Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 12: Las apariencias son importantes.




Manual




 

 

Pocos días habían pasado desde Reiji y los otros se habían ido. Viajando solo y confirmado sus planes para el día, Suimei dejó el palacio de Camelia.

 

Cuando los otros se fueron del palacio, su partida había sido recibida con fanfarrias y fueron acompañados por un gran desfile... pero el único compañero de Suimei era el silencio, tal y como se esperaba, aunque se había despedido del rey de Áster, el rey Almadiyauss, y Felmenia, antes de hacer su camino en silencio a la capital de Mehter.

 

“Nunca pensé que me daría dinero ...” murmuró, vacilante, levantando la bolsa en sus manos. El sonido de tintineo metálico podría ser oído ya que la bolsa fue sacudida. Como Suimei se había preparado para abandonar el castillo, la canciller Gress le entregó esta bolsa, dentro del cual había 20 monedas de oro.

 

Esto había sucedido justo antes de irse. El canciller le había informado en términos muy claros que se debe gracias al rey por su generosidad, mirándolo con desdén en sus ojos. Después de un discurso largo y que nubla la mente, esta pequeña bolsa se había puesto a la fuerza en sus manos como si fuera un acuerdo de divorcio y fue sacado rápidamente del palacio.

 

A juzgar por las palabras del canciller, Suimei determinó que esto había sido idea del Rey, y que se lo había ordenado al canciller en secreto.

Ante este giro inesperado de los acontecimientos, Suimei sólo podía rascarse la cabeza débilmente.

Había sido bastante explícito acerca de no necesitar nada. ¿No es sólo el Rey tratando de ponerme en deuda con él ...?

 

A pesar de haber protestado bastante en contra de cualquier tipo de asistencia durante su discusión en la sala de audiencias, tenía cierta idea de que iban a tratar de ayudarlo de alguna manera. En lo que se refiere al Rey, esto no era probable que formara parte de algún tipo de esquema ni nada, sino puramente por su buena voluntad. Sea como fuere, se trataba de una ‘deuda’ en la que había incurrido con este favor. Suimei hubiera preferido prescindir de eso. No lo había hecho feliz.

 

Cuando se trataba de deudas de favores, tener a alguien en deuda te da el derecho a pedir un favor cuando se necesita ayuda. Esta deuda había creado un lazo entre él y el Reino de Aster. Aunque nunca lo diría en voz alta, que había sido una manera bastante molesta de actuar era indiscutible.

 

El objetivo había sido aprovecharse de su buena voluntad y conciencia, para asegurar que los futuros tratos con él serían más suaves. A medida que pesaba el dicho, ‘los favores no se hacen por los demás, están hecho por sí mismos’.

 

Suimei: “Ha ... ¡Qué mala jugada! Por otra parte, supongo que, si él no pudiera hacer algo como esto, no estaría en condiciones de ser el rey de una nación ...”

 

Suimei había considerado devolver el regalo en el lugar, pero el rey ya había previsto esto, sabiendo que, si no lo hacía por sí mismo, sino más bien confiado la tarea a uno de sus funcionarios, entonces, a Suimei le resultaría difícil hacerlo. De hecho, sí hubiera rechazado el regalo del rey en la cara del canciller con el pelo partido, entonces no hay duda de que habría consecuencias graves una vez que dejara la seguridad del palacio. Su deseo era permanecer lo más discreto posible, y salir del palacio en paz. Por esa razón, no había tenido más remedio que aceptar en silencio el regalo.

 

Por supuesto, si la bolsa hubiera llegado con condiciones, habría tenido una razón para rechazarla. A medida que categóricamente no tenía tal cosa, encontrar una razón para rechazarlo no había sido difícil, más aún, era dinero, algo que necesitaría en una gran cantidad de en los próximos días.

 

Desde el transporte a los costos de alojamiento, desde componentes mágicos a alimentos, el dinero era necesario para un sin número de cosas. Cuanto más dinero tuviera, mejor. En su situación actual, esa era indiscutiblemente una de las principales debilidades que tenía. Sopesando los pros y contras que tenía, al final, tomo el dinero.

 

En cualquier caso, un favor adeudado estaba todavía muy lejos de una obligación real. La otra parte sería, al final, tiene que confiar en su voluntad de devolver el favor de buena manera. No importa lo que llegara a suceder o lo que iban a ser, si se le preguntaba y si él realmente no quiera hacerlo, entonces eso sería el final del asunto.

