Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 32: Una espalda deslumbrante, más brillante que cualquier otra cosa.




Manual




Hola a todos, antes de dejarlos el capítulo me gustaría agradecer a Kmelo0821, quien amablemente proporciono la traducción al español, a mi únicamente me toco comprar la versión contra la versión de la novela web, traducir lo que no se pasó en la novela web y la edición.

 



 

Una ráfaga de viento soplo. Tal vez fue la voz del muchacho que estaba de pie en silencio junto a ella lo que la llamo, ¿o fue su voz la ráfaga misma? Pasando por el calor del ambiente una voz humana corrió junto con el viento. Rajas debe haberlo escuchado también.

 

Rajas: “Hechi…cero dijiste?”

 

Rajas frunció el ceño de manera insegura y repitió las palabras de Suimei. El no reconoció a Suimei por un momento debido a que sus ropas eran diferentes, pero pronto hizo una expresión de reconocimiento.

 

Rajas: “Sí, eres ese... irritante mago de la otra vez.”

Suimei: “……...”

 

Suimei permaneció en silencio, se inclinó hacia un lado y miró a Rajas. Rajas habló en tono desconcertado como si estuviera sorprendido.

 

Rajas: “Así que un simple mago logró llegar hasta aquí pasando a todos mis subordinados. Debería de haber habido demasiados de ellos, ¿no?”

Suimei: “Sí, innecesariamente muchos. Pareces haber reunido todo tipo de basura. Casi vomito.”

Rajas: “Parece que te divertiste mucho con esa basura. Considerando tu estado, puedo sentir la autenticidad de tus palabras. Kuhahahaha!!”

 

Rajas sonrió burlonamente mientras sus palabras se retorcían. Pero la apariencia de Suimei era de hecho lamentable. No había heridas visibles, pero sus ropas negras estaban rasgadas por todas partes. Ni su postura ni movimiento se sentían naturales, su respiración áspera se sentía un poco fatigada e incluso había pequeñas marcas de cortes en su cara. Mostraba que llegar aquí debió de ser toda una tarea.

 

Rajas miró a Suimei y le preguntó como si aún estuviera interesado.

 

Rajas: “¿Así qué? ¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Pasaste a través de todos ellos o solo escapaste de ellos?”

Suimei: “Simplemente eliminé a los que bloqueaban mi camino.”

Rajas. “Hoo ... Hablas demasiado arrogante aun cuando luces así.”

 

Rajas rio burlonamente de nuevo. Quizás vio a Suimei y pensó en sus palabras sólo como un engaño de una persona herida. La manera en que Suimei hablaba con confianza sólo parecía un engaño de alguien a quien no le gustaba perder.

 

Rajas: “Así que dime. ¿Por qué pasaste por todo eso para venir aquí?”

Suimei: “No creo que sea el momento para preocuparse por un pequeño detalle como ese.”

Rajas: “...No vas a decir que viniste a salvar a esa chica de allá, ¿verdad?”

Suimei: “Pues, ¿qué si esa es la verdad?”

 

Suimei respondió a la pregunta de Rajas. Él vino a salvarla. Para ser su fuerza. Incluso cuando ella rechazó la ayuda de su mano. Aunque ella no deseaba tal cosa. Ya no se poda hacer nada. Pero…

 

Rajas sondeo la voluntad digna de Suimei y después explotó en risa de golpe.

 

Rajas: “¡¿Qué?! HAHAHAHAA!! ¡De verdad dijiste algo como eso!! ¿Has venido a salvar a una chica en esta situación? ¡Debes estar loco!”

 

Así es. Justo como dijo Rajas, él estaba loco. Él no podría haber pensado racionalmente al atravesar un ejército de demonios e ir a las fauces de la muerte. No había nada que pudiera ganar viniendo aquí. No había nada por lo que un humano podría querer estar aquí. Sólo tendría cosas que perder al venir aquí. Pero entonces ¿por qué?

 

Rajas: “¿Crees que vale la pena salvar a esta mujer? ¿Esta mujer que no pudo salvar nada y huyó de todas las batallas para salvar su preciosa vida?”

Suimei: “Sí.”

 

¿En qué estaba pensando él al asentir con los ojos cerrados? Él admitió que era una acción tonta y lo sabía en su corazón. A él Rajas de nuevo-

 

Rajas: “Fufu-- ¿Qué te hace ir tan lejos por ella? ¿No es mejor para ti evitar salir lastimado y simplemente ignorar a esta chica? ¿No está bien para ti olvidarte de ella como si nunca hubiera existido en primer lugar?”

 

Así es, no era necesario venir hasta aquí. De acuerdo con sus palabras hubiera estado bien quedare tranquilo dentro del bosque alejado de la marea de Demonios. De esa manera podría salvar su propia vida. Saltar al peligro por si solo era un error estúpido, todo estaría bien si solo se hacía de la vista gorda desde el principio.

 

Aun así, Suimei, con un no, dejando salir unas palabras sacudió la cabeza.

 

Suimei: “No puedo hacer eso. Si lo hiciera, no podría salvarla.”

Rajas: “Qué-?”

 

Cuando Rajas frunció el ceño ante la inesperada respuesta de Suimei, Suimei habló desafiantemente.

