Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 45: Ayudando a una niña pequeña.




Manual




- No hay ninguna biblioteca.

 

La Capital Imperial, Fila Filas. Con el emperador que posee el mando absoluto sobre los militares, es vista como la capital militar tanto dentro como fuera del país. Alguien que sepa que ese ejército reside dentro de las murallas de la ciudad podría pensar que es un lugar rudo, pero en realidad es una ciudad de renombre para los eruditos, un centro de información y el hogar de una biblioteca de prestigio internacional. Algunos libros de la biblioteca incluso datan de la fundación de la nación. Es la ciudad perfecta para realizar investigaciones.

 

Eso fue lo que Suimei escuchó antes de salir, pero no importa a dónde vea, ese edificio no está allí. No, en este caso, decir que simplemente no puede encontrarlo es mejor.

 

Suimei: “Bueno….?”

 

El problema no es que Suimei no tenga sentido de orientación. Irrelevante al hecho de que se perdió unas cuantas veces en Camelia, el Castillo de Aster, la capital Fila Filas es un lugar difícil de navegar. La calle principal está bien, pero al entrar en un camino lateral, no importa cuánto tiempo se use buscando, no habrá nada más que casas. Intentar ir por una dirección aleatoria se deshizo de sus sentidos. De allí descubrió que dentro de este laberinto de ciudad, no puede volver sobre sus pasos.

 

Suimei se detuvo y examino su entorno. Ya está profundamente dentro del distrito rojo. ¿Dónde se metió? ¿En qué momento abandonó la zona residencial de ladrillos rojos? Nunca aprenderá los secretos sobre el héroe convocando a este ritmo. Él pasó por un montón de problemas para venir a Fila Filas porque es el mejor entorno para él para investigar la invocación héroe. Y ahora sucede esto. Mientras considera si debe resolver su problema con magia -

 

“Estas en el camino. Muévete a un lado por favor.”

 

Suimei reconoció la encantadora voz con esas pausas únicas. El tono intenta permanecer plano, pero la irritación se tejía dentro de las palabras. Se dio la vuelta y se encontró a una chica familiar, una muy joven. Reconoció sus dos colas rojizas, su elaborado parche y su excéntrico conjunto conocido como Lolita Gótica en su mundo. La mejor frase para describirla sería que ella es inolvidable.

 

No hay equivocación que la que está frente a Suimei es la joven que conoció en la puerta, Liliana Zandark. En este momento, sin embargo, no parece estar sola. A su lado, hay un par de hombres encapuchados vestidos con túnicas de color marrón. Por lo que puede ver, ninguno de ellos parece interesado en hablar.

 

Uno de los hombres con túnica se acercó a Liliana como si estuviera a punto de hablarle a un niño rebelde.

 

Hombre 1: “Estará bien si pasas lo que acabas de oír a tu padre.”

Liliana: “Imposible. No estoy en posición de influir en las políticas del coronel.”

Hombre 2: “Vamos a averiguar eso a partir de aquí. Nos gustaría que fueras una niña buena y cooperaras.”

Liliana: “¿Cuántas veces más debo decirlo, ‘no, gracias’?”

 

Liliana rechazo la solicitud educada del hombre, pero se negó a ceder. Ahí es cuando el otro hombre uso un tono agudo y vulgar.

 

Hombre 1: “¿Asi que te negarás si te lo preguntamos así?”

Liliana: “Correcto. Es por eso-”

Hombre 1: “Entonces no se puede evitar. Vamos a ver lo cooperativa que serás después de un poco de dolor.”

 

Uno de los hombres encapuchados invoco su poder mágico después de hablar como un matón de película. Al mismo tiempo, sostenía un bastón largo en su brazo.

Liliana, contra la violencia dirigida hacia ella, no se asustó ni se sorprendió. Ella en cambio estrecho sus ojos mientras preguntaba:

 

Liliana: “Yo soy uno de los 12 sabios, ¿Lo entiendes, verdad?”

