The New Gate Capítulo 27 (parte 1).




Manual




Proyecto: 

Traducción: Perdiz

 



 

Shin: “Si te sientes mal, puedes descansar en la posada, ¿sabes?”

Yuzuha: “Kuu...”

 

Yuzuha, encrespada en una bola en el hombro de Shin, expresó que estaba bien, así que Shin la acarició ligeramente en la cabeza.

Desde su batalla con los demonios que intentaban sacrificar a Hermie, la Mujer Santa, Yuzuha a veces se apoyaba en sus hombros, tal vez porque no se sentía muy bien.

 

Schnee: “Tu compañera no parece estar bien.”

Shin: “Ella dice que está bien. No parece tener fiebre, así que voy a mantenerla vigilada por ahora.”

 

Dejando a Hermie al cuidado de Wilhelm, Shin y Schnee habían ido a reunirse con Berett a la sucursal de “The Golden Company” en Balmel, ya que necesitaban un barco para regresar a Sigurd.

 

Muchos de los barcos que salían del puerto de Balmel se dirigían hacia la parte norte del continente (EST). Los viajes por tierra tomarían demasiado tiempo, así que decidieron dirigirse por mar a una ciudad portuaria cerca de Sigurd y después llegar a la ciudad por tierra.

El uso de los dragones para viajar por aire era el último recurso, por lo que el grupo no los usaría esta vez.

 

Schnee: “Entonces, ¿cómo van los arreglos para el barco?”

 

Ante la pregunta de Schnee, Berett bajó la cabeza en tono de disculpa.

 

Berett: “Me encantaría ayudarlos, pero por desgracia nuestros barcos en la compañía están todos fuera. Hay, sin embargo, un barco que se dirige hacia Est. Se detendrá en otro puerto para reponer suministros en el camino, pero sin duda les permitirá llegar a su destino más rápido que esperar por uno de nuestros barcos. ¿Qué dicen?”

 

Era una nave que llevaba tanto mercancías comerciales como personas. Se requería un estatus social relativamente alto para abordarlo, pero con la introducción de Berett el grupo podía abordar fácilmente.

 

Shin: “Usar la carta de presentación de Tsuki no Hokora o revelar la identidad de nuestros miembros seria problemático, así que esto realmente ayuda.”

 

Una carta de presentación de Tsuki no Hokora habría sido una prueba más que suficiente de estatus. Usar el nombre de Hermie probablemente también habría facilitado el abordaje del barco. Pero ambos métodos habrían creado problemas, por lo que querían evitarlos tanto como fuera posible.

 

Una carta de presentación de Berett, gerente adjunto de “The Golden Company”, tenía el mismo valor, pero decir que eran socios de negocios la hacía más fácil de usar en esa situación.

 

Tener un aventurero de rango A (Wilhelm) y un caballero de la Iglesia (Konig) con ellos, diciendo que planeaban hacer transacciones de artículos haría que su viaje fuera más creíble.

 

Berett: “La salida del barco está programada para mañana, ¿estaría bien?”

Shin: “Sí, no tenemos mucho tiempo que perder, así que es perfecto.”

Berett: “Me pondré en contacto con usted más tarde sobre los camarotes disponibles.”

Shin: “Preferiría que sea en privado. Hay algunos miembros que no quieren que sus rostros sean vistos.”

Berett: “Entendido. Por favor, espere un momento.”

 

Berett abrió un cajón y comenzó a escribir rápidamente en un pedazo de papel. Luego lo insertó en un sobre marcado con el logo de la Golden Company y lo sello con cera.

 

Berett: “Por favor, muéstrele esto al capitán. Yo también se lo hare saber.”

Shin: “Gracias y perdón por las molestias.”

Berett: “Es una alegría y un honor para mí ser de ayuda para los Humanos Superiores. No se preocupe.”

 

La expresión sonriente de Berett mientras se inclinaba era honesta y pura. No había ni un rastro de malicia dentro de él.