 

Suimei: “Salvar a los desafortunados. Salvar a quienes no pueden ser salvados es el camino en el que creo. Simplemente no podría abandonar ese camino. Así que es por eso-”

 

-- Es por eso he venido hasta aquí a un lugar como este.

 

Eso era cierto. Suimei declaró triunfante. El declaró que estaba allí para salvarla y luchar contra él.

Rajas se veía atónito al oír la resolución de la declaración de Suimei por un momento, pero pronto dejó salir un suspiro.

 

Rajas: “Ha--”

 

Rajas se burló de la declaración de Suimei.

 

Rajas: “Uhahahah!!! ¡Qué tonto! ¡¿Por ese tipo de razón?, ¿Viniste aquí por eso? ¡Entras en las fauces de la muerte pasando a través de mis subordinados! ¿Y esto es lo que dices? ¿Salvar a quienes no pueden ser salvados? Y pensar que llegaste hasta aquí con ese tipo de ideal inútil. ¡Hay un límite de cuan estúpido puedes ser! Uhahahahah! Es hilarante-”

Suimei: “¿Y eso qué?”

Rajas: “--?”

 

Lo que detuvo la risa llena de rabia de Rajas fue la fría respuesta de Suimei. Una ráfaga de viento más fría que el frío viento que barría las tierras del norte congeló el corazón de todos y se llevó incluso el sonido de su risa, y el sonido del miedo, como si no tuviera lugar aquí.

 

Lo que llenaba el área era un escalofriante frio. No era que la temperatura fuera fría. Había una fuente de frialdad que era suficiente para desollar la piel y arrebatar la conciencia. Las áreas que habían terminado siendo calentadas por el espíritu de Rajas parecían como si se hubieran convertido en una capa de hielo. Y el chico que creó esta situación, Suimei, miró a los ojos al General Demonio quien rio de su resolución inquebrantable.

 

Rajas: “...Chico, será mejor que cambies la forma en la que me miras. No me gusta.”

Suimei: “Y si dijera que no lo hare?”

 

Ante la tranquila voz que lo rechazaba, el poder de rajas aumento considerablemente.

           

Rajas: “¡Entonces te haré obedecer por la fuerza!”

 

Lo que salió de la boca de Rajas fue un rugido lo suficientemente fuerte como para sacudir todo a su alrededor. La onda de choque levanto polvo en el aire y piedras se dispararon en todas las direcciones. En un momento, un brazo y un puño semejantes al tronco de un longevo roble volaron hacia Suimei.

Lo que detuvo el brazo que convertiría todo en su camino en puré de carne era un hechizo único del que Rajas nunca había escuchado antes.

 

Suimei: “Primum ex Quintum excipio!!” (Muro, aumento de 5)

 

Cinco círculos mágicos dorados brillantes se formaron desde el extremo del brazo extendido de Suimei para formar un escudo. Ya sea que fuera dibujado o formado, los dispersos fragmentos se unieron para crear su forma original.

La defensa dorada llego justo a tiempo. El puño de Rajas y la magia de Suimei chocaron.

 

Chispas doradas volaron por todas partes y si alcanzó su límite o su propósito era diferente en primer lugar, el segundo círculo mágico voló de regreso y así lo hizo el tercer círculo.

 

Rajas: “Ooooohhhhhhhhhh!!”

Suimei: “Hyaaaaaaaahhh!!”

 

El puño trató de penetrar el círculo mágico y la magia que se mantenía firme en su lugar con chispas doradas volaban a cada golpe. El suelo se agrietó cuando no pudo resistir contra la onda de choque y una tormenta de viento barrió la zona. Pronto se formó una corriente de viento y tiño el aire con el temor de la batalla.

 

En medio del intercambio de gritos entre ambas partes, el cuarto círculo mágico comenzó a girar. Y entonces-

 

Rajas: “¡¿He--?!”

 

La masiva fuerza que fue dirigida a Suimei repentinamente cambió de dirección. Con un estruendoso sonido, el inmenso cuerpo de Rajas destrozó la tierra cuando fue arrojado sobre una colina por un tsunami de viento.

 

Suimei: “Tch, Incluso con el quinto muro el sólo voló a lo lejos... es innecesariamente fuerte...”

 

Suimei se encogió de hombros mientras maldecía a Rajas, quien había desaparecido más allá de su vista. Pero él también se debilitó. Considerando cuánto había tenido que luchar mientras venía a salvar a Lefille, era natural.

 

De la nada, se giró hacia ella y—

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Suimei: “Levántate, Lefille. Vamos a derrotarlo.”

 

Entonces él dijo eso al girar. Vamos a luchar juntos. Podemos pelear juntos. Como si quisiera mi cooperación... no, estaba alentando a quien había renunciado. Eran sinceramente genuinos, los ojos que miraban resplandecieron de un misterioso carmesí y su honestidad brillaba, sobre todo. La pasión que brillaba a través de esos ojos era como el candente acero rojo. Eran ojos apasionados. Ojos de un hombre que nunca comprometería su creencia.

 

Pero yo no tenía la fuerza suficiente para responder a su resolución.

