Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 44: La invitación de Hadrias.




Manual




 


 

El tiempo y espacio cambian para enfocarse en Reiji y los demás.

 

La ciudad de Klant es un hábitat bendecido. Tiene el mismo clima que se encuentra en del Reino de Aster y tiene una fuente de agua que proviene del norte de la cordillera. Su único problema es que, debido a que está cerca de la frontera, vivir allí conlleva un gran riesgo. Varias batallas se dice que se han librado allí hace cientos de años. Sin embargo, debido a la carretera que lo conecta con el Imperio y la Alianza de Sardius, es también un lugar próspero con una abundante circulación de dinero.

 

Incluso si se dice que la actitud de Mether esta pasada de moda, las personas de Klant sienten respeto por las costumbres tradicionales de Mether y se desarrollan adecuadamente, lo que permite a la gente vivir una vida cómoda.

La ciudad también conserva una defensa sólida. Las paredes del castillo están siendo renovadas con el material anti-magia recientemente descubierto. Además, el ejército está aumentando su poder como un cheque a la fuerza militar del Imperio. Después de todo, durante las emergencias, esta fortaleza, al estar tan cerca de la frontera, es la segunda línea de defensa del Reino de Aster.

 

Reiji y su grupo tienen su alojamiento cerca del borde de la zona comercial. Hadrias los invitó después de la derrota de Rajas y los lanzó a un desfile triunfante a su llegada. Reiji fue elogiado por el público por derrotar al ejército delos Demonios, pero para él, la mentira que todos celebraban le trajo un falso honor.

 

Reiji, Mizuki y Titania se sentaron en un círculo en el sofá de la habitación de una posada. Mizuki bebió un vaso de agua de rosas y deja escapar un suspiro.

 

Mizuki: “Ese desfile fue increíble.”

Titania: “Sí, podrían haber gastado más dinero para este que el de Mether.”

 

Este desfile duró tres días, mientras que el de Mether sólo tomó uno. Era indudablemente a gran escala.

Mizuki dijo sin pensar mucho:

 

Mizuki: “Me di cuenta de esto por el desfile, pero la ciudad de Klant es bastante rica... Aunque, es el resultado del trabajo de ese tipo.”

Titania: “El duque Hadrias es un noble muy poderoso que gobierna sobre una cantidad extensa de tierra incluyendo la ciudad de Klant. Su riqueza y sus fuerzas armadas hacen que su autoridad sea incomparable en el Reino de Aster.”

 

Mizuki puso una expresión complicada mientras miraba por la ventana a la respuesta de Titania. Hadrias gobierna sobre una ciudad que, en términos de tamaño, es la segunda sólo después de la capital real. Tres cosas se destacan sobre ellos cuando reflexionan sobre los últimos días. Tiene la fuerza militar para enfrentarse a un General Demonio, el poder financiero para hacer un desfile a gran escala y la autoridad política para hospedar dicho desfile. No sólo pueden hacer todo eso, sino que también poseen el impulso de hacer que suceda.

 

Reiji: “¿Pero realmente está bien hacer todo esto? En realidad yo no hice nada... Todo el mundo contribuyó a la derrota de Rajas. Darme todo el crédito es demasiado.”

Titania: “En realidad, Reiji-sama ... Por favor, perdóname, pero yo también estoy de acuerdo con esto. Hacer esto beneficia a mi país.

Reiji: “Sí, lo entiendo.”

 

Hadrias usó la derrota de los Demonios para elevar la mortificante moral del público. Titania, consciente de las circunstancias, aprobó el plan de Hadrias para acoger el gran desfile. Reiji entiende la situación, pero también es consciente de lo poco que realmente contribuyó a esa batalla. En todo caso, es como una hiena arrebatando la gloria de otra persona.

 

En ese momento Mizuki expreso su cinismo:

 

Mizuki: “Una historia típica. Usar las hazañas de alguien más para impulsar su propia imagen. Es típico de la aristocracia. Si eso aumenta la posición internacional de su país, ¿por qué no hacerlo?”

Titania: “Tienes toda la razón. Es por eso que no se puede ser negligente cuando se trata del Duque Hadrias. No dudó en usar a Suimei, el amigo de Reiji-sama, para sus propios objetivos políticos. Ni siquiera la princesa del Imperio, Graziela, estaba fuera de sus manos.”

