Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 99: Hacia la lucha con los Demonios.




Manual




Era bastante inusual para Suimei, este día parecía estar bastante somnoliento. Desde que llego a este mundo nunca había estado en esta condición desde que su cuerpo astral fue dañado.

 

Normalmente, gracias la magia, podría estar bien aún sino dormía durante tres días, la razón por la que había dormido tanto es por la conversación que tuvo ayer con Hatsumi. Haber ido a verla por la noche no era ningún problema tampoco, pero el hecho de que ella se haya negado a ir con él se había convertido en un foco de estrés y preocupación.

 

Había decidió respetar completamente su decisión, pero no podía evitar sentirse inquieto, después de todo Suimei había sido criado junto a ella como si fuera su propio hermano, si su memoria regresará o si no hubiera salido el asunto acerca de ir a cazar al Señor Demonio no habría motivo para estar preocupado, pero—

 

Debido a que estaba bastante preocupado no pudo dormir bien, y así mientras estaba confundió pensando en el intrincado circulo de invocación noto que se había hecho de día.

 

Al salir de la habitación, mientras bajaba por las escaleras de la posada al tiempo que bostezaba, vio a mucha gente reuniéndose en la sala del primer piso.

Al verlo, Lefille hablo con un Suimei que tenía una cara bastante atontada.

 

Lefille: “Despiertas bastante tarde hoy”

Suimei: “Si, anoche estuve despierto hasta muy tarde haciendo planes para dirigirnos al sitio donde se encuentra el circulo de invocación del que hablamos…… dejando eso de lado, hay bastante ruido, ¿sucedió algo?”

 

Suimei dio una mirada por el lugar al notar que el ambiente estaba bastante cargado. En la recepción estaban reunidos los miembros del gremio que se hospedaban en la posada, y el personal del mismo gremio. Los miembros del gremio se estaban colocando su armadura y preparándose para salir al tiempo que lucían inquietos.

Parece que todos estaba hablando con Lefille en el centro.

 

Entonces Felmenia, que estaba junto a Lefille, hablo con una voz tensa.

 

Felmenia: “Suimei-dono, es terrible! La invasión de los demonios parece haberse reanudado.”

 

Si es así, entonces este alboroto es justificable.

 

Suimei: “Hm— ciertamente desde que el general demonio fue derrotado no hubo ningún movimiento significativo.”

Felmenia: “Supongo que juzgaron que ya era tiempo de atacar”

Suimei: “De verdad? Creo que es algo pronto para hacer un ataque temprano.”

Felmenia: “Rumeia-dono cree que los demonios ya habían comenzado a movilizar sus fuerzas. De lo contrario, tal y como dices, sería demasiado pronto para reunir sus tropas e iniciar su ataque.”

 

Suimei asintió a esas palabras. Aunque el territorio de los Demonios se encuentra en la parte norte, hay una distancia considerable con los países de la Alianza. Lleva bastante tiempo reabastecer su fuerza de combate, es por eso que no habían podido reanudar la batalla en tampoco tiempo.

 

Suimei: “Y entonces?”

Felmenia: “Y así, en esta ocasión también se están reclutando tropas nocturnas. De lo contrario no sería posible moverse de inmediato.”

Suimei: “Ya veo.”

 

Cuando Suimei termino de comprender la situación actual, se abrió la puerta de la entrada. Ahí, fue Lilian quien apareció.

 

Liliana: “Suimee—. Te levantaste”

Suimei: “Si, ¿estabas fuera?”

Liliana: “Fui a investigar los movimientos de las tropas de la Alianza y el Héroe.”

Suimei: “Entonces?”

Liliana: “El héroe y sus compañeros ya han dejado Miasen, y aunque parece en una escala pequeña, el ejército está tomando estrategias en todas las direcciones, debido a que esta vez existe el peligro de mover el ejército de manera masiva parece que se ha movido pronto.”

Suimei: “……Ya veo”

 

Suimei gruño al escuchar el informe de Liliana, como era de esperar a diferencia del ejercito un Héroe se mueve bastante rápido.

Cuando Suimei estaba gimiendo Felmenia pregunto de una mera sutil.

 

Felmenia: “Suimei-dono. ¿Qué es lo que vas a hacer?”

Suimei: “Yo también iré. No puedo dejar de estar preocupado después de todo. Además, debido a la investigación no puedo ignorar a los Demonios que atacan a la Alianza.”

Felmenia: “La investigación del círculo mágico, cierto”

 

Asintiendo a las palabras de Suimei, Lefille abrió la boca.

 

Lefille: “Entonces nosotras también participaremos.”

Felmenia: “Así es.”

Suimei: “Lo siento chicas.”

 

Suimei se disculpó con ellas por las molestias que ocasionaba. Mientras tenían un agradable momento un empleado del gremio levanto la mano.

 

Empleado del Gremio: “…… Disculpen.”

 

Tal vez sea un oficial de enlace, era una mujer del gremio. Notando que la Mujer tenía una mirada complicada en su ostro Suimei se dirigió a ella.

 

Suimei: “¿Qué sucede?”

Empleada: “Los miembros convocados para apoyar al ejercito de la unión por regulación son de rango B o superior. Yakagi Suimei es de rango D así que no puede participar……”

Suimei: “Ha…!”

