Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 42: La diosa es estricta con ella.




Manual




La Capital Imperial, Filas Filia, la ciudad más grande del Imperio, es famosa por haber erigido una enorme escultura de cristal de la diosa en su Catedral y por poseer la biblioteca más grande dentro de las tres naciones, la Biblioteca Imperial. Además, alberga la Academia de Magos y el Centro de Investigación Mágica que fue creado conjuntamente con el Reino Aster y la Alianza de Sardius. Esta es una ciudad colosal que lucha por el puesto número 1 o 2 en el mundo.

 

Viviendas de madera y ladrillos de color gris ceniza decoran el borde exterior de la ciudad. Dentro de la ciudad, las casas se construyen de ladrillos rojos. Su tono carmesí crea una atmósfera suave. Los nobles en las partes superiores de la ciudad tienen sus mansiones hechas de ladrillos escarlata de calidad fina. Los brillantes ladrillos que se utilizan crean una impresión de unidad. La razón de tanto rojo es porque a un emperador anterior a la quinta generación le gustaba ese color.

 

Este conocimiento viene de uno de los pasatiempos personales de Suimei, pero en el otro mundo, el rojo es el color principal usado en Europa. La tradición se deriva de los Santos derramando su sangre en la antigüedad. También invoca la imagen del combate imitando a los caballeros que tenían sus mantos tejidos de color rojo. Incluso en un mundo diferente, el rojo es respetado dentro de la capital de un país militar. Realmente un desarrollo curioso.

 

Suimei mira hacia arriba mientras disfruta de esos pensamientos. La Capital Imperial tiene muchos edificios altos. Esto es gracias a las altas paredes que lo protegen. Cuanto más alto es el muro, mayores son las estructuras internas que se permiten crear.

 

La capital del Reino de Aster, Metel, fallo en dar a Suimei una impresión tan grandiosa. A pesar de que Metel tenía una gran variedad de personas, Filas Filia tiene una imagen mucho más moderna. Ambas ciudades tienen tiendas y parques públicos, pero esta ofrece servicios de mantenimiento junto con agua y alcantarillado. Son testimonios de su desarrollo y organización avanzados.

 

Sin embargo, ni siquiera el paisaje urbano encantador coloreado con niños salpicando en el agua puede despejar la oscuridad del corazón de Suimei. Él dejo salir un profundo suspiro;

 

Suimei: “No puedo creer que deje que la limpieza caiga en Reiji y su grupo...”.

 

¿Cuántas veces más repetirá eso para sí mismo?

Un viajero de la oficina de aduanas mencionó la historia. Reiji condujo a las tropas del reino a la batalla en su camino de regreso al Reino de Aster. No sólo derribó a Rajas el General Demonio, sino a 10.000 de sus soldados.

 

Sobra decir que Suimei fue afectado por la historia. Su estado de ánimo actual es un torbellino de frustración, molestia y arrepentimiento.

Lefille expresó su preocupación por la expresión sombría de Suimei;

 

Lefille: “Suimei-kun, sigue siendo sólo una historia extendida por los viajeros. No sabemos con certeza si derrotaron a Rajas o no.”

Suimei: “Eso es cierto, pero nunca vimos a Rajas morir. Ahora estamos oyendo el nombre de Reiji aparecer junto con el de los Demonios. En nueve de cada diez casos, ese tipo no era alguien con quien se podía ganar con un solo golpe...”

 

Esa es la razón del suspiro preocupado de Suimei. Él está de mal humor debido a la carga que dejó para el grupo de Reiji. Ese desarrollo es un golpe importante para su orgullo como mago. Se comprometió plenamente contra Rajas y agotó toda su magia dentro de ese hechizo. Tal vez fue solo cuestión de tiempo, pero para su frustración, su relámpago sagrado no pudo exterminar a ese Demonio de inmediato.

 

Suimei: “Que incompetente. Toda esa palabrería, pero no pude derrotar a ese Demonio.”

Lefille: “No seas estúpido. Puede que no hayas podido matarlo, pero aun así causaste mucho daño. Apuesto a que esa es la única razón por la que tu amigo fue capaz de vencer a Rajas. Piensa en lo que podría haber pasado si no te hubieras enfrentado a Rajas primero...”

 

Ella tiene razón, sus vidas probablemente habrían terminado. Aun así ...

 

Suimei: “Sí, supongo. Bueno, ya no podemos hacer nada más ... Haa.”