 

El único problema era ... que no estaba seguro si sería capaz de algo tan frío y calculador.

 

... La mirada de Suimei cayó sobre la carta que cenia con la bolsa. En un papel de alta calidad estaban escritos las palabras del rey que decían que sin importa qué sucediera, aceptará esta señal de buena voluntad, palabras que lo sorprendieron. Movido por las palabras del papel, Suimei suspiro.

 

Después de esto, o más bien, debido a esto, tendría que mostrar su agradecimiento al Rey. En cuanto a enfrentar el palacio, ahora a la distancia, inclino la cabeza una vez más en señal de respeto.

 

Suimei: “Ese viejo zorro.”

 

Aunque, como se esperaba, no fue suficiente para disipar su pobre estado de ánimo por completo.

 

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Suimei. “... Muy bien, debería verme bastante normal con esto ahora.”

 

Después de dejar el palacio, la primera parada de Suimei había sido una tienda de ropa. Confirmando que había pasado con éxito como un miembro de la población finalmente se relajó.

 

Sus pensamientos eran sencillos.

 

En esta ciudad que es similar a la Europa de la era medieval, su uniforme escolar destacaba como un pulgar hinchado. Esto no era algo que se le había ocurrido sólo después de poner un pie en la ciudad, sino más bien una necesidad que había previsto de antemano. Aunque para Reiji y Mizuki, la ropa moderna era casi algo así como el símbolo de su condición de héroes, para Suimei, quien deseaba vivir a partir de hoy como un miembro normal de la sociedad, su uniforme escolar era demasiado visible. Si bien la necesidad para él de ponerse su ropa moderna podría surgir más tarde, a los efectos de la vida cotidiana, era mejor no hacerlo.

 

Esa es la razón por la cual la adquisición de ropa normal se había convertido en una prioridad que había conducido Suimei directamente a una tienda de ropa. A pesar de que había logrado con éxito vender los libros de texto que trajo de su mundo, él había gastado las monedas de oro que recibió del rey cambiándolas por monedas de plata.

 

No se había molestado en relación con el precio, en lugar de eso, priorizo vestirse de la misma manera que otros de su edad, lo que resulto en su aspecto actual. Como era de esperar, la ropa que había comprado no le quedaba tan bien como sus prendas de la edad moderna, por no hablar de que el material era considerablemente más rígido. probablemente fue imposible encontrar nada que pudiera adaptarse a él bien aquí.

 

Aparte de eso, gracias a su nuevo cambio de ropa, no tenía que preocuparse de destacar mucho más.

 

Suimei: “En ese mismo momento. Lo siguiente es el gremio de aventureros...”

 

Verificando la sensación de sus mangas, partió al gremio de aventureros.

 

Que el gremio de aventureros bajara de prioridad después de la ropa se debía a que él había decidido que la necesidad de una identificación apropiada era imperativa. Después de registrarse en el gremio, sería capaz de obtener la condición de aventurero, algo que él necesitaba dada sus circunstancias actuales.

 

A pesar de que pensaba que abandonar el palacio y sobrevivir en solitario, esto le hacía cambiar su condición de huésped del palacio a la de un vagabundo.

 

Era, después de todo, una persona de otro mundo. A pesar de que podría fingir ser un viajero del extranjero, sería sospechoso a los que le rodean como una persona de identidad poco clara. Eso podría ser muy incómodo para él. La compra de alimentos… ropa, y el alojamiento eran los mejores ejemplos en lo que respecta a la función que la identificación desempeña en la vida cotidiana, este mundo de fantasía no era diferente del mundo moderno del que él había venido. Si era capturado sin una forma válida de identificación - la única manera tangible para verificar la identidad de una persona a simple vista - era posible que pidieran darse situaciones que serían mucho más peligrosas que en su mundo.

 

Por supuesto Suimei, como un mago, estaba en posesión de magia que podría permitir pasar a través de más de un problema que requiriera la ocasión, pero acumular mentira sobre mentira podría detonar en una situación no deseada y podría ocurrir algo desafortunado e imprevisto.

 

Por otra parte, era posible obtener una identificación del gobierno en la oficina municipal cercana por un módico precio, pero como Suimei no tenía ninguna intención de permanecer en la zona, había rechazado esa opción.