 

Suimei dejo salir esa voz al escuchar lo que acababan de decirle. Ahora que lo piensa el rango que se le asigno en la sucursal del Pabellón del Crepúsculo de Astel es de D.

 

Suimei: “Entonces si se lo pedimos a Rumeia-san…”

Empleada: “Debido a que se trata de una regla de la sede, aun si es un conocido del Maestro del Gremio es imposible.”

Suimei: “No puedes hacer algo?”

Empleada: “Imposible”

Suimei: “Entonces tendré que ir por mi cuenta.”

Empleada: “Eso no está bien. La existencia de una persona como tú en el campo de batalla puede desmoralizar a los demás. También existe la posibilidad de que se convierta en un estrobo. Lo diré de nuevo, es imposible.”

Suimei: “No, yo--”

Empleada: “Imposible”

Suimei: “………”

 

No parecía que la empleada fuera a ceder. Lefille volteo a ver con los ojos entrecerrados a Suimei quien lucía bastante contrariado.

 

Lefille: “Lo vez, las consecuencias de lo que hiciste aquella vez se te regresaron, ¿verdad?”

Suimei: “No puedo decir nada contra eso…… ahora que lo pienso creo recordar que ayer también me quede sin palabras para responder…”

Felmenia: “Suimei-dono, que es lo que vamos a hacer?”

                                                                                       

Después de que Felmenia pregunto a Suimei, ella pregunto a la empleada del gremio.    

 

Felmenia: “A— es imposible hacer una prueba de promoción de rango ahora, ¿cierto?”

Empleada: “Si. Es imposible. El rango en el momento del registro se establece sobre la marcha personalmente en la arena. En cuanto al examen de promoción hay que medir su competencia mediante los procedimientos formales.”

Suimei: “Aa……”

 

La razón por la cual no es posible facilitar el examen de promoción es para evitar que una persona sin la habilidad suficiente suba de rango y exista una persona cuya habilidad no concuerde con su rango. Si tan solo fuera necesario decir “Quiero tomar el examen” muchos miembros del gremio querrían tomar el examen para un rango superior, lo que resultaría en el aumento de la carga de trabajo del personal del gremio, lo cual a su vez llevaría a no realizar bien el examen y pasaran por alto muchas cosas.

 

Al entender lo que estaban diciendo Suimei dejo caer sus hombros.

 

Suimei: Ya veo, entonces no se puede hacer nada.”

Empleada: “Así es, no hay nada que se pueda hacer. Sera mejor que Yakagi-san se dé por vencido.”

Suimei: “No, eso no va a suceder.”

Empleada: “He?”

 

La empleada del personal respondió confundida. Mientras inclinaban su cabeza, Liliana, Lefille, y Felmenia dejaron salir un suspiro.

 

Suimei: “Lo siento, pero deja un espacio disponible por favor. Vamos, no es la gran cosa, de seguro puedes hacer un lugar para nosotros.”

 

La vos de Suimei tenía un tono misterioso. En ese momento las personas alrededor perdieron su voluntad y la mujer del gremio asintió amablemente.

 

•••••••••••••••••••

 

Actualmente, el territorio de los Demonios estaba frente a la tierra natal de Gaius, Larsheem.

 

Entre lo que originalmente era el territorio de los Demonios y Larsheem, había una gran región fronteriza que no estaba influenciada por ninguna de las razas. Sin embargo, cuando el ejército de los Demonios invadió Larsheem por primera vez hace mucho tiempo, debido a que era un avance a gran escala para cubrir mucha tierra, se colocaron fortalezas simples en esta región para evitar los avances de los demonios.

 

Después de que Hatsumi y los otros hicieron retroceder al ejército de los Demonios, estas fortalezas ahora servían como primera línea de defensa y era el sitio donde se estaban reuniendo.

Fue un viaje de cuatro días a pie. Hatsumi y los demás se fueron con algunos refuerzos por delante de los demás y llegaron a la sede principal en los páramos a una velocidad asombrosa.

En el área de la fortaleza principal, se apresuraban a traer suministros a las tiendas en pánico. Preparándose para una batalla a gran escala, los soldados de la Alianza de cada uno de los países se movían inquietos.

 

Al observar esta situación desde lo alto de sus caballos, Hatsumi y los demás desmontaron frente a una tienda y entraron.

Los generales de cada ejército de la Alianza ya estaban adentro, todos los oficiales de estado mayor estaban presentes y discutían la estrategia para la próxima batalla. Eran todas las personas que conocía de la batalla anterior y también se les informó de su llegada de antemano, por lo que ninguno de ellos se sorprendió de la llegada del héroe.

 

Como un héroe, Hatsumi tomó el asiento de honor, y Weitzer estaba al lado de ella. Como Selphy fue quien la convocó, ella estaba detrás de ella.

 

Después de que todos estuvieron sentados, Weitzer interrogó a los oficiales de estado mayor del ejército de Miazen.

 

Weitzer: “¿Cuál es la situación actual?”

General: “¡Sí! Actualmente, los ejércitos de Larsheem y Miazen están formando un eje con soldados desplegados en ambos flancos. Creemos que el ejército de los Demonios intenta atacar de frente y se despliega para enfrentarlos con defensas en capas.”

Weitzer: “¿Cuál es la situación de las fortalezas en la región que está siendo atacada?”

