Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 61: Tiempo de ser impaciente




Manual




Al cuando la flama blanca que invoco Felmenia desapareció en medio de los ladrillos chamuscados y el olor a quemado en el aire, Graziella cerró los ojos ya que no se divirtió en absoluto y reprimió su mana que se desbordaba. Cuando estaba viendo como Suimei y Felmenia escapaban sin moverse, su asistente se acercó a ella. Y luego, respetuosamente, inclinándose hacia ella, habló.

 

Soldado: “¿Los seguimos?”

Graziella: “No. No me importa si los dejamos en paz.”

Soldado: “¿Está eso bien? Por la forma en que ese hombre hablo antes, es posible arrestarlo bajo la acusación de crímenes contra la realeza.”

Graziella: “Ese es ciertamente el caso, pero ese hombre está herido. Además, está acompañado por Flama Blanca-dono. Si presionamos demasiado podríamos provocar una fricción innecesaria con Astel.”

Soldado: “Sin embargo.”

Graziella: “Si me dices que ustedes pueden capturarlos por su cuenta, no estaría en contra de darte permiso, pero ¿podrían hacerlo?”

 

Graziella dijo esto a su asistente y le dio la vuelta a su abrigo. Mientras miraba brevemente la cara del asistente a su lado sabía que ese trabajo sería difícil. El oponente que iban a capturar era un enemigo formidable contra el cual Graziella tuvo que usar su carta de triunfo. Incluso si prepararan a varias personas en el calibre de los Doce de Elite, aún sería una tarea severa. Incluso si su asistente, cuyas habilidades no estaban atrás de las de Graziella, decía que definitivamente los capturaría, eso solo sería una mentira.

 

Por otro lado, aun cuando Graciela no los fulminara con la mirada, no había ninguno que no se echara para atrás mientras el sudor salía por su frente. Puede que sus habilidades como magos sean altas, pero podrían ganarse el desprecio de la diosa si continúan con la pelea. No hay muchas personas que sean tan atrevidas como Graziella después de todo.

 

Graziella: “Además, si vamos demasiado lejos, mi hermano mayor se enojará con nosotros también.”

 

Ella dejo escapar un suspiro de exasperación, luego se volvió hacia Elliot y Christa.

 

Graziella: “Bueno, entonces, ustedes vendrán conmigo.”

Elliot: “… De acuerdo.”

Graziella: “Fu, eres inesperadamente comprensivo, ¿eh?”

Elliot: “¿También debo decir que soy extremadamente reacio?”

Graziella: “No, eso fue imprudente de mí parte.”

 

Mientras escupía eso, Graziella regresó al pabellón arrastrando a Elliot y Christa. Christa estaba haciendo una expresión sombría de principio a fin, sin embargo, como estaba sirviendo a Elliot, al momento que él dio su consentimiento, no había nada que ella pudiera hacer más que obedecer.

 

Graziella de repente se detuvo.

 

Graziella: “... estoy un poco insatisfecha, pero bueno con esto está bien decir que es un logro, ¿no es así?”

 

Cuando dejó escapar esas palabras contundentes, su tono sin duda dio una pista de que no estaba completamente satisfecha. Graziella cambió su atención a la plaza parcialmente destruida.

 

Había muchas cosas que fueron destruidas por su propia magia y por la llama de Felmenia, sin embargo, sobre todo estaba el poder mágico de Suimei, que tuvo un efecto en un área amplia. Expuestos a la ola de maná, los objetos desmoronados se dispersaron por toda la plaza. Ese enorme poder que creó una escena tan desastrosa aún podía sentirse en su piel.

 

Graziella se dio cuenta de que eso era solo el comienzo. Mientras el sudor se extendía suavemente por sus manos, como era de esperase dejó escapar un suspiro decepcionado.

 

•••••••••••••••••••

 

- podía escuchar una voz.

 

“Desaparece, desaparece”, -- una voz joven.

 

La voz gritaba en rechazo. Era una voz que sentía desesperación por todo en el mundo.

 

Atraído por un suspiro triste, abrió los ojos y miró hacia adelante, en ese lugar estaba una figura envuelta entre las sombras como si estas fueran llamas abrazadoras que la quemaban, derrotada, esa figura infantil era atormentada por múltiples heridas.

