Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 85: Tragedia en el comedor




Manual




En el noroeste del continente donde Suimei y los demás se encontraban actualmente, aunque la temperatura era lo suficientemente fría para ser apropiada para el invierno, no había humedad o sequedad en las otras estaciones, por lo que el clima estaba en un equilibrio relativo y era bastante tranquilo. Sin embargo, se dijo que los dragones vivían en las montañas escarpadas y los bosques llenos de árboles negros. Había una gran cantidad de tierra que era demasiado dura para que la gente viviera, por lo que, en comparación con otros países, la cantidad de tierra no tocada por manos humanas era relativamente grande.

 

Después de desembarcar del vehículo tirado por el “Cowhorn” frente a la frontera nacional, cruzaron el puente y, sin ningún problema entraron a la fortaleza al lado de la Alianza y ahora estaban visitando su primera ciudad de su primer país en la Alianza Saadias.

 

Las nubes se dispersaron en el cielo, no era un cielo perfectamente claro, pero aun así era agradable de ver. Era un clima simplemente bueno. El viento que soplaba era fresco a pesar de ser la temporada en el calendario de este mundo donde debería estar bastante caliente, era bastante relajante.

 

La primera ciudad de la alianza que encontraron era diferente a la Capital Imperial y las otras ciudades en el Imperio donde las casas se coloreaban según la sección. Sin ningún tipo de codificación de colores, los edificios eran vibrantes.

 

Incluso la forma de los edificios variaba con techos triangulares, techos planos y techos a dos aguas, entre otros. En general, le dio a la ciudad un ambiente agradable. El espacio entre las casas también era bastante amplio y había mucha vegetación y árboles plantados entre ellos. Uno podía ver la piedra plana afeitada que formaba el pavimento de vez en cuando, pero la cantidad de naturaleza presente era considerablemente grande.

 

Esto también podría atribuirse al hecho de que todavía estaban lejos del centro del país, pero Suimei sintió que la ciudad de la Alianza emitía más un sentimiento pastoral que uno de fantasía.

 

Suimei: “Así que esta es una ciudad de la Alianza”.

 

Al mirar los adornos que decoran los edificios y la ciudad, así como a las personas que viven sus vidas, Suimei se conmovió un poco. La ciudad de la Alianza mostraba aspectos diferentes de Astel y Nelferia aquí y allá.

Como para agregar a su impresión, Liliana intervino también.

 

Liliana: “Para ser precisos, es una ciudad de uno de los países de la Alianza, Grafille. La Alianza es diferente a Astel, Nelferia y el estado autogobernado, ya que se compone de una unión de cinco países diferentes.”

Suimei: “Entonces esto sería parte de una de esas naciones eh”.

 

Mientras hablaba de esas cosas con Liliana, Suimei miró de manera casual hacia un lado y vio a Felmenia mirando a su alrededor inquietamente a su alrededor. Suimei no pudo evitar llamar a su camarada que estaba fascinada por la apariencia de las casas y las lámparas mágicas que colgaban a lo largo de las carreteras.

 

Suimei: “Parece que esto también es inusual para Felmenia ¿verdad?”

Felmenia: “Ah, sí. Esta es mi primera vez en la Alianza, solo tenía un poco de curiosidad ... En cualquier caso, la Alianza es bastante diferente de Astel y Nelferia ¿no?”

 

Felmenia actuó un poco tímida dejando ver uno de sus lados vergonzosos. Liliana luego interrumpió y comenzó a explicar.

 

Liliana: “Desde hace mucho tiempo ha sido un rasgo de la gente de la Alianza vivir en armonía con la naturaleza y la flora y la fauna local, por lo que, a diferencia del Imperio, no tienen muchas estructuras o edificios. Pero la Alianza se siente algo relajante, me gusta.”

 

Ciertamente, parecía un lugar donde la gente prefería estar cerca de la naturaleza. Esto también se aplicaba a Liliana, que estiraba los brazos ampliamente mientras respiraba profundamente, pero la gente de la ciudad parecía relajada. Suimei luego miró a Lefille. Tenía una apariencia compuesta que no era muy diferente de su yo habitual.

 

Suimei: “No parece que esta sea la primera vez para Lefi, eh”.

Lefille: “Es porque ya había venido a la Alianza, antes cuando aún era una niña. Esta no es mi primera vez aquí.”