Hombre 1: “¿Ah? ¿Te refieres al Arma Humana del Imperio? ¡No seas estúpida, mocosa! ¡Eso es obviamente una exageración!”

Hombre 2: “Este es el resultado natural por ignorar nuestra solicitud. Ve a llorar a tu padre después de esto.”

 

...Para Suimei, parece que el problema se está desentrañando ante él. A primera vista la escena es la de dos adultos sin valores acosando a una niña. La niña en cuestión, Liliana, sin embargo, es un oficial militar, por lo que la primera impresión podría no ser cierta.

 

Suimei: (Aun así, ella es realmente sólo una niña ...)

 

Darle la espalda a esta escena lo dejaría con un mal sabor de boca. Aun cuando no tiene ninguna obligación de ayudarla, tampoco tiene alguna razón para ignorarla. Él hablo en un tono apático cuando se acerca:

 

Suimei: “Sí, me doy cuenta de que estoy interrumpiendo.”

 

Los tres hablaron a Suimei al unísono, cada uno con una expresión facial diferente. Uno lo miro como si estuviera en el camino, el otro estaba confundido y el último con un sorprendido reconocimiento.

 

Hombre 2: “¿Qué quieres?”

Lilia: “Tu que estás…”

Suimei: “Sus pasatiempos deben ser bastante desagradables para intimidar a una niña de esta manera.”

Hombre 1: “¿Huh? Tú no tienes nada que ver con esto verdad.”

Suimei: “Así es. Solo estaba de paso.”

Hombre 1: “¿Entonces? ¿Cuál es el problema?”

Suimei: “Vi que algunos adultos están acosando a una niña.”

Hombre 2: “Puedes interpretar esto como quieres, pero ¿de verdad vas a decir algo después de ver estas túnicas?”

Suimei: “¿Hay algo especial en ellas?”

 

El hombre insinúo que él y su compañero son muy poderosos, pero Suimei, que es ignorante del sentido común de este mundo, no se preocupó. En cambio, ridiculizo su conducta arrogante y los hizo enfurecer en un instante.

 

Hombre 1: “T- tu campesino. Ni siquiera puedes apreciar el significado de esta bata que nos ha concedido el maestro del gremio...”

 

Durante la mitad del intercambio, Liliana expreso su preocupación,

 

Lilian: “¿Cuáles son, tus intenciones?”

Suimei: “Hmm? Estaba dando un paseo y me encontré con un incidente.”

Liliana: “¿Así que decidiste, involucrarte? No tienes razón para hacerlo.”

 

Liliana rechazo la ayuda de Suimei. El significado de sus palabras es que, como no tiene ninguna razón para estar allí, no debería involucrarse. Su actitud dice que no quiere que nadie se entrometa dentro de sus asuntos.

 

Hombre 2: “¿Un conocido tuyo?”

Liliana: “No, no...”

Suimei: “¡Sí! Nos conocimos hace poco.”

Liliana: “Ugh-! ¡Tu!”

 

Liliana se enojó cuando Suimei desvergonzadamente expuso su mentira y en secreto trono su lengua. Se quejó ante él en su mente ya que ella negó conocerlo para protegerlo, pero entonces tuvo que ir y estropearlo.

 

Hombre 1: “Ya veo. ¿Entonces ustedes dos están relaciones?”

Hombre 2: “En ese caso, te dejaremos experimentar un poco de dolor, también.”

 

Con esas palabras, los dos hombres aumentaron su poder mágico. El que tenía un discurso educado sostiene un bastón.

¿Quizás iba a blandir su varita? Suimei está desanimado al darse cuenta de que la Capital Imperial podría ser más peligrosa de lo que pensaba.

Liliana se vuelve de los dos hombres hacia Suimei con una expresión de shock.

 

Liliana: “… ¿Eres un idiota? Si hubieras fingido ignorancia te hubieran dejado tranquilo. Deberías haber dicho que no tienes nada que hacer conmigo. Realmente eres un idiota.”

