Sendai Yuusha wa Inkyou Shitai Capítulo 19: Batalla en el desierto de Glard [4]




Manual




Iibsal: “Tsk ... ¡Maldición, seriamente eres fuerte!”

Glakiesta: “Hmph ...”

 

El demonio de Clase Duque de Hielo evitó la bala de energía disparada por el Príncipe Heredero pelirrojo al desviarla con un abanico plegable de hielo, después cerro y abrió ese abanico plegable y luego abanicó.

 

Glakiesta: “!!”

 

El príncipe heredero rápidamente saltó al cielo. El lugar en el que estaba parado unos momentos antes, quedo envuelto en un glaciar.

 

Akane: “¡¡Impacto!!”

 

Akane disparó el poder mágico que estaba concentrado en su puño dentro la coraza de poder mágico que la estaba envolviendo, Glakiesta respondió levantando una mano hacia ella.

 

Glakiesta: “Hyoukyouka “(Flor del espejo de hielo)”

 

En la totalidad de Glakiesta apareció una flor hecha de hielo.

La flor de hielo tomó el golpe de la coraza de poder mágico, y se rompió.

 

Sakuya: “Sin duda eres feroz ......... ¡Sin embargo!”

 

Deslizándose a través de los fragmentos de hielo rotos hasta el seno de Glakiesta, desenvaino una Katana que aún estaba almacenada en la funda a una velocidad que los ojos no podían seguir.

 

Siendo bloqueada por el abanico plegable de hielo, en el momento en que Sakuya parecía que iba a ser golpeada con una ola de frío desde un punto en blanco, Glakiesta fue envuelta en llamas.

 

Akira: “No voy a perder. ...... ¡No quiero ser una carga para Kaito-kun!”

 

Llevando a su cetro, Akira comenzó una aria.

 

Akira: “Llamas de color digno carmesí sean el impulso de las flamas de ruptura, incendien el cielo, quemen la tierra y conviértanla en nada, conviértanse en el fuego del infierno de calor abrasador”

Glakiesta: “!!”

Iibsal: “Como si te fuera a dejar!”

 

Glakiesta, que consideraba el aria de Akira como peligrosa, preparó su abanico plegable. El Príncipe Heredero de Valanshel golpeo en el abdomen de Glakiesta con su puño cubierto de llamas. Ambas acciones ocurrieron al mismo tiempo.

 

Akira: “Explosión!!”

 

En Glakiesta, que salió volando a lo lejos de recibir el ataque del príncipe heredero, el calor abrasador se reunió, y en el momento siguiente, una explosión enorme se extendió sobre una gama extensa.

Magia clasificada de alto rango, [Explosión]. La poderosa explosión que seguía su nombre al pie de la letra, se tragó a los monstruos circundantes e hizo su detonación rugir en el campo de batalla.

 

Akira: “¡Excelente, Akira!”

 

Akane se acercó a Akira que acababa de invocar la magia. Pero, adelantándose a ella, el pelirrojo hombre de gran tamaño se acercó a él, y --

 

Iibsal: “Me he enamorado de ti. ...... ¿Tú, eres mío, okay?”

Akira: “Fueeh !?”

 

Susurró dulcemente en su oído.

 

Akane: “¡Maldito pervertido!”

Iibsal: “¿Qué, estás celosa?”

 

Bloqueando el golpe serio de Akane con una mano, Iibsal dejo salir una amplia sonrisa.

 

Akane: “Quien estaría celosa de ti—”

Sakuya: “Tranquilízate, Akane. ...... Fue una victoria espectacular, Akira. Sin embargo, así que ese era uno de los Seis Generales de la Espada, eh ... Ella era fuerte. “

 

A pesar de que todos ellos quedaron desgastados, de alguna manera derrotaron a un pilar de los Seis Generales de la Espada.

Mirando el creciente humo negro, Sakuya hizo un gran suspiro.

 

Iibsal: “Ahora ~ entonces, a la otra-”

 

Cuando el gran pelirrojo estaba a punto de apartar su mirada del humo negro, no pudo.