Suimei: “¿Entonces no ha cambiado desde ese entonces?”

Lefille: “Sí. Creo que el tiempo fluye a un ritmo despreocupado en lugares como la Alianza, por lo que no hay muchos cambios.”

 

Lefille estaba hablando mientras levantaba ligeramente el borde de su amplio sombrero. Tal vez sentía nostalgia por su visita anterior. En su forma adulta, la misma de siempre, Suimei vio todos sus gestos y pensó que eran bastante elegantes. Lefille luego bajó su mirada hacia Liliana.

 

Lefille: “Dejando eso de lado, Lily está bastante bien informada sobre la Alianza”.

Liliana: “Memorizar el estado de cosas de los países vecinos, es el deber de la Rama de Inteligencia. Además, me infiltré aquí antes con el coronel.”

Felmenia: “Es decir, ¿actividades secretas de inteligencia?”

 

Liliana asintió a la pregunta de Felmenia. Parecía que debido a su tiempo en el ejército tenía mucha experiencia. Con las habilidades mágicas de Liliana, había muchas cosas que se podían lograr después de todo. A pesar de ser bastante joven, ella era una niña que había sobrevivido a muchas escenas de carnicería.

 

Suimei y los demás continuaron hablando de la Alianza mientras caminaban por las calles. De repente, al lado del pavimento de piedra, pudieron escuchar algún tipo de discurso pronunciado en voz alta.

Dirigiendo su mirada hacia ella, pudieron ver a dos hombres con vestimentas religiosas blancas quejándose ante un público sobre el nombre de la Diosa.

 

“¡Oh hijos del hombre nacidos en este mundo! ¡Ahora es el momento de desechar tu fe en Alshuna!”

“¡Precisamente ahora que los demonios se están acercando, todos deben unirse no solo frente a la amenaza que se cierne ante nuestros ojos, sino también para liberarnos de todos los grilletes que nos atan!”

 

Los dos hombres con vestimentas religiosas estaban dando un discurso mientras alternaban entre sí hábilmente. Estaban haciendo grandes gestos y tenían una gran presencia. Sin embargo, no había mucha gente que se detuviera para escuchar, la multitud al costado de la calle era bastante escasa.

 

Probablemente fue porque el contenido de su discurso mostraba desprecio por la Diosa Alshuna que tenía a los seguidores más profundos en este mundo. La mayoría de la gente probablemente los veía como sombríos mientras los miraban y pasaban.

 

Suimei: “… ¿Qué es eso?”

 

Suimei se detuvo e hizo una mueca extraña mientras inclinaba su cabeza hacia un lado. Siguiendo con eso, Felmenia y Lefille también los miraron con una expresión perpleja.

 

Felmenia: “Me pregunto ... es la primera vez que veo ese tipo de cosas”.

Lefille: “Lo mismo para mí. No puede ser, pensar que criticarían a la Diosa en este tipo de lugar público ... Hacerlo en la tierra bendecida por la Diosa es sencillamente escandaloso.”

 

Lefille estaba hirviendo. Ella debe haberlo tomado como una gran ofensa. Aunque la mayoría de las personas presentes probablemente compartieron su estado mental en sus mentes. La fe en la Diosa Alshuna y las enseñanzas de la Iglesia de la Salvación sirvieron como base para la gente de este mundo después de todo.

 

Sin embargo, pensando en eso, Suimei pensó que la gente dando este tipo de discurso en un lugar tan público no sería posible.

 

Liliana entonces estrechó aún más su adormecido ojo izquierdo mientras los miraba.

 

Liliana: “Eso es, la organización religiosa anti-diosa”.

Suimei: “¿Organización religiosa anti-diosa?”

Liliana: “Es un grupo religioso que ha ido ganando adeptos en los cinco países de la Alianza, así como en el estado auto gobernado. Sus enseñanzas fundamentales emulan en gran medida la enseñanza de la Iglesia de la Salvación, pero adoptan el principio de que liberarse de la protección divina de la Diosa permitirá que florezca la semilla conocida como humanidad, por lo que instan a la gente a suspender su creencia en la Diosa. En gran medida critican el uso generalizado de la magia y los oráculos.”

Suimei: “Para este mundo donde la civilización mágica es la corriente principal, uno pensaría que ese tipo de cosas se eliminarían de inmediato”.

