Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 38: El gran noble.




Manual




Reiji monta su caballo dirigiéndose al norte. Avanzaba a través de la arboleda en vez de desviarse alrededor de la montaña. Ominosas nubes grises se cernían sobre sus cabezas. A pesar de que está rodeado y oculto por árboles, el camino hacia delante le llena de ansiedad y un sentido de peligro. Todo lo que ve son sombras contra un fondo gris como la ceniza. Con precaución sobrepasando su temeridad, se retrasa.

 

En ese momento soldados de Aster aparecieron de la nada y bloquearon su camino. El comandante dice:

 

Soldado: “Alto!”

 

Reiji jalo de las riendas de su caballo para evitar chocar contra el soldado. Muchos caballos se pueden oír relinchando mientras se ven obligados a detenerse.

El hombre dirige un tono áspero hacia Reiji y su grupo.

 

Soldado: “¿Quiénes son ustedes? ¡Respondan!”

Reiji: “Somos…”

 

El caballero de edad avanzada, Gregory, dio un paso adelante cuando Reiji dio una respuesta humilde y se colocó entre los dos.

 

Gregory: “Tonto insolente! ¿Quién te crees que eres? ¿Te atreves a obstruir a la Princesa Titania y al héroe Reiji?

Soldado: “¿¡Qué!?”

 

La expresión estricta y la voz trémula de Gregory sacudieron a los soldados. Los soldados titubeantes miraron nerviosos a los dos que Gregory menciono y se dieron cuenta de su error. Todos ellos cayeron y se arrodillan hacia Titania y Reiji.

 

Soldado: “Por ... ¡Perdóname! ¡Por favor acepte mi disculpa!”

Titania: “No te preocupes. A juzgar por su apariencia, son los soldados estacionados en Klant, ¿verdad?”

Soldado: “Sí, servimos al duque Hadrias.”

 

El soldado está agradecido a la indulgencia de Titania.

La atmósfera dentro del grupo de Reiji se puso pesada a la respuesta del soldado. Sólo Titania, gracias a los años de practicar su autocontrol, no rompió su compostura.

 

Titania: “El duque Hadrias está aquí también, ¿verdad?”

Soldado: “Él está adelante con el campamento principal.”

Titania: “Llévanos con él.”

 

Los soldados aceptaron la orden con un, “Sí”. A pesar de su nerviosismo, rodearon al grupo dentro de una formación protectora y los guiaron adelante. Las hojas frescas recientemente caídas crujían bajo las botas de los soldados mientras marchan hacia adelante.

Titania movía su caballo en sincronización con la formación. Mientras Reiji hacia lo mismo, Luka cabalgo hasta él. Mizuki, que se sienta detrás de Luka, se inclinó hacia Reiji para tener una conversación privada.

 

Mizuki: “Reiji-kun, sobre el duque Hadrias.”

Reiji: “Sí, él es el tipo que usó a Suimei como señuelo. Nunca pensé que estaría aquí.”

Mizuki: “¿De verdad lo vamos a ver?”

Reiji: “... Eso parece.”

 

Están cera de encontrarse con el enemigo. Reiji, estrechando sus ojos y advirtió a Mizuki quien se puso rígida. A pesar de que están a punto de encontrarse con la persona que le tendió una trampa a su amigo, no puede dejar que su ansiedad los abrume.

Mizuki respondió con una cara llena de preocupación.

 

Titania: “Reiji-kun, no te apresures. Incluso con Tia, no se sabe qué pasará si nos involucramos con los nobles.”

Reiji: “Si, lo entiendo. Gracias por preocuparte, Mizuki.”

 

¿Está preocupada de que pierda ante la ira y lo ataque? Sin embargo, eso no sucederá. No lo hará. Gregory es de quien deben preocuparse. Su preocupación acerca de si debe o no decirlo fue interrumpida.

Un claro dentro de los robles revelo una organización de caballeros, soldados y magos. A pesar de que la lluvia de ayer ha enturbiado el suelo y ha dificultado el paso, su resolución se mantiene firme. Su sentido del deber los mantiene organizados, un testimonio de sus años de disciplina.

 

En medio de los soldados reunidos envueltos en la tensión, se alza una figura impresionante, vestida en una armadura negra. Parece estar en sus cuarentas como Gregory, posiblemente más joven. Una gran cicatriz corre por un lado de su rostro. Debajo está una barba bien cuidada. Su cuerpo, de unos seis pies de altura, está envuelto con músculos entonados. A pesar de su estado de relajación, exuda un aura natural de autoridad que hace que los que le rodean se mantengan atentos. Se siente como un general.