General: “Las fortalezas del noroeste, norte-noroeste, norte y norte-noreste están siendo atacadas. Los refuerzos se están moviendo allí ahora y están luchando valientemente, pero el ataque a la fortaleza nor-sureste parece ser particularmente severo, la situación allí no es muy buena.”

 

Gaius dejó escapar un gemido después de escuchar el informe inquieto del oficial del estado mayor.

 

Weitzer: “Sin embargo, debería haber habido una cantidad suficiente de fuerzas dejadas atrás”.

General: “La cantidad de demonios supera con creces el número de soldados desplegados. Debido a eso, se decidió enviar refuerzos a los puntos fundamentales.”

 

El oficial del personal entró en más detalles, pero después de Hatsumi armar la situación ...

 

Hatsumi: “Es una estrategia pobre”.

Weitzer: “Como se esperaba, ¿Héroe-dono cree que es una estrategia de desviación o dispersión?”

 

Después de que Hatsumi evaluó la situación, Weitzer pidió confirmación sobre sus pensamientos. Después de que ella le devolvió la cabeza con una mirada, Selphy también asintió.

 

Selphy: “Es probable que la predicción de Hatsumi sea correcta. Mientras la fuerza principal de los Demonios enfrenta a las fuerzas de la Alianza, varias fuerzas separadas podrían estar empleando tácticas de distracción. O tal vez están planeando atraer a los soldados de la Alianza, el héroe, por su cuenta, y dividir nuestras fuerzas.”

 

Tal y como Selphy dijo, esa fue la predicción de Hatsumi.

 

Weitzer: “Eso es-”

Selphy: “Solo se puede decir que es una estrategia pobre, ¿verdad?”

Hatsumi: “Sí, cualquiera podría decir fácilmente que eso sería lo que están planeando”.

 

Hatsumi asintió con la cabeza hacia Selphy. Cualquiera que haya visto esto podría ver a través de ese plan y evaluarlo como una estrategia pobre.

Sin embargo, esto también se convirtió en el principal factor para pensar que había alguna otra intención detrás de sus movimientos.

 

Gaius luego dirigió una expresión severa hacia el oficial de estado mayor.

 

Gaius: “¿Cuál es la escala de los ejércitos de los Demonios que atacan a cada fortaleza?”

General: “Además de la fortaleza norte-noreste, la cantidad de demonios es el doble del número de soldados desplegados. Parece que las fuerzas se están reuniendo continuamente en la fortaleza norte-noreste y estimamos que hay alrededor de tres o cuatro veces el número de demonios allí.”

Gaius: “Eso es mucho...”

 

Debido a que los soldados de la Alianza estaban peleando desde una fortaleza, les fue posible pelear a pesar de ser superados en número. Tuvieron la compostura de resistir por un tiempo. Sin embargo, el número de demonios que atacaban la fortaleza norte-noreste era suficiente para hacerlo caer. Existía la necesidad de enviar una gran cantidad de refuerzos allí, para aplastar el ataque necesitarían concentrar una considerable cantidad de esfuerzo en ello.

 

Gaius: “... En otras palabras, esos tipos simplemente planean dispersar nuestras fuerzas eh. Es simple, pero efectivo. Por lo general, su plan es parecer que tienen un plan, pero no tener realmente ningún plan en particular. Es un engaño.”

Hatsumi: “Sí, creo lo mismo si lo pensamos normalmente”.

 

Hatsumi estuvo de acuerdo con la conclusión de Gaius. De su información actual, esa era la única conclusión que podían hacer, no estaban en una situación en la que pudieran determinar si había o no un plan más grandioso en acción.

 

El oficial de personal mostró una expresión amarga.

 

General: “... En este momento están resistiendo, pero es solo cuestión de tiempo antes de que caiga la fortaleza norte-noreste”.

Hatsumi: “Será malo dejarlo así eh”.

Gaius: “Si. Se abrirá un agujero en las defensas, y los demonios entrarían por allí con fuerza.”

 

Juzgando que la conversación sobre los movimientos del enemigo había terminado, Weitzer cuestionó a los demás.

 

Weitzer: “Entonces, ¿qué haremos con los refuerzos?”

Oficial: “Si. Nuestro plan principal es enviar refuerzos una vez más desde aquí. Y nuestra secundaria... Mis disculpas, pero nos gustaría que el Héroe-sama se prepare para ir a la fortaleza y liderar los refuerzos.”

 

El oficial que propuso es plan estaba en posición firme. La razón por la que propusieron el plan principal primero fue probablemente porque apelarían al héroe de forma reservada. Por supuesto, era la mejor mano para jugar, pero un simple oficial de estado mayor o general no podía ordenar directamente al héroe ir a la batalla.

 

Sintiendo su intención, Hatsumi asintió resueltamente a ellos.

 

Oficial: “No podemos permitirnos quedarnos quietos. La cantidad de refuerzos que podemos enviar a las otras fortalezas es limitada, estamos listos cuando la fuerza principal del ejército de los Demonios se mueva, pero no podemos evitar a muchos de ellos.”

Weitzer: “Entonces eso es lo que significa”

Gaius: “Dado que es fácil para nosotros movernos y poseemos una gran cantidad de potencial de guerra, no nos queda más remedio que hacerlo”.

Weitzer: “¿Eso es suficiente? Nos moveremos una vez que los preparativos estén completos, por favor encárgate de los arreglos.”