Liliana: “Parece que hay acciones que se están tomando con respecto a eso. Escuché que de vez en cuando terminan en escaramuzas con los creyentes de la Iglesia de la Salvación. Sin embargo, aún no pueden cortar la inscripción de nuevos miembros.”

Suimei: “Hmmm...?”

 

Parecía que, simplemente oponiéndose al sistema, la organización tenía ese brillo mucho más atractivo. Las personas del tipo Iconoclasta que derivaron un sentido de propósito de ser parte de una multitud grande y poderosa que actuaba a su antojo contra el status quo, aparecían en todas partes. También hubo naciones que crearon tales organizaciones para hostigar a las naciones enemigas, por lo que no era completamente desconcertante para Suimei, pero teniendo en cuenta el status quo de este mundo que giraba en torno a la Diosa, era inevitable que el descuido los pusiera en oposición a casi todos los países del mundo.

 

Esa fue probablemente la razón por la cual este tipo de organización surgió después de que comenzara el caos generado por la invasión de los Demonios.

 

“¡La Diosa no nos está protegiendo! ¡Todo es para su propio beneficio! ¡Para garantizar sus propios intereses! ¡Ella solo está pretendiendo proteger el mundo!”

“¡Las palabras de la Diosa son un veneno que corroe a la humanidad! ¡Si escuchan sus palabras a ciegas como lo hacen ahora, la humanidad ya no podrá florecer y seguirá siendo esclava de la Diosa por toda la eternidad! ¡Por lo tanto, ahora es el momento en que la humanidad debe huir de la palma de la diosa!”

 

Suimei todavía miraba a los dos haciendo su discurso en un tono fuerte mientras los examinaba de cerca.

 

Suimei: “... No niegan la existencia de la Diosa, pero dicen que suspendan la creencia en ella. Como la existencia de la magia prueba la existencia de la Diosa, probablemente terminó así.”

 

Sin embargo, este tipo de cosas se usaba ocasionalmente para apuntalar la existencia de otro dios al transmitir enseñanzas que sonaban bien. Para reducir la creencia en un solo dios al levantar una creencia en otra organización, era más rápido y más fácil simplemente crear otro dios.

 

Pero por lo que Suimei podía escuchar, en realidad no estaban instando a la gente a cambiar su postura sobre las enseñanzas que ya estaban siguiendo, por lo que no podía decir qué tipo de beneficio estaban tratando de obtener de esto. Todo lo que podía sentir era que esas palabras, “no podemos creer en la Diosa” y “debemos huir”, tenían bastante sentido de la realidad.

 

Felmenia: “¿Suimei-dono? ¿Hay algún problema?

Suimei: “No, es nada. ¿Así qué? Qué deberíamos hacer desde ... Bueno, ¿hay una cosa que hacer antes de decir eso… ¿Primero que tal si hacemos algo con el almuerzo?”

 

Liliana, Felmenia y Lefille estuvieron de acuerdo con la proposición de Suimei.

 

Lefille: “También estoy, hambrienta”.

Suimei. “Entonces, ¿a dónde iremos?”

Lefille: “Estamos justo en el medio de la hora del almuerzo, así que en todas partes debe estar lleno. ¿Deberíamos mirar alrededor y elegir uno al azar?”

 

Los otros tres asintieron con la sugerencia de Lefille de encontrar un lugar al azar. Después de dividirse en grupos para mirar alrededor de los restaurantes locales, afortunadamente se encontraron con un lugar con asientos vacantes y los cuatro entraron después de Lefille.

 

Tal como lo vieron desde fuera, parecía que había asientos disponibles, y fueron guiados a una mesa que era un poco grande para los cuatro.

 

A primera vista, parecía un restaurante regular hecho en gran parte de madera que se podía encontrar en cualquier lugar. Pero mirando de cerca había barriles vacíos por todas partes. Las mesas y las sillas estaban hechas de barriles reutilizados y las lámparas mágicas también estaban hechas de botellas vacías. Era un diseño interior bastante elaborado que no sería superado ni siquiera por el mundo moderno.

 

Eventualmente pidieron lo que sea que el camarero que vino a tomar su pedido lo recomendara, y en poco tiempo les trajeron la comida.

 

... Poco tiempo después, Suimei y los demás estaban saboreando su comida y tomando un pequeño descanso mientras tomaban un poco de agua mientras miraban a los otros asientos. Debido a que era la hora del almuerzo, el restaurante estaba repleto de una gran cantidad de conmoción mientras la multitud seguía llegando.