 

Akane: “…… ¿Esto es una broma verdad?”

Akira: “De ninguna manera ......”

 

Cuando Akane y Akira vieron eso, gimieron.

 

Sakuya: “......... No puede ser, ella no siquiera esta lesionada.”

 

Lo que apareció del humo negro era un Demonio que caminaba con un ritmo lento y un abanico plegable en una mano, la figura de Glakiesta.

 

Glakiesta: “Ustedes seres frágiles, lo han hecho bien. ...... Pero, están un paso por debajo.”

 

En el rostro inexpresivo de Glakiesta nació el gozo.

 

Glakiesta: “...... Además, parece que hay una notificación más lamentable para ustedes.”

 

Glakiesta miraba hacia el noroeste ...... La dirección en la que estaba el campamento del lado humano.

 

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Leonheart: “¿¡Un terremoto!?”

 

Mientras viajaba en el Kulkel, Leonheart gritó ante la repentina y gran vibración.

 

Wintos: “Tsk, así que sucedió mientras estábamos en ello. Ah ~ ah, qué fastidio ~.”

 

Llevando una guadaña sobre su hombro en el aire, el chico Demonio murmuró con descontento.

Al oír eso, aunque se vio obligado a poner una rodilla en el suelo al tropezar por las vibraciones, Kaito gritó.

 

Kaito: “Maldita sea, ¿es esto cosa suya?!”

Wintos: “N ~, ... Bueno, algo así.”

 

Leonheart recordó algo por las palabras de Wintos.

Entre los Seis Generales de la Espada, había alguien que se especializó en rocas y tierra.

 

Leonheart: “Esto no está bien...... ¡Su Alteza !!”

 

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Cuando las vibraciones se asentaron, un inmenso algo que parecía una montaña apareció desde el interior del subterráneo.

 

“¿¡Que es eso!?”

 

El Segundo Príncipe Imperial de Valanshel gritó, y como respondiendo a eso, un aullido envolvió el área.

 

Sylvia: “¡Este aullido ..., un Dragón de Tierra! ¡En otras palabras, es ese tipo!”

 

Haciendo correr al Kulkel blanco, Sylvia gimió.

 

Sylvia: “Y Pensar que habían preparado un ataque desde el subterráneo .........”

 

Siguiendo las palabras de Sylvia, apareciendo desde el subsuelo cerca de su cuartel general, lo que arrojó decenas de miles de seres humanos al cielo fue, un Dragón de Tierra de clase Marques.

 

Sylvia: “¡Retírense! ¡Uno de los Seis Generales de la Espada!

Kulkel: “¡¡¡Refúgiese!!!”

 

Sylvia gritó a los soldados que habían entrado en la cima del desorden mientras corrían por el campo de batalla, a horcajadas de su Kulkel.

En los ojos de Sylvia, la sombra de una persona saltando desde el Dragón de Tierra fue proyectada.

 

Sylvia: “Schvaltz, es él!”

Schvaltz: “¡Sí!”

 

El Kulkel, que respondía con la voz de una mujer apacible, corrió hacia la dirección que Sylvia deseaba, levantando una nube de polvo.

 

* Don *

 

La sombra de una persona que descendía del Dragón de Tierra se posó en el suelo y se puso de pie, y una nube de arena giró.

Ese hombre mostró la figura que explotó esa nube de arena.

 

“Uhahahaha ~! ¡Mi nombre es Terakio! ¡Uno de los Pilares de los Seis Generales de la Espada, yo soy el ‘General Martillo de Roca!’”

 

Su altura estaba fuera del sentido común de la gente y fácilmente superaba los tres metros, los músculos que cubrían ese cuerpo eran gruesos como si fueran gigantescos troncos.

Su carne tan templada parecía roca de color ceniza lo cual era raro entre los Demonios y en el cuero cabelludo sin pelo crecían dos cuernos pequeños.

 

Terakio, incluso entre los Demonios, era un Demonio que era una anomalía al nacer de un “Ogro”.

Por lo tanto, tenía los cuernos que eran el símbolo de un Oni.