Shin le agradeció de nuevo al hombre y dejó la Golden Company.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Mientras el grupo de Shin estaba en la Golden Company, Tiera, Filma y Shibaid estaban comprando comestibles y otros objetos. Kagerou, como de costumbre, se quedó dentro de la sombra de Tiera.

 

Filma, que había despertado después de un sueño de 500 años, estaba emocionada al ver el bullicio de las calles.

 

Filma: “Como se esperaba de una ciudad basada en el comercio, hay tanta gente aquí. También parecen bastante felices, es un alivio verlo.”

Tiera: “¿Un alivio?”

 

Las palabras de Filma causaron la pregunta desconcertada de Tiera. Después de una risita, Filma contestó.

 

Filma: “Sólo recuerdo hasta la época de la reconstrucción después de los desastres naturales. En ese momento, incluso un pequeño terremoto era suficiente para que todos entraran en pánico.”

 

No había tristeza en el tono de Filma.

 

Shibaid: “A medida que las generaciones cambiaban, probablemente se olvidan de lo que pasó. Pero el presente nació de los esfuerzos de muchas personas. De vez en cuando, la gente es mucho más resistente de lo que uno esperaría.”

 

Shibaid, que los acompañaba para evitar que Filma se volviera demasiado salvaje, comento con una sonrisa.

No encontrando palabras que decir, Tiera guardo silencio.

 

Filma: “Sí, claramente lo siento. De todos modos, fue muy amable de tu parte dejar a Shin y Schnee solos, Shibaid. Te has vuelto más perceptivo, ¿verdad?”

Shibaid: “Para ser exactos, hay alguien más con ellos. Pero no lo hice por alguna razón en particular. Acabo de tomar la decisión de que dejarte ir sola es mucho más peligroso.”

Filma: “¿Y qué se supone que quieres decir con eso?”

Shibaid: “Estoy hablando de la experiencia pasada. Trata de pensarlo y lo entenderás.”

 

Shibaid miraba a Filma con los ojos entreabiertos, mostrando claramente su incredulidad ante su última pregunta.

 

Filma: “No me trates como una alborotadora. Bueno, me he ido a veces un poco por la borda en el pasado, lo admito.”

 

Tal vez porque recordaba lo que Shibaid estaba hablando, Filma evitó mirarlo directamente.

 

Tiera: “Vamos, los dos, eso es suficiente. Ya que estamos en la ciudad y todo, ¿por qué no revisamos las tiendas?”

Filma: “Eso es cierto. Tenemos la lista de lo que necesitamos, así que vamos a terminar eso rápidamente.”

Shibaid: “Si, si...”

 

Filma dio la bienvenida a la propuesta de Tiera, mientras Shibaid soltaba una carcajada. Después de todo, tampoco quería pelear.

Filma rápidamente fue a comprar alimentos.

 

Filma: “Tiera, ¿eres buena para diferenciar lo bueno de lo malo?”

Tiera: “Más o menos. Después de todo, he sido entrenada por la maestra. ¿Y tú, Filma?”

Filma: “Puedo cocinar si se me lo propongo, pero no hare ninguna promesa sobre el sabor. Por lo tanto, la elección de los alimentos es tuya.”

 

Shibaid tampoco era exigente con la comida, por lo que el único entre ellos que podía decidir si las provisiones eran buenas o malas era Tiera.

La enorme carga de alimentos que compraron fue llevada por Shibaid.

 

Tiera: “Realmente compramos una gran cantidad... ¿estarás bien?”

 

Tiera estaba preocupada de que Shibaid llevara la gran bolsa de comestibles por su cuenta, pero Filma casualmente eliminó sus preocupaciones.

 

Filma: “No hay necesidad de preocuparse, él no es el tipo de hombre que se dobla bajo ese peso.”

Shibaid: “No hay problema, los pondré en la caja de objetos tan pronto como llegue a un lugar sin gente alrededor.”