 

Suimei notó que todos esos clientes enérgicos tenían una característica en común.

 

Suimei: “Como se esperaba de un lugar llamado el país de las espadas, no hay muchos magos eh ...”

 

Por lo que pudo ver, incluso aquellos que no parecían ser espadachines o guerreros también tenían una espada en la cintura. En comparación, la distribución de magos y espadachines en el Imperio era mucho mayor. Por allí alrededor de cinco o seis de cada diez personas eran magos. Pero aquí eran tal vez dos o tres de cada diez.

 

Después de que Suimei expresó sus pensamientos mientras miraba a su alrededor, Lefille y Felmenia le respondieron.

 

Lefille: “En comparación con otros países, la Alianza es una cultura que respeta mucho las espadas. Aunque no fueron héroes convocados, hay una historia de héroes espadachines que liberaron las tierras en esta área de los demonios por el bien de la gente.”

Felmenia: “Para agregar a eso. La Alianza y el estado auto gobernado tratan el estatus social de una manera un poco diferente de Astel y el Imperio. En lugar de los funcionarios importantes de una ciudad, los espadachines tienen un estatus social mucho más alto.”

Suimei: “Hoou, ¿así que mientras se sostenga una espada se recibirán un trato favorable?”

Lefille: “No, ese no es el caso. Para nombrarte espadachín en la Alianza, necesitas la debida autorización para hacerlo. No puedes llamarte espadachín hasta que recibas permiso del gobierno de uno de los cinco países de la Alianza o del Pabellón del Crepúsculo.”

Suimei: “En resumen, en este momento Lefille no puede llamarse un espadachín”.

Lefille: “Así es como es. Si lo hiciera aquí, tendría que ser autoproclamado.”

 

Suimei pensó que realmente no significaba nada que alguien que usa una espada dijera que es autoproclamado, pero Lefille puso una sonrisa algo autocrítica.

Mientras lo hacía, Liliana le dio un mordisco a un pastel dulce más grande que su propia cara, se lo puso en las mejillas y comenzó a explicar mientras lo masticaba lentamente.

 

Liliana: “Aun así, en la Alianza, con solo sostener una espada, es seguro que obtienes un mejor tratamiento”.

Suimei: “¿Qué tan específicamente?”

Liliana: “Ha ~ mu. Tu prioridad, sube. Debido a que hay una gran cantidad de servicios en este país, cuando se tiene prisa, las agencias públicas te trataran favorablemente, sin hacer preguntas.”

Suimei: “Bueno, eso es maravilloso, eh ...”

Liliana: “No significa que se aplique a absolutamente todo el mundo, sin embargo. Ha ~ mu ha ~ mu.”

 

Aun así, era bastante importante tener prioridad solo con sostener una espada. Después de que Liliana terminó de hablar mientras estaba embelesada con la dulce pasta presionada contra sus mejillas, Lefille interrumpió la conversación.

 

Lefille: “Entonces, teniendo esto en cuenta para nuestros planes a partir de ahora, ¿primero deberíamos ir al estado soberano de la Alianza, Miazen?”

Suimei: “¿Al estado soberano?”

Lefille: “El maestro del gremio Pabellón del Crepúsculo en la capital es un conocido de mi padre. Si confiamos en ellos como intermediario, deberíamos poder organizar todo tipo de cosas, incluida la autorización para ser reconocidos como espadachines.”

Suimei: “Ha ~ mu. Eso suena bien.”

Felmenia: “Se dice que si no tienes un espadachín como acompañante mientras caminas por la Alianza, debes contratar uno. También estoy de acuerdo con Lefille.”

Suimei: “Bueno, entonces, la investigación tendrá que esperar hasta después de eso ...”

 

Suimei habló mientras traía más comida a su boca. Ciertamente que tenía prisa por regresar a su mundo, pero no era tan negligente con respecto a otros asuntos. Si iba a progresar hacia adelante, era mejor tener un punto de apoyo firme.

Mientras hablaban un poco más y saboreaban su comida, una camarera se acercó a su mesa con una expresión preocupada en su rostro.

 

Ella era bastante mayor que las otras camareras y tenía un buen físico. Si ella estuviera usando un delantal, se vería exactamente como la anciana que dirige una tienda local. Ella era probablemente la propietaria de este establecimiento.