Lefille: “¿Insistes en que es un hecho que no lograste derrotar por completo a Rajas? Entiendo tus sentimientos, pero suspirar así no es bueno. Esa melancolía que estás dispersando va a alejar a todo el mundo.”

Suimei: “Ah, tienes razón.”

 

Suimei reflexiono sobre sus acciones gracias a la reprimenda de Lefille. La frase, ‘Suspirando ahuyentaras a todos’, tiene el mismo significado que ‘Suspirar dejará escapar la felicidad’. La gente atrae la felicidad, si la gente no se acerca unos a otros, entonces otros no podrán recibir felicidad. Tiene toda la razón. No tiene sentido pensar en esto para siempre.

 

Suimei: “Está bien, es hora de dejar de hablar de esto. Vamos a pasar a algo positivo.”

 

“¡Sí, ese es el espíritu!” dijo Lefille, y siguió, “Muy bien-” dejando escapar una sonrisa compuesta mientras levanta el puño. Las actitudes alegres son la combinación perfecta para momentos como estos.

 

Suimei: “Pues, Lefille, ya te he dicho lo que quiero hacer, pero ¿cuáles son tus planes?”

Lefille: “Bien, voy a la Iglesia de la Salvación.”

Suimei: “… ¿En serio?”

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

La solicitud de Lefille fue aceptada. Aunque hay muchas iglesias de la salvación dentro de la capital imperial, ellos se dirigen a la que está cerca de la puerta de la pared externa.

 

Esta es la primera vez que Suimei visita un lugar de culto en este mundo. Le da una impresión diferente de dondequiera que haya estado. El camino de ladrillos dio paso a adoquines semi-enterrados decorados con camas de flores bien cuidados y un pequeño estanque a medio camino. Muchos árboles plantados cerca uno del otro en fila dan la ilusión de estar en un bosque. Verde parece ser el color favorito aquí.

 

Este santuario verde debe ser terreno sagrado. Un pequeño pájaro puede ser escuchado chirriando por el esfuerzo de las orejas. En el extremo más alejado hay un edificio blanco. El camino invita a los visitantes dentro. Cuanto más se acerca Suimei, más seria se vuele su expresión crece.

 

Suimei: “La iglesia ... en serio, una iglesia ...”.

Lefille: “¿Algo anda mal? Has estado murmurando mientras haces una cara extraña desde hace raro.”

Suimei: “No, es nada…. Es solo que, ¿De verdad entraremos aquí?”

 

Pregunto Suimei mientras oculta que no puede aclimatarse a estar cerca de una iglesia.

 

Lefille: “¿Qué quieres decir? Este lugar está bien.”

Suimei: “¿No hay catedrales más lujosas dentro del Imperio? ¿Del tipo donde los forasteros se detienen para hacer turismo?”

Lefille: “La Catedral de Filas Filia. Lo mencioné antes...... pero honestamente, no quiero ir a un lugar tan grande.”

 

 Lefille bajo las cejas. Está completamente convencida de que ir allí sería problemático.

 

Suimei: “¿Porque?”

Lefille: “Porque siempre hay un sumo sacerdote en esos lugares, uno con una bendición muy poderosa de la diosa. Probablemente tú seas el mejor midiendo que tan fuerte es la bendición de una persona .... pero, tengo la sensación de que tal persona podría ser capaz de discernir mi verdadera identidad.”

Suimei: “Oh…? ¿Ser capaz de discernir la identidad de un espíritu tan grande en este mundo?”

 

Suimei pregunto por una historia que ella mencionó, una sobre este mundo. Al parecer, los espíritus son más íntimos con la gente aquí. Incluso una vez sintió la energía del espíritu de Lefille antes. ¿Es por eso que él no piensa que este es un gran problema, pero tal vez hay más que eso?

Lefille arrugo sus cejas mientras frunce el ceño.

 

Lefille: “Yo lucho con el poder de Shakti, el Espíritu de la Tormenta Escarlata, en mi sangre. Shakti, según la mitología de Al Sharia, luchó contra el dios malvado Zacarías como el brazo derecho de Arashura. El punto es que ese espíritu es un subordinado directo de la diosa. Eso es lo que significa ... así que apreciaría si pudieras entender la gravedad de mi situación. En serio, debes entender.”

Suimei: “Ya veo. En Noshias, todo el mundo entendía que tú eres como ellos a pesar de ser mitad espíritu. Sin embargo, eso se vuelve discutible en lugares donde la fe es fuerte como la Iglesia de la Salvación donde pueden ver la verdad.”