 

Esa pequeña figura tenía un rostro familiar. Esa cara joven siempre estaba sin emociones, para esconder el miedo que tenían en el fondo de su corazón, se mostraba valiente.

Pero ahora hay lágrimas en su rostro, saliendo de unos ojos vacíos y enterrados en sufrimiento.

 

¿Fue atacada? ¿Iba a ser atacada ...? No, ella estaba siendo atacada. Como un insecto, quemado y pisoteado, de esa manera hasta que quedó reducida a una figura miserable.

Si se le dice a ella que va a recibir una recompensa ¿Qué recompensa le darían? Ante un camino desconocido donde es difícil alcanzar a salvación, acaso no sería lo más adecuado otorgar la fuerza para prevalecer ante la miseria.

 

Sin embargo, tanto la voz que gritaba como la voz que denunciaba no salían de su propia boca como si hubieran sido atrapadas.

 

Y así, mientras solo miraba escena, el gemido de la pequeña figura terminó. Tan pronto como ella comenzó a temblar, su apariencia se volvió negra y se hincho como una espuma negra.

 

¿Finalmente acepto lo que no debía ser aceptado?

Cuando la figura original se hinchó a tal punto que ya no había nada más que una sombra, comenzó a tragar cosas. El poder mágico esparcido, también a quienquiera que la lastime, incluso a los edificios. Se convierte en una masa negra e inflada sin fin devorando las calles.

 

La voz que se escuchaba estaba llena de dolor. “¿Por qué? ¿Por qué?”, ​​Preguntó en repetidas ocasiones con enojo mientras esperaba y esperaba la respuesta que nunca vendría.

 

“¿Por qué solo yo?” “O cielo, ¿Porque que termine con esta apariencia?” Pregunto buscando a la existencia más elevada que debería haber estado ahí. Aun sabiendo que, si ella obtenía su respuesta, no podría regresar a su antigua forma, ella simplemente quiera llenar el vacío que había en su corazón.

 

La voz que lloraba permanecía en sus oídos. La voz de un corazón que buscaba ayuda, la voz que quería darle vuelta al rencor.

¿Por qué nadie salva a esa chica? ¿Por qué esa desesperación provocada por el aislamiento de no tener una sola persona de la que depender depende en este mundo?

 

Incluso si se dice que es lo correcto, la voz llorosa ciertamente estaba allí.

 

- Por eso, esas cosas no pueden ser perdonadas.

 

Incluso si se dice que es lo correcto, ciertamente existiría el que no se salvaría.

 

-Por eso, debe de revelarse contra ese resultado.

 

Incluso si se dice que es lo correcto, este viento que soplaba en su corazón, nunca se detendría.

 

-Por eso, podía oír esa voz.

 

Despierta.

Despierta para lograr lo que tienes que lograr.

La voz que lo invitaba le susurró al oído.

 

- Esta es una maldición. Esta maldición que atormento a su padre y madre seguramente nunca será retirada hasta el día en que muera.

 

•••••••••••••••••••

 

Después de escapar con éxito de la plaza sur, Felmenia, teniendo cuidado de los perseguidores, cambió su ruta de escape de las calles principales a los callejones y corrió hacia el callejón donde estaba situada la casa Yakagi.

Al llegar fuera de la casa coloca o a Suimei primero en una silla para desocupar una mesa y colocarlo sobre ella.

Mientras lo hacía, Lefille, que había estado esperando llena de preocupación, salió y se apresuró con una cara pálida.

 

Lefille: “Fuee, F-Felmenia-dono! ¿Qué fue lo que sucedió?”

 

Lefille preguntó en pánico después de mirar tanto a Suimei como a Felmenia. Felmenia explico lo que había sucedido en la plaza sur mientras hacia una mueca de desagrado. Acerca de cómo Elliot también estaba en la plaza sur. Acerca de cómo Graziella ordenó un combate obligatorio con ellos para buscar al culpable. Y sobre cómo Suimei fue a luchar contra Graziella en una batalla mágica para evitar esto.

 

Después de obtener la esencia de las cosas de Felmenia, Lefille gimió con una expresión sombría.