La había usado toda en la batalla contra Rajas hace poco. Así que no podía-

 

Lefille: “Imposible.”

 

Era cierto. Sólo podía bajar la cabeza y darme por vencida.

 

Suimei: “Hmmm--?”

Lefille: “No puedo. No puedo ganar contra él. Ni tu ni yo podemos ganar contra él. Él nos va a matar a ambos”

Suimei: “Oye... ¿qué te sucede?”

 

Suimei preguntó como si estuviera desconcertado. El probablemente creyó que podríamos combinar nuestras fuerzas para luchar. Que nosotros dos podríamos derrotarlo.

Pero ahora, todo era inútil. Porque...

 

Lefille: “No podemos ganar contra Rajas. Ese demonio es demasiado fuerte. Incluso si combinamos nuestras fuerzas, no podemos ganar.”

Suimei: “¿Cómo puedes saberlo sin intentarlo?”

Lefille: “Lo puedo decir. Rajas es fuerte. Incluso las élites del ejército de Noshias cayeron ante él. No podemos derrotar algo como él sólo con nuestra fuerza. Es imposible. Es tu destino y el mío morir por las manos de Rajas.”

 

Así era como debía de ser. Era un destino que no se podía cambiar. Mi predicción del futuro probablemente sonaba como si yo fuera débil para él. Pero era la verdad. No importa cuán fuerte sea el corazón de alguien, no importaba lo valiente que alguien fuera, no era más que un sueño de una noche de verano frente a aquellos con poder absoluto.

 

Mirándome a mí, Suimei dejó caer los hombros y cerró sus ojos. ¿Estaba decepcionado de mí? Él estaba mirando hacia abajo por lo que no podía ver su expresión, pero seguramente estaba pensando eso.

 

Suimei: “... ¿Estás bien con eso Lefille? ¿Estás realmente bien con un final como ese?”

Lefille: “Sí. Ya no me importa cómo termine. Renuncio a todo. Estoy cansada de todo.”

Suimei: “...ya veo.”

 

Podía escuchar su respuesta. ¿Se dio cuenta de ello? La verdad de que todo había terminado ya. No había más necesidad de resistirse. Todo estará bien después de unos momentos de dolor.

 

Suimei ya estaba de pie con la espalda vuelta hacia ella.

 

Pero esa no era la forma en que ella quería que fuera. Aquella figura vestida de negro estaba de pie para enfrentarse a la amenaza de Rajas.

 

Lefille: “¿Suimei-kun?”

Suimei: “Entonces haré lo que quiera. Si Lefille piensa eso, entonces todo lo que necesito hacer es aplastar a esa basura.”

 

Las palabras de Suimei mostraron su creencia en la esperanza. Su creencia era tan ciega, que mi propia voz se volvió áspera.

 

Lefille: “¡De qué estás hablando! ¡Ni siquiera conoces todo el poder de Rajas! ¡Rajas es fundamentalmente diferente de los demonios que has derrotado hasta ahora!”

Suimei: “Probablemente lo sea. Pero si renuncio aquí, no podré salvar a Lefille, y tampoco podré alcanzar aquello que he perseguido.”

 

¿Fue lo que declaró triunfalmente a Rajas hace poco aquello que estaba persiguiendo?

 

Lefille: “¿Salvar a quien no puede ser salvado? ¡Idiota! ¡Las personas que son miserables existirán siempre en el mundo! En cualquier lugar y en cualquier momento. ¡No hay excepción!”

Suimei: “Incluso así.”

Lefille: “¡Es una fantasía! ¡Un fraude! Una historia que solo aparece en el sueño de un niño.”

Suimei: “Incluso así.”

Lefille: “¿Qué quieres decir con ‘incluso así’? Si dices palabras vacías como esas, ¿repentinamente nos salvaremos todos?”

Suimei: “Incluso así.”

Lefille: “...Este tipo de cosas, nunca se lograrán. Es imposible. Nunca...”

 

Eso es algo seguro. Nunca sucederá. En algún lugar de este mundo siempre habrá una persona que sufrirá de hambre. En algún lugar de este mundo siembre habrá una persona colapsando por la tristeza. En algún lugar de este mundo siempre habrá una persona que moría con su corazón lleno de rabia. Siempre existirá alguien que no será salvado. Con toda seguridad.

 

Probablemente él lo sabe en su interior. Si él es alguien con sentido común, si se enfrenta a la verdad, sabrá que es una fantasía que debería haber abandonado hace mucho tiempo.

Pero, aun así, como si estuviera tratando de explicarle algo a un niño que no podía entenderlo, sacudió su cabeza y--

 

Suimei: “Lefille, eso no es algo que tú puedas decidir. Si puedo salvar o no a alguien es algo que encontrare al final del sendero que camino.”

Lefille: “¿Qué vas a hacer persiguiendo algo así? Es abstracto e incierto. ¿Crees que lo encontraras si sigues recorriendo ese camino? Al final de ese camino está la desesperación de alguien que fue traicionado por la esperanza.”

Suimei: “Tal vez.”

