sólo ropa gris y verde oscuro.

 

Toshiro: “Sin embargo, si el tiempo lo permite, quisiera pedirle al señor Shin un duelo.”

Shin: “¿Un duelo?”

 

Desde que se conocieron por primera vez, cuando Shin estaba con Karin y Kanade, no había sentido ninguna amistad procedente de Toshiro. Lo que sintió casi le hizo sentir que era considerado un enemigo.

 

Se sorprendió un poco, pues, fue desafiado a un duelo de una manera tan directa.

 

Toshiro: “He oído los rumores. Estás recibiendo las enseñanzas de Lady Karin en el camino de la espada, ¿verdad?”

Shin: “¿Hay rumores así?”

 

Shin alzó las cejas ante las palabras de Toshiro. Karin era la primogénita de la familia Saegusa y el 3er asiento de los Diez Valientes de Hinomoto. Si la noticia de que enseñaba a un extraño el arte de la espada se extendiera, sin duda causaría una conmoción.

 

Shin habría odiado devolver el favor de Karin con problemas.

 

Karin: “Sin embargo, no creo haber hablado de ello con nadie.”

 

Kankurou: “No he oído ni una palabra de ello. Por cierto, Toshiro, hace poco parece que desapareces extrañamente con bastante frecuencia, ¿verdad?”

 

Después de escuchar a Karin y especialmente a los comentarios de Kankurou, Shin dirigió una mirada sospechosa a Kankurou, pensando que podría haber estado espiándolos.

 

Toshiro: “¡Lo he oído de Lady Chiyo! Me dijo que no le dijera a nadie más, ¡¡ni tengo ninguna intención de!! ¡¡Estoy tan envi-ahem!!”

 

Cuanto más hablaban, más la opinión de Shin sobre Toshiro cambiaba.

 

Karin: “Ehm... ¿señor Toshiro?”

 

Karin parecía perpleja ante Toshiro, no parecía haber notado su afecto por ella todavía.

 

Toshiro: “¡¡En todo caso!! ¡¡Te pondré a prueba y veré cuánto han crecido tus habilidades!!” Kankurou: “Mis disculpas. Toshiro está enamorado de Lady Karin, y ya ves...”

Shin: “Oh, sí, yo también me di cuenta.”

Toshiro: “¡¡E-eso no tiene nada que ver con esto!!”

 

Toshiro gritó por la conversación susurrada de Kankurou y Shin.

 

Karin: “¿?”

 

Karin, que no había escuchado la conversación, parecía aún más confundida. Shin pensó que tal vez, este Yaejima Toshiro no era una mala persona.

 

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