Isekai Mahou wa Okureteru Volumen 2

Última modificación: 
Jueves, Febrero 1, 2018 - 12:11

A la partida de Reiji y su grupo y después de haberse inscrito en el gremio de aventureros Suimei comienza su viaje a la capital de Nelferia en busca de información para regresa a su mundo.


Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 17: Recuerdo desagradable.




Manual




- La Chica una vez tuvo un sueño.

 

Un sueño muy común, muy normal: Proteger el lugar en el que había nacido, así como a las personas que la habían criado.

Para las personas nacidas en este mundo, en particular los que estaban viviendo sus vidas de manera correcta, esto era más o menos un deseo que todos ellos tenían en común.

Esta chica vivió como lo hicieron esas masas sin nombre, con ese sueño guiándola.

 

Había, sin embargo, una clara diferencia entre la chica y los otros que compartían su sueño. Ella era, de hecho, cualquier cosa menos un ser humano normal. En cambio, ella nació del vástago de una antigua línea de espíritus, apóstoles de la diosa Arshuna. Era su deber repeler las invasiones de las razas de demonios, por lo que había llegado a ser conocida como Sacerdotisa.

 

Mientras la chica sin descanso desarrollaba su habilidad con la espada, a menudo escuchaba cosas como, ‘Los espíritus son un regalo de la diosa Arshuna a la humanidad, un raro poder que existe para defender a la gente de las razas de demonios.’

Por lo que la derrota no era una opción.

Para proteger las vidas pacíficas del pueblo, era un poder que no se podía permitir que desapareciera.

 

Y así continuó viviendo la niña, orando constantemente a la diosa Arshuna incluso mientras practicaba sin cesar su habilidad con la espada. De vez en cuando, ella hacia su camino hacia el norte para repeler las invasiones de las razas, dejando los grupos de ataque en la basura. Y así, pasaron los días, la chica continuamente era capaz de realizar su sueño.

 

A pesar de que eso la dejó sin siquiera la posibilidad de alcanzar la felicidad de haber nacido como mujer, la chica nunca renunció a su sueño.

 

Pero los sueños llegan a su fin.

 

Cuando el nuevo Señor Demonio ascendió al trono, su sueño se desvaneció como el estallido de una burbuja.

 

Cuando la noticia llegó a la capital, ya era demasiado tarde. Una inundación en enjambre de un millón de hombres de todas las razas de demonios se extendió por el norte. Las ciudades y pueblos desaparecieron en su estela, tragados por esta amenaza feroz.

 

Números abrumadores. Por otra parte, cada miembro mostraba una fuerza muy superior a la humana. Su fuerza indomable, junto con sus números dejaron a la humanidad en la desesperación total y absoluta.

 

A pesar de ello, la chica luchó para mantener viva la esperanza, a pesar de que podría ser infinitesimal. Para proteger a su tierra y a su gente, habría de continuar blandiendo su hoja afilada durante el tiempo que le quedara aliento a su cuerpo.

 

Ante su poder como Espíritu y su habilidad con la espada divina, incontables miembros de las razas enemigas se transformaron en una montaña de cadáveres.

La chica era fuerte. Más fuerte aún que cualquiera de las tropas de élite del Norte. Esa fuerza, sin embargo, no les ayudó, ya que fueron barridos por la violenta y abrumadora fuerza del enemigo.

 

Por debajo de la malicia de esa fuerza de aplastamiento el sueño de la niña se hizo añicos. La tierra natal de la chica fue pisoteada por la fuerza invasora, y las vidas de aquellos por los que había luchado fueron trágicamente cortadas.

 

Ese abrumador poder era absoluto, incluso cuando se trataba de la chica.

 

La chica sufrió la derrota a manos de un líder del ejército de las razas enemigas, su fuerza era tan terrible como si el mal en sí se hubiera manifestado. Peor aún, después de su derrota, fue víctima de una maldición vergonzosa y vil.

 

“Tal vez este es mi fin” - la chica pensó, resignándose al destino que sus compañeros habían encontrado, para esto, su tierra natal, sería su lugar de descanso final. Había luchado cono ese desgraciado general enemigo hasta lo último y recibió lesiones de las cuales nunca se recuperaría.

 

Por desgracia, esa solemne resolución suya iba a ser quebrada - su gente le dijo que viviera.

 

De hecho, el poder que la chica ejercía era muy valioso. Fue un regalo de los cielos, la diosa de la justicia manifestada, el poder de los espíritus otorgado por la diosa Arshuna a ella misma. Un poder raro y precioso que era la antítesis de las razas de demonios, que adoraban en el altar de un dios malvado.

 

Ella era una esperanza que no debe desaparecer, una luz que no debe apagarse. Y no podían dejarla morir allí. No, ella tendría que vivir en la vergüenza, volviéndose más fuerte de manera constante hasta el día en que pueda hundir a la espada de la retribución directamente en el corazón de la raza de los demonios.

 

... Una vez, la niña tubo un sueño. Ahora, ella no tenía ni siquiera una opción.

 

Y así fue que, una vez más, en este día, la chica - Lefille Gurakis Noshias - lloró lágrimas silenciosas en soledad.

 

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Varios días después de su visita al gremio, Suimei, después de haber despertado muy temprano, balanceaba su espada en la práctica.

 

Suimei: “Sei! ¡Ja!”

 

En repetidas ocasiones, balanceó su espada en un movimiento vertical, de arriba hacia abajo, su respiración constante y sin molestias.

Este fue un movimiento practicado por él desde su juventud, aunque no es algo que había aprendido de su padre. No, esto era algo que había aprendido en el dojo cerca de donde vivía.

 

A pesar de que su padre, un mago, era también un experto en combate cuerpo a cuerpo, había decidido que lo mejor era dejar este asunto a los profesionales, y había llevado a su hijo al dojo cerca.

 

Estos movimientos encadenados eran una parte del manejo de la espada que había aprendido allí.

 

El manejo de la espada era algo que inevitablemente se deteriora sin esfuerzo consistente y estable. Con la excepción de unos pocos individuos con talento excepcional, una semana era suficiente para degradar la habilidad con la espada.

Esto fue doblemente el caso de Suimei, quien había dedicado su tiempo en el palacio a estudiar.

 

Si bien es cierto que Suimei bien podría depender de su magia o de objetos mágicos para entablar combate cuerpo a cuerpo - la espada no era una necesidad en sí misma - se sentía mucho más a gusto con una espada en la mano.

 

Suimei: “Fuuu ... Eso debería ser suficiente ...”

 

Tomando una respiración profunda mientras terminaba, se limpió el sudor con una toalla. A pesar de que la práctica de hoy fue un poco más simple en comparación con su rutina normal, a la luz de sus planes para el resto del día era suficiente.

 

Esto no era un día en el que pudiera darse el lujo de quedar agotado desde el primer momento. Hoy era el día en que Suimei participaría en una misión de escolta con destino a el Imperio de Nelferian.

 

Esta misión de escolta lo llevaría de ciudad en ciudad, de una nación a otra. Había tomado esta misión, por supuesto, porque se alineaba con sus objetivos.

Su objetivo era descubrir un camino a casa y luego hacer el camino que lo haría posible.

 

Para tal fin, visitar el Imperio - un lugar que iba muy por delante de Aster en la facilidad de obtención de recursos de inteligencia- era una necesidad. La primera parada a lo largo de ese camino requiere que primero llegue a la ciudad de Kurand, en la frontera occidental de Aster, cerca del imperio.

 

Kurand era una ciudad que estaba asentada en el límite entre Aster y Nelferia. Era una ciudad muy desarrollada en relación con el comercio y la inteligencia en segundo lugar solamente después de la capital, Mehter. Suimei quería tener una idea sobre el funcionamiento del Imperio antes de realmente poner un pie en el país, por lo que había planeado pasar algún tiempo en Kurand recolectando recursos antes de tomar el camino a su destino final.

 

Para este propósito, Suimei se había unido a una caravana de negocios que conoce a fondo el área y el viaje.

... Había estado en la búsqueda constante de dichas misiones en el gremio, cuando finalmente esta oportunidad se había presentado el día anterior.

Porque la competencia era feroz, originalmente había supuesto que le tomaría bastante tiempo entrar con éxito a una misión de este tipo. En lugar de eso, habían sido sólo tres o cuatro días, un poco antes de sus proyecciones.

 

Cuando se trataba de esto, tenía que decir que su capacidad de utilizar magia restauradora jugó un papel muy importante. Cuando el mago de rango D, Suimei, había hecho su camino a la ventana de recepción, la caravana ya había completado sus requisitos de guardaespaldas. A pesar de ello, el líder de la caravana había dicho que cuando se trataba de magos que manejan magia de curación, cuantos más mejor, y le dio la bienvenida a Suimei.

 

Como se presume, este mundo era bastante acogedor hacia los magos capaces de usar la magia restauradora.

Teniendo en cuenta que su récord de alianza era todavía una pizarra en blanco en cuanto a logros, que pudiera tomar la misión fue posible porque el líder de la caravana era de la opinión de que, si era realmente útil, entonces valía la pena.

 

En cualquier caso, sus planes para el día ya se habían establecido. Hoy es el día en que dejaría Mehter.

En ese mismo momento recargando a la cabeza hacia atrás, Suimei pensó para sí mismo, ocultando su hoja de mercurio, una vez más en su persona.

 

En el camino de regreso a la posada para hacer las comprobaciones finales a su preparación para el viaje por delante, cuando Suimei caminaba de regreso a su habitación se estrelló contra alguien que va de cabeza en una esquina.

 

Suimei: “¡Oh hombre, lo ciento mu-!”

 

Por un breve instante, vio estrellas. Se sacudió ligeramente el impacto y Suimei se disculpó por su falta de atención.

 

De repente, se detuvo en seco. Más exactamente, se quedó sin habla por el repentino giro de los acontecimientos.

La persona con la que Suimei se había estrellado era un compañero miembro del gremio, así como alguien que se alojaba en la misma posada que él - Lefille Gurakis.

Sin embargo, lo que le había sorprendido tanto no era que se había encontrado con alguien que era familiar para él.

No, él se había interrumpido a sí mismo, porque esta chica, Lefille Gurakis, parecía terriblemente fuera de sí.

De hecho, ella había venido corriendo desde algún lugar – ¿fuera? - vestida sólo con su ropa interior, con los ojos rojos e hinchados y lágrimas corriendo por su rostro.

 

Lefille: “Ah-”

 

Lefille debió haberse dado cuenta finalmente de su apariencia. Aun así, ella simplemente se quedó sin aliento, congelada por la sorpresa. El dolor que pesaba sobre su alma era tal que al parecer la dejó incapaz de preocuparse por su apariencia, que viene ahora en segundo lugar a la nube oscura de tristeza que descansaba sobre ella.

 

Suimei: “Eh, eh, EH?”

 

La otra persona, Suimei, quedo igualmente congelado y rígido, sin saber cómo reaccionar ante la situación inesperada.

A pesar de que sin duda había chocado con ella con una buena cantidad de la fuerza, por lo que se podía ver, esto no había sido causado por el impacto. Tanto su forma de vestir y su llanto eran simplemente demasiado.

 

Lefille: “Oh, lo siento ...”

 

Por fin, Lefille parecía haber regresado en sí. Ella se secó las lágrimas, ofreció estas palabras con una voz dolorida, y haciendo caso omiso por completo las palabras de Suimei, se metió más a dentro en la posada.

 

Suimei, completamente atónito, quedó congelado en su lugar antes de que finalmente murmurara para sí mismo en confusión.

 

Suimei: “¿Qué demonios fue eso ...?”

 

Era, sin embargo, temprano por la mañana, y con todos los demás en la tierra de los sueños, no había nadie que le contestara.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 18: Protección de caravana.




Manual




Varias horas después del incidente de la mañana. Suimei paso a través de la muralla que rodea Mehter, vestido con la ropa que había comprado anteriormente y la bolsa alterada que había traído consigo desde su mundo en una mano.

 

A pesar de haberse tomado el tiempo para terminar los preparativos finales en la posada, tomar el desayuno, e incluso matar el tiempo antes de la salida, Suimei no había tenido la oportunidad de disculparse o decir adiós a Lefille. Si el destino lo permite, nos encontraremos de nuevo de todos modos - él pensó para sí mismo, antes de partir a la hora señalada.

 

Pasando a través de los procedimientos de salida necesarios con el centinela de la puerta de la ciudad, finalmente salió de la ciudad.

El costado del largo camino que lleva lejos de la cuidad era el lugar de encuentro para los acompañantes de la caravana.

 

Antes de llegar al punto de encuentro, Suimei se giró para mirar detrás de él, un sentimiento desconocido lo llevó a disfrutar de las paredes de la ciudad que se alzaban.

Esta fue la primera vez de Suimei miro estas paredes de la ciudad, que protegían a Mehter todos los días, desde tan cerca.

Era una estructura defensiva masiva que rodea toda la ciudad.

 

A pesar de que se había construido no sólo con el propósito de proteger el palacio, sino la totalidad del capital en su conjunto, el término “pared del castillo” resulta, no obstante, oportuno. En su propio mundo, la construcción de murallas en las ciudades para proteger tanto las ciudades como el castillo había sido igualmente una práctica común en la Edad Media.

 

Una parte integral de la función defensiva de la estructura, la parte superior de la pared, estaba vestida con almenas que ofrecen los dos parapetos para la defensa contra los arqueros enemigos, así como aspilleras para la defensa de los arqueros que disparar sus propias flechas.

Parecía que la gente de este mundo se basó en tales fortificaciones para defenderse contra amenazas externas a la ciudad - tanto humanos como monstruos por igual.

 

Sin embargo-

 

Suimei: (Tal y como Dorothea mencionó anteriormente, no parece que estas paredes estén reforzadas contra la magia.)

 

En cuanto a la muralla de la ciudad, las palabras de Dorothea vinieron a la mente. De hecho, la pared alrededor de Mehter parecía estar construida de un tipo muy diferente del material resistente a la magia que se había usado para construir el campo de entrenamiento del gremio.

 

En cambio, parecía haber sido construido usando una especie de ladrillo gris, probablemente el mismo tipo de hormigón primitivo que los antiguos griegos habían utilizado para construir los muchos templos de sus dioses. Esto fue probablemente debido a que el material resistente a la magia había sido un reciente descubrimiento, y por lo tanto no podrían haber sido utilizado en la construcción de estos muros, dada su edad. En ese momento, dada la escasez del material en cuestión, es probable que no podría haber sido utilizada en una estructura tan grande de todos modos.

 

Suimei: “Pero con esto, un solo y poderoso hechizo es todo lo que se necesitaría para volar toda esta cosa.”

 

Los objetos sometidos directamente a ataques mágicos se derrumbarían muy rápidamente, por no hablar de una estructura primitiva como ésta.

 

Aunque parecía lo suficientemente impresionante, teniendo en cuenta el papel fundamental que desempeña en la defensa, tenía que decir que no parecía fiable, aumentar su tamaño no sirve para nada; Su error fundamental es su fragilidad.

 

Preocuparse por esto no tiene sentido - Suimei pensó mientras le daba la espalda a la capacidad defensiva de la ciudad que no era asunto suyo – él poseía paredes defensivas por sí mismo, después de todo. Pasar más tiempo ponderando las defensas de este mundo era un esfuerzo inútil.

 

Jalando sus pensamientos de regreso al presente, Suimei miró el espacio vacío delante de él, donde la gente ya habían comenzado a congregarse.

 

Allí, había una serie de personas vestidas con ropa fina, así como más o menos veinte personas que estaban armadas. En total, había algunas decenas de personas, así como un puñado de carros.

 

Ya había llegado a la escala en la que se podría considerar un pequeño pueblo móvil - esta es la caravana que Suimei buscaba.

 

Caravanas. En su mundo, cosas similares habían existido. Los comerciantes y transportistas viajaban juntos para protegerse a sí mismos ya su carga al pasar por zonas peligrosas, defenderse contra los ladrones y otros tipos de violencia.

 

La cabeza de la caravana era típicamente un comerciante responsable del transporte de mercancías entre ciudades, que se dedica a este negocio como un medio de vida. Otros miembros de la caravana incluyen tanto los que viajaban bajo esta bandera, así como los comerciantes no afiliados se unían para el viaje.

 

Suimei: (Tengo que decir que esto es bastante más de lo que esperaba.)

 

La escena delante de él refleja esencialmente su conocimiento de cómo funcionaban en su mundo esas cosas. Al menos con respecto a la apariencia exterior, realmente no había nada que se destacara por ser diferente.

 

Sin embargo, si se fuera a considerar en cambio los individuos armados que se colocan en el camino, las diferencias entre esta caravana y las de su mundo se volvían inmediatamente evidentes.

Una sola mirada revelaría guerreros blindados y magos por igual, incluyendo mujeres espadachines similares a Lefille entre ellos.

A pesar de que los individuos armados no eran más de veinte, Suimei consideró que esto era una fuerza bastante considerable ya.

 

El gran número de guardias que había sido contratado era un testimonio de los peligros de este mundo.

 

No sólo el nivel de civilización en este mundo es considerablemente bajo, sino que muchos peligros que no se encontraban en su propio mundo estaban presentes. En este mundo, sin la fuerza de combate adecuada, los caminos entre ciudades y reinos ya eran casi intransitables. Los métodos de transporte de su mundo, como los aviones y trenes eran, por supuesto, una imposibilidad.

 

El viajar entre ciudades consistía en seguir el camino pavimentado. No existen luces en la calle, e incluso la búsqueda de una fuente de agua o alojamientos requiere una de buena cantidad de esfuerzo.

Como Suimei consideró las circunstancias, se dio cuenta de hasta qué punto la vida cómoda que había tenido en su mundo.

 

El debate sobre las conveniencias relativas y los inconvenientes de los dos mundos con él mismo finalmente llegó a su fin, y Suimei se dirigió hacia un hombre en particular que estaba vestido como un comerciante.

A partir de la descripción que le habían dado en el gremio al aceptar la solicitud, este parecía ser el hombre que había puesto la misión en el Pabellón de Crepúsculo.

 

Comerciante: “¿Puedo ayudarle?”

Suimei: “Soy Yakagi Suimei, del gremio de los aventureros. Estoy aquí para presentarme como uno de los acompañantes de esta caravana.”

 

El hombre vio por primera vez la introducción de tipo empresarial de Suimei con una mirada de sospecha, pero su expresión cambio cuando de repente recordó algo.

 

Comerciante: “Oh, qué amable. Soy Galeo, el que organiza esta caravana. Eres el Yakagi que puede usar magia de restauración, ¿supongo? Gracias por aceptar esta solicitud. Si hay heridos en el camino a Kurand, voy a confiar en usted.”

Suimei: “No hay problema en absoluto. Es un placer estar trabajando con usted también.”

 

Suimei tomó la mano extendida en un apretón de manos, señalando el final de su reunión de negocios.

De pronto, sin embargo, Galeo miro Suimei con un poco de confusión en su rostro.

 

Galeo: “Yo había oído que Yakagi-san es un mago, pero su ropa ...”

Suimei: “¿Oh, mi ropa?”

Galeo: “Mm-hmm. No importa cómo lo mire, no puedo verla como la ropa de un mago ...”

 

Así que está confundido acerca de esto también, ¿eh?

 

“Jaja. Para ser honesto con ustedes, en realidad, no soy tan aficionado a la ropa de mago” -Suimei respondió con una sonrisa fingida.

 

Galeo otra vez le dio una mirada evaluadora.

 

Galeo: “Ah, ¿sí? ¿Por qué?”

Suimei: “Vamos a ver, ¿cómo lo puedo poner? esta ropa de mago... es pretenciosa, es como si quisiera frotar lo grande que somos en las caras de las personas. Es totalmente para darse aires de grandeza.”

 

Este fue de hecho la forma en que Suimei se sentía después de ver la ropa de los magos de este mundo. Estos últimos días, hasta que se las había arreglado para aceptar esta misión, a menudo había salido a dar un paseo por la ciudad. Había visto tanto más de unos pocos magos y los miembros del personal de la alianza de magos.

 

¿Su impresión en el momento? Era increíblemente pomposo.

 

Ahora, eso no quería decir que todos los magos estuvieran ataviados de esa manera, por lo tanto, incluso la ropa de esta naturaleza no era inherentemente inadecuada. Sin embargo, para Suimei, que es nuevo en esto, la sola idea de vestirse de esa manera lo llenó de vergüenza.

Además, Suimei no tenía ningún deseo especial de parecer particularmente misterioso, importante o superior.

 

Además, traía a la vista la ropa que venía a su mente por las imágenes de su propio mundo, donde había visto la ropa ostentosa de mago de la antigüedad. Incluso si eso significa crear malentendidos innecesarios, se negó a tener ese aspecto.

 

Por último, aunque su situación era de hecho un poco especial, los otros magos que Suimei había conocido - su padre y el jefe de la sociedad de magos incluidos - estaban vestidos de manera similar a la ropa normal.

 

Galeo: “Oh, ya veo. ... Bueno, si tengo que ser honesto con usted, en realidad no me gusta ese estilo de ropa tampoco. Cada vez que tengo que interactuar con esos tipos, siempre dan la sensación de se creen superiores a mí “.

Suimei: “¿Es así? Sí, tengo que decirlo, no siento que ese tipo de rapa me quede bien.”

Galeo: “Sí, sí. Puedo entenderlo totalmente. Definitivamente prefiero a las personas de tu tipo, que son más suaves y amables en su trato.”

Suimei: “Oh, eso me recuerda. Yo ya he preparado las cosas como un bastón mágico, por lo que no tiene que preocuparse por eso.”

 

100% mentira.

 

Galeo: “Oh, está bien. No hay nada más en mi mente entonces. Vamos a estar a su cuidado durante el viaje.”

Suimei: “De acuerdo”.

 

El acuerdo de Suimei marcó el final de la conversación y Galeo volvió a unirse a los otros comerciantes.

Definitivamente tenía otros asuntos que atender. Estaban a punto de salir, después de todo. Era natural que estuviera ocupado en este momento como el encargado de la caravana.

En ese momento, una voz nostálgica llamó a Suimei, infundiéndole una sensación de deja vu.

 

Lefille: “... Perdona, pero eres, ¿Suimei-kun?”

Suimei: “¿Eh? Oh, ¿Gurakis-san?”

 

Suimei se giró para ver la figura de alguien que no debería haber estado allí: Lefille Gurakis.

 

“¿Qué te trae por aquí? ¿Estoy seguro de que dijiste que no estabas planeando salir pronto todavía?” – Suimei preguntó, completamente desconcertado.

 

Debido a que Suimei y Lefille habían permanecido en la misma de la posada, habían conversado en varias ocasiones. A través de esas conversaciones, se había enterado que Lefille tenía algunas cosas de que encargarse, y por lo tanto no había planeado partir por algún tiempo todavía.

 

¿Así que por qué estaba aquí, como si estuviera dispuesta a partir? Suimei fue incapaz de llegar a una explicación.

Su pregunta provocó un movimiento de cabeza desde Lefille.

 

Lefille: “Sí, tienes razón. Es sólo que la recompensa de la misión que acepte hace un par de días fue un poco más grande de lo esperado. Eso quiere decir que alcance mi meta de ganancias antes de lo esperado.”

Suimei: “Así que has ahorrado lo suficiente?”

 

“Sí. Definitivamente estoy bien en ese momento” - Lefille respondió con una sonrisa tranquila.

 

Cuando habían hablado antes, le había dicho que tenía que permanecer en Mehter por alrededor de un tiempo, para ahorrar dinero para el viaje, así como los gastos de estudio.

 

Suimei: “... Si no es mucho preguntar, ¿puedo preguntar qué tipo de misión que fue?”

Lefille: “Recompensa por un monstruo. Un gran monstruo apareció a una buena distancia de aquí. La situación era bastante urgente, por lo que el premio era bastante grande.”

 

“Un monstruo grande?” - Preguntó Suimei, eso despertó su interés.

 

Nunca habría imaginado que algo así había sucedido mientras él estaba esperando una misión de escolta.

 

Lefille: “Sí. Un semi-gigante.”

Suimei: “Semi-gigante ...”

Lefille: “Mm-hmm.”

 

... ella no continuo.

Al parecer estaba bajo la idea errónea de que Suimei entendería con sólo eso.

 

Suimei: “Um ..., y que es exactamente eso?”

Lefille: “... ¿Eh? Suimei-kun no lo conoce? Estamos hablando de semi-gigantes, ¿sabes?”

Suimei: “No lo conozco. No hay nada como eso de donde yo soy, sabes.”

Lefille: “O-oh, wow. Um, está bien ... Así que hay lugares como ese también ...”

 

Su respuesta había sido demasiado inesperada, Lefille fue tomada completamente por sorpresa. Como era de esperar, como un visitante de otro mundo, había una verdadera montaña de cosas de “conocimiento común” de los cuales Suimei ignoraba el nombre, eso incluye la palabra “gigante”, aunque al menos podía decir que este monstruo era grande y humanoide.

 

Lefille: “... Está bien, los Semi-gigantes son una subespecie de gigantes. Tienen un solo ojo, y aunque son de menor estatura que un gigante normal, su fuerza de brazos que es todavía bastante masiva es de particular interés, y está a un nivel alarmante, puede romper una pared de la ciudad con un solo brazo. Pero, aun así, tengo que decir ... que un monstruo como éste, que habitualmente aparece en los cuentos, no exista en el este ...”

Suimei: “Bueno, se podría decir que así es. ... Gurakis-san, ¿cómo lo derrotaste?”

 

El suspiro de Suimei lleva un tinte de asombro. Un ser que es capaz de destruir una pared de la ciudad, era sin duda extremadamente peligroso. La actitud despreocupada de Lefille cuando hablaba de haber derrotado al monstruo, sin el menor atisbo de orgullo o excitación ... Parecía como si fuera una persona increíble.

 

Lefille: “No es como si lo hubiera hecho por mi cuenta, ¿sabes? Algunos de nosotros formamos un grupo para hacerlo caer. Mis contribuciones fueron bastante pequeñas, de hecho.”

 

Dada la mirada indiferente en su cara, era incapaz de decir si ella simplemente estaba siendo modesto o no. Sin embargo, tuvo dificultades para creer sus palabras ...

todos modos-

 

Suimei: “En ese sentido, ¿puedo preguntar si este monstruo es bastante común?”

 

Semi-gigantes. Mientras planteó esta pregunta, que prevé una versión ligeramente más pequeña de los Ciclopes legendarios de las historias de su mundo. Esta vez su aspecto había sido repentino, pero ¿cómo eran las cosas normalmente?

 

La cabeza de Suimei se dejó caer con tristeza mientras esperaba la respuesta de Lefille. – “Por favor dime algo así como que no es algo común.”

 

Lefille: “No, en absoluto. Los pequeños monstruos son una cosa, pero los grandes monstruos como el semi-gigante son muy raros. En realidad, hablando de eso, esta área no es un entorno adecuado para ellos.”

 

“Creo que no son tan comunes, después de todo” - Suimei pensó para sí mismo al mismo tiempo que Lefille continuó.

 

Lefille: “Dicho esto, no puedo decir que fue totalmente una coincidencia. El quid de la cuestión es que no apareen aquí, después de todo.”

Suimei: “Sí ...”

 

... Las palabras de Lefille impulsaron a Suimei a hundirse en sus pensamientos. Por lo que había leído en la biblioteca del palacio con respecto a la ecología de los monstruos, había dos o tres hipótesis principales de por qué aparecían grandes monstruos.

 

En primer lugar, un fenómeno natural que resulta en la generación espontánea. En segundo lugar, mutación. Por último, descendencia de la raza de los demonios que sufrió de trastornos cognitivos en su nacimiento.

 

Suimei personalmente sentía que la última hipótesis parece la más probable. Las dos primeras opciones eran simplemente demasiado casuales, mientras que la última conjetura parecía bastante razonable. Sin embargo, si eso era cierto, entonces eso tendría varios significados.

 

Suimei: “¿Hay Demonios cerca?”

 

A pesar de que no sabía dónde Lefille había luchado contra el semi-gigante, esta fue la conclusión más obvia.

Lefille, sin embargo, no respondió. Tal vez ella se había dado cuenta que simplemente estaba murmurando para sí mismo.

 

Suimei: “Gurakis-san?”

Lefille: “... Oh, sí, tal vez.”

 

Había tardado tanto en responder que Suimei la volvió a mirar, sólo para encontrar su mirada perdida en la distancia.

El espíritu valiente, elegante, que anteriormente se había reflejado en sus pupilas había sido reemplazado por una sombra turbia.

No sabía por qué, pero algo en su conversación de hace un momento le había puesto en un estado de ánimo triste.

... Después de un breve momento, Lefille finalmente pareció darse cuenta de la mirada preocupada de Suimei, disipando la oscuridad estado de ánimo en un instante.

 

Lefille: “No es nada. Por favor, no se preocupe.”

Suimei: “Ah ...”

 

Definitivamente ella estaba pensando en algo, Suimei pensó para sí mientras expresaba su reconocimiento de perplejidad. Lefille, por el contrario, le cortó el hilo de la conversación, fingiendo que nada había sucedido.

 

Lefille: “Um, sobre eso ...”

Suimei: “...?”

 

Solemnidad, la valiente sensación que venía de ella desapareció junto con sus palabras vacilantes. Parecía estar avergonzada por algo, su tono de voz, finalmente hacia juego con su edad.

 

Lefille: “Er, no, es sólo que ... Um, bueno ...”

Suimei: “...?”

 

Lefille vaciló. Una observación más detallada reveló que sus mejillas habían adquirido un tono rojizo. ¿Qué diablos está pasando?

Volviendo un poco la cabeza, Lefille se asomó a Suimei por el rabillo del ojo. Por último, después de haberse resuelto a sí misma, ella habló.

 

“U-um, lo de esta mañana. Yo te mostré un lado desagradable de mí ...” - dijo con su cabeza colgada de vergüenza.

 

Sorprendentemente, saco el incidente de esa mañana por sí misma.

A pesar de que Lefille simplemente se había disculpado, Suimei sintió que había sido un poco descuidado por sí mismo, por lo que -

 

Suimei: “Oh, no, para nada... yo fui demasiado descuidado. Lo siento, de verdad. Debería haber prestado más atención cuando tomé esa esquina.”

Lefille: “No, la culpa fue mía. Debería haber sido más consciente de mi entorno. Por favor, no te preocupes sobre eso. Fue realmente mi error.”

 

Lefille rechazó sus palabras con un movimiento de cabeza y otra disculpa.

Suimei se armó de valor y le hizo una pregunta.

 

Suimei: “... Um, ¿puedo preguntar qué pasó?”

Lefille: “Er ... lo siento!”

Suimei: “... No, en absoluto. Esas deberían ser mis palabras. Me disculpo por preguntar algo por como eso. Por favor, sólo olvida que pregunté.”

 

Reconociendo que Lefille era incapaz de responder, Suimei se disculpó inmediatamente, descartando cualquier plan de continuar la investigación.

Lo que había sucedido esa mañana era probable tanto complicado como inconveniente para compartir. A pesar de que sin duda todavía estaba preocupada, pero él sabía que no debía presionar.

 

“V-voy va a ir a presentarme ante el líder de la caravana,” - Lefille apresuradamente dijo, aparentemente incapaz de soportar el ambiente actual antes de caminar en la dirección de Galeo sin esperar una respuesta de Suimei.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 19: Rompiendo el hielo.




Manual




Unas decenas de minutos después que Suimei y Lefille se encontraran, la caravana partió sin demora.

Su viaje tuvo un buen comienzo. Si el resto del viaje pudiera continuar sin sorpresas no deseadas, eso sería fantástico.

Lo que les quedaba ahora era dirigirse a Kurand mientras vigilaban la caravana. Cuando llegó el momento de viajar, Suimei ya había investigado el asunto con antelación.

 

Viajar entre Mehter y Kurand tomaba aproximadamente seis o siete días. Debido a la proximidad de la ciudad capital Mehter de la frontera occidental, el tiempo que tomaba viajar entre estas ciudades todavía podría ser visto como relativamente corto. Sin embargo, para un joven de la era moderna como Suimei, caminar durante un día entero era bastante áspero.

 

Durante este tiempo, seguirían el camino de piedra por el bosque y la meseta, la montaña y la cuenca antes de llegar a su destino.

Para el viaje, Suimei había sido colocado en la parte trasera de la caravana.

Aquellos más dignos de confianza -los veteranos del gremio y los mercenarios- encabezaban el camino, mientras que Suimei y los demás eran responsables de vigilar la carga.

 

Debido a que las vidas humanas eran vistas como prioridad, se les había informado que si algo ocurriría debían dar prioridad a la seguridad de los conductores de los coches sobre la carga. En otra nota, Suimei caminaba actualmente junto a Lefille, que también había asumido la responsabilidad de proteger los bienes de la caravana.

 

Tal vez debido a la torpeza anterior, desde que el viaje comenzó, Lefille se mantuvo en su mayoría, manteniendo un ojo en los carros, caballos y sus alrededores, y solo ocasionalmente rompía el silencio.

Poco a poco, sin embargo, debido a que sus edades eran tan cercanas, así como el hecho de que eran colegas que participaban en la misma tarea, la conversación entre ellos se hizo cada vez más cálida.

 

Acompañados por los suaves ruidos de los cascos de los caballos contra la carretera, el giro de las ruedas del carro y la suave brisa que soplaba a través de las llanuras, Suimei y Lefille charlaban unos con otros.

 

Suimei: “¿Y la diosa Arshuna?”

Lefille: “Ah, ella es la creadora del cielo y la tierra, la que mantiene la existencia de este mundo. Esto es lo que enseña la Iglesia de la Salvación. Ella es el Altísimo, por encima de todos los demás. “

Suimei: “Ya veo…”

 

Suimei reflexionó mientras escuchaba las palabras de Lefille.

 

Mientras caminaban, Lefille le explicó de la doctrina de la Diosa Arshuna. En su primera reunión en el gremio, ya habían tenido una breve discusión sobre la iglesia, y Suimei se había dado cuenta de que tenía una seria brecha en cuanto al conocimiento las creencias de la gente en este mundo. En algún momento desconocido para él, Lefille se había dado cuenta de esta situación.

 

Suimei había decidido que ésta era una oportunidad perfecta para que ella le enseñara algunos conocimientos básicos.

En cuanto a eso, parece que casi todos en este mundo son creyentes monoteístas de la Diosa más alta, Arshuna.

En otras palabras, no parecía que hubiera deidades distintas de Arshuna.

Transformar el caos primitivo de origen en el mundo actual fue obra de un dios.

Tomar prestado el poder de los elementos e infundir magia con dicho poder, equivale a pedir prestado el poder de la Diosa. Aunque los demonios adoraban a una existencia similar en el Dios Maligno, la Iglesia de Salvación rechazó completamente la noción de que era un dios.

 

Lefille: “Además, a pesar de que nuestras razas pueden ser diferentes, todos reconocen la existencia de la diosa Arshuna, ya sea los espíritus, los enanos, los hombres bestias, o Dragonautas.”

Suimei: “Hmm”

 

Lefille había tocado inconscientemente un punto de interés para Suimei, quien reaccionó.

 

Lefille: “¿Hay algo mal?”

Suimei: “No, es sólo eso de lo que has dicho, existen razas de semi-humanos.”

Lefille: “Por supuesto. ... Espera, ¿no aparecen de dónde eres? “

Suimei: “Sólo en las conversaciones.”

 

Aunque podría haber sido una vaga manera de expresar las cosas, no era falso. Cuando se trataba de historias de fantasía, su existencia no era nada si no una historia. Estas tribus parecían ser una parte normal de la vida en este mundo, por lo que la respuesta de Suimei probablemente estaba bien.

 

Suimei: (Dicho esto, ciertamente no vi ninguna en Mehter)

 

Lefille: “Bueno, entonces tendrás tu primera oportunidad de verlos una vez que lleguemos a Nelferia. Ese lugar es un crisol de razas. Los espíritus y Dragonautas son un poco raros, pero hay un montón de hombres bestia. Oh, eso me recuerda, parece que nos hemos quedado un poco fuera del tema. ¿Tienes otras preguntas sobre la Diosa?

Suimei: “No. Esto es suficiente por hoy. Gracias; He aprendido mucho.”

 

Respetuosamente, Suimei expresó su agradecimiento a Lefille, quien le había enseñado con sinceridad, sin la menor manifestación de impaciencia.

Lefille sonrió alegremente, negando que sus esfuerzos fueran dignos de agradecimiento.

 

Lefille: “No es nada. Con respecto a la conversación, ¿significa eso que la Diosa Arshuna no existe en el este? “

 

“Hahaha, bueno, podrías decir eso ...” - Suimei respondió vagamente.

 

“Existencia” era una palabra para las cosas que eran concretas. Dejando de lado un concepto observable y accesible como los elementos, en lo que respecta a la gente de este mundo, la Diosa Arshuna no era un concepto ambiguo, sino más bien una certeza.

Debido a esto, era quizás más apropiado considerar esta existencia como un fenómeno natural, aunque único.

 

Desde la perspectiva de un mago, los “dioses” eran en gran medida simplemente una existencia conceptual, una fuerza externa que interfería con el mundo. En la práctica, esta opinión parecía estar dar o menos en el blanco.

Eso puso fin a ese tema.

Suimei volvió la mirada hacia Lefille, que iba caminando junto a él. A diferencia de la primera vez que se conocieron, esta vez llevaba su equipaje.

La muchacha llevaba en la espalda un paquete lo bastante grande como para meter la armadura que había usado antes, así como una enorme pieza de equipaje.

 

Lefille: “... ¿Sucede algo, Suimei-kun?”

Suimei: “Oh, estaba pensando que esa bolsa que llevas es bastante grande.”

 

“¿Oh, esto?” -Contestó, mirando hacia atrás.

 

En la parte de atrás de esta chica, de una altura casi igual a la de Suimei, había una pieza de equipaje extremadamente grande, más grande que ella, envuelta en tela.

Por otra parte, a juzgar por la forma,

 

Suimei: “Ha sido bastante llamativo desde el principio, para ser honesto. Es una espada, ¿no?”

Lefille: “Sí.”

 

Lefille asintió con la cabeza confirmando la suposición de Suimei. Parecía que esa cosa gigantesca era de hecho una espada.

Su tamaño era impresionante incluso a primera vista, y la consideración más cercana sólo reforzó esa sensación. Parecía que era el tipo de arma que estaba destinada a cortar osos gigantes en dos.

 

Sin embargo, sin lugar a dudas, lo más asombroso era la fuerza de Lefille, capaz de soportar semejante carga sobre su espalda mientras caminaba, sin mostrar jamás el menor signo de tensión o sudor.

 

Aunque antes la había visto llevar una espada pequeña, la disonancia cognitiva creada por la visión de esta enorme arma y el físico de una joven era simplemente demasiado exagerada. A lo largo de esas líneas, ¿cómo podrían esos esbeltos brazos sostener el peso masivo de tal cosa? Dicho esto, si ella lo traía, era definitivamente capaz de usarlo. Tal vez tenía una magia de refuerzo similar al ‘Burn Boost’ que Reiji había utilizado en el palacio.

 

Suimei: “¿Por qué elegirías algo así para tu arma de elección?”

 

Incluso dejando de lado la cuestión de si era o no capaz de manejar esta enorme espada, no parecía un arma apropiada para una mujer joven.

En respuesta a sus palabras, Lefille le dio el arma a su espalda una mirada amorosa.

 

Lefille: “Esta es una herencia familiar. Su dueño anterior era mi padre, de quien la heredé. “

Suimei: “¿Eso significa que usabas un tipo diferente de arma al principio?”

Lefille: “No.”

 

Si era una herencia de su padre, entonces tenía que haber pasado algún tiempo antes de que entrara en posesión de ella. Lefille refutó esta idea, sin embargo, balanceando sus brazos como si la espada estuviera en sus manos.

 

Lefille: “Me he sumergido en la esgrima desde que era sólo una niña, siempre soñé con el día en que sería capaz de usar una espada como esta”.

 

“Supongo que eso significa que estás bastante segura de usarla” -le preguntó Suimei, un poco malhumorado.

 

La respuesta de Lefille fue sincera.

 

Lefille: “Jeje. Por desgracia, es por esa misma razón que no soy competente en nada más que en la espada.”

Suimei: “De ningún modo. Creo que eres increíble. Sé una o dos cosas acerca de la esgrima, pero cuando se trata de usar una espada como esa, no tengo la menor confianza en mi capacidad”

 

Las palabras auto-burlonas de Lefille se encontraron con un tono de respeto.

 

Las espadas no eran algo que se usara simplemente con la fuerza. Cuando se trataba de cortar, entonces ciertamente la fuerza del brazo era un factor clave, pero las habilidades en combate real eran algo aparte. Efectivamente manejar una espada en batalla no sólo requiere una cierta cantidad de fuerza, sino también el control corporal para desempeñarse como se desea.

De todos modos, cuando Suimei habló de su incapacidad para usar un arma, la razón principal era que su peso y tamaño estaban más allá de la capacidad de lo que su cuerpo puede soportar.

Probablemente debido al dominio de Lefille de una espada como ésta, ella la había elegido como su arma principal.

Eso también fue probablemente la razón por la que pronunció las palabras que siguieron.

 

Lefille: “No es nada especial. Con un poco de práctica, cualquiera podría cortar un semi-gigante en dos con esto.”

Suimei: “……”

 

(La escuché mal ahora. De seguro escuche mal. Lefille acababa de decir algo insano con un tono casual. En serio, ¡no hay ninguna posibilidad en el infierno de que alguien pueda aprender a cortar un semi-gigante - un ser capaz de destruir una pared de la ciudad con sus puños - en dos con sólo ‘un poco de práctica’!) - Sus palabras de antes diciendo que había derrotado el semi-gigante sólo gracias a la ayuda de sus compañeros, ahora eran claramente nada más que una modestia hueca.

 

Eso significaba que esta niña ni siquiera había estado cerca de usar toda su fuerza en su batalla de clasificación. Comparando su habilidad con los maestros espadachines de su mundo, la puso en un plano de existencia completamente diferente.

Mientras Suimei sacudía la cabeza, Lefille aprovechó la oportunidad para hacerle una pregunta.

 

Lefille: “Suimei-kun, ¿puedo preguntarte en qué eres mejor?”

Suimei: “No oí nada. ¡NO ESCUCHO NADA! - ¿Eh?”

Lefille: ¿Suimei-kun? ¿Estás bien?”

Suimei: “¿Eh? Oh, ohhhh. Yo, bueno ... en su mayor parte algo como eso.”

 

Finalmente, al darse cuenta de que el tema de la conversación había cambiado, Suimei mostró su respuesta, en lugar de describirla.

Para facilitarle la comprensión, concentró el maná en la palma de su mano.

Esa era la respuesta. Lefille, que había preguntado sin pensarlo, mostró una expresión de comprensión.

 

Lefille: “Magia, ¿verdad? Bueno, supongo que, ya que eres un mago, eso debería haber sido bastante obvio. “

Suimei: “Hay que decir que cuando empecé, hubo un período en el que yo estaba bastante desorientado”.

Lefille: “¿Desorientado?”

 

La pregunta de Lefille le hizo pensar un poco antes de responder, una sonrisa algo perpleja en su rostro.

 

Suimei: “Sí. Lefille, cuando espesaste a aprender a usar la espada, ¿qué te dijeron?

 

“Hmm, bueno, eran estas largas y prolongadas conferencias que siempre comenzaban desde el origen de todo, llevando a la razón por la que era necesario que yo maneje una espada, etc. Mis oídos prácticamente sangraron. Lo escuché tantas veces” - contestó, medio en broma.

 

Que incluso el origen de las espadas fuera un punto de instrucción mostraba que la historia estaba detrás de todo.

Cuando Suimei contempló esa escena en su mente, recordó como era cuando empezó a aprender magia.

Eso fue una cosa ya muchos de muchos años atrás. Cuando era joven, su padre lo había llevado a la única habitación de su casa donde estaba prohibida la entrada.

 

Suimei: “... Mi padre no era un tipo de muchas palabras. Nunca tuve una experiencia como la tuya. A decir verdad, desde el principio, solo me dijo que era algo que debía dominar.”

Lefille: “¿No te dio ni una razón?”

Suimei: “Bueno, aun si lo hizo no era una razón que un niño pequeño pudiera entender, sin embargo. Por otra parte, nunca tuve la intención de preguntar, por lo que nunca habló de ello. Por desgracia, por esa misma razón, no fue hasta muy tarde que oí la respuesta de mi padre.”

 

Su tono era nostálgico mientras hablaba, mientras la escena de su memoria se repetía ante sus ojos.

De hecho, en el momento en que había oído la razón, ya hacía tiempo que había comenzado a recorrer el camino de un mago. Era totalmente posible que, si no hubiera ocurrido ‘ese incidente’, su padre se habría llevado esa respuesta con él a la tumba.

Pensando en esas líneas, se le ocurrió que tal vez la razón por la que su padre le había enseñado la magia era que lo había visto como lo único que podía hacer por su hijo como padre.

 

“¿Está realmente bien?” - Lefille preguntó.

 

Suimei: “Sí. Disfrute aprendiendo magia. No es algo que me molestara. Aunque debo decir que ha traído su justa parte de las dificultades también.”

 

“¿De verdad?” -dijo Lefille con una carcajada, pensando que lo que acababa de decir era de interés.

 

Suimei: “Mmm ¿He dicho algo extraño?”

Lefille: ““De ningún modo. Me sorprendió descubrir que hay alguien como yo.”

 

De hecho, eso era todo.

 

Suimei: “Que ambos seamos personas agobiadas es algo en lo que definitivamente puedo estar de acuerdo”.

Lefille: “Seguro.”

 

Lefille asintió con la cabeza. Parecía que sus palabras habían sido perfectas. Ella también debió haber encontrado más que algunos obstáculos mientras avanzaba por el sendero de la esgrima.

Mientras meditaba, un pensamiento pareció haber llegado a la mente de Lefille.

 

Lefille: “Eso me recuerda, Suimei-kun. Al final, ¿qué rango te dieron?”

Suimei: “Ahh- me dieron un rango D.”

 

Su respuesta la dejó aturdida.

 

Lefille: “… ¿Por qué? A mí, que los derrote uno después de otro, se me dio un rango B. ¿Cómo es posible que tú, que los derrotaste al mismo tiempo, obtuvieras un rango D? “

Suimei: “Sí, sobre eso ...”

 

¿En qué le habrán hecho pensar sus palabras? De repente, como si hubiera llegado a una conclusión, su mirada se agudizó. El tono de risa que había usado hasta ese momento se volvió repentinamente frígido.

 

Lefille: “Entonces así es como fue. Así que incluso una organización tan renombrada como el gremio sacaría algo así. Hmph. Nunca me habría imaginado que ellos fueran a manipular las reglas del gremio para salvar un poco su reputación... “

Suimei: “¿Qué ...?”

 

Su repentino y completo malentendido dejó a Suimei nervioso. Nunca habría imaginado que llegaría a tal conclusión.

 

Lefille: “Bueno, ¿no es eso lo que pasó? ¿Eso parece ser la única conclusión lógica?”

Suimei: “No no. Aunque no puedo negar ese razonamiento, pero todavía ... “

Lefille: “No, no puedo aceptar tal cosa. Una vez que lleguemos a Kurand, vayamos a la sucursal y levantemos una queja. No te preocupes, yo iré contigo. Si tratan de sacar algo de nuevo, voy a actuar como testigo y hacer que realicen el examen una vez más.

 

Con eso, Lefille murmuró, “Bien, hagamos eso”, y otras cosas semejantes para ella misma.

 

Esto no es su problema, ¿por qué le importa tanto? Parecía que Lefille era el tipo de persona que no permitiría que se mantuvieran los actos de injusticia.

Al final, lo que vino a ser el hecho de que ella iba en serio acerca de ayudar a Suimei paso a “traer la verdad a la luz”, algo que él no podía permitir que ella hiciera.

 

En su lugar-

 

Suimei: “... Para ser honesto contigo, mi rango D es algo que personalmente solicité de esos tres. Por eso mi rango es tan bajo.”

 

Lo que había dicho era tan absurdo que Lefille, frunciendo el ceño y lo miró confundido.

 

Lefille: “¿Tú lo pediste? ¿Por qué harías algo así?”

Suimei: “Cuando Dorothea dijo que ganaría cierta reputación, no me gustó la idea.”

 

Aunque su explicación era bastante frágil, de hecho, no era capaz de encontrar algo mejor.

Sin embargo, como con su conversación anterior con Galeo, tenía que decirse que sus palabras no eran exactamente una mentira tampoco. Ciertamente, un alto rango no era necesariamente una buena cosa.

 

(No puedo decir que veo a Lefille convencida por eso, aunque...) suspiró por dentro. De manera inesperada, sin embargo, Lefille pareció tomar sus palabras al pie de la letra.

 

Lefille: “¿Está realmente bien? Un rango alto debería ser muy valioso incluso en Kurand y Nelferia, ¿sabes? Realmente no hay nada que ganar si te aferras a un rango tan bajo.”

 

Eso era ciertamente verdad, si él planeara vivir de los trabajos proporcionados por el pabellón de crepúsculo. Sin embargo, ese no era el caso.

 

Suimei: “En realidad no estoy tan preocupado por trabajar para el gremio, aunque tampoco puedo decir que quiero ser pobre. Así que está bien.”

Lefille: “... ¿Qué planeas exactamente hacer por ir a Kurand y al Imperio?”

Suimei: “Bueno, obtener algo de información, supongo.”

Lefille: “¿Información?”

Suimei: “Al venir desde el este, todavía hay mucho que no sé acerca de las cosas aquí. Necesito aprender.”

Lefille: “………”

 

Su inofensivo razonamiento fue satisfecho por una mirada silenciosa.

Ella lo observó de cerca, su mirada apretada aparentemente leyó a través de él, interpretando el verdadero significado detrás de sus palabras y expresión.

Cuando se trataba de Lefille, Suimei estaba decidido a jugar al tonto hasta el final.

 

Suimei: “¿He dicho algo extraño?”

Lefille: “No, sólo estaba tratando de saber si estabas mintiendo ahora mismo. Bueno, mentir es la palabra equivocada. No estabas mintiendo, pero tampoco dijiste toda la verdad.”

 

¿Cómo es que lo sabe? Suimei no creía que hubiera alguna deficiencia en la lógica de lo que había dicho en estos momentos.

 

“... ¿Y por qué piensas eso?” - Preguntó con cierta sorpresa, con una sonrisa irónica en su rostro.

 

Lefille: “Intuición femenina.”

Suimei: “De nuevo sacando cosas poco fiables.”

 

“Hehe, estaba bromeando, en realidad. Dicho esto, he conocido a mucha gente, por lo que puedo ver a través de una o dos cosas “, -ofreció en explicación, alabándose al mismo tiempo a sí misma.

 

Lefille: “No me has mentido, pero ciertamente estás escondiendo una gran cantidad de secretos. Estoy 100% segura de que ese es el caso.”

Suimei: “…Quizás.”

 

En respuesta al comentario de Lefille, Suimei respondió de manera vaga y se encogió de hombros. No había ninguna necesidad real de rechazar vehementemente sus palabras. Esto debería estar bien.

 

“…Bien entonces. No parece que esto sea algo en lo tenga que meter mis narices. No voy a decir nada más acerca de su rango” -dijo finalmente.

 

Suimei: “No te preocupes por eso. Y gracias.”

 

Aunque en la superficie de las cosas, Suimei se disculpó, en realidad no estaba arrepentido de como había manejado el asunto. Él era, después de todo, un mago, y los magos eran el tipo de gente que con frecuencia hacía sentir culpables a los que eran honestos y rectos. Por eso, no tenía ninguna necesidad real de disculparse con Lefille, que era una persona así.

De repente, un sonido llamó su atención.

 

Lefille: “Oh, tiempo para un descanso.”

 

“Por ese estanque de agua allá, eh” -dijo Lefille después de una rápida mirada.

 

Al lado de la carretera, había una pequeña zona que había sido renovada, aunque eso podría haber sido un poco exagerado para una zona que simplemente tenía algunas piedras bastante planas que fueron colocadas para ser usadas como asientos. Parecía haber sido diseñado como una parada de descanso a lo largo de la carretera.

 

A pesar de que su conversación con Lefille había alcanzado finalmente un clímax, si hubieran continuado más, sólo habría traído más problemas, pensó Suimei para sí mismo mientras él y Lefille seguían a los demás al lugar de descanso.

 

Cuando de repente-

 

Suimei: “...?”

 

¿Había oído un grito?

Aunque el sonido no había llegado de tan lejos, tampoco había sido tan cerca. Mirando en dirección al sonido, vio a una muchacha vestida con una túnica que saludaba desde la orilla.

A su lado estaban reunidos algunos de lo que parecían ser sus compañeros. La joven era un mago, mientras que los otros eran guerreros, espadachines y arqueros.

A juzgar por los roles que desempeñaban, habrían pasado por un grupo equilibrado en un juego, atrayendo el interés extremo de Suimei. Dicho esto, ciertamente no estaba familiarizado con ellos.

 

Lefille: “Esos son los compañeros que derrotaron al semi-gigante conmigo.”

Suimei: “Ohh, así que son ellos.”

 

La observación de Lefille disipó su confusión. Así que esos son los aventureros del gremio que menciono antes, ¿eh?

 

Lefille: “Nos llevamos bien mientras estábamos juntos. Hemos tenido algunas interacciones antes. “

 

Cuando explicó Lefille, la joven se llevó las manos a la boca como un megáfono. A juzgar por sus acciones, parecía haber decidido que no la habían oído.

 

Suimei: “Creo que te llaman.”

 

“Así parece. Voy a ir un memento” -respondió ella antes de partir en su dirección.

 

Ante sus ojos, tuvo lugar una feliz reunión.

 

“Compañeros, ¿eh ...” -murmuró.

 

Si tenía que ser honesto consigo mismo, la vista lo hacía tener algo de envidia. A pesar de ello, este fue sin duda un camino que él mismo había elegido. No tenía derecho a complacerse en semejante sentimiento.

Exhaló profundamente, como para purgar la sensación innecesaria de su cuerpo también, cuando una sensación repentina le hizo frotarse el cuello.

 

Suimei: “……”

 

... No estaba seguro de por qué, pero desde que había dejado a Mehter, su espalda se sentía extrañamente caliente a veces. No era en absoluto una buena sensación, ¿quizás un mal presagio? Cualquier otra persona probablemente habría descontado el sentimiento, decidiendo que simplemente estaba pensando demasiado. Cuando se trata de Suimei, sin embargo, había experimentado esto en el pasado, siempre había demostrado ser extrañamente consiente. Tenía la sensación de que su padre le había explicado una vez la razón de este fenómeno, pero, por mucho que lo intentara, no lo podía recordar.

 

... En un instante, se centró en su entorno, aunque no pudo encontrar ninguna pista de alguien en labores de persecución.

 

“Supongo que me estoy preocupado por nada” - decidió, descartando esa línea de pensamiento mientras miraba hacia el cielo.

 

El viento soplaba hacia el oeste. La brisa suave y refrescante pasó por delante de su cuerpo, trayendo consigo el aire de este otro mundo, suave e intacto por la contaminación, que le tranquilizaba el corazón.

El clima parecía dar su bendición, deseándoles un viaje suave y sin incidentes, un ambiente sin el menor indicio de peligro.

 

Y, sin embargo, por alguna razón desconocida, mientras contemplaba los cielos que envolvían el camino, no pudo evitar temblar ante la sensación de que el viento y las nubes se estaban transformando lenta, pero seguramente.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 20: El paradero del grupo de Reiji.




Manual




 

¿Justo en que momento habían comenzado esta batalla?

 

Después de haber estado demasiado enfocados a preocuparse por el paso del tiempo, ya habían perdido todo sentido de la hora que era actualmente.

La luz reflejada por el filo de su espada osciló desde la punta hasta la base, y el hombre - Shana Reiji - corrió hacia delante en la misma dirección.

 

La hoja fue balanceada, por supuesto, dirigida a su enemigo, que estaba delante de él.

Su mirada fue atraída por su feroz ataque, y rugió de forma extraña.

Reiji, por el contrario, corto como para separarlo en dos.

Era un corte vertical, de arriba hacia abajo, como si tuviera el impulso rayo usando el poder conferido a él por la diosa.

 

Su oponente recibió su ataque con un golpe de sus garras.

Ese golpe vino de una mano muchas veces más grande que las de un humano, una que estaba teñida con en el tono de negro más oscuro.

A medida que sus golpes chocaban, las garras interrumpían el progreso del ataque de Reiji.

Garra y la espada se batían en duelo, encerrados en un punto muerto con el sonido de un objeto duro en colisión con un objeto llenó el aire.

Un nervioso sonido que parecía clamar por la victoria.

Reiji puso todo lo que tenía en su espada para reprimir a su enemigo, literalmente debajo de la hoja.

 

Observando el estado en el punto el muerto en el que estaban, usar simplemente todo su poder en su ataque no derrotaría directamente a su objetivo, pero agotaría su fuerza. Por lo tanto, para Reiji, esta acción era necesaria. Mientras él fuera capaz de acumular continuamente daño en su enemigo de esta manera, entonces tarde o temprano su defensa se romperá y podrá cantar victoria.

 

“- □□□□□□□!”

 

Un extraño aullido sonó otra vez, llenando sus oídos.

 

A pesar de ser capaz de hablar el lenguaje humano, una vez que comenzó la batalla, se había revertido a un estado bestial, por lo que resulta evidente qué clase de criatura era esta.

Al mismo tiempo que el rugido sonó, los dedos afilados de su garra se precipitaron desde su lado izquierdo, obligando a Reiji a agacharse para evitar el golpe.

Este ataque parecía más un intento de aplastar a una cosa que odiaba que un ataque intencionalmente dirigido, por lo que carecía de la capacidad de poner en peligro su vida.

Su única finalidad era detener sus movimientos, un vano intento de obligarlo a mostrar una abertura.

 

Reiji se abrió de nuevo, un ataque en pleno uso de los rasgos de esta hoja de doble filo. Un corte vertical que desafió a la fuerza de la gravedad, a bajas revoluciones a lo alto.

Fue una maravillosa técnica potenciada aún más por la magia de viento, pero las reacciones propias de una bestia del objetivo le permitieron evitar el ataque en el último momento.

 

“-O- Ll-llama! [Scarlet Sting]!”

 

De repente, un encantamiento, cuyas palabras entrecortadas revelaban la continua falta de familiaridad de su ejecutor con la situación. La voz pertenecía a Mizuki, ofreciéndole protección. La magia lanzada fue un hechizo intermedio de fuego, un verdadero bautismo carmesí.

 

La magia, invocada por la palabra clave de invocación y el encantamiento de dos versos que ya habían sido pronunciados se activó, y bandas de fuego en espiral aparecieron en el aire, lanzando una densa flama escarlata contra el telón de fondo del cielo azul.

 

El aire explotó.

 

Todo en su vista estaba teñido de color naranja.

La onda de choque creada por la pequeña explosión se precipitó hacia el enemigo.

Sin vacilar, saltó hacia atrás. En el instante siguiente, como para burlarse de su objetivo, la llama cambio de forma fluyendo hacia abajo, como para tragar a todo enemigo.

 

En el momento en que tocó el enemigo, el poder de la llama explotó después de haber encontrado una fuente de combustible - incluso si esa fuente de combustible era un ser vivo -, encendiendo al mismo tiempo la criatura contenida dentro de sus profundidades.

 

Mizuki: “Lo hice!”

 

Detrás de él, Mizuki gritó de alegría. Su alegría, sin embargo, era prematura. Parecía haber pensado que su magia había sido un ataque fatal, pero aún había vida en su objetivo.

Mirando en la llama, observó que su enemigo aún se movía.

Del mismo modo que agarró su espada y se movió en una posición de combate, la magia de fuego despareció.

 

Parecía que había mandado a volar la llama con un solo balanceo de su brazo. De pie dentro de las brasas ardientes que quedaron, su enemigo se paró con un brazo extendido en celebración.

Allí, de pie dentro de un calor tan intenso que deformó el aire mismo, emitía una presión abrumadora.

 

Después de haberle atacado, independientemente de su estatus como héroe, este, el único superviviente - los cadáveres de sus camaradas cubrían el suelo - era su verdadero enemigo.

En este escenario lleno de cuerpos, dio un paso adelante. Reiji miró a su oponente, a la espera de una oportunidad.

.. No se trataba de ningún ser humano, esto era un monstruo. Aunque era humanoide, esto era algo que no es humano, un Demonio.

 

Alas de murciélago se extendían de su espalda y un par de cuernos gemelos brotaban de su cabeza, todo su cuerpo estaba envuelto en el color de la herrumbre. Además de la nariz, los ojos y la boca en su cara, no llevaba el menor parecido con los humanos. En su totalidad, hacia recordar a los demonios de los mitos y leyendas.

 

Las garras de color negro que venían volando hacia Reiji despedían un brillo opaco.

La fuerza temible de esas garras se pone de manifiesto en los restos rotos de las rocas que yacen a su alrededor.

Junto con el terror y la fuerza del inhumano brazo, las garras que inclinaban los cinco dedos de cada mano eran como la guadaña de la muerte misma.

 

El Demonio esbozó una sonrisa, una burla, una condescendiente sonrisa. Después de haber resistido todo lo que habían lanzado contra él hasta ahora en esta batalla, parecía haber desarrollado una confianza inquebrantable.

 

En su enfrentamiento hasta ahora, Reiji había sido incapaz de igualar a su oponente del todo, ya sea con respecto a la velocidad o la fuerza. En consecuencia, una expresión apareció en el rostro de Reiji, lo que demuestra que su determinación de concluir todo con el siguiente golpe.

 

El demonio tomó acción. Una tormenta de arena salió de detrás de él, ya que se aceleró en dirección a Reiji. Era la velocidad del rayo en un nivel completamente diferente de lo que había demostrado previamente.

La visión de su cuerpo siendo despedazado paso ante sus ojos: la pura fuerza y ​​la velocidad de su ataque enviando a volar su espada, y su cuerpo quedando impotente frente de esas garras feroces.

Sin embargo, eso fue sólo suponiendo que Reiji diera lugar a que la “situación actual” continuara, por supuesto…

 

Reiji: “[Burn Boost] ...”