 

A pesar de que ya había decidido dejar Aster, adquirir una identificación era una necesidad inmediata, pero ya que es algo necesario, sin importar a donde fuera, había decidido que conseguir una tan pronto como sea posible era la decisión más sabia.

 

Además, al unirse al gremio de aventureros aquí en Aster, dada la relación entre Aster y Nelferia, su identidad como un miembro del gremio sería automáticamente válida en Nelferia también.

 

Por último, entre la información que había obtenido de los libros en la biblioteca del palacio, había aprendido que el gremio de aventureros era una existencia bastante singular entre los gremios y aceptaban a todos los que quisieran unirse.

 

Cuando se trata de otros gremios, particularmente los gremios de artesanos - o por ejemplo los gremios de comerciantes, que existen para regular los precios de las materias primas y establecer rutas comerciales – creados por los que pertenecen a determinada rama de artesanos, las comisiones abordan la provisión de los materiales necesarios. La mayoría de ellos tienen requisitos de ingreso, lo que requiere tener experiencia previa, ya sea en su campo de especialidad o un aval.

 

El gremio de aventureros, sin embargo, opera por diferentes reglas, establecidas sin rodeos, incluso alguien sin siquiera un centavo a su nombre fácilmente puede unirse al gremio, siempre y cuando se pueda manejar el trabajo, nada más importa.

 

A pesar de ello, el gremio de aventureros no debe tomarse a la ligera. Lo que más importa para el gremio es la habilidad y la fiabilidad. Si bien las misiones del gremio consisten en tareas peligrosas, tales como la caza de monstruos o la exploración de nuevos horizontes, la confianza tiene que ser obtenida antes de poder solicitar alguna misión. Como era de esperar de un lugar así, la gente normal nunca visita el gremio a menos que tenga los requisitos para tomar las solicitudes. Por esta razón, los que no tienen habilidad en combate no son aceptados en las filas del gremio.

 

En ese sentido, ¿por qué Suimei, un mago, no aspira a unirse al gremio de magos en lugar del gremio de aventureros? Bueno, eso se debe a lo que hace al gremio de magos único. En este mundo, la magia y la espada están codo a codo como los pilares de la fuerza militar. De acuerdo con ello, la magia es un arma preciada cuando las guerras entre naciones estallan y el gremio de magos es una parte integral del poder militar de cada nación.

 

Más específicamente hablando, a los miembros del gremio de magos sólo se les permite ejercer sus poderes en nombre de su país.

 

Cuando se trata de Suimei, tanto su magia y su investigación son algo que sólo alguna vez ejerció en nombre de la Sociedad de Magos, la cual comparte sus ideales. Nunca lo haría en nombre de otra organización, por lo que el gremio de magos había sido eliminado completamente como una opción.

 

Por otra parte, con el fin de evitar fugas de inteligencia, cuando los miembros del gremio de magos cruzan las fronteras internacionales, lo hacen bajo fuertes restricciones y por procedimientos especificados que serían un obstáculo para los objetivos de Suimei.

 

En pocas palabras, el gremio de magos era diferente de otros gremios y se encuentran bajo la gestión directa de la nación a la que pertenecen. La obtención de una identificación del gremio de magos simplemente no era una opción recomendable a la luz de ese hecho.

 

Por lo que escucho de Felmenia y Reiji, quien había estado bajo su tutela, este mundo no tiene la noción de los sistemas de magia. La magia era algo que probable usan imprudentemente. Por supuesto, siempre existía la posibilidad de que está noción fuera causada por la falta de conocimiento de este mundo, algo que le preocupaba en gran medida. Desgraciadamente, a falta de un encuentro propicio, probablemente nunca tendrá la oportunidad de descubrir la verdad.

 

Caminando mientras ponía en orden sus pensamientos, pronto llegó al gremio de aventureros.

El edificio era, al igual que los que le rodean, una estructura de manera con dos pisos de altura.

 

Erigido antes de que el edificio mismo estaba un letrero con la palabra, “Pabellón del Crepúsculo” escrita en grandes letras. El letrero le daba la sensación de estar de pie delante de un restaurante o un bar de algún tipo. Ante la puerta había dos guardias en armadura.

 

Estructuralmente, el edificio en realidad no se ve tan diferente de los demás a su alrededor. Si había una diferencia a destacar, sólo sería que el espacio que ocupaba era enorme.