 

Hatsumi se desilusionó e inclinó la cabeza, y los generales reunidos se pusieron nerviosos y se inclinaron hacia atrás.

 

•••••••••••••••••••

 

Después de la reunión militar, Hatsumi y los demás tomaron medidas rápidamente. Sin tomarse el tiempo para aliviar su fatiga generad por marchar todo el camino hasta aquí con prisa, dejaron atrás las fuerzas que tomaron con ellos y encabezaron el grupo de soldados preparados por los generales y se dirigió a una de las fortalezas en el límite.

 

Llegaron a la fortaleza donde el ataque de los Demonios era más feroz.

 

En una posición abierta y ligeramente elevada entre las montañas y los bosques, en ese lugar se alzaba un muro defensivo hecho de postes de madera tallados en madera negra. Atalayas fueron colocadas en las cuatro direcciones. Estaba lejos de la imagen de una fortaleza sólida, pero, aun así, debido a que se colocó en su lugar para bloquear perfectamente el camino, mantuvo bien su reputación como fortaleza.

 

Sin embargo, a diferencia de la fortaleza principal de la sede en el norte, que estaba erguida frente a un gran páramo, anteriormente habían perdido esta y la habían recuperado. Así que la destrucción y las restauraciones en la fortaleza se estaban acumulando y no estaba en perfecto estado. La robusta pared de madera negra tenía grandes cicatrices aquí y allá, y faltaba una sección de la misma. A primera vista, no era confiable.

 

En este momento, esta fortaleza fronteriza era mucho más tranquila de lo que imaginaban. Parecía que el asalto de los demonios se había detenido por el momento. Podían ver la fortaleza en una ráfaga de la recuperación después de una batalla, pero en este momento no estaban siendo atacados. Dejando las fuerzas que trajeron con ellos a Selphy, Hatsumi se adelantó con Gaius y Weitzer a la fortaleza y ascendió a la torre de vigilancia principal.

 

El comandante de la fortaleza estaba observando la situación desde la atalaya y estaba dando órdenes desde arriba. De las hombreras que llevaba, parecía ser un oficial de Larsheem. Cuando se acercaron al comandante, se puso rígidamente de rodillas.

 

Después de que Gaius le ordenara que se sintiera a gusto de inmediato, se dirigió a la persecución.

 

Gaius: “¿Cómo está la situación?”

Comandante: “Si. La batalla con los demonios actualmente ha caído en un punto muerto. Parece que esos demonios tampoco saben cómo continuar y aflojaron su ataque. Actualmente estamos apurados atendiendo a los heridos y reparando la fortaleza.”

 

El comandante dio su informe en un tono ligeramente excitado. Probablemente aún estaba lleno de exaltación por la batalla del día anterior. Al verlo así, Gaius le mostró su sonrisa característica.

 

Gaius: “Usted resistió eh. Lo hiciste bien.”

Comandante: “Esas palabras son más de lo que merezco. El general Forvan.”

 

El comandante inclinó ligeramente la cabeza y mostró su gratitud a Gaius. Hatsumi luego lo cuestionó sobre la situación aún más.

 

Hatsumi: “Entonces, ¿son esos los demonios?”

 

El comandante la saludó con la cabeza mientras todavía estaba emocionado. Desde lo alto de la atalaya, pudieron ver hacia abajo al pie de la colina. Cuando Hatsumi cambió su enfoque hacia él, el comandante señaló dónde estaba el frente, y el ejército de los demonios estaba allí. Como si estuvieran sitiando la fortaleza, se establecieron en una formación de batalla extendida al pie de la colina.

 

No era como si estuvieran llevando a cabo sus operaciones como lo haría un ejército humano, pero cavaron trincheras en el suelo y colocaron improvisados ​​muros de madera. Por lo menos, parecía un ejército de campamento. No podía obtener una visión amplia de la misma, pero parecía que había arrasado una gran cantidad de las afueras.

 

Es probable que lo hicieran cuando se retiraron como un medio para frenar a las fuerzas perseguidoras, pero dejando eso de lado por el momento.

 

Hatsumi: “Con esa formación de batalla parece que están presumiendo”.

Comandante: “Siempre y cuando no nos ataquen, es una buena cosa, solo nos han estado presionando. De vez en cuando alzan la voz o golpean la tierra. Probablemente aspiran a agotarnos ...”

 

Antes de que Hatsumi llegara, no había tantos soldados. Si estaban siendo molestados en ese estado, era posible derribarlos sin siquiera atacar. Sabían que venían refuerzos, pero el tiempo que habían pasado esperando les quitaba la moral. Inesperadamente para los demonios, acumularon la ansiedad en la fortaleza de que el ataque podría ocurrir en cualquier momento forzándolos a una pelea. Sin embargo, fue extraño.

 

El movimiento de los demonios podría describirse como estratégicamente respetable. Tiene sentido. Sin embargo, no era característico de los demonios. Los demonios tenían una disposición en la que se lanzarían a matar en el momento en que detectaran una debilidad. Por lo tanto, era irregular para ellos simplemente aplicar presión incluso en una situación de asalto a una fortaleza. Era posible que estuvieran esperando refuerzos antes de atacar, pero Hatsumi sintió que se veía extraño independientemente de todo eso.

 

Mientras pensaba en esas cosas, Weitzer le habló.

 

Weitzer: “Héroe-dono. ¿Hay algún problema?