 

El poder mágico comenzó a circular dentro de su cuerpo al mismo tiempo que el elemento fuego reaccionó a su llamado.

El poder está en sus manos.

La insensible invocación llenó su cuerpo con energía. Magia de refuerzo.

Cuando la llama envolvió su cuerpo, la energía brotó en abundancia. Ese desbordante sentimiento omnipotente se convirtió en una luz brillante, luz que se disparó hacia su enemigo.

 

Demonio: “- ■■■■■■!?”

 

La expresión en la cara del Demonio cargando hacia él ha cambiado.

Había estado seguro de su victoria. La sentencia, sin embargo, había sido incorrecta. Esta fue la primera vez de Reiji invocando esta magia de refuerzo durante este enfrentamiento.

 

Reiji: “Oooooooohhhhh!”

 

A pesar de que el poder de Reiji fue disparado, el Domino seguía confiando en su victoria. Es necesario exigir un precio por su arrogancia, Reiji ignoro el extraño grito del Demonio, y rugiendo el mismo, levantó su fortaleza a otro nivel, sosteniendo su espada, cortó directamente a la cabeza del enemigo entrante.

 

... Dentro de los rescoldos del fuego, las pequeñas partículas de polvo que habían sido levantadas en el aire regresaron a la nada. Confirmando que sus enemigos fueron erradicados, Reiji jadeó en busca de aire.

 

Reiji: “Fuu ... Parece que hoy es una nueva victoria.”

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

- Antes de que Suimei dejara Mehter.

 

El grupo de Reiji, habiendo dejado el palacio, no se había dirigido directamente a su destino final - el Señor Demonio - en cambio se dirigió a los Territorios Autónomos Unidos de Sadias.

Ante un extraño podría haber parecido que estaban huyendo del Señor Demonio, pero tenían una razón para desviarse del objetivo por el que habían sido traídos a este mundo.

 

Mizuki y Reiji habían sido invocados del pacifico Japón, y por lo tanto se podría decir que les faltaba experiencia de combate. Lo más cerca que habían experimentado al combate real había sido en las sesiones de entrenamiento que habían tenido en el palacio.

Por ende, tenían que confiar únicamente en el entrenamiento que habían recibido, el poder que habían recibido a través del proceso de invocación, y la magia que habían aprendido, por lo tanto, la derrota era esencialmente inevitable.

 

Para remediar esta deficiencia, estaban tomando una ruta más tortuosa que les permita adquirir la experiencia necesaria con urgencia.

 

Esto al mismo tiempo les permitiría menguar las fuerzas del Señor Demonio, otra cosa positiva. Para que ambos obtuvieran armas, además de mejorar sus habilidades, habían decidido dirigirse primero a Sadias y encontrarse con una de las siete espadas que habían sido colocadas allí.

Habían caído en una emboscada en el camino, lo que resulta en la batalla que acaba de concluir.

 

... Su espada de Orichalcum, empapado en la sangre del Demonio, brillaba resplandecientemente.

Con un movimiento de su brazo, una espada sagrada de primer nivel fabricada en Sadias, otorgo el final al Demonio. Confirmando que había soltado su último aliento, corrió al lado de Mizuki.

 

Reiji: “Mizuki, ¿estás bien?”

 

Al darse cuenta de que sus hombros temblaban mientras jadeaba en busca de aire con una cara pálida, Reiji expresó su preocupación.

El sabor de la batalla parecía permanecer en ella todavía.

 

Mizuki: “Oh, sí. De alguna manera. Es sólo que ...”

Reiji: “Sólo que ...?”

 

“Así que esto es... una batalla con el enemigo ...” - Mizuki se esforzó al hablar, con el rostro todavía pálido.

 

Reiji: “Ah ...”.

 

Reiji asintió con firmeza.

 

Al llegar a este punto, habían combatido con monstruos numerosas veces ya. Este era un mundo de fantasía con un sinnúmero de regiones subdesarrolladas. En ese sentido, habían visto y habían sido atacados por muchos depredadores que no existían en su mundo original.

 

El exterminio de las amenazas a medida que avanzaban hacia adelante parecía ser un aspecto de facto en la vida de este mundo. Y, de hecho, habían estado haciendo precisamente esto, ya que habían progresado hasta este punto.

 

Sin embargo, Mizuki nunca antes había tomado parte en la batalla realmente. Había sido el juicio de los caballeros que los acompañaban que era mejor para ella se familiarizara primero a sí misma con los rigores de la batalla, ya que había sido una estudiante pasiva hasta ahora.

Su dominio de la magia ya había alcanzado el punto en que rivaliza tanto con Titania y Reiji mismo e incluso había aprendido hechizos de clase avanzada.

Pero nada de eso cambia el hecho de que ella todavía era una joven de Japón.

 

En su mundo, esto podría decirse que es el grupo demográfico que menos tenía que ver con la batalla. Antes de que el tema de la capacidad de combate entrara en la ecuación, su decisión de participar en la batalla era de mucha más importancia.

Y así ella había necesitado algún tiempo para adaptarse. De esta manera, esta se había convertido en su primera verdadera experiencia tomando parte en la batalla.

 

Reiji: “Mizuki. Sigo pensando que es mejor que no te esfuerces...”

 

Una vez más Reiji expreso los sentimientos sinceros de su corazón: él realmente no cree que sea necesario que ella luche también.

Mizuki, sin embargo, negó con la cabeza, rechazando su preocupación.

 

Mizuki: “No, simplemente esperar y ver no es algo que pueda hacer. Es cierto que esta es mi primera vez, y es verdad que los Demonios son increíblemente aterradores, pero la razón por la que vine fue para ayudarte.”

Reiji:” Mizuki ...”

Mizuki: “...Pero aun cuando digo eso, tengo que decir ... que eres increíble. Reiji-kun, es como si estuvieras acostumbrado a esto desde el principio.”

Reiji: “No hay manera de que eso sea cierto. Cuando empecé, yo también sentía que la batalla es una cosa verdaderamente terrible. Incluso ahora que estoy más acostumbrado a ella, mi corazón todavía late con fuerza en el pecho.”

 

No eran palabras huecas destinadas para la comodidad de Mizuki. Eso era cierto. Al igual que Mizuki, Reiji no había sido capaz de librarse del miedo que viene con la batalla.

 

A pesar de que había llegado con el expreso propósito de derrotar al Señor Demonio, después de encontrarse con la aterradora fuerza, inhumana de “sus” soldados, en su corazón, sintió que la tarea ya había sobrepasado los límites de su capacidad. Recientemente, él no había sido capaz de evitar la incertidumbre que se había apoderado de su corazón y en el momento en que se dio cuenta ya había llenado sus pensamientos.

 

... Suimei.

 

De pronto, el rostro de su amigo apareció en su mente.

 

Su amigo, en el palacio - Yakagi Suimei - ¿Había visto la realidad de la situación? Las palabras “Hablar es fácil, hacerlo realmente es prácticamente imposible”, con las que él había refutado ahora parecían haber sido efectivamente una evaluación más precisa de la situación.

 

Se compara con él mismo, que al haber obtenido un mínimo de poder se había creído invencible, pero en realidad, probablemente era precisamente porque Suimei no había recibido el don del poder que había sido capaz de mantener la cabeza fría y discernir con exactitud qué era lo que había delante de él en el camino que había elegido.

 

En ese momento, había seguido sus ideales ciegamente. Se colocó en una circunstancia extraordinaria, usando sus puntos de vista desarrollados en el mundo moderno juzgo este mundo de fantasía y se había engañado.

 

Los ruegos desesperados de la gente de este mundo, pidiendo a gritos un salvador, y sus palabras lisonjeras asegurándole que tenía lo necesario le había dado la sensación de que no podía hacer nada. Una sensación engañosa, inexacta.

 

Había subestimado el terror que afectó a este mundo.

A pesar de que no quería describir sus acciones como “tonterías”, era la única palabra que parecía apropiada para describir lo que había hecho.

 

Si él seguía por ese camino, entonces tal vez la situación podría cambiar. El miedo continuaba sosteniéndolo en sus garras, carecía de experiencia y técnica. Pero él actuó de inmediato para fortalecerse a sí mismo, para compensar sus defectos tanto como sea posible antes de que llegara el momento de desafiar al Señor Demonio.

 

Sus pensamientos, aunque superficiales, estaban acompañados por un plan.

No obstante, el hecho de que él no había pensado las cosas no desparecería, ni tampoco el pecado de haber hecho que su amigase viera involucrada en todo esto.

 

‘Lo siento ...’

 

A Mizuki, con la cabeza inclinada mientras continuaba tomando aire, Reiji se disculpó de nuevo. Ya se había disculpado tantas veces así que esta vez se disculpó sólo dentro de su corazón.

Dicho esto, sabía que su disculpa era sólo para tranquilizar sus sentimientos de culpa. Aun cuando es totalmente consciente de su propia debilidad, Reiji continuó avanzando.

 

Mizuki: “... ¿Vamos a otro lugar?”

Reiji: “... Claro”.

 

Tomando a Mizuki, que había planteado la idea con él, Reiji dejó el campo de batalla sembrado de cadáveres.

 

“-Mizuki! ¿Estás bien?” - Una chica, que no es otra persona que su compañera, Titania, gritó desde cerca.

 

Ella y los caballeros con ella habían despachado a los Demonios que habían aparecido en otros lugares. Ellos la vieron salir el lado de un caballero de mediana edad y raza hacia ellos.

 

“Mm. Estoy bien,” - respondió Mizuki.

 

Titania: “Gracias a Dios ... No te ves como si te hubieran herido, ¿verdad?”

Mizuki: “Debido a que Reiji-kun estaba conmigo.”

 

Se abrazaron entre sí fuertemente mientras hablaban. La sonrisa de alivio se reunió con una sonrisa valiente, finalmente trayendo una sensación de calma al aire.

 

Reiji: “Buen trabajo, Tia.”

 

De pie a su lado, Reiji ofreció palabras de elogio.

 

“Gracias por su preocupación, Reiji-sama,” - dijo ella en respuesta, inclinándose.

 

Reiji: “No es nada. Buen trabajo de tu lado también, Gregory-san.”

 

El caballero de mediana edad que era su compañero constante - Gregory – respondió a las palabras de Reiji con su típica actitud solemne.

 

Gregory: “No, en absoluto. Simplemente estoy cumpliendo con mis deberes para apoyar a su alteza. Me halaga.”

 

“Oh, no diga eso” - dijo Reiji, refutando su modestia.

“Usted me adula,” - fue la respuesta de Gregory, con la cabeza inclinada.

 

Reiji: “En todo caso, Tia. ¿Cómo fueron las cosas de tu lado?”

Titania: “Cierto. Terminamos muy bien. No hay una solo Demonio restante allí.”

Reiji: “Como era de esperarse de Tia. Eres muy fiable.”

Titania: “No soy nada en comparación con Reiji-sama. Dicho esto-”

Reiji: “¿Qué sucede?”

Titania: “... Nuestros caballos fueron asesinados. Mis más sinceras disculpas.”

Reiji: “... Oh. A pesar de que lo siento por los caballos que han hecho todo lo posible para llevarnos a hasta ahora, que Tia y los demás estén a salvo es lo más importante.”

Titania: “Reiji-sama ...”

 

Titania fue conmovida por sus palabras de aliento. La pérdida de sus caballos afectaría en gran medida su movimiento a partir de ahora, pero Reiji valoraba más que ni una vida humana se haya perdido en lugar de la comodidad.

De repente, una voz habló con problemas.

 

Mizuki: “... Así que ya estás acostumbrada a luchar, Titania.”

Titania: “Sí. Aunque no puedo decir que mi experiencia es de ninguna manera abundante, yo tengo un cierto grado de experiencia de combate real.”

 

Las palabras de Titania evocaron una extraña expresión de Mizuki.

 

Mizuki: “Eres una honesta y amable princesa. ¿Por qué tienes experiencia en batalla?”

Titania: “En el momento en que decidimos que íbamos a llamar a un héroe, me resolví a permanecer a su lado. Por lo tanto, me aseguré de prepararme para esta eventualidad.”

Mizuki: “Ahora lo entiendo...”

 

Mizuki expresó su comprensión.

 

Titania era, después de todo, la princesa de un país. A pesar de que sus circunstancias eran decididamente diferentes, había esperado que Titania sería alguien no involucrada con el combate, al igual que ella. Al mismo tiempo entendía que en un mundo tan cruel como este, tarde o temprano, la batalla la encontraría.

 

Titania continuamente había tomado parte en expediciones de grupos de caza monstruos, luchando a su lado como un mago. Ese aire noble y porte digno, además de la fuerza y ​​la determinación de ella quien había sufrido en combate real siempre había adornado a esta joven dese la primera vez.

 

La razón de esto se entiende ahora.

 

De ahí que su voz había disminuido gradualmente al final, una manifestación de su falta de confianza. Era como si se hubiera tropezado y caído detrás de aquellos que caminan a su lado, aunque dado al pasado de Mizuki, sólo era de esperar tal cosa. Reconociendo la decepción de Mizuki, Titania ofreció palabras de consuelo.

 

Titania: “Mizuki. Por favor, no te sientas tan deprimida. Cuando empecé, yo era igual que tu. O, mejor dicho, era peor con diferencia.”

Mizuki: “... ¿En serio?”

Titania: “Absolutamente. La primera vez que me probé a mí misma para aclimatarme a la batalla, pasé justo por lo que estás pasando ahora. Al final de mi primera batalla, caí sobre mi trasero, colapsando en el suelo.”

Mizuki: “¿De verdad? ¿Pero estás tan familiarizada con la lucha?”

Titania: “Esto se debe a que ya he acumulado una buena cantidad de experiencia de combate. Porque sabía que, si iba a acompañar al héroe en sus recorridos, no podría seguir siendo así”.

Mizuki: “Y por eso estás así ahora?”

Titania: “Exactamente. Eso es más o menos lo mismo.”

 

“Está bien” - Mizuki asintió firmemente, su malestar más o menos quedo disipado.

 

Mirando cómo se apoyaban la una a la otra, Reiji no podía evitar sentir como se levantaba el estado de ánimo.

Tal vez las cosas realmente se resolverán.

 

Mizuki, quien hasta hace poco se auto despreciaba a sí misma, parecía estar bien ahora. Su sentido de auto-conciencia no había madurado completamente todavía, no obstante, había logrado reunir una vez más todo su valor.

Fue entonces, con el estado de ánimo de nuevo...

Quién sabe por qué, pero Mizuki frunció el ceño de nuevo, algo la molesta una vez más. Justo cuando su estado de ánimo finalmente había mejorado. ¿Qué habrá pasado?

 

Mizuki: “Me pregunto si Suimei-kun lo está haciendo bien ...”

 

Con eso, Reiji comprendió lo que preocupa a ella.

Y así.

 

Reiji: “Suimei, eh. Definitivamente dijo que tenía la intención de abandonar el palacio en un tiempo...”

Mizuki: “Hmm. Fuera de la ciudad ... Los distritos cercanos que hay fuera de la ciudad deben estar bien, pero hay muchas zonas peligrosas a lo largo de la carretera o en el desierto. Incluso si sale de la ciudad, siempre y cuando no se aleje demasiado, no debería tener que preocuparse por los monstruos.”

 

“¿De verdad será así? A pesar de que rechazó la invitación para unirse a nosotros, no creo que vaya a viajar solo. Dicho esto, sin la bendición de la diosa que tiene Reiji-sama, o la instrucción en magia que tiene Mizuki, me preocupa. Si él sale de la ciudad y se encuentra con un monstruo, no me imagino que vaya a ser capaz de defenderse a sí mismo” - dijo Titania con una mirada tensa.

 

Fue justo cuando ella había dicho que no cree que sea probable que Suimei viajaría solo, pero al pensar en sus necesidades materiales - alimentos y agua, la distancia que tendría que viajar, y el peligro al que tenía que hacer frente - entendió por qué las chicas estaban preocupadas.

A pesar de ello, todavía había una ligera diferencia en la forma en que las chicas y veían las cosas.

 

Reiji: “No, Suimei va a estar bien.”

Titania: “...? ¿Por qué dice eso, Reiji-sama?”

Reiji: “Suimei sabe Kenjutsu. Incluso si él sale de la ciudad, estoy seguro de que va a superar cualquier obstáculo con facilidad.”

 

Titania se sorprendió por esta respuesta inesperada.

 

Titania: “Suimei sabe cómo usar una espada?”

Reiji: “Sí.”

 

Reiji reafirmó este hecho mientras observaba al par de chicas. Se sorprendió al ver que Mizuki parecía desconcertada, su mirada barría su entorno mientras negaba con la cabeza como diciendo que esta es la primera vez que lo había oído.

 

Reiji: “Sí, Suimei sabe Kenjutsu, aunque debido a las restricciones legales de la práctica en nuestro mundo, probablemente nunca ha usado una espada real. De cualquier manera, Suimei es sin duda un espadachín.”

 

“Pero Reiji-kun, Suimei-kun no es miembro del club de kendo.” - menciono Mizuki.

 

Como ella había dicho, Suimei no era un miembro del club de kendo, sino más bien del llamado “club de ir a casa”. Por lo que Suimei le había dicho, a menudo tenía que viajar al extranjero por razones familiares, y por lo tanto no podía participar normalmente en las actividades del club.

 

Titania, quien obviamente no era consciente de lo que significaba ser un miembro del club de ir a casa, estaba visiblemente desconcertada, por lo que Mizuki le explicó.

Reiji habló despues.

 

Reiji: “Por lo que entiendo, el no participa en las actividades del club, sino que se entrena en un Dojo cerca de su casa.”

Mizuki: “¿Hmm? había un dojo cerca de allí ...?”

 

“Sí. Un dojo que enseña auto defensa” - respondió mientras revisaba en el mapa de su ciudad que paso por su mente mientras hablaba.

 

Con eso, Mizuki pareció recordar de repente un lugar determinado.

 

Mizuki: “¿Oh, ese lugar? ¿No es uno para defensa personal dirigido a las mujeres? Es muy conocido, pero por lo que he oído, no es un dojo de kendo.”

Reiji: “Sí. El letrero dice que enseñan autodefensa, pero al principio era un dojo que practica un arte marcial antiguo. Varios voluntarios pasan por diferentes tipos de enseñanzas.”

Mizuki: “¿En serio?! ¿Es ese tipo de lugar?”

Reiji: “Eso es lo que dijo Suimei, de todos modos.”

Mizuki: “De ninguna manera ... Hay algunas chicas de nuestra clase que van allí, pero... artes marciales antiguas ...”

 

Su explicación era detallada, pero a pesar de ello Mizuki parecía totalmente sorprendida. Ella sabía que enseñan autodefensa, pero no se había dado cuenta del alcance de la misma.

Para ser justos, que existía un lugar así tan cerca estaba más allá de lo esperado. Cuando Mizuki lo supo por primera vez gritó por la sorpresa.

 

Mizuki: “¿Quiere decir que Suimei-kun es un sucesor de un arte marcial antiguo, como un personaje de un manga?”

Reiji: “Ese parece ser el caso, sí.”

 

Esta vez, Titania fue la que hablo.

 

Titania: “De lo que se ha dicho, Suimei parece ser un artista marcial.”

Reiji: “Mm. Dicho esto, nuestro mundo es un lugar tranquilo, y no se puede comparar con alguien que ha aprendido de combate por aquí. De cualquier manera, Suimei es un espadachín. Eso es seguro.”

Titania: “Ya veo. Mi impresión de él era que estaba muy poco familiarizado con la violencia. Esto sin duda viene como una sorpresa.”

Reiji: “Definitivamente. Con solo verlo, no se puede saber en absoluto, pero por lo que sé, sus habilidades deben estar en un nivel bastante sorprendente.”

 

La verdad era que, cuando se trataba de los detalles precisos, Reiji no era tan claro a sí mismo tampoco.

Nunca había visitado el dojo antes mencionado, ya pesar de que habían luchado lado a lado con delincuentes, Suimei nunca había utilizado su habilidad con la espada en esos momentos. Por lo tanto, Reiji nunca había visto realmente las habilidades de Suimei.

Titania, sin embargo, parecía segura de que Reiji estaba siendo demasiado optimista.

 

“Aun así, no creo que eso sea suficiente para determinar que él va a estar bien”- ella admitió pensar lo contrario.

 

Su voz tenía un rastro notable de inquietud, tal vez porque ella había imaginado qué tipo de problemas podría encontrarse a sí mismo de frente. Además, tenía que admitir, que la espada por sí sola no sería suficiente para garantizar su seguridad.

En verdad, Suimei nunca antes había luchado contra un monstruo, y si las técnicas desarrolladas para su uso en seres humanos serían de ninguna utilidad contra los monstruos o no quedaba por verse.

Por lo tanto, parecía imposible garantizar que Suimei estaría bien.

Sin embargo.

 

Reiji: “Todavía no estás percibiendo toda la imagen. Suimei es el tipo de hombre que casi nunca muestra alguna abertura ... Mientras que su comportamiento puede ser bastante poco ortodoxo a veces, él es fundamentalmente una persona muy prudente.”

Titania: “¿Eso quiere decir que debería ser capaz de escapar incluso si se encuentra con monstruos? Por lo que he oído la gran mayoría de la gente simplemente se congela en el acto cuando se encuentran y son blanco de un monstruo.”

Reiji: “Eso, eh. Si se trata de Suimei de quien estamos hablando, ese tipo de ambiente opresivo bien podría ser como una caricia de una brisa suave.”

Mizuki: “Eso es ...”

 

Mizuki frunció el ceño sin dar crédito a sus palabras. Fue porque ella ahora entiende bien lo peligroso que este mundo que realmente tenía una expresión tal.

 

Reiji: “Sin embargo, es cierto que Suimei es el tipo de persona que no parece saber cuál es el significado de la palabra miedo. En una ocasión, cuando fuimos rodeados por un grupo de delincuentes. Se comportó sin el menor asomo de ansiedad, el simplemente dijo, ‘¿Qué? eso es todo?’ Cuando nos enfrentamos a la violencia, de principio a fin, nunca perdido ni un poco la calma.  Pero lo suficiente de eso, por ahora.”

 

Por otra parte, de lo que sabía Reiji, Suimei nunca atacó a sus enemigos en forma directa. Para ser franco, era el tipo de persona que gozaba de explotar sus debilidades. En ese sentido, cuando se trataba de tácticas, Suimei era muchas veces su superior.

 

Reiji: “De todos modos, es por eso que no estoy realmente tan preocupado.”

Titania: “Si usted lo dice, Reiji-sama ...”

 

Declarando que no le importaría el problema por más tiempo, Titania dejó el tema.

Mizuki, sin embargo, se volvió de repente, aparentemente al haber pensado en otra cosa.

 

Mizuki: “... Por lo tanto, Reiji-kun. Suimei-kun ha dicho alguna vez algo como ‘¡Soy Yakagi Suimei, un espadachín de la tal escuela!’ ¿O ha demostrado que alguna vez algunas sorprendentes habilidades con la espada?”

Reiji: “¿Eh? No, eso es un poco ...”

Mizuki: “Estamos hablando de artes marciales antiguas aquí! ¡Artes marciales antiguas! ¡Las habilidades que dominan por completo en las historias de hoy! ¡las técnicas supremas desarrolladas con el único fin de tomar vidas!”

 

A juzgar por su fervor, ¿qué tipo de delirios tiene Mizuki sobre las artes marciales antiguas? A pesar de que cuando se trataba de la naturaleza de estas técnicas, no podría negarse que estaban destinadas a matar, eso no garantiza que estaban completamente en un nivel por encima de las artes marciales modernas.

De todos modos, por lo que había oído de Suimei, no había realmente ninguna diferencia importante entre lo que había aprendido y lo que se enseña en la actualidad como el kendo.

Sin embargo, Tia parecía creerle a Mizuki por completo.

 

Titania: “Técnicas para M-matar ...?”

Mizuki: “Sí! ¡Exactamente, Tia! Las artes marciales japonesas antiguas fueron diseñadas con la suposición de que una pelea podría estallar en cualquier momento. ¡También! ¡Ambas partes golpean al mismo tiempo, y la victoria y la derrota se determinan con un solo golpe! ¡Estamos hablando sobre el manejo de la espada que ha alcanzado el nivel de los dioses!”

Titania: “...!”

 

Abrumada por las palabras de Mizuki y su expresión intensa, Titania tragó saliva.

De todos modos, poniendo todas estas cosas ridículas juntas ... ¿Qué tipo de arte marcial demoníaca se suponía que era?

 

Mizuki: “... Por supuesto, no creo Suimei-kun hayan alcanzado un nivel tal.”

Titania: “O-oh ...”

 

Eso era de hecho verdad.

Algunos momentos después de la diatriba de Mizuki había terminado, dios sabe por qué razón, de repente infló sus mejillas, haciendo un puchero.

 

Mizuki. “Hum! Suimei-kun es definitivamente un chuunibyou! Ocultar sus verdaderos colores así- ¿Cómo pongo esto? ¡Es tan astuto!”

 

Así que eso es lo que la había hecho enojar. No era que ella estuviera enfadada por el hecho de que él había escondido sus habilidades, sino que estaba celosa de la forma en que había ido en secreto y aprendió técnicas de esta naturaleza.

Sin embargo.

 

Reiji: “E incluso si dices eso, Suimei no dice esas cosas de chuuni como tú, Mizuki, por lo que no se puedes asumir que él es un chuunibyou ... Oh.”

 

Fue sólo después de que había dicho la palabra prohibida que se dio cuenta de lo que había dicho.

En cuanto a Mizuki, Reiji vio cómo su sonrisa adquirirá un matiz siniestro.

 

Mizuki: “Re ~ i ~ ~ ji kun ~”

Reiji: “S-s-lo siento! ¡Se me escapó!”

Mizuki: “Me los prometiste! ¡Olvidarlo está absolutamente prohibido!”

Reiji: “C-cierto.”

 

De hecho, habían jurado previamente no volver a mencionar eso de nuevo. El pasado que Mizuki quería desesperadamente que permaneciera en el pasado. Usando sus propias palabras, era “el jardín secreto” de una chica.

 

Titania, por otro lado

 

Titania: “Mizuki. ¿Qué significa 'chuunibyou'?”

Mizuki: “Uwa?! ... Eso, um, bueno ...”

Titania: “¿Qué tipo de cosas es? No me digas que es una especie de terrible enfermedad”

Mizuki: “S-s-sí! ¡SÍ! ¡Eso es exactamente! ¡Es algo que la gran mayoría de los preadolescentes en nuestro mundo sufren! ¡Una enfermedad viciosa que deja secuelas terribles!”

 

La pregunta de Titania arrojó a Mizuki al pánico, y su respuesta frenética fue acompañada por gestos salvajes mientras trataba de mentir sobre la cuestión.

A pesar de que Mizuki parecía decidida a evitar la discusión de este tema a toda costa, pero para ser honesto, esto era realmente sólo cosechar las consecuencias de sus propias acciones.

Sin embargo, ella tuvo éxito en su intento de engañar a Titania, y la línea de la discusión llegó a su fin.

En cambio, la expresión de Titania repente se puso seria.

 

Titania: “Hay otra cosa de la que necesitamos preocuparnos, en realidad. Se trata de los Demonios.”

Mizuki: “Sí, ahora que lo mencionas, es cierto. ¿Qué es lo que estaban haciendo los Demonios en un lugar como esto de todos modos?”

Reiji: “Demonios, eh ...”

Titania: “Sí.”

 

Titania asintió.

 

Tal y como Mizuki había señalado, eso la había estado molestando desde el mismo momento que los Demonios aparecieron por primera vez y los atacaron. Ahora que se habían encargado de los Demonios y las cosas se había calmado, finalmente tuvieron el tiempo para considerar el tema.

Esta fue probablemente la primera vez que este tema se había planteado.

Pensando en los Demonios con los que acababan de luchar, Mizuki parecía inquieta. Reiji procedió a hablar de nuevo, responder a la pregunta que él mismo había planteado.

 

Reiji: “Los Demonios ya han invadido Nelferia, ¿no es así?”

Mizuki: “E-eso es en serio?”

Reiji: “Mm. Si se piensa en ello, parece ser la eventualidad con la probabilidad más alta, ¿no? La presencia de los Demonios aquí parece sugerir esto.”

 

Cuando Reiji expresó su conjetura, la cara de Mizuki se congeló.

 

Eso fue muy natural. Ella todavía no estaba acostumbrada a la batalla, y sin embargo ahora se enfrenta a la posibilidad de que la batalla con los Demonios volverá a ocurrir en un futuro cercano. Los Demonios estaban en un nivel completamente diferente de los monstruos y bestias mágicas, después de todo.

 

La magia de Mizuki ya había demostrado que era capaz de destruir a los monstruos. Cuando llegó a los Demonios, sin embargo, era posible que ella ni siquiera sea capaz de quemarlos. Ese último Demonio había sido un ejemplo.

Así que por supuesto se sentía incómoda.

Sin embargo, Titania rechazó tal hipótesis.

 

Titania: “No. Al menos por ahora, no puedo decir que la probabilidad de que haya sucedido sea tan alta.”

Reiji: “¿Qué te hace decir eso, Tía?”

Titania: “Bueno, como Reiji-sama ha dicho, ahora están dentro de las fronteras del Imperio. Que los Demonios estén aquí sin duda dará lugar a los pensamientos que acaba de expresar. Sin embargo, en realidad, los Demonios no han hecho mucho después de atacar Noshias. Con el fin de llegar hasta aquí, habrían tenido que pasar primero a través de otros dos países y una cordillera. una marcha tan imprudente como esa seria completamente algo sin precedentes.”

 

Mizuki estuvo de acuerdo con Titania.

 

Titania: “Eso es correcto. Incluso si se ven obligados a mover su ejército para marchar hasta aquí, tan solo se podría decir que fueron separados de los demás, de todos modos.”

Reiji: “Teniendo en cuenta que no atacan a los otros dos países mientras vienen en este momento, si querían atacar Mehter ... Bueno, eso debería ser imposible, ¿verdad?”

Titania: “Correcto.”

 

Titania asintió. Tal como ella había dicho, un movimiento de tropas a gran escala de esta naturaleza que los aísla por completo en sí era simplemente una invitación al desastre. Por lo general, cuando se moviliza un gran número de tropas, lo primero a tener en cuenta es asegurar la existencia de líneas de suministros y un camino abierto para los refuerzos, y sólo entonces se tomarían medidas.

 

La adopción de medidas sin asegurarse de que se han cumplido estos requisitos logísticos solamente daría lugar a que su ejército sea abandonado. Al estar separados de toda la asistencia con el tiempo serán rodeados por sus enemigos. Este estilo de combate era extremadamente peligroso, y no tenía muchas ventajas.

Y, sin embargo.

 

Titania: “Y, sin embargo, es innegable que los Demonios están aquí. Incluso si el propio ejército de los Demonios no ha sido capaz de penetrar hasta aquí, es un hecho indiscutible que los Demonios están aquí.”

Reiji: “Eso es cierto. Eso es un verdadero problema, ¿no es así ...”

Mizuki: “Espías ... ¿Hay alguna posibilidad de que sean espías?”

Titania: “Espías ...?”

Mizuki: “Son, um, lo que llamamos agentes secretos en nuestro mundo.”

Titania: “Oh, ya veo. Pero-”

Reiji: “Sí, no creo que sea eso tampoco.”

 

La respuesta de Reiji, dada antes que Tia pudiera terminar, dejó a Mizuki confundida.

 

Mizuki: “¿Por qué?”

Titania: “Si ellos estuvieran involucrados en ese tipo cosas, no nos habrán emboscado. Si fueran espías, lo más probable es que terminaran haciendo operaciones encubiertas alrededor de la periferia. El abandono de su misión sólo para emboscarnos a nosotros no tiene ningún sentido.”

Reiji: “Así es. Especialmente por el hecho de que estaban aislados aquí en pequeñas cantidades, no hay garantía de que en realidad serían capaces de matarnos.”

Titania: “Sí. Es concebible que nos habrían atacado si hubieran sabido que este es el grupo del héroe, pero no parecía como si lo supieran.”

 

De hecho, la batalla de hace poco había estado perfectamente sincronizada. Que había sido una trampa era innegable. Si el plan verdaderamente había tenido la intención de acabar con el héroe, entonces, su número era muy pequeño. Por esa razón, era muy poco probable que fueran conscientes de su identidad como el héroe.

 

“Pero si eso es cierto, entonces no lo entiendo” - Titania murmuró para sí misma, con el ceño fruncido mientras trataba de descifrar el enigma delante de ellos.

 

Reiji se volvió hacia el caballero de mediana edad, - “¿Qué te parece, Gregory-san?”

 

En respuesta a su pregunta, este veterano inclinó la cabeza a modo de disculpa.

 

Gregory: “... Lo siento mucho, pero por mucho que lo intente, no puedo entender cómo piensan los Demonios.”

Reiji: “¿Hay algo que se te ocurra? Cualquier detalle, grande o pequeño, sería de ayuda.”

Gregory: “... Héroe-dono. En su lugar creo que es más importante dejar este lugar primero.”

 

Gregory, que no había ofrecido una opinión concreta hasta este momento, de repente sugirió seriamente retirarse.

¿Incitaron algo en su pensamiento?

 

Reiji: “Es debido a que hay otros Demonios en la zona?”

Gregory: “N-no. No lo creo ...”

Reiji: “...?”

 

Parece que no era eso.

Reiji frunció el ceño.

Algo parece fuera de lugar.

 

Gregory, acaba de negar que hubiera Demonios en la zona, sin embargo, parecía presionado por alguna razón. Reiji había pensado que había hecho la sugerencia después de haber percibido el peligro. En vista de que ése no era el caso, ¿Qué es lo que había generado esa reacción en él? Si no había Demonios aquí, ¿por qué era tan importante retirarse con tanta prisa?

 

Titania habló a continuación.

 

Titania: “Gregory. A pesar de que estoy de acuerdo con la necesidad de ir a un lugar seguro, nuestra prioridad todavía es comprender a fondo lo que los Demonios estaban tratando de hacer aquí. Actuar sin una cuidadosa consideración probablemente podría ayudar a crear circunstancias peligrosas.”

Gregory: “... Como usted diga, su Alteza.”

 

Gregory sin rodeos inclinó la cabeza en reconocimiento.

 

Parecía que había aceptado el asunto. Sin embargo, Reiji no podía evitar la sensación de que había oído algo en las palabras del hombre, un rastro de impaciencia y ansiedad allí.  Que es lo que estaba haciendo que se ...

 

“... Tia. ¿Es posible que haya Demonios en otras regiones además de los del norte?” - Preguntó Reiji, de nuevo para explorar otras vías de consideración.

 

Si hubiera otros Demonios, separados de los del norte, entonces no sería imposible imaginar que se habían encontrado en su camino aquí.

 

Titania: “No, no creo que sea probable. Con el poder de los héroes previamente convocados, los Demonios de este mundo se vieron obligados a refugiarse en el norte. No debería haber ninguno en alguna otra parte ... Si las leyendas que se han transmitido son correctas, es decir.”

Reiji: “Leyendas?”

Titania: “El registro que describe los últimos esfuerzos de los héroes lo menciona. Después de que el héroe derrotara al Señor Demonio, las fuerzas de cada nación aprovecharon la oportunidad para aniquilar a los Demonios. Los Demonios que sobrevivieron se vieron obligados refugiarse profundamente en el duro entorno del extremo norte... Ese último pedazo de tierra demostró ser resistente al ataque humano, y por fin, la humanidad se rindió en el objetivo de dar caza a los Demonios hasta la extinción.”

Reiji: “Ya veo ...”

 

Si eso era cierto, entonces era de hecho imposible que los Demonios existieran en otros lugares.

Pero en ese caso.

 

Mizuki: “Hay tantas cosas que no tienen sentido.”

Reiji: “Sí”.

 

Reiji hizo eco a los murmullos exasperados de Mizuki. Su discusión había sido infructuosa, y ellos se quedaron sin ni siquiera una pista.

En ese momento, se oyó el sonido de alguien corriendo hacia ellos desde lejos.

Y luego.

 

“H-héroe -sama!”

 

Con el fin de hacer al grupo consciente de su presencia, una voz llamó. El dueño de la voz era un joven caballero asignado con la misma tarea que Gregory: Proporcionar apoyo a Reiji que aún tenía que acostumbrarse a las costumbres de su mundo.

 

Con el fin de mantener contacto con el palacio, los miembros del grupo a veces dejaban el grupo para asumir la responsabilidad de mensajero. Esta vez, parecía haber sido su turno en sustitución de Gregory quien lo había hecho antes ...

El joven caballero desmontó su caballo antes de retirarse.

 

Titania: “Rofrey-san.”

Rofrey: “He vuelto.”

Titania: “Rofrey, no estás herido, ¿verdad?”

 

 La pregunta ocasional de Titania tomo a Rofrey por sorpresa, y tartamudeó, “Un-a-un caballero como yo hizo la princesa preocuparse”

 

Gregory: “Rofrey.”

Rofrey: “S-sí! Lo siento, pero antes de eso, eso de allá...”

 

Gregory se aclaró la garganta, poniendo al joven caballero en pánico, después de lo cual finalmente logró recuperarse de su estado de senderismo incoherente.

Reiji respondió a la frenética mirada del joven.

 

Reiji: “Oh, los viste. Los Demonios atacaron hace un rato, así que los eliminamos.”

Rofrey: “Esos eran todos?”

 

“Esos” se refería a los cadáveres de los Demonio que habían caído en la batalla, que parecía que Rofrey había visto, a juzgar por su arrebato de sorpresa.

A pesar de que ya los había visto, todavía estaba haciendo un gran alboroto al respecto. Sin duda, una persona verdaderamente expresiva.

 

Reiji: “S-sí.”

Rofrey: “Como era de esperar de Reiji-sama! ... Oh, lo siento. Mis disculpas.”

 

... Prácticamente había estado gritando. ¿Sería mejor describirlo como una persona enérgica o alguien que llevaba sus emociones en el exterior?

De cualquier manera, mirándolo, estaba claro que había algo que quería decir.

 

“¿Cuál es el problema? Has estado haciendo un gran alboroto desde que llegaste. ¿Y dónde está Luke? Ustedes dos se fueron juntos para reunirse con el personal de comunicaciones. ¿Por qué no ha vuelto?” - Preguntó Gregory.

 

Rofrey: “Señor. Ahora voy a hacer mi informe, que incluye el elemento antes mencionado.”

 

Rofrey tomó una respiración profunda y luego continuó.

 

Rofrey: “A pesar de que esto es un poco repentino, pero tenemos que salir de esta zona inmediatamente.”

Gregory: “¿Y por eso por qué?”

Rofrey: “El general Demonio, parece que ya ha pasado a través de los países de Thoria y Shardock y ahora está en la frontera norte de Aster.”

 

Con su rostro rígido, Rofrey dio este impresionante informe. Thoria y Shardock eran países del norte de Nelferia y Sadias...

 

Titania: “¿Qué? ¿Eso es en serio, Rofrey?!”

Rofrey: “S-sí. Eso es lo que me dijo el oficial de comunicaciones...”

 

Rofrey se contrajo intimidado por la presión que sentía desde Titania cuando la joven lo presionó para obtener información.

Sin embargo, Reiji escucho algo en sus palabras que le molestaba.

 

Reiji: “Rofrey-san. Hace un momento dijiste, ‘parece que’. ¿Qué quieres decir con eso?”

 

Reiji persiguió el asunto. Desde el principio, las palabras de Rofrey habían estado cargados por un cierto aire de vaguedad.

¿Los Demonios habían hecho su camino hacia Aster o no? De sus palabras, no se podía estar seguro.

 

Rofrey: “Bueno, eso es porque se trata de un reporte de inteligencia proporcionado por las tropas que patrullan la frontera. Se toparon con los rastros de algo y llegaron a esta conclusión. Es por eso que no puedo estar seguro ...”

Reiji: “Rastros de qué?”

Rofrey: “Huellas y restos del poder mágico que no pertenecen a ningún monstruo.”

 

Titania intervino después.

 

Titania: “Así que nadie ha visto realmente al general Demonio, ¿verdad?”

Rofrey: “Eso es correcto. El enemigo parece estarse tomando el cuidado de ocultar sus movimientos. No ha habido ningún testigo o informes de que algo haya sido objeto de ataques.”

 

Vacilante, Mizuki expresó sus pensamientos sobre el tema.

 

Mizuki: “... Por lo que sabemos de ellos, ¿no deberían estar atacando ya?”

 

Todos asintieron. Era como Mizuki había dicho. Son enemigos de la humanidad, si es que realmente habían movilizado sus tropas al punto de haber pasado a través de las fronteras nacionales para llegar a este punto, entonces el propósito de este ataque sorpresa había sido probablemente crear el caos.

 

Aunque no hubiera certeza de que no había otros motivos ocultos al ataque, si incluso el general enemigo había sido llamado a las armas, entonces, parecía poco probable que se tratara de otra posibilidad. El uso más eficaz de grandes cantidades de tropas era luchar una guerra, después de todo.

Y, sin embargo.

 

Titania: “Los Demonios no han hecho hasta el momento alguna ofensiva a gran escala real contra este país, y tampoco se ha confirmado realmente el avance de su ejército. La fiabilidad de este reporte es bastante cuestionable ...”

Reiji: “Tal vez los Demonios que nos atacaron eran del ejército en cuestión?”

 

Cuando Rofrey se había dado cuenta del ataque de los Demonios de antes, había combinado sus conocimientos con el reporte que había estado llevando al llegar a esta hipótesis. Para ser más específicos, los Demonios que habían atacado eran solo una parte da las fuerzas del enemigo.

Siendo ese el caso, su sorpresa cuando corría a través de los cadáveres de Demonios justo antes era totalmente comprensible.

 

“Sí, eso es lo que pienso” - respondió Rofrey, algo avergonzado.

“¿Dónde está Lucas?” - Interrumpió Gregory.

 

Rofrey: “Está acompañando al oficial de comunicaciones al punto de encuentro, y luego de regreso a Mehter. Si todo va según lo previsto, se reunirá de nuevo con nosotros en el territorio del Imperio en dos días a partir de ahora.”

Gregory: “Entiendo.”

 

“Las cosas han dado un giro para lo peor” - dijo Titania, luciendo muy estresada.

 

Reiji: “Si ese es el caso, entonces nuestras acciones deben haber sido expuestas a los Demonios. De todos modos, de acuerdo con lo que acaba de pasar ...”

 

De hecho, la pregunta de antes ahora había sido contestada. La emboscada de antes no era una coincidencia, sino algo que se había planeado de antemano.

En ese caso, ¿cómo explicar la situación actual?

 

Titania: “¿Es que acaso los Demonios son conscientes de que el héroe ha sido invocado, pero no están familiarizados con los detalles? Eso tendría sentido si interpretamos el ataque anterior como una especie de reconocimiento forzado.”

Rofrey: “Ah ...”

Gregory: “Eso tiene sentido. En otras palabras, están tratando de localizar el grupo del héroe.”

Titania: “Así es.”

 

Eso es correcto.

Si la presencia del general Demonio fuera conocida, entonces era posible que el héroe se retiraría. Con el fin de evitar esto, habían actuado en secreto y dividieron sus tropas en grupos que de asalto para explorar. Esto explica la comprensión de la situación perfectamente que Mizuki, Titania, y los otros tenían.

 

... Pero aun así ...

 

Si ese fuera el caso, entonces cada unidad, sin duda, tendría una persona a cargo de la transmisión de información a los otros. Sin embargo, el grupo de ataque de antes claramente no lo hizo.

Parece que todavía es demasiado pronto para hacer una conclusión final ...

En cualquier caso, lo que era de mayor importancia ahora era determinar si su paradero actual ya había sido revelado.

En contraste con sus propias preocupaciones, Mizuki planteó otra pregunta.

 

Mizuki: “Si los Demonios están en la zona, entonces estamos en problemas. Dejando de lado el caballo de Rofrey-san, los demás fueron todos asesinados por los Demonios...”

Titania: “Sí. La peor situación posible acaba de ocurrir, y puede que no sea una de la que podamos escapar. Probablemente tendremos que enfrentarlos de frente.”

Gregory: “Rofrey. ¿Cuántos demonios se estima que hay?”

Rofrey: “Más de mil, me temo ...”

Reiji: “Mil ...”

Mizuki: “... Eso es ...”

 

Mizuki se quedó sin palabras al igual que Reiji. Eso fue, sin duda, un número contra el que ellos no tenían la más mínima esperanza de derrotar en una confrontación directa.

Incluso el Demonio de antes les había tomado una buena cantidad de tiempo para terminar. Al estar rodeados por un ejército de mil no serían capaces de durar mucho tiempo en absoluto.

En ese momento, las palabras de Suimei una vez más hicieron eco en su mente.

Mizuki, también, mostró una expresión de dolor.

 

Mizuki: “E-entonces ¿no deberíamos irnos ahora mismo?”

Rofrey: “No. Vagar sin rumbo no es una buena idea. Aparte de mi caballo, no tenemos algún otro. Tenemos que decidir nuestro destino con antelación, y administrar con cuidado las raciones de comida y agua, y luego ...”

 

Rechazando las palabras de pánico de Mizuki, la afirmación de Rofrey era correcta.

 

Todos asintieron. De repente, Titania se volvió hacia el experimentado caballero a su lado, que, por alguna razón, no había ofrecido una palabra de asesoramiento durante toda esta discusión.

 

Titania: “Gregory. ¿Qué te parece que deberíamos hacer?”

Gregory: “No ...”

 

Su rostro era sombrío y su respuesta vaga, el comportamiento de Gregory había sido extraño desde que el tema de los Demonios había aparecido.

 

... No, espera un momento. Lo que dijo Gregory antes de todo esto.

Aunque de que todo el mundo comenzara a discutir sobre los Demonios, el ya parecía extrañamente ansioso todo el tiempo-

Todos se volvieron a Gregory, cuyos intentos de ocultar la extraña atmósfera había fallado.

 

“Tal vez ... es el momento ...”, murmuró débilmente.

 

Titania: “Gregory?”

Gregory: “... Si se trata de lo que estábamos discutiendo, no hay necesidad de preocuparse.”

 

¿Qué demonios significaba eso?

... Su rostro se tensó mientras hablaba, las palabras que pronunció a continuación se convirtieron en el catalizador para el primer alboroto que sacudiría su grupo desde el comienzo de su viaje.

 

El paradero del grupo de Reiji.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 21: Encuentro con el enemigo.




Manual




Han pasado varios días después de que Suimei dejo la capital con la caravana.

 

Su viaje había ido sin problemas. No habían encontrado ladrones ni monstruos, e incluso no habían ocurrido inclemencias meteorológicas, que ralentizarían drásticamente su ritmo. En vez de eso, simplemente continuaron su camino, permaneciendo en pequeñas aldeas y colocando campamentos a lo largo del camino.

 

Si había algo para estar descontentos, era sólo el pequeño tamaño de las porciones de las comidas. Esto, sin embargo, era obviamente algo de lo que habían sido conscientes antes incluso de salir, por lo que no vale la pena mencionar.

 

Poco después, pasaron sin peligro por el paso de la montaña que se consideraba comúnmente como la parte más difícil del viaje, y el camino que ahora estaban tomando era bastante empinado.

Por lo que había oído de los mercaderes de la caravana, todavía tenían un tercio de su viaje por completar. Una vez que pasaran por las estribaciones y una gran cuenca, se encontrarían en su destino.

 

A pesar de las diferencias entre sus mundos, parecía que algunas cosas eran las mismas en todas partes. Adaptarse a cambios repentinos en el medio ambiente era algo tan difícil para la gente de este mundo como para los suyos.

Y así, la caravana había dejado las estribaciones y alcanzado el bosque al pie de la montaña.

 

El bosque era bastante escaso, y en un día soleado típico, la luz del sol rompería fácilmente a través del dosel del bosque. Hoy, sin embargo, había una espesa capa de nubes que los dejaba sintiéndose sombríos.

La escena de un gris sombrío que se extendía tan lejos como el ojo podía ver, impactó mucho su humor.

En esta situación, donde parecía que podían ser atacados en cualquier momento, una atmósfera de peligro de repente descendió.

 

... Lefille, caminando con Suimei, habló de repente.

 

Lefille: “... Suimei-kun. ¿Lo has notado?”

Suimei: “Sí, lo note.”

 

Como había dicho, ya había sentido las débiles presencias en su proximidad.

 

De hecho, desde que habían dejado las estribaciones y puesto los pies en este bosque, su cuello había comenzado a arder a causa de un mal presagio. Después, había sentido una oleada indiscutible de maná, como si alguien se estuviera preparando para una batalla, irradiando desde un lugar mágico cercano.

 

Bueno, en realidad, esa no era una descripción enteramente precisa ... Porque esa fuerza mágica parecía dirigirse directamente hacia ellos.

De esto, podía decir que algo desconocido, un poseedor de una gran cantidad de maná, estaba a punto de emboscarlos ...

 

“... Oye, ¿esto es un monstruo? No parece una persona...” - Suimei preguntó a Lefille, mientras usaba un ojo para vigilar su flanco.

 

La pregunta de Suimei fue provocada por las olas de maná que sentía emanadas de la criatura. Por lo que él podía sentir, esto era una existencia lejos del ser humano.

La respuesta de Lefille llegó con certeza.

 

Lefille: “No, no son monstruos. Son Demonios.”

Suimei: “Que ...”

 

¿Por qué apareció ese nombre aquí, de todos los lugares? A pesar de que había sido un tema de conversación en el viaje, ¿había realmente alguna conexión después de todo?

Sin embargo.

 

Suimei: “... Estas bastante segura ahora mismo. ¿Realmente no hay posibilidad de que sea algo más que un Demonio?”

Lefille: “No.”

Suimei: “¿Por qué no?”

Lefille: “Porque los conozco por dentro y por fuera. No hay forma de cometer un error al respecto.”

Suimei: “… ¿Es eso así?”

Lefille: “…Sí.”

 

Suimei preguntó de nuevo, sin entender lo que estaba pasando por la mente de la joven, pero esta vez, su respuesta fue aún más contundente.

Cuando Lefille respondió, con una mirada sombría en su rostro, la caravana se detuvo repentinamente. Tal vez alguien más había notado la presencia después de ellos.

En poco tiempo, oyeron el sonido de pasos, y un aventurero vestido como un guerrero corrió hacia ellos. La mirada en su rostro era innegablemente amarga, tal vez debido a las circunstancias desfavorables.

 

Señaló a Suimei ya los demás y-

 

Aventurero: “Oye-”

 

Justo cuando el aventurero estaba a punto de hablar, Lefille asintió con la cabeza.

 

Lefille: “Sí, ya lo hemos notado.”

Aventurero: “¿Oh? Ya veo.”

Lefille: “Sí.”

 

La breve confirmación de Lefille permitió al aventurero cortar su explicación y saltar directamente al tema principal.

 

Aventurero: “Bien, eso es bueno. Los magos nos dicen que hay monstruos adelante por este camino. La decisión de Goleo-san es encontrarlos aquí.”

 

... Parecía que, a diferencia de Lefille, los otros pensaban que las presencias que se acercaban eran sólo monstruos.

Cualesquiera que fueran, la verdad pronto se haría evidente una vez que llegaran.

Otros aventureros, sin embargo, plantearon una pregunta en respuesta.

 

“¿Vamos a recibir el ataque aquí?”

“Sí. Los guardaespaldas también participarán en la batalla. ¿Hay algún problema?”

 “No, está bien para nosotros, pero ¿y los comerciantes?”

 

Justo como los aventureros sorprendidos preguntaron, esto era una preocupación.

Como guardaespaldas, ellos, por supuesto, tenían la determinación de tomar parte en la batalla.

Pero, ¿qué pasaría con los mercaderes que los habían contratado para protegerlos?

Hablando en términos generales, para evitar que el personal no combatiente sea atraído hacia la lucha, sería mejor que se escondieran en algún lugar seguro. Este era el pensamiento adecuado, pero en la situación actual, ¿Dónde dentro de las proximidades era el mejor lugar para esconderse?

Habían abandonado las estribaciones y acababan de entrar en el bosque. El terreno aquí era plano, pero desolado. No había ningún lugar cercano que sirviera como un buen escondite.

Tomando su ubicación actual en consideración, ¿qué deben hacer? Al responder a esta pregunta, Lefille respondió con una pregunta suya.

 

Lefille: “¿Y si tomamos la iniciativa iniciando la pelea?”

Aventurero: “No, no es una opción.”

Lefille: “Entonces, ¿qué hay de enviar a los comerciantes más profundamente al bosque?”

Aventurero: “Eso tampoco es bueno.”

Lefille: “…?”

 

Todas las sugerencias fueron derribadas por los otros aventureros.

Como contramedida, la sugerencia de Lefille de prevenir el avance del enemigo, acechándolo e interceptándolos temprano, era probablemente el mejor plan para la situación dada.

 

“... Parece que hay monstruos por delante de nosotros también. Puesto que hay también monstruos que vienen de un flanco, es muy probable que haya más viniendo detrás de nosotros también. Si lo peor llega a suceder, nos encontraremos rodeados. En ese caso, en lugar de que los comerciantes se muevan descuidadamente, lo mejor es mantenerlos en algún lugar donde podamos vigilarlos mientras luchamos. Ese es nuestro juicio” - Respondió el aventurero de rostro duro.

 

Así que era eso. Si no había dónde correr, entonces sólo tendrían que defender este lugar. Esa decisión era bastante razonable.

 

“¿Quién será el responsable de atacar?” - Preguntó Lefille.

 

Aventurero: “Hmm? ¿No debería haber necesidad de eso ...?”

Lefille: “¿Y por qué no? Acaba de señalar la posibilidad de que podamos ser rodeados. Si esto realmente fuera a ocurrir, ¿no necesitaríamos a alguien para romper el sitio?”

Aventurero: “¿Huh? N-no tenemos planes de romper el ataque enemigo ni nada. Mientras defendamos con cuidado, entonces no es como si los monstruos realmente pudieran hacer algo, ¿verdad?”

Lefille: “…Ya veo.”

 

Frente a la resistencia del aventurero, Lefille no continuó. Su voluntad de renunciar parecía surgir de un deseo de evitar un debate inútil. Sin embargo, Suimei podía decir por su tono que estaba frustrada.

 

Suimei.: “¿Romper el sitio, es ...?”

 

Silenciosamente, Suimei comenzó a jugar la próxima batalla en su mente. La forma más efectiva de romper un sitio sería una ofensiva concentrada en un solo punto. Ser asediado, y centrarse pasivamente en la defensa era algo que tus enemigos querían que sucediera. Independientemente de lo eficaz o ineficaz que pueda llegar a ser, era sin embargo una absoluta necesidad.

 

Esta vez, no había una necesidad real de romper por la fuerza un ‘asedio’. Más bien, al separarse y dedicar una parte de sus fuerzas para atacar libremente a los enemigos que las rodean, deberían ser capaces de colocar a la formación enemiga en desorden.

Lefille había pensado claramente en las cosas, de lo contrario no habría planteado la cuestión.

... Dicho esto, aunque fuera el plan de acción más eficaz, también requería cierto grado de mano de obra.

 

Como dice el refrán, un pájaro en la mano vale más cien volando. Si iban a intentar un ataque en una situación en la que ni siquiera podían garantizar que tenían suficiente gente para defender, eso sería como poner el carro delante del caballo.

 

Aventurero: “Terminaremos la conversación aquí. Necesito regresar a mi posición. Dejo la carga a su cuidado.”

 

Con eso, el aventurero se dispuso a marcharse.

Lefille, sin embargo, gritó, deteniéndolo.

 

Lefille: “¿Puedo decir algo más?”

Aventurero: “… ¿Qué?”

Lefille: “Lo que vienen desde el frente todavía no está claro, pero lo que viene a nosotros desde el flanco definitivamente no son monstruos, sino demonios. Por favor, informe a Galeo-san de este detalle.”

Aventurero: “¿Huh? ¿Por qué sabes algo así?”

Lefille: “Experiencia. Esta presencia no pertenece a ningún monstruo.”

 

La declaración de Lefille suscitó un gemido de duda del aventurero.

Miró a Lefille por un momento.

 

Aventurero: “…Entiendo. Le haré saber que es una posibilidad.”

 

El aventurero dio una respuesta impecable antes de salir con prisa.

Mirándolo salir, Suimei suspiró y murmuró para sus adentros.

 

Suimei: “... No fui con Reiji y los otros precisamente porque no quiero luchar contra los Demonios.”

 

Suimei pensó en la decisión que había tomado en el palacio. En un intento de evitar una guerra irrazonable e imprudente con un enemigo desconocido, así como de encontrar una manera de regresar sano y salvo a casa, se había separado de Reiji y los demás.

Y, sin embargo, al final, aquí estaba, obligado a luchar contra ellos de todos modos.

Incluso si no estuviera totalmente seguro de que estaban a punto de enfrentarse a los Demonios, pero si ese era el caso, entonces la ironía de la situación era simplemente asombrosa. Su intento de evitar el diseño del destino había resultado infructuoso. Suimei sintió como si una maldad invisible estuviera dirigiendo su camino.

 

Lefille: “¿Algo mal?”

 

¿Había oído sus murmullos?

 

Suimei: “No es nada. Sólo esperaba que este viaje terminara sin problemas.”

Lefille: “Suimei-kun. Cuando estas de viaje, siempre debes estar listo para el peligro. Usted no va a llegar a ninguna parte con una resolución a medias. Y más aún como está el mundo últimamente. Harías bien en recordar esto.”

Suimei: “... No importa donde vaya, siempre habrá peligro, ¿no?”

Lefille: “Y existimos precisamente para combatir ese peligro, ¿verdad?”

 

 

“Es verdad. Ese es el tipo de trabajo que aceptamos, después de todo” - Suimei respondió honestamente.

 

Una sonrisa sin miedo apareció en la cara de la joven.

Una sonrisa dirigida a un compañero de armas en la víspera de la batalla.

Con su breve charla, Lefille se quitó el paquete de su espalda y desenvolvió su contenido con facilidad.

Dentro de la tela desplegada había una espada gigantesca.

 

Tenía unos ciento ochenta centímetros de largo, desde la punta de la hoja hasta el fondo de la empuñadura. La empuñadura se curvó en una guardia de espada masiva, triangular, que, junto con la propia hoja medía alrededor de cincuenta centímetros de ancho. Tenía la hoja ancha de un claymore combinado con la longitud de un zweihander. No se hizo a la moda occidental, la moda japonesa, o la moda china, sino en el estilo de este otro mundo. Su cuerpo de color rojo plateado no podía ser visto como ostentoso, pero sin embargo era innegablemente hermoso.

 

Lefille lo hizo girar varias veces con una sola mano, aunque todo lo que vio fue el reflejo del sol que asomaba entre las nubes mientras rebotaba sobre la hoja. No tenía la menor idea de dónde provenía la fuerza para blandir la espada, ni de cómo lo hacía, pero una cosa era clara, ella ya estaba acostumbrada.

De repente, Lefille, por alguna razón u otra, caminó hacia el lado, la dirección en la que estaban los demonios.

¿Era eso porque esa enorme arma no podía ser manejada con toda seguridad en su mayor extensión sin antes colocar cierta distancia entre ella y sus compañeros?

Sin embargo, la acción siguiente de Lefille refutó esta idea. Sin mirar hacia atrás, siguió avanzando en la dirección del enemigo.

 

Suimei: “H-hey, Lefille?”

Lefille: “Suimei-kun. Lo siento, pero voy a tomar la iniciativa e ir a la ofensiva.”

Suimei: “Oye, no te vayas así ... ¿Está bien que actúes sola? De todos modos, todavía están un poco alejados, ¿no sería mejor para ti al menos consultar con Galeo-san primero?”

 

Lefille negó con la cabeza, con los ojos cerrados.

 

Lefille: “No. Mira alrededor.”

 

Mientras hablaba, volvió la cabeza. Suimei siguió su mirada, barriendo sus alrededores.

Debido a la situación actual, los otros miembros de la caravana estaban corriendo frenéticamente de un lado a otro, ocupados preparándose.

 

Suimei: “…?”

Lefille: “Los otros aventureros y guardaespaldas se han dedicado completamente a la defensa. ¿Entiendes ahora?”

Suimei: “Ah, sí, supongo. Después de todo ya hablamos de ello.”

Lefille: “Esto no va a funcionar.”

Suimei: “Mmm”

 

Su negación parecía decir que la decisión de la caravana de una contramedida no era aconsejable.

Debido a esto, Suimei se acordó de lo que había dicho antes.

 

Suimei: “... Por eso, ¿te estás refiriendo a la necesidad de llevar la pelea a los demonios o algo así?”

 

“Sí” - Lefille asintió.  “Los Demonios son criaturas que consideran que el saqueo, el pillaje y el asesinato son la forma correcta de vivir. En consecuencia, su deseo de atacar es intenso y va más allá de las palabras. Si nos centramos sólo en la defensa, eso sólo estimulará su apetito. Si realmente planeamos resistir, entonces dedicarnos a la defensa no es una opción.”

 

“Simplemente defender es invitar al peligro, eso lo entiendo perfectamente. Sin embargo, correr directamente a la formación enemiga no es necesariamente la mejor táctica tampoco. Concentrarse sólo en la defensa es peligroso, pero ir a la ofensiva también es peligroso, ¿no? Dicho esto, suponiendo que realmente estamos rodeados, a pesar de que las tácticas actuales que estamos empleando se puede ver como apropiadas, también reconozco que no es la opción más sabia” - dijo Suimei, con la esperanza de disipar el deseo de Lefille de cargar a solas.

 

Lefille parecía obstinadamente apegada a la noción de tomar la iniciativa. El problema era que, tal como el aventurero había dicho antes, tal plan sólo resultaría efectivo con suficiente mano de obra detrás de él.

Como una persona de otro mundo, nunca había previsto la situación en la que se vería obligado a luchar contra los Demonios como guardaespaldas, y así determinar la mejor manera de asignar sus recursos limitados estaba más allá de su capacidad.

Lefille, sin embargo, rechazó firmemente sus palabras.

 

Lefille: “¿Y por eso nos apegamos a la defensa? Ni siquiera puedes llamar eso un plan.”

