Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 72: Como un padre




Manual




Habían pasado varios días desde la pelea de Suimei con Titania y su conversación con Mizuki. Por el bien de reunir información sobre la otra sombra, Suimei estaba recorriendo la ciudad.

 

Tal vez porque el calor persistente en ellos se había enfriado, o porque nunca tuvieron la intención de entrar en contacto con ellos desde el principio, las autoridades del Imperio nunca se pusieron en contacto con ellos. Como tal, Suimei y Felmenia estaban una vez más moviéndose afuera.

 

Su objetivo actual era, naturalmente, la captura de la mente maestra detrás de escenas, la sombra alta. Por el momento, Suimei tenía una idea de quién era, pero para poder arrinconarlos, necesitaba conseguir más información.

 

Tanto él como Felmenia se separaron con el propósito de recabar información. Suimei estaba en su camino de regreso a la base cuando se encontró con Reiji, y los dos regresaron juntos a casa.

Mientras Suimei caminaba lánguidamente, miró la apariencia desequilibrada de Reiji en su uniforme escolar con una espada en la cintura y le habló con admiración.

 

Suimei: “No puedo creer que ya hayas memorizado el diseño de la Capital Imperial ...”

Reiji: “¿En serio? ¿Si simplemente caminas normalmente, creo que es algo que, naturalmente, podrás memorizar no?”

 

Reiji respondió que era completamente trivial. Había pasado el día dando vueltas por las calles de la Capital Imperial solo para memorizar su distribución.

 

Suimei: “Ha ya veo. Maldito estudiante modelo.”

 

Cuando Suimei lo golpeó ligeramente con el puño, Reiji sonrió alegremente. Y luego en un cambio completo, hizo una expresión seria.

 

Reiji: “Ahora que lo pienso, Suimei. Si mal no recuerdo, dijiste que estabas buscando una forma de regresar a nuestro mundo, ¿cierto?”

Suimei: “Sí, quiero regresar a como dé lugar después de todo. Ah, por supuesto, una vez que lo encuentre, se los haré saber.”

Reiji: “¿Te parece bien? ¿Podrás lograrlo?”

Suimei: “No me subestimes. ¿Quién diablos crees que soy?

 

Cuando Suimei golpeó con seguridad su propio pecho, Reiji repentinamente estalló en carcajadas.

 

Reiji: “Como de costumbre, esa parte de Suimei es extraña, ¿eh?”

Suimei: “¿Qué sucede?”

Reiji: “A pesar de que dijiste que no querías tener nada que ver con cosas peligrosas, ¿no estás saltando al peligro por tu cuenta ahora?”

Suimei: “Recibí suficiente de ese sermón la última vez ... Si no enfrento esos peligros, no seré capaz de obtener lo que quiero.”

Reiji: “¿De verdad quieres volver hasta ir a ese punto?”

Suimei: “¿Qué, es eso extraño?”

Reiji: “No, es solo que pensé que lo encontrarías más fácil aquí ya que este mundo no tiene ningún tipo de grilletes para ti como el otro mundo.”

 

Mientras Reiji miraba al cielo, Suimei respondió en tono de broma.

 

Suimei: “Es más relajante allí, ¿sabes? También hay muchas cosas deliciosas.”

Reiji: “¿Estás trabajando duro solo porque quieres relajarte?”

Suimei: “Así son los humanos. Es por eso que la sociedad moderna se desarrolló de esa amanera.”

Reiji: “Cierto. Ahora que lo dices eso es verdad.”

Suimei: “En cuanto a una persona de ritmo lento como yo, es mejor no meter el cuello en cosas peligrosas… pero dejando eso de lado.”

 

Suimei declaró esto de una manera desaprobatoria. Y luego, como si tuviera sus propias preocupaciones, dejó escapar un profundo suspiro.

 

Suimei: “Además, hay toneladas de cosas que dejé atrás.”

Reiji: “Es verdad…”

 

Reiji bajó su mirada al escuchar esas palabras. Como era de esperar, también tenía muchas cosas que dejó atrás y que pesaban mucho en su mente. Como Suimei era alguien a quien no le quedaba ni un solo pariente vivo, debería haber sido más fácil para él. Para Reiji, que aún tenía familia en ese mundo, probablemente pensó en ellos innumerables veces. Por encima de no volver a verlos nunca más, Reiji estaba más preocupado por cómo estaban, esta era la razón por la que estaba tan abatido.

