Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 48: La explicación de Felmenia-san.




Manual




 

Gracias a Kmelo0821 por la traducción ingles español.

 


Suimei, ahora sabiendo que Felmenia vino a Filas Filia para verlo, se sentó de nuevo y sorbió su jugo de uva. Él pregunto:

 

Suimei: “Entonces, ¿cómo supiste dónde buscarme?”

Felmenia: “Eso fue un asunto simple. Sabía desde el principio que te dirigías al Imperio.”

Suimei: “Ya veo.”

 

¿Fui seguido? Suimei recuerda haber mencionado tanto a Almadias como a Felmenia sus planes antes de salir el castillo. En ese momento la expresión de Felmenia se volvió sombría.

 

Felmenia: “...Suimei-dono, seré directa contigo. ¿Usaste tu fuerza para aniquilar a un gran ejército de demonios durante tu viaje a Filas Filia? ¿O estoy equivocada?”

Suimei: “Sí, ese fui yo.”

 

El temor se filtró a través de la voz y la expresión de Felmenia, cuando hablo:

 

Felmenia: “Entonces, Suimei-dono, ¿tú eres quien diezmó a las fuerzas de los demonios?”

 

Suimei no puede aceptar su repentina reverencia. Ha pasado mucho tiempo desde que tuvo que lidiar con un desarrollo tan absurdo.

 

Suimei: “Bueno, solo ayudé.”

 

Felmenia frunce el ceño ante las palabras de Suimei.

 

Felmenia: “No entiendo tu disgusto. ¿No eres el único capaz de tal hazaña? Después de todo, en ese momento, el general demonio...”

 

Las palabras de Felmenia llegaron a Suimei.

 

Suimei: “... ¿Te encontraste con Rajas?”

Felmenia: “Sí, cuando me encontré con el héroe-dono; Estaba ocupado con un enorme demonio en una llanura abierta. Aproveché la ocasión para preguntarle si el responsable era un hombre vestido de negro que se hacía llamar Hechicero... Um, Suimei-dono, ¿Cómo lo hiciste?”

 

Suimei comenzó a frotarse la frente para detener su venidero dolor de cabeza. No hace falta decir que falló.

 

Suimei: “No hice nada... Lo siento, ahora mismo hay muchas cosas que quiero saber. ¿Está bien si te pregunto primero?”

Felmenia: “Por supuesto.”

Suimei: “Primero, ¿Reiji vio ese campo de batalla?”

Felmenia: “Sí, recibió la noticia de que un enorme ejército de demonios se había reunido cerca de la frontera del Imperio y se precipitó allí para salvarte.”

Suimei: “¿Huh? ¿Él sabía que yo estaba allí? Bueno... Supongo que es cierto. He oído historias sobre cómo él dio el golpe final a Rajas. ¿Entonces, eso era cierto?”

Felmenia: “Mi perspectiva sobre el asunto es un poco diferente, pero me temo que eso se ha convertido en el consenso general.”

 

Suimei miro arriba hacia el cielo con un “Ah ha-” Se dio cuenta de que hay algo raro, pero decidió resolverlo para más tarde. En cambio, regreso a mirar hacia Felmenia mientras ponía una expresión cansada.

 

Suimei: “¿Rajas dijo mi nombre?”

Felmenia: “¿Tu nombre?... No, sólo habló de un hombre vestido de negro.”

Suimei: “Ya veo...”

 

Sui identidad como mago todavía no se ha filtrado al equipo de Reiji. Un fuerte suspiro escapo de Suimei con su última pregunta contestada. Luego señala al camarero y le pidió otro vaso de jugo de uva. Un gemido se le escapo cuando comienza a sorber su bebida.

 

Suimei: “...no acabe con Rajas.”

Felmenia: “¿Ese es tu arrepentimiento?”

Suimei: “¿Sí? Quiero decir, no pude terminarlo por mi cuenta.”

 

Un fuerte sentimiento de asombro escapo de Felmenia ante esas palabras.

 

Felmenia: “Si alguien nos hubiera dicho entonces que un sólo hombre era el responsable de

esa devastación, todos habríamos caído de rodillas. En cuanto a la magia del relámpago que escapó del general demonio, Rajas, ¿fue eso lo que hiciste?”

 

Ante el asentimiento de Suimei, Felmenia narro el evento.

 

Felmenia: “El relámpago ya estaba desbordando del cuerpo de Rajas antes de que nos encontráramos. Estaba luchando para contener el hechizo dentro de sí todo el tiempo que peleamos. Entonces, cuando el héroe-dono dio el golpe final, el relámpago sobrepasó el límite de Rajas y estalló de su cuerpo con un rugido atronador. No quedó nada después. En conclusión, ¿no significa eso que el general demonio habría sido derribado incluso sin el héroe-dono?”

Suimei: “Supongo que eso es cierto... Pero todavía no pude derrotarlo con mi propio poder...”

Felmenia: “...Soy incapaz de entender tu desilusión. Derrotaste a un ejército de casi 10.000

demonios y luego heriste gravemente a un poderoso demonio.”

 

Suimei se sorprendió por el comentario de Felmenia. Hay algunas palabras en particular que se destacan para él.

 

Suimei: “......¿10.000?”

Felmenia: “Sí, se cree que es una estimación razonable considerando los restos investigados después de la batalla.”

Suimei: “.........”

Felmenia: “¿Suimei-dono?”

Suimei: “S- Sí, ellos... eran...”

 

Suimei escondió su malestar aclarándose la garganta, pero no puede hacer nada sobre el sudor rodando por su espalda. Sus pensamientos internos son un completo desastre. No sólo enfrentó a un ejército de 10.000, sino que lo derrotó. “De ninguna manera, ¿realmente hice algo temerario?” De nuevo, no lo lamenta. Incluso se es consciente de lo que estaba enfrentando, él lo haría de nuevo.