Suimei: “Llamarme idiota es malo. Además, abandonar a una niña me ocasionaría pesadillas. ¿O estoy haciendo algo mal?”

Liliana: “Nuestra relación, ni siquiera existe. Eso fue imprudente. Esos dos son miembros de alto rango del Gremio de Magos del Imperio.”

Suimei: “Eres muy considerada.”

 

Suimei desatendió a las advertencias de Liliana.

 

Hombre 1: “¿Deberían ustedes realmente estar hablando el uno con el otro?”

 

El hombre vulgar los despreciaba mientras lanzaba un hechizo. Él puso su poder mágico que recolectó en su hechizo y acelera su terminación. Su canto finalizo al terminar de imbuir su elemento elegido con magia.

 

Hombre 2: “¡Flame, Red Blaze!”

 

Magia que se activa con sólo una palabra clave? Un pilar de llamas se levantó y tomo forma a medida que se movía en sincronización con su brazo. Las llamas se unieron para crear una espada de fuego que apunto hacia Liliana.

 

Ella esquivo por algunos centímetros. Plumas de llamas rebotaron hacia arriba cuando la espada de fuego se estrelló contra el suelo. Mientras seguía evadiendo sus ataques, las llamas escarlatas producen un color ardiente. La espada de fuego rozó la ropa de Liliana.

Los dos hombres se burlan de Liliana por no tomar represalias contra ellos.

 

Hombre 1: “Heh, resulta que solo sabes hablar, Arma Humana. ¿Defender es todo lo que puedes hacer? Ja, ja, ¿tus logros eran mentiras?”

Hombre 2: “Tu valentía en el campo de batalla no fue más que una alarde. El Coronel Rouge inventó la idea de que tú, una niña, tomó un papel activo en el campo de batalla sólo para elevar su propia posición.”

 

Un aura peligrosa centelleo en Liliana, pero ninguno de los dos se dio cuenta. Liliana habla con sorpresa mezclada en su voz:

 

Lilian: “Atacaron mi punto ciego, y se ponen felices por lograr solo algo como esto...”

 

Aumento la presión contra los dos hombres mientras termina de hablar. La cantidad que Suimei recibió dentro del puesto de control en la entrada no se le acerca. Ella elevo la densidad de su poder mágico hasta el límite y robo el dominio sobre el campo de batalla. En una batalla de magos, el que es capaz de expandir su poder mágico más lejos tiene ventaja. El mago dominante puede usar esa influencia para obstaculizar o incluso detener la invocación de los hechizos de su oponente.

 

Hombre 1: “¿Qué-qué ...”

 

¿Acaso ese hombre con el lenguaje vulgar tiene tiempo para hablar? El hombre con el discurso educado se estremeció al comenzar su canto.

 

Hombre 2: “Ku- ¡No me subestimes! Viento fuerte, eterno...”

 

“Está usando magia del viento. Probablemente no piensa nada de mí y sólo apunta a Liliana.” Con ese pensamiento, Suimei concentro su poder mágico en su dedo índice para influir en su propio entorno.

 

Suimei: “Sus llamas, estaré tomándolas prestadas.”

 

Suimei hablo como si le estuviera pidiendo a un compañero tomar un borrador. Las llamas dispersas se reunieron en la punta de su dedo mientras construía un cuadrado mágico. El fuego aria con un color escarlata profundo mientras lo hace suyo.

 

Hombre 2: “Na... a? M- ¡Mi fuego!”

 

La brusquedad de tener su llama robada dejo al hombre vulgar sin habla. Mira a Suimei. Shock se mezcla en sus palabras mientras demanda una explicación.

 

Hombre 2: “Bastardo, ¿qué fue eso?”

Suimei: “Nada. ¿No estabas escuchando? Sólo estoy tomándolas prestadas.”

Hombre 2: “Algo como eso…”

 

Es imposible. Suimei predice las palabras del hombre mientras suspira.