 

Suimei: “Bueno, una vez que encuentre los medios y lo haga funcionar, me pondré en contacto contigo de inmediato, así que estoy ansioso por hacerlo.”

Reiji: “Fufufu, gracias”.

 

Mientras caminaban de regreso a casa con una atmósfera solitaria a su alrededor, regresaron a la entrada del callejón y vieron una cara familiar. El que merodeaba mientras miraba a su alrededor tenía cabello rubio, ojos azules y un cuerpo esbelto. Cuando ese hombre bien parecido se volvió hacia Suimei ...

 

Elliot: “¿Qué inusual, hoy estás con un hombre?”

 

El hombre que notó a Suimei y dejó salir ese comentario sarcástico fue el héroe de la Ciudad Santa, Elliot Austin. Viendo que esta era la primera vez que Reiji lo veía, le pidió a Suimei una presentación.

 

Reiji: “Suimei, ¿él es?”

Suimei: “No lo sé. No tengo ni un ápice remoto de una idea de quién puede ser.”

Reiji: “Si claro. Me gustaría que no dijeras una mentira tan evidente.”

 

Después de oír esto Elliot mostro una cara sonriente mientras se retraía. Ante esto Reiji hizo un gesto de duda con la cabeza.

 

Reiji: “Así que después de todo se conocen?”

Suimei: “…. Si desafortunadamente ese es el caso”

Elliot: “Es aes mi línea! De verdad eres un hombre grosero.”

 

Cina una expresión que decía que parecía estar reprimiendo su ira, Elliot regreso las palabras de Suimei.

A pesar de exponer sus quejas en su mirada, Suimei procedió a presentar a Elliot.

 

Suimei: “Este don juan parece ser el héroe-sama convocado por la Ciudad Santa de El Meide”.

Reiji: “Así que eso es…”

 

Acortando su sorpresa ante el repentino encuentro, Reiji dio un paso frente a Elliot.

 

Reiji: “Soy Reiji Shana. Encantado de conocerte.”

Elliot: “¿Reiji? Podrías ser el héroe convocado por Astel...”

 

Parecía que Elliot había escuchado el nombre antes, mientras hablaba como si lo estuviera interrogando, Reiji afirmó bruscamente sus pensamientos. Mientras lo hacía, Elliot le hizo una cortés reverencia y disimuló su saludo.

 

Elliot: “Soy Elliot Austin. He oído rumores sobre ti, parece que derrotaste a un general demonio, ¿correcto?”

Reiji: “No, en verdad no hice eso ...”

Elliot: “...?”

 

Ante el desconcertado Elliot, Reiji dejó escapar un suspiro de preocupación y explicó lo que sucedió en ese momento. Después de un rato, Reiji terminó de dar un resumen general de lo que había sucedido, y Elliot hizo una mueca ligeramente irritada cuando dejó escapar un suspiro.

 

Elliot: “…… Ya veo. Fuiste tragado en la política. Tienes bastante mala suerte, eh.”

Reiji: “Por eso, esos rumores que circulan no son verdad.”

 

La expresión de Reiji mientras explicaba todo tenía una pizca de depresión mezclada. Parecía no estar dispuesto a que se esparcieran esos rumores. Todo eso lo puso bastante ansioso. Era un personaje muy serio después de todo, no podía evitarse. Sus normalmente brillantes ojos marrón claro ahora se veían completamente oscuros mientras se balanceaban.

 

Elliot también percibió su estado mental, y usando un tono de voz considerado sin severidad, le dio algunos consejos a Reiji.

 

Elliot: “Te daré una advertencia ahora que estas ansioso, es mejor si no permites que la gente haga lo que quiere. Todas las personas influyentes quieren usar a alguien que posea un gran poder después de todo.”

Reiji: “¿Estás familiarizado con esas cosas?”

Elliot: “Bueno, hasta cierto punto”.

 

Elliot dejó escapar un leve suspiro. A juzgar por ese comportamiento, en su propio mundo, tal vez tenga experiencia en tales dificultades.

 

Reiji: “Eso es increíble. En mi mundo, yo era solo un estudiante sin ningún tipo de poder. Siempre voy tarde para poder enfrentar este tipo de situaciones.”