Lefille: “Entonces-”

Suimei: “Pero no puedo mirar atrás. ¿No es así? Mi sueño no existe detrás de mí. El día que renuncie a mis sueños, el hombre que hizo un juramento dejara de existir. Así que-”

 

--Así que, mírame. La ambición con la que sueño. Mírame perseguir mi sueño.

 

Lefille: “Ah......”

 

¿Por qué esa figura derrotó mi argumento con un simple “mírame”, tan brillante? Era el brillo de un alma que nadie había presenciado antes.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Rajas quien fue lanzado regreso, aplastando la tierra con cada paso. Con una mirada asesina, se centró en Suimei.

 

Rajas: “Mocoso, maldito...”

Suimei: “¡Quédate tirando cuando seas lanzado basura!”

Rajas: “¡¡Cállateeeee!!”

 

Con ese rugido, una bola de energía en la mano de Rajas creció exponencialmente. El aura negra que devora aun a la obscuridad lanzó sombras purpuras alrededor de toda el área. Era la magia de Rajas que había arrasado la fortaleza de Noshias y volvió esta tierra en estéril.

 

Rajas: “¡Desaparezcan con esto!”

 

Este era el final. El fin. Ya no tenía más poder del espíritu, así que no hay manera de soportar ese ataque. No había magia lo suficientemente fuerte como para resistir ese tipo de poder en esta tierra. Fue por eso...

 

Lefille: “Suimei... Es suficiente......”

 

Aunque nada cambiara, Suimei ignoró mis palabras y cantó magia como si ese tipo de ataque no fuera nada.

 

Suimei: “Fuuuu”

 

Como si hubiera concluido que se trataba de algo aburrido comenzó a recitar un hechizo.

 

Suimei: “Non amo munus scutum. Omnes impetum invictus.” (Mi escudo no necesita un escudo. Es fuerte ante cualquier ataque e inquebrantable bajo cualquier fuego.)

 

El maná creció con el canto de invocación. El maná dorado se extendió como si se resistiera a la oscuridad y comenzó a girar como un tornado.

 

Suimei: “Invincibility immobilitas immortalis. Cumque mane surrexissent castle.” (Placa indestructible de roca, el castillo decorado con luz dorada formada de la esencia de las estrellas. Su nombre es...)

 

Cada rayo de esa luz dorada se dividió y se dirigió hacia su respectivo destino como si trataran de cumplir su propia misión. Todo comenzó a tomar la forma de un brillante relámpago dorado. El sonido de los golpes, es como si estuvieran encajando uno dentro del otro, sonaba y--

 

Suimei: “Firmus! Congrega aurum magnalea!” (Mi solido muro. Mi robusto y radiante castillo aparece.)

 

Al final del canto de Suimei, los círculos mágicos se unieron para superponerse. Al mismo tiempo el círculo mágico formado, la oscuridad se tragó el paisaje como si se llevara todo.

 

Lefille: “--------!!”

 

...Este era el final. El fin de todo. La embestida del ataque de Rajas sumergiría tanto el cuerpo como el alma en la oscuridad.

 

Pero... ese no fue el final. Había cerrado mis ojos en anticipación a la muerte. Cuando abrí los ojos, Suimei y yo estábamos ilesos y seguíamos vivos.

Después de que la nube de arena se asentara, yo no era la única que estaba sorprendida.

 

Rajas: “¿C- cómo puede ser esto...?! Mi poder era lo suficientemente fuerte como para arrasar toda una fortaleza. ¿Por qué? ¿Por qué no está funcionando ahora?”

 

Mientras una impresionada voz sonó, había un espectáculo impresionante sucediendo cerca.

 

Había letras y números ordenados geométricamente proyectando una barrera alrededor del área. Luz de maná dorada los rodeaba. En el círculo mágico dibujado sobre el suelo, había manecillas de reloj para la hora y minutos dibujados en él. Otros círculos mágicos se extendían como si protegieran las cercanías. Círculos mágicos pequeños y grandes, y había círculos mágicos que había visto antes también. Estábamos rodeados de numerosos círculos mágicos dorados.

 

Cierto. Era como una fortaleza de círculos mágicos.

 

Suimei: “Hmph-- No te atrevas a comparar mi fortaleza dorada con algo insignificante. Esta es una copia de una base militar de otro mundo. Si quieres penetrarla, tu ataque debería haber sido varias veces más fuerte que el ‘Rugido del Dragón Rojo’”

Rajas: “‘Otro mundo’ dices...? Quieres decir que tú eres...”

Suimei: “Hmph, eso no es de tu interés!”

 

Cuando Suimei extendió su brazo derecho, se formó una espada plateada, y junto con la sorprendida voz de Rajas, sacudió el polvo y los escombros por igual.

 

Rajas: “¡¡Tu bastardoooooooo!!”

 

Rajas finalmente parecía haberlo reconocido como un oponente fuerte y atacó con todas sus fuerzas. El único quien esperaba a Rajas para atacar era Suimei. Él eliminó la fortaleza defensiva con mana y cargó con la espada.

La forma de luchar de Rajas era simple, pero era ágil y fuerte.

...Rajas era gigantesco. Para un simple humano, incluso un rasguño de ese puño convertiría a un hombre en pulpa. Pero Suimei acepto esta pelea cuerpo a cuerpo.