 

¿Lefille está imaginando tal situación? Sea lo que sea que esté pensando, debe ser horrible. Su cara palideció y ella temblaba. Probablemente no se puede comparar con los cultos religiosos. Ella siendo tratada como un dios real probablemente no es demasiado inverosímil. Definitivamente, encontraría un tratamiento tan problemático.

 

Suimei: “Hahaha, ¿no es el problema algo más?”

Lefille: “Esto no es algo para reírse! Día tras día, la gente venía a orar a mí, los devotos agradecidos me seguían alrededor llorando lágrimas de alegría, ¡algunos incluso me pedían que adivinar su futuro o les ayudara a dar sentido a sus vidas! ¡Me deprime más de lo que me asusta!”

Suimei: “Ya veo. Bueno ... tal tratamiento sería desagradable. Pfft, jajaja ...”

 

Mientras la furia envolvía el corazón de Lefille y Suimei se reía de su difícil situación, la puerta de la iglesia se abrió. De ella camina un hombre. Una extraña aura lo rodea, una que Suimei no pudo comprender. La imagen de este hombre representa conflicto con la imagen de los asociados a una iglesia. No es delgado ni está en buenas condiciones físicas. Cabellos grises se puede ver mezclados en su pelo negro a su espalda. Finalmente, a pesar de que los ojos en su estricta cara están cerrados, camina con un propósito de andar dejando el dobladillo de su traje formal como para balancearse en la brisa.

 

Dio a Suimei ya Lefille un ligero cabeceo mientras camina aun lado de ellos en ese estrecho pasillo. Lefille gira la cabeza para escudriñar la espalda del hombre. La mirada aguda que le da no es imaginable para alguien que se ve tan joven.

 

Lefille: “Suimei-kun, ese hombre.”

Suimei: “¿Quién era él?”

Lefille: “No estoy segura, pero creo que es un maestro.”

 

¿Un maestro? Suimei no percibió ninguna fluctuación mágica excesiva ni ninguna habilidad mística cuando pasó por allí. Tendrá que aceptar la palabra de Lefille.

 

Suimei: “¿Dirías que es un espadachín?”

Lefille: “Eso es cierto, pero ... ¿no lo notaste? Tú también eres un espadachín.”

 

Lefille habla como si la situación fuera obvia, pero no lo es para Suimei.

 

Suimei: “Puedo usar una espada, pero no soy tan hábil como para discernir la habilidad de una persona con una mirada. Los fuertes ocultan mucho dentro de sí mismos y yo estoy muy lejos antes de poder entender esas sutilezas.”

Lefille: “Mu ... ¿En serio?”

 

Sin embargo, esto sólo habla mucho de las capacidades de Lefille y eso no incluye el hecho de que ella es mitad espíritu. A diferencia de Suimei, ella puede discernir las capacidades de una persona con un vistazo. Un suceso similar ocurrió en la aduana.

 

Suimei: “Tú hiciste lo mismo con Liliana también. Eso es realmente impresionante.”

 

La joven bruja conocida como Liliana Zandark emitía una cantidad impresionante de poder mágico. Incluso en retrospectiva, la cantidad que exudaba fuera era increíble. Hacer eso sin un horno mágico realmente muestra su nivel de maestría.

 

Lefille: “Liliana Zandark, no hay mucha información sobre ella. Ganó su alias como ‘Arma Humana del Imperio’, durante varias escaramuzas contra una nación del sur.”

Suimei: “Ese es un título inquietante.”

Lefille: “Fue otorgado a ella debido a la minuciosidad con la que completó sus misiones. Aunque, la falta de emoción que muestra puede haber sido también un factor importante.”

 

Es cierto que las emociones de Liliana no fluctuaban mucho en la oficina de aduanas. Por otra parte, Suimei sólo intercambió dos o tres palabras con la chica, por lo que no tiene mucho de qué salir.

 

Lefille: “Pero ahora no es el momento para tal conversación. Tenemos que darnos prisa y rezar.”

 

Lefille se adelantó cuando termino su frase, y con unos rápidos pasos, subió las escaleras blancas hasta la puerta. Sin embargo, al entrar en la iglesia se precipitó hacia la estatua de la diosa.

