The New Gate Capítulo 28 (parte 3).




Manual




Proyecto: 

 

La distancia entre los dos era de aproximadamente 10 mels. Para un monstruo de nivel jefe como Munechika, una distancia como esa no significaba nada. Su hoja dibujó un arco mientras se acercaba a Shin, quien contrarrestó con su [Hakuramaru].

 

Dos líneas de plata se enfrentaron en el espacio entre los dos oponentes.

 

Kanade: “Karin, ¿pudiste ver lo que acaba de suceder?”

Karin: “Es frustrante el admitirlo, pero todo lo que vi fueron imágenes residuales. Pero, aparte de eso, Milady, es peligroso, así que por favor retroceda un poco más.”

 

Karin trató de apartar a Kanade, que se había entusiasmado al ver los rápidos cortes de espada de los dos guerreros.

 

Las batallas entre oponentes de habilidades altas eran peligrosas de ver, si se estaba demasiado cerca.

Karin, que entendía el poder del ataque que acababan de presenciar, estaba segura de que necesitaban permanecer más atrás o no estarían a salvo.

 

Munechika: “Buena respuesta y suficiente fuerza muscular para soportar mi hoja, ya veo.”

Shin: “He entrenado, ya sabes.”

Munechika: “Entonces enséñame tu técnica.”

 

Después de la respuesta casual de Shin, Munechika se agachó, como si se deslizara por el suelo. Al mismo tiempo, una espada voló hacia Shin desde la parte inferior izquierda.

Shin, que había estado observando los movimientos de Munechika mientras permanecía inmóvil, paró la cuchilla atacante con [Hakuramaru].

Las dos cuchillas se golpearon una contra otra, lanzando chispas por todas partes.

 

Munechika: “No está nada mal.”

 

Con una ligera sonrisa en los labios, Munechika manejó hábilmente su arma repelida.

Sostenido por un fuerte brazo de nivel 900, una tormenta de cortes de espadas atacó a Shin como un torrente plateado.

 

Shin: “¡¡Fuuh!!”

 

Shin paró los cortes con su [Hakuramaru], cada uno era lo suficientemente poderoso para rasgar el suelo.

El sonido de los choques de metal continuó resonando en los alrededores. Sin embargo, los enfrentamientos fueron tan rápidos que, a los oídos de Kanade y Karin, llegaban como un sonido continuo.

Cada vez que las cuchillas chocaban, el torrente plateado producía ardientes chispas rojas, mientras que el suelo alrededor de Shin fue partido por rastros de cortes de espada.

 

Shin: “(Ella lucha de manera diferente, después de todo.)”

 

Shin analizaba el estilo de lucha de Munechika mientras repelía sus ataques.

 

No todas las armas etiquetadas con el nombre “Katana” tenían la misma longitud. Aquellas como [Mikazuki Munechika] tenían cuchillas de unos 80 cemels de largo. Por otro lado, las Katanas de la categoría de [Hakuramaru] pertenecía a las hojas que tenían 70 cemels de largo.

El estilo de lucha de Munechika se centraba en ataques desde la distancia, aprovechando la diferencia en la longitud de las espadas.

Incluso 10 cemels se sentían mucho más largos desde el punto de vista de Shin durante la batalla.

Cada uno de los ataques de Munechika en su forma femenina eran pesados, pero generalmente ella estaba más centrada en la cantidad.

El Munechika masculino con el que Shin había luchado en el pasado estaba más centrado en el poder detrás de cada ataque, usando un estilo de combate centrado en el poder de ataque.

Él, o ella, había sido programado sobre la base de los movimientos de los maestros de la espada; Shin recordó que eran mucho más fuertes de lo que su nivel implicaba.

 

Munechika: “Así que puedes igualar esto también. ¿Pero es defender todo lo que puedes hacer?”

Shin: “Por supuesto que no. ¡Iré adelante a partir de aquí!”

 

Shin rechazó la hoja de su oponente con más intensidad que antes. No pudo ir tan lejos como para sacar de balance a Munechika, pero logró crear espacio entre ellos.