Suimei: “No. Eso no importa, Lefille, no puedes atacar al enemigo tu sola.”

 

Suimei no la estaba mirando.

 

Dicho esto, era un hecho que no estaba seguro de lo fuerte que ella era. Como mago, no tenía la experiencia necesaria para medir lo fuerte que era un espadachín sólo por la apariencia externa sola.

Pero, aunque no estaba seguro de lo fuerte que era, tampoco estaba seguro de la fuerza o el número de enemigos. Precisamente debido al hecho de que había tantos factores desconocidos, no era prudente ser demasiado optimista.

Lefille asintió con la cabeza, parecía entender cómo se sentía Suimei. Pero-

 

Lefille: “Lo que dijiste es muy cierto. Pero, y creo que ya he dicho esto, los conozco muy bien. No hay manera de que yo no entienda su fuerza, y ...”

Suimei: “¿Y?”

 

Mientras hablaba, un aura oscura parecía emanar de ella, poniéndole la piel de gallina.

 

Lefille: “... Voy a matarlos a todos y cada uno de ellos!”

 

Su rostro valiente y hermoso de repente quedo envuelto por una sombra oscura que no tenía nada que ver con las nubes. La cara que mostraba ahora era el lado oscuro de este espadachín siempre justo.

El ojo que no había sido cubierto por la sombra de repente se quemó con un resplandor carmesí que irradiaba un odio abrasador, una mirada asesina que parecía podría atravesar el corazón de un enemigo que no estaba presente.

…De nuevo. ¿Qué demonios le había sucedido? ¿Qué clase de destino les dieron a los seres conocidos como los Demonios y compartían con esta joven?

 

Suimei: “... ¿Los odias hasta ese punto?”

Lefille: “Sí. Ellos son un pecado. Una existencia que sólo conoce la maldad desde el nacimiento hasta su muerte. Se burlan de los débiles, atormentan a los afligidos y se regocijan con la desesperación. Criaturas más allá de cualquier esperanza de salvación. Y es por eso que necesitan ser exterminados. Y por eso los destruiré con estas dos manos.”

Suimei: “...”

 

La oscura resolución de sus palabras rompió cualquier réplica que Suimei pudiera haber ofrecido.

No estaba seguro de cuándo, pero Suimei recordó que había oído antes que los Demonios estaban más allá del perdón. Cuando habían destruido el reino en el norte, no habían tomado prisioneros, sólo vidas.

 

Lefille: “Y ahí lo tienes.”

Suimei: “A-ah.”

 

De repente, el aire entre ellos cambió. Lefille, como si se disculpara por el humor sombrío que había forjado, reveló una sonrisa brillante.

 

Lefille: “Suimei-kun, gracias. Pero por favor, no te preocupes por mí. Tal como se ha comentado, dejo la carga bajo tu cuidado. Adiós.”

 

En un abrir y cerrar de ojos, la joven desapareció en las profundidades del bosque.

Su certeza de que no había peligro en que ella enfrentara al enemigo sola parecía haber nacido de la experiencia.

Sin embargo, en este momento no había manera de evaluar con precisión si su juicio había sido el correcto. Si ella podía hacerlo, entonces genial, y si no, entonces que así sea. El tiempo lo diría.

 

Suimei: (…Rápida.)

 

Dicho esto, simplemente juzgando por lo que podía ver de sus movimientos, sentía que estaría bien. A pesar de que el terreno era áspero y el peso que llevaba enorme, su velocidad era como un relámpago, ella parecía no ser afectada por el medio ambiente, y sus movimientos eran constantes y suaves. Mientras ella no hiciera nada demasiado imprudente, ella debería estar bien.

 

... En poco tiempo, desapareció de la vista de Suimei. Observando su carrera hacia el enemigo, los otros gritaron, tal vez por la confusión, tal vez por la ira. De cualquier manera, eso no duró mucho.

 

“¡Aquí vienen!” - Gritó alguien, mientras los árboles se sacudían de forma poco natural y la presencia de la magia se acercaba.

Finalmente, lo que los había seguido durante tanto tiempo se había revelado.

 

“De-Demonios ... ¡Son los Demonios!”

 

No estaba claro quién gritaba primero porque este grito de pánico aparentemente escapaba de sus bocas a la vez.

 

“Así que eso es un…”

 

Demonios.

Una de las razones que lo llevaron a este mundo.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 22: La fuerza de los Demonios.




Manual




Todo el mundo estaba congelado en estado de shock.

De dentro del bosque, varias figuras vagamente humanoides aparecieron.

Alas de murciélago, cuernos de cabra y un cuerpo de color rojizo y herrumbroso. Estas piezas eran extrañamente diversas, sin embargo, encajan perfectamente, resultando en una silueta horrible.

La existencia de tal criatura era bastante común en las historias de fantasía. Eran los enemigos del Héroe, extrañas criaturas del abismo que empujaban al mundo al caos.

Al comparar el nivel de agresión, superaban incluso a las bestias mágicas y monstruos que también eran enemigos de la humanidad.

Sin embargo, estos seres eran capaces hablar el lenguaje humano y poseían cuerpos altamente resistentes, rasgos que se les atribuían en todas las historias.

Sin embargo, aparte de eso, en realidad se dividían en un puñado de tipos y tribus de acuerdo a las diferencias entre ellos.

 

“... Nuestro mundo nunca tuvo monstruos o demonios. Esta es la primera vez que veo algo así” - pensó Suimei mientras miraba a sus enemigos acercarse.

 

A pesar de que había tenido numerosas experiencias luchando contra entidades no humanas en su mundo, esta era la primera vez que encontraba criaturas como ésta, que casi parecían saltar directamente de una pintura de fantasía. Incluso en comparación con los dragones de la antigüedad descritos en su propio mundo, no eran nada parecidos. De hecho, incluso algo como un vampiro era bastante más humano que estas cosas. ... Esto, por supuesto, se refería a su apariencia. Si enumerara todas las discrepancias, la lista nunca terminaría.

 

Nunca hubiera adivinado que, en un mundo de fantasía como éste, donde hay demonios y semi humanos se encontraría primero con los demonios.

En cualquier caso, apareció un nuevo problema. Aunque ahora habían confirmado que la identidad de su enemigo era los demonios, esa respuesta sólo planteaba la nueva cuestión de que es lo que estaban haciendo aquí.

 

Suimei: (De lo que dijo ese ministro con el pelo partido, después de que los Demonios tomaron el norte, han estado relativamente tranquilos...)

 

Esto era algo que no podía entender. Mientras que los Demonios podría haber reclamado la nación del norte de Noshias por sí mismos, todavía debe haber por lo menos dos países y una cordillera entre su territorio y este lugar. Que ellos aparezcan aquí de todos los lugares era extremadamente antinatural.

 

Eso era, por supuesto, sólo suponiendo que se pensara normalmente. Estas criaturas no eran humanas, y tal vez fue un error tratar de evaluar sus acciones a través de un punto de vista humano. También era completamente posible que se movieran libremente como quisieran, y que los humanos que se encontraron se centrarían únicamente en defender sus propios reinos, sin molestarse en detenerlos.

 

Humanos…

 

Si ése era realmente el caso, entonces esto era profundamente preocupante.

De cualquier manera, preocuparse por esto ahora era algo fuera de lugar. En consecuencia, Suimei dejó de intentar averiguar por qué estaban aquí. Su mirada se afiló, y la sed de sangre llenó sus ojos mientras miraba a su enemigo.

Se concentró en un único Demonio que tenía delante, que también parecía haberlo encontrado.

De repente, agitó su brazo con fuerza en su dirección.

El Demonio había tomado la iniciativa.

 

¿Era mana o era éter?

 

Vio que una bola circular de energía se acumulaba en su palma, tomando una forma temible antes de volar en su dirección, como una flecha, con una vigorosa ola del brazo del Demonio.

 

“Al demonio que me golpeara tan fácilmente ...” - Suimei se burló al evadir el ataque que se oía como silbaba a través del aire.

 

El ataque dejo un cráter en el suelo, levantando una nube de polvo, pero Suimei estaba completamente ileso. Aunque hubiera sido tan rápido como una flecha, a los ojos de un mago, podría haber parecido algo lento.

Simultáneamente con su ataque, las alas de Demonio comenzaron a latir furiosamente mientras volaban en su dirección.

Suimei corrió para encontrarse con su enemigo, que se lanzaba hacia abajo desde el aire directamente hacia él.

Esto estropeo la percepción visual de su enemigo.

El Demonio tocó suelo, sólo para perder su objetivo. Si hubiera intentado esquivar hacia atrás o hacia un lado, mientras hubiera lanzado el punto objetivo inicial de Demonio, habría podido arreglar su trayectoria de vuelo a medio camino. Sin embargo, puesto que en vez de eso se había precipitado directamente hacia él, se había visto obligado a poner los frenos,

 

Suimei: “Sha!”

 

Suimei y el cuerpo de su enemigo se cruzaron. El viento aullaba cuando golpeó, el Demonio giró sus garras hacia Suimei. Quizás debido al hecho de que no había tenido tiempo de ajustar adecuadamente sus acciones, su ataque apresurado también lo forzó a perder el equilibrio.

Exactamente a lo que Suimei había estado apuntando.

Girando sobre su pie izquierdo, esquivó el arco trazado por sus garras. Tomo su brazo, adoptó una postura de karate para lanzar a su enemigo.

 

Suimei: “Haa -- “

Demonio: “-!”

 

El Demonio rodó varias veces. A pesar de todo esto, no parecía haberse lesionado. Se levantó inmediatamente antes de despegar en el aire una vez más.

Estaba flotando en el aire, sus alas se aleteaban mientras se mantenía cautelosamente a cierta distancia de Suimei.

Habiendo sido lanzado al aire una vez ya, era un poco aprensivo. Incluso si en realidad no había sido herido, se mantuvo en su lugar, con su sed de sangre concentrada casi tangible, hablo con una voz grosera.

 

Demonio: “Maldito humano, usando esa clase de técnica extraña ...”

Suimei: “Llamarlo extraño de seguro es grosero. Sólo se necesita un poco de habilidad eso es todo.”

Demonio: “Hmph ...”

 

Suimei mantenía su guardia incluso cuando se burlaba de su enemigo. El Demonio resopló despectivamente en respuesta, su tono era enojado.

Sin embargo, o más bien, lo que Suimei realmente quería decir era-

 

“Así que ustedes pueden hablar, ¿eh?”, Dijo, sacando directamente lo que estaba en su mente.

 

El Demonio simplemente resopló una vez más.

 

Demonio: “Hmph. Patéticos humanos. ¿De verdad piensas que la capacidad de hablar es algo que sólo ustedes poseen?

Suimei: “Solo cuando se trata de lenguas humanas.”

 

La respuesta de Suimei fue entregada sin ningún tipo de ansiedad.

 

Demonio: “¿De verdad crees que el lenguaje es algo que sólo los seres humanos tienen? Ustedes, los humanos, son estúpidos.”

Suimei: “... 'algo que sólo los humanos tienen'? De ningún modo. Si se trata del idioma ... “

Demonio: “Deja de jactarte.”

 

De su respuesta, Suimei pudo decir que había malentendido y frunció el ceño. Parecía que la conversación sería imposible de aquí en adelante. Habiendo hablado su parte, el demonio cerró su boca, irradiando sed de sangre.

 

Suimei: “Hmm.”

 

Ante este monstruo que lo presionaba, Suimei, cansado de todo, simplemente lo miró con indiferencia.

Sus garras, tan inquietantes como las partes bucales de un insecto, empezaron a moverse nerviosamente, dando lugar a un sentimiento instintivo de repulsión. La conversación había terminado.

... El Demonio había dejado de hablar, pero eso no significaba que hubiera empezado a atacar. El ataque que había sufrido antes lo tenía en guardia, y observaba cada uno de sus movimientos, esperando una apertura.

 

Suimei: (Así que me está observando ... En ese caso ...)

 

Suimei, también, mantuvo un ojo en su oponente al mismo tiempo que tenía presente las presencias alrededor de él.

Los comerciantes parecían haberse ocultado ya que no se veían por ninguna parte. Los demás ya estaban en combate con los Demonios, y desde la caravana de delante, oyó a los otros rugir, los aumentos de poder mágico, y el ruido peligroso de las cosas que se rompían.

Parecía que los Demonios se habían centrado en el área donde se habían reunido los guardaespaldas.

 

Desde las profundidades del bosque detrás de él, podía sentir presencias mucho más llenas de magia de las que había aparecido frente de la caravana. Lefille debía haberlos encontrado ya. Al retener a la mayoría de sus fuerzas por sí misma, había disminuido considerablemente la presión sobre la propia caravana y disminuido las pérdidas en gran medida. En este sentido, sus acciones habían sido una contramedida más efectiva.

 

... Mientras contemplaba la situación, Suimei metió la mano en el bolsillo, sus ojos nunca dejaron de ver al Demonio frente a él. De repente, sus alas se abrieron de par en par.

Supongo que ya es hora de actuar.

 

Demonio: “Muere…”

Suimei: “¡Toma esto!”

 

*¡Snap!*

 

Cuando los dedos de Suimei hicieron este sonido, el suelo bajo el Demonio, a punto de volar directamente hacia él, de repente explotó.

 

Demonio: “¿Qué ...?”

 

El sonido de una explosión llenó el aire.

Pero eso era sólo una cortina de humo.

La magia invocada por el chasquido de sus dedos obstruyó a su enemigo de seguir adelante.

En ese momento, Suimei saltó hacia atrás para crear cierta distancia. Exhalando, activó otra magia.

 

Suimei: “... Ahora bien, veamos qué tan fuertes son los enemigos de los humanos de este mundo.”

 

Con un bajo murmullo, Suimei reunió el maná requerido.

Con una mirada de reojo, Suimei representó en su mente los números y la correspondiente relación de equivalencia de su conjunto mágico, y habló para activar su magia preparada.

Era la técnica más apreciada de la Cabalá, la Sefirah.

 

Suimei: “Flamma est lego. Vis mago ... “(Nt. Por la voluntad de este mago, la llama, convergen.)

 

De los arreglos mágicos dispersos que aparecieron en el aire, una llama furiosa estalló.

Las llamas se elevaron hacia el Demonio, como si estuvieran atraídas por él.

El Demonio, sin embargo, no se movió. Se permitió ahogarse en el fuego.

¿Eh?

Viendo que su oponente no se había molestado en esquivar, Suimei se sorprendió. ¿Era que su enemigo era estúpido o que tenía una manera de lidiar con su ataque?

A medida que su hechizo seguía envolviendo al Demonio en llamas, Suimei meditó qué clase de contramedida su enemigo podría haber preparado.

Esto era fuego mágico, un resplandor que nunca se extinguiría hasta que se hubiera desintegrado su objetivo... O al menos, eso era lo que se suponía que iba a pasar. En vez de mirar las profundidades del fuego, vio a la figura despreocupada de su enemigo, completamente ilesa.

Al fin, perturbada por alguna fuerza u otra, la llama fue arrastrada.

 

Suimei: “... No sirve, ¿eh?”

 

Los restos del infierno que se desvanecía de su cuerpo, el Demonio, quizás respondiendo a las palabras murmuradas de Suimei, habló en un tono atónito.

 

Demonio: “... ¿De verdad pensaste que podrías derrotarme con una magia tan lamentable? He sido muy subestimado aquí.

Suimei: “……”

 

... La magia ahora era demasiado débil, ¿eh? El cuerpo del Demonio no mostraba señales de haber sido quemado.

A pesar de que su enemigo parecía pensar que había sido subestimado, la verdad era que Suimei realmente no había sido tan tacaño con el maná o la técnica del hechizo. Sin embargo, el Demonio de pie delante de él no parecía haber sido afectado.

 

Originalmente había pensado en decidir la batalla con un solo hechizo. De hecho, parecía haber subestimado severamente a su oponente. Había usado un hechizo de acuerdo con lo que él juzgó la capacidad de resistencia que tenía su enemigo basado en la cantidad de maná que percibía dentro de su cuerpo. Sin embargo, el resultado obtenido había estado totalmente fuera de sus expectativas.

 

Una vez más, el Demonio extendió un brazo, acumulando poder.

Esta vez, sin embargo, no se molestó con los movimientos del brazo. El bulto de poder se disparó por su cuenta.

Su enemigo parecía decidido a una batalla de largo alcance. Suimei esquivó casualmente con espacio de sobra. El poder se reunió una vez más en la mano del Demonio.

Después, como si fuera un tirador solitario, flechas de energía volaron a Suimei una tras otra.

Suimei corrió, evadiendo cada ataque, teniendo cuidado de no acercarse demasiado al carro que llevaba la carga de la caravana.

 

Suimei: (Tratando de suprimirme con números, ¿es ...?)

 

Cuando Suimei corrió, observó la expresión facial de su enemigo, que empezó a sentirse cada vez más ansiosa.

Cualquier persona normal ya habría muerto. Parecía que era un enemigo más problemático de lo que el Demonio esperaba.

De todos modos, si su oponente quería una batalla de largo alcance, entonces eso era bastante ventajoso para Suimei también. Golpear desde cierta distancia era una situación ideal para un mago.

Sondado por flechas transparentes de energía, Suimei construyó otra magia.

Ya que la magia de la última vez había fallado, usaría un hechizo ofensivo aún más poderoso.

 

Suimei: “Flamma est lego. Vis mago hex agon aestua sursum “(Por la voluntad de este mago, la llama converge. Llama furiosa, ¡da forma a tu agonía de muerte!)

 

La escena de antes se repitió a medida que aparecieron nuevamente círculos mágicos. Esta vez, sin embargo, no sólo se encontraban en el aire, sino que también estaban en el suelo y en todo su entorno. Por otra parte, había por lo menos cincuenta por ciento más que antes. Su fuerza destructiva era también incomparablemente mayor.

 

El fuego se derramó una vez más, ambos lloviendo desde el cielo y subiendo desde el suelo, tragando las flechas de energía entera mientras gritaba hacia su objetivo.

 

Demonio: “Tch”

 

El fuego esta vez perturbó al Demonio. Empezó a esquivar, pero ya era demasiado tarde. Sus movimientos retrasados ​​carecían de significado ante las llamas que se aproximaban.

Las brillantes llamas se apoderaron de su objetivo.

Sin embargo.

 

Demonio: “... ¡Qué débil! ¡Estas llamas!”

Suimei: “……”

 

Líneas ardientes dibujaron un remolino de flamas que circundaba alrededor del Demonio, atrapado en el ojo de la tormenta. Al darse cuenta de que las llamas eran de nuevo incapaces de causarle daño, cesó sus intentos de evadirlas, en lugar de abrir su boca para hablar.

Ignorando las llamas abrasadoras, agitó el brazo en dirección de Suimei.

 

Demonio: “¡Ya he tenido suficiente contigo!”

 

Una enorme masa de poder llegó volando en su camino, consumiendo los restos del hechizo de Suimei y convirtiendo los árboles detrás de Suimei en polvo al acercarse.

Sin embargo, un ataque de ese nivel era algo que Suimei podía evitar con facilidad. Dio un salto hacia atrás.

En el instante siguiente, una nube de polvo, lanzada por el ataque, se estrelló contra su persona.

Suimei levantó una mano para proteger su rostro mientras su mente corría.

Incluso ese ataque no hizo nada ...

El enemigo frente a él, un Demonio.

¿Cuál era la razón de que su magia fuera tan ineficaz?

Al mirarlo, no pudo encontrar nada que le diera tal resistencia. Es difícil creer que su magia fuera totalmente impotente.

 

Suimei: “... Sus niveles de maná no están lo suficientemente cerca como para resistir la magia que he estado usando, pero no parece que sea una resistencia innata, físico ...”

 

Su enemigo definitivamente no tenía la capacidad de debilitar su magia lo suficiente como para extinguirla, ni tampoco estaba en posesión de un cuerpo con una resistencia mágica de tal grado. Incluso si su cuerpo era extremadamente resistente, por la sensación que había sentido cuando lo había lanzado al suelo, no estaba a un nivel que superara a otras formas de vida.

 

Era concebible que tuviera una resistencia innata al fuego, pero que lo fuera en la medida en que no había recibid una sola quemadura por sus llamas no era posible.

Si asumía que no era una resistencia al fuego, sino más bien la capacidad de extinguir sus llamas, entonces existían varias posibilidades.

Eso era porque el fuego creado por la magia era muy diferente del fenómeno natural.

 

Las llamas provocadas por la magia eran diferentes del fenómeno que ocurría naturalmente, lo cual sólo ocurriría cuando se cumplían las condiciones de una fuente de combustible y suficiente oxígeno. En su lugar, operaba a través de un misterio reconstruido, esencialmente induciendo a la fuerza el fenómeno de la combustión. Aparte de las condiciones de ignición, el fuego mágico simplemente se quemaría a lo largo del camino trazado por el hechizo.

 

Posteriormente, a menos que contradijeras el proceso mágico directamente, la llama nunca desaparecería hasta que su objetivo hubiera sido consumido por completo.

Por supuesto, si se trataba de un hechizo simple al nivel de un iniciador de fuego, entonces ese era un asunto diferente, pero no debería decirse que el tipo de magia que Suimei acababa de invocar era del otro tipo.

 

Entonces, ¿por qué el fuego provocado por su magia no funcionaba?

 

Estaba completamente confundido por este asunto, pero sin embargo se centró en su entorno por el momento.

La batalla estaba todavía en curso, pero no había señales de haber perdido terreno para el Demonio. Esto era porque los Demonios que atacaban era excedidos en número muy ampliamente por los que protegían la caravana.

Los otros acompañantes no parecen tener ningún problema. En ese caso, probemos esto ...

Entonces, en ese caso ...

 

*¡Shik!*

 

Suimei evadió el corte de las garras de su enemigo. Continuamente esquivó cuando el Demonio continuó encadenando sus ataques.

 

Suimei: “En ese caso, hay otra razón por la que no funciona ...”

Demonio: “Tú no te calles, ¿verdad? ¡Tú parloteo me está poniendo de nervios!

Suimei: “¡Hah!”

 

Suimei rugió mientras chasqueaba los dedos.

A pesar de que el Demonio fue sometido a su ataque desde cerca, quedo esencialmente ileso. Sin embargo, había logrado su objetivo de enviarlo volando.

 

Demonio: “…Mocoso. ¡Utilizando la misma magia una y otra vez como un idiota! “

Suimei: “Lo siento. Después de todo, no tengo muchos hechizos a la mano.”

Demonio: “Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-!”

 

El Demonio gruñó, su figura se volvió nebulosa. Reaccionando puramente por instinto, Suimei lanzó un brazo.

 

Suimei: “Primum excipio!” (¡Primer baluarte, activación local!)

 

Para evitar la carga del Demonio, acelerando sin parar hacia él, Suimei activó esta magia de defensa física.

Como si al conjunto mágico se le hubiera otorgado una potencia de algún tipo, en el momento del contacto, un ruido estridente acompañaba chispas voladoras.

 

Demonio: “¿Q-qué- ?!”

 

Una expresión completamente conmocionada apareció en la cara del Demonio, viendo este hechizo defensivo por primera vez. Suimei aprovechó la oportunidad para considerar el extraño sentimiento de desarmonía que le llenaba.

 

Suimei: “... ¿Qué demonios está sucediendo? ¿Mi magia fue claramente ineficaz antes, y sin embargo la fortaleza de oro detuvo completamente su ataque?

 

Si su oponente tenía una habilidad que afectaba directamente a la magia, entonces su magia defensiva debería haber sido interrumpida en este momento. Incluso si no fue capaz de romper completamente su defensa en un instante, el choque posterior debería haber pasado a través.

 

Sin embargo, eso definitivamente no había ocurrido. Su ataque había quedado totalmente impotente. En consecuencia, una interminable oleada de preguntas fluyó a través de la mente de Suimei.

 

Demonio: “¿Q-qué acaba de pasar? ¿Cómo pude ser detenido por esa cosa?”

Suimei: “¡Ah, no es obvio?!”

Demonio: “Mocoso impertinente ...”

 

El Demonio, llegando a la conclusión de que atacar no estaba funcionando, y preocupado por un contraataque, se colocó a cierta distancia entre ellos.

 

Cuando Suimei frunció el ceño, el sonido de una explosión vino de no muy lejos. Manteniendo al Demonio en su visión periférica, se volvió en la dirección de donde había salido el sonido. Allí, un escolta de la caravana había destruido otro Demonio con una magia explosiva.

Magia de fuego.

Y, sin embargo, a diferencia de cuando lo había hecho, el Demonio fue quemado por las llamas, y dio su último aliento.

 

Suimei: “Ese tipo…”

 

¿Qué diablos?

Aunque sus llamas mágicas habían sido totalmente ineficaces, era evidente que los Demonios no poseían ninguna clase de resistencia innata a las llamas.

De repente, mientras Suimei estaba evaluando la situación, una voz masculina repentinamente gritó.

 

Aventurero: “¡Oye! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Regresa!”

Suimei: “Hmm?”

Aventuró: “¡Tú! ¡El tipo con el pelo negro! ¡Muévete para atrás!”

 

El enemigo derrotado, había notado la situación de Suimei.

Los otros aventureros, que habían eliminado al Demonio de su lado, se precipitaron.

Mirándolo más de cerca, los reconoció como el grupo con el que Lefille había conversado felizmente.

Según lo dicho por el guerrero aventurero, una muchacha - el mago del grupo - entonó al mismo tiempo que el fuego brotó adelante del extremo de su cetro.

Tal vez habiéndolo notado, el Demonio de repente voló hacia atrás con una solapa de sus alas.

Así que esa magia es algo para evitar ...

Sintiendo el peligro, retrocedió. Aunque previamente había intentado evitar uno de sus hechizos, pero esta vez se retiró una buena distancia, quizás debido a la diferencia entre su magia y la suya cuando se trataba de efectividad era contra el Demonio.

Siguiente.

El aventurero que había corrido a su lado habló.

 

Aventurero: “Regresa. Nos encargaremos de las cosas.”

Suimei: “No, está bien. Yo puedo hacerlo.”

Aventurero: “¿Qué quieres decir con que puedes hacerlo ...? ¡Estabas claramente en una situación desesperada! “

Suimei: “¿Desesperado? No, en absoluto…”

Aventurero: “¿De qué otra manera lo llamarías? Ese Demonio esta ileso”

 

Bueno, en la superficie de las cosas, eso era innegable. Pero eso sólo significa que tomaría un poco más de tiempo es todo. El Demonio no representaba ninguna amenaza para él, por no mencionar que aún no había utilizado su verdadera fuerza.

De todos modos, ya que no había podido deshacerse de su enemigo, desde el punto de vista de un extraño, estaba realmente encerrado en una batalla desesperada.

 

Suimei: “... Tal vez, pero, de cualquier manera, todavía quiero seguir”.

Aventurero: “De ninguna manera. Retírese a la caravana, nos encargaremos de esto.”

 

“¿Eh? ¡No, no, eso es un problema!” - Suimei rechazó las palabras del aventurero con un movimiento de cabeza.

 

De hecho, sería problemático para Suimei. Si dejaba esto en manos de otra persona, entonces nunca sería capaz de desentrañar el enigma de por qué su magia era tan ineficaz contra el Demonio. Se iría sin saber exactamente cuánto poder se necesitaba para derrotar a su enemigo. Considerando que no estaba en peligro, no podía permitir que el misterio permaneciera sin resolver.

Y todavía.

 

Aventurero: “¿Huh? ¿De qué problema estás hablando? Una vez que derrotemos a esta cosa, no habrá ningún problema, ¿verdad? ¡Ahora, date prisa y ve de regreso a la caravana ...!”

 

No prestando atención completamente mientras hablaba, las palabras del aventurero se detuvieron de repente.

Eso fue debido a tener que evitar algo que voló su camino - el ataque del Demonio.

El aventurero del lado de Suimei no parecía haber captado completamente el ataque, ya que innecesariamente saltó a una gran distancia.

Al darse cuenta de que su ataque había sido evitado vista sin ser visto, el Demonio lo rodeó horizontalmente, como si se deslizara, mientras se acercaba.

Intentó flanquearlos para atacar desde un punto ciego.

 

Aventurero: “¡Mierda, ya está aquí!”

 

Agarrando su espada, el aventurero avanzó un paso, aparentemente intentando proteger a Suimei, algo de lo que debería sentirse agradecido.

Sin embargo, ambos sentimientos de gratitud y nerviosismo desaparecieron ante el siguiente encantamiento de Suimei.

 

Suimei: “Astrum micans profundum. ¡Cupio csuspento es ut vomica! “(¡Mar de estrellas, transforma las palabras de la Madre de la Santísima Virgen en una maldición!)

 

Por debajo de Suimei, un círculo mágico apareció. Con el fin de acelerar la construcción de la magia, en la palma de su mano derecha, construyó un “refinado hechizo arquetipo”.

 

Demonio: “¡ah! ¿Todavía no te has dado cuenta de que tu magia es inútil?”

 

Definitivamente lo entendía. Sin embargo, los magos eran persona continuaban sin cesar todas creando hipótesis hasta que todas y cada uno de ellas hubieran sido refutadas. Mientras las posibilidades siguieran existiendo, nunca se rendirían.

 

Suimei: “Stella maris!”

 

-Stella Maris.

Al liberar la esfera mágica en su mano, varios arreglos mágicos azulados se manifestaron ante él, la magia refinada libero su poder.

Aceleración, aceleración, amplificación, y luego refinamiento.

Con un rastro de vapor. Balas de magia como cometas. Tomando en el aire, estas estrellas congeladas se desplomaron hacia el Demonio.

 

Demonio: “¡¿Hielo?! ¡Vaya!”

 

El Mazoku levantó su altitud y escapó hacia atrás.

Cuando los cometas mágicos impactaron el suelo, témpanos masivos surgieron como flores en pleno florecimiento. La helada humedad creada por los témpanos instantáneamente congeló el torso del Mazoku, incluso en el aire como estaba.

 

Suimei: “... Tch. Es mucho más débil de lo que pensé. Supongo que es lo mejor que puedo esperar sin Spica ni Sirius en el cielo ... “

 

Era lo mismo que cuando había dictado su magia Meteoro. Como era de esperar, la magia que dependía de las constelaciones era difícil de manejar en este otro mundo, ya que ni ellos ni las estrellas de su mundo aparecían en estos cielos.

Incapaz de confiar en el poder de las estrellas, el poder de la magia se había debilitado considerablemente.

 

Demonio: “¡Jeje, eres demasiado ingenuo, humano! Si piensas que este hielo va a ... ¿Q-Que ?!”

Suimei: “Heh. Siento importunar, pero este es un tipo diferente de magia de los que usé antes. No creo que te resulte tan fácil liberarte.”

Demonio: “Algo de este nivel - mierda! ¿Por qué no puedo romper este frágil hielo?”

 

Tratando de escapar de su prisión, el Demonio golpeó en el tempano con gran fuerza, aunque no tanto como para hacerlo temblar.

Hielo maldito.

Un fenómeno congelado recreado por el Sefirah de la Cabalá. La astrología había sido usada para reforzar más su efecto, y una maldición había sido intercalada. Una magia helada del elemento agua, producto de tres sistemas mágicos separados entrelazados entre sí.

 

Además de los fragmentos congelados que creó, también seguiría los caminos dejados por la humedad que convocaba, aprisionando su objetivo en una misteriosa barrera congelada.

 

Agregando el hecho de que también llevaba una maldición, esta fue una magia más viciosa. Con el efecto añadido de la maldición, simplemente romper el hielo mismo era insuficiente para escapar de su alcance. Sí, esto era hielo maldito. Mientras no destruyes la maldición en sí, el hielo nunca se derretirá, ni se romperá jamás.

 

Finalmente, algo funcionó... Suimei pensó mientras observaba a su enemigo.

 

En realidad, habría sido mucho más extraño que no hubiera funcionado. A pesar de que estaba extremadamente sorprendido al ver que el Demonio no había sido congelado, no obstante, no había esperado tanto cuando había hecho este hechizo.

 

Incluso si el Demonio poseía algún tipo de inmunidad mágica anormal, incluso si el poder de su hechizo, incapaz de resonar con las estrellas, se hubiera debilitado, esto seguía siendo una magia de hielo de dos capas. Escapar de esta prisión congelada resultaría anormalmente arduo.

... El aventurero golpeó de repente Suimei en el hombro.

 

Aventurero: “¿Qué es esto? ¡Así que puedes usar dos elementos! ¡Eso es bastante impresionante! “

Suimei: “Bueno, algo de este nivel ...”

Aventurero: “No seas modesto. ¡Te estoy viendo con una nueva luz aquí! “

Suimei: “Eh, no ...”

 

Eso realmente no era nada especial. Suimei se quedó en un estado de ánimo extraño. El aventurero llamó a sus compañeros:

 

Aventurero: “¡Bien! ¡Hagámoslo ahora! ¡No puede moverse, así que démosle todo lo que tenemos! “

 

Repentinamente.

 

Demonio: “- □□□□□□!”

 

El Demonio rugió en el cielo.

El aullido de una bestia acorralada.

Un grito penetrante. Al igual que eso, el Demonio dio voz a su odio, el sonido resonaba en los oídos de todos los que están alrededor.

Al mismo tiempo, sus niveles de maná empezaron a elevarse, habiendo aparentemente usado en cada una de sus reservas ocultas. Esto provocó que una negra, densa y oscura nube de poder se reuniera alrededor de su cuerpo.

 

Suimei: “¿Qué? Mana N-no, esto es-”

 

Mientras Suimei trataba de poner el dedo en el aire familiar de energía oscura que había comenzado a desbordarse, el aventurero gritó en voz alta.

 

Aventurero: “D-demonios! ¡El hielo se va a romper!”

Suimei: “Hmm?”

 

Suimei interrumpió su pensamiento y se volvió hacia el aventurero. El aventurero parecía temer el poder que el Demonio estaba mostrando ahora. La expresión de júbilo que antes adornaba su rostro se había vuelto ansiosa una vez más.

Suimei, por otra parte, estaba tan tranquilo como siempre.

 

Suimei: “¿Por qué?”

Aventurero: “Que quieres decir con 'por qué'? Ese es el poder de un Demonio cuando se pone, ¿sabes?! ¡Va a romper ese hielo con facilidad! “

 

“Bueno, no, eso no va a suceder. No importa cuánto luche, no va a ser capaz de romper esos témpanos” - Suimei respondió con calma.

 

Aventurero: “No lo va a romper dices? ¿Qué tipo de cosas tranquilas estás diciendo?! ¡Mira!”

Suimei: “Mira…?”

 

Su mirada siguió la dirección en que el dedo del aventurero señalaba.

El Demonio igual que antes. Lo que, sin embargo, era drásticamente diferente eran las grietas profundas que corrían a través del hielo maldito que lo ataba.

 

Suimei: “Huh ...? ¡Espera, oi oi oi! ¡¿Tienes que estar bromeando?! ¡Eso es una maldición! Un maleficio ¿Cómo puede romperse así? “

Aventurero: “¿Por qué sólo te sorprendes ahora?”

Suimei: “Nonononono, ¿cómo podría alguien permanecer tranquilo después de ver eso ?!”

 

Suimei estaba prácticamente gritando, la escena que se desvelaba ante sus ojos había borrado toda idea de sentido común. Continuó observando.

 

Suimei: (¿Qué diablos está pasando? El hielo maldito realmente se está rompiendo ... Esto es una locura.)

 

El tipo de magia conocido como maleficio no era una simple maldición. Los maleficios eran una técnica específica que pertenecía al sistema de maldiciones de la magia moderna. Brevemente descritos, no utilizan los sentimientos de resentimiento como base, sino que eran más bien totalmente artificiales, fabricados de principio a fin.

 

Diferente del asombroso poder destructivo o poderosos ataduras que nacieron de profundos sentimientos de resentimiento, los maleficios eran capaces de reproducir directamente los efectos de estos hechizos sin el requisito subyacente de estos sentimientos negativos. La disipación de un maleficio dirigido a la técnica en sí, requiere una comprensión completa de esas cosas, además de una buena cantidad de habilidad.

 

De todos modos, era por eso que lo que estaba sucediendo ahora era simplemente increíble. Una maldición originalmente no era algo que se manifestaba físicamente como lo hacía otra magia. Para ser destruido de esta manera era como un cierto monje famoso que había sometido un tigre en una pintura.

 

“¡Mierda! ¡Todos, a él, AHORA!” - Gritó el aventurero junto a Suimei, mientras Suimei frunció el ceño preocupado.

 

Sonidos de reconocimiento eco de todo alrededor.

Los otros aventureros intercambiaron miradas y asintieron antes de proceder. Desafortunadamente, el torrente de energía negra que brotaba del Mazoku los envió a todos volando.

 

“¡D-maldita sea! ¡No te acerques demasiado!”

“¡Usa la magia! ¡Mátalo con magia!”

“¡Ho llama! ¡Conviértete en una lanza y traspasa a mi enemigo!”

 

Como ordenaron, los magos comenzaron a cantar.

 

No fue una buena idea, sin embargo. A juzgar por lo que había ocurrido antes, si era sólo el Demonio con el que estaban tratando, entonces tal vez su magia habría sido suficiente para romper sus defensas. Esta vez, sin embargo, el Demonio estaba rodeado de hielo.

 

Nunca había habido una razón para revocar una maldición en su propio mundo, por lo que Suimei carecía de la capacidad de cancelar la maldición y romper el hielo circundante.

En consecuencia, la magia destinada a destruir al Demonio se debilitó considerablemente.

Cuando las respectivas magias aterrizaron, lo que apareció ante ellos fue la vista del Demonio, completamente ileso.

 

Aventurero: “¿Que está pasando? ¿Cómo es que nuestra magia no funcionó...?! “

 

Los aventureros estaban profundamente sacudidos.

En este momento, el poder de Mazoku siguió avanzando como antes. Este tremendo poder los llenó de un miedo que no podían ignorar.

Este era un poder extraño, completamente diferente del sentimiento que provenía de un mago que activaba su horno de maná.

 

Suimei: “Ese poder ... lo he visto en alguna parte antes ...”

 

Pero no.

 

Suimei: “... Ya es hora de que me pongan en serio. Mi maleficio no va a durar mucho ante ese poder.”

 

Suimei estaba preocupado por el poder del Demonio. A pesar de que ese extraño poder le molestaba, no tenía el lujo de pensar en ello ahora.

 

De hecho, las grietas que corrían a través de los témpanos eran cada vez más grandes. Pagando el precio por esta acción, su sangre goteaba de todo su cuerpo, sus venas estallaban debido al esfuerzo. Sin embargo, si las cosas siguen por ese camino, romperá su prisión antes de morir, después de lo cual vendría directamente a él.

Suimei necesitaba destruirla antes de que eso pudiera suceder.

 

Suimei: “Flamme est lego. Vis mago ... “(Por la voluntad de este mago, la llama, convergen.)

Demonio: “¿Ese hechizo de nuevo? ¡No ha funcionado desde el principio!”

Suimei: “¿De Verdad? Aunque es el mismo hechizo que antes, pero estoy usando todo mi poder esta vez; ¡No se puede decir que va a salir de la misma manera!”

Demonio: “¿De verdad crees que me vas a quemar con una flama de este grado?”

 

“Seguro que estás lleno de ti confianza, ¿verdad, demonio? ¡No te atrevas a mirar hacia abajo las llamas de un mago!” - Gritó Suimei antes de comenzar su siguiente encantamiento.

 

Suimei: “Hex agon aestua sursum. ¡Impedimuntum mors! “(¡Llama fulminante, da forma a sus agonías! ¡Conceda la muerte a quien obstruye mi camino!)

 

El fuego se acumuló. Esta vez, sin embargo, no se formó en látigos de flamas azotando al Demonio. En cambio, se convirtió en un torbellino alrededor de su objetivo.

Todo lo que estaba atrapado en su camino se convirtió en ceniza en un instante.

 

Demonio: “¿Qué ... qué? Es diferente de la última vez ...”

 

La luz del fuego se reflejaba en el hielo, llenando el telón de fondo del bosque y el cielo con una cegadora luz escarlata.

En algún momento, un pequeño círculo mágico había rodeado una piedra mágica en la palma de Suimei, que ardía con una profunda llama naranja.

 

Pronunciando en voz alta la palabra clave de activación final, Suimei aplastó la piedra mágica.

 

Suimei: “Fiamma o Ashurbanipal!” (¡Quema como el sol, joya de Ashurbanipal!)

 

En un instante, las llamas que rodeaban al Demonio repentinamente se cerraron, su terrorífico grito podría ahogar todo el sonido.

La escena fue sacudida repentinamente por una explosión cuando el fuego salió de la tierra y los cielos fueron teñidos de un blanco rojizo. Un rugido explosivo acompañó a esta dramática exhibición.

Una conflagración.

Olas carmesíes de calor se elevaron hacia afuera, extendiéndose en todas direcciones.

Sometido a este aterrador poder explosivo, el Demonio ni siquiera tuvo tiempo de gritar su última maldición.

Ninguno de los que miraban tenía el lujo de notar esto, sin embargo, ya que estaban demasiado ocupados protegiéndose. La defensa de sí mismos contra el calor aterrador que disparaba ya estaba tomando todo de ellos.

 

... Al final, todo lo que quedaba fue el olor de los árboles quemados y unas pocas brasas que parpadeaban.

 

A pesar de que había ajustado cuidadosamente la fuerza de su hechizo por preocupación en su entorno, una llama de esta escala y la onda de choque resultante habían reducido el terreno que el Demonio había estado de pie sobre la lava.

 

“¡Qué magia increíble!” -gritó un aventurero, aturdido.

 

La voz pertenecía a la joven maga. Sus palabras rompieron a los demás de su estupor, después de lo cual reflejaron su sentimiento.

 

Aventurero: “O-oi! ¡Incluso las nubes se han vuelto negras ...!”

Aventurero: “Magia de nivel medio? P-pero este poder destructivo es...”

Aventurero: “Lava…? ¿No es esto lo que sale de los volcanes ...? “

 

En este mundo, el humo negro y la lava no eran tan comúnmente vistos. Mientras los de alrededor seguían expresando su conmoción, el primer aventurero se acercó a Suimei.

 

Aventurero: “¡Eh, tú! ¡Parece que puedes hacerlo si lo intentas! ¡Si puedes hacer algo como esto, entonces debes hacerlo desde el principio! “

Suimei: “Sí, sí. Es mi primera vez luchando contra un Demonio, así que todavía me estoy acostumbrando a las cosas.”

Aventurero: “¿De Verdad? ¿Es por eso que eras tan tacaño con tu magia? La próxima vez, ¡adelante ve y arruina las cosas! “

 

Haa

Eso funcionó completamente de manera contraria a lo que pretendía Suimei, sin embargo.

Suimei le dio una vaga respuesta al sonriente aventurero, resultando en una pregunta sorprendida.

 

Aventurero: “¿Qué sucede? ¿No fue el primer Demonio que has derrotado? ¿No deberías ser más feliz?

Suimei: “Hmm?”

Aventurero: “¿Qué hay con esa respuesta? Deberías estar más emocionado! ¡No me digas que ya estás cansado!

Suimei: “No, estoy bien…”

Aventurero: “¿Es eso así? Bueno, bien entonces ... Cuídate, ¿de acuerdo? “

Suimei: “Si, eso are...”

Aventurero: “Bueno. Es un adiós entonces.

 

El guerrero aventurero parecía haber entendido que algo no estaba bien, convencido de que era un novato a la batalla. Lanzó una última mirada a Suimei antes de reunirse con sus compañeros.

Suimei lo soltó con los ojos y suspiró cansadamente.

 

Suimei: “…Lo que sea. Olvídalo.”

 

Dejado en un estado en el que no sabía qué decir, a Suimei no le importaba.

Con un poco de abatimiento, se rascó la cabeza, antes de acercarse y girar en la dirección del Demonio.

 

Suimei: (Así que este es un Demonio, eh ...)

 

Éste era el subordinado del que había sido llamado a este mundo para enfrentar.

Originalmente tenía la intención de aprovechar la oportunidad para medir adecuadamente la fuerza de su enemigo, pero al final, se había visto obligado a aplastarlo con fuerza bruta.

Para ser honesto, no había sido difícil en lo más mínimo.

Le había llevado tiempo, pero eso era todo. De hecho, antes de que Suimei hubiera tenido la oportunidad de revelar su verdadera fuerza, su enemigo ya se había convertido en polvo.

Sin embargo-

 

Suimei: “... Aunque usé las llamas de Ashurbanipal, todavía tomó un minuto para que muriera ...”

 

Había destruido al Demonio con magia de fuego. De los cinco grandes elementos, éste era el elemento en el que él era más competente. Era naturalmente adecuado para esta magia, el poder destructivo de estos hechizos se podía ver fácilmente, y sus encantamientos eran relativamente más cortos en comparación con otras magias.

 

Y, sin embargo, destruir al enemigo con un hechizo de esta naturaleza había tomado todavía un minuto.

 

Eso era demasiado tiempo. La inmensa mayoría de las cosas solo resistía más que simples momentos ante tales llamas. El Demonio, sin embargo, era claramente la excepción. Incluso un debilucho como ese le había puesto esa dificultad.

El rostro de Suimei estaba rígido, su consternación era visible.

De repente, algo salió silbando hacia él por detrás.

 

Suimei: “¡¿Qué-?!”

 

Suimei se giró un momento después. Lo que vio fue la figura de algo como lo que acababa de ver.

Un Demonio que había sido enviado a volar.

Más exactamente, piezas de un Demonio.

Dos piezas. Tres. Un brazo retorcido, una pierna rota y una cabeza cortada volaron en su dirección.

 

Suimei: “Que”

 

Suimei lo miró boquiabierto.

 

Cayendo al suelo a su alrededor había partes dispersas del cuerpo de un Demonio. Siguieron poco después la figura de Lefille, sosteniendo su enorme espada con una sola mano.

 

Desde la sombra de los árboles, la chica sostenía su hoja de plata y escarlata en lo alto. La chica que tenía delante no tenía ni rastro de la atmósfera suave que la había acompañado en su primer encuentro.

Inclinándose ligeramente hacia adelante, sus ojos brillaban con una luz bermellón. El brazo que sostenía su arma estaba tenso como una cuerda de arco, su forma era la de un dios feroz.

Un sonido extrañamente audible resonó en el área.

 

El sonido se convirtió en una señal. Enviados volando junto con el montón de piezas que habían sido su compañero, el Demonio superviviente se precipitó hacia Lefille.

Una emboscada. Había intencionalmente dirigido el momento en que Lefille se había detenido, pensando que probablemente sería el momento en que ella revelaría una apertura.

 

Esta “emboscada” había sido simplemente una ilusión.

Lefille no había bajado la guardia. Aunque había enviado a su enemigo volando, ella era tan cautelosa como si todavía estuviera inmediatamente ante ella.

En consecuencia, ella nunca había abandonado su estado listo para el combate.

Frente a esa voluntad abrumadora, el Demonio, luchando hasta el final, no tenía ninguna posibilidad de victoria.

Corriendo hacia él, Lefille cortó horizontalmente con su arma gigante.

No había mostrado una sola apertura durante ese ataque, de principio a fin. La enorme espada, aparentemente, causaba una tormenta de viento al romper a través del aire.

 

Golpeado por esta arma, el Demonio que dividido limpiamente en dos.

Inmediatamente después, Lefille cortó de nuevo, esta vez verticalmente, de arriba a abajo. Su ataque fue como un torbellino, y sus cortes dibujaron una cruz en el aire, esta vez separando el cuerpo de Demonio a lo largo de su eje vertical.

Y así, el Demonio llegó a su fin.

 

Los movimientos de la muchacha, sin embargo, no habían concluido.

Sus acciones ahora eran superfluas. No había sentido en seguir golpeando a un enemigo que ya había perecido.

Completamente despreocupada por el hecho de que lo que estaba haciendo ahora era literalmente excesivo, puntualizó su muerte aplastando la cabeza del Mazoku con su espada, como si dijera que aún no estaba satisfecha.

 

Lefille: “¡Muere aplastado... Demonio!”

 

Sus palabras medio murmuradas pasaron por los oídos de Suimei, palabras de odio aparentemente dirigidas a un enemigo que no estaba presente actualmente.

... La indescriptible atmósfera opresiva que sofocaba la zona desapareció repentinamente. Lefille levantó la espada y se acercó para reunirse con los demás.

 

Lefille: “... Parece que las cosas han terminado de su lado chicos.”

Aventurero: “S-sí. Podrías decirse…”

 

El que había respondido había sido el aventurero de antes, el del grupo que conocía a Lefille. A pesar de que Lefille había vuelto a su ser normal, incapaz de borrar la espantosa memoria de la feroz visión que acababa de ver en su mente, su respuesta fue pronunciada con bastante rigidez.

Suimei, actuando en nombre tanto de él mismo como del aventurero, planteó una pregunta.

 

Suimei: “¿Y tú terminaste?

Lefille: “Ah, sí, he limpiado hasta el punto de que no queda uno solo. No hay más Demonios en esa sección del bosque.”

 

Justo como había declarado a la multitud antes de correr, ella los había destruido completamente. Ese fue Lefille.

Aunque Suimei ...

 

Suimei: “¿No había más Demonios saliendo del bosque?”

Lefille: “Sí. Mi plan original era eliminarlos completamente. “

Suimei: “Hah”

 

Suimei no sabía qué decir. Lefille reveló una sonrisa sin miedo.

 

Lefille: “Ustedes no tuvieron ningún problema, ¿verdad?”

Suimei: “No.”

 

Su respuesta había sido directa, y para ser justos, realmente no había habido ninguna dificultad.

Como nota aparte, Lefille realmente planeó matarlos todos ella misma ...

 

“Dejé escapar a algunos. Seguramente necesito más entrenamiento “ - añadió con pesar.

 

Quién Demonios era esta chica ...

 

Lefille miró a su alrededor lentamente.

 

Lefille: “Justo antes, escuche un sonido realmente impactante de aquí. ¿Acaso fue ésa la causa de esta escena de carnicería?”

Suimei: “Sí. Ese fue un hechizo mío.”

 

A su respuesta, ella de repente mostró una mirada de sorpresa, aunque una expresión brillante apareció una vez más en su rostro inmediatamente después.

 

Lefille: “Como se esperaba de ti, Suimei-kun. Qué vivaz.”

Suimei: “¿Que se supone que significa eso? Se necesitó todo esto solo para derribar a uno de ellos. “

Lefille: “¿Espera? ¿Solo uno?”

Suimei: “Sí.”

 

Su confusión era probablemente debido a la devastación que se había causado a sus alrededores. Suimei asintió, provocando otra pregunta atónita de Lefille.

 

Lefille: “... Yo creí que me había encargado de los fuertes, ¿pero supongo que uno llego hasta aquí?”

 

“No, estoy seguro de que era igual que los otros. Se parecía al que acabas de cortar en pedazos” - Suimei contestó, arrojando una mirada rápida en la dirección del Demonio caído.

 

Todos los Demonios que habían atacado esta zona parecían ser del mismo tipo, ya que todos tenían la misma semejanza con los demonios de la tradición.

Sin embargo, cuando se trataba de diferencias individuales entre ellos, aquello era otra historia. De cualquier manera, Suimei nunca había sentido el menor indicio de peligro desde el principio hasta el final, y así decidió que no había individuos particularmente fuertes entre su número.

 

Lefille: “No lo creo. Cualquier cosa que hubiera necesitado todo esto para ser derrotado no debe ser simplemente un Demonio normal ... Esto es al menos magia de nivel intermedio, si no me equivoco ...”

Suimei: “¿Nivel intermedio?”

 

“Sí. ¿No es así?”, ella Preguntó.

 

... ¿Qué califica como una magia de nivel intermedio?

 

A este respecto, la magia de este mundo no se divide en los cinco elementos principales, sino en ocho, cuya distinción es poco clara.

 

La magia se divide en hechizos de nivel bajo, intermedio y alto. Cuando Reiji y Mizuki habían aprendido hechizos de alto nivel, sus acompañantes habían estado encantados. Aquella memoria seguía viva en su mente.

Entonces, ¿cómo se definen?

Cuando se trataba de la magia, su mundo y éste diferían salvajemente en los estándares y las especificaciones, y por lo tanto esta no era una pregunta que Suimei pudiera responder.

 

Suimei: “…Lo siento. Sé que no es la respuesta que buscas, pero no sé qué más decir. Para ser honesto, no estoy realmente seguro.”

 

Aunque la respuesta de Suimei fue una disculpa, Lefille no parecía ser capaz de aceptarla.

 

Lefille: “¿No estás seguro? ¿Por qué no? Mencionaste que tu padre te enseñó magia ... ¿Tal vez nunca mencionó estas cosas?

Suimei: “Oh eso. No, es porque esta es una magia que yo he creado.”

Lefille: “¡¿QUÉ-?! ¿La has creado tú mismo?!”

Suimei: “¿Eh? ¿Qué? ¿-hay algo extraño al respecto?”

 

Suimei ladeó la cabeza, perplejo ante la reacción de la jovencita.

 

Hablando en general, aparte de algunos conceptos básicos y los hechizos bien conocidos, su repertorio era totalmente de autoría propia. Ya que las constelaciones de la astrología y sus significados ya estaban establecidas, resultaba un campo que no evolucionaría, tanto los magos que practicaban la Cabalá o los hexágonos - sistemas de magia muy libre - así como magos de alto rango frecuentemente creaban magia de sus propios conocimientos que capitalizaron en sus especialidades para lograr una eficiencia óptima.

 

Lefille: “P-pero ... ¿Es algo así realmente posible ...?”

Suimei: “Por supuesto que lo es. Siempre y cuando se tenga el tiempo y conocimiento, además de la capacidad de pensar fuera de lo establecido, entonces es muy posible. Para ser más exactos, debo decir que la elaboración de magias es una necesidad, en realidad.”

Lefille: “Yo, ya veo. Seguro suena duro ... siendo un mago.”

 

No estaba seguro de dónde, pero Lefille parecía haber malinterpretado algo, mientras murmuraba incesantemente para sí misma. La maga, de pie a un lado, levantó tímidamente la mano.

 

Maga: “A-sobre esa magia. Por lo que vi, no parecía más débil que la que cualquier otro mago usaría, pero ... Bueno, no parecía tan efectivo en el Demonio.”

Lefille: “… ¿De Verdad?”

Suimei: “Absolutamente. Justo donde mi magia salió mal, me pregunto.”

 

Cuando se trataba de este tema, Suimei sólo podía encogerse de hombros impotente.

En serio, ¿qué está pasando aquí ...

Aunque el tema llegó a su fin sin llegar a una conclusión significativa, Suimei, sin embargo, tenía una pista para seguir.

En sus últimos momentos, ese poder que el Demonio había mostrado. Suimei estaba seguro de que lo había visto en alguna parte.

Ese fue un poder que le dejo la piel de gallina, una fuerza corrupta que era de alguna manera fisiológicamente desagradable.

¿Era quizás ese poder el que los Demonios adoraban-?

 

Suimei: “…Eso me recuerda. ¿Escuché antes que los Demonios adoraran algún tipo de dios malvado ...? “

 

Quizás era eso.

Mientras Suimei estaba tratando de desentrañar este misterio.

Lefille llamó de repente.

 

Lefille: “... Suimei-kun. Todo el mundo.”

Suimei: “Hmm? ¿Qué sucede?”

Lefille: “Parece que las cosas aún no han terminado.”

 

Todos se giró.

Lefille inclinó la cabeza, señalando en dirección a la caravana. Los demás siguieron su mirada. Allí, se podía sentir la presencia de más Demonios.

 

Demonios: “De ninguna manera…”

 

Las palabras de Suimei resonaron en los sentimientos de todos los que observaban.

Esta batalla aún no había terminado.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 23: El espíritu de la espada.




Manual




Lefille: “Parece que las cosas aún no han terminado.”

 

Con la mirada fija, el comentario de Lefille llenó a los demás de ansiedad.

La mirada de la maga siguió la dirección que Lefille había señalado.

 

Maga: “L-Lefille-san tiene razón. ¡Vienen por aquí! Y hay más que la última vez ... “

Aventurero: “¿En serio?”

Aventurero: “¡Maldita sea! Hay gente herida de la batalla anterior en este momento. ¡No tenemos suficiente gente!”

 

Las palabras de la jovencita pusieron a los guardaespaldas y aventureros a un clamor frenético.

La realidad sobre la continuidad de su batalla con los Demonios se evidenció por la existencia de presencias adicionales. Por otra parte, no sólo había algunos de ellos lesionados por la batalla anterior, había aún más Demonios que la última vez. Las cosas habían empeorado.

Teniendo en cuenta lo anterior, sentirse sacudido hasta su medula era natural.

Un paso más tarde, Suimei comenzó a centrarse en el reconocimiento. Cerrando los ojos para obtener la información innecesaria, activó el sexto sentido de su mago.

 

Suimei: “¿Hay diez? No, unos veinte. Como dijeron, hay más que la última vez.”

 

Al igual que la vez anterior, las presencias se dirigían directamente hacia ellos.

La fuerza de las presencias se encontraba aproximadamente a la par con las de la batalla anterior. Estos eran probablemente el mismo tipo de Demonios.

Mientras Suimei miraba a lo lejos, los guardaespaldas lamentaron su situación desconcertada.

 

“… ¿Que hacemos ahora?”

“¿Tienes que preguntar? ¡Nos encontramos con su ataque! Después de todo, no hay a dónde correr”

“¡Escuchen! ¡Todos los que resultaron lastimados en la última batalla, vayan hacia atrás! ¡Todos los demás, prepárense!”

 

Los gritos de mando se solaparon, sirviendo sólo para profundizar aún más la ya desorganizada atmósfera. Muy pronto llegarían sus enemigos.

 

Habían ganado con un amplio margen la primera vez, pero eso fue sólo porque superaban en número por mucho al enemigo. Ahora que su número había disminuido mientras que el de sus enemigos había aumentado, el miedo los tenía atrapados. El terror y el malestar se habían apoderado de este campo de batalla.

 

Galeo, que se había escondido en el vagón de carga junto con los otros comerciantes hasta ahora, salió.

Entró en medio de los guardaespaldas, que estaban ocupados con los preparativos.

 

“... ¿la batalla aún no ha terminado ...?” - preguntó Galeo con una voz aguda y el rostro cenizo.

 

Como no combatiente, en lo que a él respecta, los Demonios eran únicamente un objeto de miedo. De las acciones y palabras de los otros, parecía haber notado la situación.

Uno de los escoltas le respondió.

 

Aventurero: “No. Por favor, continúe esperando, parece que hay más Demonios viniendo hacia aquí.”

Galeo: “¿Q-qué? ¿Vamos a estar bien?!”

Aventurero: “... Eso, eh. Bueno, por lo que se dijo, parece que hay más que la última vez y no tenemos tiempo para sanar a los heridos. Las cosas podrían no ir tan bien para nosotros esta vez.”

Galeo: “¿Cómo puede estar pasando esto?... ¿Me estás diciendo que vamos a morir ?!”

Aventurero: “No, los protegeremos con todo lo que tenemos. Es solo que…”

Galeo: “¿Qué?”

Aventurero: “En el peor de los casos, nuestra defensa se derrumbará y algunos de los guardias podrían huir.”

Galeo: “-!? ... Ya veo. Cómo se llegó a esto…”

Aventurero: “Si las cosas se ponen mal, antes de que nuestra defensa se derrumbe completamente, por favor, tome a los otros comerciantes y escape.”

 

Con su voz baja y suave, su expresión seria y su rostro rígido, el aventurero informó a Galeo de la posibilidad de que algunos de los guardias pudieran correr. Como él había dicho, la vida de una persona era algo insustituible.

 

Ellos estaban aquí sólo por el dinero, definitivamente había la posibilidad de que algunos corrieran, dando prioridad a su seguridad personal.

Si tal cosa ocurría realmente, era mejor hacer planes para su propia fuga, eso parecía decir el aventurero.

Desesperado, una expresión de tensión apareció en la cara de Galeo. Originalmente había pensado que iba a ser un viaje tranquilo, que llegarían al imperio sin ninguna dificultad. Sin embargo, justo antes de la meta, algo así había sucedido.

 

No sólo los Demonios aparecieron de repente, sino que ahora estaban atacando en sucesión interminable. Era incomprensible por qué se esforzaban tanto en atacar a una pequeña caravana y a unos cuantos acompañantes.

Esos pensamientos recorrieron su mente.

Mientras Galeo gemía de frustración, Lefille, el primero en advertir que una segunda ronda de batalla estaba a punto de comenzar, se acercó.

Su postura confiada parecía siempre tan confiable.

 

Lefille: “Por favor, no se preocupe, Galeo-dono. No dejaré vivo a ningún demonio que aparezca.”

 

Galeo levantó la cabeza.

 

Galeo: “E-es Gurakis-dono ... Tus palabras ciertamente parecen muy confiadas, pero contra los Demonios, una chica como tú ...”

 

“No puede ser tan fácil como dices” - parecía querer decir eso, pero evitó ser tan directo.

 

De sus ojos era fácil ver que en ella sólo veía a una chica frágil, dejándolo tanto desconcertado como confundido.

No lo había presenciado antes así que no sabía de sus esfuerzos en el bosque.

A la luz de eso, realmente no podía ser culpado por su escepticismo ...

El aventurero que había hablado previamente con Suimei aprovechó la oportunidad para dar un paso adelante y hablar con gran confianza.

 

Aventurero: “¡No, no es así! Lefille es fuerte, ¿sabes? ¡Los demonios de la batalla anterior fueron asesinados prácticamente por ella sola!”

 

“¡Sí! ¡Y Lefille-san incluso tiene la habilidad de matar a un semi-gigante de un solo ataque! Por eso no tienes que preocuparte demasiado por estos Demonios” - dijo la maga, añadiendo a las palabras del aventurero.

 

Comparado con los otros aventureros, este par estaba mucho más tranquilo, probablemente debido a su experiencia luchando al lado de Lefille en el pasado. Sus palabras hicieron que Galeo los mirara a ellos ya Lefille con sorpresa, ya que eran capaces de mantener su calma en circunstancias tan aterradoras.

 

Galeo: “¿Es realmente cierto ...?”

Lefille: “Absolutamente. Así que no se preocupe.”

