Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 53: Todos los días son el día del gato.




Manual




 

Traducción ingles español por Kmelo0821.

 

 

Otra víctima apareció sin que el culpable este cerca de ser atrapado.

 

Durante los últimos días, Suimei ha estado caminando alrededor de la Capital Imperial buscando gatos callejeros para memorizar su diseño. A pesar de que su grupo, el héroe, y toda la policía militar están buscando al culpable, nada ha aparecido. El culpable puede estar reduciendo sus ataques debido a tener tantas personas en persecución. Debido a eso, Suimei está reclutando de nuevo ayuda de las calles traseras, alrededor de los arbustos, y lotes vacíos.

 

En la actualidad, Suimei sale de un callejón llevando un par de gatos en sus brazos.

 

Suimei: “Hey, deja de roer mi dedo. No es tan sabroso.”

 

¿Le gustaría tanto ser una mascota? Suimei está preocupado por el juego de un gato mordiendo el dedo índice de su mano derecha. Los gatos tienen el hábito de morder la presa que planean atacar o los despojos de su caza, pero éste está relajado. Puede que solo quiera ser una mascota más.

Una persona familiar aparece ante él mientras acaricia al gato.

 

“Suimei Yakagi...”

Suimei: “--Oh, ¿la chica del ojo parcheado y colas gemelas? Ha sido un tiempo.”

 

La única persona con esas características es Liliana Zandark.

 

Liliana: “Colas gemelas... ¿Qué tipo de nombre incomprensible es ese?”

Suimei: “No, no es nada. Aun así, encontrarte aquí es bastante inesperado. ¿Estás aquí por un dulce?”

 

Liliana no está de humor para las bromas de Suimei. Ella corto sus palabras con su habitual tono agudo.

 

Liliana: “Incorrecto.”

Suimei: “¿No quieres dulces?”

Liliana: “No estoy interesada en eso.”

 

La atmósfera habitual que Liliana lleva cambio a un aura seria. La intensidad con la que mira fijamente el pecho de Suimei se deshace de su compostura. Sin embargo, las únicas cosas allí son los dos gatos.

 

Suimei: “Entonces, ¿qué pasa?”

Liliana: “S- Señor gato... Dámelo, a mí.”

Suimei: “¿Huh?”

 

Liliana exigió que le den el gato mientras avanza con ambos brazos extendidos y abiertos.

 

--★--

 

Suimei, habiéndole sido solicitado un gato por Liliana, se sentó en un banco junto a una fuente.

 

Liliana: “Nyan, nyan, nyan, nyan.”

 

Liliana no le presta atención mientras imita los maullidos de un gato. Ambas patas delanteras del gato están en sus manos mientras ella se balancea de lado a lado. Perdida en su felicidad, ella parece estar recitando una famosa rima infantil. La sonrisa que brilla en su rostro es una que Suimei nunca había visto antes. “Nyan, nyan, gyuu ~” Ella abraza al gato al final de su rima.

Ella realmente debe amar a los gatos. Bueno, los gatos son adorables.

 

Suimei: “Parece que te estás divirtiendo.”

 

Liliana parece haberse olvidado por completo de él.

 

Liliana: “--!? ¿P- Por cuánto tiempo te quedarás ahí, ¡Suimei Yakagi!”

Suimei: “¿Hasta qué me devuelvas el gato?”

 

La expresión de Liliana se puso rígida mientras pregunta,

 

Liliana: “¿Regresar? ¿Este chico, a ti?”

Suimei: “Sí.”

 

Ella lo miro fijamente con ojos fríos mientras.

 

Liliana “Creo que este chico vive en la calle, no es tuyo. ¿Por qué estás secuestrando al señor gato? Responde cuidadosamente, o podrías recibir la sentencia de muerte de la corte militar.”

 

¿Secuestrar? Por no mencionar que ella lo amenazo con una sentencia de muerte sin llevar a cabo una investigación apropiada. Qué cosa peligrosa para decir. El gato dijo, “Nyan” y fue con Suimei.