 

El sentimiento de la muerte acercándose era palpable. Sin embargo, el espíritu de Suimei no disminuyó.

Esquivó los indiscriminados ataques de Rajas y luchó con la espada plateada imbuida de mana mientras encadenaba palabras para lanzar magia.

 

Era una batalla difícil e incluso un solo golpe del puño de Rajas era mortal. Pero él no parecía débil. Como si estuviera diciendo que la candente resolución en su corazón era la fuente de su energía, su espalda era robusta como si estuviera incrustada con implantes metálicos. Su apariencia de nunca doblarse y mantenerse derecho era más fuerte que cualquiera.

 

Cada vez que el demonio rozaba su piel y su ropa, pequeños cortes aumentaban en el rostro y el cuerpo de Suimei. Pero él no se detuvo. Los valientes rugidos del chico disiparon la inminente marea de miedo. Toda la atmósfera que desalentaba mi corazón, él la repelía y penetraba a través de ella.

 

...Mientras el peleaba una batalla acalorada con su cuerpo herido, mientras era empapado en el calor de la batalla, volví a mis sentidos.

 

--¿qué estoy haciendo?

 

Lefille: “Aa”

 

Mientras él lucha, yo lo abandone todo, negué sus palabras y solo me arrodille allí. Simplemente estaba observando. Decidí que no había nada que pudiera hacer y sólo miré. No sabía por cuánto tiempo, solo miré.

 

Lefille: “………...”

 

Lo que era visible era su espalda. Esa única espalda. Ese corazón decidido de un chico que quiere que todos los que lloran en este mundo injusto sean felices. Esa brillante espalda.

Salvar a quienes no pueden ser salvados. Cuanta determinación se necesita para decir tal cosa. ¿Está bien estar fascinada por él sin hacer nada--?

 

Lefille: “No……”

 

Ante esa pregunta la respuesta salió por si sola. Algo que llena de energía el cuerpo poco apoca apareció lentamente. Como si las palabras de reconciliación fueran la base de todas mis creencias. Como si todas las palabras que él dijo fueran la clave para aclarar mi cabeza.

 

¿Está bien déjalo todo así? No, no está bien. Yo misma no deseo que termine de esta manera. Yo realmente no quiero que se termine de esta manera. No quiero detenerme de nuevo nunca más, tal y como lo hace él.

 

Es por eso que una vez más. Un ves más tengo que reunir mi fuerza y… soportando el dolor, con esta apariencia llena de sangre, con esta lamentable apariencia me consagrare a mi deseo de nuevo.

 

Lefille: “Ho mi diosa Araushura escucha mi petición. A mi quien no pudo cambiar nada, a mi quien no puede cambiar nada por sí sola, de nuevo dame un poco de valor para cambiar ahora mismo. Una vez más, solo una vez más yo…”

 

Palabras que expresan un deseo. Poder levantarse y tomar su espada para renacer una segunda vez. Sin embargo, la diosa no va a escuchar. Ella lo entiende. Porque ahora mismo ya no existe en este mundo. Ahorma mismo es solo una existencia que los vigila. Es por eso que son solo palabras para darse valor, palabras para ayudarse a cambiar.

 

Y entonces cuando abrió sus ojos su propio cuerpo consiguió algo de fuerza. Al sostenerse sobre una rodilla daba la impresión de que había mentido al decir que se había rendido, La debilidad que había dominado su cuerpo ya no se podía ver más.

 

Quien le dio esa fuerza y el valor para levantarse una vez mas no era otra persona que el joven frente a sus ojos. Porque ha dicho que hay algo en lo que cree, precisamente porque lo ha demostrado, porque se lo ha recordado a ella una vez más, ella misma es capaz de ponerse de pie ahora.

 

Tomo la espada que había dejado caer y la balanceo con todas sus fuerzas.

El viento rojo creado por el espada corto entre Suimei y Rajas.

 

Rajas: “Haaat-- esa mujer?! ¿De dónde sacaste esa fuerza?”

Suimei: “Lefille...”

 

Lo que la recibió a ella quien se había levantado de nuevo era un rostro impresionado y un rostro de felicidad. No es necesario explicar a quién pertenecía cada rostro.

 

El poder del espíritu. Liberé todo el poder que podía reunir. El viento rojo. Todo se tiño de carmesí como el destello carmesí del espíritu de la guerra y el fuego, Ishaktoni. Rajas no pudo soportar la repentina ráfaga de viento y dio un paso atrás.

 

Rajas: “K...kuuh... Esto es.”

 

Rajas bloqueo su rostro con sus brazos para evitar el vendaval. Enfrentándose a ese Demonio reuní mi resolución y dejé salir lo que tenía en mente.

 

Lefille: “...Rajas. Observa atentamente con tus propios ojos. Este es el poder que los exterminará a ustedes los demonios. El enviado de la diosa. El poder del espíritu.”

Rajas: “¿Poder para destruir qué? ¡Solo eres una mujer que corre porque le teme a la muerte!”

Lefille: “--Cállate... ¡No voy a correr más para vivir como la que soy ahora mismo! No importa de qué o quién. ¡Incluso de este destino!”