 

Titania añadió: “Diré esto una vez más. No lo tomes a la ligera.”

 

Ella es extremadamente cautelosa sobre Hadrias. Cuando Reiji lo conoció por primera vez, sintió una vibración desagradable viniendo de él. Ahora, está bastante seguro de que odia a ese hombre. Reiji, mientras tiene tales pensamientos, pregunto:

 

Reiji: “Dime, Tia, acerca de Suimei y la caravana que se utilizó como señuelo, ¿cuáles son tus pensamientos acerca de eso? Suimei es mi amigo, pero en lo que respecta a los ciudadanos del Reino Aster....”

Titania: “Con toda honestidad, estoy desgarrada por este asunto. Pero cuando considero el daño que las fuerzas de los Demonios pudieron haber causado, me encuentro de acuerdo con la decisión. Sin embargo, eso no es algo que me gustaría hacer.”

 

Con eso dicho, Titania bajo la cabeza.

Tanto Reiji como Mizuki levantan sus voces en la inesperada reverencia de Titania.

 

Mizuki: “Eh!”

Reiji: “¿Huh?”

 

Sorprendido por su acto, ninguno de los dos puedo hablar correctamente.

Titania continúo:

 

Titania: “Reiji-sama, Mizuki, por favor perdónenme. También pensé que era una buena estrategia cuando lo escuché por primera vez.”

Reiji: “No, está bien. Tu posición te obliga a tener una perspectiva diferente de la de nosotros. Tú también lo piensas, ¿verdad, Mizuki?”

Mizuki: “... Sí.”

 

Los ojos de Mizuki miraban hacia abajo al mismo tiempo que dio un acuerdo renuente. Su boca caía mientras mira por la ventana. Suimei fue uno de sus primeros amigos. No estaban saliendo, pero tal desarrollo podría haber ocurrido.

 

Mizuki: “Suimei-kun, nunca lo encontramos.”

Reiji: “No te preocupes tanto. No hay duda de que Suimei está a salvo.”

Mizuki: “¿Porque es astuto?”

Reiji: “Así es, y además, ¿no te acuerdas de lo que dijo sensei?”

 

Reiji recordó las palabras de despedida de Felmenia. - Suimei-dono seguramente está bien. -Por otra parte, podría haber dicho eso en preocupación por su ansiedad.

 

Titania: “La voz de Flama Blanca-dono sonó de esa amanera. Si tomamos eso en consideración, entonces existe la posibilidad de que ella sepa algo que nosotros no. Incluso podría estar siguiendo los pasos de Suimei.”

Mizuki: “¿Seguir sus huellas? ¿Cómo?”

Titania: “Con magia ... Flama Blanca-dono es un mago sin precedentes en mi país y maneja magia que nunca antes fue lograda.”

Mizuki: “Ah…”

 

Mizuki recordó las lecciones de Felmenia con las palabras de Titania. El recordatorio también resulta en Reiji golpeando sus manos.

Un leve golpe resonó desde la puerta. La voz de Loffry pronto lo siguió.

 

Loffry: “Disculpe, Reiji-sama, ¿puedo entrar?”

Reiji: “¿Loffry? Claro, eso está bien.”

Loffry: “Con su permiso ... Espera, Titania-sama! ¡Disculpe mi intrusión!”

 

Reiji se preguntó si algo está mal con Loffry. Abrió la puerta y saltó con sorpresa. Está tan confundido, que está prácticamente dejando salir burbujas de su boca mientras baja su cabeza de vergüenza. La explicación más probable es que ha llegado a una ridícula conclusión de que Reiji y Titania estaban solos juntos.

 

Titania dio un pequeño suspiro al darse cuenta de su malentendido.

 

Titania: “No, todo está bien. Mizuki también está presente.”

Loffry: “¿Huh? Oh, ella realmente está aquí...”

 

Loffry hablo mientras ponía una expresión estupefacta. El momento de silencio que siguió proporciona a todos un alivio momentáneo.

Mizuki se inclinó hacia él mientras ponía una sonrisa maliciosa.

 

Mizuki: “Dime ~ Loffry-san, ¿qué estabas imaginando?”

Loffry: “¿Huh? ¡No! ¡No pensé en nada indecente!”