 

Lefille: “... Incluso para Suimei-kun, tener que luchar contra la Princesa Graziella con esas heridas fue bastante difícil, ¿eh ...?”

Felmenia: “Estoy avergonzada, después de decirte que me dejes todo, sucede esto. Fui incapaz de detener la pelea de Suimei-dono y su Alteza la Princesa Imperial Graziella. Solo pudimos escapar ...”

Lefille: “No, contra esa princesa Graziella como oponente, lograste huir mientras llevabas a una persona. Es algo que solo Felmenia-dono podría hacer ... Sin embargo, esa maldita Graziella, ella realmente solo hizo lo que quiso.”

 

¿El cambio en su tono de voz se debía a la ira? Como si estuviera mirando a la princesa imperial que no estaba allí, Lefille cerro su puño firmemente.

 

Felmenia: “Lefille?”

Lefille: “... Aah, no, no es nada. Poniendo eso de lado Felmenia-dono. ¿Cuál es la condición de Suimei-kun?

Felmenia: “En lo que respecta a las heridas externas, no parece haber nada malo. Esto es probablemente debido a la expansión de su poder mágico en un instante. Es solo que...”

Lefille: “... Él tiene una cantidad considerable de dolor.”

 

Suimei, que estaba acostado sobre la mesa, tenía los ojos cerrados mientras gemía de dolor. Era como si estuviera viendo una pesadilla.

 

Felmenia: “Los síntomas no parecen ser serios, así que creo que todo estará bien, pero...”

Lefille: “Entonces, ¿Por qué no lo dejamos descansar…?”

 

Durante este intercambio, Lefille repentinamente sintió una presencia hacia la entrada del callejón. Pudo haber sido un perseguidor. Mientras se aferraba a su ominosa premonición, dejó escapar una amenazadora voz mientras preguntaba su identidad.

 

Lefille: “¿¡Quién está ahí!?”

 

Por otro lado, tal vez porque la presencia se sorprendió por su voz, la sombra que podía verse ligeramente saltó un poco. En poco tiempo, el que apareció desde el callejón fue ...

 

“Esto es ... parece que las he sorprendido.”

 

El que apareció hablando en tono de disculpa fue el elfo bibliotecario de la biblioteca de la Universidad Imperial, Romeon. Felmenia, que lo había visto una vez antes, lo llamó mientras recordaba.

 

Felmenia: “Si recuerdo bien, ¿no eres el bibliotecario de la biblioteca de la Universidad Imperial ...? ¿Por qué estás aquí?”

Romeon: “Ah, eso es porque vi sus figuras en la calle. Además de eso, Stingray-san estaba cargando a Yakagi-kun, pensé que tal vez algo había pasado con el culpable de los incidentes de coma y vine preocupado.”

Felmenia: “Conque fue así…”

 

Romeon, que caminó parcialmente hacia Felmenia y los demás, continuó interrogándolos.

 

Romeon: “Parece que Yakagi-kun ha perdido el conocimiento, pero ¿qué pasó?”

Felmenia: “Luchó con su Alteza la Princesa Imperial Graziella en la plaza sur, um...”

Romeon: “Dios mío, ¿el Emperador de la Geomancia? ¿Por qué haría él tal cosa ...?”

 

Cuando la sorpresa de Romeon apareció en su rostro, Suimei recuperó la conciencia y levantó la cabeza mientras todavía estaba acostado sobre la mesa.

 

Lefille: “¡Suimei-kun!”

Felmenia: “¡Te despertaste!”

 

Cuando Felmenia y Lefille alzaron sus voces con alegría, Suimei, que todavía estaba aturdido por perder la conciencia, miró a su alrededor para comprender la situación actual.

 

Suimei: “Gu ... ¿Esto es? ¿mi casa?”

Felmenia: “Sí, estamos frente a la casa. Después de eso, vine aquí a toda prisa, no ha pasado mucho tiempo.”

 

Cuando Felmenia dio su informe, Suimei una vez más le mostró su gratitud.

 

Suimei: “Aah, lo siento. Tú me cargaste hasta aquí ¿verdad? ¿Gracias y-eh? Bibliotecario-san, ¿estabas aquí ...?

Romeon: “Sí. Llegué hace un momento. Los había visto a los dos en las calles y los perseguí preocupado.”