Hatsumi: “Vamos a derrotarlos como siempre. Pero es solo que... ¿No son extrañas las acciones de los demonios?”

Weitzer: “No creo que haya información importante aparte de lo que acabo de informar. No hay otros demonios en el área.”

Hatsumi: “Entonces no parece haber un problema”.

 

Inmediatamente después de tomar su decisión, la voz de Selphy llegó desde el fondo de la atalaya.

 

Selphy: “Hatsumi, llegó un mensaje”.

Hatsumi: “¿Que sucede?”

Selphy: “Parece que la fuerza principal de los demonios se ha movido. El ejército de la Alianza se mueve actualmente en respuesta.”

 

Había llegado el momento, los que estaban en el área estaban nerviosos mientras la tensión corría por el aire. Weitzer luego escupió en un tono desagradable en el informe.

 

Weitzer: “Como pensamos, era un plan para dispersar nuestras fuerzas. Qué insolente.”

 

Los demonios habían determinado el momento en que se separarían de las fuerzas de la Alianza y se movieron para atacar a la fuerza principal al mismo tiempo. Al final, siguieron el plan del enemigo, pero ahora estaban seguros de que los demonios frente a ellos eran un señuelo con el propósito de dividir sus fuerzas.

 

Hatsumi: “Vamos a derrotarlos rápidamente y regresar. También, Weitzer, cuando esto termine, entrega los soldados que trajimos a esta fortaleza.”

Weitzer: “Para compensar las defensas ¿no? Se hará como quieras.”

 

Weitzer accedió humildemente y Gaius miró a Hatsumi pidiendo su decisión.

 

Gaius: “¿Qué hacemos?”

Hatsumi: “Estoy planeando salir y encontrarlos desde aquí. Rápidamente cargaremos y los haremos retroceder, y luego los rechazaremos rápidamente. Creo que es la mejor manera, ¿qué tal?”

Weitzer: “Estoy a favor de eso”.

Gaius: “Bueno, no hay otra manera después de todo”.

 

Tal como dijo Gaius, esta era la única opción para ellos. No tenían el tiempo libre para relajarse, así que no podían hacer algo más intrincado como atraer al enemigo a otro lugar donde pudieran tenderles una emboscada. Era posible que acumularan bajas al atacar de frente, pero en ese caso solo les correspondería a Hatsumi y los demás cubrirlo.

 

Después de confirmar su plan, Weitzer se volvió hacia el comandante.

 

Weitzer: “Comandante, ¿cuál es el estado de los soldados que permanecen en la fortaleza?”

Comandante: “Muchos de los soldados están heridos o agotados. Si se tratara de una batalla defensiva, podríamos poner tres cuartas partes de nuestras fuerzas en acción, pero en el caso de una ofensiva, sería solo la mitad.”

Weitzer: “Selphy, ¿cómo están los soldados que trajimos con nosotros?”

Selphy: “Tuvieron suficiente descanso interpuesto durante la marcha, por lo que no habrá problemas para que participen en la batalla”.

Weitzer: “Entonces haz que se preparen para la batalla de inmediato. Contra las fuerzas de los demonios, dividiremos nuestras fuerzas en tres unidades. Los flancos izquierdo y derecho protegerán ambos lados mientras que la unidad principal liderada por Héroe-dono cortará al ejército demoníaco. ¡Después de formarnos en frente de la fortaleza, atacaremos inmediatamente!”

 

Cuando Weitzer dejó salir sus órdenes, todos los soldados comenzaron a moverse. Él es un miembro de la realeza y el hecho de que él es el compañero del héroe era bien conocido, todos los preparativos iban perfectos.

 

Mientras tanto, Hatsumi llamó a Gaius.

 

Hatsumi: “Vamos a irnos de inmediato también. Gaius, ¿estás listo?”

Gaius: “Puedes apostarlo. Estoy ansioso por ir.”

 

Gaius golpeó su palma con su puño mientras respondía.

 

Al verlo descender de la atalaya, Hatsumi colocó su pie sobre la barandilla y descendió dando un puntapié. Normalmente, este acto provocaría que los soldados hiervan de emoción, pero en este momento, nadie tuvo el placer de observarla. Al pasar a través de los soldados que estaban tomando la formación, ella se lanzó al frente de la puerta.

 

Esperando en frente de la puerta, los preparativos para atacar a los demonios finalmente terminaron, y la señal para abrir la puerta resonó en el aire.

 

Y cuando la puerta se abrió, se giró para enfrentar a los soldados que formaban filas. Podía ver las caras de los soldados rebosantes de emoción antes de luchar junto a el héroe. Ella no dio ni una palabra para los soldados que estaban a punto de enfrentar a los demonios.

 

Su alta moral se debía probablemente a sus victorias consecutivas contra los demonios. Exactamente por ese hecho, todos los presentes estaban seguros de su victoria.

 

Ella tenía que estar a la altura de sus expectativas. Este sentimiento brotó en el pecho de Hatsumi.

 

Mordiendo esas emociones, ella pasó una mirada sobre todas las tropas. Weitzer dio un paso frente a todos los soldados.