Rajas: “¡Estúpida chica! ¡Lo único que puedes hacer es hablar!”

 

Gritando me enfrenté al puño de Rajas con la gran espada y el destello carmesí. Un puño y un brazo con una fuerte aura se extendieron aparecieron, pero no fui lanzada esta vez. Envolví la espada con el viento rojo y golpeé el puño de Rajas desviándolo.

 

Rajas: “Kuuh!, ¿Q- qué?! Eso fue completamente diferente de antes...”

 

La diferencia era natural. Mi débil yo murió momentos atrás, y la que estaba aquí era mi nuevo yo. Los ataques que me presionaron hasta ahora no funcionaban más. Y no tuve tiempo para explicarle algo así.

 

Lefille: “Haaaaaaa!!”

 

Puse aún más fuerza en mis manos que balanceaban la espada como diciendo que mis oídos ya no querían oír su voz perpleja.

Esta ronda es diferente a la de antes. No me quedé atrás en velocidad y mi número de ataques era mayor. El poder del ataque también fue suficiente para atravesarlo.

 

Tal vez él se sorprendió, pero Rajas movió sus brazos aleatoriamente. Eran ataques aleatorios e imprecisos, pero por suerte, Rajas vio una oportunidad para un golpe crítico. Si conectaba, no terminaría en una mera lesión. Por supuesto, eso se basaba en el supuesto de si conectaba.

 

--Así que me volví del color de la luz que me rodeaba, un destello carmesí.

 

Nadie podía ver mi movimiento hasta el final. El viento carmesí superaba toda velocidad y no dejaba sombra. La rapidez era maravillosa. Con una velocidad lo suficientemente rápida como para confundirla con una tele transportación, me moví detrás de la espalda de Rajas como si me estuviera deslizando.

 

Rajas: “¿Pero cuando esta mujer...?”

 

Para cuando se dio cuenta y se giró, ya era demasiado tarde. Al mismo tiempo terminé de materializarme, un preciso ataque corto el pecho de Rajas.

 

Rajas: “Kuup... Kuaaaaahhh!”

 

El pecho de roca de Rajas se abrió. No fue un golpe fatal, pero de la herida, la fuente del poder del demonio que lo había protegido hasta ahora, se estaba evaporando.

Esta era la oportunidad perfecta.

 

Rajas: “Gala Varna!” (Se usa el Katakana para indicar cómo se lee la frase, el termino es Montaña de hola, en ingles Wave Mountain. Este es el Kanji: 波山)

 

Balanceé la gran espada sobre mi cabeza y ataqué como un destello con todas mis fuerzas. Con mi postura tan baja que casi estaba tocando el suelo, un destello carmesí estalló, tomando la forma de un ataque gigantesco que cortó a través del cielo y la tierra.

Entonces el ataque golpeó a Rajas, quien estaba rodeado de su poder que s evaporaba, --pero...

 

Lefille: “Eres resistente.”

 

Rajas seguía vivo y a salvo a pesar de haber recibido el ataque “Gala Varna” de frente. Había cortes en todo su cuerpo con vapor brotando por todas partes, pero él permanecía de pie. Él fue golpeado por Suimei y mi ataque consecutivamente. ¿Qué tan fuerte es este demonio?

 

Rajas: “Kuhhp...!!”

 

Mientras mi rostro fruncía el ceño con ansiedad y cansancio por los ataques consecutivos, Rajas repentinamente dio un gran paso atrás.

Estaba tensa preguntándome cuál era su plan, pero su gigantesco cuerpo se giró.

¿Está planeando escapar?

 

Lefille: “¡Qué… Detente ahí!”

Rajas: “...pospondremos este duelo para la próxima vez. Espadachín de Noshias.”

 

El probablemente decidió que era desventajoso para él continuar. Rajas, quien habló como si estuviera indignado, trató de escapar. Parecía que le quedaba algo de fuerza mientras volaba y se alejaba en un abrir y cerrar de ojos.

 

Lefille: “Hyaaaaaaaa!!”

 

Lancé un torrente de ataques hacia Rajas como si intentara cortara toda su espalda. Pero la velocidad del viento rojo no podía igualar la de Rajas. El destello carmesí que no podía cerrar la distancia se debilitó y se convirtió en una brisa normal.

 

--El escapó. No había forma de conectar un ataque con esa clase de distancia. La historia sería diferente si pudiera volar como Rajas, pero no podía.

 

Es por eso que terminó aquí. Finalmente pude llegar hasta aquí gracias a Suimei. Él me ayudó, pero el enemigo que necesitaba derrotar logró alejarse del lugar donde se suponía que debía derrotarlo.

 

Lefille: “Maldición...”

 

El duelo fue pospuesto para después. Terminar las cosas de una manera tan fría... solo necesitaba dar un paso más... solo un poco... si lo superaba solo un poco más... Entonces podría haber...

 

--Fue cuando mordí mis labios abatida.

 

La intensidad del maná subió detrás de mi espalda. No, una ligera palabra como “subió” no era adecuada para describirlo. Esta fue la onda de choque que ocurría cuando el maná aumentaba explosivamente. Y quien la estaba creando era por supuesto--

 

Lefille: “¿S... Suimei-kun?”