 

Shibaid estaba de hecho sosteniendo la bolsa sin la menor dificultad.

 

Filma: “Por cierto, Tiera, hay algo que quería preguntarte...”

Tiera: “Sí, ¿qué es?”

Filma: “¿Cuál es tu razón para viajar con Shin?”

Shibaid: “Hmm, me lo he estado preguntando también. Y la bestia divina que tienes contigo es claramente superior a tus habilidades como Domador, también.”

 

Shibaid también se unió para interrogar a Tiera.

 

Tiera: “Uhm, ¿tengo que hablar de eso aquí?”

Filma: “Por el contrario, esta es la situación ideal para ello. Lugares llenos de gente son los mejores para hablar de secretos.”

 

Como dijo Filma, en una calle ruidosa y bulliciosa sería imposible entender quién estaba hablando de qué. Además, ni Konig el caballero de la Iglesia ni Wilhelm el [White Lion Lancer] estaban alrededor.

 

Shibaid: “Shin y Schnee son cercanos a mí, por eso quiero saberlo.”

 

Ambos, Filma y Shibaid, sirvieron directamente bajo el mando de Shin, por lo que se preguntaron por qué Tiera, quien no es un subordinado de Shin, formaba parte del grupo.

Tiera comprendió que no sólo le preguntaban por un capricho y asintió con la cabeza seriamente.

 

Tiera: “Lo entiendo. Todo empezó cuando mi maestra, Schnee, me salvó.”

 

Tiera explicó brevemente lo que pasó hasta que Shin le quitó su maldición.

 

Filma: “... Ya veo. Es cierto que anteriormente [Cursed Gift] era removido en las ciudades de inicio, por lo que no había nada más que hacer.”

Shibaid: “En efecto. Yo también he intentado investigarlo, pero no pude encontrar nada.”

Tiera: “Shin parecía saberlo, ¿pero ustedes no lo sabían?”

 

Tiera se sorprendió al saber que, incluyendo a Schnee, nadie sabía cómo adquirir la habilidad [Purification].

 

Filma: “Sabía que Shin lo había aprendido. Ayudé a buscar los objetos necesarios para aprenderlo, pero la última parte fue hecha sólo por Shin, así que no sé los detalles. Para empezar, no era una habilidad usada a menudo, así que era suficiente que sólo Shin la aprendiera. Creo que es similar para las otras personas que también conocemos.”

Shibaid: “Es correcto. En ese tiempo, incluso si no se aprende por sí mismo las maldiciones eran eliminadas fácilmente en las ciudades ahora llamadas Lugares Sagrados. No era algo para gastar esfuerzo por aprender.”

Tiera: “¿Qué puedo decir?... es increíble.”

 

La existencia de ciudades donde la gente maldita podía entrar y salir libremente y ser fácilmente purificada era algo que Tiera no era capaz de imaginar.

Shibaid y Filma, que sabían cómo cambio el mundo después de [Dusk of the Majesty], comprendieron la sorpresa de Tiera.

 

Filma: “Por cierto, Tiera, ¿qué piensas sobre Shin?”

Tiera: “¿Eh?”

 

Tiera no pudo evitar expresar su sorpresa ante la súbita pregunta.

 

Filma: “Quiero decir, pensaste que no saldrías nunca de esa tienda y él sale de la nada y disipa tu maldición sin una sola explicación. Dudo honestamente que no estés interesada en él, con todo lo que pasó.”

 

Filma habló con confianza y un extraño brillo en sus ojos. Ella no pudo evitar señalarlo.

 

Filma: “No sería exagerado llamarle ‘un príncipe que salvó a la damisela justo cuando estaba a punto de caer en la desesperación’, ¿no?”

Tiera: “Bueno, um... ¡por supuesto que estoy agradecida! Pero, er, ¡tú sabes! ¡Shin tiene a la maestra!”

Filma: “La poligamia es normal en este mundo, ¿no? A los Elfos parece no gustarle demasiado. ¿Pero realmente sientes sólo gratitud por él?”