 

El comandante fue notificado de la llegada del partido de Reiji. Después de dos o tres palabras, los caballeros reunidos y los soldados se separaron para hacer un sendero hacia ellos. Una vez quedo ante Titania, a pesar de su impresionante poderío militar se arrodillo sin dudarlo.

 

Titania dijo:

 

Titania: “Por favor, duque Hadrias.”

 

El comandante, el duque Hadrias, se levantó ante sus palabras.

 

Hadrias: “Princesa Titania, ha pasado bastante tiempo desde que nos reunimos por última vez hace varios meses.”

Titania: “Ha pasado un tiempo, duque Hadrias. Te ves bien a pesar de todo lo que está pasando.”

Hadrias: “Su alteza, esto no es más que una fresca brisa de primavera. Yo soy Lukas D. Hadrias. Aunque muchos consideran esto una lluvia desagradable, para mí no es más que una fresca brisa de primavera...”

Titania: “Si esto es una fresca brisa de primavera entonces eso haría innecesaria mi preocupación.”

 

“...”

 

Todo el mundo se quedó sin habla en el intercambio de palabras entre Titania y Hadrias. Es increíble y doloroso de ver. Las palabras que pronunció Titania después del saludo fueron como una bofetada en la cara. Admitir que está actuando así debido a la enemistad es difícil. A pesar de esos sentimientos, la expresión de Reiji desde lo alto de su caballo está llena de desprecio.

 

El silencio que llena el campamento creo un tipo diferente de tensión. A pesar de que sus palabras no contenían ofensas, Hadrias no las recibió como una broma ni con una sonrisa. Él los devuelve con una voz tranquila:

 

Hadrias: “Como siempre, las palabras de Su Alteza son muy severas. ¿Es ese hombre de allí nuestro llamado héroe, Shana Reiji-dono?

Titania: “Sí.”

 

Hadrias se vuelve hacia Reiji con una expresión compacta. De sus ojos, sin embargo, ejerce un sentimiento abrumador de orgullo. Esto debe ser lo que Titania le advirtió. Con ese pensamiento en mente, reunió su espíritu y regreso la mirada.

 

Reiji: (Este sujeto…)

 

Ese tipo es el responsable de la trampa a Suimei y la caravana de comerciantes. No tiene dudas sobre lo que hizo. En cambio, se queda allí con su orgullo en plena apogeo para que todos puedan ver. Ese plan inhumano enfurece a Reiji. Por ahora, el suprimió su ira y adopto una actitud tranquila.

 

Hadrias cerró los ojos y dijo:

 

Hadrias: “Disculpa mi saludo tardío, héroe dono. Soy el encargado de la provincia occidental de Su Majestad, Lukas D. Hadrias. Me sorprendió saber que los Demonios planearan invadir nuestra nación y vinimos a repelerlos.”

 

Por arrogancia, se presentó y explicó la razón de estar allí. Luego dice:

 

Hadrias: “Princesa Titania, nuestro llamado héroe dono, ¿por qué han venido aquí hoy?”

 

Reiji preparó una respuesta a esa pregunta antes.

 

Reiji: “... Los Demonios son más activos aquí. La situación en Aster me preocupaba, así que me apresuré a venir aquí desde el Imperio de Nelfila.”

Hadrias. “Ya veo. Te has visto obligado a venir desee tan lejos, mis disculpas.”

Reiji: “No, como un héroe, este es mi deber.”

 

Reiji utiliza un tono de negocios y en ningún momento se unió a Titania en el interrogatorio Hadrias.

 

Titania: “Duque Hadrias, ¿los Demonios están más adelante?”

Hadrias. “Teniendo en cuenta nuestra situación, creo que sí.”

Titania: “Entonces, una vez que termines aquí, ¿planeas lanzar un ataque?”

Hadrias: “Eso depende de lo que digan mis exploradores al regresar.”

 

Exploradores, en otras palabras, soldados de reconocimiento. En este momento, a juzgar por el número y la formación de sus soldados, parece listo para iniciar un asalto. Sin embargo, hay una discrepancia desconcertante entre las palabras de Hadrias y la imagen presentada. Esto hace que la conversación entre Titania y Hadrias sea difícil de seguir.

 

Reiji: “Para enfrentar a los demonios... esta fuerza no es demasiado pequeña?”

 

Así es, la fuerza militar desplegada ante ellos es extrañamente pequeña. Sólo hay entre cien y doscientos soldados. Al menos 1.000 soldados deben ser requeridos para este tipo de operaciones.

