Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 30: El pasado, y ahora.




Manual




- Papá era un hombre tranquilo.

 

Podía recordarlo vivamente cada vez que cerraba los ojos. No se excitaba fácilmente y era como un hombre carente de emociones, simplemente sentado en su silla de ruedas como una estatua: Yakagi Kazamitsu.

 

Siempre sentado en la mecedora del lado del porche y miraba hacia el cielo sin fin más allá de la ventana. Era el mejor mago de oriente.

 

Él era el epítome mismo de “silencioso” y rara vez hablaba. Se quedó con el dicho de que las palabras tienen consecuencias, pero la relación entre mi padre y yo, excluyendo el hecho de que éramos una familia mágica, estaba lejos de ser normal.

 

Teníamos pequeñas conversaciones cotidianas, pero nunca nada profundo. Lo único que estaba cerca de una conversación profunda era cuando me enseñaba magia.

 

Después de enseñarme los misterios de la magia. Después de enseñarme la actitud de un mago. Y entonces, sólo entonces, habló como si recordara toda la pasión que había olvidado en algún lugar de la vida sobre el ideal de la Asociación – lo que el jefe de la asociación predicaba: Siempre lo mencionaba como si fuera su frase favorita

 

A como de lugar lograrían lo que ellos deseaban. Es por eso que siempre buscarían los misterios y alcanzar su potencial.

Si alguien más lo escuchara, pensaría que son sueños salvajes de algún niño.

 

Yo también lo pensaba cuando era joven. Siempre predicaba esa idea con entusiasmo y hasta el cansancio. Cuando le pregunté por qué se aferraba a algo así aun cuando no podría regresar a aquellos días a los que no podía regresar ahora. Recordó los días a los que nunca pudo volver y habló de eso una sola vez.

 

- Había una mujer que quería proteger.

 

Ella era una mujer que fue maldecida con la maldición de la destrucción. Una mujer que iba de la mano con la lluvia fría y estaba acompañada de una tristeza llena de dolor. Una mujer que no podía florecer en la luz ni en la oscuridad. Ella era una mujer lamentable que fue rechazada por otros debido a su destino de no encontrar un final infeliz y vivió en un estado infernal de nadie incluso se atrevía a mirar.

 

Siempre estaba al lado de su padre y siempre lloraba en sus brazos. Padre dijo que él la había visto sonreír de verdad sólo una vez. Dijo que incluso la sonrisa en su último momento fue ella tratando de consolarlo.

 

Había prometido protegerla hasta el final, pero no pudo cumplir esa promesa.

 

- No pude proteger a tu madre.

 

Eso fue lo que mi padre dijo antes de morir. En los últimos momentos al subyugar a un dragón que revivió. Mientras presionaba sobre la herida recibió al protegerme mientras estaba a punto de dar el golpe final al dragón. ¿Por qué estaba contando esta historia ahora mismo? Hubo muchas oportunidades antes. ¿Por qué mantuvo esa historia para sí mismo? ¿Porque mantenerlo en secreto incluso para su único hijo??

 

Cuando le pregunté eso, respondió.

 

No quería agobiarme con eso. Yo era un niño nacido entre una mujer desafortunada y un hombre tonto. Desde el momento en que nací, una relación con una persona maldita me fue forzada. Si hablaba de ello, temía que yo perseguiría ese Tema de Investigación como él lo hacía, y caminaría por el camino de la desesperanza como él lo hizo.

 

Por eso no me hablo de eso.

 

Entonces, ¿por qué lo decía ahora? ¿Tuvo un cambio en su corazón y quería estar en paz con todo? ¿Por qué juró nunca revelar el secreto, pero me contó todo al respecto?

 

Era una pregunta que no necesitaba una respuesta. Fue porque de repente se volvió hablador, mientras se acercaba a la puerta de la muerte. Más de lo que nunca antes había hablado. Incluso más que cuando me enseñó magia.

 

¿Su suspiro nació del auto desprecio del camino sin esperanza que había pisado hasta ahora? ¿O simplemente se sentía lamentable con su ser hablador?

 

Después de su suspiro, dijo algo que no le quedaba para nada.

 

Así es - él todavía tenía arrepentimientos. No importaba si su cuerpo se pudría y desaparecía de la faz de la tierra, pero los recuerdos de los sueños que compartió con ella, las emociones que compartían, no quería que todo desapareciera junto con su cuerpo.

 

Sus sentimientos nunca llegaron a su fruto, y fue un camino lleno de dolor y preocupaciones. Incluso entonces, él quería que al menos yo me acordara de ellos. Que una vez existió un hombre como él y una mujer como ella. Que tenían sueños juntos. Que había días que caminaban juntos en pos de su futuro feliz.