Tiera: “Ah... um...”

 

Tiera no pudo encontrar las palabras para responder a la seria mirada de Filma. Pero su búsqueda de palabras sin negar las acusaciones era una respuesta en sí misma.

 

Shibaid: “Filma. No es apropiado hablar de los asuntos amorosos de la gente.”

Filma: “Lo sé y me detendré ahora. Pero Tiera, déjame decirte una cosa.”

Tiera: “S-Sí.”

 

Filma no sonreía más y hablaba con un tono muy serio.

 

Filma: “Es mejor aclarar tus sentimientos. Si lo haces después de sentir arrepentimiento, será demasiado tarde.”

Tiera: “¡¡¡!!!”

 

Tiera se encontró tragando la respiración, sintiendo que Filma había visto a través de ella.

 

Filma: “Lo siento. Sé que esto no es asunto mío.”

Tiera: “... no, honestamente hablando, no puedo encontrar la respuesta todavía.”

 

Tiera habló con una pequeña risa irónica.

Filma la miraba con una sonrisa amable.

 

Shibaid: (Me pregunto cuál será la respuesta de Shin entonces.)

 

Eso era lo que pensaba Shibaid, aparte de las 2 mujeres.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Shin: “Primero, hemos conseguido un medio de transporte.”

 

El grupo de Shin, de regreso de “The Golden Company”, explicó a los demás sobre el barco a Sigurd.

No sólo a Tiera, Filma y Shibaid, sino también a Hermie y Wilhelm, que se habían quedado en la posada, además de Milt, que había salido con Konig, estaban escuchando.

 

Konig: “¿Cuándo saldremos?”

 

Preguntó Konig.

 

Shin: “Mañana por la mañana en el barco llamado Mediel. ¿Cómo van las cosas de su lado?”

Konig: “Me puse en contacto con la Iglesia. Como he dicho antes, deben ir a encontrarse con nosotros a la ciudad llamada Leshelle.”

 

Konig asintió con la cabeza a la pregunta de Shin.

Sin embargo, la mayoría de los miembros del grupo que se acercan a ellos se dirigían a la base del culto [Shiten].

El grupo, compuesto de Elegidos, fue hecho para someter la base de una sola vez. Era una estrategia posible sólo porque el grupo de Shin había derrotado a los demonios más poderosos.

 

Milt: “Aw, yo quería ir con Shin también...”

Shin: “¿No dijiste que pagarías por los problemas que causaste? Tendrás que trabajar duro como voluntaria por un tiempo.”

 

Las quejas de Milt fueron rápidamente cortadas por Shin.

Incluso si la habían manipulado, era un hecho que había secuestrado a Hermie. Por esta razón, se decidió que Milt serviría a la Iglesia por un periodo. Comenzando, por supuesto, desde esta misión de captura de base.

 

Shin: “Bueno, ¿hay algo más que se necesite decir? Si no, tenemos un comienzo temprano mañana, así que vamos a descansar.”

 

Como nadie tenía nada en particular que añadir, todos los miembros procedieron a sus habitaciones asignadas.

 

La división de habitaciones era Shin con Yuzuha y Shibaid, Schnee y Filma, Konig y Wilhelm, Tiera con Milt y Hermie.

 

La brillante y alegre Milt se había convertido en buenas amigas de Tiera y Hermie y también podía actuar como guardaespaldas, por lo que fue puesta en la misma habitación. Kagerou estaba, como siempre, en la sombra de Tiera, así que el poder de combate era más que suficiente.

 

Shin: “De todos modos, Yuzuha, ¿sigues enferma?”

Yuzuha: “Kuu...”

Shibaid: “Los monstruos también se enferman, eh. No es una enfermedad de estado, así que realmente no tengo idea de lo que podría ser...”

 

Shibaid estaba preocupado también, pero Yuzuha siguió mentalmente señalando que estaba bien.