 

Aunque no era tan fuerte como la de los dos aventureros, la afirmación de Lefille estaba llena de confianza. Tal vez porque no había sentido el menor indicio de debilidad en sus palabras, Galeo finalmente se calmó.

Cuando se trataba de esta jovencita, quien casi había derrotado a todos los Demonios en la batalla anterior, tal vez los Demonios podrían haber sido nada más que hormigas.

 

En cuanto a eso-

 

Suimei: “... Seguro que eres de confiable.”

 

La escena de la batalla de antes había dejado una profunda impresión en ellos, el guerrero y la maga miraban a Lefille con ojos de admiración.

Estas palabras vinieron de Suimei, quien, suspirando, estaba reaccionando a sus expresiones de adoración.

 

“... P-por favor no digas eso, Suimei-kun. Estaba muy nerviosa, sabes. No es tan sorprendente como suena”- contestó Lefille avergonzada.

 

Suimei: “Puedes decir eso, pero en tu cara había una expresión bastante parecida, ¿sabes?”

Lefille: “…Oh.”

 

El continuo ataque de Suimei profundizó sus sentimientos de vergüenza. Su rostro se enrojeció, haciendo una impresión insoportablemente linda.

Habiendo escuchado el consejo de la pareja, Galeo se volvió hacia Lefille.

Su mirada todavía era incrédula, tosió, y haciendo todo lo posible para controlar sus sentimientos, habló.

 

Galeo: “…Entiendo. Espero ver lo que puedes hacer.”

 

“Por supuesto. Haré todo lo posible para estar a la altura de tus expectativas “, dijo Lefille, con modestia.

 

Terminada la conversación, Lefille se volvió hacia Suimei.

 

Lefille: “Suimei-kun.”

Suimei: “Hmm? ¿Qué pasa?”

 

¿Qué es esto de repente?

Su voz era seria mientras lo llamaba, Suimei se volvió para mirar a Lefille.

 

“Me disculpo si estoy siendo un poco molesta aquí, pero ¿estás bien? Si algo ocurrió en la última batalla, por favor, no te fuerces. Sería mejor que te escondieras con los demás”- dijo solemnemente-.

 

Suimei: (Ella está diciendo esto porque mi magia no estaba funcionando en el Demonio, ¿eh?)

 

De hecho, desde la perspectiva de un mago, era mejor evitar batallas problemáticas. Tal vez sería mejor dejar esto a los demás. Eso era lo que los demás parecían estar sugiriendo también, después de todo.

Sin embargo, había demasiados enemigos. En una situación como esta donde su seguridad no podía ser garantizada, no se quedaría de pie y no haría nada.

 

Suimei: “No, estoy bien.”

Lefille: “¿Estás seguro?”

 

Justo cuando Lefille preguntó esto, el aventurero masculino hizo eco de su pregunta.

 

Aventurero: “Sí, ¿estás seguro de que estás bien? Usaste bastante magia antes. ¿No estás cansado?”

Suimei: “Oh no. Estoy bien. Tengo de sobra, la verdad.

Aventurero: “Tengo de sobra, ¿verdad? ... Ser demasiado confiado en tus habilidades es un error que puede traer consecuencias de las que no podrás recupérate más tarde, ¿sabes?”

Suimei: “Aprecio la advertencia.”

 

La respuesta de Suimei fue fría, pero cortés. Sus palabras habían sido dichas por preocupación por su bienestar, después de todo, así que él no las contradecía directamente.

Él asintió con la cabeza para indicar un acuerdo superficial, pero el aventurero lo encontró con una mirada dudosa, no creyéndole totalmente.

Lefille habló una vez más.

 

Lefille: “Pero Suimei-kun, ¿estás realmente bien teniendo en cuenta que tu magia no parece ser tan efectiva en los Demonios?”

Suimei: “Oh eso. Pensaré en algo.”

Lefille: “¿Crees que puedes hacerlo?

 

“Mi magia no se limita a lo que mostré en estos momentos. Si un sistema mágico particular no funciona, entonces tendré que hacer inferencias de lo que observo y probar cosas continuamente hasta que encuentre algo que funcione” - respondió, explicando el razonamiento detrás de su confianza.

 

Lefille frunció el ceño, como si algo que había dicho fuera extraño para ella.

 

Lefille: “...? ¿Un ‘sistema’ que funcione? ¿No es un elemento?”

Suimei: “Oh, ya veo, um, cómo pongo esto ... Es complicado.”

 

Su mirada confusa se incrustó claramente en su visión. Sin embargo, su respuesta fue bastante evasiva.

Aunque la magia que había utilizado anteriormente había demostrado resultados lejos de lo ideal, no estuvo ni cerca de poner su vida en peligro.

En su mundo, un ‘sistema’ era cómo se clasificaba a los varios tipos de magia.

Esto era prueba de que la magia en su mundo no provenía de un solo origen.

Aunque su mundo era uno en el cual la ciencia se había extendido a través de la sociedad, dejando la magia como una cosa de los mitos y leyendas, incluso en tal mundo, había ejemplos incontables de este tipo de cosas misteriosas.

 

Además de la astrología, la Cabalá y los Maleficios, también había brujería; La siempre famosa alquimia, el Onmyoudou, un compuesto de varias magias, Budismo Vajrayana y sus numerosas sectas; Así como el sistema más grande de la magia del Extremo Oriente, Senjutsu.

Sólo los tipos que eran conocidos y clasificados ya superaban los treinta en número.

Si éstas se subdividen también por elemento, secuencia, efecto, etc., resultaría en un número asombroso.

 

En pocas palabras, el mundo de donde él venía, es el hogar de una diversa gama de misterios.

Incluso si se fuera a excluir los sistemas mágicos que él era incapaz de usar, así como aquellos que había aprendido pero que aún no había cumplido con los requisitos para usar, definitivamente sería capaz de encontrar algo eficaz entre los que quedaban.

 

Exorcismo o magia santa, por ejemplo.

 

De cualquier manera, el hecho de que su magia fuera menos efectiva de lo normal no significaba de ninguna manera que fuera inferior a la magia de este mundo. Incluso si no logró encontrar un sistema que funcionara incluso después de repetidos intentos, entonces podría simplemente aplastar a su enemigo con la fuerza bruta como lo había hecho antes.

 

Si diez o veinte Demonios aparecen, siempre y cuando él se encargue de su número con sus hechizos, no habría ningún problema.

Si hubiera algo más por lo cual estar más preocupado, entonces él debía revelar de lo que en realidad era capaz para enfrentarse al enemigo.

Si llegara a eso, su deseo de mantener las cosas en secreto tendría que caer en segundo lugar ante la seguridad del grupo.

 

Suimei: (Aunque es un último recurso, pero si sucede lo peor, voy a tener que activar mi horno de maná.)

 

Si el peligro que enfrentaban era bastante alto, tendría que esforzarse al máximo. Si él se aferraba a su poder, y si fueran forzados a una crisis como resultado, entonces todo lo que le esperaría sería arrepentimiento.

Eso no era un error que pudiera permitirse hacer.

En medio de esta corriente de pensamiento.

 

Lefille: “Tal y como antes, seguro que estás tranquilo, Suimei-kun. En términos generales, la gente estaría tan frenética como los otros guardias en este tipo de situación.”

Suimei: “¿Qué acaso esos dos no dijeron que no había necesidad de preocuparse?”

 

La boca de Suimei se estremeció ante sus palabras.

 

Lefille: “Eres diferente de ellos. No siento ninguna inquietud en absoluto de ti.”

 

Suimei: “No lo sé, ¿tal vez me estoy haciendo el valiente?”

Lefille: “De nuevo sales con un engaño descarado.”

 

Parecía que a Lefille no le gustaban sus respuestas evasivas. Dándose cuenta de esto, Suimei contestó seriamente.

 

Suimei: “Voy a ponerlo de esta manera: no tengo intenciones de perder mi calma.”

Lefille: “¿Eso significa que ya te habías encontrado en crisis como esta antes?”

Suimei: “Más o menos. Aunque tengo esta apariencia, tengo mucha experiencia en sobrevivir a batallas de vida o muerte. “

Lefille: “¿De qué manera?”

Suimei: “Eso es un secreto.”

 

A pesar de que su respuesta evasiva fue un poco decepcionante, Lefille le siguió brillantemente, “Seguro que eres una persona extraña. Es un placer hablar contigo la mayoría de las veces, pero no estás dispuesto a revelar tus secretos.”

 

Suimei: “Eso es lo que significa ser un mago.”

Lefille: “Si sigues así, voy a quitarte esa máscara tuya tarde o temprano.”

Suimei: “¿Oh? ¿Y cómo planeas hacer eso?”

Lefille: “Jaja. Siempre he hecho las cosas de la misma manera ... con mi espada.”

Suimei: “Que no lo permita dios!... Seguro que eres aterradora, Lefille-san.”

 

Suimei respondió a las palabras humorísticas, aunque audaces, de Lefille con las suyas. Mientras los dos bromeaban entre sí, Galeo, preocupado, interrumpió.

 

Galeo: “... Gurakis-dono. ¿No es necesario prepararse?”

Lefille: “Sí, estoy lista para ir. Mientras tenga esta espada conmigo, estoy bien.”

Galeo: “Yakagi-dono, estuve de acuerdo en traerte con nosotros porque eres experto en magia curativa. Por favor, no te presiones.”

 

Suimei se rascó la cabeza torpemente en respuesta a la preocupación de Galeo.

 

Suimei: “Aprecio tu preocupación, pero no te preocupes, estaré bien”.

Galeo. “Pero…”

Suimei: “Cuando mis servicios de curación sean necesarios, voy a retroceder. Definitivamente no me presionare ni nada por el estilo. De todos modos, nunca planeé hacer más de lo que me corresponde.”

 

“…Bien. Por favor, ten cuidado, ¿de acuerdo?” - Galeo respondió seriamente.

 

... Aunque había perdido un poco la cabeza antes, seguía siendo el líder de una caravana. Parecía que los comerciantes que viajaban entre las ciudades eran realmente muy confiables cuando se llegaba la hora.

 

Suimei: “Bueno, entonces, en cualquier momento.”

Lefille: “Sí.”

Galeo: “...?”

 

A pesar de la vaguedad de las palabras de Suimei, Lefille respondió sin demora. Ella tomó una postura una vez más.

Mientras Galeo estaba tratando de entender el significado de este intercambio increíblemente corto, la maga gritó de repente.

 

Maga: “¡Todo el mundo! ¡Ya casi están aquí!”

 

Justo cuando terminó de hablar, las hojas de los árboles del bosque empezaron a crujir. El sonido del viento y algo que pasaba por los árboles reforzaba la ya nerviosa tensión.

Un aventurero, al ver a Galeo echar un vistazo alrededor, y darse cuenta de que aún no había entendido que la batalla estaba por comenzar, gritó.

 

Aventurero: “¡Eh, Galeo-san! ¡Apresúrate y escóndete, la batalla está por comenzar!”

Galeo: “¡D- de acuerdo! ¡Buena suerte en la batalla!”

 

Galeo saltó en respuesta para esconderse como un conejo huyendo.

Después, los guardias hicieron sus respectivos preparativos.

Lefille, sin embargo, rompió la formación y avanzó.

Parecía que ella, una vez más, planeaba ocuparse de todo ella sola.

 

Suimei: “Oye, Lefille.”

Lefille: “No te preocupes. Esta vez, planeo interceptarlos aquí mismo. Suimei-kun, cuando llegue el momento, por favor, brinda apoyo.”

Suimei: “No es un problema, pero ¿cómo quieres coordinar las cosas con los demás?”

Lefille: “Eso, hmm-”

 

¿Un espectáculo de un hombre otra vez?

Justo cuando ese pensamiento cruzó su mente de nuevo en confusión, Lefille salió donde todos podían verla y se volvió abruptamente.

En un gran gesto exagerado, hundió la espada en el suelo.

El ruido fuerte y la presión invisible puso la mirada de todos en ella.

 

Entonces-

 

“... Voy a ser la vanguardia! ¡Todos los demás se alinearán en una formación defensiva y eliminarán a cualquier Demonio que me pase!” - Lefille declaró en voz alta, sus acciones significaban aumentar la moral de aquellos que habían comenzado a perder ante el miedo de los números de los Demonios.

 

Su voz casi parecía una fuerza tangible mientras resonaba en toda la zona.

Su voz, como un trueno ondulante, y su aura intrépida y majestuosa eran un fósforo para cualquier general.

 

Incluso si no se escuchaba una palabra en respuesta, esto definitivamente no significaba que el silencio era porque miraban hacia abajo las palabras llenas de resolución de Lefille. Por el contrario, la anterior atmósfera oscura y penetrante ya se había aclarado considerablemente.

 

Habiendo sido infectados por la atmósfera de la joven, su frenético correr y gritar ya se había detenido. Un humor notable y de gran espíritu se estableció sobre ellos, y una energía nerviosa y excitada los llenó en su lugar.

... Así que este es su talento, el llamado carisma en acción.

Justo cuando Lefille mostraba esta capacidad sorprendente, de repente se volvió hacia el oeste.

Al mismo tiempo, algo salió volando de las profundidades de los bosques - eso fue sin duda, los Demonios.

Un grito penetrante sonó.

 

“¡E-están aquí!” Gritó alguien.

 

Aun volando, los Demonios los alcanzaron en un instante.

De repente, justo cuando los Demonios se acercaban, Lefille se precipitó hacia ellos, acelerándose sin parar antes de saltar al aire.

 

Lefille: “HAAAAAAA!”

 

Antes de que los otros guardias pudieran reaccionar, Lefille ya había tomado la iniciativa de atacar al enemigo.

Su hoja brilló. Con un solo corte de su espada, más alta que ella misma, tres de los Demonios atacantes fueron enviados a volar.

Mientras aterrizaban en el suelo, Lefille y los otros Demonios se enfrentaron unos contra otros.

El comienzo de esta batalla había sido aplastante para los Demonios.

Esto dejó una impresión fuerte y clara en lo Demonios y guardias por igual.

Los guardias gritaron con sorpresa y deleite. Desde su lugar seguro donde estaban viendo, varios comerciantes reflejaban sus gritos excitados.

Al mismo tiempo que Lefille había tomado la iniciativa con esta impresionante exhibición.

 

Suimei: “-?”

 

Presencias de Demonios descendieron repentinamente de arriba.

Al percibir esto, varias personas levantaron la vista.

 

Maga: “¡Desde arriba!”

 

La advertencia de la chica maga ocurrió un segundo más tarde, ya que de repente fueron emboscados desde arriba.

Los Demonios aparentemente los había distraído con un ataque de un lado mientras se preparaba para emboscarlos desde arriba.

 

Aventurero: “¡Están tratando de sumergir el campo de batalla en el caos! Mierda, si rompen nuestra formación, no podremos arreglarla.”

 

Esto destruiría cualquier ventaja que los magos y los arqueros tuvieran, y si esto se convirtiera en una pelea de combate cuerpo a cuerpo, entonces probablemente no podrían separarse del enemigo hasta que terminara la batalla.

Si fueran entrenados en cómo manejar situaciones como ésta, como en el caso de los soldados, entonces las cosas serían diferentes, por supuesto,

En cualquier caso, esto era malo.

En consecuencia, Suimei se preparó para invocar su magia,

 

Suimei: “En ese caso…”

 

Una voz tranquila y fría dejó los labios de Lefille.

Acompañando sus palabras, sucedió algo.

 

Suimei: “¿Qué ...?”

 

¿Qué hizo ella?

 

El entorno de Lefille de repente comenzó a brillar con luz escarlata.

Una luz brillante que parecía como si fuera a barrer la oscuridad que irradiaba la joven. Esta luz sólo podría describirse como el fenómeno comúnmente conocido como “aura”.

Al mismo tiempo, un enorme poder completamente distinto del mana comenzó a salir.

Este poder bañaba su cuerpo, su espada y sus alrededores en una luz deslumbrante.

 

Lefille: “HAAAAA!”

 

Lefille cortó, como si quisiera partir los cielos.

 

Su espada, por supuesto, no estaba lo suficientemente cerca para alcanzar a sus enemigos desde donde estaba. En lo que a sus enemigos se refiere, ella simplemente estaba cortando el aire vacío. Sin embargo, una brillante luz carmesí trazó el arco que ella dibujó en el aire con su espada y siguió avanzando, partiendo a todos los Demonios frente a ella. Sus cadáveres cayeron al suelo.

 

Sin siquiera detenerse a tomar aliento entre los cortes, ella balanceó su espada implacablemente. Como una súbita tormenta, en un instante ella había atacado a todos los Demonios que la había rodeado con un tornado de cortes.

 

Para estos Demonios, que habían juzgado mal su distancia de ataque, esta tormenta de ataques era un torbellino inevitable. Sin más que un grito, se transformaron en un montón de cadáveres.

 

“¿Qué ...?” -  Murmuró Suimei en estado de shock.

 

Las palabras ‘matanza unilateral’ pasaron por su mente.

La escena antes de él se sentía irreal. Si tenía que decir por qué, entonces era esa luz escarlata.

 

Suimei: “Hey, espera…!”

 

Por lo que sabía, esa luz no era algo que pudiera encontrarse en el mundo físico.

En general, a menos que algún factor externo interfiera directamente, algo así nunca se manifestaría físicamente.

Los gritos de los demás eran de un tipo diferente al de Suimei. Ellos también no podían comprender completamente lo que Lefille estaba haciendo, pero sus gritos eran de alegría.

 

Maga: “¡Asombroso!”

Aventurero: “Hey, ¿lo viste?! Lefille usó esa misma técnica de antes al cortar un monstruo enorme en dos con un sol ataque, ¿sabes?! “

Suimei: “… ¿Ese? ¿Lefille ha usado esto antes?

Aventurero: “¿Eh? Sí, ella lo hizo ... ¿Qué sucede?”

 

Mientras el aventurero respondía a su pregunta sorprendida, Suimei frunció el ceño. Quizás debido a la milagrosa exhibición que pasaba ante sus ojos, había pensado en algo.

... El ‘monstruo enorme’ del que habló debe ser el semi gigante que se había mencionado antes.

 

Suimei: “Así que es este poder lo que derrotó a esa cosa, eh. Eso tiene sentido. Si es este poder, entonces debería ser capaz de matar a la mayoría de las cosas con facilidad.”

 

Tal como lo hacía en ese momento.

 

Aventurero: “... ¿Qué pasa con eso? ¿Algo te molesta?

Suimei: “No no. No es así…”

 

Era sólo que tanto su cerebro como su cuerpo parecían aturdidos por el asombro. Dicho esto, por muy impactante que pudiera ser, no era algo que temer.

Mirando a Suimei con el rabillo del ojo, una bombilla parecía brotar en el cerebro del aventurero mientras llamaba a sus compañeros.

 

Aventurero: “¡Oye, dejen de vagar por aquí! ¡Vamos a ayudarla!

“¡Sí!”

 

Las voces salieron en acuerdo, no sólo las de los otros miembros de su grupo, sino también los aventureros y otros guardias.

Mientras esto sucedía, Lefille, todavía bañada en esa luz roja brillante, continuaba cortando a los Demonios en dos con cada golpe de su espada.

 

Suimei: “……”

 

Suimei, por otra parte, se quedó dónde estaba, como si estuviera congelado en su lugar.

Aunque Lefille le había pedido que la apoyara cuando fuera necesario, de lo que estaba presenciando ahora, eso no parecía necesario.

Si tuvieras que preguntar por qué, de nuevo la respuesta sería la luz roja que la envolvía. En su mundo, este poder era conocido como “espíritu”, “telesma”, o “el poder de los espíritus”.

 

Esto era algo completamente diferente del mana o el éter. Este poder tenía su origen en seres espirituales como los ángeles o demonios, un poder que estaba más allá de los humanos, un poder que provenía de una dimensión superior.

 

Cuando se trata de dimensiones superiores, por cierto, la palabra podría ser un poco confusa. “Superior” aquí no se refiere a la fuerza, sino más bien a la capacidad de interferir y resistir la interferencia de otras dimensiones.

 

Por no decir que eso significaba que también carecía de fuerza. Descrito simplemente, un poder que no podía ser detenido por objetos físicos no sólo era increíblemente adecuado para la ofensiva, sino que tampoco caería sujeto a cualquiera de los ataques del oponente. Tal poder era prácticamente una trampa en su existencia.

 

Aunque la magia era diferente, dependiendo de la fuerza del practicante en cuestión, su poder podría dividirse de manera similar en poder avanzado y de mayor dimensión.

Un “Espíritu”, por otra parte, era fundamentalmente un poder de orden superior.

Y así venia la escena que tenía delante.

 

Suimei: “¿Se transformó en un Espíritu? No, Lefille es un humano ... No, espera un minuto, algo no está bien ... ¿Ha habido un espíritu viviendo en su cuerpo o mente todo este tiempo ...?”

 

Por lo que podía ver, definitivamente no estaba tomando prestado el poder de los espíritus. No, definitivamente era un poder que ya poseía por su cuenta.

Esto era lo que había soñado Suimei más allá de toda creencia.

Del conocimiento que poseía de su mundo original, un espíritu que existía físicamente en el plano material -esto es, el mundo vivo- era imposible.

 

Era definitivamente un hecho que los espíritus se habían manifestado en su mundo antes. Tanto en el mito como en la leyenda, era posible confirmar que tales cosas habían ocurrido en la antigüedad.

 

En los tiempos modernos, sin embargo, la “fuente de la existencia” de los demonios, los ángeles y los espíritus, conocidos colectivamente como espíritus, así como las deidades tanto buenas como malas, habían sido efectivamente usurpadas por la expansión de la ciencia. Estas existencias sobrenaturales de la antigüedad habían desaparecido más o menos completamente, dejando sólo “seres que poseen un poder similar” y que existen fuera de su mundo. Aparte de algunos seres particularmente bien conocidos y nombrados, incluidos los dioses gobernantes, no había otros.

 

Posteriormente, si se quería usar su poder, era necesario comunicarse primero con ellos de este lado y establecer un contrato antes de que uno fuera capaz de manifestar sólo una parte de su poder.

Por esta razón, lo que estaba sucediendo ante sus ojos, la visión de Lefille empuñando este poder como suyo, completamente sin restricciones de ninguna manera, lo dejó completamente estupefacto.

Dado lo que estaba viendo, Lefille debe ser mitad humana, mitad espíritu, poseedor del poder del espíritu y la forma de un ser humano. Una existencia verdaderamente rara.

 

Suimei. (... De todos modos, eso es sólo una suposición salvaje, pero todavía…)

 

Que algo así pueda existir ... Es apto de un mundo de fantasía.

 

Todavía-

 

Suimei. “No importa de qué manera se mire, que ella sea mitad espíritu, eso es sólo hacer trampa ...”

 

Su sorpresa fue en la medida en que su mente prácticamente se había congelado.

Que una persona como él, cuyo objetivo era ahondar en todos los misterios de este mundo, hubiera quedado en tal estado era una prueba de lo surrealista que era la escena que tenía delante.

 

“¡Algo de este nivel!” - Lefille rugió cuando envió a más de la mitad de los Demonios a volar, como si tuviera la intención de terminar a todos los Demonios con un solo ataque.

 

Los Demonios, por otra parte, aunque todavía mostraban su deseo de luchar, habían comenzado a dudar.

 

“¡Bien! ¡Lefille, sigue haciendo lo que estás haciendo! ¡Matadlos a todos!” -exclamaron los guardias con alegría al ver esto.

 

Dominio. La victoria ya estaba a la vista de los reunidos.

En ese momento-

 

“¡E-espera! ¡Algo viene! ¡Algo increíblemente poderoso!”

 

Tal vez sintiendo el movimiento del maná, gritó alguien entre la multitud. Inmediatamente después, la maga gritó una advertencia aturdida.

 

Maga: “¿Q-qué es esto? ¡Es enorme! ¡Todo el mundo tenga cuidado! ¡Un poder enorme viene por aquí!”

 

Desde el fondo del bosque detrás de los Demonios que quedaban, se oía un sonido explosivo. Era como si alguna gigantesca criatura estuviera destruyendo todo a su paso. Este sonido se hizo cada vez más estrecho.

Esta era una presencia peligrosa. El mana que irradiaba estaba en un nivel completamente diferente a todo lo que habían encontrado hasta ahora.

 

Suimei: (Dame un descanso. Las cosas finalmente estaban a punto de calmarse, también ... Maldita sea)

 

Suimei maldijo por dentro. La silueta de la presencia cada vez más cercana desprendía un aura densa y peligrosa. Lefille de repente volvió la cabeza.

 

Lefille: “¡Todo el mundo, regrese! ¡aquí viene!”

 

Luego, como si quisiera aplastar todas las esperanzas de su victoria, apareció en el campo de batalla el dueño de ese enorme poder, destruyendo todos los árboles en su estela.

Al soltar un rugido que sacudió el suelo, un Demonio con una presencia aterradora tocó como si golpeara la tierra.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 24: El general demonio.




Manual




Golpeó el suelo como un rayo.

Si no hubiera aterrizado en el suelo, habría pulverizado lo que hubiera estado en su lugar.

Con la mano apoyada en el suelo, el Demonio se levantó lentamente. Era sustancialmente más grande que los otros Demonios, y tenía más de dos metros de altura.

Sus brazos y piernas eran tan gruesos como troncos, una encarnación de la violencia misma. Suimei, un visitante de otro mundo, recordó instantáneamente al Oni de las leyendas japonesas, así como a los sátiros de la mitología occidental. Él irradiaba un densa aura de amenaza.

La intensa sensación de peligro que llenaba el aire lleno el corazón de los humanos de miedo. Esto es un demonio.

A pesar de que todavía era humanoide en forma, e incluso vestía de una manera similar a la humana, los detalles de su cuerpo no podría haber sido más diferentes.

 

Demonio: “... Ho, parece que he encontrado lo que hemos estado buscando.”

 

No podían entender lo que decía este Demonio. Sus palabras fragmentadas ni siquiera transmitían suficiente información para arriesgarse a hacer una conjetura.

Ante la repentina aparición de este Demonio y la aterradora presión que sentían de él, los aventureros perdieron la cabeza por temor.

 

Aventurero: “Q-qué ... ¡Ese tipo es mucho más fuerte que los otros!”

Aventurero: “¡T, tan poderoso! Los otros ni siquiera se le pueden comparar...”

 

En un instante, habían perdido la calma. Sin embargo, no se les podía culpar por eso. Aunque los Demonios que habían aparecido antes eran bastante aterradores, un oponente de este nivel les hizo que parecían débiles.

Sin embargo-

 

Suimei: (Tch. Este está en un nivel completamente diferente de los otros Demonios...)

 

Debido a este nuevo oponente, Suimei, también, comenzó a sudar. Incluso cuando en realidad no ha visto lo fuerte que es este nuevo enemigo, fue sacudido por la aparición repentina de un enemigo tan poderoso.

Una y otra vez se dijo a sí mismo que se calmara, pero inesperadamente, todavía era difícil controlar  su nerviosismo.

 

Dominio: “Insectos... Ustedes estaban tan llenos de confianza ahora mismo.”

 

El Demonio resopló, ridiculizando a los humanos frente a él.

Sus intenciones no estaban claras, su mirada recorría a los humanos reunidos como un tigre mirando a su presa.

 

“... Hmph. Esto es diferente de lo que he oído. No me digas que la información que recibimos fue falsa...? ¿Dónde fue que las cosas salieron mal?” - La voz del Demonio estaba visiblemente teñida de confusión.

 

Sin embargo, dejando a un lado sus preocupaciones, el Demonios respiró hondo.

 

Y entonces-

 

Demonio: “Lo que sea. Lo que tengo que hacer no ha cambiado. ¡Escuchen, humanos! Mi nombre es Rajas! ¡Soy uno a quien se la ha confiado el ejército del glorioso Señor Demonio Nakshatra, un general Demonio! Al haberme encontrado aquí, se han encontrado con el final del camino para todos ustedes! Esperen obedientemente su muerte en mis manos!”

 

Su voz sacudió tanto el aire como el suelo. Los guardias, que ya temblaban desde antes, sintieron crecer el terror.

 

Aventurero: “H, hii...”

 

Un temeroso gemido escapó de los labios de alguien. Los demás se sentían como si bien pudieran haber sido ellos mismos. La única palabra que podía describir su situación actual era desesperación.

 

Lefille: “...”

 

En contraste, Lefille, de pie en la vanguardia de los guardias humanos, simplemente se mantuvo inmóvil ante el Demonio conocido como Rajas.

Esto no era posible. ¿Incluso alguien como ella es incapaz de soportar la amenaza de este Demonio?

Sus ojos se volvieron hacia aquella jovencita que servía de vanguardia, y las miradas de los demás empezaron a mostrar un claro malestar.

Sólo entonces.

Las emociones de Lefille se encendieron.

 

Lefille: “¡TU BASTAAAAAAARDO!”

 

Un grito tembloroso que de ninguna manera perdió ante el de Rajas sonó. Un rugido lleno de profunda furia desechó el miedo que atrapaba a los demás. Con la luz roja brillando una vez más, Lefille atacó.

 

Rajas: “¿Oh?”

 

Ante ese torbellino rojo, Rajas reveló una sonrisa sin temor. Extendió el puño para recibir el ataque de frente.

El corte de Lefille estaba, por supuesto, acompañado por esa luz carmesí, pero su ataque no pudo alcanzar la enorme mano de Rajas. Dos enormes fuerzas chocaron, estallando en una lluvia de chispas.

Su colosal hoja había sido detenida por la energía oscura que rodeaba el puño de Rajas, y al final, nunca hizo contacto con su brazo.

Había sido un ataque decisivo. El Demonio respondió con un desprecio, aunque uno que llevaba un toque de alabanza.

 

Rajas: “No está mal, pequeña.”

Lefille: “¡Por supuesto! ¿Te acuerdas de esta espada?

Rajas: “Hmm? ¿Espada?

Lefille: “Tsk. Rajas. ¡No me digas que ya me has olvidado!

 

A diferencia del resplandor que había salido de ella antes, solo la cruda ira fluía de ella.

De lo que acaba de decir, parece que ese tipo de Rajas tiene algún tipo de pasado con ella,

El Demonio sacudió su brazo, haciendo a un lado su espada.

Lefille aterrizó firmemente sobre el suelo y reajustó su postura.

El Demonio la miró con los ojos entrecerrados y luego, como si de repente recordara dónde la había conocido antes, se echó a reír.

 

Rajas: “¡Ah, sí, sí! ¡Ya veo! ¡Te recuerdo ahora, niña! Eres el superviviente de los Noshias de aquella vez, ¿verdad?”

Aventurero: “Eh ...?”

Aventurero: “¿Huh ...?”

 

De la boca del Demonio había salido el nombre de “Noshias”. A este nombre, los otros - el grupo de aventureros incluidos - de repente reaccionaron.

 

Suimei: (Noshias era ese país que fue destruido por los Demonios. Así que ella escapó de allí. Supongo que ahí es donde conoció a ese Demonio.)

 

Sus emociones se apoderaron de su persona, Lefille gritó de vuelta, “... ¡Eso es! ¡Ahora lo recuerdas!

 

Rajas: “¡Jajaja! Mujer, pensé que habrías muerto en el desierto en alguna parte. ¡Pensar que estabas viva! Todos los demás murieron, después de todo!

Lefille: “¡Bastardo!”

 

La sonrisa complacida del Demonio hizo que Lefille desencadenara otro ataque feroz.

Se había perdido por completo en su rabia, y perdió el sentido de sí misma. Su hoja estaba ahora infundida con una energía intensa de un grado completamente más allá de lo que antes poseía.

 

Desafortunadamente, ante el poder del Demonio era lo mismo. Un poder corrupto envolvió su puño, que bloqueó el feroz ataque de Lefille. Justo entonces, habiendo perdido la calma, la chica mostró una abertura.

 

Rajas: “¡Tus movimientos son demasiado repetitivos!”

 

“Oh-” gritó inconscientemente mientras su visión se llenaba con la visión de ese puño enorme.

 

La situación era terrible. El puño del Demonio, rebosante de energía oscura, se disparó directamente hacia ella.

Si ella fuera golpeada por eso, incluso un espíritu como ella no saldría ilesa.

 

Suimei: “Tch-”

 

Los otros estaban congelados en suspenso. Eso significaba que el único que podía cambiar las cosas era Suimei.

Haciendo clic en su lengua, Suimei activó una hechizo y sacó a la congelada Lefille del alcance del puñetazo entrante.

 

Rajas: “¿Qué ...?”

Lefille: “¿Eh ...?”

 

Tanto el que había evitado por poco el ataque, como el que acababa de fallae el ataque gritaron de sorpresa.

Justo antes del momento del impacto, Suimei se había lanzado. Debido a que su magia había sido rápidamente activada, no había sido capaz de crear mucha distancia entre ella y Rajas. Eso significaba que Lefille todavía estaba dentro del rango de ataque de Rajas.

En consecuencia, sólo podía avanzar y utilizar su propio cuerpo para defenderse contra el ataque entrante.

 

Lefille: “Suimei-kun! No puedes! ¡regresa!”

Rajas: “¡Un don nadie como tú se atreve a desafiarme ?!”

 

La onda de choque creada por el ataque salvaje de Rajas golpeó el cuerpo de Suimei. Suimei soportó la presión mientras corría hacia el Demonio con la mayor velocidad que era capaz de usar.

Al mismo tiempo, sus ojos nunca se separaron del puño de su oponente. El hombro del Demonio se movió. El Demonio había desatado otro golpe, uno que seguramente podría aplastarlo en pedazos.

 

Suimei: (¿Puedo hacer lo que hice la última vez y aprovechar la oportunidad para lanzarlo? No, eso es demasiado peligroso. Dada la tremenda energía que emana de ese puño, incluso el contacto más leve tendría consecuencias desastrosas. Sí, esa es una muy mala idea.)

 

Suimei saltó hacia arriba, esquivando el golpe entrante, y corrió por toda la longitud del brazo del Demonio, su velocidad nunca bajo. Cuando el brazo se había extendido completamente, ya había alcanzado la parte superior de su cuerpo.

 

Suimei: “Fu-”

 

Suimei lanzó una patada al suelo en el hombro de Demonio con todo el maná que había podido reunir en estos pocos instantes.

De su pie surgió un fuerte sentido respuesta: había sido un éxito. Sin embargo, Rajas estaba completamente ileso.

Todo lo que Suimei había logrado había sido clavar las piernas de Rajas más profundamente en el suelo.

 

Suimei: (Mierda. Incluso un golpe sólido como ese es inútil, ¿eh ?.)

 

Las espadas de los aventureros habían sido decididamente eficaces contra los Demonios anteriores, pero eso era todo lo que habrían podido hacer. Que molesto. ¿Había algo que le faltaba? Por lo general, un ataque como ese habría dividido a su víctima de par en par desde los hombros hacia abajo. Había algo extraño aquí.

Tales pensamientos groseros pasaron por la mente de Suimei mientras su cuerpo revoloteaba por el aire.

 

Rajas: “¡Pequeño cabrón!”

 

Un rugido acompañó el enorme puño de Rajas. Aunque no estuviera completamente dirigido, todavía tenía suficiente poder, o mejor dicho, más que suficiente, para matarlo cinco veces.

 

Suimei: (¿Lefille se enfrentó directamente contra este tipo de poder? Como era de esperarse de un espíritu. Estoy asombrado.)

 

Suimei: “Via gravitas” (Carretera de gravedad, toma forma.)

 

A través de gravitas. Frente a un ataque entrante, activó su magia con una sola frase, forzando su cuerpo a la tierra a máxima velocidad. Su visión periférica se apoderó de la pierna de Rajas pateando directamente hacia él.

 

Rajas: “-?”

 

En un abrir y cerrar de ojos, Suimei quedo detrás de él.

 

Viendo a su enemigo esquivar lo que había estado seguro de que era un ataque de muerte segura, el rostro de Rajas se llenó de sorpresa. Su patada aterrizó un momento después, acompañada por una enorme grieta, arrancando completamente los árboles de la zona afectada por su ataque.

 

(Ojalá este tipo controlara su fuerza un poco) - Suimei suspiró mientras se retiraba antes de que Rajas pudiera darse la vuelta.

 

Poniéndose a cierta distancia entre ellos, el ritmo de Suimei se desaceleró mientras seguía observando a su oponente, brutal hasta el extremo.

 

Apareciendo frente sus ojos entrecerrados, estaba la vista de la espalda del Demonio. Su gigantesco cuerpo estaba acompañado de un físico que estaba un paso por encima de la humanidad, y se jactaba de una fuerza amenazadora. Sus niveles de maná eran de un nivel completamente diferente al de los otros Demonios y de un tono negro, esa energía sucia recorría su cuerpo.

Ese poder oscuro fluyendo de su cuerpo no era algo que cualquier criatura viviente debiera poseer naturalmente.

Finalmente, Rajas se giro y sus miradas se encontraron. En el siguiente instante, Suimei había esquivado a su oponente, moviéndose a un lado.

 

“Sh-” Rajas murmuró inconscientemente, habiendo sido burlado por Suimei.

 

De nuevo, ese enorme brazo llegó corriendo hacia él. En ese caso-

 

Suimei: “-Omissa vicissim” (Revertir el cielo y la tierra.)

Rajas: “¡¿Qué?!”

 

Su magia invertía el espacio dentro de un área designada. Su objetivo cayó de cabeza en el suelo. Él, por supuesto, no esperaba que esto infligiera ningún daño, sino que tenía la intención de ganar algunos preciosos segundos.

Para ganar el tiempo de cantar el siguiente encantamiento, es decir.

 

Saltando hacia atrás, gritó: - “¡Abreq aaaaa!”

 

Sin embargo, su encantamiento fue interrumpido.

Eso fue porque una avalancha de tierra y piedra se precipitó hacia él.

 

“Un terrón de tierra, ¿eso...?” - murmuró inconscientemente, su tono indiferente tembló ligeramente.

 

Agitó un brazo a la masa entrante.

En un abrir y cerrar de ojos, este enorme grupo de tierra se separó como el Mar Rojo ante los brazos de Moisés.

Inmediatamente después, entró en contacto con los restos de ese poder oscuro.

 

Suimei: (…Es difícil respirar.)

 

De hecho, el “mal” era una descripción extremadamente precisa de este poder. Este era un poder antitético para la humanidad, su mera presencia era suficiente para causar repugnancia instintiva.

Parecía que invocar el poder desde fuera de este mundo era bastante eficaz. La magia que acababa de probar era definitivamente la clave.

 

... Una vez más, los dos enemigos se enfrentaron.

 

Un lado se metió los brazos en los bolsillos mientras el otro, después de haber juzgado como había salido su ataque, estaba sorprendentemente tranquilo.

 

Suimei: (Supongo que eso es un general. Él sabe cómo mantener la calma.)

 

Rajas habló al mismo tiempo que sacudía la suciedad de su cuerpo.

 

Rejas: “No está mal para un mocoso. Aunque seas un mago, pareces muy capaz.”

Suimei: “Gracias.”

Rajas: “Pero estos golpes no sirven para nada...”

Suimei: “¿Echamos un vistazo a los golpes? A como yo lo veo, sólo has estado abanicando en el aire vacío. ¿Qué piensas sobre eso?”

Rajas: “Cierra la boca. Viendo que no puedes hacerme daño, yo no sería tan arrogante si fuera tú.”

 

Se había reído de sus provocaciones. Este no era un oponente con el bajaría su guardia.

Lefille, habiendo regresado a su estado de batalla, llegó a su lado,

 

Lefille: “Suimei-kun! Ten cuidado! Una vez que se pone serio, el poder de este tipo no es algo como esto!”

 

“…¿Me estás tomando el pelo? ¿Todavía no va en serio y ya está así? Cielos, ten piedad...” - murmuró Suimei sombríamente, sin importarle que sus comentarios fueran inadecuados para la situación.

 

Más bien, realmente estaba empezando a sentirse deprimido.

Rajas parecía que ni siquiera había sudado. Dado lo que Lefille había dicho, era muy posible que ni siquiera hubiera sacado el 50% de su verdadero poder.

 

Lefille: “Si él quisiera, entonces toda esta área ... -!”

Suimei: “Oi oi, este tipo es tan peligroso?”

Lefille: “Sí, incluso mis cortes con esta espada no le afectaran en lo más mínimo. No puedes permitirte ser descuidado.”

 

A juzgar por el fuerte agarre de sus nudillos en su espada, parecía haber estado recordando algo particularmente desagradable. En realidad, ese tenía que ser el caso. No hay manera de que no tenga un recuerdo así.

 

Rajas: “Hahaha, exactamente. Eres sólo un mago humano, no te pongas engreído...”

Lefille: “Ku”

 

Lefille gimió ante el súbito oleaje de poder viniendo de Demonio. En sus ojos apareció un rastro de aprensión.

 

...Si su enemigo poseía un poder de este grado, entonces no podía permitirse simplemente dejar que las cosas siguieran así. Él actuaría antes de que las cosas pasaran el punto de no retorno.

Y entonces…

 

Suimei: “Archatio sobre-” (horno de Mana, carga-)

 

Justo cuando Suimei comenzó su encantamiento, la situación cambió súbitamente.

Rajas, que estaba seguro de que iba a atacar, miró a Lefille y se echó a reír.

 

Rajas: “Kukukuku”

Lefille: “¡¿Que es tan gracioso?!”

Rajas: “Oh, no es nada. Sólo se me ocurrió algo divertido.”

Lefille: “¿Algo divertido?”

 

Rajas no se molestó en contestar mientras se acercaba al cielo.

 

Rajas: “Me voy a despedir del campo de batalla por ahora”.

Lefille: “¿Qué ...?”

Rajas: “No lo olvides, muchacha de Noshias, tu poder es de lo más insignificante que tenemos ante nosotros. Una vez que reúna a todos mis subordinados en la zona, ¡volveré!”

Lefille: “¿Subordinados ...? Eso es…”

 

“Esta fue sólo una parte de mis fuerzas. Sólo una pequeña fracción, de verdad. Recuerda eso” - añadió Rajas, mientras Lefille apenas podía hablar. “No te molestes en alvergar esperanza de salvación. He traído un enorme ejército conmigo, y mis órdenes son aplastar toda la oposición humana sin piedad”

 

Con eso, Rajas se volvió y se fue con el otro Demonio superviviente.

Lefille empezó a perseguirlo, pero cuando empezó a salir corriendo,

 

Lefille: “¡E-espera!”

Suimei: “¡Lefille!

Lefille: “-!”

 

Suimei la agarró por el hombro. Sus acciones carecían de sentido.

Le lanzó una mirada como preguntando por qué la estaba deteniendo. Sacudió la cabeza. Aparentemente comprensiva, finalmente pareció recuperar el control de sí misma.

 

“¿Estás bien?” - Preguntó Suimei con preocupación.

“Sí, lo siento ... perdí la calma” - respondió ella con pesar.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Mientras las cosas se calmaban después de la partida del Demonio, Suimei cambió a la tarea por la que se le había contratado.

Curación. Aunque había otros magos capaces de usar magia curativa, su conocimiento de esta era sólo a la par con la de Suimei. Añadiendo el conocimiento de la magia curativa que había traído de su propio mundo, sus habilidades superaban con creces las de los demás.

 

“Uf. Con esto, hemos terminado” - suspiró, habiendo terminado con la última persona que necesitaba ser curada.

 

Debido a que la curación no era su especialidad, todavía había algunos lugares donde él podría mejorar, pero su autoevaluación de su capacidad curativa era todavía bastante alta.

El guardia al que acababa de curar balanceó el brazo unas cuantas veces como prueba mientras le daba las gracias: “Lo siento, Mago onii-san”.

 

Suimei: “No, para eso estoy aquí, después de todo.”

 

Ante esta respuesta, el guardia se rió alegremente.

 

Guardia: “Aun así, eres bastante sorprendente. La magia que usaste ahora curó mi herida sin dejar siquiera una cicatriz, e incluso puedo usar mi brazo de inmediato. Nunca he visto una técnica de curación tan perfecta.”

Suimei: “No es común ser capaz de mover la parte afectada del cuerpo después de la curación?”

Guardia: “Eso, eh. Bueno, con pequeñas heridas, si seguro, pero no con las más grandes. Eso es de conocimiento común, ¿verdad?”

Suimei: “Huh.”

 

Eso fue inesperado.

 

Por lo que había dicho, Suimei supuso que la restricción se debía al hecho de que los magos sólo curaban lo que podían ver. Aunque la herida visible fue curada, eso no significaba que la curación hubiera sido completa.

 

Guardia: “¿No es así como lo haces?”

Suimei: “Podría decirse.”

 

Suimei dio una respuesta ambigua.

Cuando se trata de este asunto, justifica una investigación más profunda.

 

En una nota diferente.

 

Suimei; “¿Soy sólo yo, o se ha vuelto realmente ruidoso por allá?”

 

Unas pocos comerciantes y guardias se reunieron y estaban haciendo una alboroto.

 

“…Sí. ¿Tal vez estamos a punto de irnos? ¿Será por eso?” - preguntó el guardia con despreocupación.

 

De lo que Rajas había dicho, sus soldados Demonio ya habían comenzado a reunirse. Este no era el momento para estar tomándose su tiempo tranquilamente, tenían que salir.

Este clamor, por otro lado, ¿que lo estaba causando?

 

Suimei: “Bueno, tu tratamiento ya está terminado, así que ¿por qué no vamos a echar un vistazo?”

Guardia: “Por supuesto.”

 

De espaldas al guardia, Suimei se dirigió en dirección del alboroto.

Al llegar, notó una tensión en la atmósfera.

¿Cuál fue la causa de esto? Con esta pregunta, plagando sus pensamientos, siguió observando la situación, tomando nota del hecho de que los guardias y los comerciantes parecían tener a alguien rodeado.

 

El que estaba rodeado no era otro que el que había estado valientemente comprometido en batalla hasta ahora - Lefille.

 

Hablando típicamente, alguien que había dominado heroicamente a los Demonios solo, como lo había hecho Lefille, sería tratado con gran respeto, pero el estado de ánimo que dominaba en la multitud era de nerviosismo y malestar. La escena simplemente no podía ser considerada en modo alguno de felicitación.

 

Rodeada, Lefille abrió la boca para hablar, con la intención de disipar la atmósfera.

 

“... ¿Por qué me han pedido que venga aquí? Hay otras cosas que deberían tener prioridad, ¿no?” -preguntó Lefille mientras su mirada contemplaba a los que la rodeaban.”

 

Un aventurero se adelantó.

 

Aventurero: “¿Y que sería eso?”

Lefille: “Moverse a algún lugar más seguro, obviamente. Si nos quedamos aquí, hay una buena probabilidad de que los Demonios ataquen de nuevo.”

Aventurero: “Ataquen de nuevo...”

 

Sus palabras estaban llenas de profunda y oscura emoción.

A su respuesta, Lefille repitió su sugerencia, con más fuerza esta vez.

 

Lefille: “¿Qué? ¿Hay algo que quieras decir? Si es así, entonces solo dilo- ”

Aventurero: “Sí lo hare. Los Demonios nos atacaron por tu culpa, ¿verdad? Eres una superviviente de Noshias, ¿verdad?”

Lefille: “-!”

 

“... ¿Qué quieres decir con 'solo dilo ya'? Deja de hacerte la tonta. ¡Esto es tu culpa! ¡Es culpa tuya que fuésemos atacados, que fuésemos atacados por los Demonios!” - Escupió el aventurero.

 

Las duras palabras dejaron a Lefille vacilante e incierta.

 

Lefille: “C-ciertamente fuimos atacados, pero no tiene nada que ver conmigo...”

Aventurero: “¿Y cómo lo sabes?”

Lefille “...”

 

Lefille se quedó sin habla frente a su malicia.

Aunque Rajas ciertamente había dicho que él tenía un ojo en ella, no había manera de saber que era por eso que los Demonios habían atacado.

La certeza del aventurero no estaba justificada, pero sin evidencia de los contrario, tampoco podía refutar sus afirmaciones.

 

Aventurero: “El Demonio te buscaba, ¿verdad? Todos fuimos arrastrados a esto porque él quiere que mueras.”

Lefille: “E-eso es ...”

Aventurero: “ ‘Eso...es’ ¿qué? Si tienes una explicación, ¡entonces dila ya!”

 

Ella no pudo responder e inclino la cabeza.

Incapaz de demostrar que era inocente de la acusación, ella sólo pudo mantener su silencio. Suimei, sin embargo, sabía cómo refutar sus afirmaciones.

 

Suimei: “¿Puedo decir algo?”

Aventurero: “¿Huh?”

Suimei: “Cuando estábamos peleando con el Demonios de antes, ¿no le dijo a Lefille, 'te recuerdo ahora'? En otras palabras, sólo entonces notó que Lefille estaba presente aquí. Siendo así, no hay manera de que vinieran aquí por ella intencionalmente desde el principio.”

 

Desafortunadamente.

 

Aventurero: “¡Ah, esa es tu prueba !? ¡Eso no tiene nada que ver con nada!

Suimei: “¿Y por qué diablos no...?

 

El aventurero ya había perdido la capacidad de hacer juicios racionales. Estaba demasiado seguro de que tenía razón.

Gesticulando salvajemente, continuó.

 

Aventurero: “¡Eso es porque sólo tenían información general sobre su paradero! Sólo después de buscar en la zona es que encontraron lo que estaban buscando! ¿O tienes prueba de lo contrario ?!”

 

Su argumento era que sólo conocían la ubicación general de su enemigo y que su paradero preciso sólo se había aclarado después del primer ataque. Ciertamente, esa explicación explicaba algunas cosas,

 

Aventurero: “Además, ¿no te acuerdas de lo que dijo esta chica después de que nos emboscaron? Ella sabía que nuestros atacantes eran los Demonios! ¿Por qué ella sabría eso? ¡Podrían haber sido monstruos o bestias mágicas! No, solo hay una manera fácil de explicar esa certeza suya, ella ya sabía que había Demonios cazándola!”

 

Fue sólo entonces cuando Suimei se dio cuenta. Este es el aventurero que había venido para advertirles del ataque. En este momento, el recuerdo de su mirada dudosa le vino a la mente.

Sin embargo.

 

Suimei: “Hmph. Absurdo. Eso fue sólo porque Lefille es sensible a la presencia de los Demonios.”

Aventurero: “Puede que tengas razón, pero ... ¿Tienes alguna evidencia de eso?

Suimei: “Eso-”

 

Qué manera de cuestionar. Con preguntas como esas, Suimei no podía responder.

Si le piden a Suimei que presentara pruebas de sus afirmaciones, entonces Suimei, por supuesto, no podría hacerlo.

Además, dada la mentalidad actual de la muchedumbre, aunque hubiera logrado presentar las pruebas solicitadas, no habría cambiado nada.

 

Aventurero: “No puedes hacerlo, ¿verdad? Entonces cállate.”

Suimei: “Qué…?”

 

Cada nueva palabra del hombre irritaba a Suimei cada vez más.

El tono y las palabras provocativas del hombre hicieron que su presión arterial subiera.

El muro de gente se separó, y apareció un hombre.

 

Galeo: “¡Deténganse, ustedes dos!”

Aventurero: “Galeo -san ...”

 

Se volvieron en dirección a la nueva voz. El rugido provenía del líder de los comerciantes, Galeo.

 

Galeo: “Estás aquí para vigilar la caravana. Si la disensión estalla entre nuestras filas, va a causar problemas a otros. Su argumento termina ahora.”

Aventurero: “Si el argumento va a terminar, ¿significa eso que ya has decidido un plan de acción, Galeo-san?”

Galeo: “Sí. Soy la cabeza de esta caravana. Me encargaré de juzgar este caso.

Aventurero: “Oh…”

 

El aventurero sólo podía asentir con la cabeza cuando se enfrentaba a las palabras y actitud decisivas de Galeo. Aunque era pequeño en estatura, era el líder de una caravana. Su carácter superaba con creces al de este aventurero.

 

“¿Es eso aceptable para todos los demás?” -preguntó Galeo a los demás.

 

Todos asintieron. Las voces quejumbrosas dirigidas a Lefille quedaron silenciadas.

Confirmando que el estallido había terminado, se volvió hacia Lefille y habló fríamente.

 

Galeo: “... Gurakis-san, soy el líder de esta caravana. Eso significa que primero debo poner como prioridad la seguridad de este grupo.”

 

No había declarado explícitamente su conclusión todavía, pero todos sabían a dónde iba con esto.

Explicando esto con toda seriedad, quería decir:

 

Galeo: “Hemos sido blanco de los Demonios, y tú eres la razón. Como responsable de este grupo, no puedo dejar de lado esta situación. ¿Sabes lo que quiero decir?”

Lefille: “Si. Entiendo. Quieres que me vaya.”

Suimei: “-?”

Galeo: “Eso es correcto.”

 

A pesar de su forma indirecta de hablar, Lefille había entendido lo que quería decir. Galeo asintió ante su respuesta. Respondiendo al giro de los acontecimientos, la multitud empezó a murmurar una vez más.

 

“¡Por supuesto!”

“¡Vete de aquí!”

“¡Fuera!”

 

Las palabras eran demasiado crueles. Independientemente de si Lefille había sido o no la causa de los ataques, nunca había intentado hacer daño a la caravana. En cualquier caso, la que estaba en mayor peligro en ese momento era ella. La que debería estar más preocupada era ella.

De todos modos, esto era demasiado. Esta manera de patear a alguien cuando está en el suelo iba demasiado lejos.

Suimei ya no podía contenerse.

 

Suimei: “¡Oye! ¡Vas a obligarla a salir sola!”

Aventurero: “¡Por supuesto! Los Demonios nos estaban atacando por esta chica, ¿sabes? Permanecer junto con esta chica significa ir contra ese general de Demonio y su ejército!”

Suimei: “¡Aun así! Si está sola, ¿qué va a hacer con la comida y el agua? “

 

Incluso dejando a un lado el problema del Demonio, esta era otra faceta importante de las cosas.

Si viajabas solo o no, la comida y el agua eran una cuestión de vida o muerte. Garantizar que tenías suficientes provisiones para resistir era una parte necesaria del viaje.

Dado que la caravana era usada fundamentalmente para el propósito de transporte, transportar grandes cantidades de comida y agua no era un problema. Sin embargo, este no era el caso de una persona solitaria.

Si se fuera a juzgar mal la cantidad de provisiones necesarias o la distancia a recorrer, entonces era muy posible que se acabaran los suministros antes de llegar a tu destino.

Sin lugar para quedarse en el camino, el peligro que representaba para ella el exilio del grupo en este momento era fácil de imaginar.

Pero al aventurero no parecía importarle, sin embargo.

 

Aventurero: “¡No sé nada de eso! ¡No tiene nada que ver con nosotros de todos modos!”

 

En realidad dijo algo así.

Suimei se volvió hacia los demás.

 

“... ¿Y todos ustedes se sienten de forma similar?” - Suimei no pudo evitar preguntar, aunque sabía la respuesta incluso antes de hablar.

 

Como él había esperado, su pregunta fue recibida con palabras frías y miradas más frías.

 

Suimei: “... Tch.”

 

Sus dientes rechinaron en respuesta. El aventurero lo miró con desprecio antes de decir algo verdaderamente escandaloso.

 

Aventurero: “¿Y tú? ¿Cuánto tiempo vas a fingir? Yo sé que, en el fondo, también piensas que esta chica debe irse a la mierda. ¿Me equivoco?”

Suimei: “¡¿QUÉ?! Yo nunca-”

Aventurero: “Fingiendo ser su amigo todo este tiempo, ¿es demasiado tarde para retractarte ahora? ¿O qué? ¿Fuiste engañado por su belleza? Supongo que es eso, ella es bonita... al menos por fuera.”

Suimei: “Qu-”

Aventurero: “Hmph. No sólo trajo el Demonio sobre nosotros, sino que también es el tipo de mujer que lleva a los hombres por el mal camino...”

 

Esta última línea era la paja que rompía la espalda del camello para Suimei, su furia hirvió mientras la frialdad se apoderaba de su corazón.

 

Suimei: (No voy a callar.)

 

No importa la situación, su vulgaridad había ido demasiado lejos; Había hecho algo que Suimei era simplemente incapaz de soportar.

Por eso no podía evitarse que Suimei, incapaz de controlarse por más tiempo, levantara los dedos hacia el aventurero, preparándose para hacerlos razonar.

 

Aventurero: “¿Qué? ¿Quieres empezar algo?”

 

Sin darse cuenta de la peligrosa situación en la que se encontraba, el aventurero dijo algo increíblemente estúpido. En sólo un segundo más, esa sonrisa presumida se borraría de su rostro…

 

De repente, Suimei, a punto de dar forma a su furia, fue detenido por Lefille.

 

Lefille: “¡Detente, Suimei-kun!”

Suimei: “...”

Lefille: “¡¿Qué crees que estás haciendo?! ¡Esto no cambiará nada!”

Suimei: “Tch ...”

 

Las palabras de contención de Lefille regresaron la calma a Suimei. Pensándolo de nuevo, llegó a la misma conclusión: sus acciones no cambiarían el resultado final. Su salida ya era inevitable, algo que era obvio para cualquiera que pensara tranquilamente.

Para reducir el riesgo a la caravana tanto como era posible, era necesario que ella se fuera.

Con su voz llena de pesar, Galeo habló.

 

Galeo: “Gurakis-san. Vamos a irnos ahora. Creo que sabes lo que tienes que hacer...”

Lefille: “Si. Voy a dirigirme en una dirección diferente a la que lleva la caravana, lo entiendo.”

 

“Correcto” - fue su única respuesta. Esto fue necesario para minimizar el riesgo para el grupo.

 

Mientras los dos hablaban, Suimei se volvió abruptamente hacia el grupo de aventureros que conocía bien a Lefille.

 

La chica mago que había reído y charlado felizmente con ella y el guerrero que había elogiado su capacidad. En ese momento, sus miradas, al igual que las de los demás, estaban alejadas. Ni siquiera estaban dispuestos a encontrarse con los ojos de Lefille, y mucho menos a acudir en su ayuda.

 

Sin embargo Suimei no podía culparlos. Tenían miedo del ejército del Demonio. Si ignoraran los sentimientos de los demás y protegieran a Lefille, ¿quién podría decir cuáles serían las consecuencias? Además, no era como si pudieran estar seguros de que Lefille no era en realidad el objetivo de los Demonios.

 

En tal situación, sólo podían priorizar su propia seguridad. Suimei no tenía la intención de criticar su cobardía; Él, de todas las personas, no tenía ese derecho.

 

...o cuando menos hasta que la negociación por la provisiones ternaran, Lefille gritó a Suimei.

 

Suimei: “Lefille ...”

Lefille: “... Nuestro tiempo juntos ha sido corto, Suimei-kun, pero voy a orar por tu seguridad”.

Lefille: “...”

 

¿Cómo puede sonreír en un momento como éste? Con su mirada fija en su sonrisa, él quiso preguntar, “¿Está esto realmente bien?” Pero él sabía que ella contestaría simplemente que así era.

 

Ella se dio la vuelta. La visión de aquella espalda, que llevaba esa espada tan grande con tanta facilidad, no llevaba ni rastro de la fiabilidad que alguna vez demostró. No, quemado en su visión ahora era la figura decaída de una chica joven que demostraba pedazo a pedazo su edad.

Y es por eso-

 

Galeo: “Hey, nos vamos.”

 

Así es, y por eso que,

 

Galeo: “Oye, ¿me escuchaste?”

 

Cierto, esta vez es diferente del momento con Reiji y los otros.

Sí, esto no es diferente de abandonar a Lefille.

Lefille, en ese estado vulnerable, retrocediendo a sus espaldas y a su mirada, ella será abandonada en un infierno solitario sin una sola mano extendida hacia ella.

 

Suimei: “... Dame mis provisiones.”

 

Antes de darse cuenta, las palabras ya habían salido de su boca.

 

“¿Huh?” - Dijo el aventurero en estado de shock.

 

Con si mirada aun siguiendo a Lefille, continuó Suimei.

 

Suimei: “Me voy con ella. Gracias por cuidar de mi hasta ahora.”

 

“¿Huh?” - Repitió el aventurero.

 

Galeo suspiró.

 

Galeo: “¿Estás realmente bien con esto? Si nos dejas ahora, no serás recompensado con la comisión, ¿sabes?”

Suimei: “No necesito ese tipo de cosas, solo necesito comida y agua. Considera eso como el pago de mi trabajo hasta este punto si no te importa.”

 

“…Entiendo. Cuídate, Yakagi-san” - contestó Galeo, con los ojos cerrados, cediendo sin intentar persuadirle de otra manera.

 

Si no poseyera esta clase de disposición tranquila y desinteresada, nunca podría haber tenido éxito como un líder de caravanas.

 

Aventurero “¿Qué es esto? Al final, tu todavía ...”

 

*BOOM*

 

Sin poder terminar de hablar, el aventurero fue enviado a volar por la magia de Suimei. Ya había perdido toda paciencia y no deseaba permitir que la vulgaridad del hombre ofendiera más sus oídos.

 

“Hey, ¿de verdad vas a estar bien ...?” . Preguntó el guerrero, con preocupación en su rostro.

 “Sí, no te preocupes por eso” - contestó Suimei, llenando su bolsa de provisiones.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 25: Desde una especulación hasta un lugar inesperado.




Manual




Hola, a todos este es el último update del día, este capítulo fue particularmente un dolor de cabeza, el autor cambia constantemente la narración de Reiji al narrador, tengan en cuenta eso al leer.


 

Inmediatamente después de que Lefille fue a confirmar la presencia de los Demonios. En ese momento, en el silencio, se oyó una voz airada.

 

Reiji: “Suimei fue usado como señuelo !!”

 

Ese fue el furioso grito de Reiji como hubiera estallado abiertamente.

 

“No hay necesidad de preocuparse.” Después de esas palabras que siguieron de la boca de Gregori apareció realmente una historia increíble. Después de escuchar esto, Reiji rápidamente fue y lo sujeto de su cuello

No hay ninguna señal del respeto que expresaba hacia el caballero hace poco.

Viendo la expresión enojada de la persona al que llama héroe, Gregori se congelo de miedo.

 

Gregori: “Ha, ha……”

Reiji: “¡Es eso verdad?”

Gregori: “Ha, Ha, todo es como lo he dicho”

Reiji: “Qu......!!”