Aprovechando ese espacio, que duró menos de un instante, Shin se acercó.

Parcialmente en represalia hacia Munechika, Shin cerró la distancia entre ellos en un respiro. De manera opuesta a la de antes, [Hakuramaru] se convirtió en un destello plateado y atacó, sólo para ser detenido por Munechika.

 

La hoja de [Hakuramaru] era más corta que [Mikazuki Munechika] y la diferencia en sus materiales hacia a [Hakuramaru] más ligera también. Por otro lado, esto le permitió ser balanceado profundamente en el espacio del oponente con mayor velocidad.

 

**¡¡Ssshh!!**

 

Munechika trató de dar un paso atrás para ganar distancia y espacio. Shin, sin embargo, dio un paso más rápido.

La escena de hace unos segundos se repitió, pero el ataque y la defensa habían cambiado de lugar.

 

Munechika: “¡Hnng...!”

 

Munechika gruñó mientras desviaba el golpe de Shin. Apenas había logrado desviar el corte de Shin, que era más rápido de lo que ella esperaba.

 

Shin: “¡Como esperaba de ti!”

 

Los ataques de Shin fueron rápidos, pero apenas llegaron a Munechika.

Munechika, a pesar de que su velocidad es inferior, podía mantenerse al día con Shin simplemente gracias a su habilidad con la espada.

Tal vez debido a la forma en que había sido programada, o que había perfeccionado sus habilidades en 500 años, la habilidad de Munechika era más alta que la de Shin.

 

El estilo de lucha de Shin con la Katana nació de las enseñanzas que recibió de alguien que en realidad práctico el juego de espadas – no Kendo – durante la era del juego. Lo perfeccionó durante el Juego de la Muerte y todo el camino hasta el presente.

Lo había hecho más rápido, más fuerte, más eficiente.

Afilar sus habilidades en la batalla actual le dio a Shin una nueva fuerza imposible de lograr a través de un entrenamiento simple.

Sin embargo, Shin no tenía ningún talento particular en artes marciales.

En muchas batallas, él pudo llegar a la cima gracias a sus estadísticas más altas; había recibido enseñanzas durante menos de un año y aunque había sido un periodo intenso, estaba lejos de los que podían ser llamados maestros de la espada.

 

Munechika: “¡Pensar que podrías hacer tanto! ¡Interesante!”

Shin: “¡Me siento por satisfacer sus expectativas!”

 

Los cortes de Shin, la mayoría de los cuales siguieron un camino recto, fueron sistemáticamente detenidos por los movimientos tipo arco de la espada de Munechika.

Los cortes desviados no afectaron a Munechika, tallando las rocas detrás de ella con sus réplicas en su lugar.

En sólo unos segundos, ya se habían enfrentado más de 10 veces, pero ambos guerreros seguían ilesos.

El ciclo de ataque y defensa parecía que continuaría sin cambios, pero Shin de repente cambió su patrón de ataque.

Desde una distancia ideal para atacar con [Hakuramaru], empujó aún más cerca.

 

Munechika: “¡¿Hmh?!”

 

En el mismo momento en que Munechika notó su avance, la pierna derecha de Shin saltó hacia adelante.

Ante una patada repentina, Munechika usó su brazo izquierdo para detenerla.

El sonido de un metal chocante resonó, mientras Munechika se deslizaba 10 mels hacia atrás, dejando dos huellas rectasen el suelo.

 

Munechika: “¿Quién esperaría una patada en ese momento? Un tipo impredecible.”

Shin: “Confiar demasiado en las armas dejaría a uno indefenso si no las tuviera.”

 

El estilo de lucha de Shin nunca dependía de la Katana. Había practicado estrictamente las habilidades físicas, especialmente en caso de que hubiera sido desarmado y perdido sus armas.

También fue posible combinar este estilo con el juego de espadas.

 

Munechika: “Tú pensaste que incluso si seguíamos cruzando espadas, nada cambiaría, ¿verdad?”