 

Propietaria: “¿Podría molestarlo un momento?”

Suimei: “¿Qué pasa?”

 

Cuando Suimei preguntó, la mujer dejó escapar una risa débil y señaló hacia la entrada.

 

Propietaria: “Lo siento, pero ¿les importaría compartir su mesa con esa persona de allí?”

 

El que estaba parado donde la propietaria señalaba era un hombre alto y de piel oscura. Llevaba un abrigo para protegerse de la arena que ocultaba las características de su cuerpo, pero los brazos que sobresalían del abrigo eran nervudos y gruesos. Suimei podía adivinar que estaban bien templados. Tenía el pelo largo y negro y un peculiar pañuelo bordado en la frente. Tenía una cicatriz en la cara, pero en lugar de peligroso, tenía un rostro esbelto y viril que despedía una impresión sociable. El hombre de piel oscura iba 'Aah ...' con una voz preocupada, pero señaló una sonrisa agradable hacia Suimei.

 

Para que la atmósfera no empeorara, Lefille respondió como su representante.

 

Lefille: “Aah, no nos importa”.

 

“Lo siento por eso…” La propietaria se disculpó dócilmente y luego en un giro completo, disparó una voz vigorosa a la cocina informándoles que había un cliente más. Las camareras más jóvenes salieron con un asiento y agua. Abriendo un espacio al lado de Suimei, la mesera bajó rápidamente del asiento y el hombre se sentó en él.

 

“¡Aaah, perdón por interrumpir~! ¡Después de venir a esta ciudad, quería comer la recomendación del chef aquí a como dé lugar!”

 

Golpeando la parte posterior de su propia cabeza, el hombre soltó una carcajada. Él no emitió una mala impresión solo por su apariencia, pero tal como se esperaba, parecía tener un carácter bastante sociable. No parecía tímido en lo más mínimo y su sonrisa alegre era bastante agradable. Entonces el hombre dejó escapar una risa tímida.

 

“Ah, pero ¿acaso hice algo malo, muchacho?”

Suimei: “... ¿Hm? ¿A mí?”

 

Suimei no entendió de lo que estaba hablando y ladeó la cabeza hacia un lado. Entonces, el hombre de repente puso su grueso brazo alrededor de la nuca de Suimei y se unió a los hombros como si quisiera hablar en secreto.

 

(No, quiero decir que otro hombre acaba de entrometerse en tu comida con estas bellezas, ¿sabes? Bueno, una de ellas es solo una niña pequeña, pero ¿no estoy siendo completamente una rueda extra aquí?)

Suimei: (¿Ha? N-no, ¡no creo particularmente que lo seas!) Además, esas chicas son solo mis compañeras ...)

(...)

 

El hombre lo soltó e hizo una mueca de asombro mientras miraba a Suimei que estaba haciendo excusas en un aturdimiento. Sin tener idea de por qué lo miraban como si fuera algo extraño, Suimei habló con una expresión perpleja.

 

Suimei: “¿Qué sucede?”

“... Nada, lo entiendo. Eres virgen, ¿verdad?

Suimei: “¿¡HAA!?”

“No, como dije, eres virgen, ¿verdad?”

Suimei: “¿Q-qué diablos estás diciendo? ¿Eso es algo para decir después de conocer a alguien?”

 

Suimei se escapó de su asiento mientras él gritaba. El hombre estaba un poco sorprendido por su vigor.

 

“Aah, lo siento lo siento. Mi honestidad es mi característica más fuerte, sabes. Tengo la costumbre de decir exactamente lo que estoy pensando.”

Suimei: “¡Ese tipo de hábito es demasiado molesto! ... Ah.”

 

Entonces, Suimei se dio cuenta de que lo que estaba diciendo era solo una prueba de que en realidad era virgen.

 

“Aah, ya veo. Como se esperaba, eh.”

Suimei: “Como esperaba mi trasero ...”

 

Suimei se retorció en agonía por la voz estúpidamente simpática del hombre. Después de usar todos sus gritos de energía, dejó escapar un largo suspiro y miró a su alrededor mientras permanecía nervioso. No sabía si Liliana estaba escuchando mientras estaba sentada a su lado mientras se concentraba completamente en su dulce. Por otro lado, cuando miró a Lefille, ella simplemente esquivó su mirada.