 

Reiji se quedó sin habla escuchando las palabras que ni siquiera eran apropiadas para ser una broma.

Él ha estado mordiendo sus labios casi desde el momento en que tomo el cuello del caballero.

Hasta ahora la distraída Titania, sorprendida, vino a detener a Reiji.

 

Titania: “Por favor cálmese Reiji sama!”

Reiji: “¡Pe, pero!”

Titania: “Gregory todavía estaba en medio de su historia. Vamos a escucharlo hasta que termine......”

Reiji: “……está bien”

 

Había algo de lógica en las palabras de Titania. Como ella dijo, ciertamente Gregory estaba en medio de su explicación. Sólo dijo “Debido a que se usó a Suimei dono como señuelo, no hay peligro aquí.”

Eso es todo. Todavía no se ha escuchado una explicación detallada.

Sin embargo, en lo que a Reiji se refiere, esa frase era más que suficiente para él.

La conversación fue aceptada, y al ver a Titania Gregori lanzó un suspiro de alivio.

Y entonces, recuperando su compostura, Titania que es normalmente una muchacha apacible, inesperadamente miró a Gregory severamente y le ordeno.

 

Titania: “Gregory. Habla. ¿Lo entiendes?”

Gregory: “……Si, Ha---- ha”

 

Junto con su respuesta, se arrodillo frente a ella.

Gregory se recuperó. Frente a la mirada penetrante y profunda de la chica empezó a temblar. Comenzó a hablar de nuevo mientras el sudor se formaba en su frente.

 

Gregory: “...... Oí esta historia del personal de comunicación de la última vez que nos encontramos. Según él, para derrotar al héroe un gran ejército de Demonios se dirigió hacia la vecindad de Aster. Para dejar que el héroe dono escape de forma segura de ese ejército Suimei-dono fue utilizado como señuelo.”

 

Esa es una historia dura. Pero, mientras más la escucha más incomprensible se vuelve para él.

 

¿Por qué, por qué salió de esa manera?, hay una montaña de cosas que Reiji quiere preguntar

Antes de que Reiji pudiera preguntar algo, Mizuki, que llevaba una expresión sombría, apareció delante de Gregory con prisa y le preguntó.

 

Mizuki: “Usar a Suimei-kun como un señuelo, al final ¿qué es lo que realmente significa? No me digas que literalmente significa hacer de Suimei-kun un señuelo ......”

Gregory: “Sí. Sobre este asunto Suimei-dono no sabe nada.”

 

Lo que salió de la boca de Gregory era en cierto sentido, esperado. Sin embargo, decirlo era realmente bastante difícil. Suimei mismo no sabe que se convirtió en un señuelo. A pesar de eso se convirtió en un señuelo. Entonces naturalmente surge una pregunta.

 

Reiji: “...... Entonces, ¿por qué Suimei se convirtió en un señuelo? ¿No me digas que siguieron su rastro y será atacado?”

Gregori: “Con respecto a eso, parece que fue acomodado para coincidir con la partida de Suimei-dono ......”

Mizuki: “¿Junto con su partida?”

 

Cuando Reiji preguntó, Mizuki, como si le correspondencia, puso una expresión desconcertada.

 

Mizuki: “¿Qué ?, ¿qué ?, ¿por qué? Suimei-kun nunca dijo nada sobre dejar la ciudad?”

 

Cuando salieron del castillo. Suimei dijo que abandonaría el castillo y viviría en la ciudad como él deseaba. Porque era difícil para él estar en Camelia. Por eso, la duda de Mizuki es justificable porque lo que escucharon hace poco no coincide con lo que saben.

Entonces, Gregory se aclaró la garganta mientras su rostro estaba cubierto de sudor.

 

Gregori: “Después de que salimos, información que decía que Suimei dono tomo una petición para proteger una caravana de comerciantes por parte del gremio de aventureros apareció.”

Reiji: “Suimei en el gremio de aventureros?”

 

Gregori: “Sí. Según la información, Varios días después de que Suimei-dono abandonara el castillo, ya se había convertido en miembro del gremio de aventureros ‘Pabellón del Crepúsculo’. Desde allí se especula que, Suimei-dono probablemente pretendía salir de la ciudad desde el principio. No sé la razón por la cual Suimei-dono dejó la ciudad......  entonces, al enterarse de esto, los nobles que estaban preocupados por la subyugación del señor demonio decidieron usar a Suimei-dono como......”

 

Así que lo usaron.

 

Reiji: (Pero, ¿qué pasó con Suimei? No quiso ir con nosotros porque quería estar a salvo, se suponía que había elegido quedarse en la ciudad del castillo.)

 

Sin embargo, se fue inmediatamente, después de registrarse en un gremio y recibir una solicitud, si no tuviera un propósito no habría hecho eso.

 

Mizuki: “Me pregunto, ¿qué le pasa a Suimei kun ......? Salir de la ciudad es peligroso, debería haberlo sabido”

Reiji: “No lo sé. Pero ya que es Suimei, creo que debe tener algún tipo de plan”

Mizuki: “Sí……”

 

Viendo a Mizuki moviendo ansiosamente sus pupilas, Reiji volvió a preguntar a Gregory.

 

Reiji: “Y, ¿cuál es el destino de esa caravana de comerciantes?”

Gregori: “Según la información que había en el gremio, su destino es el Imperio de Nelferian pasando a través de la ciudad de Kurand”

Titania: “Eso es...... casi el mismo camino que hemos tomado”

 

Es como dijo Titania.

 

Así es. En el camino, aunque no nos detuvimos en la ciudad de Kurand, la distancia que viajó Suimei debe ser la misma que la distancia que hemos recorrido desde Nelferian hacia Sadias.

 

Si ese es el caso, entonces aparece una posibilidad.

 

Mizuki: “¿Es posible que Suimei kun venga persiguiéndonos?”

Reiji: “...... Viene detrás de nosotros, eso no es totalmente imposible, pero…”

 

No es eso, esa posibilidad no existía. Sin embargo, incluso si se aplica esa posibilidad, no se siente como una explicación satisfactoria.

 

Yakagi Suimei es un espadachín. No es un hombre que cambia sus planes sólo porque se sentía solo o ansioso. Además, si él tenía una razón por la que tenía que venir detrás de nosotros, él definitivamente lo habría informado directamente al personal del castillo. Por eso no lo entiendo. En primer lugar, el motivo no está claro. Pero, incluso si me preocupo por ello aquí no habrá ninguna conclusión.

 

Dejando de lado esa charla, Reiji volvió a preguntar a Gregory.

 

Reiji: “Bueno, entiendo la razón por la cual Suimei fue usado como señuelo. Pero ¿por qué los nobles hicieron algo así? No era particularmente necesario usar a Suimei como un señuelo.”

 

Por lo tanto, si los Demonios llegaban con un ejército, y ya que no tengo ningún poder para luchar contra ellos en este momento, habría sido prudente para nosotros escapar. Entonces está bien solo escapar. No había ninguna razón para que Suimei se convirtiera en un señuelo.

 

Gregori: “Héroe dono, lo que se aproxima es un ejército a gran escala de los Demonios. No sé por qué, pero se espera que el ritmo del ejército sea lento, aunque los oponentes son Demonios. En relación con ese ejército en marcha, el ejército humano combinado no es algo que pueda compararse.  El héroe dono podría ser capturado o algo más te podría pasar, por eso el señor Hardias ......”

 

Titania: “¿¡E ...... Hardias el duque !?”

Reiji: “Que--¡?”

 

A la voz sorprendida de Titania, Gregory inclino la cabeza avergonzado.

 

Reiji: “¿Qué Hardias, que duque? Si recuerdo bien, debería ser un nombre que escuché hace mucho tiempo.”

 

Pero no importa lo duro que Reiji lo intentara, no lo recordaba, por lo que preguntó a Titania, quién debería estar bien informada sobre esto.

 

Reiji: “¿Lo siento Tia, quien es exactamente el duque Hardias?”

Titania: “......El Duque Hardias es un noble importante de Aster, es quien está a cargo de los asuntos relacionados con la subyugación del rey demonio de esta región. En otras palabras, dentro de Astel él es una persona que tiene la autoridad para decidir las estrategias que nos ayudarán. La subyugación del señor demonio será difícil, y si hay mucha de gente involucrada en la planificación puede llegar a ser desorganizado, por eso, cuando padre hizo la lista de personas adecuadas para la tarea, él fue la primera persona en la lista......”

Reiji: “Entonces la persona que hizo a Suimei un señuelo, ¿es él?”

 

Cuando se le pregunto de nuevo, Titania asintió enérgicamente sin ninguna prueba.

Y la persona que conocía esas circunstancias era Gregory.

 

Gregori: “……En efecto. Es como usted dijo. Fue la decisión de una sección de nobles, que están cooperando con lord Hardias en lo que respecta a la subyugación del señor demonio. Por supuesto que no dudan de la fuerza del héroe sama. Se me dijo que, se decidió que aún es temprano para que el héroe-dono se enfrente a un ejército incluso con una tropa de apoyo debidamente preparada, por eso se adoptó tal plan.”

Reiji: “...... Sin embargo, esa no parece ser una razón suficiente para usar a Suimei como señuelo”

Gregori: “Al respecto, no está claro por qué los Demonios fueron capaces de darse cuenta de la existencia de héroe-dono. Un Demonio capturado por los subordinados de lord Hardias declaró groseramente que vino a matar al héroe, incluso después del interrogatorio la razón aún no se ha encontrado, por lo tanto ... ¿es posible usar a Suimei dono que también es una persona convocada para crear una distracción? Tal pregunta despertó. Así que difundimos información falsa a los Demonios, de modo que cada uno de ellos apunte a Suimei dono.”

 

Ciertamente puede ser eficaz. Puesto que no entramos en contacto con el ejército de los Demonios, significa que son completamente ajenos a nuestra ubicación, pero es un hecho que saben de nuestra existencia.

 

Si, y si suponemos que el lado de los Demonios tiene los medios para sentir la invocación del héroe, sin importar el hecho de la existencia de tal cosa, para ellos vale la pena tomar tal medida, si el lado de los Demonios considera la existencia llamada héroe como una amenaza, como esta vez y envía a un ejército Basado en una localización aproximada, la posibilidad de la derrota no es poca.

Pero primero, hay información que debe ser conocida.

Se trata de sincronización.

 

Mizuki: “...... La primera vez que fuimos a algún lugar además del castillo fue durante el desfile, incluso si los Demonios lo descubrieron durante ese tiempo, que las cosas se desarrollaran hasta aquí - ¿es siquiera posible?”

Reiji: “Sí, es difícil de imaginar. Tal y como Mizuki dijo, es demasiado rápido.”

Titania: “Sí.”

 

Por lo tanto, es posible que haya personas con tal poder dentro del grupo de los Demonios.

Si ese es el caso, entonces hay problemas de fugas de información.

 

Reiji: “¿Cómo es que el duque Hardias fue capaz de difundir información falsa al grupo de los demonios......? ¿No me digas que hay un conocido dentro del lado de los Demonios? ¿Cómo lo manejó la persona misma?”

 

De manera inusual, Reiji miró a Gregory con detenimiento.

Si es entre los seres humanos el espionaje podría ser posible, pero si el oponente es son los Demonios es imposible.

 

Incluso si la información fuese enviada desde el lado humano al lado de los Demonios, su autenticidad sería dudosa. Probablemente los Demonios no tendrian ningún motivo para confiar en esa información. En otras palabras, no hay conexiones. Por lo tanto, debe haber alguna manera para difundir información falsa, es difícil de imaginar, pero debe haber alguna colusión secreta de alguna manera u otra.

 

Gregori: “De la historia del personal de comunicación, un soldado fue enviado al muelle de Charlotte como mensajero. Al soldado que desconocía al grupo del Demonio se le dio información falsa, información que decía que el héroe convocado estaba ocultando su identidad y se dirigía en dirección a la ciudad de Kurand con una caravana de comerciantes.”

Reiji: “¿¡Que...!?”

Mizuki: “Eso, no me digas que......”

 

La voz temblorosa de Mizuki provocó una imagen horrible. Parecía haber entendido con precisión lo que Gregory estaba tratando de decir. Su cara se puso azul con una expresión de inquietud. A esta Mizuki, Gregory con una cara amarga respondió con una voz llena de pesar y disgusto.

 

Gregori: “...... El soldado que sabía esta información falsa debía ser atrapado por los Demonios, entonces él filtraría la información falsa. Por lo tanto, si al soldado sólo se le daba información falsa, entonces al confesar, sólo información falsa saldría de su boca. Si los Demonios se enteraban de esta información, entonces este plan tendría éxito, por eso este plan fue aprobado desde el principio ......”

Titania: “Qué cosa”

Mizuki: “Es horrible……”

 

Parece que ambas tuvieron un gran shock. Titania, con la mano delante de la boca, dejó de hablar a medias, y la cara de Mizuki parecía que iba a empezaría a llorar en cualquier momento.

Frente a esas chicas, Reiji señaló sus resentimientos hacia Gregory.

 

Reiji: “Un soldado ...... para tratar a un ser humano así ...... no es demasiado irrazonable! ¿Qué se creen que es la vida de una persona?”

Gregori: “La vida del Hero-dono y las vidas de los soldados no pueden ponerse en la misma escala. Salvar a un soldado o al héroe dono que salvará a todo el mundo, si nos fijamos en el panorama no hay necesidad de pensar en ello......”

Reiji: “Suimei también entra en eso......!”

Mizuki: “Incluso la gente en la caravana de comerciantes no tiene nada que ver con esto. A pesar de eso……”

 

Gregory, que oyó la voz de Reiji llena de furia y la voz afligida de Mizuki, no dijo más que eso y guardó silencio.

En cuanto a él que confesó todo, Reiji sintió un sentimiento agrio en su estómago, dejó caer su manera de hablar e hizo una pregunta.

 

Reiji: “...... Aparte de eso, ¿no había otra manera?”

Gregori: “Cuando oí la historia, el ejército de los Demonios ya estaba a medio camino en el territorio del muelle de Charlotte y se acercaba a las montañas cercanas a la frontera. Para entonces ningún otro plan podría ser usado ......”

Reiji: “Si sabias eso todo este tiempo ¿por qué no dijiste nada hasta ahora?”

Gregori: “No podía evitarlo Héroe-dono. Me ordenaron no contar nada hasta que llegara el momento, un mero caballero como yo no tiene la autoridad para desobedecer tal orden ...... además, cuando oí esta historia el plan ya estaba......”

 

Así que nada podía hacerse, Gregory dijo eso, y Mizuki que estaba preocupada dijo.

 

Mizuki: “Tal cosa...... entonces Suimei kun esta”

Gregori: “...... Probablemente ya han entrado en contacto con los Demonios. En la información sobre Suimei dono sólo se incluyó que lleva ropa extraña ya que no tiene características especiales, también sólo se informó la ubicación aproximada de la caravana de comerciantes, no hubo información exacta, si alguien aplica esta información para encontrar a alguien en la ruta a la ciudad imperial de Metel a la ciudad de Kurant entonces......”

 

Mizuki: “¡Pe, pero! Si se escapa y se esconde en alguna parte ......”

Gregori: “Eso será difícil, de alguna manera al parecer la mano de los Demonios se extendió hasta el imperio Nelferia. Si se piensas en eso, entonces la escala del ejército de los Demonios debe ser considerable. Si tiene una localización específica, es bastante probable que buscarán a fondo. Si eso sucede entonces la gente de la caravana de comerciantes que no sabe nada ......”

Mizuki: “Ese tipo de cosas......”

Reiji: “Suimei ......”

Titania: “………”

 

Al oír las conjeturas de Gregory, cada individuo fue atacado por un sentimiento de opresión. No había palabras, era tristeza, desesperación o quizás ambas cosas. Tanto Mizuki como Titania pensaron que, ya que era así, no hay manera de que Suimei esté a salvo.

Reiji también pensaba de esa manera.

Suimei es definitivamente una persona astuta, pero eso no significa que pueda salir de esta situación ileso.

 

No, tal vez no pueda salir. No importa cuánto él sepa de kenjutsu, después de todo Suimei es sólo un estudiante normal de preparatoria, no tiene la protección divina de un ser convocado, ni tampoco sabe usar magia. Estará bien si se trata de un monstruo pequeño, pero no hay manera de que pueda hacer frente a los Demonios.

 

...... Es molesto, sin embargo, la situación ya es desesperada, Reiji pregunto como si derrame las palabras.

 

Reiji: “…… ¿Por qué ahora?”

Gregori: “Ahora a que te refieres......?”

Reiji: “Porque nos cuentas esto ahora.”

 

Gregory en ese momento murmuró que el momento era bueno. Entonces significa que él supuso que es momento perfecto para hablar.

 

¿Qué dominós hizo que se cumplieran las condiciones para hablar?

 

Gregori: “Sí. debíamos hacer que el héroe alcanzara a una zona segura antes de que la fuerza principal del ejército de los Demonios apareciera. No debe ser demasiado tarde para hablar, si esa información llegaba demasiado pronto...... con el debido respeto héroe-dono, no sé qué acciones habría tomado. Es por eso que...”

Reiji: “¿Significa eso ahora que no hay nada que se pueda hacer?”

Gregori: “De hecho, lo siento.”

 

Comprendiendo las irritantes de las palabras, Gregory se acurrucó postrado.

A él le preguntó Titania.

 

Titania: “Gregory. ¿Padre sabe sobre esto?”

Gregori: “...... Supuestamente no lo sabe. Parece que Su Majestad le tomó específicamente un gusto a Suimei dono, muy probablemente el señor Hardias temiendo que el rey se enoje no se le dijo ......”

Titania: “Es eso así……”

 

Titania, cuyo corazón palpitaba rápidamente, lanzó un ligero suspiro de alivio. Cuando piensas que tu propio padre tomó parte en algo tan cruel, uno estaría muy preocupado.

El desconcierto de despejó un poco, pero sólo un poco.

Allí al parecer Titania oyó algo por primera vez. Le preguntó a Gregory.

 

Titania: “Sin embargo, ¿qué querías decir con que padre le tomo un gusto específico hacia Suimei?”

Gregori: “Sí. Durante la conferencia donde se produjo la conversación sobre la partida de Suimei-dono, el duque y los demás se opusieron vehementemente, su Majestad los presionó e hizo que Suimei dono se fuera en libertad. Además, algunos fondos para su viaje también fueron preparados...... puede parecer grosero, pero, era demasiado dar ese tratamiento a un hombre que se escapó, tal rumor circulaba dentro del castillo, después de que nos fuimos ha ocurrido un pequeño alboroto. “

Titania: “Tal cosa ha ocurrido.”

 

La voz sorprendida de Titania se llenó de asombro.

 

El rey de Astel Almadius pensó en Suimei en esa medida. El rey es un hombre amable. Eso es honestamente lo que pienso.

 

Allí Mizuki expresó inesperadamente su duda.

 

Mizuki: “¿Pero por qué los nobles de Astel están en contra de Suimei kun?”

 

A tal duda de Mizuki, Reiji también lo recordó de repente.

 

Reiji: “Eso es porque tienen el propósito de hacernos hacer lo se nos diga que hagamos si alguna vez fuéramos a desobedecer.”

Mizuki: “Qué……”

 

La mirada sorprendida de Mizuki era algo que Reiji esperaba.

 

Si se trata de un hombre tan despiadado que fácilmente puede usar y tirar a un soldado de su propio país y a una caravana comerciantes que no tiene nada que ver en el asunto, entonces, tal cosa no es imposible. Si fuéramos a cambiar de parecer y cancelar la subyugación del rey demonio, sería algo serio para los humanos de Astel. Yo también soy humano. Incluso yo puede haber un cambio de corazón. El otro lado puede sentirse incómodo al respecto.

 

No pueden evitar tal cambio de corazón, sin embargo, pueden evitar que se cancele la expedición para subyugar al Señor de los Demonios

Así que.

 

Reiji: “Tomando a Suimei como un rehén, ellos querían hacernos subyugar al Señor Demonio contra nuestra voluntad, ¿no es así?”

Gregori: “Probablemente.”

Mizuki: “- !!”

Reiji: “...... Y entonces, se hizo imposible hacerlo, ya que fue imposible para ellos controlar a Suimei por sí mismos, por lo que decidieron hacer de él un señuelo. Como no saben lo que hará Suimei, es mejor deshacerse de él lo antes posible.”

 

Gregory asintió de nuevo. Y Mizuki que lo vio asentir, tenía lágrimas brotando en las esquinas exteriores de sus ojos.

 

Mizuki: “Que Cruel. Tal cosa es demasiado cruel......”

 

Sin duda, esa voz afligida y esas lágrimas son los sentimientos honestos de Mizuki. A pesar de que tiene la resolución para ir a subyugar al señor demonio es solo una niña después de todo.

 

.... Convocados para la ayuda, pero tal tratamiento hacia los que están cooperando. Al escuchar tal cosa, al igual que Mizuki, siento ganas de expresar esos sentimientos que están brotando dentro de mí a través de mi boca.

 

Ahí entro Titania.

 

Titania: “............ continua, dinos, lo que pasó con la defensa de la ciudad de Meter y Kurand”

Mizuki: “Ah ......”

Reiji: “Es cierto……!”

 

Por la pregunta de Titania, los dos recordaron de repente. Debido a que sus cabezas estaban ocupadas con el asunto de Suimei, se olvidaron por completo de esa cuestión. Si los Demonios están apuntando al grupo de Suimei, es un hecho que los Demonios se han infiltrado en el territorio del país.

 

No había ni la menor posibilidad de que solo se escondieran después de atacaran la caravana de comerciantes. Entonces, cuando se piensa cuidadosamente, es inevitable que la ciudad cercana esté en peligro.

Para Titania, como la princesa de Astel, era una cuestión de angustia para el país. Era algo que no debía de olvidarse de oír.

 

Gregori: “Sí. Para la defensa de cada ciudad parece que las personas de los grupos de mercenarios locales y los gremios de magos han sido reclutadas, en cuanto al gremio de aventureros ellos secretamente se han movilizado a petición de la gente poderosa, con respecto a Metel, están las tropas de defensa, así como las tropas para atacar al ejército de los Demonios. Todos y cada uno de los nobles que controlaban directamente a los ejércitos, fueron llamados a la orden real de los caballeros, así como también hay poderosos hombres seleccionados de la división de magia, todos ellos ahora están en medio de la organización.”

Titania: “Si hay tantas preparaciones, ¿por qué usar algo como un señuelo ......?”

Gregori: “El tiempo para organizar las fuerzas era demasiado corto, simplemente no había mucho tiempo. Enviaron mensajeros a cada noble de la ciudad de Kuland para movilizar sus fuerzas. Por esa razón Suimei dono y la caravana de negocios fueron marcados y tienen que convertirse en el sacrificio ......”

 

¿Se trata de eso? Para salvar a muchas a personas el sacrificio de un pequeño número de personas es necesario. Aunque tiene sentido, forzar a una persona a hacer lo que no lo desea es demasiado. Cuando pienso en Suimei que no sabe nada, la sensación que está dando es demasiado para que mi corazón lo soporte.

 

Eso creo que es cierto tanto para Mizuki como para Titania.

Miro hacia abajo en vejación hacia mis pies, también la sensación de desesperación empieza a mezclarse.

 

Allí Gregory se postró de nuevo.

 

Gregori: “Lo siento mucho.”

Reiji: “………”

 

¿Cuál es el punto de pedir disculpas ahora? No puede revocar el hecho de que Suimei está en una crisis. Así que no tenía ninguna palabra que decir. Mi ira se ha agotado. Sólo queda una sensación enfermiza de depresión que no se puede eliminar

Todavía, delante de mis ojos está la figura del caballero de mediana edad que está inclinando su cabeza tan fuerte que se está frotando contra la tierra.

¿Qué tipo de expectativas tiene con tal disculpa? Es una disculpa improvisada. El sentimiento de seriedad en la disculpa es claramente visible. En su corazón probablemente está riendo tan fuerte que es difícil para él estar de pie.

 

De cualquier manera, me siento enfermo, todas estas especulaciones y trasiegos cerebrales está causando en mí una sensación de auto aversión.

 

Reiji: “¡Ah!”

 

De repente, como si fuera alcanzado por un relámpago que Reiji pudo entender.

 

No puedo abandonarme a mi furia sin pensar nada, lanzando mi ira y palabras hacia él, sin siquiera mirar su estado mental o sus verdaderos motivos. Tengo que enfriarme y pensar cuidadosamente, eso es algo que es fácil de entender.

 

Mizuki: “Reiji kun?”

 

Mizuki se perturbo viendo mi apariencia que llegó a un entendimiento.

 

Pero ahora mismo no es el momento de explicárselo.

 

Reiji: “Gregory san, eso es suficiente.”

Gregori: “Héroe dono?”

 

Agarre de los hombros de Gregory bajando la cortina a esta larga disculpa.

Bien, no necesitaba disculparse. Más bien aquí es necesario expresar nuestro agradecimiento sin importa qué.

 

Eso es Porque--

 

Reiji: “Gregori san. En realidad, cuando escuchaste esta historia, deberías habernos contado todo claramente. Sólo dijiste que los Demonios se estaban acercando a nosotros, en lugar de eso debiste habernos guiado hábilmente a algún otro lugar”

Titania: “Huh -?”

Gregori: “- !?”

 

Titania y Gregory miraron con los ojos abiertos. Allí inmediatamente Mizuki planteó una pregunta.

 

Mizuki: “Reiji kun, ¿qué quieres decir?”

Reiji: “Si Gregory san sólo hizo lo que el duque Hardias le pidió entonces, no había necesidad de que nos hablara de Suimei. Debido a que Gregory san sólo necesitaba dejarnos huir, no había necesidad de que él nos contara expresamente todo esto y creara desconfianza hacia sí mismo.”

Mizuki: “Eso……”

 

La voz de Mizuki era tan difícil de notar que la voz más prominente que cualquier otro sonido en el área.

 

Provocar desconfianza. Eso es cierto. Pensándolo de nuevo otra vez, esa fue una extraña confesión. Si la condición presente de Suimei debía ser contada a nosotros, era inevitable que eso provocara nuestra ira. Sabiendo que no hay razón para que un superior cree desconfianza hacia sí mismo, si fuera un subordinado de la persona que adoptó este plan, había muchas más razones para esconder todo acerca de Suimei.

 

Además, si se hubiera callado sobre esto sin decirnos nada, entonces no habría razón para que bajara la cabeza a ente unos niños.

 

Aun así, Gregory habló de Suimei, probablemente porque esta persona no puede dejar las cosas así. Y entonces, bajo su cabeza.

 

Reiji: “Lo siento. Finalmente me di cuenta. Te grité, sin ninguna consideración, lo siento mucho.”

Gregori: “Héroe dono ......”

 

Cuando Reiji con sus honestos sentimientos inclinó la cabeza, Gregory, que no pudo soportar el sentimiento, soltó su voz.

A él se acercó Titania.

 

Titania: “Gregory… Lo lamento mucho. Antes de escuchar a Reiji sama, yo también pensaba en ti con desconfianza.”

 

Cuando oyó esas palabras, Gregory bajó la cabeza como si su cabeza estuviera colgando.

Y luego, como confesando, juntó las palabras vacilantes.

 

Gregori: “No pude hacerlo. Sin ninguna conexión con este mundo, convocados sólo para derrotar al rey demonio, a las personas que amablemente asumieron tal responsabilidad, no podía engañarlos. Y ahora mismo a pesar de que su amigo está en peligro, ¿ignorar tal cosa no sería el acto de una persona ingrata?”

 

Gregori, que sin esconder nada, sinceramente expresó su opinión, en el último momento lentamente inclinó la cabeza.

 

Gregori: “Lo siento muchísimo. Porque no tener poder.”

 

A este Reiji sacudió la cabeza.

 

Reiji: “Está bien. Después de todo--”

 

Así es, si alguien tuviera la culpa, ese debería ser yo. Soy sólo yo quien debió ser convocado, incluso después de involucrar a dos de mis amigos, no me rehusé como mi amigo dijo, así que se convirtió así.

Por lo tanto--

 

Titania: “...... Reiji sama?”

 

Yo que he empezado a caminar, escuche la voz de Titania justo detrás de mí.

Al oírlo me di la vuelta, una vez más Titania, esta vez luce con mucha impaciencia.

 

Titania: “¿A dónde vas a ir Reiji sama !?”

Reiji: “...... ¿No es obvio? vamos a rescatar a Suimei ahora mismo.”

 

Esas palabras se dijeron medio impulsivamente.

 

Fue decidido. Ya es un asunto establecido que iremos a salvarlo. Cuando dije eso sin dudas, de nuevo Titania expresó su perplejidad.

 

Titania: “Tal cosa, ¿si vamos ahora qué podemos hacer?”

 

Después de eso estaba la voz de Gregory.

 

Gregori: “Héroe dono! ¡Puedo imaginar sus sentimientos, pero ahora, no va a llegar a tiempo! ¡Ya no hay caballos!”

 

Es sin duda como él dijo. Los caballos fueron asesinados en la pelea anterior. Sin vamos a pie no llegaremos a tiempo.

Pero, no significa que no haya ni siquiera uno restante.

 

Reiji: “Si es un caballo entonces hay uno. Es el caballo de Rofrey.”

Titania: “Eso, es ciertamente como Reiji sama dice, pero ¡qué piensas hacer al ir ahora! Incluso si logras llegar a tiempo para encontrarte con Suimei, allí está el ejército de los demonios. ¡Cómo eres ahora sólo morirás en vano!”

Reiji: “Pero……”

 

La advertencia de Titania detuvo cualquier objeción de este lado. Lo que ella dijo era correcto, ninguna objeción fue permitida. Ella se detuvo, y entonces comenzó a presionar para obtener una respuesta.

 

Titania: “Reiji sama, por favor reconsidéralo. Reiji-sama si algo te pasara ahora, ¿quién en la tierra derrotará a Nakshatra?”

Reiji: “…!”

 

Así es. Es justo como Titania dijo, después de venir aquí acepté su petición, antes que todo soy el héroe.

Olvidarlo eso, morir porque fui impulsado por mis sentimientos personales, en cierto sentido puede ser llamado como traición.

Pero todavía hay cosas con las que no puedo estar de acuerdo.

 

Titania: “Reiji-sama. Acerca de Suimei, es doloroso para mí también, pero por ahora, por favor...”

 

Por lo tanto.

 

Reiji: “¡De ninguna manera!”

Titania: “Re, ¿Reiji-sama?”

Reiji: “No quiero abandonar a Suimei! ¡Él es mi amigo! ¡Es por eso!”

 

Estaba rechinando los dientes y cerrando mi puño por la frustración, pero no podía rendirme.

Quería ir a salvarlo. Para mí, al igual que Mizuki es también un amigo irremplazable. Por eso no quiero perderlo. Puedo perderlo, pero no hacer nada, no quiero eso.

Ahí me encontré con la preocupación de Titania.

 

Titania: “No hay garantia que usted sea capaz de salvar Suimei de los Demonios!?”

Reiji: “Incluso yo puedo entender eso! Aun así, aun así, yo”

Titania: “Reiji sama......”

 

Titania tenía los ojos húmedos mientras apelaba con todo su aliento. La preocupación dentro de su propio corazón, aunque tenía su responsabilidad como princesa, ella entendía perfectamente la preocupación de su corazón.

Las palabras de certeza al decir que no podía derrotar al Señor Demonio que fueron dichas para que no continuara no lo había hecho retroceder.

 

Reiji apartó los ojos de ella y se enfrentó a Mizuki. Ella que también era del mismo mundo también debería ser capaz de entender.

 

Reiji: “...... Mizuki.”

Mizuki: “Yo……”

Reiji: “Mizuki! ¡Vamos! ¡Vamos a ayudar a Suimei!”

 

Sosteniendo los hombros de Mizuki, Reiji apeló a ella. Ir a salvar a su amigo. Obstinadamente. Él creía que si era ella le daría su aprobación.

Sin embargo--

 

Ah que eso

Sin notarlo, Mizuki tembló ligeramente.

 

Mizuki: “YO……”

 

Mizuki sacudió y entrecerró sus ojos, oscuros como la noche.

 

Cierto, ella acaba de terminar su primera batalla. Fue su primera pelea y fue la primera vez que luchó con los Demonios. Y en ese momento sintió el terror de la batalla. Entonces ¿es bueno forzarla a luchar contra el ejército de los Demonios?

No, no lo es.

Y yo le pedí a quién estaba temblando algo imposible, estaba completamente equivocado.

 

En un instante, esas palabras de autosatisfacción se precipitaron en mi cabeza. Si todos los sentimientos que mostré aquí son iguales, volví a mirar a mi alrededor, todo el mundo tiene la expresión perpleja.

 

Reiji: “Lo siento, Mizuki.”

Mizuki: “Re- Reiji-kun?”

 

Le di la espalda a la llamada que vino en respuesta a mi disculpa. Entiendo que es por mera autosatisfacción. Pero, no quiero renunciar.

Tengo tal mezcla de sentimientos, Por lo tanto.

Es lo suficientemente ir solo. Todo el mundo esperara en un lugar seguro.

 

Reiji: “¡Rofrey!”

 

Llamo de lejos a Rofree, que acaba de regresar de patrullar. Rofree que no sabe de la conversación de hasta ahora, perplejo vino corriendo con su caballo.

 

Rofrey: “Huh, e? ¿Qué sucede, Héroe dono?”

Reiji: “¿Me prestarías tu caballo?”

Rofrey: “No me importa, pero ¿por qué......?”

 

Rofrey que bajó de la espalda del caballo. Dos voces fue interrumpido en sus palabras.

 

Titania: “¡Espera, Reiji-sama!”

Mizuki: “Espera Reiji-kun!”

 

Corriendo apresuradamente, en ese momento Reiji-

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 26: Hacia el bosque.




Manual




Saludos, con respecto a este capítulo y los que siguen el trabajo de traducción se pone un poco turbia, desde aquí las traducciones en ingles tienen los capítulos de la web novel salteados o en partes y al parecer usan la traducción de la novela ligera para llenar los huecos, este capítulo es fiel a la novela web por eso me tomo un poco más de tiempo ya que tuve que reunir el material en inglés y compararlo con la RAW en japonés, solo hay algunos párrafos extra con respecto a la novela ligera. Como sea aquí los dejo con el capítulo.

 


 

- - Bosque.

Aunque para ser más exacto es un mar de árboles.

En general se puede decir que es un lugar donde una gran cantidad de árboles crecen juntos en masa.

Al ponerlo en palabras pondría sonar algo simple, en el actual Japón, no, aun en el Japón antiguo, la palabra bosque, es algo con lo que los japoneses no están muy familiarizados.

En Japón los mares de árboles cuentan con aproximadamente el 70% de su territorio, debido a su topografía montañosa, para los japoneses el significado de mar de árboles es igual a montañas, donde todo tipo de árboles crecen densamente, en muchos casos, hay árboles que crecen juntos densamente creando algo así como un paraguas que resulta en luces tenues en los lugares, al mencionar esta palabra los japoneses tienden a recordar a las montañas.

 

Ciertamente un mar de árboles también cuenta como un bosque, pero, se puede decir que hay inconsistencias en el bosque al que se refieren en occidente.

Europa, desde los tiempos antiguos era una tierra llena bosques. Los bosques no sólo estaban en las montañas, también había en las colinas y las llanuras, estaban en todas partes donde la gente podía vivir, bloqueando todo tipo de conexiones entre las personas.

 

Si salían de viaje la muerte siempre los estaba acechando. El bosque era el lugar donde habitaban bestias terribles tales como perros salvajes, lobos, osos y tigres, también el mismo tipo de árboles agrupándose por todas partes perturbaban el sentido de la orientación de una persona. En ese momento, para a las personas que vivían en ese momento, la idea de cruzar el bosque, era muy difícil de imaginar y una cosa difícil de hacer.

Por otro lado, el bosque era también un lugar que dio bendiciones la gente, pero no hay duda de que se convirtió en uno de los factores que han impedido el desarrollo de las personas.

 

Así es, un bosque como tal es algo desconocido para los japoneses. Estos bosques son algo donde la gente se pierde, donde sienten un terror indecible, si se piensa en una selva podría ser más fácil hacerse una idea de ello.

*Nota: (Aquí una aclaración, aquí se están utilizando dos palabras: Mori-森 y Shinri-森林, técnicamente para un occidental ambas palabras significan Bosque, pero la palabra Shinri se utiliza para referirse a lugar que están densamente poblados de árboles dentro de las montañas, sería algo así como una selva, sin embargo, una selva como tal no existe en Japón, por lo cual decidí traducirlo como mar de árboles.)

 

Suimei quien abandonó la caravana y entró en el bosque para perseguir a Lefille, durante bastante tiempo estuvo siguiendo el rastro de su poder mágico, mientras caminaba.

Siguiendo un camino para no cruzarse con ellos, y no causar problemas a la caravana, mientras se alejaba de ellos Lefille iba con bastante prisa. Si se trata de ella, quien sin quejarse de lo irracional de la solicitud del Galeo salió de la caravana, no es extraño que ella tomara tal acción.

Al caminar en búsqueda de Lefille, Suimei alzó la vista hacia el cielo nublado, donde era difícil de ver a través de este paraguas de árboles y pensó:

 

Suimei: (Una tierra salvaje. Después de todo, es natural que aparezcan cosas como bestias salvajes o demonio en una historia de fantasía......)

 

Se detuvo un poco para tomar un descanso. Se apoyó en el árbol que está frente a él, tomo del agua que estaba en la cantimplora, después de beber un bocado respiro exquisitamente. Lo más probable es que los demonios aparecerán sin lugar a dudas. Hablando sobre el grado de peligrosidad, el bosque de este mundo es mucho más peligroso que el bosque de su mundo.

Por no hablar de los ataques de las bestias, es un lugar incivilizado. Al caminar no hay un solo pueblo a una distancia aceptable. No hay signos de personas, sin la reclamación de tierras a los árboles, el número de árboles aquí sigue aumentando siempre.

En cierto sentido es una gran barrera natural que contiene todo tipo de peligros, y evita cualquier tipo de erosión de su dominio.

 

Suimei: (Yo, que por propia voluntad puse un pie en un lugar así, estoy algo ......)

 

¿Es digno de elogio o es sólo un tonto? Aunque se lo pregunta en su cabeza, la duda se vuelve cada vez más grande. Mientras tanto, antes de tomar agua de nuevo, dejo salir una pregunta.

 

Suimei: “—¿Lamento arruinar el estado de ánimo, pero podrías por favor no cortarme?”

 

Pregunto a la nerviosa espadachín que estaba preparando un corte con su espada por detrás en ese momento. ¿en cuanto a su postura, se estaba preparando para para cortar árboles y todo lo que junto con él a la mitad?

En ese bosque en silencio esas palabras planas de Suimei hicieron eco, tras un rato el sonido de la hierba siendo pisada podría ser oído, y escucho la voz perpleja de una persona cercana.

 

Lefille: “...... Suimei-kun? ¿Qué haces aquí?”

Suimei: “Bueno, es tal y como vez. Vine detrás de ti.”

 

Cuando se dio la vuelta, vio la figura Lefille, de pie allí con la punta de la espada apuntando hacia abajo. Debido a que su presencia era delgada, ella probablemente pensó que quien la perseguía era una bestia y se preparó para cortarlo.

Cuando Suimei dijo con calma su razón, Lefille retorció su cara con una expresión sombría y pregunto.

 

Lefille: “Viniste detrás de mí ......? ¡Tonto!, ¿si te quedas conmigo será peligroso sabes? ¿Por qué?”

Suimei: “Es porque es difícil sobrevivir aquí para una sola persona. Estaba preocupado.”

 

Cuando Suimei dijo esto, Lefille como una expresión seria entrecerró los ojos de una manera fría y hablo.

 

Lefille: “No hay necesidad de preocuparse. Incluso si estoy sola seré capaz de arreglármelas de una u otra manera. Tus acciones son una intromisión innecesaria.”

Suimei: “Entonces, ¿puedes enfrentar todos los peligros por ti misma?”

Lefille: “Así es.”

 

Esto, como decirlo eso es algo, tsundere. Sin embargo, hablando sin rodeos, es algo que va a colapsar en poco tiempo.

Mientras pensaba tal cosa, una sonrisa sarcástica apareció en el rostro de Suimei.

 

Suimei: “Entonces voy a preguntar esto sin rodeos, ¿Tus raciones de agua y alimento son suficientes?”

Lefille: “U ......, eso es, pues ......”

Suimei: “Lo ves?”

 

Lefille que se ha quedado sin palabras encogió llena de vergüenza. Cuando exigió una respuesta de ella, como si de pronto pensara en una objeción, la expresión, donde se pone airosa apareció de nuevo.

 

Lefille: “Tú mismo no llevas gran cantidad de cosas cierto? Una persona que no tiene mucho para alimentarse a sí mismo, no está en posición de decir tal--”

Suimei: “¿Incluso con esto?”

 

Después de que Suimei dijo esto, complacidamente destruyo esa mirada seria y triunfante, Suimei comenzó a sacar el equipaje de la bolsa, el cual era más grande que la bolsa en la que estaba.

 

Suimei: “Estoy en posición…”

Lefille: “¡Nada de posición! ¿cómo es que estas llevando tal cantidad de alimentos?”

 

Delante de Suimei quien dijo eso con una actitud jactanciosa, los ojos de Lefille parpadearon por la sorpresa con una expresión atónita. De esta manera no había nada manera que pudiera decir que es inaceptable.

La bolsa de estudiante de Suimei, es una bolsa que puede aumentar su capacidad de almacenamiento gracias al uso de la magia. Gracia a la cábala y la alquimia cambia la capacidad de su bolsa de estudiante a la de una maleta con capacidad de 140 litros.

Sin embargo, es una cosa conveniente y fácil de usar, de la que Suimei estaba orgulloso.

 

Cuando una cosa tan misteriosa que pasó delante de sus ojos, Lefille mientras mostraba una expresión de sorpresa, preguntó con recelo.

 

Lefille: “...... ¿Qué es esa extraña herramienta magia?”

Suimei: “Decir que es extraña es una manera maleducada de decirlo...... Bueno lo que sea, de esta manera no puedes decir que es una intromisión innecesaria ¿verdad?”

 

Debido a que demostró que tenía la cantidad necesaria de elementos esenciales dijo Suimei con una sonrisa despreocupada, sin embargo, dijo palabras que no ya podía retirar. Lefille sintiéndose culpable, bajo su tono y se acercó con un tono de disculpa.

 

Lefille: “No es verdad...... ¿Estás bien con eso?”

 

Es algo buena haberla seguido. Aun así, Suimei exhalado un suspiro.

 

Suimei: “Si en este momento digo que estoy muy arrepentido de haberlo hecho, ¿Qué vas a decir?”

Lefille: “Eso...... lo siento.”

Lefille: “Por supuesto que no voy a decirlo. Si fuera a lamentarlo tan fácilmente, no te habría seguido en primer. Así que no importa.”

 

Suimei preguntó en broma de nuevo a Lefille la cual lucia deprimida y miraba hacia abajo. Así es. No había ninguna razón para no ir con ella, es por eso que no hay nada por lo lamentarse.

Incluso al decir eso, Lefille tenazmente sostuvo la idea de que todo lo que está haciendo se ve inmerso en desventajas.

 

Lefille: “¿Pero, tu sabes que estoy siendo perseguida?”

Suimei: “Eso es correcto.”

Lefille: “Entonces-”

 

… Entonces, ¿estás diciendo que debería dejar que te pongas en una situación delicada?  Lefille se fulminaba con la culpa por la que está siendo atormentada.

 

Suimei: “Lefille, estás diciendo que hubiera estado bien si me iba con los demás?”

Lefille: “Eso es ......”

 

Lefille no tenían ruta de escape ante sus palabras, esta vez Suimei envío una pregunta diferente a ella. El cielo solo era visible a través de los huecos de los árboles, como si encerrara todo este lugar en una atmosfera sombría. Contempló, de cara hacia ella abruptamente y con calma declaro.

 

Suimei: “--Hey Lefille, dime honestamente ¿qué es lo que prefieres?”

Lefille: “A que te refieres ......”

Suimei: “Estoy preguntando ¿Es mejor que yo haya venido aquí o haber continuado con la caravana?”

Lefille: “Es, es obvio, es mejor seguir con la caravana.”

Suimei: “¿De verdad?”

Lefille: “De, de verdad.”

 

Lefille que escucho a la pregunta de nuevo, respondió con un estado de ánimo sombrío y enojado, ya que ella misma creía que era una mera ilusión infantil. En ese momento Suimei empujo, y dando el golpe final arrojó una sola frase.

 

Suimei: “Entonces, ¿puedes jurar en el nombre de Arushuna que no estas mintiendo.”

Lefille: “¿Qué? Eso es ......”

 

Lefille se quedó sin palabras, ella tiene alguna relación con la iglesia de la salvación por lo que el nombre de la Diosa Arushuna llevaba un enorme peso. Ella no lo podía jurar si se trataba de una mentira.

Acto seguido Lefille dejó escapar un gran suspiro y se rindió.

 

Lefille: “...... tú, eres un hombre malo”.

Suimei: “Entonces, ¿Cuál es tu respuesta?”

Lefille: “Aaa, será de mucha ayuda que me hayas seguido. Pero -- “

Suimei: “Entonces, está bien ¿no es así?”

 

Suimei interrumpió a Lefille quien estaba a punto de decir algo más. Con una voz tranquila, como si dijera que a seguir más con esto era inútil, que ya era suficiente y que no iba a tolerar más menosprecios hacia él, amablemente advirtió.

 

Lefille: “Eso es--”

Suimei: “Dejando eso de lado, no hay necesidad de catalogarlo como una decisión inteligente o no. Si todo está bien entonces es bueno, vamos a terminar con eso. Hacerlo de esa manera seguramente se sentirá mejor, ¿no estás de acuerdo?”

Lefille: “A.…”

 

Al oír algo inesperado, Lefille se quedó mirando sin habla.

Así es. Al tener esta conversación, e ir tras de ella, ¿qué era lo que él intentaba hacer? A pesar de que no se debe ir a tientas tratando de buscar la respuesta correcta seguir pidiendo una respuesta y luego escucharla, ¿está bien hacer eso? ¿Está bien hacer tal cosa incluso si eso no borra la tristeza y esa sensación de malestar en su corazón?

 

Es por eso que no quería decirlo.

Si seguían con ese tipo de conversación entonces apareciera alguna otra cosa estúpida, eso no era algo que debería de hacer en ese momento. Bajo ninguna circunstancia.

 

Suimei: “...... ¿Qué sucede? ¿Tienes alguna queja?”

 

Cuando Suimei abrió uno de sus ojos y miró, Lefille, como si un espíritu maligno hubiera caído bruscamente, asintió y estuvo de acuerdo.

 

Lefille: “No, eso es correcto, puede que sea exactamente como tú has dicho.”

 

Justo ahora una voz que parecía decir que su corazón se había aclarado apareció... ella no podía ser honesta, pero por el momento parecía estar de acuerdo. Mientras se rascaba la cabeza Suimei respiró con Fuu. Desde el punto de vista de un espectador sin duda que es probable que no sea la elección correcta. Esta una pelea llena de inconvenientes. Eso es algo que entiende, y sabe que lo que dijo Lefille es razonable.

Pero, elegir si esto es correcto o no, al final es su decisión. Solo de la persona que elige. Si el interesado piensa que está bien entonces está bien, no es que lo que es mejor siempre se convierte en lo que es correcto.

 

Además de eso, en lugar de moverse en base a sentimientos baratos, mantener a flote su intención real al hablar honestamente es una cosa muy embarazosa

 

Suimei: “--Hmm además, si nos escondemos adecuadamente existe la posibilidad de no ser descubiertos.”

Lefille: “...... No importa cómo lo pongas, ¿no crees que estas siendo demasiado optimista? Suimei-kun”

Suimei: “Cierto. Es bastante peligroso para empezar.”

 

Esa expresión alegre que dijo calmadamente algo bastante descabellado fue interrumpida por una declaración realista. Mientras ponía una sonrisa seca asintió con un suspiro.

Así es, el oponente es bastante fuerte. Si se utiliza una gran cantidad de demonios para la búsqueda sin duda alguna los encontraran. Pensar que se pueden esconderse y no ser encontrados es demasiado optimista.

-- Por su puesto, ella está hablando de una premisa en donde no se toma en cuenta la magia.

 

Lefille: “Lo siento”

 

Que sucede. De repente una disculpa. Frente Suimei Lefille agacho profundamente la cabeza. Con una expresión dudosa Suimei pregunto.

 

Suimei: “Porque Lefille se disculpa?”

Lefille: “Muy probablemente es mi culpa que los demonios hayan aparecido. Es por eso”

Suimei: “Ahhh, ¿No recuerdas lo que dijo ese enorme Demonio? Parecía como si se acabara de acordar de ti en ese momento. No importa cómo se vea, no creo que te estuviera buscando desde un principio.”

 

Suimei no estaba de acuerdo con la disculpa de Lefille. Eso sólo era un reproche excesivo sobre sí misma. Lo que Rajas dijo fue fragmentado, y había una parte en el acto de culpar a Lefille que no tenía sentido. Todos los aventureros la culparon por la aparición de Rajas, pero, si lo piensas con cuidado, eso no tenía relación con ella. El Demonio vino en busca de una persona diferente y encontró a Lefille por coincidencia, esa sería una historia más convincente. Pero todo el mundo entró en pánico y no se recuperó de la conmoción de ser atacados por los Demonios, y un blanco al que era fácil culpar estaba cerca. Fue el resultado de una serie de desafortunadas coincidencias.

No todo el mundo podía mantener su calma y un juicio frio y sin alguien como ese alrededor, ser forzados a un rincón resultará en esto la mayor parte del tiempo.

Sin embargo, Lefille no parecía convencida.

 

Lefille: “Sin embargo, ellos desviaron algunas de sus fuerzas a Aster cuando todavía estaban en un enfrentamiento con Thoria y otras naciones occidentales. Eso sólo podría significar...”

 

¿No lo crees de es amanera? El mismo Rajas no pudo permanecer indiferente ante la fuerza de Lefille ya que el mismo lo dijo. Eso solo puede significar que ella es--     

 

Suimei: “Que? ¿Acaso crees que los Demonios dividieron sus fuerzas solo por ti? Debes tener bastante confianza en tu fuerza, no es así.”

 

Suimei indico con una sonrisa remarcando la confianza que ella tenía en sí misma, eso la hizo avergonzarse. Con un rostro completamente rojo Lefille replico:

 

Lefille: “Ha, Estoy hablando en serio aquí mismo sabes. No me tomes a la ligera”

Suimei: “Si si, lo ciento lo ciento. Ciertamente Lefille es muy fuerte”

 

Suimei se disculpó por su broma y halagó la fuerza de Lefille. Pero por alguna razón Lefille respondió en un tono agudo y con una expresión infeliz.

 

Lefille: “…… Viniendo de ti me da la impresión de que solo me estas tomando por tonta.”

Suimei: “De ninguna manera. ¿No fue Lefille quien corto en dos fácilmente a un oponente con el que yo tuve un tiempo difícil?”

 

Esa la forma en que de verdad piensa Suimei acerca de la batalla anterior. Pero, Lefille todavía tenía algo en mente. Había una o dos palabras que quería decir. Pero Suimei la ignoró y continuó lo que decía.

 

Suimei: “Ah... ahora que recuerdo, ese Demonio, la cosa que él dijo acerca de Lefille siendo un sobreviviente de Noshias ... Si recuerdo bien, Noshias era ...”

 

Habiendo preguntado un poco acerca de su expresión, fue interrumpido por la voz cansada de Lefille.

 

 Lefille: “... Tú no estás familiarizado con la cultura de esta región, pero sabe acerca de eso.”

Suimei: “Ahh ... bueno sí ...”

 

Ahora mismo lo recordó tontamente y dejo salir una pobre respuesta. Eso le recordó el papel que había establecido para sí mismo. Era natural que otros encontraran extraño que él estuviera poco familiarizado con el conocimiento común de la región, pero tenga conocimiento sobre asuntos internacionales.

 

Suimei gruño dentro de su cabeza, y Lefille, que parecía haberse resignado, habló lentamente.

 

Lefille: “Ah ... eso es correcto, es como él dijo, yo soy un sobreviviente de Noshias.”

 

Lefille reveló su identidad que había estado escondiendo desde el principio. Ella dejo salir su confesión. Explico que es la sobreviviente del país que fue destruido por los Demonios. Nadie podría evitar sentir empatía con ella cuando escuchaba su dolorosa voz.

Suimei comenzó a hacer conjeturas por sí mismo.

 

Suimei: “El país que está más al norte.”

Lefille: “Así es”

Suimei: “Si mal no recuerdo es la nación que se encuentra en el límite entre el reino de los humanos y el territorio de los Demonios, ellos fueron los primeros en ser atacados.”

Lefille: “Sabes bastante”

Suimei: “……Bueno fue un evento bastante grande”

 

Fue la razón por la que Reiji y ellos fueron convocados a este mundo, ¿cómo podría no saberlo?

Lefille volvió al tema y afirmó con una voz triste.

 

Lefille: “... Ahh, desde la antigüedad, Noshias fue la barrera que detenía a los Demonios. Pero cayó en menos de un mes”.

 

Arrepentimiento y pesar se ocultaban en esa voz. Palabras que se sentían dolorosas. Eran como cuando el primer ministro lo había dicho en Astel.

 

Suimei: “Escuche que era un ejército de un millón de demonios.”

Lefille: “Así que un millón uh… no sé dónde escuchaste eso, pero probablemente sea verdad. No puedo decirlo con seguridad ya que nunca había visto a semejante número de criaturas vivientes.”

Suimei: “...?”

 

Su respuesta fue tranquila y compuesta. Pero esa forma indirecta de ponerlo parecía estar implicando algo.

Para Suimei, que no podía comprender completamente lo que decía, los ojos de Lefille se volvieron afilados, como si estuviera mirando una película en blanco y negro.

 

Lefille: “Era como un océano. De un extremo a otro del horizonte, los Demonios eran como un océano, formando un ejército de incontables números, atacándonos desde el otro lado de la frontera.”

 

La mirada que Lefille tenía, esa impresión. Suimei imaginaba vagamente a los seres vivos avanzando como un tsunami acompañados de un sonido atronador, ¿Qué rallos podría ser eso? El horizonte desapareció, y ese lado quedo inundado por un grupo sin moral humana. Sería igual a la ira de la naturaleza, y peor aún, una calamidad aun pero ya que tenía un propósito. Si eso fuera a atacar, ¿podrían los humanos soportarlo? Cuando ese pensamiento se precipitó en su cabeza, de repente Lefille ...

 

Lefille: “Lo que vi en la fortaleza del extremo norte fue esa escena. Con respecto a lo que sucedió en ese momento, es todo lo que recuerdo.”

Suimei: “Sólo eso, entonces eso significa que estaban tan ocupados como para pensar en otra cosa.”

Lefille: “Ahh, es como dices, lo intentamos con todo lo que teníamos. Disparamos contra los Demonios avanzando frente a nuestros ojos.”

Suimei: “Con respecto a ese enorme Demonio de antes, en ese momento fue cuando ...”

 

A la vaga pregunta de Suimei, Lefille devolvió un gesto de afirmación.

 

Lefille: “Rajas. Él apareció después de eso. Después de tomar a los supervivientes e intentar retirarnos, terminamos luchando con él. Es como lo escuchaste anteriormente, parece ser uno de los siete Generales Demoníacos.”

Suimei: “Ahora que lo mencionas, creo recordar que dijo algo como eso.”

 

Con las palabras de Lefille, Suimei recordó el discurso de Rajas; Dijo que era uno de los seres a quienes Nakshatra había confiado un ejército.

Ciertamente ese Demonio había dicho algo como eso.

Aun así.

 

Suimei: “Siete de ellos uh”

Lefille: “Ah, esa vez también, en medio de la pelea, recuerdo que lo oí decir eso. Yo tampoco entiendo los detalles, pero se jactaba de que los siete ejércitos estaban divididos en tres regimientos.”

 

No hay emociones en la voz de Lefille. Pero a los ojos de Suimei su rostro parecía tener una mirada que apuntaba al pasado.

Eso la preocupaba. Si, debido a las palabras de ella no era difícil de imaginar el choque que recibió. Ya que había tres ejércitos como ese, que es lo que resulta al combinar los números de todos ellos. Si se piensa en la escala entonces....

 

Suimei: “Tres. Y considerando que podría haber más de un millón entonces, si se unen lo que tenemos es ... “

 

Era una historia cada vez más desagradable.

No había experimentado algo así, pero el tono de Suimei insinuaba que había tenido su parte de dificultades. Simplemente multiplicando un millón por tres, habría tres veces los números que le habían dicho. Pero si se quiere creer completamente en la historia de Lefille, entonces no se puede pensar tan sencillamente. Todos estaban pidiendo lo imposible al empujar esta carga sobre el puñado de héroes convocados ante tal número de Demonios. Suimei estaba también en este mundo, pero, como era de esperar si el mundo esperaba que los héroes los derrotaran, entonces su futuro es dudoso.

 

Lefille: “Así que, en ese momento yo pelee contra Rajas, pero mis piernas y manos no podían igualar su poder. El ejército también estaba en desorden, y después de eso, esa mujer Demonio ... “

 

Hubo una palabra desconocida en lo que Lefille acababa de decir. Suimei preguntó casualmente acerca de eso.

 

Suimei: “¿Mujer Demonio? ¿Hay tal cosa?

Lefille: “No… no es nada, entonces…”

 

Sin embargo, no obtuvo una respuesta. Alejando el tema calmadamente al mismo tiempo que sacudía el cuello, ella mantuvo su aliento en el tema principal.

 

Lefille: “La razón por la que Noshias fue atacado primero no fue solo por estar en la frontera.”

 

Ese fue el núcleo de la historia que insinuaba el motivo del ataque. Por otra parte, sin decirlo, Suimei que sabía un poco sobre ello también tenía esa creencia.

 

Suimei: “El espíritu?”

Lefille: “Espíritu?”

 

Lefille levanto una pregunta al escuchar palabras que no recordaba haber oído antes. Debido a ella Suimei respondió a su pregunta en base a su propio conocimiento.

 

Suimei: “Ahh, se trata del poder que tiene Lefille. Es como lo llaman en el lugar de donde vengo. Espíritu.”

Lefille: “¿Hay otras personas que tienen un poder como el mío en el este?”

Suimei: “Uhh, no exactamente como el de Lefille, pero supongo que están en la misma categoría.”

Lefille: “…?”

 

Suimei no sabía muy bien cómo llamarlo, pero Lefille estaba aún más confundida. Por supuesto. Lo más probable es que este mundo tenga una definición diferente de los espíritus en comparación con el otro. En este mundo, al igual que en el otro, el poder de los seres humanos es mucho más débil que el de la naturaleza y las cosas de origen misterioso. En primer lugar, sin el conocimiento fundamental adquirido en la investigación de múltiples tipos de magia, la información de los espíritus en este mundo era lastimosamente limitada. Por lo tanto, es probable que no entendían qué tipo de existencia son los espíritus.

 

Lefille dejo una pausa, para tratar de digerir y entender lo que dijo Suimei, pero al final, sin una respuesta, regreso sobre el tema.

 

Lefille: “Realmente no sé cómo llamarlo, pero es como has dicho. Nosotros llamamos a la fuerza de los espíritus. Mi país, desde hace mucho tiempo, usaba esta fuerza para luchar contra los Demonios.”

Suimei: “Eso me recuerda, habías dicho que su habilidad con la espada también fue transmitida durante generaciones, ¿Esa fuerza es igual?”

Lefille: “Aa. Mis antepasados ​​fueron una existencia que nació con la unión entre los espíritus y los seres humanos. Con el fin de que los seres humanos pudieran pelear contra los Demonios, la diosa Arushuna lo arregló de esa manera. Este manejo de la espada también nació entonces y ha ayudado a los héroes que han sido llamados desde la antigüedad”

Suimei: “Héroes, ¿en serio?”

 

Ante la mención inesperada de esa palabra en la historia de Lefille, Suimei murmuró en voz baja. Los antepasados ​​de Lefille fueron los que se convirtieron en el poder de los héroes invocados hace mucho tiempo. Y ahora, en lugar de estar con los héroes, su descendiente estaba con él, ¿qué tipo e intrincado karma es ese? Uno no puede evitar pensar que alguna entidad desconocida está jugando con ellos.

 

 Acto seguido, la expresión facial de Lefille mostró soledad y la tristeza.

 

Lefille: “Yo también soñé con proteger a las personas, salvar a la gente. Pero en última instancia, el sueño terminó. Y ahora estoy en este estado tan lamentable.”

 

Dicho esto, Lefille bajó su mirada con desaliento. Después de huir de su tierra natal, se convirtió en un aventurero, siendo difamada constantemente, ella probó la soledad. Por encima de toda su historia personal, con su corazón lleno de tristeza no pudo pedir ayuda. El anhelo y el deseo del sueño no realizado, su última expresión era la de una niña traicionada por la realidad. Eso, era sin duda lo que había allí. El deseo de proteger, el deseo de salvar a los demás, nada más que un deseo honesto y puro, que negaba cualquier mala voluntad, un deseo irracional que le fue arrebatado, ella tenía ese tipo de expresión desgarradora.

 

Ella tenía poder. Por eso, dio lo mejor de ella. Pero, no pudo hacer nada, no importaron las circunstancias. Ella no estaba tratando de obtener algún tipo de recompensa.

 

Suimei: “Hey, Lefille. ¿Los Demonios... que es lo que son?”

 

A pesar de la mirada en sus ojos diciendo que quería dejar el tema, Lefille pronto respondió a la pregunta.

 

Lefille: “Hm eh. Para ser honesta, realmente no lo sé. Lo más probable es que no haya nadie en el mundo que realmente sepa acerca de ellos. Además de lo poco que aparece en las historias transmitidas desde hace mucho tiempo, probablemente no hay manera de obtener información acerca Los demonios”.

Suimei: “Con respecto a esas historias?”

 

Es lo que se le dijo a Lefille por su familia. Eso era de los registros sobre las peleas que los humanos en las fronteras y Demonios liberaban durante generaciones. Esa sería la información más fiable en este mundo.