Suimei: “Ya veo…”

 

Suimei respondió con una expresión rígida. Mientras lo hacía, Romeon se volvió hacia Suimei.

 

Romeon: “Yakagi-kun, tu cuerpo parece estar en muy mal estado. ¿Te importaría si echara un vistazo?”

 

La razón por la que lo dijo fue porque antes había trabajado como médico mágico. Romeon estaba mirando a Suimei con una cara seria.

 

Suimei: “No, estaré bien. Soy el que mejor conoce mi propio cuerpo mejor después de todo. Solo perdí el conocimiento porque dejé salir mucho poder mágico a la vez.”

Romeon: “Es eso así…”

 

Suimei rechazó limpiamente la sugerencia de Romeon y se levantó. Luego comenzó a caminar hacia la salida del callejón. Lefille lo llamó con pánico.

 

Lefille: “¡Suimei-kun! ¿A dónde vas?”

Suimei: “Voy a buscar a Liliana. Ahora que la están buscando en serio, necesito encontrarla rápidamente.”

Lefille: “S-Suimei-dono? No creo que eso sea algo que deberías decir en esta situación.”

 

Al mirar a los dos que intentaban contener a Suimei que intentaba irse irrazonablemente, Romeon habló con un tono dudoso.

 

Romeon: “... ¿Podría ser, que quieres ir a buscar al culpable detrás de los incidentes de coma?”

Suimei: “... Sí.”

Romeon: “Yakagi-kun. Detén esto ¿Qué piensas hacer con ese cuerpo? En este momento estás a punto de hacer algo demasiado imprudente. Seria mejor posponer tu búsqueda hasta que tu cuerpo haya sanado adecuadamente.”

Suimei: “...”

 

Suimei se detuvo en silencio al escuchar el argumento de Romeon. Detrás de él, Felmenia y Lefille intentaron detenerlo una vez más.

 

Felmenia: “Es justo como dice Romeon-dono. Suimei-dono, por favor detente.”

Lefille: “Así es, Suimei-kun. Ellos tienen razón No deberías actuar precipitadamente.”

Suimei: “…De acuerdo.”

 

Convencido por los tres, Suimei se dio por vencido y se dejó caer sobre una silla mientras todavía estaba de espaldas a ellos. Al ver esto, Romeon lo llamó preocupado.

 

Romeon: “... Entonces me iré. Yakagi-kun Por favor, no hagas nada imprudente.”

 

Al escuchar esas palabras de preocupación, Suimei levantó la mano para responder mientras todavía estaba de espaldas a ellos. Romeon se inclinó ante Felmenia y Lefille y regresó a la calle principal.

 

... Después de un rato.

 

Suimei: “… ¿Se fue?”

 

Suimei miró por encima del hombro y le preguntó a Felmenia sobre el paradero de Romeon. Lo había hecho en un tono inusualmente bajo. Mirando su mirada aguda, giró levemente la cabeza para mirar la calle.

 

Felmenia: “¿Eh? Sí, Romeon-dono ya no está aquí.”

Suimei: “Ya veo.”

 

Suimei se levantó de su silla al escuchar esto. No parecía querer regresar a su casa. Al ver las sutilezas de su comportamiento, Felmenia dirigió una expresión severa hacia él.

 

Felmenia: “¿Suimei-dono? No estarás...”

Lefille: “S-Suimei-kun! ¿No te dijiste que no ibas a ir?

Suimei: “...Voy a descansar un poco. Dejando eso de lado, si realmente no hacemos nuestro movimiento ahora, puede volverse bastante malo.”

Lefille: “¿Por qué ahora? ¿Por qué estás tan apresurado? No es propio de ti.”

Suimei: “Estoy impaciente. Si fuera solo esa mujer peligrosa, estaría bien. Sin embargo, puede ser el caso de que algo más haya sucedido. Lo siento, pero tendré que pedirles a las dos que también se dividan y busquen a Liliana. Por favor.”

 

Una cierta cantidad de urgencia se podía escuchar en su voz... Esas palabras eran del tipo que se usaría cuando se solicita a extraños. Al escuchar eso, Lefille dejó escapar un suspiro.

 

Lefille: “... Haa”.