 

Suimei: “No importa a dónde vaya, personas como tú siempre están ahí. En vez de preguntarse cómo se hace algo, simplemente niegan los acontecimientos que suceden frente a ustedes.”

Hombre 2: “¿De qué diablos estás hablando? ¡Explica lo que pasó!”

Suimei: “Estoy pidiendo prestadas tus llamas. Sólo necesito afinar el procedimiento operativo un poco más y tendré un control total sobre ellas. Bueno, lo que hago no es tan práctico, pero está bien, ya que solo estoy jugando.”

 

Suimei termino con un suspiro.

Ahí es cuando el hombre cortés corto entre ellos al terminar su hechizo.

 

Hombre 2: “¡Viento! ¡Tú perseveraras! “

Suimei: “Vuela”

 

Suimei respondió desatando el fuego robado. El hechizo de viento del hombre educado se redujo a nada más que una brisa contra la densidad de las llamas de Suimei. El hechizo de fuego se tragó el hechizo de viento sin dejar huella de él detrás.

 

Suimei hizo su siguiente movimiento en un instante. Unió su pulgar y dedo medio y los hizo rozarse mientras apunta al brazo del hombre educado. Un sonido crujiente de la mano de Suimei exploto, destrozando el bastón del hombre y lanzando su brazo hacia atrás para dejarlo indefenso.

 

Hombre 2: “Se desvaneció-”

 

El shock invadió las palabras del hombre educado mientras la fuerza deja su cuerpo. Justo cuando el humo lo alcanzó, fue golpeado en el plexo solar por una palma enguantada. Él soltó un grito violento mientras el poder mágico se colocaba en el guante. El poder mágico activo la habilidad del guante, para golpear directamente el nervio del plexo dentro del cuerpo. Los gritos pronto se apagaron cuando el hombre se desmaya por el choque y se cae.

 

El hombre vulgar que quedo aplastado debajo del poder mágico de Liliana y también se desmayó con burbujas saliendo de su boca.

 

Con la batalla terminada, Liliana dijo: “Cambiemos de lugar”.

 

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Suimei y Liliana se movieron a un lugar donde pueden fingir no saber nada de los dos hombres que acaban de aplastar. Se detuvieron después de caminar un poco. Los ladrillos de color gris ceniza se pusieron de color rojo al entrar en el distrito superior.

 

Liliana se limpió el polvo de la falda. La molestia estaba atada a su tono mientras estaba renuente a hablar.

 

Liliana: “Inútil, fue la intromisión que hiciste.”

 

Suimei ignoro sus palabras desagradables y pregunto:

 

Suimei: ““Entonces, ¿quiénes eran esos tipos?”

Liliana: “Eso no es de tu incumbencia.”

Suimei: “Si tú lo dices.”

Liliana: “¿Y qué estabas haciendo?

Suimei: “No mucho. ¿Podrías decir que estaba dando un paseo? ¿Y tú, Liliana?”

Liliana: “... no recuerdo haberte dado mi nombre ¿Como lo sabes?”

Suimei: “Hm? Bueno…”

Liliana: “¿De Verdad? Lo entiendo. La policía militar acaba de arrestar a un acosador hace poco. Entonces tú también estás aquí, eso quiere decir que...”

Suimei: “¡Espera! Lo escuche del sujeto en la oficina de aduana. ¿Cómo es  que me convertí en acosador?”

Liliana: “Lo entiendo. Eso era una broma porque ya no podía seguir.”

 

Liliana toma confianza en su tono plano cerrando su ojo.

 

Suimei: “Tú ...”

 

Los hombros de Suimei se hundieron. La conducta natural de Liliana combinada con su seria expresión facial le hacía imposible darse cuenta de que estaba jugando.

 

Un suspiro escapo de Suimei, ya que estaba preocupado por el comportamiento de Liliana. Ahí es cuando el poder mágico aumento a su alrededor. Se siente como si ácido o veneno se frotara contra su piel. La sensación es similar a lo que sintió en la aduana, pero también diferente.