 

En cuanto a Felmenia, ella miraba fijamente a Suimei.

 

Felmenia: “Hou... Suimei-dono es, virgen”.

Suimei: “E- ¿es eso algo malo?”

Felmenia: “No. No es particularmente malo. No habría pensado que no tendrías este tipo de relación hasta ahora... No es eso un poco delicado.”

Suimei: “Que demonios tiene eso de delicado!!”

 

Cuando Suimei comenzaba a hervir y volvía su mirada a otra parte, se encontró con los ojos de Lefille.

 

Lefille: “Uh”.

Suimei: “Ah”

 

Sus ojos se encontraron, y los dos solo soltaron un solo sonido. Suimei y Lefille se tensaron en esta extraña atmósfera. Eventualmente, como para limpiar la difícil atmósfera, Lefille se aclaró la garganta con una leve carita roja antes de hablar.

 

Lefille: “No, bueno. Creo que es bueno que Suimei-kun sea virgen.”

Suimei: “¿¡Qué hay de buen con ello!? ¿¡Qué!? ...”

 

Mientras aún estaba de pie, Suimei bajó la cabeza en estado de shock. Su secreto (?) Fue revelado a todos y él estaba lleno de desesperación por la vergüenza.

Sintiendo que la atmósfera alrededor de Suimei se estaba estancando, Felmenia, hablo con la intención de calmarlo, pero probablemente solo añadiendo aceite a las llamas, llamó a Liliana.

 

Liliana: “Hey, Lily, di algo a Suimei-dono también”.

 

Ese tipo de seguimiento era claramente un error.

Al darse cuenta de que Felmenia la llamaba, Liliana miró a Suimei y tiró suavemente de su manga. Y entonces-

 

Liliana: “Suimei. Incluso si eres virgen, no es tan embarazoso ¿sabes?”

Suimei: “Fuguuu”

 

Ante sus poderosas palabras, Suimei cayó de rodillas. Escuchar a una niña tan inocente alentarlo de una manera tan inocente tuvo un poder destructivo dramático sobre él.

Por otro lado, quien le dio el golpe final a Suimei, volvió a la conquista de su enorme pieza de repostería con diligencia.

Y luego, todo lo que quedaba era un aire de compasión colgando sobre la cabeza de Suimei.

 

Suimei: “... Si soy virgen maldita sea. No tengo ninguna experiencia con chicas maldita sea. Ninguna en absoluto maldición. ¿Qué quieres de mi maldita sea? quépasaconquetodoelmundova diciendovirgenvirgencomosilavirginidadfueraalgoquesedebetratar, quierodecirlossujetosconmuchaexperienciapodranpensareso, peroesoestámaltodoestámal, quierodeciryoheestadoviviendodandolomejordemiasiquenomejodassssa.”

 

Suimei había caído en el abismo de su mente cuando comenzó a murmurar para sí mismo. Incapaz de mirar a ese hombre tan lastimoso, el cabecilla del movimiento, el hombre de piel oscura, adoptó una actitud desvergonzada mientras trataba de animar a Suimei.

 

“... Bueno umm. Anímate muchacho, todavía eres joven. La vida recién está comenzando.”

Suimei: “Cállate, tu maldito instigador ...”

 

La mirada del hombre vaciló cuando escuchó a Suimei expresar su resentimiento. Y luego, como de repente se dio cuenta de algo, juntó las manos.

 

“Oops, no me he presentado aún ¿eh? Mi nombre es Gaius Forvan. Soy un instructor de artes marciales en Larsheem.”

 

Después de su presentación, Suimei y los demás también se nombraron a sí mismos. Felmenia y Liliana dieron nombres falsos mientras Lefille se llamaba como normalmente lo hacía. Aunque había uno entre ellos que estaba en baja tensión actuando de manera bastante descuidada, realmente no era necesario decir quién era.

Para compensar a quien no quería participar en más conversación, Felmenia habló.

 

Felmenia: “Hablando de Larsheem, ese es un país en la parte norte de la Alianza, pero ¿por qué estás en esta ciudad?”

Gaius: “Tenía un trabajo que hacer en el área, ahora mismo estoy de regreso a Miazen”.

Felmenia: “¿A Miazen?”

Gaius: “Ahí es donde está mi lugar de trabajo actual”.

Felmenia: “¿Es eso así? En este momento, nuestro destino actual también es Miazen.”