 

Las ciudades de este mundo - Mehter no está excluida de esto - Tenían muros masivos de 20 metros de altura que las rodeaban para prevenir el ataque de invasores y monstruos. Por lo tanto, la cantidad de espacio asignado en una ciudad era fijo y en consecuencia los edificios eran pequeños y delgados, y por lo general de dos o tres pisos de altura.

 

Con esto en mente, el espacio ocupado por el gremio de aventureros era sin duda una excepción. No sólo descansaba en un lugar visible, también tomaba mucho más espacio que los edificios circundantes. Si esto fue asignado por el gobierno, entonces la importancia de este edificio - y lo que alberga - es evidente por sí misma.

 

Si se fuera a mirar más lejos, otra diferencia drástica pronto seria evidente:  …dispersos por todos lados, había individuos de aspecto peligroso que parecían personajes de un juego o una película, fuertes sujetos del tipo guerrero llevaban increíbles armaduras, había también hombres y mujeres delgadas que, como Felmenia, estaban vestidos con túnicas de mago. Algunos de los hombres llevaban enormes Claymores en la espalda, mientras que otros alzaron mazas que parecía que podían aplastar cabezas humanas como si fueran sandías.

 

Si tales individuos estuvieran en el mundo moderno, habrían sido detenidos en instantes por violar la ley de portación de armas y control de espadas, pero es probable que no hay tales regulaciones aquí. En este mundo, se puede decir que las armas son una herramienta vital para la vida cotidiana, ya sea para autodefensa o para la caza. Independientemente del tipo de arma que una persona pueda optar por llevar en su persona, era poco probable que exista una ley que restrinja su uso.

 

Eso, sin embargo, significa que la atmósfera creada era increíblemente estresante. Simplemente al dar un par de pasos en la dirección del gremio hacía sentir que el aire estaba cargado de energía.

Para Suimei, un miembro de la sociedad moderna, la sensación era decididamente fresco.

 

Suimei se dirigió hacia la puerta del gremio de aventureros, el Pabellón del Crepúsculo, teniendo sintiendo la tensión del aire al llegar frente a las puertas delanteras. En un primer momento, deteniéndose ante la gran puerta se preguntó si estaba en el lugar correcto; los guardias, después de todo, no le había dicho una sola palabra, sin embargo, inclinación brevemente la cabeza y agitaron su mano ligeramente.

 

En el interior, todo estaba organizado de manera similar a como se describirá en las novelas de fantasía que había leído antes. Mirando a su alrededor, estaba claro que tenía un lugar que serbia como una taberna. Las tabernas de la Edad Media eran distintas a los bares de la sociedad moderna. En su lugar, sirven al mismo tiempo como almacenes generales y un lugar de encuentro; al mezcal estos dos lugares dan como resultado la alianza de aventureros que desprendía una impresión más o menos equivalente a la de una vieja taberna.

 

No hay manera de que sea así, ¿verdad? Suimei pensó para sí mismo. Al mirar alrededor del interior del Pabellón de Crepúsculo se dio cuenta de que la imagen en su mente de hecho estaba bastante cerca la realidad, suspiró.

 

En la parte delantera de la enorme sala había una ventana de recepción donde el personal recibía a los clientes. Frente a la ventana, una serie de bancos fueron colocados lado a lado. Un pequeño estante albergaba lo que parecían ser periódicos y revistas. Junto al estante se encontraba un cartel de solicitudes, donde se colocan las misiones disponibles.

 

La mayor parte del espacio lo ocupaba lo que parecía ser un bar. Numerosas mesas y taburetes cubrían el área, y había barriles de roble apilados como pequeñas montañas. Inquietos, individuos con la cara roja vertían el vino y la cerveza en sus gargantas, completamente indiferente de todavía había bastante luz.

 

Esta escena habría sido un shock para cualquier persona de la sociedad moderna.

 

Cuando Suimei captó la escena delante de él y se acercó aún más, un sonido escapó de su boca, en cuanto a si se trataba de un suspiro o una exclamación de sorpresa no era seguro.

 

En los bancos, estaban sentados un número de personas a la espera de su turno. Suimei siguió su ejemplo, para encontrar un asiento en el extremo final de la línea.

 

Mientras tomaba su asiento, se fijó en la mujer que estaba a su lado, y un dio lugar a algo impresionante.

Sin darse cuenta, suspiró ante ese aspecto hermoso.