Un suspiro de devoción .... No, ya que la diosa Arashura existe para la gente del mundo, puede haber algunas diferencias en lo que se considera la etiqueta adecuada. Suimei miro hacia el techo alto mientras él entra en la sala de la iglesia.

 

Una catedral de la Iglesia de la Salvación, a diferencia de las iglesias populares del otro mundo, ésta no tiene vitrales u órganos de tubo. Una atmósfera pacífica parece adornar la estatua.

Las ventanas en el techo permiten que los rayos rotos de la luz del sol brillen sobre en el piso. La magia ilumina y calienta las áreas no alcanzadas por el sol. Como es de esperar, una escasa cantidad de personas se dispersa por dentro. No hay visitantes ricos, sino niños pequeños, una anciana tranquila y los ancianos ordenados levantan sus oraciones hacia la estatua de la diosa. Es una impresionante catedral.

 

“Bienvenido.”

 

Una mujer saludo a Suimei desde un lado mientras admiraba la iglesia de este mundo. Él se dio la vuelta para responder

 

Suimei: “Oh, hola ... ¿¡aah!?”

 

El resto del saludo de Suimei se quedó atrapado en su garganta debido a su sorpresa. Junto con un extraño grito, sus ojos involuntariamente se pusieron blancos.

La joven ... Monja, inclino la cabeza un poco hacia sus acciones.

 

Monja: “¿Hay algo mal?”

Suimei: “Sus orejas”

 

Suimei no puedo recuperarse de su sorpresa.

 

Monja: “Estoy bastante segura de que las orejas son normales. ¿No tienes un par?”

Suimei: “No, no eso ... Es sólo ... Ellas ... Ellas son ...”

Monja: “Ah, por casualidad, ¿es esta la primera vez que conoces a alguien de la raza de las bestias?”

Suimei: “Ah”

 

Ella es una persona de la raza de las bestias. De las muchas razas dentro del Imperio, ella es de la rasa de las bestias. Es una tribu de seres únicos en este mundo que son más poderosos que los humanos y que nacen con características de animales.

 

Suimei finalmente se acostumbró a su apariencia. Si ella es de una raza que es una mezcla entre seres humanos y animales, entonces tener oídos de animal tiene sentido. Su hábito puede ser peculiar a la Iglesia de la Salvación, pero hay adornos de color azul que adornan el hábito envuelto alrededor del cuerpo de la Monja. Debajo del velo su cabello está ligeramente ondulado y es de color rosa rosado. No hace falta decir que las orejas de gato lo atraviesan.

Su expresión en su rostro es suave. El ambiente que emana está lleno de paciencia y sabiduría.

 

Suimei: “Tus orejas me sorprendieron .... Disculpe mi descortesía.”

Monja: “¿De Verdad? ¿No deberíamos considerar su reacción perfectamente normal? Esta es la primera vez que te encuentras con un hombre bestia, después de todo.”

 

La Monja río para sí misma. Su madurez hace que Suimei se sienta avergonzado de sí mismo. A pesar de todo, la monja con orejas de animal puso un dedo a la mejilla e inclino la cabeza.

 

Monja: “¿No estás aquí para orar?”

Suimei: “No, la estoy acompañando a ella.”

 

Suimei se volvió hacia Lefille que se arrodillaba ante la estatua de la diosa en oración.

La Monja sentido al verla.

 

Monja: “Ara, tienes una novia muy pequeña.”

Suimei: “Hah? Qué estás diciendo-”

Monja: “Pero no debes hacerlo. El Imperio rara vez aprueba que los hombres de tu edad se asocien con chicas tan jóvenes.”

Suimei: “¡No, eso está completamente equivocada! ¡Ella es una amiga, no es ese tipo de relación!!”

Monja: “Fufufu, sólo bromeaba. Sé lo que quieres decir.”

 

La Monja admitió que estaba jugando con una sonrisa encantadora. Ningún hombre que lo vea podría enojarse con ella. Es una imagen perfecta que deja los hombros de Suimei flácidos. Luego se volvió hacia Lefille.

 

Monja: “Ella es muy devota.”

Suimei: “…Sí. Al entrar en la Capital Imperial, ella insistió en que lo primero que teníamos que hacer es visitar una iglesia ... Ella fue tan lejos como para tirar de mi ropa para venir aquí a orar.”

Monja: “Las enseñanzas de la diosa-sama son algo que debemos valorar. Ha tenido una buena crianza a pesar de su edad.”