Shin: “Me has descubierto. En lo que respecta a la técnica, estoy un paso debajo de ti después de todo.”

Munechika: “Darse cuenta del nivel de una técnica no es algo malo... está bien. Ha pasado mucho tiempo desde que crucé las espadas correctamente. Te traeré la Dead Snake Grass, espera un momento.”

 

Ella estaba satisfecha, o eso parecía. Munechika casualmente envainó su espada, tan fácilmente que capturó por sorpresa a Shin.

Incluso si se tratara sólo de una escaramuza, pensó que incluso si las habilidades no se utilizaban, un choque más fuerte de espadas habría sido inevitable.

 

Shin: “Er... ¿hemos terminado?”

Munechika: “Sí, lo hicimos. No he tenido un digno oponente durante 100 años después de todo. Y si seguimos más, no podría retenerme.”

 

Munechika habló con una sonrisa. Tal vez porque la emoción de la batalla todavía se quedaba en ella, emanaba un aura tan hechizante que era difícil imaginar que ella era un arma transformada.

 

Shin: “Entiendo, si es así, aceptaré gustoso su bondad.”

 

Percibiendo el aura y la presencia de Munechika, Shin dio un paso atrás. Un duelo era una cosa, pero si luchaban seriamente, la geografía circundante cambiaría grandemente.

 

Munechika: “Aquí, esto es lo que prometí.”

 

Munechika volvió unos 10 minutos más tarde, sosteniendo una cantidad más que suficiente de Dead Snake Grass en sus manos.

 

Shin: “Muchas gracias.”

Munechika: “Si tienes la oportunidad, vuelve aquí otro día. Quiero hablar contigo un poco más.”

Shin: “Ya veo. Tenemos prisa ahora mismo, pero un día lo haré.”

 

Shin se unió a Kanade y a Karin y juntos descendieron rápidamente el Mt. Fuji.

Kanade estaba feliz y emocionada, con la Dead Snake Grass en su mano.

En una forma completamente diferente, Karin miraba fijamente la espalda de Shin mientras él seguía caminando al frente.

Shin, sintiendo los ojos fijos en su espalda, se preguntó qué reacción ella podía mostrar.

 

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Después de bajar de la montaña, pretendían regresar directamente a la casa Kujou para entregar la medicina a la hermana de Kanade... pero no iba a ser así.

Tal vez debido al arduo horario de su viaje, o porque la obtención de la Dead Snake Grass la había aliviado, ni bien llegaron al pie de la montaña, Kanade se volvió inestable con sus pies.

 

Shin: “Volvamos a la ciudad y encontremos una posada primero.”

Kanade: “Mis disculpas...”

 

No podían hacerla caminar más, así que Shin llevó a Kanade sobre sus hombros.

Yuzuha saltó de los hombros de Shin y caminó en el suelo junto a ellos.

Después de unos minutos de caminata, el sonido de la respiración de Kanade dormida llegó a las orejas de Shin.

 

Shin: “Ella se durmió. Afortunadamente no parece que tenga fiebre, debe haber estado muy cansada.”

Karin: “Ella había estado tensa todo este tiempo, así que es probable. En el Mt. Fuji también fue mirada por Orochi, así que probablemente estaba en su límite mentalmente.”

 

Durante el descenso desde el Mt. Fuji, Shin se enteró de que Kanade no podía ver el nivel de Eight-headed Orochi.

No era un misterio por qué: el nivel de Orochi era 833, suficiente para igualar a un demonio de clase Gran Duque.

Con la capacidad de percibir el poder de un oponente, pero careciendo totalmente del poder para derrotarlos, Kanade debe haber estado inconscientemente tensa.

Agregando la apariencia de un oponente en un nivel totalmente diferente como Munechika no era de extrañar que su tensión hubiese alcanzado los niveles máximos.

Esto también explico su tono inusual cuando se unió a Shin y la conversación con Munechika.