 

Cuando Reiji dijo esto, Elliot puso cara de sorpresa.

 

Elliot: “… ¿Es eso así? Aun así, tus movimientos se ven muy bien equilibrados para mí.”

Reiji: “¿De Verdad? Sería feliz si ese fuera el caso.”

 

Mientras decía esto, Reiji naturalmente sonrió como siempre lo hacía. Como esto sucedió antes de los ojos de Elliot, de repente hizo una mueca.

 

Elliot: “¿¡!?”

Reiji: “¿Qué pasa?”

 

Sin prestarle atención a la pregunta de Reiji, Elliot volvió su rostro hacia Suimei. Y luego, haciendo una partición con su mano, susurró hacia él.

 

Elliot: “Esto, realmente tiene un impacto destructivo, ¿no?”

Suimei: “No te pongas rojo maldita sea...”

 

Mirando la expresión de Elliot, Suimei dejó escapar un suspiro. Estaba cansado de esa actitud, pero no podía reírse del hecho de que la sonrisa de Reiji tuviera un efecto serio en un hombre. Reiji, que era completamente ajeno a esto mientras sonreía, también era definitivamente Reiji.

 

Reiji: “Austin-San. En cualquier caso, gracias.”

Elliot: “Fufu, aunque en mi situación actual no soy realmente alguien para hablar. Además, no me importa si solo me llamas Elliot.”

 

Elliot se encogió de hombros como si estuviera mostrando a Reiji una actitud amistosa. Al ver a los dos desde un lado, Suimei tomó aliento en admiración.

 

Suimei: “... De alguna manera ustedes dos parecen llevarse bien eh.”

Elliot: “Mucho más que contigo.”

 

Mientras Suimei respondía con una “cállate” sin rodeos a la mirada cínica de Elliot, Elliot parecía haberse dado cuenta de algo y ahora estaba mirando las caras de Suimei y Reiji.

 

Elliot: “Ahora que lo pienso, ¿ustedes dos se conocen? Parece que no puedo ver la conexión.”

Suimei: “Bueno, tengo un vínculo con este tipo.”

Elliot: “Un vínculo eh ... Dejando eso de lado, ¿no es malo llamar a un héroe 'este tipo?'“

Suimei: “... ¿De verdad? ¿Estás diciendo que quieres que te hable respetuosamente de una manera indirecta?”

Elliot: “¿Podrías detener eso? Si empiezas a hablarme respetuosamente, tendré escalofríos corriendo por mi cuerpo por el resto de mi vida.”

Suimei: “Hou. Entonces, aunque pueda ser presuntuoso por mi parte. my my, si no es Elliot-sama, ¿podrías se tan amable y pasar el resto de tu vida con escalofríos?

Elliot: “Uwaaa ...”

 

Elliot dramáticamente agarró sus hombros mientras Suimei hablaba respetuosamente con él en un tono lleno de sarcasmo. Inesperadamente, era el tipo de hombre a quien le gustaba el humor.

 

Suimei: “... Entonces, también tengo algo que quiero preguntar, pero ¿por qué estás aquí?”

Elliot: “Nada realmente, vine porque escuché que estabas en la zona. Vine a echar un vistazo al tipo de lugar en el que vivías.”

Suimei: “Seguro que eres un tipo caprichoso”.

 

Como Suimei dijo esto con una actitud exasperada, de repente recordó algo.

 

Elliot: “Oh, sí, la última vez pareces haber jugado la parte más activa ¿eh?”

Suimei: “¿Estas siendo sarcástico?”

Elliot: “No, no particularmente”.

 

Cuando los dos comenzaron a hablar sobre cosas que solo ellos sabían, Reiji se estaba quedando atrás. Luego decidió pedir detalles a Elliot.

 

Reiji: “¿Sucedió algo?”

Suimei: “Enfrenté al culpable detrás de los incidentes de coma que han estado levantando un escándalo en la Capital Imperial. Sin embargo, desafortunadamente, una vez más escaparon.”

Reiji: “¿Hm? ¿Realmente peleaste con ellos?

Elliot: “No, no hubo pelea, igual que la última vez, ese tipo simplemente huyó como si estuvieran jugando con nosotros.”