Suimei: “Ahaha ...... por favor no mencione la edad delante de ella.”

Monja: “......?”

 

Las orejas de la Monja se contrajeron mientras se quedaba pensando en su alusión. Lefille, será muy lamentable si no regresas a la normalidad pronto.

 

Un sonido agrietado ocurre detrás de Suimei mientras se formaban filas de gente cerca de Lefille. Todo el mundo está delante del sacerdote mientras termina su sermón. La esperanza que llevan brilla en sus rostros mientras lucen como si esperaran algo. Suimei pregunto a la monja:

 

Suimei: “El sermón terminó, ¿por qué están haciendo cola?”

Monja: “Después de orar viene el oráculo de Arashura-sama, nuestro obispo-sama, recibe la revelación divina de nuestra diosa-sama. Aunque, la mayor parte del tiempo no pasa nada.”

Suimei: “Hmm ...”

 

Suimei, se pregunta si esto es una especie de exploración evangélica mientras piensa para sí mismo. Cierto, eso es lo que hizo que Lefille hiciera todas esas cosas extrañas.

 

El sacerdote se acercó a la estatua de la diosa con un puño contra su pecho y murmuro algo. Suimei pudo ver que algo apareció durante el ritual. No es una fórmula mágica ni el flujo del poder mágico, sino el maná de la diosa. Lo más probable es que el sacerdote reciba el mensaje de la diosa por medio de su cuerpo como medio. El verdadero oráculo es su libro.

Suimei jadea mientras ve a través de la verdad del oráculo. La monja, sin embargo, hace un sonido extraño.

 

Monja: “En todo caso, no saber nada sobre el oráculo, eso es bastante sorprendente. Cada catedral debe tener algo similar...”

Suimei: “Eso es porque la influencia de la Iglesia de la Salvación no se extiende de dónde vengo.”

Monja: “Ara, qué coincidencia, la fe de la diosa-sama tampoco llegó a mi aldea. Mu, qué nostálgico.”

 

La monja puso sus manos juntas ante la inesperada coincidencia. Su sonrisa suave junto con el temblor de sus oídos crea un ambiente relajante.

 

Monja: “Por cierto…”

Suimei: “¿Sí?”

Monja: “¿Es tu primera vez en Filas Filia?

Suimei: “¿Puedes saberlo?”

Monja: “Es sólo una suposición, ya que hoy parece ser la primera vez que ves a alguien de la raza de las bestias.”

Suimei: “Bueno ... parece que mi ignorancia me expuso.”

 

El interés de Suimei en su entorno, las actividades cotidianas comunes, creó la sospecha de que él no es del país.

A pesar de que trato su ignorancia con una broma, la monja se preocupa de que podría haber sido un poco grosera.

 

Monja: “Ah, no, por favor no te preocupes por tal cosa ...”

 

Suimei, a esa muchacha preocupada, puso una sonrisa refrescante mientras que también libera una atmósfera maliciosa.

 

Suimei: “¿Serias tan amable de dar a este ignorante visitante algún consejo útil?”

Monja: “Haa .... Si por supuesto. Te daré información importante, pero podría no ser útil.”

Suimei: “¿Hay algo?”

Monja: “Alrededor de 2 o 3 cosas. ¿Cuál quieres primero, lo bueno o lo malo? “

Suimei: “Lo malo, por favor. Escuchar lo bueno después ayudará a levantar mi ánimo.”

 

La Monja respondió “Sí” a la respuesta de Suimei. Su suave rostro se volvió sombrío cuando dice:

 

Monja: “Usted mencionó que acaba de llegar a la capital imperial, así que tenga cuidado cuando salga por la noche. Han ocurrido incidentes problemáticos.”

Suimei: “¿Problemáticos? ¿Qué quieres decir?”

Monja: “Bien, quizá desde hace alrededor de un mes, gente en toda la ciudad ha estado apareciendo en coma durante las mañanas. Una creciente sensación de miedo está empezando a apoderarse de la gente.”

Suimei: “¿En coma? Eso suena peligroso. ¿Están siendo atacados por delincuentes?”

Monja: “Tal vez, la magia parece haber sido utilizada, así que no hay duda de que esto es un crimen”.

Suimei: “.... Parece que ha pasado bastante tiempo desde que comenzó este problema. ¿Es así de difícil?”

Monja: “La policía militar está haciendo todo lo posible, pero el criminal no deja muchas pistas. La magia utilizada es muy eficaz, nadie ha sido capaz de averiguar cuál es su atributo tampoco.”