 

Suimei: “Porque, yo quería acariciar a los gatos.”

Liliana: “Mu... ¿De Verdad? En ese caso, supongo que está bien.”

 

¿Eso funciona? Tal vez tengan problemas para entenderse el uno al otro porque Liliana sigue jugando con el gato en un aturdimiento dichoso.

 

Suimei: “Realmente te gustan los gatos.”

Liliana: “No solo al señor gato, también me gusta el señor perro. Todos los animales son buenos chicos.”

 

Después de un tiempo, mientras todavía miraba al gato, ella lanza una pregunta a Suimei.

 

Liliana: “He oído que estás compitiendo contra el héroe en la captura de la persona responsable de los comas?”

Suimei: “Sí, estás bien informada.”

 

Liliana, sin adoptar una actitud orgullosa, respondió.

 

Liliana: “Porque la información, naturalmente, llega a mis oídos.”

 

Eso debe ser porque ella es parte del departamento de inteligencia militar.

 

Liliana: “¿Por qué tienes la necesidad de competir contra el héroe?”

Suimei: “Eso es porque dos de mis compañeros están en la línea.”

 

Suimei explico sus circunstancias.

 

Liliana: “Si esas son las palabras de la Diosa, ¿entonces no está bien dejarlas al cuidado del héroe? Él no es alguien que se meterá en problemas y serás capaz de tener una vida cómoda. En cuanto a los oráculos de la Diosa, éstos no son raros.”

Suimei: “Qué declaración tan insensible.”

Liliana: “Puede ser insensible, pero también, es lógico.”

Suimei: “Lógico, ¿huh?”

 

Liliana le dio a Suimei una irritada mirada a su aparente disgusto.

 

Liliana: “Eso es correcto.”

 

Luego se miró hacia los vendajes envueltos alrededor de su mano izquierda.

 

Liliana: “Me gustaría escuchar, qué le pasó a tu mano”

Suimei: “¿Quieres saber sobre esto? Es lo que el culpable está haciendo.”

Liliana: “... ¿Qué tan malo es?”

Suimei: “En realidad, no es tan malo. Sanará pronto.”

Liliana: “¿Sanar...? ¿¡Se curará!?”

 

Suimei inclina la cabeza mientras respondía,

 

Suimei: “¿Hm? ¿Es eso sorprendente?”

 

Liliana se dio la vuelta y le dijo,

 

Liliana: “N- no, oí del coronel que era muy severo. Es por eso...”

Suimei: “¿Eso es todo? Bueno, no voy a cambiar mi manera de pesar al respecto.”

Liliana: “No cambiarás tu forma de pensar... ¿Entiendes lo que estás diciendo? El culpable es una persona peligrosa que ha atacado a mucha gente. Deberías parar por tu propio bien.”

Suimei: “¿Que sucede? Me has estado molestando por un rato. ¿Podrías estar preocupada por mí?”

Liliana: “--En absoluto”

 

Ella respondió en un instante.

 

Suimei: “Dije algo similar hace poco, pero no habría aceptado este encuentro si tuviera la intención de perder.”

Liliana: “¿Por qué? ¿Por qué te vas tan lejos? Él está tratando de salvar al mundo--”

 

¿Ella está diciendo que rendirse es algo normal? ¿Que unos pocos deben ser sacrificados por el bien de muchos? La inminente crisis de la humanidad podría alentar a otros a llegar a tales conclusiones sin un segundo pensamiento,

 

Suimei: “Antes de eso,”

Liliana: “¿Qué?”

Suimei: “Deja que ese chico se vaya, ya.”

 

Suimei señala al gato sostenido entre los brazos de Liliana. En algún momento empezó a agitar su cola de izquierda a derecha.

 

Suimei: “Los gatos agitan sus colas de esa forma cuando están insatisfechos. Ser sostenidos de esa manera podría producirles calor.”

