Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 37: La determinación de cada uno.




Manual




Un caballo galopaba sobre el suelo enlodado. El barro es pateado por sus pezuñas mientras avanza hacia adelante y las gotas que salpica brillan a pesar del cielo gris.

 

-Suimei y Lefille llegaron a la capital imperial Filas-Feria hace unos días.

 

Reiji, al enterarse de la crisis de Suimei gracias a Gregory, tomo un caballo, dejando a Mizuki y Titania para perseguirlo. Cruzaron la frontera de Nelfila y Aster y avanzaron al este de la ciudad de Klant, donde el camino da paso a un vasto bosque de árboles de hoja perenne. Titania tomo las riendas de su caballo mientras galopo hasta alcanzar a Reiji y expreso su alivio.

 

Titania: “Tuvimos suerte y pudimos tomar prestado unos caballos por el camino. Si no fuera por eso, nunca habríamos podido alcanzarte, Reiji-sama.”

 

Reiji salió corriendo solo para salvar a su amigo, Suimei Yakagi, al enterarse de que estaba en peligro. Como resultado, Titania y el resto del grupo fueron a perseguirlos. Gracias a la buena fortuna, fueron capaces de adquirir caballos en su camino de regreso a Aster y alcanzaron a Reiji mientras estaba descansando.

 

Reiji se disculpó con ella.

 

Reiji: “Gracias ... Pero Tia, ¿está eso realmente bien? Estoy aquí siguiendo mis propios caprichos...”

Titania: “Está bien, esto no tiene nada que ver con Reiji-sama. A como son las cosas, no tengo otra opción más que ir contigo.”

Reiji: “Lo siento, ahora ...”

 

Ahora mismo, esta es la responsabilidad de Reiji. Ir por su cuenta no está mal, pero traerá dificultades a sus compañeros. Está creando deudas que nunca podrá pagar.

Titania, sin embargo, disipo esas dudas con un movimiento de su cabeza y una sonrisa inquebrantable.

 

Titania: “Te equivocas. Reiji-sama, ahora mismo, estás equivocado. En primer lugar, fue un aristócrata de mi país quién le tendió la trampa a Suimei. Además, mis compatriotas y yo fuimos también los que te convocaron a ti ya tus amigos a este mundo. Como resultado, yo, la princesa de Aster, tengo el deber de ayudarte. Por lo tanto, Reiji-sama no tiene ninguna razón para sentirse endeudado conmigo.”

Reiji: “... Gracias, de verdad, gracias.”

Titania: “No te preocupes por mí. Más importante…”

 

Titania miro hacia atrás desde lo alto de su caballo. La otra chica al final de su vista llena de ansiedad. Sus acciones egoístas la arrastraron al peligro.

 

Reiji: “Mizuki...”

 

Mizuki todavía no puede montar a caballo por su cuenta y se aferra a la espalda del caballero, Luka. Ella los sigue para hacer frente al ejército de los Demonios a pesar de que todavía no acostumbra a combatir y se asusta durante la batalla.

Reiji se siente igual que Titania. A pesar de que los sentimientos honestos de Mizuki levantaron su ánimo, él dice:

 

Reiji: “¡Mizuki, no te presiones! Retírate en el momento si crees que no puedes luchar.”

Mizuki: “Pero ...”

 

Mizuki dice estar bien. Sabiendo que su amigo está en peligro, nunca se perdonará si escapara sin hacer algo. El mismo sentido de responsabilidad que atasca a Reiji y Titania también la ata.

 

Reiji: “Mizuki, no te presiones. Esto no es sólo acerca de Suimei. Si algo te sucede, yo...”

 

Reiji nunca podría perdonarse si algo le sucede a Mizuki. Por eso quiere que regrese.

 

Mizuki: “Reiji-kun...”

Reiji: “Si vemos que es demasiado peligroso, ve a algún lugar seguro con Luka-san, ¿de acuerdo?”