 

Ella mira hacia abajo en arrepentimiento. En línea con su suave apariencia, parece preocuparse por las víctimas y las personas que las rodean.

 

Suimei: “Aun así ... hermana, usted está muy bien enterada.”

Monja: “Sí, mis oídos recogen bastante información de la gente que viene a la iglesia.”

 

Las orejas de la Monja se contraen al mencionar la confianza que tiene en su oído.

Tocarlos se sentiría increíble. El corazón de Suimei tiembla ante la idea, pero suprimió ese deseo grosero.

La Monja aplaudió y cambia a la buena noticia.

 

Monja: “Sin embargo, el Héroe-sama también se unirá a este caso, por lo que el asunto debe ser resuelto pronto.”

Suimei: “¿Héroe?”

Monja: “Sí, el Héroe-sama convocado por la Santa Orden de El-Meida reside actualmente en Filas Filia.”

Suimei: “¿De Verdad?”

Monja: “Sí, la población general aún no ha sido informada, pero la administración del Imperio y la Iglesia de la Salvación pronto harán un anuncio. ¿Es eso una buena noticia?”

 

¿Esas son buenas noticias? En lugar de ser buenas noticias, es una historia interesante. La Santa Orden de El-Meida es una teocracia neutral al sur del Imperio. Sólo porque otro Héroe como Reiji fue convocado no es razón para ponerse nervioso. Suimei está más interesado en saber de dónde vino la persona y qué clase de persona es.

 

Monja: “También he oído que el Héroe-sama de la Alianza de Sardius también está activo.”

Suimei: “Hablando de eso, hay cuatro Héroes, ¿verdad?”

Monja: “Si, el Héroe-sama convocado por la Alianza de Sardius parece ser una chica hermosa. Su esgrima es muy fiable. Como prueba de su habilidad, ella pudo superar tanto al líder del cuerpo de espadachines de la Alianza, así como al primer príncipe que es conocido como el Rey de la Espada.”

 

¿Entonces el tercer Héroe es una chica? ¿Qué condiciones cumplen los Héroes a los que se les llama cuando son convocados? En cualquier caso, ser hombre no es uno de ellos.

 

Suimei: “... Una chica muy fuerte .... ¿Qué está pasando ...?”

Monja: “…… ¿Dijiste algo?”

 

Los murmullos de Suimei, que son más quejas limitadas, parecen haberse escuchado. Él solo rechazo la pregunta de la Monja diciendo: “Nada”. Es muy probable que nunca reciba una respuesta.

La Monja junto sus manos frente a su gran pecho mientras Suimei tiene tales pensamientos.

 

Monja: “¿No se podría decir que estamos avanzando en la guerra contra el rey Demonio y la raza de los Demonios?”

Suimei: “Sí, son buenas noticias.”

 

Mientras Suimei decía que estaba de acuerdo, el sacerdote le dio a Lefille el mensaje del oráculo. Ella entonces grito.

 

Lefille: “¿Qué-qué!? - ¡Ah, no, no, eso no puede ser cierto!”

 

Ella se levantó y se aferró al sacerdote antes de que alguien se diera cuenta de lo que está haciendo. Su confusión e impaciencia molestaron al sacerdote al principio, pero acostumbrada a tales situaciones, pronto se hizo cargo. La expresión de Lefille se contrae mientras ella se calma y asiente con la cabeza.

 

Lefille: “¡No hay manera!”

 

Todos pudieron oír el grito que dejo salir Lefille, ya que lo que le dijeron no es lo que quiere escuchar. Ella se apresuró a regresar con Suimei para decirle las malas noticias.

 

Lefille: “Su-Suimei-kun!! Qu-qu-qu-qu-uq-qu-¿qué debo hacer !? ¡Esto es serio!”

Suimei: “Lefille, baja la voz. ¿Qué sucede?”

Lefille: “¡Todo está mal! ¡No sé qué hacer!”

Suimei: “Qué hacer... primero dime lo que pasó. Entonces, podemos ir partir desde allí.”

 

A pesar de sus palabras, Lefille perdió la calma y reanuda los gritos.

 

Lefille: “¡El oráculo! ¡El oráculo me dio otra orden!

Suimei: “De nuevo…?”

 

Que Lefille pierda su compostura de esta manera es raro. ¿Qué tipo de petición irracional le hizo esa diosa?