Shin le dijo nuevamente que le hiciera saber si su estado empeoraba y se fue a dormir.

 

••••••••••••••••••••

 

Al día siguiente, los ojos de Shin se abrieron antes de lo esperado. La razón era un peso de orígenes desconocidos en su brazo derecho.

 

Shin: “Creo que esto sucedió antes... Yuzuha, ¿eres tú?”

 

Después de confirmar la situación con [Analyze], Shin miró a la joven durmiendo junto a él.

Ella era Yuzuha en su forma humana. Pero su aspecto no era el ‘modo de chica pequeña’ que Shin conocía.

 

Parecía que podría estar en su adolescencia. Su altura era de alrededor de 150 cemels y su cuerpo mostraba ahora curvas femeninas en apogeo. Su pelo plateado, estirado hasta su cintura, brillaba bajo la luz del sol que entraba por la ventana.

Sus orejas y su cola eran la misma que antes.

 

Shin: “Entonces, te sentías mal por esto.”

 

Shin sacó el brazo que Yuzuha estaba abrazando y con su mano libre, dejó una manta sobre ella. Mientras lo hacía, Yuzuha lentamente abrió los ojos.

 

Yuzuha: “... ¿dónde?”

 

Mirando hacia donde solía estar el brazo de Shin, las manos de Yuzuha buscaban en el espacio vacío. Tal vez porque no estaba completamente despierta, no había notado que Shin se había alejado un poco.

Su expresión era como la de un niño perdido buscando a sus padres.

Mientras ella apoyaba torpemente el cuerpo, la manta sobre ella cayó, revelando su figura desnuda.

Las mañanas en Balmel son un poco frías. Shin tomo la manta caída y envolvió a Yuzuha con ella.

 

Yuzuha: “... aquí.”

 

Yuzuha ni siquiera miró la manta; con un murmullo, puso su cabeza en el regazo de Shin y rápidamente se quedó dormida. Su expresión era de simple felicidad.

 

Shin: “Espera, ¡¿vas a volver a dormir?!”

 

Sería un problema dejarla así, así que Shin quería que se pusiera algo de ropa en primer lugar. Anteriormente se había convertido en modo de zorro con la ropa puesta y cuando se convirtió en niña pequeña de nuevo todavía la tenía, pero por alguna razón no sucedió esta vez.

La ropa de Yuzuha estaba en el suelo junto a ella, en forma de tarjeta, así que no había necesidad de sacarla.

 

Shin: “Dime lo que está pasando, primero.”

Yuzuha: “¿Hm?”

Shin: “Tu aspecto, quiero decir. ¿Es porque tu poder regresó?”

Yuzuha: “Sí, Aún no estoy acostumbrada, así que este es mi límite por ahora.”

 

De acuerdo con Yuzuha, se había sentido enferma porque junto con la recuperación de sus poderes, un montón de nuevos conocimientos volvieron también a ella. Una gran cantidad de recuerdos había vuelto también, por lo que su cabeza se sentía sobrecargada.

Sus poderes aparentemente regresaron al 60% de su estado original; si se acostumbraba a su recién recuperada fuerza y más recuerdos regresaban, su apariencia también crecería un poco más.

 

Shin: “¿Esa también es la razón por la que tu expresión es tan seria?”

Yuzuha: “¿Kuu?”

 

Yuzuha inclinó la cabeza hacia un lado, desconcertada por la pregunta de Shin.

Excluyendo su expresión dichosa mientras dormía, sus expresiones faciales apenas cambiaban. Era una cara de póquer perfecta.

Shin revisó el estado de Yuzuha de nuevo, encontrando que su nivel ahora superaba los 600 y sus estadísticas también habían aumentado exponencialmente. Incluso a juzgar solos por los números, ahora estaba en el rango 3 de Raid.

 

Shin: “Supongo que deberíamos dejar que Schnee y los demás sepan. ¿Puedes volver al modo zorro? Algunas personas se sorprenderían de que crecieras de repente, así que sería lo mejor.”