 

Suimei recupero su compostura al notar que Felmenia le daba una extraña mirada. Se disculpó por su comportamiento y…

 

Suimei: “......ellos estaban en mi camino, lo siento.”

 

Felmenia puso una expresión sombría.

 

Felmenia: “No, Suimei-dono, no puedo permitir que te disculpes... No considerando las circunstancias que rodean este problema.”

Suimei: “¿Circunstancias?”

Felmenia: “Así es. Un noble de mi país fue el responsable de ese asalto por parte de las fuerzas de los demonios.”

Suimei: “...Explícate.”

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Suimei: “--Wow. Ese tipo Hadrias hizo un gran trabajo haciéndome un señuelo...”

 

Suimei se enfadó al oír que tanto como él y el equipo de Reiji fueron manipulados y miro a

una silueta imaginaria de Hadrias. Felmenia inclino su cabeza mientras decía:

 

Felmenia: “Suimei-dono, tú eres nuestro huésped de otro mundo. En nombre de mi país, ofrezco mis más profundas disculpas por el daño que le ha causado el noble de mi nación.”

 

Suimei sacudió la cabeza ante la disculpa de Felmenia.

 

Suimei: “Detente, detente, esto no es culpa tuya así que levanta la cabeza.”

Felmenia: “Pero...”

Suimei: “Yo soy quien lo arruinó. Incluso involucre a un grupo de comerciantes sin relación...”

 

La culpa broto de Suimei ahora que sabe la verdad. Ya que él era el objetivo del ejército de demonios, él es responsable de la destrucción de la caravana de comerciante.

 

Felmenia: “Suimei-dono, tú no eres el culpable aquí. Ya que los demonios se apresuraron a movilizarse, ni tú ni los comerciantes hubieran sido atacados si no fuera por las acciones del duque Hadrias.”

Suimei: “Excepto que, si no fuera por mí, entonces Reiji y su equipo no habrían intentado una misión de rescate tan peligrosa. No puedo solo ignorar mi responsabilidad en esto.”

 

Suimei dejó caer su cabeza con un suspiro. Luego la levanto de nuevo con una expresión

decidida.

 

Suimei: “Cierto, ¿Dijiste que Hadrias lo arregló todo? Entonces, supongo que tendré que devolver el favor.”

Felmenia: “¿¡D- devolver el favor!?”

Suimei: “Sí, algún día. Aunque, probablemente no seré capaz de moverme libremente una vez que lo haga”

Felmenia: “¿Quieres decir, tomar represalias?”

Suimei: “No exactamente, aunque puede que cualquiera actuaría con esa intención. Pero para mí, ese tipo es demasiado peligroso como para ignorarlo. Manipuló a una persona convocada desde otro mundo sin consultar al rey. Él no se detendrá sólo porque he desaparecido.”

Felmenia: “¿No querrás decir que Mizuki-dono podría ser un blanco también?”

Suimei: “Y Reiji.”

 

Felmenia está conmocionada por la afirmación de Suimei, pero expresa su desacuerdo.

 

Felmenia: “Reiji-dono es el héroe convocado. Ni siquiera el Duque Hadrias se atrevería a manipularlo.”

Suimei: “Sí, si lo haría. Después de todo, por lo que acabas de decir, ese tipo es un bastardo astuto. Aunque, por alguna razón, no estoy tan perturbado. Reiji debe estar furioso... ah, es por eso. Eso fue parte de su plan. Quede demasiado engreído al ser un cebo cebo. Tal vez no tenga ni idea de cuál es el objetivo final de ese tipo, pero probablemente hará algo para lograrlo.”

Felmenia: “¿Manipulará al héroe-dono para proteger el reino?”

Suimei: “Eso no es imposible. Incluso podría dejar en paz a Reiji una vez que ya no lo necesite. De cualquier manera, mantener un ojo en lo que está planeando probablemente será lo mejor.”

 

Felmenia quedo aturdida por las preocupaciones de Suimei, pero eso paso pronto mientras arcaba las cejas.

Suimei reflexiono sobre la situación por un momento. La decisión de mantener un ojo sobre el noble, Hadrias, no es un error. Sin embargo, llevar a cabo esta tarea en este momento es difícil. No sólo Hadrias se opone al Señor Demonio, sino que también proporciona apoyo logístico a Reiji. No hay mérito en hacerlo enojar. Suimei gradualmente se mueve hacia otro pensamiento.

 

Suimei: “--Está bien. Por cierto, ¿estás familiarizada con la magia negra?”

 

Felmenia se inclinó hacia adelante ante la inesperada pregunta.

 

Felmenia: “¿Deseas ese tipo de conocimiento?”

Suimei: “Si quieres cooperar conmigo, hay un puente que necesitarás cruzar. Yo te compensaré también por esto. Si hay algo en lo que estés interesada, te mostraré lo básico.”

Felmenia: “¡L- lo dices en serio!”

 

Felmenia asintió con la cabeza repetidamente mientras tragaba saliva. Ella también es una verdadera seguidora de la magia. Ella es alguien quien saltará ante la oportunidad de ampliar sus horizontes. Un interés adquirido en el misterio lo hace aún más tentador.

 

Suimei: “Perfecto, pero antes de eso, necesito un favor.”

 

Felmenia parece haber terminado de considerar la solicitud.

 

Felmenia: “Suimei-dono, ¿quieres aprender esa magia, correcto?”

Suimei: “Esta eso, pero también quiero que le enseñes magia a mi acompañante.”

Felmenia: “¿Tu acompañante?”

Suimei: “Vámonos. Los presentaré el uno al otro en mi casa.”

 

Felmenia se levantó de su asiento con ese estímulo.