 

Lefille: “En los tiempos antiguos, un dios del mal luchó con Alshuna... fue lo que se dijo antes. Ese dios maligno que se jactaba de un enorme poder, al final fue conducido al umbral dimensional por Alshuna, los elementos, y los espíritus.”

Suimei: “Ah”

 

Suimei estuvo de acuerdo. Se mostró de acuerdo con lo que había aprendido durante un viaje anterior. En general se acordó de la historia, lo más probable es que ese umbral dimensional es a como llaman al espacio entre los mundos aquí, el otro mundo se encuentra en la cavidad es el umbral, el borde del mundo. Al ver a Suimei movimiento su cabeza en afirmación, Lefille continuó.

 

Lefille: “Se dijo que los Demonios eran los sirvientes de ese dios del mal. Aceptando la bendición divina del dios del mal, ellos llenaron este mundo con el caos que solo traína lucha y muerte.”

 

Caos, una palabra increíble apareció. No, ese era ya un tema factible cuando el dios del mal está involucrado. Al final, el resultado de la adoración de los Demonios, tenía la misma intención que los dioses malignos de los mundos exteriores. Entonces, lo próximo es...

 

Suimei: “Dijiste protección divina, pero, ¿entonces el origen del poder de los Demonios es el dios del mal?”

Lefille: “Ahh, eso me recuerda, tengo la sensación de que esa teoría también existe. Yo no lo recuerdo bien, pero ...”

Suimei: “Hmm ...”

Lefille: “¿Qué sucede Suimei-kun?”

 

Ante la expresión de sospecha de Suimei, quien se quedó en silencio mientras pensaba, Lefille pregunto. Ante la chica que tina una expresión de pesar Suimei dejo salir lo que había pensado.

 

Suimei: “Demonios... lo que son. Acerca de eso yo tengo mi propia teoría.”

Lefille. “Fumu. ¿Una teoría propia eh? Interesante.”

Suimei: “¿Quieres escucharla?”

Lefille: “Sí, tengo interés en ella”

 

... es lo que ha dicho, pero lo que estaba pensando era bastante admirable. Lefille se reía de pura admiración. Sin embargo, esa cara cargaba con honestidad y un interés desde el fondo de su corazón, y mostró su anticipación. La posibilidad de llegar a la verdad era improbable.

Pero de todos modos pregunto.

Ahora bien, en primer lugar ...

 

Suimei: “Primero, es decir, desde la definición del dios del mal en su historia.”

 

Con el sonido de su voz reduciéndose un poco, el rostro del mago salió a la superficie. Suimei comenzó a discernir acerca del dios del mal.

 

Suimei había entrado en contacto con lo que se conoce como demonios o espíritus en su mundo. Básicamente existen en el mundo del exterior, son una existencia teórica que poseía un poder similar al de las leyendas. Ellos podrían ser convocados con hechizos, dándoles un nombre y una existencia definida. Después de eso, aparecen en el mundo como demonios o espíritus.

 

Los espíritus que se definen en su mundo eran existencias vagas y sin un aspecto fijo, sólo poseían información como la existencia. Y el Dios aquí, en referencia, está a un nivel más alto que la existencia de los espíritus, no era sólo una vaga existencia como los espíritus, sino un poderoso cuerpo de información con voluntad propia.

 

 En otras palabras, el malvado dios es ...

 

Suimei: “...El dios del mal existe en el espacio entre dimensiones, el mundo exterior, y su objetivo es llenar este mundo de caos. Incluso ahora, está observando de cerca este lugar desde el mundo exterior, con la esperanza de lograr su objetivo. Sin embargo, la existencia de esa cosa está delimitada solo allí, y no puede interferir en este mundo directamente como en los tiempos de la antigua diosa. En su lugar, los Demonios que sirven al dios maligno heredan su voluntad, y se les otorgan los poderes del dios maligno al que adoran, retorciéndose en la oscuridad para llenar el mundo de caos.”

Lefille: “Muu ...”

 

Su deducción fue inesperada. El color en el rostro de Lefille cambio. Aun así, Suimei no se vio afectado, y continúo mostrando lo plausible de su teoría

 

Suimei: “Bueno... es una historia cliché, pero, es la secuencia más obvia si se piensa en nuestra conversación anterior. Las cosas empezaron durante el principio del mundo, cuando se plantó la semilla de la futura contienda... es”

 

Si todo lo relacionado con los Demonios era así, él no lo sabía, pero, al notar su digresión, volvió sobre el tema.

 

Suimei: “Para los problemas prácticos eso está bien, pero, en relación con esos títeres, es decir, los Demonios... eso es todo. En primer lugar, sus características son diferentes, debido a que la fuerza de su cuerpo es diferente a la de los seres humanos, si ellos siguieron un camino evolutivo diferente a los demás seres vivos, o si es como el dios del mal los diseñó, no sé a ciencia cierta cuál de las dos es el caso. Esa es la impresión que me dio de la historia antes.”

Lefille: “Eso es una conjetura bastante interesante.”

Suimei: “Gracias. En el caso de la protección divina a continuación, creo que la mayor parte de su poder viene del de Dios del mal. La energía negra procedente de los Demonios.”

 

A la conclusión Suimei, Lefille deslizó en una pregunta.

 

Lefille: “...? ¿No es una característica de los Demonio?”

Suimei: “Así es. No es un poder que los seres vivos tengan de forma natural. Ese inconsistente poder con el mundo y la naturaleza no es producido por este mundo, es verdad que este mundo definitivamente no lo produce. Nadie deliberadamente podría hacer algo perjudicial para sí mismo ¿verdad? Es lo mismo con el mundo. Es por eso que depende de las existencias que no pueden existir en el mundo. Pero este poder que va en contra de la lógica de este mundo sólo puede existir a causa de la influencia de algo que no es de este mundo. Por ejemplo, esa cosa a la que se llama ... “

Lefille: “Dios del mal eh.”

Suimei: “Volviendo a la conversación, eso es todo lo que es. En el punto en el tiempo cuando los Demonios se volvieron capaces de usar ese poder, fue cuando la existencia del dios maligno fue probada. Esa charla es un fastidio, sin embargo.”

 

Sí, la charla sobre los Demonios dio lugar a un debate sobre el dios del mal. Dicho esto, tomó una gran cantidad de problemas para llegar a eso. De todos modos ...

 

Suimei: “Entonces, Alshuna es una existencia que enfrenta al dios del mal, los humanos y semi-humanos de este mundo, con la raíz de esa creencia son enemigos del dios del mal. Por eso el trata de matar a los seres vivos que no coinciden con sus deseos.”

Lefille: “...”

 

Suimei se mantiene firme a esa creencia, y Lefille parecía que estaba digiriendo el contenido de esa discusión, entrecerrando los ojos. En ese rostro había algún tipo de agitación. Escogiendo el momento adecuado, Suimei dejo salir una sola palabra.

 

Suimei: “¿Qué tal? ¿No crees que es una teoría aceptable?”

Lefille: “Es cierto. Eso funciona en la historia. Es la primera vez que escucho ese argumento con el dios del mal y los Demonios. Con base en ese argumento, si replantearme las cosas que dije, las leyendas se hacen plausibles.”

Suimei: “Fue un argumento bastante interesante ¿verdad?”

Lefille: “Sí. Sorprendente. Tú has pensado en ello considerablemente. Eres increíble, Suimei-kun”

 

A la joven asintiendo sinceramente, Suimei añadió un suplemento.

 

Suimei: “Por cierto, la razón por la que los seres humanos son capaces de luchar con los Demonios es porque tienen la bendición divina de Alshuna creo. Excluyendo a Lefille, por lo general llevan es poder con ese propósito. Los elementos son hostiles al dios del mal, obviamente, cae en esa categoría, por lo que la magia de sus hechiceros también tiene ese efecto.”

Lefille: “...”

 

Sí. Es por eso que, en el momento en que estaba luchando contra los Demonios, con la excepción de la magia que no utiliza los elementos como intermediario, los ataques físicos también eran ineficaces. Debido a que los seres humanos tienen su fe profundamente entrelazada con sus vidas y el poder que habita dentro de ellos. Además de eso, la magia de este mundo está fuertemente ligada a Alshuna y los espíritus, los elementos también tienen ese poder en ellos, dándoles un gran efecto en contra de los Demonios. Los hechiceros, a través de esa magia con que un poder no muy alto, son capaces de derrotar a los Demonios. Sin embargo, por otro lado, no hay otra persona nacida en este mundo como el, quien no tiene esa relación con los elementos, era de esperarse que su poder fuera debilitado.

 

 Por lo tanto.

 

Suimei: “Por cierto, me gustaría preguntar, cuando luchamos con los Demonios, ¿la magia de un mago principiante tuvo efecto sobre los Demonios verdad?

 

Después de preguntar, Lefille pensó un poco, con el ceño fruncido, dijo en una voz muy lejos.

 

Lefille: “Bueno, las personas mostraron eficacia y no se dispersaron, pero ...”

Suimei: “Los brujos que fueron efectivos eran incluso los que no habían usado la magia por mucho tiempo, ellos percibieron cierta revelación, y formaron una conexión con los elementos y de esa manera tuvieron efecto. Las personas que no fueron eficaces son las que no sintieron esa la revelación, por lo que su conexión con los elementos era débil y no podía derrotar al Demonios. no es eso?”

Lefille: “Ahh, ir tan lejos es ...”

Suimei: “Suponer eso, es parte de la historia. Bueno, creo que probablemente estoy en lo cierto.”

 

Había pocas piezas simples por lo que no era definitivo, pero él creía en esa teoría. Teniendo en cuenta que todavía estaba reconstruyendo las cosas junto con Lefille, en general, esta respuesta es de esperar.

 

Suimei: (Pero si esa suposición es correcta, no se podrá tener éxito en atacar a los demonios a menos de que se use cierta magia, para Mizuki quien vino de otro mundo a pelear con los demonios podría ser difícil acostumbrarse.)

 

En cualquier caso, la respuesta salió. Debido a que los Demonios tienen la bendición del dios del mal, básicamente, tienen resistencias a las que sólo la magia de aquí es eficaz.

Sin embargo, si la fuente de ese poder estableció la forma actual del Demonios, eso quiere decir que es una existencia del mundo exterior, por lo que, si se utiliza eso como base, la magia mostrará efecto.

Por el hecho de que la magia de Suimei no tuviera efecto, sus pensamientos hasta ahora estaba concentrados en lo que tenía que hacer a continuación.

 

Suimei: (Solo queda desarrollar una forma adecuada de derrotarlos…)

 

Cuando se dio cuenta de que cierto tipo de magia seria efectiva, se llenó de una confianza que hasta ahora no había tenido.

 

Lefille: “Suimei-kun”

Suimei: “Hmm?”

Lefille: “Quien eres tú?”

 

Esa consulta informal fue a causa de la charla de hasta ahora. En vez de dudar de su verdadero carácter, estaba simplemente preguntando realmente quien es. A su pregunta, Suimei no dio ninguna respuesta.

 

Suimei: “Ahora bien. Quizá debería decirlo, ¿no es hora de encontrar un lugar para descansar?”

Lefille: “Sí”.

 

En el bosque que oscurecía, Lefille contempló el cielo azul profundo mientras asentía. Ella se encogió de hombros, abatida, algo estaba mal, ¿o era sólo su imaginación? Suimei una vez más comenzó a caminar a lado de esta chica.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 27: La persona que llora atada por la maldición.




Manual




Esa noche después de reunirse con Lefille en el bosque, Suimei se sumergió en el claro cielo nocturno, mirando las estrellas de este mundo desde una roca con una gran vista.

 

Suimei: “Debe ser en esa dirección, y ...”

 

Con la obscuridad púrpura como fondo, las hermosas estrellas se esparcían a través de los cielos. Mirando el cielo nocturno que definitivamente no se podía ver en su contaminado mundo, Suimei estaba adivinando la dirección correcta a través de la Astrología. No estaba familiarizado con las estrellas de este mundo, pero se había quedado en este mundo desde hacía bastante tiempo, y había contemplado el cielo de la noche numerosas veces. Comprendía la posición de la luna y las estrellas, y podía distinguir lo básico como las direcciones.

 

Sin embargo-

 

Suimei: (Incluso si lo uso, es sólo sobre esto eh ...)

 

Una de las cosas que le impedían calmarse después de venir a este mundo todavía le preocupaba. Tal y como dijo, incluso si es capaz de leerlo, Suimei sólo puede divinizar poco de las estrellas en este mundo. Ciertamente, al observar el espectro de la estrella - refiriéndose a los rayos de luz emitidos por las estrellas - y analizarlos usando la magia, pudo determinar qué estrellas tenían qué tipo de atributos, y sería posible utilizarlas en sus hechizos. Pero la adivinación que era sinónimo de la Astrología se hacía usando el resplandor de las estrellas más efectivas, junto con el nombre de las estrellas y su significado, y utilizando la influencia de las estrellas de la manera más eficiente. Como ahora no era posible hacerlo, no podía usar la Astrología con todo su potencial.

 

El hechizo [Lluvia de Meteoros] sería un buen ejemplo. En su mundo, mientras se cumplieran las condiciones de tiempo y ubicación, se jactaba de un poder mágico atroz. Pero en este mundo donde no podía sacar los poderes de los misterios, lo mejor a lo podía llegar sería a menos de la mitad de la potencia máxima en condiciones normales. Con los poderosos hechizos de los que dependía muchísimo en el combate, Suimei no podía evitar suspirar deprimido.

 

Suimei: “Uhe…”

 

Después de terminar su conversación con Lefille sobre los Demonios, Suimei y Lefille caminaron en la profundidad del bosque para buscar un lugar para hacer el campamento. 

Encontraron una manada de lobos en el camino, pero no encontraron a ningún monstruo, encontraron una fuente de agua y una cueva que podía mantener el frío y la humedad alejados.

El sol ya se había puesto a mitad de camino y el día se convirtió lentamente en la noche. Los dos se prepararon lo más rápido posible, y después de cenar, ya era tarde.

 

Viendo las estrellas, Suimei pensó en lo que sucedería en el futuro, pero aún no había decidido su curso de acción. Correr aquí por impulsado por sus propias emociones era una cosa, pero ¿qué debía hacer desde aquí? Teniendo todo en cuenta, la lucha con el Demonio llamado Rajas es probablemente inevitable, pero ...

 

Suimei: “Ese sujeto dijo que traería a sus camaradas.”

 

Pensó en el general Rajas con su enorme cuerpo, y una de las cosas que dijo.

 

Rajas le dijo a Lefille con indiferencia que traería consigo a sus subordinados. Suimei no pensaba que estarían en la escala de los cientos de miles, como decía Lefille, pero era cierto que estaban haciendo algún tipo de maniobra militar. Probablemente tengan que luchar contra un gran número de enemigos.

 

Por lo tanto, Suimei estaba molesto de que [Lluvia de Meteoros] no pudiera ser usada. Aunque no sería efectivo a menos que usara un tipo especial de hechizo, al igual que en aquella ocasión en que utilizó la Llama de Ashurbanipal, podría aplastar a los demonios con fuerza bruta. Se sintió desalentado de que su ataque de gran alcance de gran alcance no estuviera a toda potencia.

 

 Mientras Suimei suspiraba lamentándose.

 

 Suimei: “¿Hm? ¿Lefille?”

 

Cuándo salió de la cueva, en la visión de Suimei, la hermosa figura de Lefille, vestida con un atuendo de caballero, se dirigía a algún lugar. Lefille caminaba vacilante como si fuera un sonámbulo, dirigiéndose a las profundidades del bosque como un títere controlado por cuerdas.

 

 ... ¿A dónde iba tan tarde en la noche sin siquiera un arma? Suimei no podía comprender lo que la espadachín estaba pensando. Después de cenar, dijo que estaba cansada y se retiró temprano. Con la lucha contra el demonio, la disputa con la caravana y después de haber lidiado con la manada de lobos, debió haber acumulado mucha fatiga. Eso debería ser así, pero ¿qué estaba tratando de hacer ahora?

 

Suimei: “Si recuerdo bien, por ese lugar esta...”

 

Cruzado de brazos y con el ceño fruncido especulo mientras observaba el cielo.

Tratando de recordar rápidamente al mismo tiempo que examinaba el entorno lo que encontró fue el recuerdo del agua.

Así es, el lugar al que Lefille se dirigía era un estanque de agua. Era un lugar un poco alto que tenía un arroyo y podría tener una pequeña cascada. Sin embargo, la cueva en la que actualmente están en ya tenía suficiente agua así que no había necesidad de ir allí.

 

Suimei: “...”

 

Había una sensación incómoda en el aire. Suimei se frotó la parte de atrás del cuello, sintiendo una premonición incómoda.

Lefille y esa manera inestable de caminar, no parecía normal. Además, no llevaba un arma lo cual normalmente sería necesario en el bosque. Algo estaba ocurriendo. Algo no estaba bien.

En ese caso, es mejor perseguirla.

Con ese pensamiento en mente, Suimei saltó de la roca y persiguió a Lefille en el bosque.

Cortando entre los matorrales y tejiendo entre los árboles, se zambulló en el bosque. Pronto, llegó a la fuente de agua.

Cuando estaba a punto de salir de los arbustos frente a la fuente de agua para buscar a la chica, resbalo con un pedazo de tela.

 

Suimei: “Ottoto… ¿Qué es esto?”

 

Eso estuvo cerca. Si no lo hubiera notado, habría caído sobre su trasero como en el momento en que fue convocado a este mundo.

Aun así, Suimei se preguntaba qué es lo que acababa de pisar. Que es lo que se había dejado caer casualmente en este bosque. Para averiguar lo que acababa pisar, Suimei lo recogió y lo extendió. Y se dio cuenta de lo que era.

 

 Suimei: “Eh ...”

 

Suimei hizo un sonido confuso inconscientemente y su mente se quedó en blanco. Con el rostro estúpido como el que alguien tendría al ver eso, lo sostuvo y se dio cuenta de lo que era... ropa. Las cosas que la gente usa, que te pones... en fin, ropa. Y aun mas allá, es ropa que Suimei encontró familiar. La había visto hace poco cuando estaba en la roca, la ropa de caballero que llevaba Lefille.

 

Suimei: “Uhh .. e, e, e, espera un segundo ... esto es ...”

 

Confundido y aturdido, Suimei tartamudeó incapaz de formar oraciones apropiadas debido a esa cosa extendida ante él. La confusión y el pánico lo hacían aún más ansioso, haciendo que Suimei tartamudeara aún más. Después de mirar detenidamente, confirmo que también había ropa interior femenina. En otras palabras, Lefille actualmente no está usando su ropa y tampoco ropa interior, lo que significa que ...

 

Suimei raídamente capto el estado de las cosas. ‘Ropa interior + ropa de mujer tirada en el suelo = a’, esa fórmula fue completamente resuelta en su cabeza. En este momento y en cierto sentido él tomaba esto como la ecuación del diablo.

Así que, sin intenciones extrañas, miró hacia una dirección determinada, como si estuviera guiado por hilos invisibles. Y justo como pensaba, vio a una Lefille desnuda junto a la orilla del agua.

 

Suimei: (Aaaaaaaa)

 

Suimei gritó en su cabeza mientras suprimía sus emociones. Por supuesto, esas emociones eran de vergüenza. La sensación de malestar que hizo que su cuello se sintiera extraño antes, se preguntó por qué se sentía así en ese entonces. Suimei estaba lleno de arrepentimientos por permitir que sus emociones lo llevaran a este lugar.

 

A pesar de que fue un malentendido, desde la perspectiva de un tercero, parece que vino aquí con la intención de mirar a una chica mientras se baña. Si alguien lo viera ahora mismo, definitivamente sería etiquetado de pervertido.

 

No, en lugar de eso, debería ...

 

Suimei: (No, no mires Suimei. ¡No puedes mirar! ¡Bueno, sinceramente quiero ver un poco, pero ... no es eso! Olvídate de todo. ¡Olvídate de todo, yo! Olvídalo y vuelve atrás ...)

 

Así es, con una cara roja, Suimei estaba negando algo en su cabeza. El instinto de un hombre de querer ver tenía un conflicto con ver lo que no debía ser visto y antagonizaba su orgullo como hombre, aun con su habilidad de pensar calmadamente, Suimei cayó en confusión.

 

Él no tiene planes de ver cuidadosamente y quemar esta escena profundamente en sus ojos. Suimei no podía lidiar con este tipo de situaciones ya que la mayor parte de su cabeza estaba dedicada a la magia. Junto con su carácter serio, términos como lo grande y abundante, la figura excepcional, esas hermosas proporciones habían sido purgadas de su mente como si estos términos fueran enemigos jurados.

En ese momento, Suimei de repente oyó una voz.

 

Lefille: “... Aa ... .ku ... e ...”

Suimei: “¿Eh?”

 

El aire tembló y Suimei respiró débilmente. Olvidándose de la situación, dejó escapar un sonido de sorpresa. Justo ahora, en sus oídos, pensó que oyó algo que indicaba angustia. Algo como un gemido o jadeos, como la voz de una niña gimiendo de dolor o alguien ardiendo en fiebre.

 

Ella no está tomando un simple un baño.

Recordando el jadeo, Suimei volvió a mirar.

 

Lo que vio en esa dirección fue a Lefille apoyada en una roca cerca del borde del agua. Mirando de cerca, había una mirada extraña en sus ojos. En vez de bañarse, parecía inconsciente y estar sufriendo en el agua. ¿Por qué estaba gimiendo? ¿Qué la hacía suspirar en angustia? En ese momento, Suimei lo vio. En su abdomen, había un tatuaje ominoso que parecía estar invadiendo a la chica.

 

Suimei: “……Ah”

 

Sin sentirse afectado, se dio cuenta de lo que estaba pasando en el momento en que vio el tatuaje. Su brazo levantado, su voz repentina, los ojos que la vieron, su propio corazón convenientemente tímido, todo desapareció con asombro.

 

Una maldición.

 

Tan pronto como esa palabra se metió dentro de su cabeza, todas las cosas superfluas que había pensado hasta ahora desaparecieron.

Pero, ¿por qué?

Mientras se apoderaba de sí mismo, en lugar de la confianza de que podía lidiar con ello, su corazón se hundía con pensamientos indefensos, aquí también, había chicas sufriendo a causa de una maldición.

 

Una maldición. Sí, una maldición. Era la primera vez que lo veía, pero probablemente no estaba equivocado. El tatuaje en el abdomen de Lefille era prueba de ello.

Las líneas que se superponían de color rojo oscuro estaban manchando su piel blanca y hermosa. Una maldición de otro mundo. Cada vez que el tatuaje pulsaba debido a la magia, el gemido de Lefille crecía en intensidad, y su ingle se frotaba contra la roca apresuradamente.

Ese acto lascivo de auto placer era probablemente debido a que su cuerpo estaba en llamas, ese es el efecto de ese patrón, una maldición de calor.

 

Entonces, ¿quién, con qué intención, habría puesto semejante maldición?

 

Suimei: “Tsch#

 

En la boca de Suimei había una amargura abrumadora. Esta era la sensación de alguien que conocía las maldiciones muy bien. Una encarnación del odio de Suimei, como alguien que tenía relaciones profundas con alguien que maldijo a otros, y alguien que fue maldecido.

 

Así es, hubo un tiempo en el que Suimei deseaba poder romper una maldición. La chica que sufría de dolor por la maldición ruinosa estaba allí. Por eso estudió acerca de las maldiciones durante un tiempo para romperlas. No podía perdonar la existencia de una desgracia tan irrazonable en este mundo.

 

Por lo tanto, lo que le estaba pasando a la chica frente a sus ojos era doloroso de mirar también. Ese movimiento impuro, era intolerable.

 

 … Esa es la maldición? Es vulgar. Contra una mujer, y más aun, contra una chica joven, eso es propio de una basura. Dolor. Esa noble muchacha encarcelada por la maldición y obligada a realizar tales actos obscenos. Una mujer en desgracia. Con su cuerpo inundado de un calor ardiente se ve obligada a realizar un acto tan sórdido sin ser consiente de sí misma. No había otra forma de describirlo que como algo terriblemente triste.

 

¿Por qué la maldición tiene que ensuciar a una chica tan pura?

¿Por qué se puso una maldición sobre las chicas?

¿Por qué las maldiciones siempre hacen que las chicas lloren de angustia?

 

Alimentado por la furia, el corazón de Suimei ardía de ira. Y con esos pensamientos, se acercó a la roca donde estaba la chica.

 

Suimei: “Lefille”

 

Como si quisiera hablar con ella, Suimei toco suavemente los hombros de la muchacha, que jadeaba de dolor.

Lefille levantó la vista con sus ojos borrosos, probablemente recuperando un poco su conciencia.

 

 Lefille: “¿Ah, uh ...?”

 

El rostro que se levantó por la voz todavía mostraba signos de la influencia de la maldición y estaba rojo de confusión.

 

Lefille: “Ah”

 

Finalmente, su vos dejo entender que se había dado cuenta. Se dio cuenta de que alguien la estaba llamando. Pero al mirar a los ojos del hombre que tenía una mirada vacilante de piedad, las pupilas de la niña reflejan una desesperación como nunca antes.

 

Mientras se miraban, el rostro de Lefille se torció poco a poco. Por qué estás aquí. ¿Por qué estás mirando? No quería que nadie viera esta figura tan vergonzosa. La expresión de dolor de Lefille parecía estar gritando.

 

Sin embargo, incluso después de notar la presencia de otra persona, no se detuvo, era como si sus acciones fueran forzadas por un poder invisible. Debido a la fiebre de la maldición, ella no tenía control sobre su cuerpo y continuó frotándose contra la roca para aliviar un poco la fiebre.

 

Lefille: “Ahh ... ahhh ...”

 

Sí, desde la perspectiva de un tercero, era una acción seductora como si se estuviera consolando a si misma al no poder calmar el fuego dentro de ella.

 

Lefille: “No ... por favor, no mires ... por favor ...”

 

La débil voz de Lefille ahora no era por la dolorosa fiebre. Era la súplica de una muchacha llena de dolor, que no quería que nadie viera su lado indecente.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Después de algún tiempo, el efecto de la maldición parecía desvanecerse, y ella se calmó. A Lefille, que estaba en el suelo poniéndose la ropa que había traído, Suimei le preguntó en silencio sobre la maldición.

 

Suimei: “¿Es una maldición?”

 

Él pregunto. Y como era de esperar, Lefille asintió sin mirarlo. Cuando Suimei estaba a punto de preguntar de nuevo, Lefille bajo la cabeza con una mirada deprimida y repentinamente dijo:

 

Lefille: “Yo…”

Suimei: “...”

Lefille: “... Yo soy alguien relacionada con la familia real de Noshias ... No, los Noshias se han ido, debo decir que yo era alguien relacionada con ellos.”

 

Lefille miró hacia abajo y suspiró. Fue un suspiro como si estuviera burlándose, mientras deprimida, la chica continuaba su monólogo. Lefille continuó:

 

Lefille: “La familia real de Noshias, como una rama de la familia, la sangre del poder de los espíritus corre en mi clan. Como nací con poderosos poderes espirituales, fui criada con el objetivo de proteger a Noshias desde el principio. Día tras día, practiqué mi esgrima y maneras de usar mis poderes sólo para proteger mi patria de los Demonios que atacaban desde el norte.”

 

Lefille se volvió hacia Suimei para confirmar algo.

 

Lefille: “Durante el día te dije que Noshias fue derrotado por los Demonios, ¿cierto?”

Suimei: “...Sí…”

Lefille: “En esa ocasión... hace aproximadamente medio año, la fortaleza más al norte que nos fue confiada fue destruida por las hordas de Demonios. Y fui separada de los demás junto con los compañeros que lucharon junto a mí. En el momento en que peleamos en la capital, sólo quedaban algunas personas.”

 

Era un recuerdo áspero, y su voz rezumaba de dolor. Y, sin embargo, Lefille, como si tuviera que hablar, continuaba.

 

Lefille: “El ataque de los Demonios fue aterradoramente rápido. Ni siquiera hubo tiempo para que los ciudadanos escaparan del país. Los demonios tomaron el control de la mayor parte del país en un momento. En ese punto, casi no teníamos medios para resistirnos. Normalmente, nosotros también haríamos la invocación de un héroe, pero ya era demasiado tarde. Sólo podían hacer uso de mi poder, pero mi fuerza era inútil contra el ejército de los demonios. Debido la abrumadora diferencia en el número y recursos, nuestro ejército reconocido por ser la élite también fue aplastado. Al final, para mostrar a los demonios nuestra resolución, la gente de Noshias optó por defender la ciudad hasta el final.”

 

Un sitio, uh. En primer lugar, no había ninguna opción para ejecutar. Debido al orgullo de la gente del norte de no ceder ante los demonios lucharon hasta el final para no permitir que los demonios hicieran lo que quisieran.

 

Sin embargo. Porque Lefille sigue viva todavía. La respuesta fue devuelta sin siquiera preguntar.

 

Lefille: “Mientras todos los demás se preparaban para la última batalla, a mí me dieron una tarea diferente. No se me permitió morir en el sitio debido al poder del espíritu que tengo dentro. No se podía permitir que el poder del espíritu se extinguiera, por lo que no me permitieron pelear hasta el final en el castillo. Por culpa de tener este poder, mi padre, mi madre, mis amigos, todos los que eran importantes para mí, tuve que correr y abandonarlo todo.”

 

Éste debía ser el mayor arrepentimiento de su vida, los hombros de Lefille colgaban de pesar.

 

Suimei nació en el Japón moderno, y en primer lugar sería feliz por salir vivo de tal situación. Pero para las personas de este mundo que viven por el bien de la batalla y se enorgullecen del deber transmitido por sus antepasados, esta situación era probablemente insoportable. Para alguien a quien se le concedió el poder de un espíritu, esto era aún más cierto.

 

Lefille: “Estaba en medio de eso cuando me maldijeron. Mientras escapaba a otros países, luché con un Demonio, y luego ... “

Suimei: “¿Es ese tipo ...?”

Lefille: “... No, no fue Rajas. El que me maldijo fue una mujer Demonio que comandaba a Rajas y al ejército. Ese demonio parecía especializarse en maldiciones. No sé cuál era su intención, pero en esa pelea donde estaba luchando con todo en la línea, me maldijo como si fuera un juego. Se siente como si insectos se arrastraran sobre mí, y tengo que consolarme de esa manera tan indecente.”

 

Eso era todo. Lefille estaba indefensa.

Respecto a la maldición, esa fue toda la historia. Sus sentimientos de venganza, el asunto de la maldición, ella tenía un montón de cosas pesando sobre ella.

 

En ese momento, Suimei repentinamente notó algo sobre la maldición de Lefille y lo que había ocurrido antes.

 

Suimei: “Podría ser, que en la posada y ...”

Lefille: “Ahh, te acuerdas. Así es. Esa noche, también busqué un lugar con agua como este también. Por la mañana, cuando me desperté, intenté evitar a otros y volví a la posada. Después de eso, es como lo recuerdas, me encontré contigo.”

 

Suimei continuó preguntando.

 

Suimei: “¿Sabes qué causa que la maldición se active?”

Lefille: “Cuando uso una gran cantidad del poder del espíritu, se vuelve así. Antes lo use para completar la petición del gremio para la subyugación de los monstruos, fue por eso.”

Lefille: “¿Y la cura para la maldición?”

Lefille: “Lo intenté. Yo no podía hacer nada porque no soy un mago, pero ni siquiera un prestigioso sacerdote de la Iglesia de la Salvación pudo hacer algo.”

 

Entonces, ¿siempre ha sido así? Sin una cura, sin una manera de suprimir la maldición, tener que tratar inconscientemente con la maldición sin ser encontrada.

Como si lo confirmara, Lefille permaneció en silencio en la desesperación, y luego, al cabo de un rato, rio en silencio como si se estuviera humillando.

 

Suimei: “¿Lefille?”

Lefille: “…Ríete de mí. Yo soy este tipo de mujer. Fui maldecida por un demonio. Esto esto…”

 

Diciendo eso, Lefille tomo a Suimei por el cuello. La chica lo sostuvo por el cuello y se ríe de sí misma. Incapaz de soportar la verdad, se obligó a reír para echar fuera su triste estado, pero su mirada estaba llena de desesperación.

 

Lefille: “Es gracioso no es así? Siendo cautiva por el poder del espíritu, yo tuve que abandonar a la gente que luchó hasta el final, ¡este es un castigo divino! ‘Quiero proteger a todos con este poder’, qué mierda es esa. ¿¡¿Verdad?!? No en esta historia. Estar maldito, vivo en desgracia porque no puedo morir ...”

 

Castigo, uh. Ese auto desprecio. Probablemente es solo un lamento de esta chica que trata de lidiar con esto de la manera correcta. ¿entonces por qué se ríe de eso? En este mundo, donde tal dolor es una ocurrencia común, ¿por qué reír? En esas lágrimas de desesperación, no había nada gracioso.

Escuchar la desgarradora vos de esta chica tratando de contar una historia divertida es simplemente algo lamentable. Las manos de Lefille que no podían hacer nada se alejaron de su cuello mientras sollozaba.

En poco tiempo sus hombros comenzaron a temblar.

 

Lefille: “Sin poder morir en mi tierra natal, fui maldecida a vivir teniendo que reconfortar este cuerpo de esa manera tan denigrante. ¿Hay algo más miserable que esto ...?”

 

Su partía le fue robada y la gente cercana a ella le fue robada, y tenía que cargar con esta maldición vergonzosa encima de eso. No había nada más terrible para una mujer. La visión de ella le comprimió el corazón, y Suimei agarró los hombros de Lefille.

 

Suimei: “Lefille. Lo siento, voy a ser un poco grosero.”

Lefille: “Ah”

 

 Y luego, quitándole la chaqueta empapada, expuso su húmeda piel desnuda.

 

Lefille: “Ahh, no ...”

Suimei: “...”

 

Probablemente sintió peligro cuando él la tocó. Cerró los ojos con fuerza y ​​emitió un sonido rígido. La poderosa espada que luchó valientemente contra el demonio no se encontraba en ninguna parte. Ignorando a la chica que tenía miedo de los hombres, tocó la marca maldita en su piel.

 

Suimei: “Correspondencia.”

 

Lo que Suimei utilizo fue un análisis mágico. Él materializó una pequeña versión de la marca maldita en el cuerpo de Lefille en su mano, y estudió su composición. Del círculo mágico que se extendía desde su palma, la información de la estructura del hechizo fluía en su mente. Debido a las acciones que la forzaba a hacer, no era una maldición natural. En cuanto a la clasificación, era algo similar a la Magia de empatía. Suimei lo entendía bien, pero incluso para él, que tenía conocimientos mágicos modernos, no pudo descubrir la cura.

 

Mientras rechinaba los dientes, Suimei infundió algo de magia en su mano para aplicar una magia de alivio.

 

Lefille: “Uuu, gu ... ahh”

 

Por un momento, la dolorosa voz de Lefille se calmó. Después de que la respiración de la chica se estabilizó, Suimei preguntó:

 

Suimei: “¿Cómo está la sensación de calor?”

Lefille: “Ahh ... aa, es considerablemente mejor ... ¿Eso fue ...?”

Suimei: “Magia mía que reduce el efecto de la maldición. Con esto es un poco mejor, ¿verdad? “

Lefille: “¿De verdad? Hasta ahora nadie había podido hacer algo así ... “

 

Una voz de alivio. Sin embargo, esto hizo que Suimei sintiera un sentimiento de culpa. Al final, aunque podía interferir con la maldición, eso era sólo una solución temporal.

 

Suimei: “Lo siento. Aunque pueda debilitar temporalmente la maldición, no tengo forma de deshacerme de ella en este momento. Esta maldición no fue simplemente lanzada sobre el cuerpo de Lefille. Por eso, hasta que no encontremos el lanzador o el medio usado para lanzarlo, la maldición no se romperá.”

 

Diciendo eso, Suimei inclinó la cabeza en desilusión.

 

La maldición lanzada sobre Lefille era una que utilizaba la magia de empatía. La magia de empatía, junto con la magia de contacto, era una forma de clasificar las maldiciones popularizadas por el antropólogo y ocultista británico James George Frazer. Él cree que había conexiones invisibles entre los objetos que tenían forma similar en un nivel teórico, una idea basada en la influencia mutua. Utilizando esta misteriosa conexión se podría lograr la amplificación de las maldiciones.

 

Este tipo de maldición utiliza la imitación de una persona, como una muñeca o una foto, para lanzar el hechizo sobre una persona. Una muñeca maldita en Japón y una muñeca de vudú de Haití eran ejemplos de ello. Sus hallazgos indican que la maldición sobre Lefille pertenecía probablemente a esta categoría. Como no sabía cuál era el medio, o cuál era la relación que el maldecido tenía con este medio, era difícil romper tal hechizo.

 

Suimei: “Lo siento, esto es todo lo que puedo hacer.”

Lefille: “...Está bien. Gracias.”

 

Suimei se dio cuenta de su impotencia sólo cuando se enfrentó a una maldición que no podía deshacer. Mientras observaba a Suimei que se disculpaba con tales sentimientos, Lefille hizo una sonrisa mientras contenía su dolor.

 

Después de un rato, gota a gota, lágrimas fluyeron por la cara de Lefille. En el bosque en medio de la nada, como cuando empieza la lluvia, sus lágrimas cayeron.

 

Lefille: “Uuuuu”

 

Sólo Lefille sabía cómo se sentía. No podía decir que se entendía esos sentimientos de manera tan superficial. No había nada que pudiera decir. Por mucho que pensara, solo podía limpiar sus lágrimas de desesperación con los dedos.

 

Ante Lefille, que parecía llorar interminablemente, Suimei no pudo pronunciar una palabra.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 28: El sentimiento de no querer rendirse por el bien de alguien.




Manual




Habían pasado varios días después de la noche en que se supo que Lefille había sido maldecida. Mientras seguían cautelosos de los ataques de los Demonios, Suimei y Lefille continuaron caminando a través de las profundidades del bosque.

 

El sendero que pisaban era denso, a menudo envuelto por varios tipos de árboles.

Aunque el cielo parecía claro, ya que el brillo del sol y el cielo estaba obstruido por los altos árboles, la cantidad de luz que entraba en el bosque era muy débil.

 

En el futuro de aquí en adelante, podría decirse que no tendrían más preocupaciones siempre y cuando hubiera suficiente visibilidad, pero las cosas no iban tan bien. Está la situación con los Demonios, además de que las cosas entre los dos no iban muy bien.

 

Ambos caminaban juntos, uno al lado del otro.

 

A primera vista, su relación parecía estar bien, sin incidentes, ciertamente no había sucedido nada peligroso. Al ver que no había nada que pudiera crear una disputa entre los dos, esto era natural. Sin embargo, si se observa la inusual distancia de separación a la que caminan, se puede saber que también hay una brecha en sus corazones

En efecto. Después de esa noche, había cierta incomodidad.

Con eso dicho--

 

Suimei: “Oye……”

Lefille: “Suimei-ku......”

 

Suimei y Lefille, se giraron a la izquierda y a la derecha al mismo tiempo y se congelaron como una rana que ha sido vista por una serpiente.

 

Suimei: “Ah”

Lefille: “Ah”

 

Y entonces, casi como si alguien lo hubiese coordinado, los dos que simultáneamente intentaron iniciar una conversación comprendieron que, en medio de su propia negligencia, sus voces sonaban terriblemente incómodas.

 

- asi es, entre estos dos seres humanos no había nada que pudiera ser considerado como una disputa. Tampoco podría llamarse una grieta. Sin embargo, de repente, al igual que lo que había ocurrido momentos atrás, la conversación de los dos parecía no conectarse. Hablando de sincronización, ellos estaban perfectamente sincronizaos.

 

Suimei: “Por favor adelante……”

Lefille: “No, lo que quiero decir no es tan importante. Está bien que Suimei-kun hable primero.”

 

 

Así fue como los dos terminaron, su aliento inquieto se debía al hecho de que no estaban familiarizados con hablar con una persona del género opuesto. Suimei, a regañadientes, cubriendo su enrojecido rostro con su mano, y Lefille cuya mirada iba de aquí para allá para respetar a su compañero.

 

Debido a que sus temas de conversación no eran particularmente cruciales, los dos no podían participar en el intercambio verbal. Quizás debido al hecho de que sus corazones habían sido cautivados por el aburrimiento durante demasiado tiempo, esta tensión extenuante continuó persistiendo.

 

Efectivamente, no es necesario mencionar cual es el origen de esto.

 

Suimei no poseía el tipo de personalidad que le haría llegar a ser demasiado consciente de Lefille, especialmente después de descubrir que estaba maldita. Sin embargo, incluso si ese no fuera el caso, después de pensar en los detalles de la maldición, de alguna manera se hizo difícil que tanto su mente como su boca se movieran. Lo había visto todo de ella. Toco todo de ella. Aunque Suimei no lo había hecho con deseos vulgares y carnales, sino por el hecho de que era necesario en ese momento, la persona en cuestión había mantenido los límites apropiados al hacerlo, aunque aún sintiera alguna inhibición hacia ella.

 

Por el otro lado, era claro que el secreto de Lefille había sido expuesto.

Ese tipo de cosas habían ocurrido con alguien con quien acababa de empezar a llevarse bien. No podría evitarse que su relación se complicara debido a esto.

 

Suimei: “Ah”

Lefille: “U”

 

Al final, los dos siguieron simplemente a fuego lento. Y así, los dos simplemente continuaron dejando escapar varias voces de gemidos y susurros.

 

Como si algo estuviera manipulándolos para que tuvieran momentos incómodos, las dos pasaron despreocupadamente varios días mientras continuamente desperdiciaban la oportunidad de mantener una conversación apropiada.

 

Sin embargo, si continuaran así, tanto su relación como su camino se desviarían de manera desastrosa. Por lo tanto, pensando que aquí era donde un hombre necesitaba hacer todo lo posible, Suimei dio un paso firme hacia adelante cuando preguntó a Lefille, quien estaba caminando a su lado, acerca de sus movimientos a partir de ahora.

 

Suimei: “H-hey. Creo que sería mejor no ir hacia la ciudad de Kurand... ¿no crees?

 

 

Aunque pensó que debían discutir si debían o no cambiar la ruta hacia su destino, el tono de Suimei se hizo algo incómodo mientras levantaba la voz.

 

Sin embargo, en realidad, debido al hecho de que los dos estaban avanzando mientras se cuidaban de no encontrarse con los Demonios, todavía tenían que dejar el bosque, desviarse de su camino planeado y aún no habían determinado la ruta que tomarían para llegar a la Ciudad de Kurand.

 

Debido a esto, Suimei planteó el tema de cómo tratarían de llegar a la ciudad de Kurand. Sin embargo, ya fuera por tener la cabeza entre las nubes, Lefille parecía incapaz de captar correctamente el contenido de la discusión de Suimei.

 

Lefille: “¿Eh?”

Suimei: “No bueno, necesitamos tener una discusión adecuada sobre esto, así que ......”

Lefille: “Ah sí. Tienes razón.”

 

Su respuesta a la propuesta de Suimei que llego un latido más tarde, se mezcló con una respuesta evasiva. Cuando sus ojos se convirtieron en puntos, Lefille mostró una impaciencia poco característica, su cabeza asentía de vez en cuando.

 

Después de esto, para asentar sus emociones, Lefille respiró profundamente, e incluso aclaró su garganta antes de que ella respondiera a Suimei.

Con esto, el serio rostro de Lefille finalmente regresó a la conversación.

 

Lefille: “--Si, parecería que las posibilidades de ser emboscados son altas si continuáramos avanzando solo en dirección al oeste. Si queremos hacer el máximo esfuerzo para evitar el contacto con los Demonios, sería mejor redirigir nuestra ruta ligeramente hacia el sur, o eso creo.”

Suimei: “Una emboscada, ¿eh? Bueno, eso parece probable.”

 

En efecto. Como Lefille había indicado, siempre existía la posibilidad de que los demonios se extendieran por las afueras de los bosques. Además de Rajas que mueve extensivamente a sus subordinados, era apropiado asumir que habría varios Demonios estacionados entre el bosque y la ciudad de Kurand.

 

Con eso, al oír las predicciones de Lefille, el mapa que había visto una vez antes empezó a aparecer en su mente.

 

Su posición actual estaba en el medio de un bosque, desviándose ligeramente al sur de la carretera Omoto. En la frontera de la carretera que une las ciudades de Mehter y Kurand, desde el pie de la montaña a las llanuras cercanas Kurand se extiende un extenso bosque, que camina en paralelo con dicha carretera.

 

Si se continuara aún más al sur desde, sería un desvío considerable a la ciudad de Kurand.

 

Con respecto a las provisiones, ya que habían conseguido una cantidad suficiente, los dos no tenían problemas para enfrentar el hambre. Sin embargo, si toman esta ruta, los dos tendrían problemas para descansar correctamente, ya que tendrían que acampar constantemente. Y, debido a esto, inevitablemente se encontrarían desperdiciando energía.

Sin embargo, como se podría pensar, esto parecería ser una situación ineludible.

 

Lefille: “Si nos dirigimos a la ciudad de Kurand, sería mejor que nos demoremos hasta cierto punto. Si podemos seguir pasando desapercibidos, entonces creo que deberíamos ser capaces de superarlos con habilidad.”

Suimei: “¿De verdad crees que saldrá tan bien?”

Lefille: “Con su potencial de guerra no deberían poder moverse y dejar las llanuras cercanas a la ciudad de Kurand.”

 

Colocando su barbilla en su mano, Lefille habló con un rostro reflexivo, sus argumentos son razonables.

 

Los seres humanos tampoco son una excepción a esto, incluso los Demonios no podían seguir manteniendo sus tropas desplegadas indefinidamente. A medida que pasaba el tiempo, las tropas consumían alimentos y energía. Si su base no estaba muy cerca, era muy probable que se retiraran antes de que las tropas se agotaran completamente.

Además--

 

Suimei: “Bueno, si fueran a utilizar abiertamente su fuerza militar, serían descubiertos por la gente de este país y aparecían las fuerzas de defensa. En ese caso, probablemente se convertiría en una batalla completa. Si eso es lo que realmente desean, entonces la situación cambia, pero ...... “

Lefille: “No es algo probable. Mientras que la ciudad de Kurand puede ciertamente ser una ciudad grande, es una ciudad de seres humanos. No tiene ninguna importancia estratégica en un sentido militar, y hay poco o ningún mérito para ellos en causar una batalla a gran escala aquí. Incluso si hacen caer la ciudad, si fueran a inducir a la fuerza una guerra por aquí, incluso ellos estarían sujetos a pérdidas, hasta el punto de que eventualmente llegarían a ser aislados y vulnerables.”

Suimei: “Sé lo que quieres decir. A sus ojos, tal situación sólo los llevaría a un declive. “

 

Mirando hacia el paraguas de árboles y la luz del sol filtrada por el follaje Suimei estaba de acuerdo con Lefille. Incluso si los Demonios quisieran asaltar y derribar la ciudad cercana, en su perspectiva, tal acto no sería provechoso para ellos.

Ciertamente, aunque parecía haber posibilidades de victoria a escala microscópica, si se consideraran las cosas a nivel macro, se podría decir que estarían involucradas en una farsa temeraria que agotaría innecesariamente su poderío militar.

Si su comandante fuera decente, entonces tal cosa seguramente sería prohibida.

 

Suimei: (Sin embargo……)

 

Con eso dicho, su razón de venir todo el camino aquí sigue siendo un misterio. Si Lefille no era su objetivo original, ¿qué razón tenía Rajas para llevar a sus tropas hasta aquí? Incluso si la situación se hubiera convertido en tal desastre, podría decirse que esto no tenía nada que ver con Suimei y Lefille.

Bueno, por el momento, de todos modos.

 

Suimei: “De hecho, ese puede ser ciertamente el caso. En lugar de obsesionarse con eso, la posibilidad de que se retiren antes de que surjan problemas parece ser más plausible, ¿no?”

Lefille: “Aunque eso es sólo cierto si no entran en el bosque para venir a atacarnos, pero ... bueno, ahora no harán tales movimientos”.

 

Lefille puso su preocupación poco probable en palabras antes de negarlo de inmediato. Por lo general, no sería extraño para los Demonios enviar por lo menos una fuerza de reconocimiento dentro de los confines del bosque. Sin embargo, el hecho era que no lo habían hecho.

 

Suimei: “¿Crees que no tengan idea de nuestro paradero actual? Quiero decir, viendo que los únicos que saben que hemos entrado en el bosque son las personas de la caravana.”

Lefille: “Tal vez. Normalmente nadie pensaría entrar más profundo en un bosque para escapar. Esa posibilidad existe.”

 

Lefille también parecía compartir los mismos pensamientos. Aunque su manera de hablar era ligeramente ambigua, Lefille también mostró acuerdo con esta predicción.

Sin embargo, Suimei, que presentó predicciones similares en optimismo, sintió un tinte de ansiedad en la boca de su estómago.

 

Suimei: (Si es que hay algo por lo que preocuparse, es seria lo extraño que él mencionó... eh.)

 

Rumiando sobre las palabras que él oyó de Rajas el otro anterior, una expresión pensativa se detuvo en la cara de Suimei. ¿Qué demonios hizo ese Demonio? Esas palabras que incitaban a la ansiedad. El hecho de que su enemigo hubiera conjurado algo diabólico resultó inevitablemente en fomentar el tormento de Suimei.

Debido a la cantidad limitada de material especulativo, los dos fueron incapaces de discutir esta preocupación, resultando en un semiento de frustración. Después de todo, si simplemente dejan las cosas como estaban durante un largo período de tiempo, sin duda empezarían a quedarse atrás.

 

Suimei: “Bueno, sea cual sea el caso, por el momento, tenemos que cubrir una cierta distancia, ¿verdad?”

Lefille: “Supongo que sí.”

 

Las palabras de Suimei fueron para sacudir la ansiedad innecesariamente hinchada. Y, mostrando un acuerdo sin lanzar una sola objeción, la voz de Lefille entró en los oídos de Suimei mientras el chico empujaba el verde del bosque a un lado.

Al mismo tiempo que las políticas de futuro empiezan a amontonarse, la distancia entre los dos se hizo un poco más corta, o eso parecía.

En cualquier caso, fue aquí, con esta conversación, que Suimei eliminaría su preocupación más apremiante:

 

Suimei: “Fuu ..., de alguna manera, pudimos mantener una conversación normal ......”

 

El sudor se formó en su frente. Con una voz pequeña y susurrante, Suimei sonrió en silencio mientras lanzaba un auténtico suspiro de alivio. Si continuara en silencio como antes, preguntándose qué hacer sin establecer un entendimiento mutuo, no cabía duda de que la mente de Suimei estaría significativamente cargada de ansiedad.

 

Este punto puede haber demostrado también el detalle de la superficialidad de su experiencia de vida. Esto puede haber sido inevitable debido al hecho de que dedicó todo su tiempo al estudio de la magia.

Sin embargo, en el momento actual, Suimei nunca espero escuchar una respuesta a sus palabras de alivio.

 

Lefille: “...... me disculpo por causarte tal preocupación.”

Suimei: “Haaa-!”

 

Nunca pensó que recibiría una respuesta a su monólogo. Cuando una voz de disculpa entró en su oreja desde el costado, Suimei entro en un excesivo pánico. Como si hubiera recibido un golpe fatal, o tal vez incluso fuera atrapado en las agonías de la muerte. En cualquier caso, cuando experimentó una agitación extrema, inaudita, Suimei saltó hacia atrás.

En respuesta a esto, Lefille, quedo con una expresión desconcertada,

 

Lefille: “Que sucede? Hiciste un sonido extraño.”

Suimei: “¿L-lo escuchaste !?”

Lefille: “Eso es obvio. Quiero decir, estamos muy cerca el uno del otro.

 

Casi como si estuviera a punto de hacer una interjección de “¿Qué demonios estás diciendo?”, La conducta de Lefille comenzó a difuminarse hacia el asombro en respuesta a Suimei. Ahora que ella lo mencionó, esto de hecho es cierto. Si uno levantaba un suspiro de alivio a esa distancia, aunque no quisiera, lo escucharían.

Al ver su rostro, Suimei mostró una sonrisa tonta en un intento de ocultar su error. Sin embargo-

 

Suimei: “A-ahaha. Sí es cierto……”

Lefille: “Fufufu.”

 

Lo que regresó fue una risa elegante y naturalmente femenina.

Y ante esto, Suimei preguntó lo siguiente con una expresión en blanco.

 

Suimei: “…… ¿qué?”

Lefille: “No, sólo estaba pensando que Suimei-kun es un individuo descuidado.”

Suimei: “¡Ugu!”

 

Si se golpea al ojo a un buey, no es diferente de dar un golpe letal. Soltando un gemido que parecía expresarse durante una situación tan difícil, Suimei dejó caer los hombros.

Y ante esto, como si siguiera añadiendo sal a las heridas, Lefille habló.

 

Lefille: “Si recuerdo, el día que fui al Gremio...”

Suimei: “Por favor, no menciones eso de nuevo ...”

 

Suimei se agachó, con la cabeza entre las manos. Si se fuera a añadir una onomatopeya, entonces probablemente sería “hemo hemo”. Ciertamente en ese momento, con el fin de manipular su rango, Suimei puso una fuerte sugestión - Malm Hipnosis -sobre el personal del gremio, Dorothea y los otros. Sin embargo, descuidadamente no preparó contramedidas para todo lo que había sucedido ese día.

 

En este caso, el tema probablemente se plantearía aquí. Las personas que estaban allí eran bastante abundantes así que obviamente los rumores iban a comenzar.

Al colocar sal en su herida, cayó en desesperación. Mientras Suimei hacía una expresión que implicaba que este ejemplo completamente incomprensible había golpeado dado en el centro, una sonrisa apareció sobre la cara de Lefille.

 

Lefille: “Estás sorprendentemente lleno de aperturas.”

Suimei: “Si ... si, al fin y al cabo, soy sólo un individuo descuidado”

 

Haciendo pucheros, Suimei se enfadó cuando emitió una voz que sonaba similar al grito de un cerdo.

Viendo esto, la sonrisa de Lefille sólo se hizo más brillante. En lugar de criticarlo como algo ridículo, ella disfrutó del cambio de expresión de Suimei.

 

...... sin embargo, era muy tranquilo. Una atmósfera tan pacífica, la distancia entre el dúo se encogió cuando la conversación se volvió razonablemente animada. Esto, de ninguna manera, era algo malo; sin embargo, por alguna razón, los vientos calmados parecían preceder siempre a tormentas más grandes. Aunque debieron de haberse colocado fuera de la crisis, era una calma tan aterradora que, a la inversa, los miedos sin base comenzaron a extenderse por sus mentes.

 

Fue en ese momento, cuando Suimei se rascó la cabeza mientras sentía malestar hacia esta tranquilidad.

Los matorrales detrás de los dos abruptamente crujían.

 

Lefille: “--tch, Suimei-kun!”

Suimei: “Si.”

 

Detectando algún tipo de presencia, Lefille reaccionó de inmediato y gritó una palabra de advertencia. En respuesta, Suimei actuó de una manera bastante inesperada. En la actualidad, detrás de ella, numerosos seres fantasmales habían aparecido de repente. Su forma parecía ser la de un perro, o tal vez un lobo. Era posible que fueran monstruos, o incluso Demonios.

 

Preparándose para la posible amenaza de ser asaltado, así como la plena aplicación de sus habilidades especulativas, Suimei se puso en guardia, no había ni siquiera una pizca de descuido en su mente.

 

La atmósfera circundante se llenó abruptamente con una creciente inseguridad. Como consecuencia de la tensión del caballero y el mago, la atmósfera parecía dar a luz un número innumerable de espinas. Sin embargo, lo que había aparecido frente a los dos era algo completamente diferente de lo que habían esperado.

La entidad oscilante surgió de los matorrales.

Un hombre cuyo cuerpo entero estaba cubierto de heridas.

 

“H-Ayuda ...”

Lefille: “- !?”

Suimei: “O, oi !?”

 

Lefille y Suimei estaban aturdidos por la llegada de un individuo que no habían previsto. Por supuesto, el que había entrado en escena era un hombre que tenía la apariencia de un aventurero. Con pasos inciertos, los ojos en blanco y ropa rasgada que había sido teñida de un pigmento rojo brillante, laceraciones y quemaduras botaban por todo el cuerpo entero del hombre, dejando marcas y llagas impresas dentro de la piel del hombre. Por lo que sus oídos pudieron oír, un gemido débil que recuerda el aliento de un insecto y un “hyu-hyu-” como sibilancias resonaron a través de la atmósfera.

Un cuerpo infestado de heridas. En tal estado, este hombre había viajado todo el camino hasta aquí.

Debido a sus heridas, el punto focal de la mirada del hombre no los alcanzó. Hacia aquel hombre, Lefille se precipitó inmediatamente hacia él.

 

Lefille: “¡Resiste !?”

Aventurero: “Ah, tu ...... tu e-res......”

 

El hombre pareció recuperarse al oír la voz fuerte de Lefille. Aunque su mirada todavía vacía brevemente vagó a través del aire, su enfoque finalmente logró encontrar el rostro de Lefille.

Fue entonces cuando Lefille hizo su pregunta una vez más.

 

Lefille: “¿Qué rallos te ha sucedido?!”

Aventurero: “D-demonios... atacaron ... nosotros. En las montañas……”

Lefille: “¿Montañas? ¿Demonios?

 

Estas palabras eran las únicas que podían tomarse de dentro del discurso vacilante del hombre. En dirección a Lefille, cuyo rostro se ensombreció ante las palabras fragmentadas del hombre, Suimei de repente se dio cuenta de algo, haciéndole tocar su hombro.

 

Suimei: “Oye, Lefille. Este hombre.”

Lefille: “¿Qué hay con él?”

Suimei: “No, este es el aventurero de ese momento.”

Lefille: “¿Ese momento? Ah ...”

 

De repente, levantó la voz al darse cuenta. En este momento, parece que Lefille también se había dado cuenta. A pesar de que no podía distinguir con una sola mirada debido a las heridas y la sangre que cubría su cuerpo, en el momento cuando Lefille se vio obligada a apartarse de la caravana, este hombre era el escolta que había causado la mayor conmoción hasta el punto de Gritar.

 

¿Tal vez después de ser asaltado por los Demonios, escapo y corrió aquí solo por sí mismo? ¿O tal vez vino a pedir ayuda? Aunque no se podía determinar cuál de las dos era más probable, el hecho es que la situación actual era bastante mala.

 

Lefille, la causa del sufrimiento del aventurero, fue una vez más sumida en la confusión y la impaciencia debido a la brusquedad de la situación. No, tal vez por el hecho de que se detuvo mientras sostenía al hombre en sus brazos, podría ser mejor decir que sus pensamientos se embotaron al darse cuenta de que él era el que la alejaba.

 

Sin embargo, mientras recogía energía mágica en su palma, Suimei emitió una orden hacia la chica paralizada.

 

Suimei: “Lefille. Pon ese hombre en el suelo. Ahora aplicaré el tratamiento.”

Lefille: “Ah sí. Entiendo.”

 

No se podía negar que el tono de Suimei era bastante brusco. Sin embargo, aunque Lefille tardo un poco en recuperar sus sentidos, pronto evaluó la situación, devolviéndole un pesado asentimiento antes de bajar silenciosamente el cuerpo del hombre al suelo.

En la muchacha que, caminada el camino de la justicia con toda su fuerza, parecía que ni siquiera un rastro de resentimiento había quedado.

 

Lefille: “Cuento contigo.”

Suimei: “Sí.”

 

Al oír estas palabras, Suimei asintió. A continuación, comenzó a aplicar la magia curativa. Mientras no fuera muerte instantánea, o una condición sería muy cercana a ella, todavía podría usar sus técnicas para curar sus heridas. Con respecto al trauma físico, Terapia espiritual era una opción viable y efectiva. Para la pérdida severa de sangre, aunque inevitablemente habría algunos síntomas residuales, él podría cubrirlo con el uso de la magia de restauración.

 

Debajo del aventurero, un color similar al Círculo Mágico que surgió de la mano de Suimei pudo ser visto. Al ser curado por una Luz Mágica ligeramente ascendente de color esmeralda, las cicatrices del aventurero se cerraron en cuestión de segundos.

Sin embargo--

 

Suimei: “...”

 

Fue entonces cuando Suimei se rindió.

Detuvo el tratamiento a medias, mientras se inclinaba ligeramente hacia abajo, mirando al aventurero sin pronunciar una sola palabra, Suimei bajó suavemente la mano que estaba suministrando la terapia.

 

Lefille: “¿Eh ...?”

 

Frente a esto, Lefille no podía hacer otra cosa que mostrar su desconcierto. Para ella, que había estado observando a Suimei desde un lado, era probable que sus acciones sólo pudieran interpretarse como un abandono del tratamiento a medio camino.

 

Lefille “Suimei-kun!? ¿¡Que sucede!? ¿¡Porque te detuviste!?”

 

Una expresión borrosa, una línea entre confusión y sospecha atravesó el pecho de Suimei. Había traicionado sus expectativas. No, con las pupilas esperanzadas de Lefille proyectando su dimisión, podría haberse vuelto aún más frustrado. Sin embargo, Suimei no tuvo más remedio que detener su mano. Después de todo, había una razón detrás de su locura.

Ante la interrogativa que emitió, el rostro de Suimei se distorsionó amargamente mientras transmitía su razón.

 

Suimei: “......es imposible. El Cuerpo Astral ha sido agotado más allá de la reparación. Ahora mismo, no importa cuánto este hombre sea sanado, sólo será en vano.”

 

No se puede hacer nada. No se puede curar. Es imposible. En efecto. Sin embargo, a Lefille que había presenciado como las heridas se cerraba de cerca, esta explicación era probablemente algo que ella no podría comprender.

Al ver meramente las heridas, sanadas por el tratamiento, la sospecha y la desconfianza que se alimentaban dentro de Lefille fueron bombardeadas de repente hacia Suimei.

 

Lefille: “¿Qué estás mirando? Sus heridas fueron sanadas por tu tratamiento, ¿sabes? No hay manera de que esto pueda ser en vano. ¿Por qué……?”