 

Liliana hizo una voz lamentable mientras dice, “... ¿Eso es incómodo?” Ella libero al gato que a su vez mira fijamente a Liliana con curiosidad mientras inclina la cabeza. No parece odiarla. El brillo volvió a sus ojos mientras miraba fijamente al gato.

 

Lilian: “Mi pregunta.”

Suimei: “Sí, ¿por qué estoy en contra de la Diosa y el héroe?”

 

Suimei suspira ante el asentimiento de Liliana y dice,

 

Suimei: “¿No hay alguien a quien quieras proteger?”

Liliana: “¿Alguien a quien quiera proteger?”

Suimei: “Exactamente, eso es lo que es para mí ahora mismo.”

Liliana: “Estoy teniendo problemas entendiendo lo que quieres decir. Sin embargo, no hay necesidad de hacer algo tan irrazonable...”

Suimei: “¿Te está dando problemas? Entonces... ¿qué tal usar a tú familia como un ejemplo?”

Liliana: “--”

 

Suimei siente como si estuviera escuchando algo que no puede ser expresado en voz alta.

 

Suimei: “¿Qué sucede?”

 

El tono de Liliana se vuelve frío mientras respondía.

 

Liliana: “No tengo familia.”

 

¿Ha tocado un tema sensible? Suimei creía que el soldado con el cabello peinado hacia atrás que se encontró tres veces es su padre, por lo que no está seguro de lo que desató su ira.

 

Suimei: “¿No es aquella persona tu padre?”

Liliana: “El coronel, antes de ser mi padre, es mi oficial al mando.”

 

¿Qué quiere decir? ¿La mayoría de las familias en situaciones similares colocan el papel de padre primero en tiempos de paz?

La cabeza de Liliana cayo hacia abajo antes de que Suimei pueda expresar su pregunta.

 

Liliana: “El coronel no es mi verdadero padre. Mis padres, me abandonaron.”

Suimei: “...Así que así es como es, lo siento. ¿He tocado un tema sensible?”

Liliana: “No realmente.”

 

Suimei dice una vez más, “lo siento” antes de volver a la pregunta de ella.

 

Suimei: “Bueno, no nos conocemos desde hace mucho tiempo, pero siguen siendo importantes para mí.”

Liliana: “¿Por lo qué harás lo imposible? Qué estúpido, morirás prematuramente.”

Suimei: “Que horrible cosa para decir.”

Liliana: “Pero, yo también...”

Suimei: “Hm?”

Liliana: “No, no es nada.”

 

Suimei iba a continuar, “¿En serio?” pero al ver a Liliana sacudir la cabeza, dejo caer la pregunta. Un vistazo de su ojo revela que la luz se desvaneció de él hace algún tiempo. Está distraídamente jugando con la pata del gato.

Después de verla por un momento, busca a su alrededor un carro que vende postres congelados. Él va a él y regreso con dos porciones.

 

Suimei: “Aquí, gracias por lo de antes.”

 

Liliana mira fijamente el postre congelado con su ojo soñoliento al notar que le está siendo ofrecido.

 

Liliana: “Ya he dicho que no quiero nada.”

Suimei: “Está bien. No es como si estuvieras perdiendo algo, así que solo tómalo.”

Liliana: “No lo necesito.”

Suimei: “Bueno, ya lo compré...”

 

La cabeza de Liliana cae y después de un momento, dice en un tono melancólico,

 

Liliana: “¿Por qué eres tan amable conmigo?”

Suimei: “¿Por qué...?”

Liliana: “Todo estaría bien si fueras insensible hacia mí como todos los demás, si me tratas con disgusto.”

 

La oscuridad, sus ojos, sin reflejo de luz en ellos, tal vez incluso todo a su alrededor es oscuro. Abandonada, tratada con disgusto; esas palabras le recuerdan sus circunstancias.

Ella continúo,

 

Liliana: “¿No soy espeluznante? Aunque soy pequeña, puedo manejar magia para herir a cualquiera que esté en mi contra.”

Suimei: “¿Todos son así? ¿Cómo el otro día?”