 

Weitzer: “¡De aquí en adelante, atacaremos a los demonios que están asediando la fortaleza! Incluyendo nuestros refuerzos, nuestras fuerzas son menos que esos malditos demonios, ¡pero tenemos al Héroe-dono con nosotros que tiene la fuerza de diez mil hombres! Mientras ella pelee con nosotros, ¡nunca perderemos! ¡Siéntanse honrados de pelear junto al héroe al que se le dio la gloria de la Diosa Alshuna! ¡Todos, enorgullézcanse de enfrentar esta batalla!”

 

Cuando terminó su discurso lleno de una inusual cantidad de celo, los soldados lanzaron un grito de guerra notablemente fuerte.

 

Cuando el grito llegó a su fin, Weitzer y Gaius inmediatamente se alinearon al lado de Hatsumi. Y luego, junto con la orden de Weitzer, los soldados salieron de la fortaleza e inmediatamente corrieron colina abajo. Manteniéndose a cierta distancia entre ellos y los demonios, rápidamente tomaron la formación y se detuvieron.

 

Hatsumi: “... Parece que los demonios notaron nuestra intención y comenzaron a moverse”.

Weitzer: “Ya que estamos formando en el medio de la colina, es fácil para ellos contar”.

 

Después de la explicación de Weitzer, la voz del comandante sonó desde atrás.

 

Comandante: “¡La formación está lista! ¡Podemos atacar en cualquier momento!”

 

Hatsumi miró a sus compañeros y les dio un solo asentimiento. Mientras lo hacía, Weitzer gritó sus órdenes.

 

Weitzer: “¡Unidades de magos, prepárense para cantar!”

 

-En una colisión en terreno llano donde los números reales demostraron ser efectivos y no había ninguna estrategia en juego, era una táctica establecida utilizar unidades de magos para asestar un golpe preventivo. Después de disparar magia al mismo tiempo, serían seguidos por descargas de flechas de los arqueros y una carga de la caballería y soldados de infantería.

 

Gaius: “¡Después de que la descarga de magia termine, estamos cargando! ¡Vanguardia, reúnan su coraje!”

 

Inmediatamente después de que la voz de Gaius sonó en el aire, pudieron escuchar un gemido ominoso del lado de los demonios. Weitzer luego llamó a Selphy.

 

Weitzer: “Selphy, después de que termine el ataque preventivo”.

Selphy: “Tomaré la unidad y proporcionaré apoyo desde los flancos ¿no? Entendido, unidad de magos, ¡prepárense para cantar! ¡Utilicen magia de fuego y viento para dar un golpe a los demonios!”

 

Después de confirmar que sabía qué hacer, Selphy ordenó las unidades de magos. Mientras el sonido de sus cantos al unísono llenaba el aire, la magia de fuego avivada por la magia de viento voló hacia los demonios a la vez. El primer golpe se estrelló contra los demonios que se extendían al pie de la colina. Después del segundo y tercer golpe después de eso, el rugido estruendoso de las llamas se elevó en el aire.

 

Selphy: “¡Usuarios de viento controlen la dirección del viento! Mantenga nuestras fuerzas contra el viento en todo momento, ¡no se olvide de los ajustes!”

 

Las órdenes de Selphy salieron una vez más. Mientras tanto, los flancos izquierdo y derecho continuaron disparando magia a los demonios, ralentizando su avance.

 

Al ver a los demonios directamente en frente de ellos marchar a través del fuego, los espadachines tomaron medidas. La vanguardia se preparó para desenvainar sus espadas, y Weitzer levantó las suyas hacia el cielo.

 

Mientras la luz del sol se reflejaba en la punta de su espada-

 

Weitzer: “Bien, todos a la vez-”

 

Y justo cuando estaba a punto de dar la orden de cargar. Un informe de gritos llegó desde el flanco derecho.

 

Soldado: “¡Su Alteza! ¡Refuerzos de los Demonios desde el flanco derecho!”

Weitzer: “¡¿Qué ?!”

Hatsumi: “¿En este momento?”

 

Las voces sorprendidas de Weitzer y Hatsumi se entre pusieron una encima de la otra. El rugido airado de Gaius luego disparó hacia el mensajero.

 

Gaius: “¡Ese lado es una montaña! ¿¡Que está pasando!?”

Saldo: “¡Están volando demonios! ¡Vienen desde los cielos!

Weitzer: “¿Prepararon una emboscada ...?”

Hatsumi: “Pero el comandante dijo que no parecía ser así ...”

 

Dijo que no parecía haber otros demonios en el área. ¿Qué significa eso? Cuando Hatsumi giró sus pensamientos, Weitzer la miró con una expresión severa.

 

Weitzer: “No tiene sentido pensar en eso ahora. No hay otra opción más que dividir a algunos de los soldados en el frente: ¡Soldados! ¡Avancen inmediatamente y apoyen a la vanguardia! ¡Las unidades de magos en el frente! ¡Dense prisa y den la vuelta para apoyar el flanco derecho!”

 

Justo cuando daba apresuradamente sus órdenes, otro soldado llegó llevando un informe como si estuviera dando el golpe final.

 

Soldado: “¡Un mensaje! ¡Los demonios han aparecido en el flanco izquierdo hacia el norte! ¡Su número excede por mucho a los que están aquí!”

Hatsumi: “¿Qué ... cómo puede ser eso?”

Weitzer: “¡Ridículo! ¿¡Justo en este momento¡? Es como si hubieran visto a través de nosotros ...”

Gaius: “Eso no puede ser. Donde rallos estaban escondiendo un ejército tan grande ...”