 

Tenía el cabello de un color carmesí brillante que fluía hasta su cintura, una cara digna con dos penetrantes ojos color bermellón, y una actitud calmada que hablaba de una crianza noble. Su armadura de un predominantemente blanco, salpicada de rojo llameante escondía una figura suave y delgada. En su cintura, llevaba decididamente una espada larga muy poco femenina. Su postura era refinada y sin embargo era robusta como una roca. En total, ella irradiaba calma. Si tuviera que describirla, ella sería como una cuchilla afilada.

 

A pesar de su escasa capacidad de manejo de la espada, Suimei se dio cuenta de que ella no mostraba aberturas. En pocas palabras, se trataba de alguien muy hábil. Por su apariencia, juzgó que tenía una edad cercana a la suya, pero la impresión que recibió no tenía nada que ver con eso.

 

Si fuera un poco más frívolo, entonces ya habría intentado algo con la chica a su lado, pero limito sus acciones a un ligero suspiro. Debido a su línea de trabajo, una persona tan llena de secretos como Suimei nunca había estado en una relación amorosa antes. Pensamientos contradictorios pasaban por su cabeza. Esto no tiene nada que ver conmigo, pensó, incluso mientras recordaba a todas las chicas que conocía, todas parecían ser existencias problemáticas, pero eso no era importante en este momento.

 

Mientras Suimei esperaba su turno en la fila, paso su tiempo pensando en asuntos triviales, la chica habló con él.

 

“Disculpe, ¿puedo preguntar si usted es un visitante frecuente del Pabellón del Crepúsculo?”

 

Una voz sorprendentemente suave.

Su tono no era vacilante, no grosero, sino muy educado, el cual se ajustan perfectamente a su imagen.

 

Sorprendido por el hecho de que ella hablara con él, Suimei por reflejo casi respondió en su tono normal. Golpeado por la sensación de que eso sería inapropiado, él le respondió de la misma forma educada con la que ella había hablado con él.

 

Suimei: “Oh, no, en absoluto. A decir verdad, esta es mi primera vez aquí.”

Chica: “Qué casualidad, esta también es la primera vez que vengo. Me había estado preguntando si esto era la línea correcta para hacer la solicitud de ingreso al gremio.”

Suimei: “Creo que lo es. Si nos fijamos en esas otras ventanas, parece que son para las personas que aceptan las misiones.”

 

Mientras hablaba, señaló en la dirección de la zona en la que sirven alcohol. Más ventanas de recepción como la que está frente a ellos podían verse allí con una colección de personal del gremio.

 

Suimei: “¿Eres un aventurero?”

Chica: “Sí. Soy una mujer que no puede hacer otra cosa más que luchar. Este parece ser el mejor lugar para venir a ganarse la vida.”

 

La chica golpeó ligeramente su espada mientras se burlaba de sí misma con una voz animada. Como era de esperar, ella era alguien que dependía del combate para ganarse la vida. A juzgar por su apariencia, ella era o un guerrero o un caballero, así que esto era natural.

 

La chica dio de repente su nombre.

 

Chica: “Mi nombre es Lefille Grakis. Si no es un inconveniente, ¿le importaría decirme su nombre?”

Suimei: “¿Eh?”

 

¿Qué dijo ella? ¿Acaba de pedir algo? La situación se había convertido de repente en un intercambio de nombres, y Suimei expresaba inconscientemente su conmoción.

Su forma era educada, no obstante, este giro de acontecimientos era realmente demasiado repentino. No eran más que vecinos se colocaron en la línea, ¿por qué repentinamente se tornó de esta manera?

 

Lefille parecía apenada.

 

Lefille: “Lo siento. Preguntar repentinamente su nombre debe haber sido una sorpresa, pero hay una razón para ello.”

Suimei: “... ¿Y esa es?”

 

“No hay necesidad de ser tan cauteloso, cuando visité la Iglesia de la Salvación esta mañana, he recibido un oráculo de la diosa Arshuna: ‘Intercambia nombres con los que te rodean’” respondió ella, medio suspirando.

 

Parecía que la persona que está siendo cuestionada es la que esta confusa; la persona que hiso la pregunta parecía contrariada también.