Liliana: “Dentro del Imperio, soy algo para ser temido. Estoy escondida dentro de la sombra del departamento de inteligencia que me creó, una mancha oscura en contra de la luz.”

Suimei: “¿Por eso dijiste que no hay nadie más como yo?”

 

El deformado sentido del propósito de Liliana la impulso a continuar.

 

Liliana: “Eso es correcto. No hay nadie más como tú, excepto el coronel...”

 

Hablar la ayudo a recuperar su compostura. Sus hombros cayeron mientras su espíritu cae y ella se volvió silenciosa.

 

Suimei: “Él no dice mucho, pero es una buena persona.”

 

Suimei expreso su impresión sobre Rouge. Mientras lo hace, saco un poco de carne seca de su bolsillo y se la ofrece al gato.

 

Suimei: “Aun así, ¿no es doloroso?”

Liliana: “Es mi trabajo. No puedo abandonarlo sólo porque, es desagradable.”

Suimei: “Entonces, ¿te has resignado a tu situación actual?”

Liliana: “Yo soy el peón del coronel. Perderé mi propósito si rechazo mi posición.”

 

Una niña de aproximadamente 12 o 13 años no debería haber decidido ya su propio futuro.

 

Liliana: “Sólo estamos hablando sobre mí.”

Suimei: “¿Tienes curiosidad sobre mí?”

Liliana: “... ¿Por qué viniste al Imperio?”

Suimei: “Tengo que ocuparme de un problema menor.”

Liliana: “¿Dónde aprendiste esa magia extraña?”

Suimei: “De mi padre.”

Liliana: “¿Cómo encontraste al criminal?”

Suimei: “Estaba mirando a mi alrededor y tuve suerte.”

Liliana: “…...”

Suimei: “¿Qué? ¿Es esto un interrogatorio? ¿El coronel-san te pidió que me investigaras?”

Liliana: “Él lo hizo.”

 

La respuesta casual de Liliana hace que Suimei se pregunte si no hay ningún problema en admitir ese hecho.

 

En ese momento…

 

 “--Qué sorpresa verte aquí, Suimei Yakagi.”

 

Suimei se vuelve hacia la voz que dejo salir ese lado y encuentro al héroe Elliot.

 

Liliana: “Ah, ¿héroe-sama?”

 

¿Podría estar dando un paseo, o esto es parte de su búsqueda? De cualquier manera, es un encuentro al azar.

 

Elliot: “¿En medio de un descanso? Seguro que lo tomas con calma. O, ¿podría ser que te has topado con un callejón sin salida?”

Suimei “¿Qué hay sobre ti? ¿Deberías realmente estar perdiendo el tiempo aqui? He oído que no has hecho ningún progreso.”

Elliot: “¿No te estás dejando llevar? Tuviste suerte y encontraste al culpable una vez. Y ahora mismo, sólo estás jugando con animales.”

 

Aunque Suimei y Elliot están teniendo un intercambio acalorado, no se convierte en una situación peligrosa. Elliot sólo se acercó con la intención de saludar. Ese hecho permite que tanto Suimei como Liliana permanezcan tranquilos a pesar de cómo comenzó la conversación.

 

Suimei: “¿Tu sacerdotisa no está contigo hoy?”

Elliot: “Crista y yo no siempre estamos juntos. Ella hace lo que le quiere. Además,”

 

Elliot miro a Liliana.

 

Elliot: “¿No estás pasando el rato con una chica diferente?”

Suimei: “¿Eres malo con las chicas?”

Elliot: “Supongo que les respondo mejor a ellas que a los hombres.”

 

Suimei se encoge de hombros ante la broma de Elliot con un bufido mientras dice,

 

Suimei: “No puedo discutir eso.”

 

Elliot una vez más se volvió hacia Liliana.

 

Elliot: “¿Ella es?”

Suimei: “Un soldado del Imperio, no uno de mis compañeros. Actualmente me está interrogando sobre por el secuestro de un gato.”

Elliot: “No hay duda de que te han atrapado con las manos en la masa. Definitivamente irás a prisión.”