Suimei: “¿No lo harás?”

Lefille: “No es eso, pero-”

Felmenia: “¿Cómo lo digo? Lo que Suimei-dono dice es extraño. Hace tiempo en el Castillo Real dijiste que no querías quedarte atrapado en ningún peligro, pero aquí, en la Capital Imperial, estás saltando al peligro por tu propia voluntad.”

 

La voz de Felmenia se mezcló levemente con un suspiro cuando dijo esto con asombro. Su opinión estaba en línea con la de Lefille. Teniendo su falta de virtud presionada, Suimei hizo una mueca de dolor.

 

Suimei: “Lo ... lo entiendo ... pero para cualquiera, hay momentos en los que hay que retroceder y momentos en los que uno debe actuar ¿verdad?”

Felmenia: “Eso es, bueno, es cierto, pero ...”

Suimei: “Para mí, ese momento es ahora. Por eso, debo irme.”

 

Al oír esto, Lefille frunció el ceño y presentó su opinión franca.

 

Lefille: “Bueno, entiendo que hay momentos en los que Suimei-kun debe hacer su movimiento y actuar, pero, aun así, habrá otra reprimenda.”

Suimei: “Uu ... Lefille, por favor líbrame del regaño”.

Lefille: “No. No fue suficiente con el de la última vez. Siento que sería mejor si tú y yo lo hablamos detenidamente de una vez por todas.”

 

Suimei miro de reojo a Lefille mientras soltaba esas estrictas palabras.

 

Suimei: “…En la lucha contra Rajas ¿Quién es el que se la pasaba haciendo cosas imprudentes?”

Lefille: “Ugii”

Suimei: “¿No fue Lefille mucho más imprudente que yo en este momento?”

Lefille: “U, uuu…”

 

Lefille misma estaba consternada ante las palabras que Suimei había sacado a la luz. Ella solo pudo devolver un gemido. En medio de su ataque Suimei había señalado hacia un lugar doloso.

 

Suimei: “Puedes objetar eso?”

 

Al ser acorralada, Lefille grito como el clásico perdedor.

 

Lefille: “A, ahora no se trata de mí, se trata de ti.”

Suimei: “Hmm!”

Lefille: “¡D, de todos modos, t, tienes que tener cuidado!”

Suimei: “Lo entiendo. … entonces, me ayudaran?”

 

Respondiendo a las palabras de Lefille Suimei pregunto a las dos nuevamente.

Entones Lefille tomo una actitud severa.

 

Lefille: “Con la condición de que no actúes imprudentemente hasta que tu cuerpo haya sanado.”

Suimei: “Ok.”

 

Y luego Felmenia,

 

Felmenia: “Yo vine aquí para ayudar a Suimei, por supuesto, cooperaré.”

Suimei: “Lo siento. Eres de gran ayuda.”

 

Mientras le daba su gratitud a Felmenia, Suimei comenzó a curar sus heridas con magia curativa. Cuando tocó su mano contra las regiones afectadas, una luz verde pálida comenzó a brillar. Partículas de luz y una neblina verde se elevaron al aire. Como repentinamente recordó algo, Suimei se volvió hacia Felmenia.

 

Felmenia: “…Suimei-dono, ¿Cómo está tu cuerpo? Me pareció que la razón por la que perdiste la conciencia fue por la expansión y contracción súbita de poder mágico, pero…”

Suimei. “Si probablemente ese fue el caso. Supongo que se debió a un pseudo A.M.F.”

Lefille: “A.M.F? ... fue lo mismo que le paso a tu cuerpo después de derrotar a Rajas?”

 

Lefille reaccionó a las palabras que creía recordar mientras que Felmenia no sabía nada.

 

Felmenia: “Ei em ef?”

Suimei: “—A.M.F. En otras palabras, atenuación aguda de magia (Acute Magic Failure). Es un síntoma que ocurre cuando los organismos mágicos consumen o liberan su poder mágico hasta el límite. Si es ligero, se produce fatiga, neuralgia, convulsiones, también puede producir aturdimiento y desvanecimiento de la conciencia, y el cuerpo no se mueve en absoluto, pero a veces se puede caer en una condición de disfunción orgánica en casos graves. De esta manera han aparecido síntomas leves a que puse repentinamente en funcionamiento mi horno mágico, el consumo rápido de poder mágico, y el uso acelerado de poder mágico.”