 

La Iglesia de la Salvación es la iglesia más grande en este mundo, una que adora a la diosa Arshuna. Antes, en la sala de audiencias, cuando escucharon sobre el Señor Demonio, se enteraron de que al parecer la información sobre su existencia y movimientos habían llegado como oráculos de la diosa Arshuna. ¿Una chica como esta había recibido un oráculo?

 

Suimei: “¿Por qué ella te pidió que hicieras eso?”

Lefille: “Realmente no yo misma no lo sé. El sacerdote de Mehter me dijo que se trataba de un oráculo de Arshuna y que significaba que alguien cerca de mí hoy se convertiría en alguien importante para mí.”

Suimei: “Y es por eso que preguntaste mi nombre?”

Lefille: “Sí.”

Lefille: “Oráculo, eh. Eso de seguro suena sospechoso... Oh, sin ofender.”

 

La vaguedad del oráculo había irritado a Suimei hasta el punto de que había hablado sin pensar, a pesar de que a toda prisa se corrigió a sí mismo. Como mencionó anteriormente, la diosa Arshuna tenía innumerables creyentes. En este mundo, la blasfemia era algo peligroso, y probablemente podría provocar la ira de la gente de los alrededores.

 

Haber dicho algo así delante de alguien que fue a la iglesia... Suimei estaba lamentando su falta de respeto y su mala elección de palabras cuando Lefille sonrió cálidamente.

 

Lefille: “Jaja, lo sé, ¿verdad? Dicho esto, es mejor ser cuidadoso. A mí personalmente no me importa, pero si te escucha alguien particularmente arraigado a la iglesia, te darían un sermón muuuuuy largo.”

Suimei: “Voy a tener cuidado. Estaba un poco apresurado.”

Lefille: “Eso sería lo mejor. Sin embargo, no es como si tuviera ningún derecho a hablar, yo misma puse algunas objeciones después de recibir este tipo de oráculo.”

Suimei: “Oh ...?”

 

Suimei parpadeó sorprendido. Tal vez que lo del “sermón muuuuuy largo” que había mencionado había sido experimentado de primera mano.

Lefille volvió a reír, burlándose de sí misma.

 

Lefille: “Honestamente. Que algo como eso suceda después de orar por tanto tiempo... estoy muy retrasada debido a eso.”

Suimei: “Tienes mi simpatía.”

Lefille: “No es necesario, lo hice por mí misma más o menos. Es fruto de mi propia estupidez, por así decirlo.”

 

“Que sirva de lección para mí”, añadió Suimei para sí mismo.

 

Suimei: “Así que has estado haciendo eso todo el día?”

 

A la comprensión de la pregunta implícita en sus palabras - “¿Usted ha estado preguntando a la gente su nombre todo el día?” - Lefille asintió con fuerza.

 

Lefille: “Sí. Actualmente ya eres la décima persona.”

Suimei: “Wow. Eso es horrible.”

Lefille: “Y que lo digas. Una vez que menciono el oráculo, la reacción predominante ha sido que me traten como a una especie de bicho raro... pero no ha habido pocos hombres que pensaran que estaba coqueteando con ellos.”

Suimei: “Ahh...”

 

Suimei expresó su comprensión de la situación mientras suspiraba con tristeza.

A pesar de que no estaba muy seguro de qué tipo de bicho raro imaginaron que ella era, pero la otra reacción era más o menos comprensible. Si alguien tan hermosa como ella fuera a pedir el nombre de alguien, entonces todos los hombres - no sólo aquellos con motivos ulteriores – probablemente pensarían que ella estaba coqueteando con ellos.

 

Ese suspiro era un indicador de cuántas veces esto debe haber ocurrido ya.

 

“Entonces, ¿qué dices? Si no es un problema, ¿le importaría decirme su nombre?”, Preguntó Lefille una vez más, mientras ajustaba su postura.

 

‘¿Qué debo hacer acerca de esto...?’ Para ser honesto, no era realmente un gran problema. Tal como se describe por el oráculo y ella, tal vez este encuentro casual, algo una vez en la vida es realmente algo más.

Sólo revelar su nombre sería inofensivo, por lo que respondió.

 

Suimei: “Soy Suimei Yakagi.”

Lefille: “Yakagi-kun, ¿verdad? Lamento molestarte por algo como esto.”

 

Al ver su mirada de disculpa, Suimei negó con la cabeza.

 

Suimei: “No es una molestia en absoluto. En ese sentido, ¿puedo preguntar algo? ¿Los oráculos de la Iglesia de la Salvación son algo común?”