 

Gaius gimió en desconcierto. Los refuerzos llegaron desde ambos lados y solo aparecieron justo cuando estaban a punto de atacarse. El tiempo fue tan bueno que fue como si los demonios leyeran sus movimientos por completo.

 

A este ritmo, su fuerza estaría rodeada desde el frente y a ambos lados por un voluminoso ejército de demonios.

Weitzer entró en pánico y dejó escapar un rugido airado en el aire.

 

Weitzer: “¿¡Nuestra respuesta!?”

Comandante: “¡H-hay demasiados de ellos! Originalmente duplicaban nuestros números, y con los refuerzos ahora es varias veces eso. ¡Si todos chocaran contra nosotros, nuestro ejército no podrá resistirlo!”

 

Debido a que había un bosque en el lado izquierdo, no pudieron confirmar que los demonios se acercaran, pero los demonios de la montaña ahora eran visibles.

 

Weitzer: “¿Estás bromeando, tantos ...?”

 

Había suficientes demonios volando para cubrir la ladera de la montaña con una masa retorcida de color rojo oscuro. Había demasiados de ellos, los soldados actualmente en el flanco derecho nunca serían capaces de vencerlos. Desde el flanco izquierdo, el mensajero también reportó que un gran número de ellos venían del bosque.

 

... Pero era un misterio. Justo antes de que estuvieran a punto de atacar, les fue imposible pedir refuerzos. Era imposible a menos que ya hubiesen preparado una emboscada lista para despertar. Pero con un ejército tan grande, deberían haber sido capaces de derribar la fortaleza con la fuerza bruta. No tenía sentido exponer la emboscada, para empezar.

 

Pero incluso así atraían perfectamente al ejército de la Alianza, lo que significaba que esperaban refuerzos, pero incluso eso no tenía ningún sentido. No tenía sentido hacer tanto para derribar algunos refuerzos.

 

Entonces Gaius gritó.

 

Gaius: “¡Tch! ¡¡Los demonios no solo tenían las fuerzas separadas atacando las fortalezas fronterizas y la fuerza principal!?”

 

-Al escuchar a Gaius escupir esas palabras, Hatsumi de repente recibió una pista.

 

Hatsumi: “Ya veo, una fuerza separada ...”

 

La voz de Hatsumi fue ahogada por los gritos en su entorno. Podía oír las órdenes de Weitzer que venían de su lado.

 

Weitzer: “Todas las tropas mantengan la formación. ¡Si nuestras filas se rompen ahora los demonios se aprovecharán de eso! ¡Prisa!”

 

Mantener la formación. En otras palabras, planeaban retroceder y pelear. Sin embargo, incluso si mantenían la formación y luchaban a la defensiva, era obvio que no había nada que pudieran hacer frente a esta cantidad de demonios. Esta fue la encrucijada para tomar una decisión. Después de discernir que no podían vencer a los demonios sin importar que hicieran, Hatsumi gritó a pleno pulmón.

 

Hatsumi: “¡Huyan!”

Gaius: “¿Eh?”

Weitzer: “¿¡Héroe-dono!?”

 

Voces desconcertadas se levantaron en su entorno. Mostraba más en las caras de Weitzer y Gaius. Hatsumi se volvió hacia los dos y le dio su orden.

 

Hatsumi: “¡Todos van a retirarse! ¡Todas las unidades que acaban de avanzar cambian de posición!”

Weitzer: “¡Pero Héroe-dono, si hacemos eso, la línea de defensa de esta fortaleza se derrumbará!”

Hatsumi: “¡Puede ser así, pero hay demasiados! Si esto continúa, incluso si luchamos, ¡solo seremos aniquilados!”

Weitzer: “S-sin embargo, si nos retiramos tan fácilmente, entonces el efecto sobre la moral sería ...”

 

Ciertamente, después de continuas victorias, la moral de todo el ejército de la Alianza se había hinchado. Además de eso, si las fuerzas dirigidas directamente por el héroe retrocedieron tan fácilmente, entonces era solo que naturalmente la moral caería en picado. Sin embargo...

 

Hatsumi: “No creo que esté bien sufrir bajas solo para mantener la moral”.

 

Como Hatsumi dijo sin rodeos esto, Weitzer renunció a aferrarse a la batalla. Probablemente también sabía que sería una tontería continuar luchando en una batalla tan desequilibrada.

 

Weitzer: “... Entendido. Entonces apresúrate y forma la retaguardia, usaremos las capacidades defensivas de la fortaleza para...”

Hatsumi: “No, haz que todos los soldados en la fortaleza se retiren también”.

Weitzer: “¿Los soldados en la fortaleza también se retirarán?”

Gaius: “Oi, ¿qué haremos para frenarlos? Si no hay una retaguardia, ni siquiera podemos correr ...”

 

Fue justo como dijo Gaius. Era indispensable que una unidad estuviera allí para desacelerar la persecución para que la fuerza restante pudiera escapar. Debido a que Hatsumi también entendió esto, ella negó con la cabeza.

 

Hatsumi: “Por supuesto, armaremos una retaguardia. Sin embargo, esa retaguardia solo estará compuesta por aquellos con fuerza extra y nosotros mismos. Sin poner obstáculos en la fortaleza, muévanse con la premisa de abandonarla.”

Weitzer: “Abandonarla dices ...”