Mizuki: “¿Oh? Nunca mencioné la palabra ‘indecente’”.

Loffry: “A-ahwawawawa ...”

 

Loffry mira a la izquierda ya la derecha cuando se dio de que cavó su propia tumba.

Reiji, sintiendo lástima por el hombre y le tendió una mano diciendo: “Mizuki.” Luego ella confeso con una sonrisa que mescla la travesura con la sinceridad, que ella sólo estaba burlándose de él.

 

Reiji dice:

 

Reiji: “Loffry, ¿sucedió algo?”

Loffry: “Sí, ha llegado un enviado del duque Hadrias.”

 

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Reiji encontró al inesperado enviado de Hadrias esperando en el vestíbulo y lo siguió al exterior de una habitación privada dentro de la mansión del Duque. Más allá de esas puertas está Hadrias esperando para saludarlo con su habitual expresión seria. Hay música. En algún lugar dentro debe haber un músico. Los murmullos que salen de detrás de la puerta son llevados a un fin suave.

 

Reiji, mientras juntaba fuerzas, se decidió a saludar al señor de la casa. Su oponente es Hadrias. Antes de salir de la posada, Titania le advirtió que tuviera cuidado mientras Mizuki decía que rezaría por su seguridad. También le dijeron que esta petición no es razonable y que él debe rechazar la invitación.

 

Reiji sacudió la cabeza al pensarlo. Dentro de esa habitación privada está un aristócrata astuto, Titania le advirtió a Reiji que se mantuviera alerta. Él sólo está adivinando, pero tiene la sensación de que se reunirá con Hadrias muy a menudo en el futuro. Por lo tanto, no puede simplemente decir que no quiere reunirse con él. En su lugar, debería tomar la iniciativa de ver qué tipo de hombre es realmente la persona llamada Lucas D. Hadrias.

 

Por eso ... Reiji una vez más reunió su fuerza y llamo a la puerta.

Hadrias, al confirmar la identidad de Reiji, le dio una pase,

 

Hadrias: “Entra”.

 

Reiji respondió: “Disculpe,” mientras abría la puerta. La habitación en la que entro es un lujoso salón. El saludo que dio al dar un paso adelante fue breve y directo.

Hadrias, sentado elegantemente en su silla, miro fijamente a Reiji, que está frente a la puerta.

 

Hadrias: “Héroe-dono, ¿por qué no se sienta?”

Reiji: “En mi país, los visitantes esperan a que el señor de la casa recomiende dónde deben sentarse. Me siento incómodo al romper esta costumbre.”

 

La agudeza en la presencia de Hadrias se debilito un poco mientras expresaba su asombro. Él decía;

Hadrias:  “Hou, el respeto se tiene en gran estima dentro del país de Héroe-dono. Entonces, ¿es necesario que te recomiende un asiento también?”

 

Mientras miraba hacia un vaso lleno de un líquido rojo en el extremo opuesto de la mesa.

 

Reiji: “¿Es alcohol?”

Hadrias: “Es vino de uva, el sabor no es malo.”

 

¿No está mal? Dejando eso de lado,

 

Reiji: “Aprecio su hospitalidad, pero tendré que rechazarlo...”

Hadrias: “¿No puedes beber alcohol?”

Reiji: “La gente debe llegar a cierta edad antes de que pueda consumir alcohol en mi país ... Tendré que abstenerme de beber para cumplir con esas leyes.”

 

Hadrias, con el rechazo de Reiji, bebió de su vaso.

 

Hadrias: “Hmm, ¿hay una razón para tal ley?”

Reiji: “El cuerpo humano no puede procesar adecuadamente el alcohol hasta alrededor de los 20 años. El alcohol no procesado inhibe el desarrollo del cuerpo. Por lo tanto, esas leyes fueron aprobadas para proteger al pueblo.”

 

Hadrias miro su vaso de vino a la explicación de Reiji.

 

Hadrias: “Nunca pensé que beber la sangre de la diosa podría tener tal efecto. Pero ir tan lejos como a prohibir el consumo de alcohol... No, tal vez la intención es nutrir las capacidades de la población?”

 

Hadrias se olvidó de Reiji mientras miraba su vaso y murmuraba. Reiji, viendo a Hadrias perdido en sus pensamientos, pregunto:

 

Reiji: “¿Por qué me llamaste?”