Lefille: “Creo que no. Voy muy frecuente a la iglesia, pero esta es la primera vez que experimento algo como esto. Podría ser más común para la gente de fe como yo, sin embargo.”

Suimei: “Ya veo ...”

 

Él respondió en un tono mesclado de interés y desinterés. Así que la Iglesia de Salvación tiene oráculos sobre las vidas de las personas, y no sólo sobre asuntos gubernamentales, ¿eh? ¿Esto es todo parte de un plan mayor o sólo un pasatiempo de la persona que recibe los oráculos?

 

Aunque la intención es clara - asumiendo, por supuesto, que no había sido fabricado por el cura en el primer lugar - un oráculo era un producto del espiritismo, una especie de magia que trae existencias sobrenaturales a los seres humanos que actúan como medios divinos.

 

Recepcionista: “Siguiente cliente, por favor.”

 

Cuando Suimei estaba considerando el oráculo de la diosa Arshuna, una voz llamó preguntando por el próximo cliente en la fila. No había nadie más además de él y Lefille, por lo que parecía ser su turno.

 

Lefille: “Creo que es mi turno.”

 

Suimei se despidió de ella mientras se ponía en marcha.

 

Suimei: “Buena suerte.”

 

“Sí, espero que tu asignación no te traiga problemas “, respondió ella mientras se acercaba al mostrador de la recepción.

 

Suimei: “...?”

 

¿Por qué, de repente, se mociono una tarea? Suimei lo entendería un poco más tarde.

 

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Cuando Lefille terminó su conversación, desde donde estaba sentado, Suimei observó como ella seguía a la recepcionista del gremio. Suimei llego a la conclusión de que tal vez era necesario ser entrevistado o algo por el estilo, enderezó su aspecto un poco cuando la recepcionista lo llamó.

 

Se puso de pie y se acercó.

 

Recepcionista: “Bienvenido al Pabellón del Crepúsculo, la rama Mehter del gremio de aventureros. ¿Esta es su primera vez, supongo?”

 

“Eso es correcto. ¿Es tan obvio?” Preguntó Suimei francamente, ha sido evaluado correctamente con una sola mirada.

 

Ella sonrió en respuesta, y explicó por qué lo sabía.

 

Recepcionista: “Sí. Usted estaba mirando a su alrededor con interés, eso es algo que sólo los novatos, no - ahora entonces, ¿a que se debe su visita?”

 

Debido a que los otros mostradores estaban reservados para que las personas aceptaran las solicitudes, la gran mayoría de los clientes en esta ventana estaban aquí por esta razón.

Instado por la recepcionista, Suimei explicó su propósito al venir.

 

Suimei: “En realidad, estoy aquí para unirme al gremio.”

 

Su respuesta la sorprendió.

 

Recepcionista: “... Espera, ¿qué?”

Suimei: “Dije que me gustaría unirme al gremio.”

 

‘Ella debe haberme oído mal.’ Suimei repitió sus palabras, sin darse cuenta de por qué la joven de pie delante de él había reaccionado de esa manera.

Una mirada incómoda apareció en la cara de la recepcionista en respuesta. Levanto una ceja con una mano mientras suspiraba lentamente.

 

En un tono a la vez serio e irritado, le preguntó: “Um ... Esto podría ser un poco grosero de mi parte pedir, ¿pero sabes que este Pabellón del Crepúsculo es una rama del gremio de aventureros?”

 

Suimei: “Sí, ¿Hay algo extraño con eso?”

Recepcionista: “Bueno, sí. Está lleno de muchas cosas poco razonables.”

Suimei: “...?”

 

Su anterior actitud de bienvenida se había puesto fría rápidamente. ‘¿Por qué está actuando así? ¿Todo lo que hice fue decir lo que quería?’

Como Suimei se perdió en la confusión, ella continuó.

 

Recepcionista: “... Si esto es una broma, es mejor detenerse antes de ir demasiado lejos. No tenemos tiempo que perder en travesuras.”

Suimei: “???”

 

‘¡Ahora está enojada! ¿Qué diablos? ¿Qué está pasando aquí?’ De lo que había leído en la novela que había tomado de Mizuki, una breve conversación era todo lo que se necesita para unirse al gremio de aventureros. Aunque era obvio que la realidad podría diferir de lo que había visto en una obra de ficción, en el caso de Lefille quedo claro que todo había ido bien y sin ningún contratiempo.