 

Suimei saco la lengua mientras respondía.

 

Suimei: “Lo que sea.”

 

Elliot le dio a Suimei una mirada lateral antes de sonreír a Liliana. Ella ignoro al héroe y produce un muro de intención asesina y poder mágico. A pesar de que Elliot fue sorprendido por la acción, su compostura no se desmorona.

 

Elliot: “¿No le agrado?"

Suimei: “¿Quién sabe? Ella siempre es así, así que realmente no puedo decirlo.”

 

La respuesta de Suimei es honesta, ya que no puede captar las intenciones de Liliana.

Elliot, notando que Liliana está siendo consciente de los gatos, dice,

 

Elliot: “Oye”

Suimei: “¿Qué?”

 

Elliot responde a la actitud contundente de Suimei con un tono serio.

 

Elliot: “Déjame preguntar una vez más. ¿Por qué te opones a las palabras de la diosa Arashura? Incluso si su oráculo está más allá de la comprensión, ¿no es ella todavía la Diosa de tu mundo?”

Suimei: “Yo podría preguntarte si a alguien que viene de otro mundo, lo contrario. ¿Por qué aceptas ciegamente las palabras del dios de este mundo?”

 

Elliot mira hacia el cielo despejado mientras respondía.

 

Elliot: “No las acepto ciegamente. Las acepto porque creo que eso es lo que debo hacer.”

 

Suimei fue golpeado por un sentido de familiaridad con esas palabras -- ¿Podría Reiji ser lo mismo?

 

Su amigo Reiji también fue motivado por un sentido irracional de responsabilidad hacia un mundo que no tenía nada que ver con él. También era obstinado en justificar sus acciones alegando que eran en nombre de la gente de este mundo. Parece ser una característica común.

 

Elliot: “¿No es la diosa Arashura el dios que creó este mundo? He oído que ella es un ser omnisciente que protege a su pueblo de la maldad. Piénsalo, ¿podrían las palabras de tan noble existencia realmente ser absurdas?”

Suimei: “Una existencia noble, ¿eh?”

 

Suimei repitió las palabras con una risa a través de su nariz como si acabara de escuchar una broma terrible.

Elliot, que estaba anticipando una respuesta seria, fue vencido por la furia.

 

Elliot: “¿Qué es tan gracioso?”

Suimei: “¿Qué es gracioso? Todo. ¿Omnisciente? ¿Noble? ¿Estás diciendo seriamente que algún dios está actuando con una bondad innata hacia la humanidad? ¿Realmente crees que esas cosas son nobles? Ellos te van a usar para su propio beneficio y reducirán despiadadamente aquellos que consideren inútiles. No deberías ser tragado por tales ilusiones mezquinas.”

Elliot: “¿Ilusiones? No parece que tengas alguna base para tú opinión.”

Suimei: “...Eso podría ser cierto, pero, ¿puedes refutarlo?”

 

Elliot es incapaz de responder a las palabras de Suimei.

 

Suimei: “Así es como es. ¿Hay realmente personas que hayan dejado que una existencia desconocida elija su camino por ellos?”

Suimei: “Tienes razón. Voy a admitir que tienes un punto allí.”

 

El rostro de Suimei se torció de confusión ante el acuerdo de Elliot.

 

Elliot: “¿Qué?”

Suimei: “...No, sólo estoy sorprendido. A juzgar por la última vez, al menospreciar a tu dios, pensé que me harías ser un enemigo de la humanidad como lo hizo tu compañera.”

 

Elliot adoptó una actitud de indiferencia y agito la mano mientras respondía.

 

Elliot: “No discrimino a otros basado en sus creencias. En mi mundo, no nos limitábamos a un solo dios, después de todo.”

Suimei: “¿De Verdad? Entonces sería genial si pudieras implementar esa mentalidad en la situación actual.”

Elliot: “Esto y aquello son dos cuestiones diferentes. Si es por el bien de salvar a la gente de este mundo, llevaré a esa chica con nosotros incluso si no puedo entender la razón de ello.”