Yuzuha: “No hay problema.”

 

Yuzuha respondió positivamente y se transformó justo en frente de Shin.

Después de confirmar su transformación, Shin contactó a Schnee a través de [Mind Chat]. Le dijo a Schnee, quien ya estaba despierta, que llamara también a Filma, mientras Shin despertaba a Shibaid.

Tiera estaba con Hermie, así que decidió contárselo más tarde.

 

Filma: “Ooh, realmente tienes más fuerza.”

 

Filma quedó impresionada después de ver el nuevo nivel de Yuzuha.

 

Schnee: “Supongo que su nivel será de 1000 eventualmente.”

 

Schnee, con la mano en la barbilla, estaba imaginando la forma final de Yuzuha.

 

Shibaid: “Tener un [Element Tail] como aliado es un gran activo.”

 

Como había luchado con uno antes, Shibaid sabía lo cuan confiable podía ser como compañera.

 

Shin: “Nada es particularmente diferente de antes, así que por favor trátenla como lo hicieron hasta ahora.”

Yuzuha: “Por favor.”

 

Después de terminar de hablar, ya era hora de prepararse para la salida.

Shin se unió a los demás para desayunar en la planta baja. Todavía era un poco temprano cuando terminaron de comer, pero decidieron dirigirse al puerto.

Shin caminaba al lado de Wilhelm.

 

Shin: “Hermie parece sentirse un poco mejor, ¿verdad?”

Wilhelm: “Así parece. ¿Pero por qué me lo preguntas?”

Shin: “¿No es porque ustedes se quedaron en la posada? Por eso ella sonríe así ahora”

 

Hermie claramente miraba en la dirección de Wilhelm con más frecuencia que antes. No era difícil pensar que algo debía de haber ocurrido. Junto a Hermie caminaban ahora Konig y Milt, como protección.

 

Wilhelm: “Sólo hablamos un poco, te digo que no pasó nada.”

Shin: “Sin embargo, verla así me dice algo más.”

Wilhelm: “Como sea.”

 

Shin pensó que no sería bueno seguir adelante con el asunto, por lo que dejó el tema. Siguieron caminando, charlando casualmente, hasta que vieron las velas del barco.

Probablemente porque el tiempo para la salida estaba cerca, el puerto estaba lleno de hombres voluminosos llevando provisiones dentro de los barcos.

 

Milt: “¡Está realmente lleno! Por cierto, ¿cuál es nuestro barco?”

 

Milt preguntó mientras sus ojos se lanzaban por todo el puerto.

 

Shin: “El más grade, por allá. Lo confirmé ayer, así que no hay error.”

 

Shin señalo uno de los barcos anclados. Era claramente más grande que los otros a su alrededor, pareciendo que podía llevar una gran cantidad de mercancías.

 

Tiera: “Parece que ya hay gente a bordo. ¿Vamos también?”

Shin: “No tenemos nada más que hacer de todos modos, vamos.”

 

Shin respondió a la pregunta de Tiera y comenzó a caminar hacia el barco. A medida que el grupo se acercaba, el miembro de la tripulación a cargo del chequeo de los pasajeros se les acercó.

Era un hombre grande y musculoso, que parecía que podía comenzar poses de musculación en cualquier momento.

 

“¿Piensan abordar el Mediel?”

Shin: “Sí.”

“¿Tiene la tarjeta de embarque o una carta de presentación?”

 

El aspecto intimidante del hombre escondía una actitud perfectamente educada.

En representación del grupo, Shin, le entrego al hombre la carta recibida de Berett. El hombre tomó la carta, la abrió cuidadosamente y examino su contenido.

 

“... sí, esto bastará. Bienvenidos a bordo del Mediel. ¿Desea que los guie a sus camarotes?”

Shin: “Por favor.”

 

Berett le dijo que mostrara la carta al capitán, pero aparentemente los tripulantes ya sabían de ellos también.