 

Elliot dejó escapar un suspiro de irritación. Durante sus investigaciones de hoy, Suimei escuchó que Elliot logró acorralar a la sombra alta. Los ciudadanos de la Capital Imperial lo alababan, pero parece que estaban un poco fuera de lugar.

 

Elliot: “Esta vez su Alteza la Princesa Imperial también estuvo presente. No terminó tan fácilmente como antes.”

Reiji: “Ya veo. En otras palabras, es bastante bueno eh ...”

Elliot: “......”

 

Suimei luego notó que Elliot había cambiado su atención de sí mismo. Se sentía como si estuviera siendo escaneado.

 

Suimei: “¿Qué sucede?”

Elliot: “… No es nada. ¿Crees que serías capaz de derrotarlos?”

Suimei: “No sé por qué me estás preguntando ese tipo de cosas, pero... Mientras no conozca las capacidades reales de ese tipo, no puedo decir nada.”

 

Como Suimei no soportaba ese tipo de conjeturas, actuó de forma poco natural como si se hubiera rendido. Si tanto Graziella como Elliot fallaron en aprehender la sombra alta, no podría ser descuidado al respecto. Mientras estaban en medio de esta conversación, Suimei sintió la presencia de alguien. Mientras entrecerraba los ojos y miraba en esa dirección, la presencia que se dio cuenta de que habían sido descubierta le devolvió la mirada. Acompañados por una presencia delgada, se acercaron. Después de confirmar a las tres personas frente que ellos, silenciosamente salieron de las sombras.

 

Rogue: “¿Hou? Pensar que habría dos héroes reunidos.”

Elliot: “¿Coronel Rogue?”

 

Justo como la voz de Elliot implicaba, el que se acercaba a ellos era el hombre con el cabello negro y un poco gris mezclado: el soldado imperial Rogue Zandyke. Como de costumbre, un uniforme militar que usaba el negro como tono base envuelto alrededor de su cuerpo y una espada ostentosamente colgaba de su cintura. Ese tipo de mirada violenta debería haber dejado a Suimei con una impresión peligrosa, pero por alguna razón, lo que sobresalía a Suimei era la sombra que se extendía detrás de él.

 

La razón por la cual la impresión que emitió se sintió tan pequeña fue tal vez por lo grande que apareció su sombra cuando fue arrojada por el sol poniente. Era como si no pudiera decir si estaba realmente unido a sus pies. Rogue dio un paso adelante con un andar extraño. Sus ojos castaño rojizos eran delgados y filosos mientras los estrechaba hasta el límite, haciendo que su severa y seria cara pareciera aún más severa.

Reiji repentinamente se acercó a Suimei para hablar con él en secreto.

 

Reiji: (Suimei, no es Rogue...)

Suimei: (Sí…)

 

Suimei había hablado sobre las circunstancias de este hombre con Reiji y los demás. Cuando Reiji repentinamente se enfocó, Rogue se enfrentó a Elliot y le dio una ligera reverencia.

 

Rogue: “Elliot-dono. Su Alteza la Princesa Imperial Graziella te está llamando. ‘Date prisa y ven a la plaza’, dijo ella.”

 

¿Vino todo este camino solo para transmitir ese mensaje? Al escuchar el nombre de Graziella, Elliot dejó escapar un gran suspiro.

 

Elliot: “Dios mío, esa princesa imperial realmente trata a sus subordinados bastante rudo eh”.

Suimei: “Puedo simpatizar con eso”.

Elliot: “Si simpatizas con eso, me gustaría que intercambies lugares conmigo”.

Suimei: “Shoo shoo! Vete.”

 

Suimei agitó su mano para ahuyentarlo, pero a Elliot realmente no pareció importarle en absoluto. Mientras peinaba hacia atrás su pelo rubio brillando bajo el sol de la tarde, parecía algo coqueto con Suimei. Reiji luego llamó a Elliot antes de irse.

 

Reiji: “Bueno, Elliot, te veré de nuevo si el destino lo permite”.

Elliot: “De acuerdo. En ese momento estaré a tu cuidado, Hero-dono de Astel.”

 

Después de que Elliot respondió a las refrescantes palabras de despedida de Reiji, abandonó el área. Después de despedirlo, Rogue solo dirigió sus delgados ojos a Suimei.