Suimei: “¿Todavía estás diciendo eso?”

Elliot: “Todo en este mundo está conectado por los engranajes del destino. Nada de lo que sucede es por casualidad.”

Suimei: “Si eso es cierto, eso hace que nuestro encuentro sea bastante extraño si piensas en ello.”

Elliot: “Creo que sólo deberías retirarte.”

Suimei: “Eso es simplemente estúpido.”

 

Esas palabras convencieron a Elliot de renunciar a tratar de persuadir a Suimei. Entonces, aunque la conversación debería haber terminado, él aplaudió.

 

Elliot: “Perdón por molestarte, pero me alegro de que seas alguien con quien se pueda hablar. Sin embargo--”

 

Se detuvo para dejar que la implicación de sus palabras penetre,

 

Elliot: “No me agradas.”

Suimei: “Qué coincidencia, no puedo llevarme bien contigo tampoco.”

 

Elliot camina más allá de Suimei para continuar en la dirección opuesta a él.

 

¿Vino a comprobar si nos podíamos comunicar entre nosotros? Entonces, ¿lo ha confirmado? ¿O sólo está perdiendo el tiempo? Mientras Suimei está tratando de determinar la intención de Elliot, el guante de Liliana quedo atrapado en una de las garras del gato. Ella trato de tirar de el para liberarlo, pero termina enrollándose hacia abajo y exponiendo su brazo.

 

“--!?”

 

Liliana instantáneamente volvió a cubrir su brazo.

Aparentemente, Elliot no vio lo que estaba oculto debajo mientras.

 

Elliot: “¿Está algo mal? ¿Estás bien?”

 

Liliana no respondió. Ella mira hacia Suimei en un alboroto y huyo diciendo,

 

Liliana: “¡Disculpen!”

 

Suimei miro fijamente la espalda de Liliana incapaz de decir nada mientras huye. La mano oculta debajo de su guante parecía demonizada. Era negra como de alquitrán y estaba cubierta de una textura dura y coriácea (aspecto y tacto semejantes a los del cuero).

 

--★--

 

Suimei, al regresar a casa, interrumpió a Felmenia y Lefille de su lección de magia para mencionar su descubrimiento. Sus pies chocaron contra el suelo mientras corrían hacia él. Felmenia todavía lleva sus gafas mientras dice,

 

Felmenia: “--Suimei-dono, ¿realmente descubriste quién es el criminal?”

 

Gatos cansados aferrándose a Lefille se balancean alrededor mientras ella dice,

 

Lefille: “¿Es eso realmente cierto, Suimei-kun?”

 

Suimei asintió a pesar de sus sentimientos encontrados,

 

Suimei: “...Sí.”

 

Lefille: “¿Qué sucede Suimei-kun? ¿No debería ser algo bueno para el país y para nosotros el encontrar al culpable?”

Suimei: “Eso es verdad, es solo...”

 

Suimei suspiro mientras hace una expresión de problemas.

Felmenia frunce el ceño en confusión.

 

Felmenia: “¿Qué pasó?”

Suimei: “¿Recuerdas cómo mencioné que me encontré con Liliana? Estaba en medio de la búsqueda de gatos cuando...”

 

Suimei dio a Felmenia y Lefille un bosquejo de lo que sucedió. Él les dijo todo hasta su coyuntura.

 

Mientras escuchan con enfoque y concentración, él contempla su siguiente movimiento. ¿En qué creo? ¿Qué debería hacer? Se preguntó a sí mismo en lo que respecta a las personas que ahora están cerca de él, a su vida en este nuevo mundo, a los acontecimientos que ocurren en el nuevo mundo, a cómo va a superar su competencia contra el héroe. No, esto no es algo en lo que deba pensar. Lo que necesita hacer no es diferente de lo que siempre ha hecho.

 

Suimei endurece su resolución. Las palabras que su difunto padre le dejó resonaron en sus oídos.

 

--Salva a la chica que no puede ser salvada.