Suimei: “Puedo curar las heridas. Pero solo las lesiones externas. Sin embargo……”

Lefille: “Entonces--”

 

“¿No significa eso que puedes curarlo?” - es lo más probable que ella quiera decir. Sin embargo, mientras apretaba los dientes amargamente, Suimei sacudió la cabeza, casi como si interceptara dichas palabras.

Viendo esto, el rostro de Lefille se tensó, su expresión sugiriendo de ella continuaba reflexionando las palabras “por qué” en su mente.

 

Lefille: “Por qué……”

 

La desesperación que se había hundido en las palabras de Lefille fue dolorosa. Lo que surgió dentro del corazón de Suimei fue el desamparo. Incluso si hubiera sometido al aventurero a su tratamiento. Incluso si la otra parte no era más que un extraño que alguna vez había tenido en desprecio. No pudo detener esta amargura.

Por otra parte, sin embargo, Lefille sospechaba que esta renuncia era causada por una razón diferente.

 

Lefille: “Suimei-kun. ¿No me digas que la razón por la que dejaste el tratamiento fue porque este hombre fue la persona que me expulsó? No me subestimes. ¡No me molesta en absoluto lo que sucedió en ese momento! ¡Así que, por favor, date prisa y continúa el tratamiento! “

Suimei: “...”

Lefille: “Suimei-kun!”

Suimei: “No, no sirve de nada. Ciertamente, como has indicado, Lefille, puedo curar las heridas de su cuerpo. Eso es posible. Sin embargo, como dije anteriormente, el Cuerpo Astral -en otras palabras, el cuerpo principal, el alma y su recipiente, la coraza del espíritu- se ha erosionado. Además, no importa qué técnica de curación aplique de aquí en adelante, no hay manera posible para que este hombre sobreviva. “

Lefille: “¿Qué ......!? Eso no puede ...... “

 

Anticipando el pulso de la vida que se extinguiría como una sombra fugaz, Lefille estaba completamente sin palabras. Con respecto a esta chica en tal estado, Suimei empezó a informarle, casi como si estuviera escupiendo sus arrepentimientos.

 

Suimei: “Incluso si varias magias de curación se aplican a su cuerpo, no hay nada que se pueda hacer sobre el alma.”

Lefille: “....... es realmente imposible?”

Suimei: “Bajo las condiciones adecuadas, podría haber una oportunidad entre mil. Sin embargo, si usamos ese enfoque, nos falta tiempo. Incluso si los preparativos se hicieran ahora, el cuerpo de este hombre tendría que ser mantenido tal y como esta.”

Lefille: “......!”

 

En respuesta a la afirmación de Suimei, Lefille apretó los dientes con fuerza mientras sus hombros y ella caían. Mirar a alguien que está muriendo, no importa de quien se trate, es algo muy doloroso de experimentar. Para Lefille, viendo que la causa de esta muerte eran los Demonios con los que había estado luchando, la naturaleza interminable de esta emoción probablemente parecería más intensa que en cualquier otra persona.

...... como los dos estaban en medio de ser atormentados por la desesperación, el hombre abrió su boca sin previo aviso.

 

Aventurero: “L-Los otros ...... a-todavía están ... siendo atacados ... por Demonios.”

Lefille: “¿Hay todavía algunos que están vivos?”

 

Cuando Lefille preguntó con sorpresa, el hombre respondió a su pregunta a pesar de su dolorosa respiración.

 

Aventurero: “No lo sé. Si es así, todavía están ...... “

Lefille: “Todavía podrían estar vivos, ¿verdad?”

Aventurero: “...”

 

A pesar de que Lefille respondió con una pregunta, una respuesta no fue devuelta.

En un intento por tratar de capturar el oxígeno en sus pulmones, la boca del aventurero se tambaleó, ya no podía expresar sus pensamientos. Aunque no estaba claro lo que estaba pensando, Lefille soltó una débil voz para preguntar al hombre en un estado tan miserable lo siguiente.

 

Lefille: “... los otros están en las montañas, ¿verdad?”

 

No estaba determinado si tal pregunta tenía sentido. Su voz era tan tranquila que se podía confundir por estar casi helada. Hacia una pregunta tan alarmante que parecía un toque demasiado horrible, el hombre asintió ligeramente.

Y poco después, el hombre tomó su último aliento.

 

Lefille: “-!”

Suimei: “...”

 

Ante la muerte del hombre, Lefille soltó un grito silencioso mientras la expresión de Suimei se oscurecía.

Finalmente, Lefille se levantó de su posición de rodillas, poniéndose de pie antes de darse la vuelta. Volviendo la espalda a Suimei, la dirección que la chica se dirigía era -

 

Suimei: “¿Oi, Lefille?”

 

Que es lo que esto significaba, él no lo sabía. Por lo tanto, después de haber sido cuestionada, con su espalda continuando enfrentándose al muchacho, Lefille, por alguna razón, pronunció una palabra de disculpa.

 

Lefille: “Lo siento. Suimei-kun. “

Suimei: “¿Lo siento? ¿Cuál es la gran idea? ¿Por qué vas hacia ese lugar?”

 

Frente a semejante pregunta, Lefille, en un tono que parecía sugerir que era natural, habló así.

 

Lefille: “Suimei-kun. Es una pregunta absurda.”

Suimei: “Absurda, dices ...”

 

La forma en que ella lo expresaba implicaba que la razón era algo obvio, no, ciertamente era algo que podría ser considerado obvio. En realidad, lo que estaba delante de ella era el mismo camino que los dos habían caminado. Sobra decir que el destino de dicho camino es la montaña por la que habían pasado previamente. Era probable que después del incidente, la gente de la caravana retrocediera para huir de los Demonios, llevándolos a esta montaña.

En poco tiempo, Lefille se había decidido. Volviéndose la espalda desde aquí, ella expresó sus pensamientos y resolución.

 

Lefille: “Suimei-kun. Voy a salvar a todos en la caravana.”

Suimei: “¿Va a salvarlos?, ¿estás hablando en serio?”

Lefille: “Sí. No lo pensé como una broma.”

Suimei: “¿¡Aunque no sabes la ubicación exacta de la caravana !?”

Lefille: “Es probable que sigan en el camino de la montaña. Incluso si esta estimación es incorrecta, el error no será mucho. “

Suimei: “¡Ni siquiera sabes si todavía están vivos !?”

Lefille: “Sí. Existe la posibilidad de que todavía estén vivos. Es por eso--”

 

Es por eso que ella debe irse. Para salvarlos. Para ayudarles imprudentemente, o eso podría decirse. Sin embargo, no debería hacerlo. De ninguna manera debe dirigirse a ellos. Después de todo--

 

Suimei: “¿No lo entiendes? ¡Esta es una trampa de los Demonios para atraerte, Lefille!”

Lefille: “Una trampa, ¿eh?”

Suimei: “¡Asi es! Son del tipo que atacarían a los humanos de forma indiscriminada una vez que los vieran, ¿sabes? ¡No hay forma de que dejen escapara a una persona herida ante sus propios ojos! ¡Seguramente Rajas estará esperando por ti!”

 

De hecho, esto era una trampa. Una estratagema. Por supuesto, esto era algo que cualquiera sería capaz de discernir. Anticipando que Lefille iría a ayudar a la gente de la caravana era un plan tan atroz de seducción. Además de eso, el plan consideraba leer la acción que Lefille tomaría al ver al fugitivo cerca de la muerte. Si alguien conociera su personalidad, era probable que pudieran inventar tal idea.

 

Ciertamente, aquí en lo profundo del bosque, su llegada a este lugar probablemente representaba la oportunidad más completa. Sin embargo, la posibilidad especulativa de que originalmente lo dejaran escapar era más que suficiente. No es difícil imaginar que Rajas probablemente estará esperando a Lefille que se apresuraría a la ayuda de la caravana.

 

Sin embargo, ante las infructuosas quejas de Suimei, Lefille devolvió una voz tranquila y compuesta.

 

Lefille: “……probablemente.”

Suimei: “Probablemente, dices...... Lefille, incluso tú debes saberlo, ¿verdad?”

Lefille: “Sí es cierto. Es como tú has dicho. Incluso yo sé que esto es imprudente.”

Suimei: “¡¡Entonces!!”

Lefille: “Pero-!! ......! ¡Aun así, voy a ir a ayudarlos! ¡Es mi culpa que las cosas hayan llegado a esto! ¡Todo! ¡Es por eso!”

 

Ante la cara de Suimei que se mantenía firme, ella continuando insistiendo en que debía irse, Lefille empezó a desbordar de emoción. Era probable que la identidad de la emoción fuera todo el tormento mental que había acumulado hasta ahora. El deseo de querer ayudar, y la idea de que ella estaba obligada a salvarlos fue severamente transmitida a través de sus palabras.

 

Sin embargo, de esto, la auto denominación de Lefille no podía ser vista como otra cosa sino excesiva.

 

Suimei: “Como dije antes, Lefille, no es tu ......”

Lefille: “No, la culpa es completamente mía. Lo dijiste tú mismo, ¿verdad? La razón por la que apareció este hombre es porque los Demonios idearon un plan para atraparme. Porque no sabían mi paradero, recurrieron a usar tal medida.”

Suimei: “Eso es ...... pero, aun así, vas a caminar directo a tu muerte, ¿sabes ?!”

 

En efecto. Una emboscada no era algo que se pudiera tomar a la ligera. En previsión de la lucha contra el enemigo que espera, es preferible que se hagan preparaciones para ello. No sólo sería imposible evitar estar en desventaja, el oponente era uno con el que habían perdido una vez antes.

Es por eso que Suimei continuó implacablemente manteniendo su posición mientras intentaba detener a Lefille.

 

Suimei: “¡Lefille! ¡Piénsalo! ¡Cálmate y reflexiona una vez más!”

 

Sin embargo, Lefille no miró hacia atrás -

 

Suimei: “Lefille!! ¡¡Mírame!! ¡Debes saberlo mejor que nadie!”

Lefille: “...”

Suimei: “¡Lefille!! No puedes permitirte morir, ¿cierto? ¡El poder del espíritu no debe extinguirse! Entonces este lugar ...”

 

Sucedió cuando Suimei estaba a punto de decir algo más. Lefille, cuyos hombros temblaban en silencio hasta ahora, abrió la boca.

 

Lefille: “Tú……”

Suimei: “¿Eh?”

Lefille: “¡No sabes nada de mí ...!”

Suimei: “- !?”

 

Lo que detuvo las palabras de Suimei fue un grito que provenía de las profundidades del corazón de Lefille. Fue entonces que sus acusaciones continuaron, sus pensamientos se desbordaron como agua corriendo de una presa rota.

 

Lefille: “¿Estás tratando de decirme que aparte mis ojos de esto!? ¡Diciéndome que abandone a las personas que son importantes para mí!? ¿Diciéndome está bien abandonar incluso a mi familia? ¿Me estás diciendo que deje a los que fueron puestos en peligro por mi culpa?”

Suimei: “...”

 

Las palabras de Lefille golpearon los oídos de Suimei. Golpearon su corazón. Frente a esto, la boca del muchacho ya no podía formar palabras.

Lo que poseía, sus pensamientos y pasión, era algo que había escondido en lo más profundo de su corazón. La amargura de no poder salvar a nadie. El miserable yo que no podía ayudar a nadie. Al ser incapaz de soportar este dolor, hasta el punto de gritar, realmente mostraba lo fuerte que eran sus pensamientos de querer salvar a alguien.

¿En qué caso, cómo podría obstruir tal voluntad?

 

Lefille: “¿Por cuánto tiempo más tengo que huir!? ¿Cuánto tiempo tengo que abandonar a los que quiero salvar? ¡Sólo para que pueda lamentar mi propia vida! ¡Todo mientras que mis escasos sentimientos solo costaron a otros sus vidas! Eso ... ¡Ya he tenido suficiente de eso!”

 

Su grito era uno dirigido hacia la injusticia del mundo. Los lamentos que no pudo dirigir hasta ahora perforaron el corazón de Suimei.

 

De hecho, mientras continuaba traicionando y traicionando sus propios sentimientos, las diversas capas de tormento continuaron acumulándose. Viendo que era lo correcto, entonces el dolor de Lefille era aún más justificado. Y para ella, cuyas creencias estaban atrincheradas e inquebrantables, esta culpa sería algo que ni siquiera ella podría soportar.

Fue entonces que, después de agotarse a sí misma gritando sus pensamientos, la esquina de los ojos de Lefille se veía borrosa por las lágrimas.

Fue doloroso. Es frustrante. Estas lágrimas eran ojos llenos de dolor, pertenecientes a la muchacha que había sido atada por cadenas.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

...... antes de tiempo, la respiración áspera de la chica finalmente se calmó. Distraída, Lefille expresó una disculpa antes de darse la vuelta una vez más. Y entonces, sin atreverse a mirar hacia atrás por segunda vez, pronunció una palabra de despedida, casi como si declarara que el curso de su vida había sido decidido.

 

Lefille: “……lo siento. Fue breve, pero gracias por tu ayuda.”

Suimei: “¿Lefille? ¡No vayas!! ¡¡Espera!!”

 

La voz que pretendía detenerla acabó por caer en oídos sordos.

Lefille, sin escuchar la voz de advertencia de Suimei, recorrió el camino que había usado con extraordinaria velocidad, tal vez gracias al poder del Espíritu.

 

Suimei: “O-Oi. ¿Ella de verdad va a ir allí ......?”

 

Dejado atrás, el murmullo aturdido de Suimei resonó a través de las profundidades del bosque. La velocidad de Lefille era tan feroz, hasta el punto de que, por muy alto que Suimei levantara la voz, no la alcanzaría.

Deteniendo el pie que intentaba perseguirla, Suimei se detuvo.

 

Suimei: “...”

 

Ella se fue. Con el fin de salvar a los que juró salvar, las mismas personas que la echaron. Para seguir su camino hasta el final. La muchacha atormentada por la maldición y la desgracia. Se dirigido hacia una batalla que no tenía esperanza de ganar, ella se fue.

 

Suimei: “-tch ......”

 

Frente a esta verdad, Suimei apretó los dientes.

¿Estaba bien dejarla irse así? ¿Hacia una batalla que sólo contenía desesperación? ¿En tal estado, sola?

Si no, entonces él debería perseguirla, como lo había hecho antes.

 

Sin embargo, si él fuese, seguramente pondría en peligro su propia vida. Naturalmente. Después de todo, no tenían otra opción más que luchar contra los Demonios como Rajas, así como sus subordinados. Es probable que la pelea fuera dura y, en el peor de los casos, era posible perder la vida.

 

Sin embargo, eso no era aceptable. Suimei tenía sus propias razones de por qué no podía permitirse morir. Suimei necesitaba cumplir con el deseo de su padre, cumplir los ideales de la asociación. Esa fue su promesa. Incluso si este compromiso no fuera un acuerdo escrito, o incluso si esto fuera un arreglo unilateral, una promesa era una promesa. Aunque ya estaba decidido, era algo que Suimei no podía abandonar hasta que lo cumpliera.

 

Sin embargo, ¿estaba bien con esto? ¿Estaba bien ir con la excusa de que tenía sus propias obligaciones de cumplir, simplemente caminar por el camino seguro mientras no se atrevía a mirar detrás de él?

Sin salvar a la chica que estaba corriendo a toda velocidad por el camino sin salvación.

 

En efecto--

--abandonar a la gente que necesita ayuda para poder completar una tesis que postula la salvación a las personas que necesitan ayuda. ¿No era esto un caso extremo de colocar el carro delante del caballo?

 

Suimei: “Maldición”

 

Al cuestionar sus propios ideales contradictorios, una voz resonó en la cabeza de Suimei.

¿Desde cuándo estas tan asustado de la muerte? ¿Desde cuándo temes a algo que eventualmente vendrá por ti, al tal punto de que dudas y te escondes? ¿Desde cuándo te cortaste la columna vertebral y abrazaste esa cobardía a la que se aferran los que no tienen poder?

 

Así que ahora mismo, pensó en ello una vez más.

 

¿Qué es lo que tienes? Lo que has aprendido desesperadamente desde que eras joven, ¿no eran las técnicas mágicas las que eran superiores a nadie ya todos? Superando todas las dificultades, fue por esta razón que este enigma existe, ¿no? Tienes una panacea que nunca te permitirá perder a los que quieres salvar, ¿no?

 

Sí, ahora mismo, su corazón se balancea ante el conflicto. En realidad, ya sabe que sólo hay una opción a tomar aquí. Incluso está lleno de conflicto, incluso si su sentido del peligro sigue enviando alarmas que suenan dentro de su cabeza, incluso si sus cálculos le obligan a sopesar sus probabilidades de victoria y de derrota. Después de todo-

 

- para ese fin, te lo juraste a ti mismo en ese día.

 

Suimei: “Está bien. Yakagi Suimei. Eres un mago de la asociación. Un mago de la asociación no se atrevería a no seguir tales ideales ...... “

 

Como si estuviera monologando, Suimei recitó estas instrucciones. Cantó en verificación, tratando de asegurarse de que sus propios ideales se fundaron una vez más. Era una ceremonia modesta, realizada a fin de recuperar lo que había dejado ir una vez más.

Y fue durante este caso cuando ocurrió un nuevo incidente.

 

Suimei: “...”

 

La boca de Suimei se congelo momentáneamente, sus pupilas se estrecharon.

Detrás de él, podía sentir que algo se ponía de pie. Junto con la presencia de un poder que parecía ser emitido por un Demonio, se balanceaba de lado a lado, similar a un alma difunta.

Ver a la vida tan débil en momentos antes de cambiar completamente, era un tónico bastante ominoso.

 

- la cura fue ineficaz, lo que significaba que......

 

A la luz de la verdad oculta, las preguntas que Suimei albergaba fueron disipadas.

Las preguntas sobre la corrosión antinatural que recibió el Cuerpo Astral del aventurero.

 

El desgaste excesivo de un cuerpo astral no era algo que se produce como resultado de un trauma físico. Incluso si fue una lesión fatal, sin excepción, había una cantidad absoluta del alma que no se perdería. Ciertamente, si se sufriera una lesión, su fuerza espiritual se debilitaría. Sin embargo, el espíritu simplemente disminuiría. El alma, por otra parte, no se encogía de tamaño.

 

Por otra parte, el hombre que era un aventurero habría tenido que haber sufrido un ataque adicional aparte de sus heridas externas. Si fuera un golpe Astral, si un golpe que fuera efectivo contra un alma hubiera ocurrido, entonces un factor que corroería el alma sería necesario. La situación actual podría describirse en una de estas dos opciones.

Si uno miraba los resultados actuales, la situación era indudablemente la primera.

 

Suimei: “--tch!”

“############## !!”

 

Apareciendo detrás de Suimei, a punto de perseguir a la chica llorando, el cadáver vivo levantó su primer grito, jadeando en agonía.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 29: El final de la Fe.




Manual




—Recuerdo haberlo escuchado de alguien en algún momento.

 

Nunca hagas de lado aquello en lo que crees.

 

Aún recuerdo muy bien esas palabras.

Fue lo que me dijo un buen amigo cuando pensé en abandonarlo todo durante el riguroso entrenamiento para controlar el poder del espíritu.

 

Define tu objetivo y persigue tus metas, si alguna vez pensaste en convertirte en la esperanza de alguien, no olvides nunca estas palabras.

 

—Así es, cree en los demás, cree en ti mismo. Y sobre todo nunca te rindas con aquellos que creen en ti.

 

Por eso… Nunca hagas de lado aquello en lo que crees.

 

Está bien si no crees en la Diosa. Está bien no esperas un milagro. Aun así, nunca defraudes a aquellos que confiaron en ti hasta el final. Si lo haces sin duda podrás conseguir lo que más deseas, podrás proteger aquello que quieres proteger. Alguna vez escuche palabras tan fuertes y amables como esas. Es porque existían esas apalabraras, porque esas palabras se quedaron prendadas en mi corazón, es por eso que nunca pude sacar esas palabras de mi pecho.

 

Aun en este momento sigo creyendo en ellas. Precisamente porque creo en ellas es porque tengo que ir—

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

 

Corriendo. Sí, ella estaba corriendo con toda su fuerza. No se detuvo incluso cuando sus piernas comenzaron a doler. Sólo el hecho de que había alguien esperando por ella hizo a Lefille correr sola atrás el camino por el que llegó tan rápido como pudo.

 

Aprovechando los poderes extraordinarios en su cuerpo, Lefille se apoyó en la brillante bendición carmesí de la diosa y corrió. Atravesando el bosque, rompió las ramas con fuerza y ​​corrió como si estuviera aplastando la tierra bajo sus pies. Incluso cuando la imagen del peor escenario de casos parpadeaba en su mente — aun así, mientras existiera la posibilidad de que aquellos que esperaban aun estuvieran bien, ella creería

 

Lefille: “………”

 

Sólo podía ver el cielo nublado y sombrío y escuchar los ruidos poco naturales de las ramas, lo que hacía la atmósfera aún más misteriosa ... Pero reflejado en sus ojos, algo apareció de repente en su camino.

 

Así es, había innumerables cuerpos pavimentando el camino por el que había llegado. Los restos de los Demonios que bloquearon el camino de la chica que va con la gente que la espera.

 

Para matar a Lefille, el General Demonio, Rajas, probablemente reunió a todos sus lacayos en las inmediaciones. Si llegara más tarde el bosque y las colinas en un radio de 10 millas serían inundados por los Demonios. Sería imposible escapar entonces.

 

Rajas probablemente estaba en la zona también.

 

Esa cosa que se llevó a todos los que son valiosos para Lefille, haciendo que la gente que ella amaba sufra en la agonía de la muerte. Incluso extendió sus garras a personas ajenas a ella. Aquella cosa despiadada esperaba con impaciencia.

 

Como si hacer sufrir a los humanos fuera lo único de lo que se alegraba. Ese ser maligno probablemente se burlaba en aquel lugar.

Las voces que Lefille no podría oír la alcanzaron. Le estaban pidiendo que los salvara, pidiendo la salvación. Fueron las voces de la gente a la que no pudo salvar, aunque escuchara sus súplicas.

Por eso no podía dejarlo solos, para evitar de nuevo esa tragedia.

Lefille reconoció la ardiente furia en su corazón, y en este momento.

 

 --¡No vayas! ¡Lefille! --

 

Lefille: “Ah…”

 

De repente, los restos de su memoria resonaron en sus oídos. Las voces que ella no podría oír de nuevo, hizo que su corazón ardiera por la ira.

 

Esa voz le agarró el corazón con fuerza, y la chica no pudo reprimir sus recuerdos que fluían sin detenerse. Algo importante parecía brillar en su corazón, una sensación de pérdida que ella quería ignorar aún si se demoraba.

 

Así es, el que detuvo a Lefille, cuya capacidad era más que humana. El joven increíble con el que se estaba familiarizando, que le impedía escapar. Su nombre es Yakagi Suimei. Ella lo conoció en Mehter, la capital de Astel. Un mago que era un poco raro.

 

Aparte de su pelo negro, que era un espectáculo raro en esta región, no tenía ninguna otra característica, un joven que parecía como si pudiera desvanecerse en el viento en cualquier momento. Si tuviera que enumerar una cosa única sobre él, ésa serían sus ojos amables. Aunque llevaba indumentaria que no era diferente de los demás, todavía tenía una sensación exótica acerca de él. No, el aura que lo rodeaba no podía describirse tan simplemente con esas palabras. Era un mago distinto a los que la muchacha había visto antes.

 

Afirmó ser un viajero que se dirigía a Nelferia, pero no conocía el sentido común de este mundo por alguna razón. Recientemente, descubrió que poseía un conocimiento excepcional y sorprendente.

 

En pocas palabras, su personalidad era cálida y amable. Como un mago, él debería ser engreído y reservado, pero sus acciones y palabras se sentían ingenuas en todos los sentidos, y su carácter era lejos de ser frío.

 

Ese día, cuando se separó de la caravana y persiguió a Lefille, era fácil deducir que esa era su personalidad. Definitivamente estaría en peligro si la seguía, pero Suimei todavía lo hizo sin ningún pesar. Él siempre tiene su mejor interés en el corazón, e incluso levanto sus palabras a Lefille pidiéndole que se detuviera e intento aliviar su corazón cansado de todos sus reveses. Por eso podía comprender más o menos su carácter.

 

Y esa no era la única parte de su carácter que ella captaba.

 

Esa noche, cuando la maldición del Demonio se activó, abrazó suavemente a Lefille a pesar de sus vergonzosas acciones.

 

Lefille (Cierto. En ese momento yo …)

 

 Así es, ella tenía miedo en aquel entonces.)

 

Ella sintió que el joven que notó que algo estaba mal y se acercó a ella era aterrador.

No importaba lo amable y sincero que fuera, seguía siendo un hombre. Si él veía cómo estaba y que estaba haciendo algo vergonzoso, no sabía qué le haría.

En el momento en que sus brazos la envolvieron, su corazón se llenó de miedo hacia el joven que estaba preocupado por ella y quería ayudar.

Al final, Lefille vio que las emociones en sus ojos eran opuestas al miedo que sentía, y no había ni un solo fragmento de violencia en ellos.

 

En sus ojos estaban la luz de la simpatía y la empatía. Normalmente, debería sentir que su aspecto vergonzoso era asqueroso. Pero a pesar de eso, las manos que la tocaban eran tan suaves. Él no perdió la cabeza a sus deseos que surgirían naturalmente. Las manos que tocaban su piel temblaban silenciosamente debido a su ira hacia la maldición.

 

Ella gimió a su toque, y cuando se dio cuenta, oyó sus disculpas por no ser útil. Era una voz débil y deprimida, lamentando su incompetencia para romper la maldición.

No tenía ninguna obligación de deshacer la maldición en primer lugar, y no tenía que disculparse. Pero, aun así, aún se disculpaba como si fuera el culpable.

 

Y cuando llegó el momento de su abrupta despedida, lo que dijo palabras de moderación para ella. Sus acciones hechas por su seguridad no tenían ninguna posibilidad de ser maliciosas.

 

Lefille: “Suimei-kun ...”

 

Por eso está bien ahora. Debido a la forma en que era, Lefille no quería que se encontrara con más peligro. Él no debía estar alrededor de ella, de ella quien sólo podía dirigirse por el camino de la destrucción.

Si él pudiera esconderse en el bosque obedientemente, pronto terminaría todo. Podría derrotar a Rajas, o todo terminara con ella siendo derrotada por Rajas, de cualquier forma, todo sería más rápido.

 

Así es, no había nada que pudiera agradarle más que él poniéndose a salvo.

 

- Incluso si ella no podía ver su sonrisa alegre otra vez.

Incluso si su voz que intentaba detenerla seguía resonando en sus oídos.

Incluso si la última expresión que vio en su rostro era una mezcla de tristeza y ansiedad.

 

Ella sabía que su elección era simplemente un desasosiego. Todo lo que hablaba de ayudar a los que la abandonaron, era una forma de traición a los sentimientos del que vino a ayudarla sin dudarlo. No había ningún merito en salvar a una chica como ella.

Pero, aun así, aunque las cosas fueran así,

 

Lefille: “Esto está bien. Esto es…”

 

Le costaba reprimir sus lágrimas, era un calor que brotaba como una marea desde lo más profundo de su corazón. Estaba lleno de dolor y angustia, el dolor de no tener más remedio que soportar tal suerte. Si hubiera podido conocer a ese joven de otra manera, ¿tendría tal final? Cuando él la siguió, cuando él charló con ella mientras lidiaba con su torpeza, cuando él trató de detenerla. Ella se sintió muy feliz en cada uno de estos momentos.

 

Es por eso que emociones que nunca sintió antes se derramaron cuando recordó esos momentos. No era la tristeza de cuando una persona querida muere, ni el dolor de perder un hogar que ya no estaba. Era un dolor que se aferraba a su corazón, su renuencia a separarse de él.

Pero ella no quería correr más. No quería ver a nadie más morir. Estando indefensa mientras alguien fuera de ella estaba siendo atormentada, ella ya había tenido suficiente de esas cosas.

 

Lefille: “... Ugh.”

 

Por eso, es por eso que, en este momento, ella se limpió los cálidos pensamientos que caían de la esquina de sus ojos y corrió con toda su fuerza.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Lefille, al abrirse paso por las cosas que le atravesaban, finalmente llegó a este lugar.

 

Si se concentraba en sus sentidos, podía detectar la presencia de múltiples seres humanos y Demonios. Ya podía percibir la extraña atmósfera de este lugar desde lo más profundo del bosque, y Lefille cortó todo lo que le bloqueaba el camino y salió corriendo.

 

Era una llanura abierta donde el crecimiento de la vegetación parecía antinatural. Era casi el atardecer, pero el aire seguía siendo pesado cuando ella tomó en la escena ante sus ojos

 

Un terrible infierno.

 

Lefille: “- ¿Qué ?!”

 

Lo primero que asaltó a Lefille, que oraba por haber llegado a tiempo a medida que se abría camino a través de los árboles y se precipitaba hacia afuera, era el olor entumecido de la sangre. Y la razón detrás del olor sangriento apareció en sus claros ojos. Le hizo dudar si había tropezado con un sitio de ejecución.

 

¿Son estos los subordinados de Rajas? Varios Demonios cubiertos de una oscura aura demoníaca estaban destrozándolo todo. Algunas de las personas estaban ocupadas corriendo por sus vidas, mientras que otras estaban cubiertas de heridas y acostadas en un charco de sangre, probablemente muertas por los ataques de los Demonios. El caos reinaba y los rugidos, los lamentos y la risa se podían oír.

 

Esta escena que Lefille había presenciado antes y no quería volver a verla la llenó de rabia.

 

Lefille: “Ohhhhh!”

 

Permitiendo que sus emociones controlaran su cuerpo, Lefille cortó entre a un Demonio enfrente de ella.

El Demonio no pudo reaccionar a tiempo ante el repentino ataque de Lefille.

El corte vertical brillaba con un resplandor carmesí. La suciedad y la agonía del Demonio fueron dispersados por su gran espada, enviando al demonio a volar en dos pedazos.

 

Ya se tratará de los supervivientes luchando o los Demonios que los superaban a ellos, todos los ojos cayeron sobre ella. Con el fin de confirmar lo que estaba sucediendo, todos vieron al intruso que finalmente llegó después de muchas dificultades.

Uno de ellos se dio cuenta.

 

“¡Eres, tú!”

 

No estaba preguntando quién era la jovencita, era la exclamación de alguien que encontró a alguien familiar.

No era demasiado tarde, todavía había supervivientes. Todavía había gente rodeada por Demonios, esperando el rescate. Gente que resiste a la muerte en una situación desesperada.

Sí, lo logró. Con el fin de proteger a los que esperan un milagro.

La muchacha vino a ayudarlos, en respuesta a sus súplicas. Ese debería ser el caso,

 

Pero ...

 

“¿Por qué demonios estás aquí?”

 

Lo que la saludó fue la voz despiadada de la rabia.

 

Lefille: “¿Qué ...?”

 

Su movimiento se volvió rígido debido a la súbita hostilidad y disgusto. ¿Por qué fue tratada con palabras tan mal intencionadas, aunque corrió aquí porque todo el mundo estaba en peligro?

 

“Sra. Grakis ...”

 

Era una voz que provenía de otro lugar. La voz de voz baja provenía de un hombre de mediana edad, el líder de la caravana Galeo. Sólo sobrevivió este largo tiempo porque era un comerciante no involucrado en la lucha. Pero su voz temblaba de rabia. Sus ojos estaban llenos de odio dirigido a Lefille. Esos ojos parecían estar diciendo que el culpable estaba ahí.

 

Lefille: “Sr. Galeo ...”

Galeo: “¿No te dije que te fueras de la caravana? Los Demonios atacaron porque estás aquí.”

Lefille: “E-Eso podría ser así, pero ahora no es el momento de hablar de eso ...”

 

Así es. En este momento, estaban a punto de caer al ataque de los Demonios. Tal conversación sin sentido debería guardarse para más tarde, este no era un lugar seguro para hablar.

Pero contrariamente a lo que pensaba Lefille, la gente a su alrededor respondió.

 

Galeo; “¿No es el momento de hablar de eso...? ¿No es por eso que fuimos atacados por los Demonios? “

Lefille: “Ugh ...”

 

Lefille no tenía ningún motivo para defenderse de a la acusación. Era su culpa que los Demonios estuviera aquí, de modo que la muchacha sólo podía soportar estas crueles palabras.

 

Mientras Lefille mantuvo a los Demonios a raya mientras tomaba el estallido irrazonable que ella no podía negar, el hombre con la cara ensangrentada que gritó al principio mostró una expresión de sorpresa.

 

Escolta: “Espera ... Tú, ¿por qué sabes que estamos siendo atacados?”

Lefille: “Uno de los aventureros que acompañaban a la caravana me habló del ataque, así que ...”

Escolta: “Dices que él te dijo ... ¿Quieres decir que de algún modo te encontró a pesar de que no sabía dónde estabas?”

Lefille: “Sí.”

 

Lefille asintió con la cabeza y el escolta siguió:

 

Escolta: “¿Cómo llegaste tan rápido?”

Lefille: “Ya te dije que no es momento de hablar de esto ...”

 

Lefille le recordó, pero la escolta la ignoró.

 

Escolta: “Respóndeme.”

Lefille: “Ughh ...”

 

El escolta no dejó ningún espacio para la negociación y el aire estaba tenso. Hizo que la horrible aura de su cuerpo ensangrentado fuera aún más misteriosa. ¿Pero por qué estaba sucediendo esto? Debían saber la urgencia de la cuestión, ¿por qué se estaban molestando con detalles tan triviales?

 

Lefille: (Oh no.…)

 

Esto es malo, tenemos que fortalecer nuestras defensas, pensó Lefille. Su concentración se vio interrumpida por la conversación. Pero cuando cerró la boca e inspeccionó el entorno, vio que los Demonios estaban burlándose.

 

Eran como espectadores observando una fea pelea interna.

 

Lefille: “Qué.”

 

¿Por qué los Demonios no mostraban ningún signo de ataque?

 

¿Por qué no atacaron a todo el mundo? La insidiosa risa envió un escalofrío por el cuerpo de Lefille. Si quieren matar a la caravana, ahora sería la mejor oportunidad para hacer eso, así que ¿por qué detuvieron sus garras ensangrentadas? Una extraña atmósfera colgada en el aire. Esta era una cuestión de vida y muerte, así que ¿por qué ignoraron este punto, e insisten en interpretar un drama tan poco elaborado?

 

Escolta: “Oye, ¿estás escuchando?”

 

Justo cuando Lefille estaba desconcertada por esta situación, la escolta de repente le gritó.

 

Lefille: “- ¡Tch!! ¡Eso no importa!!  es necesario reagruparse ahora y escapar!!”

Escolta: “¿Escapar? ¿A dónde podemos correr? ¡Hay Demonios por todas partes aquí! ¡Cualquier cosa que hagamos será inútil!”

Lefille: “Eso podría ser así, pero ...”

Escolta: “No intentes esconderlo.”

Lefille: “¡No estoy escondiendo nada!”

Escolta: “... No quieres decírnoslo. ¿verdad?”

Lefille: “¿¡Qué-!?”

Escolta: ¡No te atrevas a mentir! ¡Has estado rondando alrededor de nosotros todo este tiempo! ¡Es por eso que pudiste venir aquí tan rápido! ¿No es así?”

 

Ella usó el poder de los espíritus en el bosque y corrió aquí desde lejos. Ella no estaba cerca. Pero, ¿cómo explicarlo? No había ningún uso en decirlos,

 

Escolta: “¿¡Es por eso que nos atacaron verdad!? ¡Porque no te fuiste y estabas en el área es que fuimos atacados!”

Lefille: “¡No! ¡Eso no es cierto!”

Escolta: “¿¡No es verdad!? Entonces, ¿cómo llegaste tan rápido? “

Lefille: “Ughh ...”

 

Así que por eso estaba tan furioso. Un indescriptible resentimiento la asaltó. Después de eso, ella fue bañada por miradas de rencor.

 

¿Realmente quieren echarme la culpa hasta ese punto?, Los seres humanos que estaban al borde de la muerte desahogarán sus emociones negativas de maneras arbitrarias. Ese es rl tipo de criatura lamentable conocida como humano.

 

Escolta: “Grakis, tu...”

Lefille: “Yo…”

 

Como si estuviera siendo golpeada repetidamente, el impacto de las acusaciones hizo que la chica sacudiera la cabeza.

 

Estos infundados rumores que empujaban toda la responsabilidad sobre ella le dieron a Lefille la ilusión de que el mundo giraba alrededor de ella. La hostilidad y la censura le privaron de su equilibrio.

 

¿Por qué me culpan? ¿Por qué deben maldecir y jurar en un lugar como este? Vine por el bien de todos. Aunque estoy arriesgando mi vida en este lugar olvidado por Dios para salvar a todos.

A pesar de que hizo esto por todos, e incluso rechazó las suaves manos de ese joven,

 

Lefille: “¿Por qué?... estoy aquí para salvar a todos ...”

Escolta: “¡Cállate! ¡Todo es tu culpa! ¡Sólo nos encontramos de esta manera por ti!!”

Lefille: “Yo …”

 

Las acusaciones y los juramentos eran como una maldición. ¿No hay ninguna excepción, todo el mundo piensa que es mi culpa? Lefille sólo vino aquí con la esperanza de que todo el mundo estuviera a salvo, pero todavía tenía que soportar sus abominaciones y maldiciones.

Los perjurios de todo el mundo cayeron en la cabeza de la chica, cuando un rugido doloroso estalló.

 

“Gaaaaaaaa”

 

Un grito resonó en el momento en que una vida fue arrancada. Desplazando su mirada hacia el origen del sonido, Lefille vio un brazo tan grueso como un tronco que sobresalía del pecho de uno de los escoltas. Eso fue definitivamente un brazo de un Demonio.

El escolta que fue asesinado por este golpe penetrante y cayó fláccido al suelo. Apareciendo detrás de él estaba-

 

Rajas: “Por fin estás aquí, Espadachín de Noshias.”

Lefille. “-, Rajas!! ¡¡Bastardo!!”

Rajas: “Eres arrogante como de costumbre. ¿Qué, estás tan ansiosa de tomar mi cabeza?

 

Su intento de matar estaba dirigido a Rajas que se burlaba de ella. No había nada más que decir, ¿no era esto obvio? Porque este bastardo que era una encarnación de destrucción y violencia tomó todo lo importante de ella. Sin duda, su hostilidad y su impulso asesino le apuntaban. Sí, debido a esta rabia-

 

Lefille: “¡Todo es culpa tuya, tú ... hiciste todo esto!”

 

Debido a la tragedia que ocurría ante ella una vez más, ya no podía reprimir sus emociones. Estas palabras se derramaron a causa de sus intensas emociones. Pero no estaba claro cómo Rajas interpretaba sus sentimientos, mientras miraba a su alrededor y se reía como si estuviera esperando estas mismas palabras.

 

Rajas: “¿Qué estás diciendo?, esto es tu culpa, mujer de Noshias Este montón de gente sólo se encuentra con la desgracia porque estás aquí, ¿verdad? “

 

Rajas sonrió con sinceridad, como si estuviera anticipando algo. Era verdad que Lefille era parte de la razón, pero Rajas que creó este lío no era definitivamente calificado para decir esto.

Pero Rajas se burlaba. Mirando al grupo detrás de Lefille como si estuviera viendo tontos.

 

Lefille: (Ah- )

 

Cuando Lefille comprendió por qué Rajas dijo eso, ya era demasiado tarde.

La mirada del grupo la golpeó. Cuando se dio cuenta y se volvió, todos la miraban furiosamente.

 

“Así que es por tu culpa ...”

“Tú, si no estuvieras aquí ...”

“Todo es tu culpa…”

 

Ya no eran sonidos de humanos. Lo que salió de sus bocas parecía ser la congregación de odio lleno de malicia.

Las palabras de negación salieron de su boca inconscientemente.

 

Lefille: “¡N-No! ¡Escúchame, no es así!

“¡Cállate! ¡Perra! ¡Tú eres la fuente de todo mal!”

 

Los supervivientes comenzaron a maldecirla. Cuando se dio cuenta, incluso el calmado señor Galeo también la maldecía. El odio se derramó sobre ella desde todos los lados.

 

¿Por qué no confiaron en la que ella vino para ayudarlos, sino en las palabras del demonio? Deberían darse cuenta de que algo raro estaba sucediendo si lo pensaban un poco. ¿Por qué fueron cegados por las palabras y las vistas delante de ellos, y no pueden ver la verdadera naturaleza de las cosas,

 

Lefille: “... ¡No, no es mi culpa! No quería que nadie se lastimara ...”

“Cállate. Todo es tu culpa. Es por ti. Porque estás aquí. Ese Demonio también lo dijo. Asesina. Dios de la muerte.”

 

Las voces que entraban en sus oídos la culparon y la culparon.

 

Lefille: “Yo-yo no estoy equivocada! ¿Por qué, por qué no lo pueden entender!? “

 

Lefille gritó con todas sus fuerzas. Tal vez eran las emociones que había estado suprimiendo en su corazón. Rajas que vio esta escena se rio de todo corazón.

 

Rajas: “Fuhahah! ¡Ustedes los humanos son tan estúpidos! ¡Cuando algo sucede, sólo saben cómo maldecir, perjurar y degradar a los demás! Después de pelar su exterior, ¡son seres más feos que gusanos!”

 

Después de disfrutar de esta felicidad, Rajas se volvió hacia los Demonios que lo rodeaban,

 

Rajas: “- Háganlo”

 

Así es, Ordenó la masacre.

 

Sus palabras hicieron que su corazón que fue herido por las acusaciones se fortaleciera. A pesar de que su cara estaba húmeda con sus lágrimas vehementes y dolorosas, lo soportó y apretó los dientes.

Lefille no le dejará hacer lo que le plazca. Mientras pensaba que ...

 

Lefille: “Huh ...?”

 

Aunque su corazón dio un paso adelante, el cuerpo de Lefille no respondió. El poder que le permitía correr y saltar no se transmitía a sus piernas, su habitual rapidez había desaparecido. Sus pies no se movían tan bien como ella imaginaba.

 

Sus movimientos se apagaron. No había ninguna duda de que había disminuido su velocidad.

 

En cuanto a la razón, es debido a la mirada de la multitud que la hizo incapaz de moverse. Sí, no era Rajas o los Demonios a su alrededor, sino debido a sus compañeros humanos. Sus acusaciones la limitaban.

Y su movimiento embotado tuvo consecuencias fatales.

 

“Ughhh!”

“¡Ah ah ah! Ahhhh!

“¡No quiero morir! ¡No quiero morir! Ah ah ah-!”

“¡No vengas! ¡No vengas aquí! ¿No ahhhhhh- Ughh !?”

 

La gente que la rodeaba fue asesinada por los Demonios. Fuera la escolta que la culpaba, los aventureros que la insultaban, Galeo que la miraba con odio y otros mercaderes.

Cuando el Demonio atacó a la última persona, su cuerpo finalmente se recuperó.

 

Fue muy tarde. Aunque su cabeza lo sabe, su corazón se negó a detenerse.

 

Clavó su espada en la parte posterior del Demonio que estaba bloqueando su vista de la última persona, ella miró hacia abajo. En el suelo había una persona teñida de rojo con la sangre del Demonio y su propia sangre.

 

Era una chica. Cuando ella tomó la solicitud en el gremio, era un mago en el equipo de subyugación de monstruos. La más cercana a ella en el grupo, alguien en quien ella piensa como un amigo-

Lefille se arrodilló y sostuvo a la chica.

 

Lefille: “¡Resiste!”

“Ah, ugh ...”

 

La muchacha gimió de dolor. Y alcanzó una mano temblorosa que se había vuelto roja por su sangre a Lefille. Ella pronunció estas palabras entre sus respiraciones jadeantes.

 

“... Si tu…”

Lefille: “¿Huh...?”

“Si tan sólo ... no estuvieras aquí ...”

Lefille: “……”

 

Al final murió murmurando palabras semejantes a una maldición. Dejó una marca sangrienta alrededor del cuello de Lefille con ambas manos y un cadáver que nada tenía que ver con el término “Descanse en Paz” se reflejaba en los ojos de Lefille. Un rostro retorcido de odio. Como si Lefille fuera su enemigo mortal, y en el último momento de su vida, ella soltó sus rencores y maldiciones en Lefille.

 

... Los brazos y los hombros de Lefille que la sostenían cayeron débilmente.

 

Al mismo tiempo, una voz agrietada hizo pedazos todo lo que ella creía.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 30: El pasado, y ahora.




Manual




- Papá era un hombre tranquilo.

 

Podía recordarlo vivamente cada vez que cerraba los ojos. No se excitaba fácilmente y era como un hombre carente de emociones, simplemente sentado en su silla de ruedas como una estatua: Yakagi Kazamitsu.

 

Siempre sentado en la mecedora del lado del porche y miraba hacia el cielo sin fin más allá de la ventana. Era el mejor mago de oriente.

 

Él era el epítome mismo de “silencioso” y rara vez hablaba. Se quedó con el dicho de que las palabras tienen consecuencias, pero la relación entre mi padre y yo, excluyendo el hecho de que éramos una familia mágica, estaba lejos de ser normal.

 

Teníamos pequeñas conversaciones cotidianas, pero nunca nada profundo. Lo único que estaba cerca de una conversación profunda era cuando me enseñaba magia.

 

Después de enseñarme los misterios de la magia. Después de enseñarme la actitud de un mago. Y entonces, sólo entonces, habló como si recordara toda la pasión que había olvidado en algún lugar de la vida sobre el ideal de la Asociación – lo que el jefe de la asociación predicaba: Siempre lo mencionaba como si fuera su frase favorita

 

A como de lugar lograrían lo que ellos deseaban. Es por eso que siempre buscarían los misterios y alcanzar su potencial.

Si alguien más lo escuchara, pensaría que son sueños salvajes de algún niño.

 

Yo también lo pensaba cuando era joven. Siempre predicaba esa idea con entusiasmo y hasta el cansancio. Cuando le pregunté por qué se aferraba a algo así aun cuando no podría regresar a aquellos días a los que no podía regresar ahora. Recordó los días a los que nunca pudo volver y habló de eso una sola vez.

 

- Había una mujer que quería proteger.

 

Ella era una mujer que fue maldecida con la maldición de la destrucción. Una mujer que iba de la mano con la lluvia fría y estaba acompañada de una tristeza llena de dolor. Una mujer que no podía florecer en la luz ni en la oscuridad. Ella era una mujer lamentable que fue rechazada por otros debido a su destino de no encontrar un final infeliz y vivió en un estado infernal de nadie incluso se atrevía a mirar.

 

Siempre estaba al lado de su padre y siempre lloraba en sus brazos. Padre dijo que él la había visto sonreír de verdad sólo una vez. Dijo que incluso la sonrisa en su último momento fue ella tratando de consolarlo.

 

Había prometido protegerla hasta el final, pero no pudo cumplir esa promesa.

 

- No pude proteger a tu madre.

 

Eso fue lo que mi padre dijo antes de morir. En los últimos momentos al subyugar a un dragón que revivió. Mientras presionaba sobre la herida recibió al protegerme mientras estaba a punto de dar el golpe final al dragón. ¿Por qué estaba contando esta historia ahora mismo? Hubo muchas oportunidades antes. ¿Por qué mantuvo esa historia para sí mismo? ¿Porque mantenerlo en secreto incluso para su único hijo??

 

Cuando le pregunté eso, respondió.

 

No quería agobiarme con eso. Yo era un niño nacido entre una mujer desafortunada y un hombre tonto. Desde el momento en que nací, una relación con una persona maldita me fue forzada. Si hablaba de ello, temía que yo perseguiría ese Tema de Investigación como él lo hacía, y caminaría por el camino de la desesperanza como él lo hizo.

 

Por eso no me hablo de eso.

 

Entonces, ¿por qué lo decía ahora? ¿Tuvo un cambio en su corazón y quería estar en paz con todo? ¿Por qué juró nunca revelar el secreto, pero me contó todo al respecto?

 

Era una pregunta que no necesitaba una respuesta. Fue porque de repente se volvió hablador, mientras se acercaba a la puerta de la muerte. Más de lo que nunca antes había hablado. Incluso más que cuando me enseñó magia.

 

¿Su suspiro nació del auto desprecio del camino sin esperanza que había pisado hasta ahora? ¿O simplemente se sentía lamentable con su ser hablador?

 

Después de su suspiro, dijo algo que no le quedaba para nada.

 

Así es - él todavía tenía arrepentimientos. No importaba si su cuerpo se pudría y desaparecía de la faz de la tierra, pero los recuerdos de los sueños que compartió con ella, las emociones que compartían, no quería que todo desapareciera junto con su cuerpo.

 

Sus sentimientos nunca llegaron a su fruto, y fue un camino lleno de dolor y preocupaciones. Incluso entonces, él quería que al menos yo me acordara de ellos. Que una vez existió un hombre como él y una mujer como ella. Que tenían sueños juntos. Que había días que caminaban juntos en pos de su futuro feliz.

 

Fue de la nada. Además, ¿qué se supone que yo debía hacer cuando el confeso sus sentimientos de es amanera? Sólo había una respuesta que podía darle.

Sí, no había elección. Yo era un mago igual que mi padre.

 

Pero ... lo que dijo se quedó a mi alrededor.

 

“- Suimei, si hubo algo que he elegido, es ser un mago y a Shizuma. Ahora, sólo tengo que confiar en ti. Así que te suplico. Cumple el ideal de la Asociación. Si la verdad que busca el líder realmente existe, entonces no hay nadie que no pueda ser salvado en este mundo. Así que -”

 

- Salva a las mujeres que no pueden ser salvadas en mi lugar.

 

Después de dejar atrás la palabra “Lo siento”, el hombre que soñaba con un futuro feliz con su familia falleció. Sin siquiera escuchar mi respuesta.

 

Como si ya hubiera dicho todo lo que quería decir. Se quedó como una estatua real esta vez. Con los sueños que había imaginado en el cielo, más allá de la ventana. Sin haber sido capaz de ver a la feliz familia que había esperado.

Era voluntario. Me obligó en un sendero anormal, un sendero peligroso. Y para predicar un sueño tan feliz para mí.

 

Es por eso que todo fue muy abrupto.

Así es., es por eso que le grité al dragón que soltaba su último rugido.

 

- Lograré tus sueños. A cualquier costo.

 

... Sí, hubo un día así. El día que grite por la pena de perder a mi padre. Por el juramento que grité en ese entonces nunca sentí que mis acciones estuvieran equivocadas. Así, después de perseguir el misterio, aquí estaba yo.

 

Caminare hacia el final del sendero y probare que no había nadie que no pudiera ser salvado.

 

Era un sueño infantil. No era realista y no había ninguna posibilidad factible de llegar al final del camino. Era más débil que buscar el más mínimo perfil de una figura en la espesa niebla de la mañana. Pero yo quería lograr ese sueño. Era un sueño que quería lograr.

 

Ciencia y magia. Independientemente de la disciplina, existe una sabiduría que se dice que miente al final después de resolver las leyes de la naturaleza: los Registros Akáshicos.

 

Pasado, presente, futuro y el plano astral también. El disco que contiene todo. Si un futuro feliz para aquellos que no podían ser salvos fue escrito, entonces todos podrán ser salvados. La filosofía del líder es la de perseguir la felicidad para todos. Si alguien pudiera encontrar el registro, probaría que el camino que esos dos habían pisado no fue en vano.

 

El juramento que nació de una confesión ahora era es un voto.

 

Suimei: “... Padre, tal y como habías dicho las palabras que dejaste atrás podían haber sido una maldición para mi futuro. Pero yo soy tu hijo y un mago. Quiero ver lo que viene después. Así que -”

 

Al igual que tú, iré a salvar a los que no pudieron ser salvos. Los salvaré sin importar el costo. En mi mundo como en ese mundo.

Cerré los ojos y poco a poco mastiqué mi juramento. Nunca olvides. Me acerqué a mi resolución una vez más. Yo la salvaré. Voy a salvar a esa chica llorando por la desgracia que tiene que llevar con ella.

 

Cuando abrí los ojos, un desagradable desierto llenó mi vista. Sólo echar un vistazo a esas criaturas llenas de maldad y malicia fue suficiente para hacerme sentir disgustado. Estaban pululando como gusanos en un pedazo de cuerpo podrido.

 

Fue una situación divertida. Hice todo ese alboroto en el castillo porque no quería encontrarme con algo así y ahora estaban aquí. ¡Qué cruel ironía!

 

Suimei: “Hmph.”

 

Soplé lejos cualquier sentido de auto desprecio con ese bufido. Recordé lo que Rajas le dijo a Lefille y eché un vistazo a la izquierda ya la derecha furiosamente. Probablemente eran los subordinados de esa cosa. ¿Cuántos de ellos estaban allí? ¿Mil? ¿Diez mil? Era inútil pensar en ello ahora, pero no me gustaba cuántos de ellos había.

 

Suimei dio un paso adelante hacia el mar de monstruosidades.

 

Probablemente notaron su movimiento ya que los Demonios se apresuraron a atacar. Criaturas que fueron tocadas por el aliento del dios de la muerte presas en este mundo del reino exterior. Eran unos súbditos dignos. No poseían ni mana, ni Ki, ni cuerpo astral, eran criaturas anormales e irregulares que poseían un poder negro parecido un aura.

 

Suimei: “Haaa…”

 

Estaba molesto. ¿Qué es un Demonio? Eran criaturas principalmente opuestas al ser humano en un escenario de fantasía como el de un juego o una novela. ¿Por qué yo, un mago moderno, necesito luchar contra algo que sale en un cuento de hadas? Era molesto. La filosofía de la Asociación. El sueño que perseguía mi padre. ¿Por qué estoy luchando contra un Rey Demonio que se empeña en destruir el mundo en lugar de perseguir mi pequeño sueño-?

 

Está bien. Mi yo interior se dio cuenta y me miró con sus ojos fríos. Ahh ... Estaba harto de eso. Harto de todo.

 

Los Demonios mostraron sus garras y avanzaron hacia Suimei quien cerraba los ojos y suspiraba. Simplemente se precipitaron como una manada de jabalíes en estampida, como si no supieran nada de pelea.

 

Suimei: “Ex hoc loco evanescent.” (Desaparece.)

 

Con un canto, un rayo de rayos traspaso el cuerpo de los Demonios. Todo lo que quedo fue un círculo azul y un símbolo mágico. Los Demonios volaron con sus brazos amputados, y Suimei ni siquiera miró estas piezas destrozadas.

 

Suimei podía sentir una fría aura psíquica desde el interior de la pared de los cuerpos y concentrado en esa dirección aumentaba sus poderes. ¿Estaban tratando de lanzar algún tipo de magia? El hechizo tenía cierto parecido con el culto maligno que adoran al dios malvado del pilar de Salomón, al transformar su aura negra en bolas de fuego.

 

La llama volaba implacablemente. Sobra decir que se dirigió a Suimei.

 

Pero era lento. En comparación con una bala disparada desde un tanque. Incluso a simple vista, cuando la llama tomó forma y voló, Suimei podría haber lanzado tres hechizos.

Ni siquiera se molestó en mirar la bola de fuego y esquivar. La bola de fuego simplemente pasó, por un lado.

 

Su poder de fuego no era grande tampoco. Si Suimei realmente quisiera defenderse, podría haber lanzado un hechizo que pudiera bloquear una corriente de chorro de metal que viajara a velocidad de mach 20 que perforaría cualquier armadura. Así que no había necesidad de preocuparse por alguna explosión mediocre detrás de él. Sólo necesitaba mirar hacia adelante.

 

Incluso si hubiera un demonio atacando desde el aire, no había razón para dejarlo llegar a él.

 

Suimei: “Et cadens in terram.” (Él caerá al suelo)

 

Una sola frase. Sus pies, que estaban impregnados hasta el límite con maná, aplastaron a los Demonios que estaban desplegados en el suelo sin prestar atención. Eran débiles. Suimei pensó que había algo mal consigo mismo por considerarlos una amenaza. Si sabias cómo pelear, así eran las cosas. Eran aún menos peligrosos que un pequeño guijarro.

 

Suimei era un tonto. Era un tonto, pero no se podía detenerse. No podía parar porque lo había prometido.

 

Suimei: “YO -”

 

- Decidí ir contra todo. Por este camino.

- Eso es lo que decidí. Seguiré este camino.

Incluso si caigo o muero, nunca renunciaré a esta ruta. Es lo que decidí ese día.

Para demostrar que es posible salvar a alguien si quieres salvarlo. Para llegar a los Registros Akáshicos y realizar el sueño de padre. El sueño mío y de mi padre.

 

Era simplemente una tontería solo pasar a través del centro del ejército de demonios. Pero este camino definitivamente lo conduce allí.

 

Suimei: “――Archiatius overload” (Ignición del horno de mana)

 

Con el hechizo, lo que apareció en la punta de sus pies fue círculo mágico en arcoíris. ¿Cuál era su diámetro? Un círculo mágico de unos cinco metros de diámetro que contenía complejos patrones de números y letras despertó como si hubiera estado esperando.

 

Y el maná que fue liberado. La fuente de maná giraba con un sonido explosivo a un ritmo furioso cuando el núcleo quedo sobrecargado. Había bastante maná para generar potentes truenos que enviaban ondas de choque por todo el lugar. Un tornado furioso golpeó el suelo y explotó cerca de los Demonios que volaron por lo alto en el aire.

 

El suelo tembló y gimió. El escenario de toda la cercanía se rompió y se convirtió en polvo, fue una obra maestra. Una vez que se detuvo el mana, las criaturas anormales se reunieron como una nube y cargaron de nuevo como una avalancha.

 

Suimei sacudió el polvo de su abrigo generado por torbellino de maná. Los Demonios por delante de él todavía llenaba la llanura. Curiosamente, recordó que era lo que decía su padre.

 

“Un camino sin esperanza eh .... Fufu- ¡Así como me gusta! “

 

Ante el enjambre de esas abominables criaturas, Suimei escupió esas palabras.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 31: Más allá de la desesperación.




Manual




Hola a todos y perdón para larga ausencia, últimamente he estado bastante ocupado, y estaré así cuando menos las próximas dos semanas, este fin aprovechare para dedicarme lo más que pueda al sitio, por cierto, el PDF del volumen 6 de The New Gate está listo en la sección del proyecto y la reedición del volumen 1 de Tsuki ga va por el 50%. Saludos.



“Hyaaaaa!”

 

¿Fue el grito de resolución del espíritu de lucha o la desesperación de una chica que lucha contra la inutilidad?

 

Lefille llevó su arrebato de emoción sobre su espada, y libero un ataque como una bengala como sobre el General Demonio Rajas.

 

El ataque creó un viento brillante carmesí de maná. Ese viento de mana normalmente podría cortar a través de la tierra, las montañas o el cielo, sin discriminar el tamaño del objetivo. Sin embargo, rajas simplemente bloqueó el ataque con el aura oscura que rodeaba su brazo.

El poder del espíritu que había exterminado a un sin número de monstruos y Demonios hasta ahora ni siquiera pudo arañar su piel y el aura fue suficiente para desviar el ataque. Era como si Rajas estuviera diciendo que ese tipo de poder era ridículo.

 

Lefille: “Kuuuh ... uf!”

Rajas “Jajaja !! ¿Cuál es el problema, espadachín de Noshias? ¿Eso es lo mejor que puedes hacer?”

Lefille: “Cállateeeee!!!”

 

Ella respondió a sus burlas con un grito. Lo que lo golpeó después fue otro corte era carmesí. Rajas contrarrestó el corte salvaje todavía directamente con su puño rodeado por el aura siniestra.

Las líneas rojas chocaron con líneas oscuras y fueron anuladas. Fue un choque de fuerzas. El suelo debajo de los dos no pudo resistir el poder y se agrieto con cada intercambio entre la espada y el puño.

 

Lefille estaba perdiendo. Si la fuerza de Lefille y Rajas pudiera ser puesto en una escala, esta se inclinaría hacia rajas. Si ella retrocedía un solo paso, el avanzaba dos y si ella atacaba diez veces, él contrarrestaría once veces.

Hiciera lo que hiciera, no podía ganar contra Rajas. El número de heridas en su cuerpo sólo creció.

 

Lefille: “Hyyaaa!!”

 

En medio de la ráfaga de ataques, rajas se preparó para lanzar un ataque masivo para terminar la pelea. Ella se dio cuenta de eso… pero su cuerpo no respondió. Normalmente ella podría entregar cinco golpes mientras el oponente se preparaba para un ataque tan complicado, pero debido a las lesiones en sus manos, incluso hacer un solo golpe era difícil. Ella apenas resistió el puño rajas usando la espada gigante como un escudo.

Ella gimió en la onda de choque que dio a luz a través de su cuerpo y se retiró.

 

Lefille. “Kuuh ... ..”

 

Cuando se arrodilló sobre la tierra, y sopló con dureza, rajas habló con una risa burlona.

 

Rajas: “Kukuku. Esto es exactamente igual que lo que sucedió aquella vez”

Lefille: “.... igual?”

Rajas: “Sí. Igual que en el momento en que atacamos tu hogar. Igual que aquel tiempo ...”

 

Podía recordar su hogar cuando Rajas hablaba de él. Tal y como dijo rajas, fue igual que el día en que los Demonios invadieron Noshias. Ella nunca podría olvidar lo que vio. Si bien al luchar contra la marea interminable de Demonios, lo que apareció entre ese mar de subordinados fue rajas. Con esa inmensa fuerza y de pie por encima de cualquier Demonio, destruyó todo a su paso.

 

A la vista de una fuerza tan abrumadora, ella se arrodilló al igual que ahora.

Culpándose a sí misma por no ser lo suficientemente fuerte mientras ve a sus compañeros ser asesinados sin piedad ante sus ojos. Después de eso, ella luchó contra él varias veces en diferentes lugares y momentos hasta que la capital cayó, pero los resultados sólo se repitieron una y otra vez.

Al final de cada batalla ella quedaba arrodillada y alguien se sacrificaba para salvarla. Camaradas y amigos. Siempre alguien preciado para ella.

Ellos se sacrificaron para protegerla, alguien que perdió contra los Demonios.

 

Lefille: “Uuh, uggh ....”