 

Shin: “Nuestra principal prioridad es recuperar nuestra fuerza, correcto. Voy a estar de guardia, así que, por favor, descansa Karin. Tú también estabas tensa, ¿verdad?”

 

Incluso si sus niveles de fuerza eran diferentes, las posiciones de Kanade y Karin eran casi las mismas. Por el contrario, podría decirse que el deber de Karin de proteger a Kanade probablemente la había hecho sentir aún más presión.

 

Karin: “Estoy profundamente agradecida por su consideración. Me da vergüenza admitir que no estoy perfectamente tranquila ahora mismo. La batalla entre el señor Shin y Munechika... incluso un efecto colateral podría causar lesiones graves, pero estaba llena de emociones que no puedo describir... Supongo que no soy normal.”

 

Karin expresó sus pensamientos íntimos, con sus mejillas ligeramente enrojecidas.

Por lo que Shin podía ver, no estaba indispuesta como Kanade. Siendo un samurái como él, debe haber sentido algo especial.

 

 

Cuando llegaron a la ciudad, el grupo se dirigió directamente a la posada.

Era la misma posada que utilizaron antes de dirigirse al Mt. Fuji y Yuzuha también podía pasar la noche adentro.

Pagaron una noche y fueron a sus habitaciones.

 

Propietario: “¿Está enferma tu compañera? Si es necesario, podemos llamar a un médico.”

 

El propietario de la posada notó a la durmiente Kanade y le preguntó por preocupación.

 

Shin: “Está bien, creo que está cansada por el viaje. Si su condición empeora, la llevaremos al médico nosotros mismos.”

 

Shin se negó cortésmente para no ofender al dueño, dejó a Kanade en su habitación y la dejó dormir.

 

Shin: “Estoy en la habitación de al lado. Cuida de ella y si se siente mejor nos iremos. Asegúrate de descansar bien, Karin.”

Karin: “Muchas gracias.”

 

Shin le dio la espalda a Karin y se dirigió a su habitación. Utilizando sus habilidades de detección al máximo, comprobó minuciosamente el entorno.

No había sentido la presencia de nadie que los siguiera. El mapa tampoco mostraba marcas rojas.

Sin embargo, si los enemigos no mostraban claramente hostilidad o ataque, no eran considerados como tales. No se podía confiar demasiado en los marcadores.

 

Shin: “Yuzuha, ¿sientes algo?”

Yuzuha: “¿Kuu? Kuu... no, nada.”

 

Yuzuha cerró los ojos y levantó las orejas, pero aparentemente no sentía nada tampoco.

Ya estaba oscuro.

Shin dudó en dejar a las dos mujeres solas para ir a comer fuera, así que decidió acostarse en la cama por un tiempo.

Su posada era de alta calidad, así que la cama era grande y cómoda.

 

Shin: “Ella no preguntó nada al final.”

 

La silueta de Karin apareció en la mente de Shin.

Desde que comenzaron a descender del Mt. Fuji, Shin sintió los ojos de Karin en él...

Tal vez fue debido a la mala condición de Kanade, o que el momento no estaba bien, pero era un misterio para Shin por qué Karin no había dicho una palabra en su camino de regreso de la montaña.

Como si para interrumpir estos pensamientos, mientras estaba tendido en la cama, Yuzuha saltó a bucear directamente sobre su pecho.

 

Yuzuha: “¡Kuu!”

Shin: “¡¡Oof!!”

 

Ella había vuelto de nuevo al modo de chica, así que su zambullida forzó un gemido fuera de la boca relajada de Shin. La última vez que se había convertido en una chica la tuvo que vestir Shin, pero esta vez no era una inmersión desnuda.

 

La combinación de la túnica de doncella de santuario de Yuzuha, con su vívido contraste entre el rojo y el blanco, su pelo y cola de plateados atraían la atención de Shin. Había 6 colas que asomaban fuera de su falda carmesí. Empezó a preguntarse dónde y cómo estaban unidas a su cuerpo.