Las cabinas del barco reflejaban el tamaño total de la embarcación; la solicitud de Shin para una cabina privada se había concedido también.

Siguiendo al hombre musculoso, el grupo de Shin avanzó a través de la nave y finalmente llegó ante la habitación protegida por una puerta de aspecto robusto.

Las cabinas estaban divididas entre hombres y mujeres. Hermie estaba camuflada, pero escogieron la habitación más lejana de la entrada para ella, para evitar los ojos de los demás lo más posible.

 

Shin: “Supongo que iré a ver el barco.”

Yuzuha: “Kuu.”

 

Shin se levantó y Yuzuha saltó sobre su hombro con un pequeño grito.

 

Shin: “OK, vamos juntos.”

 

Shin también llamó a Shibaid y luego caminó por el barco. Comprobaron la estructura interior de la nave, donde se localizaba todo, prestando atención de no interponerse en el camino de los cargadores.

Después de comprobar la mayoría de los lugares a los que tenían acceso, oyeron el sonido de una campana, era la señal de que el barco estaba a punto de partir. Había pasado más tiempo del esperado.

Justo cuando Shin pensó que era hora de regresar a sus camarotes, oyeron una voz de más allá de la esquina.

 

“¡¡Finalmente, la enfermedad de mi hermana se curará!!”

“Sí, estoy segura de que Lady Haruna también estará contenta.”

 

Las dueñas de las voces no se podían ver, pero Shin supuso que pertenecían a una niña y a una mujer asistente. Como el barco era muy grande, ya habían visto a varios pasajeros acompañados por sirvientes.

Ahora estaban cerca de las habitaciones y los alrededores eran bastante tranquilos, así que podían escuchar la conversación claramente.

Suponía que la niña había obtenido una preciosa medicina para su hermana. Incluso un extraño como Shin podía decir que la voz de la niña rebosaba de alegría.

 

“Fue muy difícil encontrarla... ¡aah?!”

“¿Eh...?”

 

La chica que estaba más allá de la esquina había gritado de repente, así que Shin dejó de moverse. Ante él estaba la niña, con una mirada de absoluta sorpresa en su rostro. Parecía que estaba en su adolescencia.

La niña era de pequeña estatura, alrededor de 140 cemels. Su llamativo pelo rojo brillante, que se extendía hasta su cintura, era su característica más llamativa. Sus ojos negros y claros miraron directamente a Shin.

 

“¿Milady?”

 

Detrás de la niña apareció una joven que, por su ropa, parecía un Samurai. Llevaba guanteletes y espinilleras, negras con patrones dibujados por líneas naranjas. Sobre sus hombros llevaba grandes placas protectoras llamadas [Osode], mientras que su pecho estaba protegido por una placa de pecho relativamente pequeña.

Su altura probablemente estaba cerca de 170 cemels. Su pelo negro hasta la cintura estaba atado detrás de su cabeza con una cola de caballo.

 

“¿Tiene negocios con estos caballeros?”

 

La mujer miró a Shin con los ojos tan negros como su pelo. Su mirada aguda señalaba elocuentemente que ella no solo se veía como alguien fuerte.

 

“No, no es nada. Parece que estaba un poco emocionada. No capté su presencia. Mis disculpas, muchachos. No presté atención, olvídese de esto.”

Shin: “Er, claro...”

 

Después de la pregunta de la mujer, la niña se disculpó con Shin.

Aunque su respuesta fue vaga, Shin se sintió aliviado al oír las palabras de la chica, porque los ojos de la mujer al mirarlo parecían algo peligrosos.

 

Shin: “Ehm, ya veo, me despido entonces.”

“Sí, tenga un buen viaje.”

 

Shin asintió con la cabeza y se dirigió hacia la habitación de Schnee.

Cuando llegaron, se dieron cuenta que todos menos 2 miembros estaban allí.

 

Shin: “¿Dónde están Hermie y Konig?”