 

La experiencia de Lefille había sido extremadamente suave, así que ¿por qué él tenía problemas? ¿Paso por alto algo importante? Los libros en la biblioteca de Camelia habían dicho que no había ningún documento o condición especial necesarias.

 

Como en silencio sometido a regaños de la recepcionista, buscó en su memoria cualquier indicio de lo que podría haber pasado por alto. De repente, una voz en un tono alto, bramó furiosamente con un rugido detrás de él.

 

“¡Hey! ¡Mocoso!”

Suimei: “?”

 

Suimei se volvió hacia la voz. Había un hombre musculoso de al menos diez o veinte centímetros más alto que él. A primera vista, parecía como una pequeña montaña. En su espalda, llevaba una espada escocesa, y sus miembros eran gruesos como el tronco de un árbol. Este hombre era al parecer un guerrero.

Siguiendo a su rugido, el hombre continuó en un tono enfurecido y amenazante.

 

“Tú, pequeño mocoso. ¿Acabas de decir que quieres unirte al gremio?”

Suimei: “Ah, sí lo hice.”

“¿Así que esas tenemos? Bueno, por ahora sólo fingiremos que es una estúpida broma. Lárgate.”

 

Un consejo, y un ultimátum. Las venas de la frente del hombre palpitaban cuando le dijo enérgicamente a Suimei se fuera.

 

No tiene ninguna razón para salir. Entrar al gremio es el primer paso hacia la exploración de este mundo, algo necesario para él para encajar en su mundo.

A tal fin, Suimei no se podía permitir hacer enojar a la otra parte.

 

Haciendo todo lo posible para mantener la calma, replicó, “Pero la chica de antes quería unirse a la Alianza también.”

 

“¿En serio vas a seguir con eso? ¿Incluso con esa apariencia tuya? ¿realmente piensas que estás en el mismo plano que nosotros?”

Suimei: “Sí, lo creo.”

 

Ese fue era el caso, después de todo.

 

Si no hubiera tenido confianza en tal cosa, entonces no habría venido en el primer lugar. Si se hubiera retirado después de la fría recepción de hace un momento, entonces sería una historia diferente, pero no tenía tales intenciones. Además, había visto a otros magos por aquí, así que no parecía como si este rechazo fuera por su físico. Incluso si era relativamente delgado, no debería haber sido un problema. Honestamente no podía entender qué era lo que lo hacía diferente a los ojos de este hombre.

 

Sin embargo, el hombre, al parecer ya no era capaz de permanecer tranquilo, la seguridad de Suimei lo enfureció.

 

“¿Tú piensas que esto es una broma he, tu mequetrefe? ¡Este es un lugar donde los guerreros y magos se reúnen, no para un imbécil que no sabe nada acerca de la batalla!”

Suimei: “¿Eh? Ya he pasado por situaciones de vida o muerte, aunque ...”

 

Suimei se refería al hecho de que en sus actividades como mago había experimentado combates de vida o muerte más de una vez. Mientras hablaba, algo que el hombre había dicho resonó con él. ‘¿Qué fue lo que acaba de decir? guerreros y magos. Que este es un lugar donde dichas personas se reúnen.’

 

Esa parte estaba bien. Pero cuando se considera la forma, determinación y sus propias preparaciones, se dio cuenta de lo que estaba mal.

 

Suimei: “Guerreros ...? Ahhhh!”

 

Cuando compro su actual conjunto de ropa, había usado a los que le rodean como referencia. Sobra decir que se trataba de personas que pasaban sus días en paz dentro de las paredes de la ciudad. Ellos, por supuesto, no llevaban ninguna armadura ni tampoco iban armados.

 

Si lo pensaba de esa manera, entonces al tener esa apariencia al intentar unirse al gremio, se justifica la reacción que había conseguido. Este era un mundo diferente del que había venido. Aquí, juzgar a alguien por su apariencia externa era la norma.

De hecho, Suimei había cometido un terrible error de cálculo cuando se trataba de la forma en que estaba vestido.

 

Suimei: “Maldita sea. ¡Compré la ropa equivocada!”

 

Se había dado cuenta demasiado tarde. Ahora que las cosas habían llegado a este punto, el arrepentimiento era improductivo, porque no había nada para disipar la mirada irritada y la hostil punción a través de su cuerpo.