 

Fue de la nada. Además, ¿qué se supone que yo debía hacer cuando el confeso sus sentimientos de es amanera? Sólo había una respuesta que podía darle.

Sí, no había elección. Yo era un mago igual que mi padre.

 

Pero ... lo que dijo se quedó a mi alrededor.

 

“- Suimei, si hubo algo que he elegido, es ser un mago y a Shizuma. Ahora, sólo tengo que confiar en ti. Así que te suplico. Cumple el ideal de la Asociación. Si la verdad que busca el líder realmente existe, entonces no hay nadie que no pueda ser salvado en este mundo. Así que -”

 

- Salva a las mujeres que no pueden ser salvadas en mi lugar.

 

Después de dejar atrás la palabra “Lo siento”, el hombre que soñaba con un futuro feliz con su familia falleció. Sin siquiera escuchar mi respuesta.

 

Como si ya hubiera dicho todo lo que quería decir. Se quedó como una estatua real esta vez. Con los sueños que había imaginado en el cielo, más allá de la ventana. Sin haber sido capaz de ver a la feliz familia que había esperado.

Era voluntario. Me obligó en un sendero anormal, un sendero peligroso. Y para predicar un sueño tan feliz para mí.

 

Es por eso que todo fue muy abrupto.

Así es., es por eso que le grité al dragón que soltaba su último rugido.

 

- Lograré tus sueños. A cualquier costo.

 

... Sí, hubo un día así. El día que grite por la pena de perder a mi padre. Por el juramento que grité en ese entonces nunca sentí que mis acciones estuvieran equivocadas. Así, después de perseguir el misterio, aquí estaba yo.

 

Caminare hacia el final del sendero y probare que no había nadie que no pudiera ser salvado.

 

Era un sueño infantil. No era realista y no había ninguna posibilidad factible de llegar al final del camino. Era más débil que buscar el más mínimo perfil de una figura en la espesa niebla de la mañana. Pero yo quería lograr ese sueño. Era un sueño que quería lograr.

 

Ciencia y magia. Independientemente de la disciplina, existe una sabiduría que se dice que miente al final después de resolver las leyes de la naturaleza: los Registros Akáshicos.

 

Pasado, presente, futuro y el plano astral también. El disco que contiene todo. Si un futuro feliz para aquellos que no podían ser salvos fue escrito, entonces todos podrán ser salvados. La filosofía del líder es la de perseguir la felicidad para todos. Si alguien pudiera encontrar el registro, probaría que el camino que esos dos habían pisado no fue en vano.

 

El juramento que nació de una confesión ahora era es un voto.

 

Suimei: “... Padre, tal y como habías dicho las palabras que dejaste atrás podían haber sido una maldición para mi futuro. Pero yo soy tu hijo y un mago. Quiero ver lo que viene después. Así que -”

 

Al igual que tú, iré a salvar a los que no pudieron ser salvos. Los salvaré sin importar el costo. En mi mundo como en ese mundo.

Cerré los ojos y poco a poco mastiqué mi juramento. Nunca olvides. Me acerqué a mi resolución una vez más. Yo la salvaré. Voy a salvar a esa chica llorando por la desgracia que tiene que llevar con ella.

 

Cuando abrí los ojos, un desagradable desierto llenó mi vista. Sólo echar un vistazo a esas criaturas llenas de maldad y malicia fue suficiente para hacerme sentir disgustado. Estaban pululando como gusanos en un pedazo de cuerpo podrido.

 

Fue una situación divertida. Hice todo ese alboroto en el castillo porque no quería encontrarme con algo así y ahora estaban aquí. ¡Qué cruel ironía!

 

Suimei: “Hmph.”

 

Soplé lejos cualquier sentido de auto desprecio con ese bufido. Recordé lo que Rajas le dijo a Lefille y eché un vistazo a la izquierda ya la derecha furiosamente. Probablemente eran los subordinados de esa cosa. ¿Cuántos de ellos estaban allí? ¿Mil? ¿Diez mil? Era inútil pensar en ello ahora, pero no me gustaba cuántos de ellos había.

 

Suimei dio un paso adelante hacia el mar de monstruosidades.

 

Probablemente notaron su movimiento ya que los Demonios se apresuraron a atacar. Criaturas que fueron tocadas por el aliento del dios de la muerte presas en este mundo del reino exterior. Eran unos súbditos dignos. No poseían ni mana, ni Ki, ni cuerpo astral, eran criaturas anormales e irregulares que poseían un poder negro parecido un aura.