 

Shin: “¿Qué está pasando? ¿Por qué el repentino salto?”

Yuzuha: “Shin, todo mío.”

 

Yuzuha que había comenzado a hablar, respondió de una manera ligeramente desconectada después de tomar esa forma.

Por lo general, se acurrucaba en una pelota al lado de la cama, pero ahora apoyaba la cabeza en el pecho de Shin y cerraba los ojos.

Cuando Shin viajaba con Schnee, Tiera y Kagerou, Shin y Yuzuha dormían en la misma habitación y a veces ella se colaba en la misma cama que él medio dormida.

No sucedió más después de que Shibaid se les uniera, pero aparentemente ella se estaba conteniendo.

 

Shin: “(Puede que parezca adulta, pero por dentro sigue siendo una niña, pero esta situación es apenas aceptable...)”

 

Se podría excusar cuando ella estaba en modo de niña, pero ahora que su apariencia era la de una adolescente, pronto este comportamiento no sólo puede ser llamado “adorable”.

Si creciera más, sería difícil jugar con ella como una “hermana pequeña”.

 

Shin: “(... pequeña hermana, eh...)”

 

Yuzuha estaba todavía encima de Shin, probablemente dormida. Shin se encontró pensando en su hermanita en el mundo real. Como desencadenado por eso, comenzó a recordar muchos otros recuerdos de su antiguo mundo.

 

Sus padres, su abuela, sus otros hermanos. Sus amigos de la escuela secundaria, sus miembros del círculo universitario. Los rostros que aparecen y desaparecen en su mente son, por alguna razón, todos sonrientes.

 

Shin: “…. ¡atchoo! ¡Hey Yuzuha! ¡No me piques la nariz con tus colas! ¡Tu pelaje! ¡¡Encima de mi nariz!!”

 

El humor melancólico fue destruido por el ataque repentino de Yuzuha.

Los extremos de sus colas meneaban la nariz de Shin.

 

Yuzuha: “Kuu.”

Shin: “No me vengas con kuu ahora, pequeña señorita. Qué está sucediendo contigo de repente.”

Yuzuha: “Usted piensa, cosas extrañas.”

 

Yuzuha replicó mientras hinchaba sus mejillas. Los movimientos de sus colas estaban destinados a atraer la atención de Shin hacia ella aparentemente. Después de todo, no se había dormir y no estaba feliz siendo ignorada.

Las manos de Shin se movieron para calmarla, pero quedaron atrapadas en sus colas y fueron llevadas hacia la cabeza.

 

Shin: “Lo siento, lo siento. Acabo de recordar algunas cosas... así que, ¿ahora debo dar palmaditas a tu cabeza?”

 

Shin acarició suavemente la cabeza de Yuzuha, pensando que seguía siendo una niña después de todo.

 

Yuzuha: “Kuu...”

 

Las colas de Yuzuha se cerraron hacia arriba, abajo, izquierda y derecha.

Shin no podía dejar de pensar que parecía un perrito. Era una vista muy relajante.

 

Shin: “…diablos, me relajé demasiado... me estoy durmiendo.”

 

Shin también estaba bastante agotado, así que aflojando sus nervios permitió que una poderosa somnolencia lo invadiera.

Debido a un hábito pasado, instantáneamente lanzó una habilidad tipo barrera para asegurar la seguridad de la habitación.

 

Yuzuha: “¿Kuu? ¿Shin, dormir?”

Shin: “Lo siento Yuzuha... debemos comer algo...”

Yuzuha: “No puedes, no es bueno.”

 

Diciendo esto, Yuzuha regresó a su forma de zorro.

Yuzuha había crecido debido a sus aumentos de estadísticas y ahora era alrededor de 1 mel en longitud.

 

Shin: “Ah…esto es... malo...”

 

Shin estaba luchando contra sus pesados parpados, pero la piel mullida de Yuzuha le dio el golpe de gracia. Ante su calidez y tacto suave, era sólo cuestión de tiempo antes de que Shin se quedara dormido.

 

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