Mizuki: “... Bien, lo entiendo. ¿Pero qué hay de ti? ¡Tampoco puedes hacer nada demasiado peligroso!”

Reiji: “¡No te preocupes, te lo prometo!”

 

Reiji mintió al responder a la preocupación en la cara de Mizuk para aliviar sus sentimientos. Sin duda está mintiendo. La razón es obvia. Esa promesa no es algo que pueda mantenerse. No tiene ninguna duda de lo que ha hecho.

 

Titania hizo una pregunta después de que Reiji y Mizuki terminaron de hablar.

 

Titania: “Reiji-sama, ¿cuáles son tus planes?”

Reiji: “Bueno, quiero ir al lugar donde se reúnen los Demonios. Sé que no tenemos tiempo para buscar, pero todavía no sabemos dónde está Suimei. Una vez que confirmemos el tamaño del ejército de Demonios, quiero buscar lugares donde la gente pueda esconderse.”

 

Su objetivo principal es rescatar a Suimei. Luchar contra los Demonios no tiene sentido. El mejor plan de acción es aquel que se ajusta a su meta.

Las probabilidades de encontrar Suimei sano y salvo junto con la caravana son increíblemente bajas. Independientemente,

 

Titania. “Fufufu, contra lo Demonios, ¿no deberíamos pasar ala fuerza a través del frente?”

Reiji: “¡Ese es tu plan!? ¡Incluso yo me doy cuenta de que eso es extremadamente imprudente! “

Mizuki: “Yo tampoco estoy de acuerdo .... Realmente estoy empezando a preocuparme.”

Reiji: “Tia, ¿cambiaste un interruptor? Eres mucho más astuta que esto ... ¿qué pasó?

Titania: “Eso es lo que creo que debemos hacer. Teniendo en cuenta la situación, ese es nuestro mejor plan de acción.”

 

Reiji le pregunto a Titania que explique sus palabras.

 

Reiji: “.... Hey, Tia, si dije adelante, ¿A qué te refieres?”

Titania: “¡En ese momento, tenemos que golpear juntos!”

Reiji: “¿Juntos?”

Titania: “Reiji-sama, te lo dije cuando salimos. Es mi obligación acompañarte. El momento en que tu caigas también será el momento en que yo caiga. “

Reiji: “......”

 

Reiji miro hacia el frente para ver lo qué hay por delante. Todo ante sus ojos parece difícil, pero ahora puede ir más allá. Las palabras de Titania le dieron fuerza. Eran simples, pero llenas de resolución. Su voz es una firme seguridad para seguir avanzando. Después de todo, esas palabras vinieron de Titania, no de alguna chica cualquiera. Sabía muy bien que todos podrían morir si decidiera hacer esto. Ahora que ella está a su lado, él necesita tener la misma resolución que ella.

 

Titania: “¿Hay algo mal?”

Reiji: “No, pero Tia, eres increíble. No creo que vaya a estar a la altura.”

Titania: “...?”

 

Ella no entendió el significado de sus palabras. Salieron de la nada sin ningún contexto. Ella inclino la cabeza encima de su caballo en confusión.

 

Titania, como la princesa de un país entero, lleva una resolución más fuerte que la de Reiji. No, mas allá de su determinación, cualquier cosa que él muestre será comparable a un cachorro pidiendo afecto. Mirarla despierta un profundo sentimiento de inferioridad. En este momento, sin embargo, no es el momento para tales pensamientos. Reiji reorganizo sus pensamientos y pregunto:

 

Reiji: “Tia, basado en nuestro plan, ¿dónde crees que es el mejor lugar para ir?”

Titania: “Si, de aquí primero deberíamos ir al norte. El bosque al este de Klant es menos denso en el Norte que en el Sur. También es más pequeño, por lo que es el mejor lugar para explorar la situación.”

Reiji: “Entiendo. Vamos.”