Gaius: “¡Hoou! Esa es toda una coincidencia.”

 

Gaius estaba felizmente riéndose de la inesperada coincidencia. Pero rápidamente dejó de sonreír e hizo una expresión preocupada mientras agarraba su mandíbula.

 

Gaius: “Pero ustedes son un grupo inusual eh”.

Liliana: “No somos, espías, de otro país, ¿sabes?”

 

Tomando un breve descanso de comer su pastel, Liliana hizo un puchero mientras hablaba hipócritamente. Gaius le devolvió una risa como si estuviera de acuerdo.

 

Gaius: “Puedo decirlo con solo mirar. Quiero decir, son solo un chaval virgen acompañado por un grupo de mujeres, ¿verdad?”

Suimei: “Sigues diciendo esa basura...”

 

Al escuchar a Gaius sacando de nuevo el tema de su virginidad, Suimei dejó escapar una voz grave como si lo estuviera maldiciendo. Sin embargo, parecía que Gaius no sabía que uno de ellos era en realidad un antiguo espía.

 

Lefille: “Entonces, ¿por qué somos inusuales?”

Gaius: “Bueno, eso es porque sus prendas son todas de diferentes lugares. Hay dos de ustedes vistiendo ropas de Astel, y una niña vestida ropa con volantes que es popular en este momento en el Imperio. Y, Lefille ¿verdad? Eres de Noshias ¿verdad? Es una combinación curiosa. Bueno, puede ser que todos ustedes se caben de conocer entre sí, pero también es curioso que todos hayan venido a la Alianza.”

 

Parecía que este hombre llamado Gaius no era solo una persona sencilla y cordial. Suimei no pasó por alto que sus ojos se habían agudizado por un instante mientras explicaba su curiosidad. Habiendo terminado de exponer su punto, Lefille continuó preguntándole.

 

Lefille: “¿Por qué crees que es extraño para nosotros venir a la Alianza en este momento?”

Gaius: “Bueno, eso es porque la parte norte de la Alianza se ha convertido en el sitio de una batalla sangrienta con los demonios. No es el tipo de situación en la que simplemente vienes a hacer turismo en silencio ¿verdad?”

 

Ciertamente tenía un punto, no había mucha gente que visitara lugares de interés en una región donde el peligro de tener demonios marchando sobre la capital podría presentarse en cualquier momento. Lefille luego respondió con una expresión algo mansa.

 

Lefille: “Tengo un conocido en la Alianza. Nos dirigimos a visitarlo.”

Gaius: “Hoou, ¿es así? Si ese es el caso, entonces tiene sentido.”

 

Suimei finalmente se recuperó y se reclinó en su silla y se cruzó de brazos.

 

Suimei: “Pero, aun así, un campo de batalla ¿eh?”

Felmenia: “Creo que escuché que el ejército de los Demonios fue forzado a retirarse ¿cierto?”

Gaius: “¡Toda la razón! ¡¿Escuchaste del héroe convocado por la Alianza?! ¡Ella acaba de descuartizar al demonio general! Fue una vista magnífica.”

 

Felmenia lo miraba y mientras preguntaba, Gaius se dio una palmada en el pecho y respondió. Era como si presumiera de su propia fiabilidad. Pero al verlo actuar así, Suimei frunció el ceño y lo interrogó.

 

Suimei: “Una vista magnífica que dices, ¿lo viste?”

Gaius: “Fuufuufuu, ¿qué hay para esconder? El gran yo recientemente estaba luchando contra los demonios junto al Héroe-sama, ¿me oyes?”

 

Cuando Gaius reveló esto lleno de orgullo, Suimei lo miró como si su historia fuera sospechosa.

 

Suimei: “¿Este viejo? ¿Te gusta soñar despierto? Eso es bastante decepcionante.”

Gaius: “¡No es así! ¡Lo que digo es verdad!!”

Suimei: “¿De Verdad?”

 

Suimei se encogió de hombros como si estuviera burlándose de Gaius, quien luego disparó una voz turbulenta mientras se reía.

 

Gaius: “Fufufufufu ... y entonces, ¿estás diciendo que soy una especie de debilucho?”

Suimei: “Estoy bromeando, estoy bromeando, es solo una broma. Puedo decir por los músculos de tu cuerpo que moriría instantáneamente si me golpeas.”