Hadrias: “Sólo quería hablar contigo un poco.”

Reiji: “Este no es el ambiente adecuado para tener una conversación agradable.”

Hadrias: “Fuu, disculpe por eso.”

 

La razón de su disculpa es obvia. Hadrias, desde que Reiji entró en la habitación, había estado electrizando la atmósfera. Después de señalarlo, mostro una sonrisa llena de desprecio, como si sus disculpas fueran un gesto vacío.

 

Reiji considero que este es el mayor margen de maniobra que Hadrias concederá en su comportamiento. Es el margen de maniobra otorgado por los fuertes. La única razón por la que va tan lejos con Reiji es porque él es el Héroe.

 

Hadrias examino su vino con una mirada indiscriminada. Estrecho los ojos en aprecio por la bebida y pregunta,

 

Hadrias: “Héroe-dono, ¿por qué aceptó nuestra petición de subyugar al Señor Demonio?”

Reiji: “Para salvar a la gente de este mundo.”

 

Reiji dio la misma respuesta que dio a Almadias. Su razón para aceptar esta petición todavía no ha cambiado.

 

Hadrias: “¿Quieres salvar a la gente de este mundo a pesar de no tener razón para hacerlo? No puedes ganar nada haciendo esto. Sin embargo, a pesar de ser consciente de este resultado, ¿todavía lo dices?”

Reiji: “¿Qué intenta decir, su Excelencia?”

Hadrias: “¿No lo entiendes? Simplemente pregunto por el origen de esa decisión desinteresada.”

Reiji: “...?”

 

Reiji se preguntó lo que Hadrias está tratando de sacar de esa pregunta. Es una pregunta extraña. De la mirada de misericordiosa que Hadrias envía, Reiji es incapaz de discernir sus verdaderas intenciones. Hadrias es como un halcón esperando a que aparezca un momento de debilidad. Cualquiera que sea la razón por la que haga tal pregunta apesta a motivos ocultos.

Hadrias encontró diversión en la confusión de Reiji y soltó una risa seca.

 

Hadrias: “Bueno, eso está bien. Déjame preguntar de nuevo, Héroe-dono, ¿qué clase de lugar era tu mundo?”

Reiji: “¿Mi mundo?”

Hadrias: “Sí, ¿cómo compararía este mundo con el suyo?”

 

Reiji se preguntó si realmente debería comparar los dos mundos. Tuvo una discusión similar en el castillo real con Almadias, pero esta vez;

 

Reiji: “La mayor diferencia entre mi mundo y éste es el desarrollo tecnológico. Aunque este mundo tiene magia, no se puede comparar a la conveniencia de la tecnología de mi mundo.”

Hadrias: “¿Desarrollo tecnológico? ¿Tiene algo que ver con la prohibición del alcohol que mencionaste?”

 

Hadrias, sin esperar la respuesta de Reiji, por alguna razón miro por la ventana. Mientras contemplaba el paisaje, dice:

 

Hadrias: “Héroe-dono, ¿qué piensas de este mundo?”

Reiji: “No es como mi mundo, pero es un buen mundo.”

Hadrias: “Un buen mundo, ¿dices ...?”

 

La decepción lleno el tono de Hadrias. A pesar de que la intención detrás de sus preguntas aún se desconoce, el hizo otra pregunto:

 

Hadrias: “Héroe-dono, ¿qué ve más allá de esta ventana?”

 

Reiji se preguntó si le están pidiendo que mire por la ventana. La escena es una vista de sólo tres pisos, pero la ciudad y la gente todavía están dentro de la vista. Las luces de las calles parpadean e iluminan las distintas casas de Klant mientras el crepúsculo baña la ciudad. A la distancia, reconoce las brillantes luces azules y verdes que distinguen el distrito de placer.

 

Reiji: “¿Qué quieres decir?”

Hadrias: “Este mundo no ha avanzado en absoluto desde hace cientos de años. Todo el mundo descansa de la misma manera, va al trabajo de la misma manera, se enamora de la misma manera, tiene hijos de la misma manera, y muere de la misma manera. El desarrollo tecnológico está completamente en un punto muerto, los países se levantan y caen a través de la guerra y la diplomacia, y la gente está atascada con sus mismas maneras de pensar.”