Milt: “Hermie empezó a sentirse enferma tan pronto como el barco comenzó a moverse, por lo que Konig está cuidando de ella.”

 

La pregunta de Shin fue respondida por Milt, que estaba bebiendo un vaso de agua. El carro no la había hecho sentirse enferma, pero aparentemente el barco si lo hizo.

 

Schnee: “Ella no estaba terriblemente enferma, así que debería estar bien mientras se acuesta.”

 

Schnee añadió las palabras de Milt.

 

Milt: “Shin, fuiste a ver alrededor de la nave, ¿verdad? ¿Algo llamo tu atención?”

Shin: “No, nada en particular. Tampoco había pasajeros sospechosos.”

 

Gracias a la función de mapa, Shin también había verificado que no había nadie escondido en lugares como la bodega del barco. En la era del juego hubo un evento en el que los NPC se escondían allí, para atacar desde dentro cuando el barco fuese atacado por piratas.

Después de hablar brevemente de los próximos planes del grupo, todos los miembros siguieron su propio negocio.

Shin se dirigió hacia la cubierta para ver el paisaje.

 

Milt: “Ah, también voy.”

Tiera: “Yo también.”

 

Milt y Tiera siguieron rápidamente a Shin. Yuzuha estaba sobre su hombro como de costumbre.

Shin ya había visitado la cubierta mientras inspeccionaba la nave, pero sólo había comprobado el camino que la conducía y no había visto el paisaje.

 

Shin: “Viniendo a la cubierta, puedes sentir el viento.”

Milt: “Se siente muy bien.”

Tiera: “¡Ah, hay algo allí!”

 

Tiera, que miraba el mar desde el borde de la cubierta, había encontrado algo.

Shin y Milt se acercaron al borde de la cubierta y miraron en la dirección que Tiera señalaba.

 

Milt: “Oh, [Hero Dolphins].”

Shin: “Tan colorido como de costumbre, también.”

 

Lo que Tiera había visto eran [Hero Dolphins], monstruos tipo delfín.

 

Tal vez se inspiraron en ciertos espectáculos de superhéroes, porque siempre viajaban en paquetes de 5 o 6; un rojo y un azul siempre estaban presentes, mientras que los otros colores eran más variados, extendiéndose entre amarillo, verde, blanco, negro o rosado.

Eran monstruos no activos, un tipo que generalmente no ataca a menos que sea provocado.

 

Milt: “Oh, eso es raro. Hay uno de dorado.”

Shin: “Wow, es cierto.”

 

Milt señaló una manada de Hero Dolphins, encabezados por un rojo y seguidos por un azul, blanco, negro y oro, todos nadando paralelo a la nave. Era muy raro ser testigo de uno dorado.

 

Milt: “Es brillante, mucho más brillante que los otros.”

Shin: “Sin embargo, su poder debería ser el mismo.”

 

Si se derrotaba, podría soltar objetos un poco más raros que los otros. Se decía que, si un jugador encontraba uno, su suerte aumentaría.

 

Shin: “¿Hm? Oye, Tiera, ¿qué pasa?”

 

Shin miró hacia Tiera, para encontrarla mirando el agua de mar.

 

Tiera: “Nada, me di cuenta de que ahora no estamos tocando el suelo con nuestros pies...”

 

Aparentemente era su primera vez en un barco, así que se sentía un poco incómoda.

 

Shin: “No nos hundiremos a menos que algo realmente grande suceda, así que tranquilízate, te lo digo.”

 

Una habilidad para aumentar la resistencia se había utilizado en la nave, por lo que incluso si es cargada por un monstruo marino, no se hundirá fácilmente.

 

Tiera: “Lo sé en mi cabeza, pero no me calmaré hasta que me acostumbre, supongo.”

 

No era algo que pudiera cambiar al instante.

Después de contemplar el paisaje durante un tiempo, Shin y los otros regresaron a sus cabinas.