Hatsumi: “No tiene sentido tirar la vida de las personas para defender esa fortaleza ¿verdad?”

 

Al escuchar sus palabras, los dos guardaron silencio, pero probablemente tenían la misma opinión. Era cierto que esta fortaleza fronteriza era una base importante para mantener controlada la invasión de los Demonios, pero a este ritmo, incluso si fueran a defenderla, la situación actual inevitablemente conduciría a su capitulación. Por eso fue vital dejarlo y retirarse.

 

Hatsumi: “Y entonces, sobre la retaguardia, si a los dos no les gusta, no me importa si no lo hacen”.

 

Hatsumi les presentó la opción de que no los estaba forzando a esto. Sin embargo, justo como ella esperaba, los dos no dijeron que no querían hacerlo. Tanto Weitzer como Gaius, a pesar de que sus rostros estaban cubiertos de sudor, dieron tranquilizadores asentimientos de que apoyarían la retirada de los soldados.

 

Incluso en ese momento, otro informe gritando vino de atrás.

 

Saldado: “¡El flanco derecho no puede soportar más! ¡El flanco izquierdo también está a punto de colapsar!”

Hatsumi: “Eso es rápido...”

Weitzer: “Fuimos atraídos. Completamente. Ni siquiera tuvimos tiempo de sacar nuestras espadas.”

 

Estaban completamente atrapados en el flujo. Todo fue exactamente como los demonios lo planearon. La situación se había vuelto implacable hasta el punto en que no había nada que pudieran hacer para hacerlos retroceder. A este ritmo, ni siquiera podrían realizar una batalla en retirada.

 

Selphy, que lideraba las unidades de magos, vino corriendo.

 

Selphy: “Príncipe Weitzer, ¿cuál es la situación aquí?”

Weitzer: “Acabamos de decidir nuestro plan”.

Selphy: “Vamos mantener nuestra posición?”

Weitzer: “No ... Decidimos retirarnos”.

 

Weitzer y Selphy se mordieron amargamente los labios. Cuando su intercambio terminó, Hatsumi habló.

 

Hatsumi: “Weitzer, Gaius, Selphy”.

Gaius: “Si.”

Weitzer: “¿Qué pasa?”

Selphy: “Hatsumi”

Hatsumi: “Desde aquí nos dispersaremos y pelearemos por separado. Después de comprar algo de tiempo, todos se dispersarán y escaparán. Cada uno de ustedes conducirá una unidad y se retirará. Me moveré independientemente.”

Gaius: “Independientemente ... Tú ...”

Selphy: “¡Hatsumi! ¡No puedes hacer eso!”

 

Selphy negó en un tono fuerte. Probablemente estaba preocupada. Sin embargo, había una razón por la cual Hatsumi tenía que hacerlo.

 

Hatsumi: “Tengo la protección divina del ritual de invocación del héroe. Es por eso que tengo más resistencia que los demás, lo haré de una forma u otra.”

Selphy: “¡Aun así, no importa cómo lo pongas, no puedo permitir que estés sola!”

Hatsumi: “Si imprudentemente me llevo a los soldados, solo sería un obstáculo. ¿No es así?”

Selphy: “E-eso es ... Ciertamente cierto”.

 

A diferencia de Gaius, quien estaba completamente perdido por las palabras, Weitzer puso una expresión seria y negó con la cabeza.

 

Weitzer: “No, Héroe-dono. Yo te acompañaré.”

Hatsumi: “No puedes. Si no nos separamos, ¿quién protegerá a los soldados?”

Weitzer: “Su Majestad el Rey me ordenó que te ayudara. Además, me gustaría ayudar ...”

Hatsumi: “Weitzer”.

Weitzer: “Héroe-dono ...”

 

Llamándola por ese nombre, él la miró a los ojos. Quejándose con una mirada decididamente determinada, no tenía intención de ceder. Al ver esto, Hatsumi jugó una mano cobarde.

 

Hatsumi: “Estaré bien. Es por eso que Weitzer se unirá a la retaguardia y se retirará hasta la fuerza principal. Si digo que es una orden como héroe, ¿me escucharás?”

Weitzer: “¿¡Héroe-dono!? ¿¡Eso es!?”

Selphy: “Hatsumi ...”

Gaius: “Oioi, eso es ...”

 

No tenía más remedio que aceptar si era una orden de héroe. Eran palabras que Hatsumi nunca quiso usar. Si lo hiciera, su elección desaparecería así.

 

Weitzer: “... Ku ... Se hará como quieras”.

 

Fue doloroso para él estar de acuerdo. Sintió que era un desperdiciado con una mujer a la que solo se le llamaba héroe. Después de inclinar la cabeza por un momento, levantó la cabeza con firmeza y gritó mientras enfrentaba a los soldados.

 

Weitzer: “¡Desde aquí nuestro ejército se retirará! ¡Abandonaremos la fortaleza! Aquellos que tienen fuerza restante para pelear en la retaguardia vienen con nosotros. ¡Todos los demás apresúrense y retrocedan hasta alcanzar a la fuerza principal en los páramos!”

 

Junto con esa orden, los comandantes de cada unidad enzarzados en una lucha en el campo de batalla transmitieron las órdenes.

Hatsumi luego notó que un desagradable sudor frío se enroscó alrededor de ella y goteó por la parte posterior de su cuello.