 

Hadrias: “Héroe dono, este tranquilo. Esta no es la fuerza completa de mi armada. Tengo más fuerzas en el norte y el sur para iniciar un ataque múltiple. Además, he puesto a otros a un lado para emboscadas.”

Reiji: “Ya veo. Supongo que fue una preocupación innecesaria de mi parte.”

Hadrias: “Así es, planeo enviar más tropas junto a las del Klant. Aunque hemos combinado nuestras fuerzas, el mejor plan era dividirnos. La situación a su alrededor ha sido cuidadosamente elaborada. Incluso he tomado el tiempo en consideración. Esa es la razón de nuestra situación actual. Por lo tanto, por favor perdóname por eso.”

 

Reiji, al oír la explicación de Hadrias, le habla de sus propios planes.

 

Reiji: “Una vez que los exploradores regresen, nosotros iremos también.”

Hadrias: “Qué inspirador. Héroe dono, pero si no le importa, preferiría que observa el progreso de la batalla.”

 

Hadrias está burlándose. Reiji está seguro de que ve el borde de los labios de Hadrias se curvó hacia arriba.

 

Reiji: “Está bien. Tal vez sea mejor solo mirar, pero yo soy el héroe, tengo un deber que cumplir.”

Hadrias: “Fu, muy bien. No sé cuál es tu propósito, pero si vas a ir al centro de las fuerzas de los Demonios, te acompañaré”.

Reiji: “...”

 

Por primera vez, la expresión de Hadrias se desmorono y dio paso a una sonrisa atrevida. Reiji sintió que su cuerpo se tensaba como una cuerda al oír esas palabras. La verdadera razón de estar allí seria expuesta si ese tipo está con ellos. Siente un fuerte impulso de volverse hacia Gregory, pero logro mantener los ojos en Hadrias.

 

Hadrias entonces dijo: “Por ahora, espera a que los exploradores regresen.” y regreso al centro de sus tropas. Ni la princesa ni el héroe se salvaron de su rudo trato. Como la situación está ahora, no hay nada que puedan hacer.

Titania estrecha los ojos y dijo:

 

Titania: “Esa persona no ha cambiado en lo más mínimo.”

 

Tanto Reiji como la princesa piensan lo mismo al miran a su espalda.

 

Reiji: “Qué extraño escucharte hablar así. ¿Lo odias?”

Titania: “Es justo como Reiji-sama lo vio. Aunque soy incapaz de dar falsas alabanzas, puedo presentar buena voluntad. Sin embargo, esa persona alimenta el antagonismo a través de su actitud condescendiente e intimidante aura.”

 

La manera en que ella da su baja evaluación es bastante sorprendente.

 

Reiji: “... Tía, ¿eres alguien que odia perder?”

Titania: “¡Huh!? No…. bueno…. Reiji-sama, ahora que has conocido al duque Hadrias, ¿qué impresión tienes de él?

Reiji: “Sí, fue bastante sorprendente. Él es todo un sujeto uh”

 

Reiji revelo su impresión honesta sobre Lukas D. Hadrias. Puesto que ese individuo utiliza métodos solapados para manipular a otros y es increíblemente arrogante, él esperaba a un noble similar a un tanuki grasiento. La realidad es mucho peor.

 

Titania: “Uno pensaría que él es una sucia bolsa de malicia que no sería capaz de soportar la vista, pero en verdad, es un ciclo interminable de viscosidad.”

Reiji: “Espera, Tia. No vayas tan lejos. Realmente lo odias, ¿verdad?”

Titania: “Reiji-sama, ¿no es lo mismo para ti? Hoy es la primera vez que oigo el término “sujeto”, que viene de su boca “.

Reiji: “Ahh ...”

 

Lo que Titania señalo es cierto. Hablo de una manera tan cruda sin ninguna previsión. Había tenido la intención de ser cuidadoso con su discurso, pero su ira saco lo mejor de él.

La confusión lleno la cara de Mizuki.

 

Mizuki: “E - ese tipo va a pelear también? ¿No es un noble?”

Titania: “El duque Hadrias proviene de la familia militar más prominente de Aster. Al mismo tiempo, el duque Hadrias es un distinguido maestro de armas.”

 

Reiji no se sorprendió. Al considerar la sensación extraordinaria de intimidación que emite tan naturalmente, su disposición a salir a la primera línea, y su figura bien esculpida, negar que él viniera de un fondo militar se hace imposible.

Mizuki, sin embargo, puso una cara sombría al malinterpretarlo.

 

Mizuki: “Tenía una profunda cicatriz en la cara.”

Titania: “Sí, esa cicatriz es una herida que ganó en la batalla hace mucho tiempo. Nunca lo he visto pelear directamente, pero he oído que sus habilidades son formidables.”