Gaius: “¡Así es! ¿¡No son geniales los músculos!?”

 

Dejando de lado si eran geniales o no, Suimei podía decir que el artista marcial que tenía delante era bastante habilidoso. No podía decirlo específicamente, pero desprendía la atmósfera de una persona fuerte. Gaius de repente pasó de sus historias de heroísmo de gran espíritu a dejar escapar una queja mientras suspiraba.

 

Gaius: “Bueno, gracias a eso, la mayor parte del ejército se movió hacia el norte.”

Suimei: “¿Hay algún problema con eso?”

Gaius. “Bueno sí. ¿Todas nuestras fuerzas están allí enfrentando a los demonios, sabes?

 

Suimei todavía no entendía qué era lo que sucedía mientras inclinaba la cabeza hacia un lado. Liliana entonces comenzó a explicar despreocupadamente.

 

Liliana: “La defensa contra el Imperio, es laxa. Es probable que tenga aprehensiones en ese frente.”

Gaius: “Así es como es. La pequeña dama es muy inteligente. ¿Quieres que acaricie tu cabeza?”

Liliana: “Por favor no. Te voy a demandar, ¿sabes?”

 

A Liliana no parecía gustarle que Gaius la tratara como a una niña, cerró su ojo y le sacó la lengua, luego se alejó de él.

 

Suimei: “¿Es tormentosa la relación entre la Alianza y el Imperio?”

Gaius: “¿No sabes que no es muy buena? Seguro que ignoras mucho sobre el mundo eh. El Imperio coopera abiertamente con Astel y el estado autogobernado, pero cuando se trata de la Alianza solo se nos trata como vecinos ¿sabes? Por lo que he oído, el reciente Imperio incluso se ha estado lanzando a las naciones aliadas.”

Suimei: “Mu ...”

 

Gaius estaba hablando con asombro, pero en realidad eso no le molesto a Suimei. En verdad, él era bastante desinteresado en los asuntos de este mundo. No tenía motivos para tomarse en serio y negarlos. Liliana luego se acercó a la oreja de Suimei.

 

Liliana: (Es una maniobra engañosa. Últimamente el Imperio ha estado distribuyendo rumores de una expansión militar inexistente, para mantener a raya a los países vecinos).

Suimei: (Ya veo…)

 

Probablemente fue algo que aprendió durante su tiempo en la rama de inteligencia del Ejército Imperial. Pero si ese era el caso, Suimei realmente no podía decir por qué estaban difundiendo información engañosa. El deterioro intencional de su imagen fuera del país provocaría hostilidad hacia ellos desde nuevas direcciones que causarían depresión dentro del país. Esto usualmente terminó causando animosidad hacia el gobierno. Además, no solo el país en el que se estaban enemistando, sino que incluso sus vecinos comenzarían a vigilarlos. Todo esto en un momento en que los demonios también invadían ...

 

De repente, Gaius recuperó su alegría.

 

Gaius: “Bueno, hay un montón de problemas serios, pero en nuestras filas tenemos tanto a mí como al Héroe-sama. No hay problema.”

 

Probablemente estaba haciendo esta declaración para borrar el sombrío estado de ánimo que creó.

 

Suimei: “El héroe eh ...”

Gaius: “Y gran yo.”

Suimei: “Entonces, ¿qué tipo de hombre es este héroe?”

Gaius: “No me ignores ... Maldición. El Héroe-sama que fue convocado por la Alianza es, lo creas o no, un espadachín tremendamente hermosa.”

 

Como Gauis se jactó de orgullo, Lefille habló a continuación.

 

Lefille: “Es decir, el héroe convocado por la Alianza es una mujer ¿verdad?”

Gaius: “Sí. Tú también eres muy hermosa, pero ella es una mujer cuya belleza se puede comparar a la tuya... Bueno, ella todavía es un poco inmadura, así cae fuera de mi zona de strike.”

Suimei: “No preguntamos por tus gustos.”

 

Mientras Suimei le bromeaba, Gauis lo miró con asombro.

 

Gaius: “... Si sigues negándote a participar en este tipo de conversación, serás virgen de por vida, ¿sabes?”

Suimei: “¿¡Todavía estás diciendo eso maldita sea !?”

 

Suimei soltó un grito cuando una vez más se levantó de su asiento. Logró aprender mucho, pero terminó siendo un almuerzo inconcebible.