 

¿El maná de este chico no tiene fin? ¿Seguía teniendo fuerza después de derrotar al ejército de demonios, defenderse del ataque de Rajas e incluso luchar contra él? Él caminó hasta aquí mientras aumentaba su poder. Era como si él estuviera dando un tranquilo paseo y pronto se paró a mi lado. Y lo que sonó fue la voz del mago.

 

Suimei: “Abreq ad habra.” (Muere, que tu voluntad perezca ante mi trueno)

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

...Una gigantesca espada de viento carmesí se convirtió en simple viento justo detrás de él. Eso fue peligroso. Y pensar que esa mujer se levantaría de nuevo en tan poco tiempo. No, no sólo eso, incluso era aún más fuerte. No sé lo que sucedió, pero probablemente fue por ese mocoso mago.

 

Rechino los dientes después de probar la amargura de tener que escapar.

 

Rajas: “No olvidaré esta humillación, humanos. Se las devolveré una vez que está herida sane..."

 

Rajas voló incluso más alto mientras estaba cautivado por la rabia y murmuraba sin cesar.

 

Rajas: "...Puede ser peligroso pasar a través de una nube cumulonimbos con este tipo de lesión, pero no tengo otra opción."

 

Lo que miraba era la ruta de escape que necesitaba atravesar. Había una posibilidad de que pudieran atraparlo si volaba demasiado bajo. Considerando cuán lejos estaban ahora, no era probable que suceda, pero esto sucedió después de ese dramático giró en la batalla. Sabía que podía esconderme con seguridad si pasaba las nubes.

 

Fue exasperante, pero había recibido un severo daño debido al contraataque de esa chica. Si saltaba a la nube cumulonimbos en su estado actual, no sería agradable. Pero ahora no era el momento de preocuparse por algo como eso. Esta era la única manera de volver.

 

--Así es. Era el momento de preocuparse por pasar a través de la nube cumulonimbos.

 

Rajas: “¿Qué...?”

 

Me di cuenta cuando miré hacia arriba.

Mi mente se quedó en blanco ante el inesperado giro de eventos. Así es--

No había nubes nubes, en ninguna parte del cielo.

 

Rajas: “--?!”

 

Me sorprendió tanto que miré hacia la izquierda y la derecha furiosamente. Algo que debería haber estado allí no lo estaba. Esa nube cumulonimbos cargada de truenos, estaba allí hasta hace unos momentos.

Me quedé mirando el lugar preguntándome si estaba alucinando, pero no había nubes cumulonimbos. Ahí sólo estaba el cielo nublado que ocultaba la luz de las estrellas.

 

Hubo un trueno resonando desde algún lugar desde hace algún tiempo. Fue increíblemente ruidoso incluso durante la batalla. ¿Pero cómo pudo haber sido? ¿Desde dónde vino el ruido del trueno si no había nubes cumulonimbos?

Miré hacia abajo en ese momento.

 

Rajas: “¡¿Qué...?!”

 

No pude decir nada sobre la terrible situación que ocurría justo debajo de mis pies.

 

Al final de mi mirada había una increíble vista que me quitó el aliento. El ejército que estaba reunido en las llanuras, la ladera de la montaña y el bosque no se veían en ninguna parte. En su lugar habían llamas ardientes, y tierra hundida.

 

Unos atrapados en hielo que nunca se derrite, unos hirviendo y derritiéndose eternamente en el mar de un descompuesto océano de veneno y ácido. Y sobre el suelo había figuras con una sombra familiar. La cosa más impactante de todas fue el hecho de que los restos no coinciden con el número de sus subordinados.

 

El ejército que él había traído no estaba allí como si nunca hubieran existido en primer lugar.

 

Rajas: “¿Q- Qué fue lo que sucedió aquí…?”

 

No había forma de que algo así pudiera haber ocurrido. Incluso si los humanos enviaron un ejército, nunca podrían crear una visión tan horrenda. Lo sabía muy bien de las batallas de Noshias. Pero si aquí ocurrió una atrocidad como ésta, también debe haber un culpable--

 

Si había un culpable, era probablemente él.

 

“--Simplemente elimine a los que bloqueaban mi camino.”

 

Las palabras de ese chico me llegaron con claridad a la mente como si lo hubiera susurrado en mis oídos. Esas palabras y la atrocidad de abajo se conectaban.

 

Cierto. Antes de que ese chico me pudiera alcanzar, mis subordinados debieron de haberlo bloqueado. Y quien estaba en el centro de todo era ese chico. Ese humano quien se proclamó así mismo como Hechicero.

Si eso es cierto entonces todo cobra sentido. Ese hombre avanzo derrotando a todo lo que se le ponía enfrente. La escena de sus subordinados siendo eliminados uno tras otros floto en sus ojos.

¿Eso quiere decir que ese chico, por si solo había derrotado al ejército que se reunió para derrotar a los héroes?

 

Rajas: “Eso es imposible, me estás diciendo que un solo hombre derroto a un ejército de más diez mil”

 

Pronto llego su respuesta, en medio de su vuelo un frio le recorrió la espalda, un trueno ensordecedor rujió desde atrás.