Tan pronto como Terakio dio su nombre, empujó su brazo en el suelo, agarró y levantó una colosal roca que superó la altura de Terakio mismo.

 

Terakio: “Uhahahahaha ¡Jajaja! ¡Esto es verdaderamente un campo de batalla! ¡Esto es verdaderamente una guerra !!”

 

* Vun vun *

 

Terakio balanceó ligeramente la roca.

Rompiendo a los humanos como si fueran huevos, los alrededores se transformaron en un mar de sangre.

 

Sylvia: “Terakio!”

Terakio: “Hou, si son los de ese tiempo! Ciertamente ha pasado un tiempo.”

 

Terakio, que había levantado la roca por encima de su cabeza, expresó una sonrisa a las palabras de Sylvia y puso la roca en su hombro.

 

Sylvia: “No apuntaré a algo tan alto como derrotarte ... pero puedo hacer algo hasta el punto de comprar tiempo ......!”

 

Mientras saltaba del Kulkel, Sylvia saco su Espada Mágica.

 

Terakio: “Uhahaha! ¡Alguien como tú no será ni un fósforo para mí!”

Sylvia: “¡Como si me importara!”

 

De la espada mágica que balanceaba, un ataque de decapitación voló, y Terakio lo esquivó moviendo ligeramente su cabeza.

 

Terakio: “Si tuvieras la protección divina de la Mujer Santa, habría sido bueno, pero para ti que no tienes eso, ¡no puedes detenerme!”

 

Todavía en su postura, Terakio blandió la enorme roca. Su brazo que era como un tronco, puso algo de fuerza en él y se levantó.

 

Sylvia: “Kuh ......!”

 

A una velocidad tremenda, la roca encendida parecía captar a Sylvia, pero en el lugar donde la roca hizo impacto, Sylvia no estaba allí.

 

Terakio: “Hou, pero si es la técnica se ese hombre!”

Sylvia: “¡De hecho lo es!”

 

En la coronilla de la cabeza de Terakio, que se había girado en un instante, la Espada Mágica atravesó. Había tomado la espalda de Terakio en un instante.

 

Sylvia: “[Magic Clad Sword]!”

 

La luz se reunió en la empuñadura de la Espada Mágica y se convirtió en una espada con una longitud suficiente para partir a Terakio.

 

Sylvia: “Daaaahh !!”

 

Apoyada con ambas manos, Sylvia partió a Terakio.

Pero en vez de sumergirse en el recuerdo de la victoria, Sylvia se alejó rápidamente.

 

Terakio: “¡Espléndido! ¡Pero, como pensé, no puedes alcanzarme!!”

 

Sylvia se dio la vuelta y lo que estaba allí era la figura de Terakio que tenía el gigantesco martillo de roca levantado.

 

Terakio: “¡En honor por haber asestado un solo golpe sobre mí, usted debe morir!!”

 

Mientras Terakio se reía amablemente, el martillo de roca se desplomó.

No recordaba haberlo contenido alguna vez.

Tampoco se burlaba de él.

Sin embargo, ella estaba en un estado que no llegó a lograrlo. Sylvia no tenía miedo del final que se acercaba con el martillo de la roca, ella solo albergaba arrepentimiento.

Incluso si se la llamaba Princesa Caballero, al final, tenía una técnica que no llegaba a ellos.

Incluso si lo juró con su corazón a él, ella arrepentida pensó en su propia debilidad que no la dejaba establecer la paz.

 

Sylvia: “Eh ...?”

 

El martillo de rocas que fue balanceado hacia Sylvia, justo antes de aplastarla, de repente, se rompió en pedazos.

 

Terakio: “……Quien hizo eso…!”

 

Al ver el martillo de la roca quedar aplastado y recogiendo una lanza corta aplastada, Terakio fulminó con la mirada.

 

“Yo…. ¡Yo, soy el Verdugo de la Oscuridad! ¡Por mi cuchillo de convicción, desaparece!!”

 

Delante de donde Terakio estaba mirando, había un hombre cubierto por una capucha puesta sobre su cabeza y su cuerpo envuelto en un abrigo negro.