 

Titania hablo mientras manipula hábilmente a su caballo para que se al girarse pudiera enfrentarse a todo el mundo. Entonces, mientras presta atención a cualquiera que esté escuchando a escondidas,

 

Titania: “Estoy seguro de que puedes ver por ti mismo que el duque Hadrias no es negligente. Reiji-sama, Mizuki, esa persona absolutamente nunca nos permitirá alcanzar nuestros propios objetivos. Por eso, Luka, Loffrey, les pido ayuda a ustedes dos.”

 

Los dos caballeros contestaron con un “¡Sí!”, que salió como u latido del corazón.

 

Titania: “En cuanto a usted, Gregory, por favor continúe como usted ha estado haciendo.”

Gregory: “Pero, princesa...”

Titania: “No te preocupes. El duque Hadrias puede haber hecho algunos planes contra usted. Te necesito conmigo para mi propia tranquilidad.”

Gregory: “.... Princesa... mis disculpas.”

 

Gregory inclino la cabeza hacia las palabras confiables de Titania. Loffrey está tan sobrecogido de emoción que se vuelve para ocultar sus lágrimas mientras Luka mira a Titania con una reverencia.

 

Reiji: “Tía, eres realmente genial hoy.”

Mizuki: “Sí, realmente lo eres.”

Titania: “Incluso si dicen esas cosas, no les servirá de nada”

Reiji: “¿Huh?”

Mizuki: “¿Um?”

 

Mizuki y Reiji quedaron perplejos cuando Titania se alejó con un soplo a sus elogios. Luka, que ha confiado su espalda a Mizuki, tiene una expresión similar a la de Reiji.

 

Varios soldados en lo alto de los caballos galopaban fuera del bosque. Es el grupo de exploración que fue a comprobar la situación. Hacen una línea recta hacia Hadrias en el centro del campo con Reiji y su grupo cerca detrás.

Hadrias compro varias cosas con sus soldados cuando se apresuran a llegar a él,

 

Hadrias: “¿Cuál es la situación de los Demonios?”

Soldado: “¡Ha, ha, lo diré ahora mismo! El ejército de los Demonios ... “

 

El sudor goteaba de la cara del soldado cuando un suspiro corto entre sus palabras. Todos excepto Hadrias hicieron una pausa para respirar antes de escuchar al soldado. Todos se preguntan hasta dónde han avanzado los Demonios. El soldado les dice:

 

Soldado: “Fueron completamente aniquilados ...”

 

La verdad sacudió a todos.

 

Titania: “- !?”

Reiji: “¿¡Completamente aniquilados!?”

Hadrias: “... ¡Ridículo, el informe decía que había más de 1.000 Demonios! ¿Cómo es que han sido eliminados antes de enfrentarse al ejército?

 

El grito de alegría de Reiji y la sorpresa de Hadrias resonaron en todo el campamento. El asombro de Reiji se puede ver incluso si su cara se mira desde el lado. Nadie, ni siquiera Hadrias podría haber pronosticado tal informe. La conmoción se extendió incluso entre los soldados circundantes, ya que también dudan del informe.

Ahí es cuando Titania dice:

 

Titania: “¿Estás seguro?”

Soldado: “Huh?, bueno...”

 

El soldado se confundió ante su presencia. Con Hadrias pidiéndole una respuesta, dice:

 

Soldado: “No hay ningún error. Los cadáveres de los Demonios están sembrados en la llanura.”

Titania: “Cómo…”

 

Un pesado silencio lleno el campamento mientras la voz de Titania se desviaba. La información no es mala, pero sus circunstancias son las una que dudaba de la victoria. Nadie puede entender el desarrollo.

Hadrias se dio cuenta de lo que pasó y se vuelve hacia Titania.

 

Hadrias: “¿Su Alteza?”

Titania: “... No, nosotros vinimos aquí desde el Imperio de Nelfila. Esa es la dirección opuesta a donde los Demonios fueron vistos. Además, ¿crees que eso sería posible con un pequeño grupo como este? “

Hadrias: “... Esa fue una pregunta tonta.”

 

Hadrias negó su propia pregunta idiota. Pensó que Reiji y su grupo aniquilaron a los Demonios. Como humano de este mundo, él cree en la existencia del héroe, la esperanza de la humanidad. Si se trata de los héroes, entonces nada es imposible. Eso es algo que no debe permitirse creer.

Mientras Hadrias se pierde en sus pensamientos, Titania dijo:

 

Titania: “Duque Hadrias, debemos investigar”.

Hadrias: “... Tienes razón, vamos.”