 

Liliana: “Es hora de que respondas, mi pregunta. ¿Por qué estás aquí?”

 

La expresión perezosa de Liliana se afilo con su pregunta mientras su poder mágico se expandía para rodearlos. La vista de las casas y los almacenes circundantes se nublaba de la misma manera que una distorsión ocurre cuando el calor sube del asfalto.

 

Ella está interrogando a Suimei.

Suimei respondió con una sonrisa audaz y se encogió de hombros como un occidental. Su tono era ligero cuando hablo.

 

Suimei: “¿Qué? ¿Los visitantes no pueden pasear por la ciudad? Quiero decir, seguí los procedimientos adecuados para obtener una residencia legal aquí.”

Liliana: “Este lugar, está muy cerca de la parte alta del distrito. Cualquiera que se ponga a vagar sin rumbo, sería visto con sospecha.”

Suimei: “¿Eso no describiría mejor a esos dos se antes,?”

 

Liliana no confirma ni negó la afirmación de Suimei. Si Suimei no se equivoca, es un segundo lugarteniente dentro del Imperio. Ella es un soldado. Entonces, ¿cuestionar a personas sospechosas también cae dentro de sus deberes? Incluso si él no puede envolver su mente alrededor del pensamiento, no hay nada malo en ello.

 

Suimei, sin ninguna razón para ser obstinado, dejo caer su acto frívolo con un suspiro.

 

Suimei: “Estoy buscando la biblioteca. Su reputación es bien conocida dentro del Imperio.”

Liliana: “¿La Biblioteca de la Universidad Imperial?

Suimei: “Quería mirar algo, aquí ...”

 

Con eso dicho, mostro el mapa que Jilbert le dio.

 

Lilian: “….¿Porqué me estás diciendo esto? Por favor, abstente de ponerte tan familiar conmigo.”

Suimei: “Está bien, está bien. Te compraré algunos dulces.”

Liliana: “No hay necesidad. Por favor, abstente de tratarme como a un niño. Además, este mapa esta incorrecto.”

Suimei: “Hee….”

 

Señalando esto y aquello, en realidad es una buena persona. Pero ¿qué pasa? Mientras Suimei frunce el ceño, Liliana vuelve a examinar el mapa. Ella dijo:

 

Liliana; “Esta mal”.

Suimei: “... Esa inútil loli legal. Ella me mintió.”

 

Jilbert Gliga es el gerente de distrito de la zona donde vive Suimei. Ella tiende a visitarlos en su tiempo libre para jugar con Lefille y soltar lenguaje abusivo hacia él. Ella también dibujó su mapa temprano en el día en que él mencionó su plan para visitar la biblioteca.

 

A juzgar por su alegre actitud, Suimei asumió que tenía una disposición algo alegre. Pero ahora él la está reevaluando con una personalidad más áspera.

En cuanto a Liliana, “Hay cuatro calles mal marcadas.” Suimei dice, “¿En serio?” Con un suspiro. Jura que la próxima vez que vea a Jilbert, la hará arrepentirse de sus acciones.

 

Suimei: “Dime, ¿a dónde tengo que ir desde aquí?”

Liliana: “Porque deberia-”

Suimei: “Lo entiendo. Te compraré tres caramelos extra. ¿Cómo suena?”

Liliana: “¿Por qué intentas sobornarme con dulces?”

Suimei: “¿No te gustan los caramelos? Entonces, ¿qué tal un juguete?”

Liliana: “T- Tú ...”

 

Liliana comienza a temblar, puru puru. Suimei la ignoro, pero se dio cuenta de que no hay nada que pueda hacer contra su táctica de torsión de brazo. Su suspiro significa tanto su descontento como su victoria.

 

Liliana: “…Entendido. Yo te guiaré allí. Sígueme por favor.”

Suimei: “Lo siento, te compraré algunos dulces, así que perdóname por molestarte.”

Liliana: “No hay necesidad. Dejadme sola inmediatamente cuando lleguemos.”

 

Qué contundente.