Felmenia. “Y entonces, que estás haciendo ahora.”

Suimei: “Ya he reajustado mi cuerpo. Ahora solo falta recupérame de las heridas que me ocasiono esa mujer peligrosa.”

 

Después de que Suimei explico sobre el A.M.F a Felmenia, Lefille pregunto.

 

Lefille: “Hace unos momentos, cuando estabas dormido, parecía que estabas sufriendo, ¿Tuviste una pesadilla?”

Suimei: “…? No, se supone que estaba desmayado. Además, no creo que sea posible tener un sueño con tan poco tiempo de estar dormido.”

Lefille: “Ya veo, entonces… no, no es nada.”

 

Fue una pregunta debido a que parecía estar sufriendo por las heridas. Sin embargo, Suimei tiene una expresión de duda y no parece estar ocultando nada.

Al ver como inclinaba el cuello en duda, no parecía tener algún recuerdo del sueño provocado por la maldición.

 

Lefille: “En cuanto a Graziella, Suimei-dono…”

 

¿No la derrotase? Ante la pregunta implícita, si bien sabía que podía sonar como una excusa, Suimei respondió.

 

Suimei: “Existe una manera de contrarrestar la magia de esa mujer, pero la condición de mi cuerpo no estaba muy bien. Bueno, una derrota es una derrota.”

 

En ese momento Suimei pregunto a Felmenia.

 

Suimei: “¿Crees que vendrá algún perseguidor?”

Felmenia: “En ese momento no parecía haber nadie siguiéndonos. Probablemente están siendo cautelosos debido al poder de Suimei.”

 

Lefille dejo salir una sonrisa satisfecha.

 

Lefille: “Una bestia herida es aterradora después de todo.”

Felmenia: “Si. Su Alteza la princesa Imperial Graziella muy probablemente pudo darse cuenta de que el poder que Suimei mostro en la plaza era solo el comienzo. Si Suimei no se hubiera detenido, el daño que habría generado en la ciudad no sería cosa de risa.”

Suimei. “… ¿Acaso soy alguien peligroso?”

Felmenia: “Dejando de lado si eres peligroso o no, ¿eres consciente de los alcances de tu propio poder cierto?”

 

Felmenia añadió en vos baja. Ciertamente no había ninguna cosa que pudiera ser objetado.

 

Suimei: “Ahora que lo pienso, dijiste que no había nadie persiguiéndonos, ¿pero no te diste cuenta que bibliotecario-san te estaba siguiendo?”

Felmenia: “¿Eh? Bueno si, así fue, pero...”

 

Felmenia asintió a las palabras de Suimei. Su expresión parecía triste, sus pensamientos parecían estar en otro lugar, Suimei se dio cuenta de esto y rápidamente movió la cabeza.

 

Suimei: “Lo lamento. Mi elección de palabras fue errona. No tenía la intención de culparte ni nada por el estilo. Entonces, ¿eso quiere decir que aun cuando Felmenia estaba en alerta no pudo detectar la presencia de Romeon?”

Felmenia: “……? Si, así fue. Yo no me di cuenta hasta que Lefille lo detecto.”

Lefille: “Yo solo me di cuenta de su presencia hasta que estuvo en un rango visible.”

Suimei: “Ya veo…”

 

Escuchando lo que tenían que decir, Suimei se sumergió profundamente en sus pensamientos como si estuviera escudriñando algo. Al ver esto, Lefille habló.

 

Lefille: “Entonces Suimei-kun. ¿Qué quisiste decir cuando dijiste que si solo fuera Graziella no sería tan peligroso?

Suimei: “Quise decir que era posible que hubiera otros haciendo su movimiento. Aunque no tengo ninguna prueba todavía.”

Lefille: “Entonces, ¿quién sería? ¿El culpable de tras de Liliana?”

Suimei: “Con respecto a eso, hablaré de eso luego de que me convenza un poco más. Lo siento, pero esperen hasta entonces.”

 

Después de terminar el tratamiento de sus heridas, Suimei caminó hacia la salida del callejón.