 

Suimei: “Haaa…”

 

Estaba molesto. ¿Qué es un Demonio? Eran criaturas principalmente opuestas al ser humano en un escenario de fantasía como el de un juego o una novela. ¿Por qué yo, un mago moderno, necesito luchar contra algo que sale en un cuento de hadas? Era molesto. La filosofía de la Asociación. El sueño que perseguía mi padre. ¿Por qué estoy luchando contra un Rey Demonio que se empeña en destruir el mundo en lugar de perseguir mi pequeño sueño-?

 

Está bien. Mi yo interior se dio cuenta y me miró con sus ojos fríos. Ahh ... Estaba harto de eso. Harto de todo.

 

Los Demonios mostraron sus garras y avanzaron hacia Suimei quien cerraba los ojos y suspiraba. Simplemente se precipitaron como una manada de jabalíes en estampida, como si no supieran nada de pelea.

 

Suimei: “Ex hoc loco evanescent.” (Desaparece.)

 

Con un canto, un rayo de rayos traspaso el cuerpo de los Demonios. Todo lo que quedo fue un círculo azul y un símbolo mágico. Los Demonios volaron con sus brazos amputados, y Suimei ni siquiera miró estas piezas destrozadas.

 

Suimei podía sentir una fría aura psíquica desde el interior de la pared de los cuerpos y concentrado en esa dirección aumentaba sus poderes. ¿Estaban tratando de lanzar algún tipo de magia? El hechizo tenía cierto parecido con el culto maligno que adoran al dios malvado del pilar de Salomón, al transformar su aura negra en bolas de fuego.

 

La llama volaba implacablemente. Sobra decir que se dirigió a Suimei.

 

Pero era lento. En comparación con una bala disparada desde un tanque. Incluso a simple vista, cuando la llama tomó forma y voló, Suimei podría haber lanzado tres hechizos.

Ni siquiera se molestó en mirar la bola de fuego y esquivar. La bola de fuego simplemente pasó, por un lado.

 

Su poder de fuego no era grande tampoco. Si Suimei realmente quisiera defenderse, podría haber lanzado un hechizo que pudiera bloquear una corriente de chorro de metal que viajara a velocidad de mach 20 que perforaría cualquier armadura. Así que no había necesidad de preocuparse por alguna explosión mediocre detrás de él. Sólo necesitaba mirar hacia adelante.

 

Incluso si hubiera un demonio atacando desde el aire, no había razón para dejarlo llegar a él.

 

Suimei: “Et cadens in terram.” (Él caerá al suelo)

 

Una sola frase. Sus pies, que estaban impregnados hasta el límite con maná, aplastaron a los Demonios que estaban desplegados en el suelo sin prestar atención. Eran débiles. Suimei pensó que había algo mal consigo mismo por considerarlos una amenaza. Si sabias cómo pelear, así eran las cosas. Eran aún menos peligrosos que un pequeño guijarro.

 

Suimei era un tonto. Era un tonto, pero no se podía detenerse. No podía parar porque lo había prometido.

 

Suimei: “YO -”

 

- Decidí ir contra todo. Por este camino.

- Eso es lo que decidí. Seguiré este camino.

Incluso si caigo o muero, nunca renunciaré a esta ruta. Es lo que decidí ese día.

Para demostrar que es posible salvar a alguien si quieres salvarlo. Para llegar a los Registros Akáshicos y realizar el sueño de padre. El sueño mío y de mi padre.

 

Era simplemente una tontería solo pasar a través del centro del ejército de demonios. Pero este camino definitivamente lo conduce allí.

 

Suimei: “――Archiatius overload” (Ignición del horno de mana)

 

Con el hechizo, lo que apareció en la punta de sus pies fue círculo mágico en arcoíris. ¿Cuál era su diámetro? Un círculo mágico de unos cinco metros de diámetro que contenía complejos patrones de números y letras despertó como si hubiera estado esperando.

 

Y el maná que fue liberado. La fuente de maná giraba con un sonido explosivo a un ritmo furioso cuando el núcleo quedo sobrecargado. Había bastante maná para generar potentes truenos que enviaban ondas de choque por todo el lugar. Un tornado furioso golpeó el suelo y explotó cerca de los Demonios que volaron por lo alto en el aire.

 

El suelo tembló y gimió. El escenario de toda la cercanía se rompió y se convirtió en polvo, fue una obra maestra. Una vez que se detuvo el mana, las criaturas anormales se reunieron como una nube y cargaron de nuevo como una avalancha.

 

Suimei sacudió el polvo de su abrigo generado por torbellino de maná. Los Demonios por delante de él todavía llenaba la llanura. Curiosamente, recordó que era lo que decía su padre.

 

“Un camino sin esperanza eh .... Fufu- ¡Así como me gusta! “

 

Ante el enjambre de esas abominables criaturas, Suimei escupió esas palabras.