 

Rogue: “Suimei Yakagi ¿verdad?”

Suimei: “Ha sido un tiempo.”

Rogue: “Antes de que se iniciara la búsqueda de Liliana, parece que te has encontrado con ella ¿verdad?”

Suimei: “... Sí”.

 

Al igual que Rogue, Suimei todavía estaba mirando a Elliot y no hacía juego con su mirada. Rogue luego se volvió y se enfrentó a Suimei correctamente.

 

Rogue: “Tengo una pregunta bastante obvia para ti, pero ¿sabes dónde está Liliana en este momento?”

Suimei: “No tengo ni idea.”

Rogue: “¿Es eso cierto?”

Suimei: “Sí.”

 

Suimei se volvió para mirar a Rogue y asintió.

 

Suimei: “¿Está bien para mí pedir algo a cambio?”

Rogue: “¿De qué se trata?”

Suimei: “Parece que estás buscando a esa chica, pero, si la encuentras, ¿qué planeas hacer?”

 

Rogue devolvió una mirada llena de una voluntad rigurosa. Después de mirar por un rato, Rogue respondió mientras mantenía su expresión rígida.

 

Rogue: “No creo que haya ninguna razón para que te diga eso”.

Suimei: “Como una de las personas que buscan al culpable detrás de los incidentes de coma, me gustaría escuchar su respuesta.”

Rogue: “... Debería ser obvio. Haré que ella asuma la responsabilidad de sus propias acciones. Eso es todo.”

Suimei: “¿Incluso si su razón para hacerlo fue para protegerte?”

Rogue: “Por supuesto.”

 

Rogue silenciosamente se alejó. Esas palabras que disparó cuando partió eran exactamente apropiadas para su temperamento, simplemente rígidas. En el momento en que arrinconó a esa niña, seguramente fue lo mismo. En ese caso, Suimei puede ser incapaz de derrocar su voluntad. Sin embargo, aun así, Suimei tenía que decirlo o no estaría satisfecho.

 

Suimei: “... Puede que no sea de mi incumbencia, pero ...”

Reiji: “¿Suimei?”

 

Reiji y Rogue se volvieron para mirar a Suimei.

 

Suimei: “Eres el padre de esa chica, ¿verdad? Entonces, incluso si no están conectados por sangre, siempre y cuando hayas decidido ser su padre, deberías actuar como su padre. Por lo menos, hasta el final.”

Rogue: “...”

Suimei: “¿No es así? Si eres su familia, entonces deberías ser quien crea en ella ¿no?”

 

Suimei le hizo saber exactamente lo que tenía en su corazón. Sin embargo, como era de esperarse, la expresión rígida de Rogue nunca se rompió. Después de haberlo dicho, Suimei se había calmado, y su voz ahora era más tranquila que antes.

 

Rogue: “... Las responsabilidades de un padre... Escuchar cosas de alguien que no es padre es ciertamente impertinente. Sin embargo, si es responsabilidad ... -No. Ya he trazado una línea en llamarla mi pariente. Esta es mi responsabilidad como su oficial superior.”

 

Cuando Rogue le dejó esas palabras, se fue sin volver la cabeza hacia atrás. Era como si su figura les transmitiera su firme determinación. Aun así, incluso si su determinación era firme, Suimei quería decirle las cosas que la niña tenía en su corazón. Al final, todo lo que pudo hacer fue ver esa figura. Reiji tenía una expresión inusualmente seria cuando se apartó de la figura de Rogue y acercó su rostro a Suimei.

 

Reiji: “... Suimei. Por lo que he oído, creo que esa persona es muy sospechosa.”

Suimei: “¿Esto es sobre el culpable? Nop. Esa persona no es la mente maestra.”

Reiji: “¿Es eso así?”

Suimei: “Sí. Sin duda. Por el momento, tengo una pista sobre quién es el verdadero culpable.”

 

Mientras Suimei y Reiji estaban teniendo este intercambio, escucharon el sonido de pasos corriendo hacia ellos desde atrás. Después de darse cuenta tardíamente de que estaba dirigidos hacia ellos, oyeron una voz llamándolos.

 

Felmenia: “¡Suimei-dono! Reiji-dono! ¡Es terrible!”

 

Mientras giraban, Felmenia corría mientras jadeaba.