Imposible. No había nubes de tormenta por ningún lado. Entonces de donde es que salió ese sonido.

 

Rajas: “Np puede ser…”

 

Ese trueno y ese relámpago tuvo que haber sido creado por otros factores.

 

Rajas: “No puede ser…”

 

Así es, el sonido haciendo eco dese atrás era exactamente el mismo que los truenos de antes, por lo tanto…

Al darse la vuelta pudo encontrar la respuesta a la pregunta de antes.

 

Junto con un rugido que estremecía la tierra, el estruendo de un relámpago que caía en pleno invierno dibujaba círculos y caracteres en el aire mientras amenazaba la negrura del cielo.

Pronto estará terminado esa enorme… no ese enrome circulo de magia de largo alcance. Dibujada mediante la disposición de un circulo de tamaño medio dentro del enrome circulo una poderosa magia se preparó para disparar.

 

Y de pie alineado en el centro del circulo estaba el hombre que se llamó así mismo Hechicero.

 

El relámpago aplasto la tierra al levantarse, elevando un rugido en el viento destruye lo que se encuentra de manera aleatoria.

 

Como residuo, una onda de choque. Debido a que el poder que formó la magia era demasiado fuerte, la onda de choque estaba aniquilando todo a su alrededor. La forma en que los truenos pulverizaban todo a su alrededor, la forma en que el ojo del tornado estaba localizando, eran sólo una versión miniaturizada de lo que sucedería en un futuro próximo.

 

Rajas: “E- ese es el precursor...? No puede ser...”

 

-- Era cierto. No había forma de que el General Demonio Rajas lo supiera. Abra = Merin, el sistema de magia de tipo abrahámico. Comúnmente conocido como “Magia Divina” o “Magia Sagrada”. Esta magia era la más famosa y poderosa de las magias que usaba el poder de los santos y ángeles guardianes para repeler, disipar y controlar a los demonios, Abreq ad habra. Abreq ad habra es el hechizo más expandido que existe y que tomo su forma original en su modo de ataque gracias a la teoría de la magia moderna. Yakagi Suimei tomó el hechizo como marco de referencia y lo convirtió en su hechizo mágico ofensivo más fuerte contra demonios y fantasmas.

 

Detrás de la espalda del chico estaba lo que parecía ser la figura de mujer dentro de la niebla. No había sensación de vida de la figura con forma de mujer. Era como si la escultura estuviera hecha del color de minerales existentes, en escala de grises. No era ni santo ni malvado. Pero había un inmenso poder emanando de ella.

 

“Aaaaaaaaahhhhhhhhh......”

 

Esa escultura abrió ampliamente su boca y gritó para convocar un pilar de luz desde el cielo.

 

Nunca antes había visto algo así. Un simple humano controlando este desconocido poder, un misterioso poder. Ese tipo de poder no era algo que un humano de este mundo pudiera poseer. Incluso si él fuera un héroe llamado desde otro mundo, era imposible. Un héroe recibía el poder de la diosa cuando era convocado. Un héroe nunca podría poseer una habilidad como esa.

 

Así es. Un héroe es un ser convocado con bendiciones absolutas de los elementos y fuerza que sobrepasan a un ser humano normal. Pero ese chico no poseía ninguna de esas características. Así que no era posible.

 

Esa era una magia sin la bendición de los elementos. Controlaba ideas incontrolables, cambiaba la realidad y cambiaba este mundo creado por la Diosa a su antojo. Ese trueno delante de mis ojos era más santo y más aterrador que cualquier cosa encontrada antes.

 

Nunca he oído hablar de alguien que posea ese tipo de fuerza, ese tipo de habilidades. Ningún humano en este mundo manejaba ese tipo de poder irrazonable. Ninguno en absoluto.

Pero entonces, ¿de dónde sacó ese chico… cómo...?

 

-- Yakagi Suimei, Hechicero.

 

Rajas: “Hechicero...? ¡¿Qué es eso?! ¡¿Ese chico no era un usuario de magia?!”

 

El trueno se dividió en miles de hebras, dejando un torrente de ecos después de un fuerte ruido y se reunió en el centro de la pila de círculos mágicos.

 

La escultura gritaba interminablemente y una parpadeante luz azul cubría el mundo desde el cielo hasta el final del horizonte. Al final de mi vista estaba el rostro de unos ojos carmesí igualmente sorprendidos y resueltos por ese insolente chico. Y la inconfundible aura de muerte que no puede ser evadida--

 

Rajas: “Maldicioooooón!!”

 

-- Ahora, tu criatura maligna que se alimenta de la desesperación de la humanidad como si fuera miel. Púdrete y desaparece ante el santo camino de la asociación de magos.

 

Pude ver los labios del chico moverse con claridad.

Después de eso, colocó un dedo en el centro del círculo mágico.

En un momento, un ensordecedor y estruendoso ruido apareció. Miles de hebras de luz dentro del radio del círculo mágico formaron un gigantesco pilar y consumieron todo a la vista.

La oscuridad del dios de la muerte que yo adoraba no existía en ninguna parte. En ningún lugar.

 

Y así, el jefe demonio Rajas gritó de rabia antes de ser tragado por una hebra de luz creada por el trueno santo.