 

Hadrias concluye en un tono frío añadiendo:

 

Hadrias: “Este mundo no es nada más que el jardín personal de la diosa”.

 

Reiji se preguntó si la tristeza o el dolor es lo que motiva las palabras de Hadrias. Hay una conexión entre el desarrollo cultural y la naturaleza humana, y la gente quiere aquello que no posee, pero eso no es lo mismo que desear algo que es imposible.

 

Hadrias: “¿Tú, los Héroes que vienen de un mundo desarrollado, todavía piensan que este es un mundo bueno?”

Reiji: “Todo el mundo vive en paz. ¿Hay algo más que realmente importe? El cambio sin motivo solo crea conflicto. Incluso en mi mundo, eso es algo que no pudimos eliminar.”

Hadrias: “...”

 

Reiji usa el silencio de Hadrias para pensar.

 

Hadrias: “Esto es un poco repentino, pero Héroe-dono, iras a visitar el Imperio después de esto.”

Reiji: “Eh ...”.

Hadrias: “Dentro del Imperio, la Princesa Graziela ha comenzado a tomar medidas. Al ir a ese lugar, usted será capaz de reducir sus movimientos aunque sea un poco.”

 

Hadrias hizo una declaración decisiva. Su tono no dejo espacio para discutir a pesar de estar en conflicto con los planes de Reiji.

 

Reiji: “¿Eso es una orden?”

Hadrias: “Por supuesto.”

Reiji: “No tengo ninguna obligación hacia ti. Mi misión es subyugar a Nakshatra, el Señor Demonio.”

Hadrias: “Ese es ciertamente el caso. Sin embargo, Héroe-dono, he oído que se apresuró venir aquí debido a  Gregory?”

 

La electricidad corrió por la habitación a las palabras de Hadrias. Naturalmente, eso no son nada más que sentimientos de Reiji.

 

Reiji: “¿A caso... me estás amenazando?”

Hadrias: “Fuu, siéntete libre de interpretarlo de esa manera. Sin embargo, nunca se llevara a cabo una investigación formal, por lo que no hay nada que respalde lo que acabas de decir. Todo lo que piensas es una acusación sin fundamento.”

Reiji: “Tch! ¡No sólo usaste a mi amigo como señuelo, ahora dices esto!!”

Hadrias: “Eso no fue más que sacrificar una pequeña pieza para salvar el todo el mundo. En cuanto a tu amigo, espera un poco más antes de hacer tales declaraciones. Todavía lo estamos buscando. Podremos descubrir si está vivo o muerto una vez que encontremos su rastro. Hasta ahora, no ha habido ningún informe.”

 

Hadrias bufo como si lo que estaba dice fuera una cuestión trivial.

 

Hadrias: “Probablemente él … lo más probablemente es que este muerto.”

Reiji: “¿Cómo te atreves a hablar así ...?”

 

Como la ira de Reiji llegando a su punto de ebullición, Hadrias dice:

 

Hadrias: “¿Qué? Sólo estoy diciendo una posibilidad.”

Reiji: “¿No sientes la menor culpa por lo que le hiciste a Suimei?”

Hadrias: “Si digo que sí, ¿te calmarás?”

Reiji: “Tch!”

 

Esa respuesta es imperdonable para Reiji. Apretó los dientes y miro a Hadrias. La etiqueta que estaba exhibiendo se desvanece mientras se pierde a la furia.

 

Sin embargo, Hadrias continuo sin tener en cuenta la ira de Reiji.

 

Hadrias: “¿Creo que su nombre era Suimei Yakagi? Simplemente no tuvo suerte. Me molestaré si te enfadas conmigo por eso.”

Reiji: “¡Bastardo ...!”

 

Reiji no puedo contenerse por más tiempo mientras su puño volaba hacia adelante. Nada lo detuvo más. El pensamiento de las consecuencia de sus acciones apenas se registra en su mente.

Hadrias detuvo el puño de Reiji.

 

Reiji: “¿Qué ...?”

Hadrias: “Fuun ...”

 

Hadrias ni siquiera está interesado en lo que acaba de suceder.

 

Este hombre ... A pesar de que Reiji no puso toda su fuerza en ese golpe, todavía era un golpe explosivo impulsado por la bendición divina concedida a los convocados para salvar al mundo. Tenía todo eso y Hadrias lo detuvo sin apartar la vista.

 

Hadrias echo a Reiji a un lado y mira hacia atrás por la ventana.

Hadrias: “Usted no está lo suficientemente enfocado. De la manera en que eres ahora, no estás cerca de estar listo para enfrentar al Señor Demonio. Para ser más fuerte, necesitarás ganar mucha más experiencia. Ahora, sobre el Imperio ...”

 

Reiji se preguntó si tiene alguna oportunidad para discutir. Hadrias implico que algo le pasará a Gregory si no lo hace.

 

Reiji: “... Voy a ir al Imperio. Pero mantén tus manos lejos de Gregory y su familia. Ahora, sobre Suimei.

Hadrias: “Continuaré la búsqueda según lo prometido. Siendo un amigo del Héroe-dono, es un peón muy valioso. “

Reiji: “Tu Bastardo ...”

 

Reiji no puede creer que Hadrias todavía este diciendo eso. Sin embargo, no hay nada que pueda hacer con su punto débil tomado como rehén. Está frustrado, pero la única forma de resistencia que puede mostrar ahora es quedarse en silencio. Justo cuando tomo el pomo de la puerta,

 

Hadrias: “Héroe-dono, todavía hay una cosa que necesito decirte.”

Reiji: “…¿Qué?”

Hadrias: “De ahora en adelante, encontrarás muchos enemigos. No solo habrá otros humanos, sino también otras razas.”

 

Reiji se pregunta por qué se le está diciendo esto. No podría ser ...

 

Reiji: “¿Me estás llamando ingenuo por lo que pregunte a Rajas?”

Hadrias: “No, escuchar eso fue un alivio para mí.”

Reiji: “Eh?”

 

Reiji no esperaba esas palabras de Hadrias. Él esperaba críticas por preguntar al Demonio su razón para librar una guerra contra la humanidad.

 

Hadrias: “Héroe-dono, este mundo es diferente al tuyo. Tienes que adaptar tu forma de pensar para que coincida con este lugar. Por eso, en tus futuras batallas contra los Demonios, no te distraigas ponderando si lo que estás haciendo es correcto o incorrecto.”

Reiji: “¿Qué quieres decir?”

Hadrias: “Estoy hablando de ‘eso’. Ese ser ataca a la humanidad sin razón alguna. Muchos especulan que ese ser prominente existe únicamente para destruir a la humanidad y a todas las otras razas.”

Reiji: “Especulación de un ser prominente? Que quieres…”

Hadrias: “Eso no es algo que necesites saber en este momento. Tu pregunta no tiene sentido.”

 

Hadrias concluyo con esas palabras.

 

Al final, Reiji no puede decir si le dieron un consejo o una advertencia.

 

Reiji: “... Bueno, ¿eso es todo?”

Hadrias: “Solo una cosa más.”

 

Reiji no puede entender el objetivo de Hadrias y preguntó esto, pero aún tiene más que decir?

Hadrias miro por la ventana mientras pregunta,

 

Hadrias: “Héroe-dono, ¿qué quieres obtener una vez terminada tu batalla?”

Reiji: “Nada, no quiero nada.”

Hadrias: “Estatus, fama, riqueza, mujeres. ¿Entiendes que podrías tener lo que quieras del mundo entero?”

Reiji: “Que molesto. No me importa nada de eso. No estoy luchando para mejorar mi posición en la vida.”

Hadrias: “¿De Verdad? En ese caso, no tengo nada más que preguntar. Por ahora, usa este tiempo para descansar hasta que se te tiempo de tu viaje al Imperio.”

 

Reiji le dio la espalda a Hadrias y se fue sin decir una palabra.

 

 

 

Hadrias: “El Héroe convocado...”

 

... Hadrias observo el regreso de Reiji a su posada desde una ventana del segundo piso. La expresión con la que observa es de sospecha. Él mira hacia el oscuro cielo crepuscular y le hizo otra pregunta,

 

Hadrias: “Héroe Reiji, ¿cuáles son tus pensamientos acerca de este mundo? Cuando dijiste que era un buen mundo, ¿eran tus sentimientos honestos? ¿Realmente te sientes así por este mundo podrido? Un mundo que, gracias a la diosa, no tiene futuro ...?”