 

Cuando ella se quejaba por las memorias del pasado, rajas levantó una comisura de la boca.

 

Rajas: “¿No es así? No puedes ganar contra mí con tu fuerza.”

 

Ella no podía ganar. Ese hecho se pegó a su corazón. Eso ya fue probado. Era un hecho. Palabras despiadadas que negaban todo lo que ella representaba. Era como el sonido de un trueno lejano. Fue fuerte y ruidoso, como la nube de una tormenta que se aproxima. La voz de Rajas era lo mismo. Un ruido fuerte que entra en su corazón.

 

Lefille: “Cállate…”

Rajas: “¿Te sientes despreciada? Parece como si hubiera dado en el clavo... Pero tú, a pesar de salir corriendo siempre mientras declaras fuertemente que vas a proteger a sus compañeros y a la gente, mostraste tu espalda a nosotros muchas veces y siempre te negaste a luchar hasta el final.”

Lefille: “Cállate .... ¡Cállate…! ¡Cierra la maldita boca!”

Rajas: “¿Qué me calle? Así que no quieres oír nada de tu cobardía uh, parece que no estás orgullosa de ello Kuku... supongo que todo el mundo quiere ocultar su vergüenza. No quieres que otros lo vean. No quieres que otros te critiquen por ello. Especialmente porque ya sabes que eres una vergüenza. Pero ¿no abandonaste a los que se volvieron a su muerte? ¿no corriste porque querías salvar tu propia vida? ¿He dicho algo incorrecto?”

 

Ella quería romper su sonrisa de suficiencia y esa actitud que decía como si viera a través de todo. Él no sabía nada. Nada acerca de ella, quien tuvo que presionar su corazón durante mucho tiempo debido a su destino. Nada acerca de aquellos que se sacrificaron para protegerla. Nada acerca de las emociones involucradas. No sabía nada.

 

Rajas: “¿Sabes lo que les sucedió a todos los seres humanos después de que escapaste de Noshias?”

Lefille: “¿Q-que...?”

Rajas: “Tus compañeros, tus amigos y tu familia. Estoy hablando de aquellos que arriesgaron sus vidas para escapar. Al final, ellos sufrieron mucho.”

Lefille: “¿Qué le hiciste......”

Rajas: “¿Qué les he hecho? ¡Arranqué sus extremidades y jugué con ellos poco a poco hasta que murieron! Recuerdo que fue divertido. Trataron a sacrificar sus vidas por algo en que creían, pero todos ellos gritando de dolor y miedo, finalmente, maldijeron a su adorada diosa. Bueno, ellos no mostraron mucha reacción al principio, así que fue un poco aburrido. Ku-hahahahah!!!!”

Lefille: “-”

 

Su risa le destrozo el corazón.

Las escenas en su mente aparecían y desparecían mientras rajas hablaba. Era la visión de aquellos que encontraron un fin agonizante. ¿Qué tan doloroso habría sido? ¿Cuánto habrán tenido que soportar? ¿Cuánto se habrán sumido a la desesperación? los ojos vacíos de los que habían muerto por ella la miraban. Voces de fantasmas que no existen se filtraron en su corazón.

 

Lefille: “Tonterías ... padre ... todo el mundo ...”

Rajas: “¿Lo ves ahora? ¿Ves lo que ocurrió en tu hogar y el lamentable final de tus seres queridos? Hahahahah!”

Lefille: “¿Cómo te atreves... ¿cómo te atreves ... !!”

Rajas: “¿Estás enojada? ¿Eres incapaz de contener tu ira? Espadachín de Noshias, ese es tu castigo. Es un castigo apropiado pos salir corriendo siempre.”

Lefille: “UAAAAAAAARRRGHH!!”

 

Ella se lanzó hacia rajas que decía que ella era la causa de todo. Fue un golpe con todo su espíritu. Fue un ataque sin forma ni equilibrio. Era casi un tonto ataque frontal que perdió toda forma debido a la rabia y las emociones caóticas.

 

Rajas: “Que aburrido.”

 

Pero fue desviado. El puño Rajas desvió la espada y palabras burlonas salieron en su lugar. Todo era insuficiente. Su espada. Sus emociones. Sus gritos. Todo.

 

Lefille: “Kuugh!”

 

Pero aún no había terminado. Fue cuando ella apretó los dientes para liberar otro ataque.

 

Rajas: “-”

 

Con una voz burlona, ​​el aura que había estado circulando en la mano Rajas se expandió rápidamente.

 

- Era

 

Lefille: “Uuu ... .uuu ...”

 

La desesperación que parecen minar la fuerza de todo su cuerpo.

 

La escena que había visto varias veces de mano de Rajas apareció en su mente como una fantasmagoría. Su espíritu, que había sido impulsado por la rabia hasta este punto se derrumbó. Esto era magia. La razón por la que Rajas fue llamado el ‘Jefe Demonio’. Era la magia definitiva de Rajas, aquella que desintegró una fortaleza entera sin dejar rastro en medio de la batalla.

 

Un cumulo de masa carmesí expandida para formar un cordón suficientemente grande como para tragarse a un hombre adulto… mantuvo su forma y se detuvo momentáneamente como un mar en calma antes de la tormenta, y comenzó a temblar como si fuera la señal para su lanzamiento.

 

No había manera de esquivarlo. Era lo suficientemente potente como para destruir una fortaleza entera. No es un ataque se pudiera esquivar debido a su amplia área de efecto. Lo único que podía hacer era usara tanta fuerza del espíritu como pudiera para protegerse.

 

- una ola oscura se tragó su conjunto.

 

Rajas: “Aaaaahhhh Uuu !!”

 

La siniestra energía oscura la rodeaba. Sentía que todo estaba siendo destruido. Sentía que se le estaba quitando todo. En medio de la oscuridad que parece profetizar el final, sus cinco sentidos se fueron.

.... Y después de lo que pareció una eternidad, todo a su alrededor se había ido. Los árboles, las rocas, los cadáveres de los aventureros, el cadáver de la chica, todo.

 

Lefille: “Ah, uf ... huk ...!”

 

Ella pudo resistir el ataque. Pero lo que quedo fue sólo su cuerpo maltratado después de haber agotado toda su fuerza. Fue lo mismo que antes. Una repetición de todo. Sólo ella, que poseía el fuerte poder del espíritu, sobrevivió. Llevando sola el peso de la culpa y el dolor de un sobreviviente.

Todo su cuerpo fue levantado como si estuviera siendo clavado en el aire. Entonces.

 

Lefille: “Suéltame - Kuuh”

 

Un puño dio en el blanco en su estómago. El pesado golpe de un brazo tan grueso como un tronco rompió a través de la defensa del espíritu debilitado e impactó sus intestinos.

 

Rajas: “Todavía no.”

 

Rajas, lleno de satisfacción, puso una sonrisa en su boca y una ráfaga de puños comenzaron al mismo tiempo. Ataques Innumerables. Innumerables golpes sin fin. Los puños duros como rocas dieron todos en el blanco. Gemidos llenos de dolor fluían hacia fuera de su boca cada vez que un puño golpeaba. El único sonido que podía hacer era gemir de que pedían que se detuviera.

Al final, vomitó todo lo que había en su estómago. Entonces su cuerpo se descartó en el suelo como un trozo de tejido.

 

Lefille: “Ha uf, uf ... ja ...”

 

Ella se derrumbó en el suelo retorciéndose y babeo cuando abrió la boca para respirar. Era como si ella se hubiera convertido en una oruga, no, algo aún menor.

 

Todo era doloroso. Fue doloroso. Pero el corazón le dolía aún más que su cuerpo. Física y mentalmente. Después de soportar los innumerables ataques de rajas que roían lentamente en su corazón, ella no podía mover su cuerpo. Ella no podía poner su fuerza en nada. no podía pensar en nada. Ella quería renunciar a todo.

Pero rajas no detuvo sus ataques.

 

Rajas: “Que lamentable.”

Lefille: “Uf, uhhhh......”

Rajas: “¿Intentabas proteger a los demás, con esa fuerza?”

 

Una pregunta se lanzó sobre ella mientras que estaba tratando de ponerse de pie, usando la espada como apoyo. Se suponía que debía hacerla pensar en ello, pero no había necesidad de pensar en ello. No había sentido en pensar en él. Porque…

 

Rajas: “Entonces, ¿fuiste capaz de protegerlos?”

 

Ella ya lo sabía…

 

Rajas: “Si pudiera volver atrás en el tiempo, ¿crees que podrías cambiar el resultado?”

 

Ella ya lo sabía. Así que…

 

Rajas: “Así es. No puedes salvar nada. Ni a una sola persona.”

 

Deja ya de hablar ....

 

Lefille: “Uo ... oooooooooo...”

 

Todo fue como rajas dijo. No sólo sus compañeros de su hogar, no pudo proteger tampoco los comerciantes. Incluso iba atrás en el tiempo, todos se habría repetido. Esa desesperación, las lágrimas, no podía detenerlas.

Ella nunca podría ganar contra este Demonio. Es solo eso. Nunca.

 

Lefille: “Ooo”

 

Fue doloroso. La fría realidad era más cruel que el dolor físico. La amargura de tener que escuchar que no podía hacer nada.

Es por eso que no podía detener esas palabras.

 

Rajas: “Tienes que reconocerlo, no, ya has empezado a reconocerlo, ¿verdad? La patética existencia que eres.”

 

Ella era algo sin valor. No era digna de nada. En ese instante ella misma se había negado todo.

 

Lefille: “……”

 

Ella dejó caer la espada que la estaba apoyando y toda la fuerza dejo su cuerpo. Sus brazos colgaron descuidadamente y sus hombros quedaron caídos y sin ninguna fuerza. No había fuerzas para aferrarse a la espada.

 

Rajas: “- finalmente se rompió?”

 

Una voz alegre que lleva a una conclusión atravesó su cuerpo.

 

Así es... Ella se rompió No tenía más voluntad para luchar contra rajas Todo lo que era precioso para ella, todo su orgullo, su cuerpo, todo le fue arrebatado; ya no le importaba lo que le sucediera a ella.

 

Rajas: “Hum. Ahora no tienes ninguna queja si no te mato yo personalmente. Al igual que a tus seres queridos antes de ti, es apropiado que mueras después de haber jugado un poco contigo.”

 

Podía ver a rajas dar la señal a sus subordinados después de hablar. Varios Demonios que estaban siendo protegidos por su aura oscura respondieron inmediatamente a su señal.

 

Al final de su vista decolorada, pudo ver a los Demonios acercándose. Compitiendo para ser el primero. Lo que apareció claramente en su vista eran las garras que le robarían su vida, apariencias desagradables, sonrisas repugnantes y llenos de malicia turbia. Todo se ralentizo ante sus ojos a medida que se acercaban.

 

Lefille: “Ah …”

 

Eso era lo que fluía de su voz.

 

... .. ¿Por qué? ¿Por qué era ella terminara así? ¿No fue suficiente que todo lo precioso para ella le fuera quitado, haber sido humillada y haber perdido? ¿Su corazón debía ser aplastado así? Ella quería vivir viendo hacia adelante y de manera justa hasta el momento y así es como ha vivido.

Pero fue un error. ¿Por qué fue un error? ¿Por qué llego a un final tan trágico?

 

La esperanza no existía. Entonces, ¿quién creo la palabra ‘esperanza’’ ¿De dónde vino esa palabra? No existía en ninguna parte del mundo.

 

Así es. Es inútil perseguir a una esperanza. Es inútil aferrarse a ello también. La esperanza era solo una broma cruel para hundir a los seres humanos más profundamente en un pozo de desesperación. ¿Qué tan tonta fue ella por haber creído tal cosa que existía hasta ahora?

Derramado lágrimas por la maldición del mundo que forzó las miserias en ella. Y-

 

Lefille. “Alguien. Ayuda…”

 

Lo que salió de su boca fue un deseo verdadero. ¿Cómo podía desear salvación, incluso después de que todo resultó así? No había manera de que tal milagro existía en este mundo. Ni una sola oportunidad, pero-

 

Justo cuando estaba a punto de cerrar sus ojos contra la invasión de la oscuridad, un ruido atronador paso por ella.

 

Un resplandeciente rayo azul la cegó y todo se volvió blanco. Los Demonios que la estaban atacando, el cielo lleno de oscuridad, todo desapareció. La tierra en ruinas, Rajas, todo desapareció en la luz blanca.

Cuando el ruido y la luz cegadora se calmó, todos los Demonios que corrían hacia ella habían desaparecido.

Miró a su alrededor. Sin que se diera cuenta, alguien limpió suavemente las cálidas lágrimas que oscurecían su visión.

Y entones en ese lugar-

 

Rajas: “Maldito, ¿Quién eres tú?”

 

Algo negro se agitaba con el viento. El que estaba ante ella era alguien que conocía. Ese chico que llevaba un traje negro y desprendía un aura silenciosa que nunca antes había visto era-

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

-Era normal cerrar los ojos ante una deslumbrante luz blanca que podría carbonizar las pupilas en un instante, aun cuando ya se supiera que iba a ocurrir.

Abrió los ojos en silencio y lentamente para comprobar que se había ido la luz y al ver la devastación y la atrocidad frente a sus ojos quedo conmocionado al mismo tiempo que trago su ira.

 

Aah, el mal existe en este mundo también. Un mal que ridiculiza a los que tratan de vivir honestamente como si fueran tontos. Mal que pisa los que están empapados de lágrimas. El mal que atrapa a otros en la tristeza y desesperación.

Mal que quita el orgullo a alguien que se esfuerza por la justicia. Mal que no sabe nada de la nobleza de los que luchan para proteger a otros. Un mal imperdonable.

 

Así es. Es la encarnación del mal, que priva a otros de tener siquiera una pizca diminuta de esperanza para la felicidad.

Adaptándose al resplandor de la luz gradualmente, Suimei camino con un ritmo pausado hacia Lefille y se puso delante de ella.

 

Después de que la luz desapareció, la vio empapada con los ojos llenos de lágrimas. El torrente de lágrimas era infinito. Suimei limpio sus lágrimas con su dedo. No quería que llorara más. Quería que las lágrimas desaparecen inmediatamente.

 

Tenía los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Su cuerpo estaba maltratado. La razón por la que era lamentable sólo mirarla era porque había pasado por un dolor inimaginable. Suimei susurró a ella ligeramente “Lamento llegar tarde”.

 

Lefille: “Ah-”

 

Era una voz suave que fluyó hacia fuera de su corazón antes de que pudiera ser plenamente una emoción. Era como el último suspiro antes de que la luz en su corazón extinguiera.

 

Ella era una chica que paso incontables días en la tristeza, llena de dolor, culpándose a sí misma y, al final, no podía perdonarse a sí misma. ¿Por qué esa chica, esa clase chica tiene que sufrir algo como esto? ¿Por qué la chica que nunca fue codiciosa y perseguía la justicia en el mundo tiene que sufrir este tipo de final? ¿por qué el mundo necesita presionar sólo las personas como ella en el borde de la miseria?

 

Lefille: “Aaah-”

 

… Aquellos que lloran, recuerden que en este mundo no hay una lluvia de tristeza que no se detenga.

… Aquellos que cargan con el dolor, recuerden que no hay una llama de dolor que no se agote.

…Aquellos que intoxican a otros con el mal, no olviden que no hay lugar en este mundo donde las basuras como ustedes no vayan a obtener lo que merecen.

 

Rajas: “Maldito ¿Quién eres tú?”

Suimei: “Yakagi Suimei. Hechicero”

 

Voy a demostrar aquí y ahora mismo que tengo las habilidades para ser un mago moderno.

Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 32: Una espalda deslumbrante, más brillante que cualquier otra cosa.




Manual




Hola a todos, antes de dejarlos el capítulo me gustaría agradecer a Kmelo0821, quien amablemente proporciono la traducción al español, a mi únicamente me toco comprar la versión contra la versión de la novela web, traducir lo que no se pasó en la novela web y la edición.

 



 

Una ráfaga de viento soplo. Tal vez fue la voz del muchacho que estaba de pie en silencio junto a ella lo que la llamo, ¿o fue su voz la ráfaga misma? Pasando por el calor del ambiente una voz humana corrió junto con el viento. Rajas debe haberlo escuchado también.

 

Rajas: “Hechi…cero dijiste?”

 

Rajas frunció el ceño de manera insegura y repitió las palabras de Suimei. El no reconoció a Suimei por un momento debido a que sus ropas eran diferentes, pero pronto hizo una expresión de reconocimiento.

 

Rajas: “Sí, eres ese... irritante mago de la otra vez.”

Suimei: “……...”

 

Suimei permaneció en silencio, se inclinó hacia un lado y miró a Rajas. Rajas habló en tono desconcertado como si estuviera sorprendido.

 

Rajas: “Así que un simple mago logró llegar hasta aquí pasando a todos mis subordinados. Debería de haber habido demasiados de ellos, ¿no?”

Suimei: “Sí, innecesariamente muchos. Pareces haber reunido todo tipo de basura. Casi vomito.”

Rajas: “Parece que te divertiste mucho con esa basura. Considerando tu estado, puedo sentir la autenticidad de tus palabras. Kuhahahaha!!”

 

Rajas sonrió burlonamente mientras sus palabras se retorcían. Pero la apariencia de Suimei era de hecho lamentable. No había heridas visibles, pero sus ropas negras estaban rasgadas por todas partes. Ni su postura ni movimiento se sentían naturales, su respiración áspera se sentía un poco fatigada e incluso había pequeñas marcas de cortes en su cara. Mostraba que llegar aquí debió de ser toda una tarea.

 

Rajas miró a Suimei y le preguntó como si aún estuviera interesado.

 

Rajas: “¿Así qué? ¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Pasaste a través de todos ellos o solo escapaste de ellos?”

Suimei: “Simplemente eliminé a los que bloqueaban mi camino.”

Rajas. “Hoo ... Hablas demasiado arrogante aun cuando luces así.”

 

Rajas rio burlonamente de nuevo. Quizás vio a Suimei y pensó en sus palabras sólo como un engaño de una persona herida. La manera en que Suimei hablaba con confianza sólo parecía un engaño de alguien a quien no le gustaba perder.

 

Rajas: “Así que dime. ¿Por qué pasaste por todo eso para venir aquí?”

Suimei: “No creo que sea el momento para preocuparse por un pequeño detalle como ese.”

Rajas: “...No vas a decir que viniste a salvar a esa chica de allá, ¿verdad?”

Suimei: “Pues, ¿qué si esa es la verdad?”

 

Suimei respondió a la pregunta de Rajas. Él vino a salvarla. Para ser su fuerza. Incluso cuando ella rechazó la ayuda de su mano. Aunque ella no deseaba tal cosa. Ya no se poda hacer nada. Pero…

 

Rajas sondeo la voluntad digna de Suimei y después explotó en risa de golpe.

 

Rajas: “¡¿Qué?! HAHAHAHAA!! ¡De verdad dijiste algo como eso!! ¿Has venido a salvar a una chica en esta situación? ¡Debes estar loco!”

 

Así es. Justo como dijo Rajas, él estaba loco. Él no podría haber pensado racionalmente al atravesar un ejército de demonios e ir a las fauces de la muerte. No había nada que pudiera ganar viniendo aquí. No había nada por lo que un humano podría querer estar aquí. Sólo tendría cosas que perder al venir aquí. Pero entonces ¿por qué?

 

Rajas: “¿Crees que vale la pena salvar a esta mujer? ¿Esta mujer que no pudo salvar nada y huyó de todas las batallas para salvar su preciosa vida?”

Suimei: “Sí.”

 

¿En qué estaba pensando él al asentir con los ojos cerrados? Él admitió que era una acción tonta y lo sabía en su corazón. A él Rajas de nuevo-

 

Rajas: “Fufu-- ¿Qué te hace ir tan lejos por ella? ¿No es mejor para ti evitar salir lastimado y simplemente ignorar a esta chica? ¿No está bien para ti olvidarte de ella como si nunca hubiera existido en primer lugar?”

 

Así es, no era necesario venir hasta aquí. De acuerdo con sus palabras hubiera estado bien quedare tranquilo dentro del bosque alejado de la marea de Demonios. De esa manera podría salvar su propia vida. Saltar al peligro por si solo era un error estúpido, todo estaría bien si solo se hacía de la vista gorda desde el principio.

 

Aun así, Suimei, con un no, dejando salir unas palabras sacudió la cabeza.

 

Suimei: “No puedo hacer eso. Si lo hiciera, no podría salvarla.”

Rajas: “Qué-?”

 

Cuando Rajas frunció el ceño ante la inesperada respuesta de Suimei, Suimei habló desafiantemente.

 

Suimei: “Salvar a los desafortunados. Salvar a quienes no pueden ser salvados es el camino en el que creo. Simplemente no podría abandonar ese camino. Así que es por eso-”

 

-- Es por eso he venido hasta aquí a un lugar como este.

 

Eso era cierto. Suimei declaró triunfante. El declaró que estaba allí para salvarla y luchar contra él.

Rajas se veía atónito al oír la resolución de la declaración de Suimei por un momento, pero pronto dejó salir un suspiro.

 

Rajas: “Ha--”

 

Rajas se burló de la declaración de Suimei.

 

Rajas: “Uhahahah!!! ¡Qué tonto! ¡¿Por ese tipo de razón?, ¿Viniste aquí por eso? ¡Entras en las fauces de la muerte pasando a través de mis subordinados! ¿Y esto es lo que dices? ¿Salvar a quienes no pueden ser salvados? Y pensar que llegaste hasta aquí con ese tipo de ideal inútil. ¡Hay un límite de cuan estúpido puedes ser! Uhahahahah! Es hilarante-”

Suimei: “¿Y eso qué?”

Rajas: “--?”

 

Lo que detuvo la risa llena de rabia de Rajas fue la fría respuesta de Suimei. Una ráfaga de viento más fría que el frío viento que barría las tierras del norte congeló el corazón de todos y se llevó incluso el sonido de su risa, y el sonido del miedo, como si no tuviera lugar aquí.

 

Lo que llenaba el área era un escalofriante frio. No era que la temperatura fuera fría. Había una fuente de frialdad que era suficiente para desollar la piel y arrebatar la conciencia. Las áreas que habían terminado siendo calentadas por el espíritu de Rajas parecían como si se hubieran convertido en una capa de hielo. Y el chico que creó esta situación, Suimei, miró a los ojos al General Demonio quien rio de su resolución inquebrantable.

 

Rajas: “...Chico, será mejor que cambies la forma en la que me miras. No me gusta.”

Suimei: “Y si dijera que no lo hare?”

 

Ante la tranquila voz que lo rechazaba, el poder de rajas aumento considerablemente.

           

Rajas: “¡Entonces te haré obedecer por la fuerza!”

 

Lo que salió de la boca de Rajas fue un rugido lo suficientemente fuerte como para sacudir todo a su alrededor. La onda de choque levanto polvo en el aire y piedras se dispararon en todas las direcciones. En un momento, un brazo y un puño semejantes al tronco de un longevo roble volaron hacia Suimei.

Lo que detuvo el brazo que convertiría todo en su camino en puré de carne era un hechizo único del que Rajas nunca había escuchado antes.

 

Suimei: “Primum ex Quintum excipio!!” (Muro, aumento de 5)

 

Cinco círculos mágicos dorados brillantes se formaron desde el extremo del brazo extendido de Suimei para formar un escudo. Ya sea que fuera dibujado o formado, los dispersos fragmentos se unieron para crear su forma original.

La defensa dorada llego justo a tiempo. El puño de Rajas y la magia de Suimei chocaron.

 

Chispas doradas volaron por todas partes y si alcanzó su límite o su propósito era diferente en primer lugar, el segundo círculo mágico voló de regreso y así lo hizo el tercer círculo.

 

Rajas: “Ooooohhhhhhhhhh!!”

Suimei: “Hyaaaaaaaahhh!!”

 

El puño trató de penetrar el círculo mágico y la magia que se mantenía firme en su lugar con chispas doradas volaban a cada golpe. El suelo se agrietó cuando no pudo resistir contra la onda de choque y una tormenta de viento barrió la zona. Pronto se formó una corriente de viento y tiño el aire con el temor de la batalla.

 

En medio del intercambio de gritos entre ambas partes, el cuarto círculo mágico comenzó a girar. Y entonces-

 

Rajas: “¡¿He--?!”

 

La masiva fuerza que fue dirigida a Suimei repentinamente cambió de dirección. Con un estruendoso sonido, el inmenso cuerpo de Rajas destrozó la tierra cuando fue arrojado sobre una colina por un tsunami de viento.

 

Suimei: “Tch, Incluso con el quinto muro el sólo voló a lo lejos... es innecesariamente fuerte...”

 

Suimei se encogió de hombros mientras maldecía a Rajas, quien había desaparecido más allá de su vista. Pero él también se debilitó. Considerando cuánto había tenido que luchar mientras venía a salvar a Lefille, era natural.

 

De la nada, se giró hacia ella y—

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Suimei: “Levántate, Lefille. Vamos a derrotarlo.”

 

Entonces él dijo eso al girar. Vamos a luchar juntos. Podemos pelear juntos. Como si quisiera mi cooperación... no, estaba alentando a quien había renunciado. Eran sinceramente genuinos, los ojos que miraban resplandecieron de un misterioso carmesí y su honestidad brillaba, sobre todo. La pasión que brillaba a través de esos ojos era como el candente acero rojo. Eran ojos apasionados. Ojos de un hombre que nunca comprometería su creencia.

 

Pero yo no tenía la fuerza suficiente para responder a su resolución.

La había usado toda en la batalla contra Rajas hace poco. Así que no podía-

 

Lefille: “Imposible.”

 

Era cierto. Sólo podía bajar la cabeza y darme por vencida.

 

Suimei: “Hmmm--?”

Lefille: “No puedo. No puedo ganar contra él. Ni tu ni yo podemos ganar contra él. Él nos va a matar a ambos”

Suimei: “Oye... ¿qué te sucede?”

 

Suimei preguntó como si estuviera desconcertado. El probablemente creyó que podríamos combinar nuestras fuerzas para luchar. Que nosotros dos podríamos derrotarlo.

Pero ahora, todo era inútil. Porque...

 

Lefille: “No podemos ganar contra Rajas. Ese demonio es demasiado fuerte. Incluso si combinamos nuestras fuerzas, no podemos ganar.”

Suimei: “¿Cómo puedes saberlo sin intentarlo?”

Lefille: “Lo puedo decir. Rajas es fuerte. Incluso las élites del ejército de Noshias cayeron ante él. No podemos derrotar algo como él sólo con nuestra fuerza. Es imposible. Es tu destino y el mío morir por las manos de Rajas.”

 

Así era como debía de ser. Era un destino que no se podía cambiar. Mi predicción del futuro probablemente sonaba como si yo fuera débil para él. Pero era la verdad. No importa cuán fuerte sea el corazón de alguien, no importaba lo valiente que alguien fuera, no era más que un sueño de una noche de verano frente a aquellos con poder absoluto.

 

Mirándome a mí, Suimei dejó caer los hombros y cerró sus ojos. ¿Estaba decepcionado de mí? Él estaba mirando hacia abajo por lo que no podía ver su expresión, pero seguramente estaba pensando eso.

 

Suimei: “... ¿Estás bien con eso Lefille? ¿Estás realmente bien con un final como ese?”

Lefille: “Sí. Ya no me importa cómo termine. Renuncio a todo. Estoy cansada de todo.”

Suimei: “...ya veo.”

 

Podía escuchar su respuesta. ¿Se dio cuenta de ello? La verdad de que todo había terminado ya. No había más necesidad de resistirse. Todo estará bien después de unos momentos de dolor.

 

Suimei ya estaba de pie con la espalda vuelta hacia ella.

 

Pero esa no era la forma en que ella quería que fuera. Aquella figura vestida de negro estaba de pie para enfrentarse a la amenaza de Rajas.

 

Lefille: “¿Suimei-kun?”

Suimei: “Entonces haré lo que quiera. Si Lefille piensa eso, entonces todo lo que necesito hacer es aplastar a esa basura.”

 

Las palabras de Suimei mostraron su creencia en la esperanza. Su creencia era tan ciega, que mi propia voz se volvió áspera.

 

Lefille: “¡De qué estás hablando! ¡Ni siquiera conoces todo el poder de Rajas! ¡Rajas es fundamentalmente diferente de los demonios que has derrotado hasta ahora!”

Suimei: “Probablemente lo sea. Pero si renuncio aquí, no podré salvar a Lefille, y tampoco podré alcanzar aquello que he perseguido.”

 

¿Fue lo que declaró triunfalmente a Rajas hace poco aquello que estaba persiguiendo?

 

Lefille: “¿Salvar a quien no puede ser salvado? ¡Idiota! ¡Las personas que son miserables existirán siempre en el mundo! En cualquier lugar y en cualquier momento. ¡No hay excepción!”

Suimei: “Incluso así.”

Lefille: “¡Es una fantasía! ¡Un fraude! Una historia que solo aparece en el sueño de un niño.”

Suimei: “Incluso así.”

Lefille: “¿Qué quieres decir con ‘incluso así’? Si dices palabras vacías como esas, ¿repentinamente nos salvaremos todos?”

Suimei: “Incluso así.”

Lefille: “...Este tipo de cosas, nunca se lograrán. Es imposible. Nunca...”

 

Eso es algo seguro. Nunca sucederá. En algún lugar de este mundo siempre habrá una persona que sufrirá de hambre. En algún lugar de este mundo siembre habrá una persona colapsando por la tristeza. En algún lugar de este mundo siempre habrá una persona que moría con su corazón lleno de rabia. Siempre existirá alguien que no será salvado. Con toda seguridad.

 

Probablemente él lo sabe en su interior. Si él es alguien con sentido común, si se enfrenta a la verdad, sabrá que es una fantasía que debería haber abandonado hace mucho tiempo.

Pero, aun así, como si estuviera tratando de explicarle algo a un niño que no podía entenderlo, sacudió su cabeza y--

 

Suimei: “Lefille, eso no es algo que tú puedas decidir. Si puedo salvar o no a alguien es algo que encontrare al final del sendero que camino.”

Lefille: “¿Qué vas a hacer persiguiendo algo así? Es abstracto e incierto. ¿Crees que lo encontraras si sigues recorriendo ese camino? Al final de ese camino está la desesperación de alguien que fue traicionado por la esperanza.”

Suimei: “Tal vez.”

Lefille: “Entonces-”

Suimei: “Pero no puedo mirar atrás. ¿No es así? Mi sueño no existe detrás de mí. El día que renuncie a mis sueños, el hombre que hizo un juramento dejara de existir. Así que-”

 

--Así que, mírame. La ambición con la que sueño. Mírame perseguir mi sueño.

 

Lefille: “Ah......”

 

¿Por qué esa figura derrotó mi argumento con un simple “mírame”, tan brillante? Era el brillo de un alma que nadie había presenciado antes.

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

Rajas quien fue lanzado regreso, aplastando la tierra con cada paso. Con una mirada asesina, se centró en Suimei.

 

Rajas: “Mocoso, maldito...”

Suimei: “¡Quédate tirando cuando seas lanzado basura!”

Rajas: “¡¡Cállateeeee!!”

 

Con ese rugido, una bola de energía en la mano de Rajas creció exponencialmente. El aura negra que devora aun a la obscuridad lanzó sombras purpuras alrededor de toda el área. Era la magia de Rajas que había arrasado la fortaleza de Noshias y volvió esta tierra en estéril.

 

Rajas: “¡Desaparezcan con esto!”

 

Este era el final. El fin. Ya no tenía más poder del espíritu, así que no hay manera de soportar ese ataque. No había magia lo suficientemente fuerte como para resistir ese tipo de poder en esta tierra. Fue por eso...

 

Lefille: “Suimei... Es suficiente......”

 

Aunque nada cambiara, Suimei ignoró mis palabras y cantó magia como si ese tipo de ataque no fuera nada.

 

Suimei: “Fuuuu”

 

Como si hubiera concluido que se trataba de algo aburrido comenzó a recitar un hechizo.

 

Suimei: “Non amo munus scutum. Omnes impetum invictus.” (Mi escudo no necesita un escudo. Es fuerte ante cualquier ataque e inquebrantable bajo cualquier fuego.)

 

El maná creció con el canto de invocación. El maná dorado se extendió como si se resistiera a la oscuridad y comenzó a girar como un tornado.

 

Suimei: “Invincibility immobilitas immortalis. Cumque mane surrexissent castle.” (Placa indestructible de roca, el castillo decorado con luz dorada formada de la esencia de las estrellas. Su nombre es...)

 

Cada rayo de esa luz dorada se dividió y se dirigió hacia su respectivo destino como si trataran de cumplir su propia misión. Todo comenzó a tomar la forma de un brillante relámpago dorado. El sonido de los golpes, es como si estuvieran encajando uno dentro del otro, sonaba y--

 

Suimei: “Firmus! Congrega aurum magnalea!” (Mi solido muro. Mi robusto y radiante castillo aparece.)

 

Al final del canto de Suimei, los círculos mágicos se unieron para superponerse. Al mismo tiempo el círculo mágico formado, la oscuridad se tragó el paisaje como si se llevara todo.

 

Lefille: “--------!!”

 

...Este era el final. El fin de todo. La embestida del ataque de Rajas sumergiría tanto el cuerpo como el alma en la oscuridad.

 

Pero... ese no fue el final. Había cerrado mis ojos en anticipación a la muerte. Cuando abrí los ojos, Suimei y yo estábamos ilesos y seguíamos vivos.

Después de que la nube de arena se asentara, yo no era la única que estaba sorprendida.

 

Rajas: “¿C- cómo puede ser esto...?! Mi poder era lo suficientemente fuerte como para arrasar toda una fortaleza. ¿Por qué? ¿Por qué no está funcionando ahora?”

 

Mientras una impresionada voz sonó, había un espectáculo impresionante sucediendo cerca.

 

Había letras y números ordenados geométricamente proyectando una barrera alrededor del área. Luz de maná dorada los rodeaba. En el círculo mágico dibujado sobre el suelo, había manecillas de reloj para la hora y minutos dibujados en él. Otros círculos mágicos se extendían como si protegieran las cercanías. Círculos mágicos pequeños y grandes, y había círculos mágicos que había visto antes también. Estábamos rodeados de numerosos círculos mágicos dorados.

 

Cierto. Era como una fortaleza de círculos mágicos.

 

Suimei: “Hmph-- No te atrevas a comparar mi fortaleza dorada con algo insignificante. Esta es una copia de una base militar de otro mundo. Si quieres penetrarla, tu ataque debería haber sido varias veces más fuerte que el ‘Rugido del Dragón Rojo’”

Rajas: “‘Otro mundo’ dices...? Quieres decir que tú eres...”

Suimei: “Hmph, eso no es de tu interés!”

 

Cuando Suimei extendió su brazo derecho, se formó una espada plateada, y junto con la sorprendida voz de Rajas, sacudió el polvo y los escombros por igual.

 

Rajas: “¡¡Tu bastardoooooooo!!”

 

Rajas finalmente parecía haberlo reconocido como un oponente fuerte y atacó con todas sus fuerzas. El único quien esperaba a Rajas para atacar era Suimei. Él eliminó la fortaleza defensiva con mana y cargó con la espada.

La forma de luchar de Rajas era simple, pero era ágil y fuerte.

...Rajas era gigantesco. Para un simple humano, incluso un rasguño de ese puño convertiría a un hombre en pulpa. Pero Suimei acepto esta pelea cuerpo a cuerpo.

 

El sentimiento de la muerte acercándose era palpable. Sin embargo, el espíritu de Suimei no disminuyó.

Esquivó los indiscriminados ataques de Rajas y luchó con la espada plateada imbuida de mana mientras encadenaba palabras para lanzar magia.

 

Era una batalla difícil e incluso un solo golpe del puño de Rajas era mortal. Pero él no parecía débil. Como si estuviera diciendo que la candente resolución en su corazón era la fuente de su energía, su espalda era robusta como si estuviera incrustada con implantes metálicos. Su apariencia de nunca doblarse y mantenerse derecho era más fuerte que cualquiera.

 

Cada vez que el demonio rozaba su piel y su ropa, pequeños cortes aumentaban en el rostro y el cuerpo de Suimei. Pero él no se detuvo. Los valientes rugidos del chico disiparon la inminente marea de miedo. Toda la atmósfera que desalentaba mi corazón, él la repelía y penetraba a través de ella.

 

...Mientras el peleaba una batalla acalorada con su cuerpo herido, mientras era empapado en el calor de la batalla, volví a mis sentidos.

 

--¿qué estoy haciendo?

 

Lefille: “Aa”

 

Mientras él lucha, yo lo abandone todo, negué sus palabras y solo me arrodille allí. Simplemente estaba observando. Decidí que no había nada que pudiera hacer y sólo miré. No sabía por cuánto tiempo, solo miré.

 

Lefille: “………...”

 

Lo que era visible era su espalda. Esa única espalda. Ese corazón decidido de un chico que quiere que todos los que lloran en este mundo injusto sean felices. Esa brillante espalda.

Salvar a quienes no pueden ser salvados. Cuanta determinación se necesita para decir tal cosa. ¿Está bien estar fascinada por él sin hacer nada--?

 

Lefille: “No……”

 

Ante esa pregunta la respuesta salió por si sola. Algo que llena de energía el cuerpo poco apoca apareció lentamente. Como si las palabras de reconciliación fueran la base de todas mis creencias. Como si todas las palabras que él dijo fueran la clave para aclarar mi cabeza.

 

¿Está bien déjalo todo así? No, no está bien. Yo misma no deseo que termine de esta manera. Yo realmente no quiero que se termine de esta manera. No quiero detenerme de nuevo nunca más, tal y como lo hace él.

 

Es por eso que una vez más. Un ves más tengo que reunir mi fuerza y… soportando el dolor, con esta apariencia llena de sangre, con esta lamentable apariencia me consagrare a mi deseo de nuevo.

 

Lefille: “Ho mi diosa Araushura escucha mi petición. A mi quien no pudo cambiar nada, a mi quien no puede cambiar nada por sí sola, de nuevo dame un poco de valor para cambiar ahora mismo. Una vez más, solo una vez más yo…”

 

Palabras que expresan un deseo. Poder levantarse y tomar su espada para renacer una segunda vez. Sin embargo, la diosa no va a escuchar. Ella lo entiende. Porque ahora mismo ya no existe en este mundo. Ahorma mismo es solo una existencia que los vigila. Es por eso que son solo palabras para darse valor, palabras para ayudarse a cambiar.

 

Y entonces cuando abrió sus ojos su propio cuerpo consiguió algo de fuerza. Al sostenerse sobre una rodilla daba la impresión de que había mentido al decir que se había rendido, La debilidad que había dominado su cuerpo ya no se podía ver más.

 

Quien le dio esa fuerza y el valor para levantarse una vez mas no era otra persona que el joven frente a sus ojos. Porque ha dicho que hay algo en lo que cree, precisamente porque lo ha demostrado, porque se lo ha recordado a ella una vez más, ella misma es capaz de ponerse de pie ahora.

 

Tomo la espada que había dejado caer y la balanceo con todas sus fuerzas.

El viento rojo creado por el espada corto entre Suimei y Rajas.

 

Rajas: “Haaat-- esa mujer?! ¿De dónde sacaste esa fuerza?”

Suimei: “Lefille...”

 

Lo que la recibió a ella quien se había levantado de nuevo era un rostro impresionado y un rostro de felicidad. No es necesario explicar a quién pertenecía cada rostro.

 

El poder del espíritu. Liberé todo el poder que podía reunir. El viento rojo. Todo se tiño de carmesí como el destello carmesí del espíritu de la guerra y el fuego, Ishaktoni. Rajas no pudo soportar la repentina ráfaga de viento y dio un paso atrás.

 

Rajas: “K...kuuh... Esto es.”

 

Rajas bloqueo su rostro con sus brazos para evitar el vendaval. Enfrentándose a ese Demonio reuní mi resolución y dejé salir lo que tenía en mente.

 

Lefille: “...Rajas. Observa atentamente con tus propios ojos. Este es el poder que los exterminará a ustedes los demonios. El enviado de la diosa. El poder del espíritu.”

Rajas: “¿Poder para destruir qué? ¡Solo eres una mujer que corre porque le teme a la muerte!”

Lefille: “--Cállate... ¡No voy a correr más para vivir como la que soy ahora mismo! No importa de qué o quién. ¡Incluso de este destino!”

Rajas: “¡Estúpida chica! ¡Lo único que puedes hacer es hablar!”

 

Gritando me enfrenté al puño de Rajas con la gran espada y el destello carmesí. Un puño y un brazo con una fuerte aura se extendieron aparecieron, pero no fui lanzada esta vez. Envolví la espada con el viento rojo y golpeé el puño de Rajas desviándolo.

 

Rajas: “Kuuh!, ¿Q- qué?! Eso fue completamente diferente de antes...”

 

La diferencia era natural. Mi débil yo murió momentos atrás, y la que estaba aquí era mi nuevo yo. Los ataques que me presionaron hasta ahora no funcionaban más. Y no tuve tiempo para explicarle algo así.

 

Lefille: “Haaaaaaa!!”

 

Puse aún más fuerza en mis manos que balanceaban la espada como diciendo que mis oídos ya no querían oír su voz perpleja.

Esta ronda es diferente a la de antes. No me quedé atrás en velocidad y mi número de ataques era mayor. El poder del ataque también fue suficiente para atravesarlo.

 

Tal vez él se sorprendió, pero Rajas movió sus brazos aleatoriamente. Eran ataques aleatorios e imprecisos, pero por suerte, Rajas vio una oportunidad para un golpe crítico. Si conectaba, no terminaría en una mera lesión. Por supuesto, eso se basaba en el supuesto de si conectaba.

 

--Así que me volví del color de la luz que me rodeaba, un destello carmesí.

 

Nadie podía ver mi movimiento hasta el final. El viento carmesí superaba toda velocidad y no dejaba sombra. La rapidez era maravillosa. Con una velocidad lo suficientemente rápida como para confundirla con una tele transportación, me moví detrás de la espalda de Rajas como si me estuviera deslizando.

 

Rajas: “¿Pero cuando esta mujer...?”

 

Para cuando se dio cuenta y se giró, ya era demasiado tarde. Al mismo tiempo terminé de materializarme, un preciso ataque corto el pecho de Rajas.

 

Rajas: “Kuup... Kuaaaaahhh!”

 

El pecho de roca de Rajas se abrió. No fue un golpe fatal, pero de la herida, la fuente del poder del demonio que lo había protegido hasta ahora, se estaba evaporando.

Esta era la oportunidad perfecta.

 

Rajas: “Gala Varna!” (Se usa el Katakana para indicar cómo se lee la frase, el termino es Montaña de hola, en ingles Wave Mountain. Este es el Kanji: 波山)

 

Balanceé la gran espada sobre mi cabeza y ataqué como un destello con todas mis fuerzas. Con mi postura tan baja que casi estaba tocando el suelo, un destello carmesí estalló, tomando la forma de un ataque gigantesco que cortó a través del cielo y la tierra.

Entonces el ataque golpeó a Rajas, quien estaba rodeado de su poder que s evaporaba, --pero...

 

Lefille: “Eres resistente.”

 

Rajas seguía vivo y a salvo a pesar de haber recibido el ataque “Gala Varna” de frente. Había cortes en todo su cuerpo con vapor brotando por todas partes, pero él permanecía de pie. Él fue golpeado por Suimei y mi ataque consecutivamente. ¿Qué tan fuerte es este demonio?

 

Rajas: “Kuhhp...!!”

 

Mientras mi rostro fruncía el ceño con ansiedad y cansancio por los ataques consecutivos, Rajas repentinamente dio un gran paso atrás.

Estaba tensa preguntándome cuál era su plan, pero su gigantesco cuerpo se giró.

¿Está planeando escapar?

 

Lefille: “¡Qué… Detente ahí!”

Rajas: “...pospondremos este duelo para la próxima vez. Espadachín de Noshias.”

 

El probablemente decidió que era desventajoso para él continuar. Rajas, quien habló como si estuviera indignado, trató de escapar. Parecía que le quedaba algo de fuerza mientras volaba y se alejaba en un abrir y cerrar de ojos.

 

Lefille: “Hyaaaaaaaa!!”

 

Lancé un torrente de ataques hacia Rajas como si intentara cortara toda su espalda. Pero la velocidad del viento rojo no podía igualar la de Rajas. El destello carmesí que no podía cerrar la distancia se debilitó y se convirtió en una brisa normal.

 

--El escapó. No había forma de conectar un ataque con esa clase de distancia. La historia sería diferente si pudiera volar como Rajas, pero no podía.

 

Es por eso que terminó aquí. Finalmente pude llegar hasta aquí gracias a Suimei. Él me ayudó, pero el enemigo que necesitaba derrotar logró alejarse del lugar donde se suponía que debía derrotarlo.

 

Lefille: “Maldición...”

 

El duelo fue pospuesto para después. Terminar las cosas de una manera tan fría... solo necesitaba dar un paso más... solo un poco... si lo superaba solo un poco más... Entonces podría haber...

 

--Fue cuando mordí mis labios abatida.

 

La intensidad del maná subió detrás de mi espalda. No, una ligera palabra como “subió” no era adecuada para describirlo. Esta fue la onda de choque que ocurría cuando el maná aumentaba explosivamente. Y quien la estaba creando era por supuesto--

 

Lefille: “¿S... Suimei-kun?”

 

¿El maná de este chico no tiene fin? ¿Seguía teniendo fuerza después de derrotar al ejército de demonios, defenderse del ataque de Rajas e incluso luchar contra él? Él caminó hasta aquí mientras aumentaba su poder. Era como si él estuviera dando un tranquilo paseo y pronto se paró a mi lado. Y lo que sonó fue la voz del mago.

 

Suimei: “Abreq ad habra.” (Muere, que tu voluntad perezca ante mi trueno)

 

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

 

...Una gigantesca espada de viento carmesí se convirtió en simple viento justo detrás de él. Eso fue peligroso. Y pensar que esa mujer se levantaría de nuevo en tan poco tiempo. No, no sólo eso, incluso era aún más fuerte. No sé lo que sucedió, pero probablemente fue por ese mocoso mago.

 

Rechino los dientes después de probar la amargura de tener que escapar.

 

Rajas: “No olvidaré esta humillación, humanos. Se las devolveré una vez que está herida sane..."

 

Rajas voló incluso más alto mientras estaba cautivado por la rabia y murmuraba sin cesar.

 

Rajas: "...Puede ser peligroso pasar a través de una nube cumulonimbos con este tipo de lesión, pero no tengo otra opción."

 

Lo que miraba era la ruta de escape que necesitaba atravesar. Había una posibilidad de que pudieran atraparlo si volaba demasiado bajo. Considerando cuán lejos estaban ahora, no era probable que suceda, pero esto sucedió después de ese dramático giró en la batalla. Sabía que podía esconderme con seguridad si pasaba las nubes.

 

Fue exasperante, pero había recibido un severo daño debido al contraataque de esa chica. Si saltaba a la nube cumulonimbos en su estado actual, no sería agradable. Pero ahora no era el momento de preocuparse por algo como eso. Esta era la única manera de volver.

 

--Así es. Era el momento de preocuparse por pasar a través de la nube cumulonimbos.

 

Rajas: “¿Qué...?”

 

Me di cuenta cuando miré hacia arriba.

Mi mente se quedó en blanco ante el inesperado giro de eventos. Así es--

No había nubes nubes, en ninguna parte del cielo.

 

Rajas: “--?!”

 

Me sorprendió tanto que miré hacia la izquierda y la derecha furiosamente. Algo que debería haber estado allí no lo estaba. Esa nube cumulonimbos cargada de truenos, estaba allí hasta hace unos momentos.

Me quedé mirando el lugar preguntándome si estaba alucinando, pero no había nubes cumulonimbos. Ahí sólo estaba el cielo nublado que ocultaba la luz de las estrellas.

 

Hubo un trueno resonando desde algún lugar desde hace algún tiempo. Fue increíblemente ruidoso incluso durante la batalla. ¿Pero cómo pudo haber sido? ¿Desde dónde vino el ruido del trueno si no había nubes cumulonimbos?

Miré hacia abajo en ese momento.

 

Rajas: “¡¿Qué...?!”

 

No pude decir nada sobre la terrible situación que ocurría justo debajo de mis pies.

 

Al final de mi mirada había una increíble vista que me quitó el aliento. El ejército que estaba reunido en las llanuras, la ladera de la montaña y el bosque no se veían en ninguna parte. En su lugar habían llamas ardientes, y tierra hundida.

 

Unos atrapados en hielo que nunca se derrite, unos hirviendo y derritiéndose eternamente en el mar de un descompuesto océano de veneno y ácido. Y sobre el suelo había figuras con una sombra familiar. La cosa más impactante de todas fue el hecho de que los restos no coinciden con el número de sus subordinados.

 

El ejército que él había traído no estaba allí como si nunca hubieran existido en primer lugar.

 

Rajas: “¿Q- Qué fue lo que sucedió aquí…?”

 

No había forma de que algo así pudiera haber ocurrido. Incluso si los humanos enviaron un ejército, nunca podrían crear una visión tan horrenda. Lo sabía muy bien de las batallas de Noshias. Pero si aquí ocurrió una atrocidad como ésta, también debe haber un culpable--

 

Si había un culpable, era probablemente él.

 

“--Simplemente elimine a los que bloqueaban mi camino.”

 

Las palabras de ese chico me llegaron con claridad a la mente como si lo hubiera susurrado en mis oídos. Esas palabras y la atrocidad de abajo se conectaban.

 

Cierto. Antes de que ese chico me pudiera alcanzar, mis subordinados debieron de haberlo bloqueado. Y quien estaba en el centro de todo era ese chico. Ese humano quien se proclamó así mismo como Hechicero.

Si eso es cierto entonces todo cobra sentido. Ese hombre avanzo derrotando a todo lo que se le ponía enfrente. La escena de sus subordinados siendo eliminados uno tras otros floto en sus ojos.

¿Eso quiere decir que ese chico, por si solo había derrotado al ejército que se reunió para derrotar a los héroes?

 

Rajas: “Eso es imposible, me estás diciendo que un solo hombre derroto a un ejército de más diez mil”

 

Pronto llego su respuesta, en medio de su vuelo un frio le recorrió la espalda, un trueno ensordecedor rujió desde atrás.

Imposible. No había nubes de tormenta por ningún lado. Entonces de donde es que salió ese sonido.

 

Rajas: “Np puede ser…”

 

Ese trueno y ese relámpago tuvo que haber sido creado por otros factores.

 

Rajas: “No puede ser…”

 

Así es, el sonido haciendo eco dese atrás era exactamente el mismo que los truenos de antes, por lo tanto…

Al darse la vuelta pudo encontrar la respuesta a la pregunta de antes.

 

Junto con un rugido que estremecía la tierra, el estruendo de un relámpago que caía en pleno invierno dibujaba círculos y caracteres en el aire mientras amenazaba la negrura del cielo.

Pronto estará terminado esa enorme… no ese enrome circulo de magia de largo alcance. Dibujada mediante la disposición de un circulo de tamaño medio dentro del enrome circulo una poderosa magia se preparó para disparar.

 

Y de pie alineado en el centro del circulo estaba el hombre que se llamó así mismo Hechicero.

 

El relámpago aplasto la tierra al levantarse, elevando un rugido en el viento destruye lo que se encuentra de manera aleatoria.

 

Como residuo, una onda de choque. Debido a que el poder que formó la magia era demasiado fuerte, la onda de choque estaba aniquilando todo a su alrededor. La forma en que los truenos pulverizaban todo a su alrededor, la forma en que el ojo del tornado estaba localizando, eran sólo una versión miniaturizada de lo que sucedería en un futuro próximo.

 

Rajas: “E- ese es el precursor...? No puede ser...”

 

-- Era cierto. No había forma de que el General Demonio Rajas lo supiera. Abra = Merin, el sistema de magia de tipo abrahámico. Comúnmente conocido como “Magia Divina” o “Magia Sagrada”. Esta magia era la más famosa y poderosa de las magias que usaba el poder de los santos y ángeles guardianes para repeler, disipar y controlar a los demonios, Abreq ad habra. Abreq ad habra es el hechizo más expandido que existe y que tomo su forma original en su modo de ataque gracias a la teoría de la magia moderna. Yakagi Suimei tomó el hechizo como marco de referencia y lo convirtió en su hechizo mágico ofensivo más fuerte contra demonios y fantasmas.

 

Detrás de la espalda del chico estaba lo que parecía ser la figura de mujer dentro de la niebla. No había sensación de vida de la figura con forma de mujer. Era como si la escultura estuviera hecha del color de minerales existentes, en escala de grises. No era ni santo ni malvado. Pero había un inmenso poder emanando de ella.

 

“Aaaaaaaaahhhhhhhhh......”

 

Esa escultura abrió ampliamente su boca y gritó para convocar un pilar de luz desde el cielo.

 

Nunca antes había visto algo así. Un simple humano controlando este desconocido poder, un misterioso poder. Ese tipo de poder no era algo que un humano de este mundo pudiera poseer. Incluso si él fuera un héroe llamado desde otro mundo, era imposible. Un héroe recibía el poder de la diosa cuando era convocado. Un héroe nunca podría poseer una habilidad como esa.

 

Así es. Un héroe es un ser convocado con bendiciones absolutas de los elementos y fuerza que sobrepasan a un ser humano normal. Pero ese chico no poseía ninguna de esas características. Así que no era posible.

 

Esa era una magia sin la bendición de los elementos. Controlaba ideas incontrolables, cambiaba la realidad y cambiaba este mundo creado por la Diosa a su antojo. Ese trueno delante de mis ojos era más santo y más aterrador que cualquier cosa encontrada antes.

 

Nunca he oído hablar de alguien que posea ese tipo de fuerza, ese tipo de habilidades. Ningún humano en este mundo manejaba ese tipo de poder irrazonable. Ninguno en absoluto.

Pero entonces, ¿de dónde sacó ese chico… cómo...?

 

-- Yakagi Suimei, Hechicero.

 

Rajas: “Hechicero...? ¡¿Qué es eso?! ¡¿Ese chico no era un usuario de magia?!”

 

El trueno se dividió en miles de hebras, dejando un torrente de ecos después de un fuerte ruido y se reunió en el centro de la pila de círculos mágicos.

 

La escultura gritaba interminablemente y una parpadeante luz azul cubría el mundo desde el cielo hasta el final del horizonte. Al final de mi vista estaba el rostro de unos ojos carmesí igualmente sorprendidos y resueltos por ese insolente chico. Y la inconfundible aura de muerte que no puede ser evadida--

 

Rajas: “Maldicioooooón!!”

 

-- Ahora, tu criatura maligna que se alimenta de la desesperación de la humanidad como si fuera miel. Púdrete y desaparece ante el santo camino de la asociación de magos.

 

Pude ver los labios del chico moverse con claridad.

Después de eso, colocó un dedo en el centro del círculo mágico.

En un momento, un ensordecedor y estruendoso ruido apareció. Miles de hebras de luz dentro del radio del círculo mágico formaron un gigantesco pilar y consumieron todo a la vista.

La oscuridad del dios de la muerte que yo adoraba no existía en ninguna parte. En ningún lugar.

 

Y así, el jefe demonio Rajas gritó de rabia antes de ser tragado por una hebra de luz creada por el trueno santo.

 



Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 33: En el final de la batalla.




Manual




Hola a todos, con este capitulo termino el arco de Lefille, y por fin me livero un poco para seguir con los PDF y las traducciones. Saludos.

 



 

Suimei: “Estoy agotado”.

 

Suimei recostado con sus extremidades extendidas siguió a con su mirada a los truenos que desaparecían parpadeando en la oscuridad. Sentía la sensación de dureza del suelo con su espalda mientras se quedaba sin aliento.

 

Él realmente dio todo lo que tenía esta vez. Tenía que averiguar qué tan fuerte eran los Demonios, así como reducir gradualmente su fuerza, pero podría haber sido demasiado haber matado a todo los Demonios que estaban de pie en el camino. Especialmente en la batalla con rajas y el “abraq ad hav” del final.

 

Rajas poseía una cantidad sorprendente de fuerza y su magia no fue tan eficaz como él había esperado. Al final, él se vio obligado a desplegar el hechizo más fuerte entre la magia divina que podía usar.

Pero ya no tenía mana. Esto significaba que ya no había otra posibilidad.

 

Suimei pensó en eso, al mirar hacia el cielo, donde rajas había desaparecido.

                       

Suimei: “.... ¿Fue sólo suerte?”

 

Francamente, no esperaba que la magia sagrada fuera la magia más eficaz contra la Demonios. De la conversación con Lefille, se preguntó si estaban relacionados con el mal conocido como “dios de la muerte” y pensó que esa maga seria la adecuada. Podría haber sido obvio que la oscuridad era débil a la luz o que un ser maligno sea subordinado a un ser divino, pero para un mago como él, eso fue un punto ciego.

 

Dejo de lado la simple suposición de que los Demonios eran seres malignos y se centró en el hecho de que eran seres mágicos especiales de este mundo. Pero comenzó a darse cuenta solo cuando se puso en contacto con esa aura incómoda y llegó a esa conclusión en el bosque. Eso fue varias horas después de la primera batalla.

 

Esa mentalidad de un mago, que era una trampa ya sea lógica o biológica, sucedió porque trató de encontrar una debilidad poco convencional y no se dio cuenta de una verdad tan simple. Era extraño en algún sentido.

 

Pero tuvo suerte de que la magia sagrada fuera eficaz. Si una magia que es eficaz contra los Demonios era una de las magias que se diluyó en la resistencia debido a este mundo, podría haber sido una situación desventajosa frente a rajas.

 

Procedente de ritual secreto de Judea, Kabbalah y al gnosticismo, se utilizó la magia de Abra-Melin Abraham como una magua anti-demoníaca y magia anti-no-muertos en los tiempos modernos. Este secreto divino era una reorganización de su magia, y debido a los atributos especiales de la magia, sólo era eficaz contra ciertos tipos de mal.

 

Si se quisiera utilizar más de cierta cantidad de energía, tomaría cierto tiempo convocar a un “Ángel Divino de la Guarda” y confiar a él la mitad de su alma momentáneamente. Pero a diferencia de la magia que era menos eficaz si no se utiliza en su mundo, tal como la astrología o aquella que requiere de un objeto de si mundo o la geografía, la magia divina no tenía limitación debido a la ubicación.

 

El vacío que existe entre el reino exterior y entre cada reino. El poder no adulterado y desordenado que existe en el que invalidaría lo etérico. Y al materializar un ángel divino de la guarda, que era un espíritu único que no entran en ninguna categoría de espíritus, no había ningún problema en usarlo en este mundo ya que es una técnica que utiliza magia estructurada.

 

Fue una suerte que la magia que se utiliza con toda su fuerza sea eficaz. Se podría llamar suerte que el poder absoluto de la magia que usó estuviera alrededor de la fuerza de rajas.

Pero el poder del dios de la muerte fue otorgado a los Demonios. Si hubiera un Demonio que tuviera una mayor fuerza y ​​más poder que rajas, no terminaría tan fácilmente.

 

Suimei: “...... NACCHATRA. Bueno, no tengo ninguna intención de participar.”

 

El líder de todos ellos, el Rey Demonio NACCHATRA. Ese desorden molesto estaba cubierto con un velo, y no podía saber siquiera si era él o ella, probablemente recibió un poder aún mayor del dios de la muerte que rajas. Él no tenía intención de involucrarse con él, pero había una posibilidad de un encuentro y existía la posibilidad de que hubiera otro demonio más fuerte que rajas.

 

Existía la necesidad de planificar para el futuro por si acaso. Pensar en ese futuro hizo que su cabeza punzara de dolor. Lefille, que estaba al lado Suimei que todavía respiraba de manera áspera y dejó escapar un suspiro, habló.

 

Lefille: “Suimei-kun. Gracias. Yo estoy viva porque viniste.”

Suimei: “No, llegue demasiado tarde. Me siento un poco incomodó si me das las gracias de esa manera.”

 

Suimei admitió sus verdaderos pensamientos después de escuchar a Lefille darle las gracias. No podía negar que él estaba reacio desde que se enfrentó por primera vez contra un Demonio. Si se hubiera resuelto a sí mismo desde un principio, él no habría llegado tarde. Y el resto es historia.

 

Suimei: “.... los demás estan?”

Lefille: “.... Sí”.

Suimei: “Ya veo…”

 

Una voz deprimida, fue la respuesta. Se podría haber adivinado fácilmente del escenario atroz en el camino hacia aquí, pero no era agradable pensar que todos estaban muertos.

Ya había renunciado a la esperanza de que ellos estarían bien desde el momento en que la intento convencer de no ir cuando el aventurero controlado por un Demonio apareció. No era algo que debería estar diciendo, pero eran compañeros que pasaron un tiempo juntos. Su muerte fue lamentable.

 

Mirando hacia atrás, cuando él persiguió Lefille en el bosque quien entro la división de la carretera. Si hubiera sido capaz de decidirse más rápidamente en ese entonces, si pudiera haber acompañado a Lefille, podría haber terminado mejor.

Por supuesto, pensó que era demasiado tarde pensar en eso ahora ...…

 

Lefille: “…. Suimei-kun. No pienses demasiado en ello. No es algo que debería estar diciendo, pero no es tu culpa que ellos estén muertos.”

Suimei: “Gracias por decir eso. ¿Pero eso no aplica más para Lefille que para mí?”

Lefille: “E, eso es…”

 

Ella habló como si fuera tomada por sorpresa cuando se le preguntó de regreso. Pronto, la atmósfera desolada los rodeo. Definitivamente ella estaba pensando en ello. No había manera de que no lo hiciera. No pudo proteger a los que ella quería proteger. Ya se trate debido a que fue tarde o si no pudo salvarlos a pesar de que no era tarde, fue doloroso.

 

Rajas apunto precisamente a eso. Una criatura tan mala que era hábil en la excavación de la debilidad del rival también. Desagradablemente competente.

Por eso le dolía aún más.

 

Suimei: “.... Lefille. A diferencia de mí, tu no dudaste en saltar y salvar a otros. No seas tan dura contigo misma.”

Lefille: “Oh, sí......”

 

Su voz era pesada y tartamudeo. Palabras como “lo intento”, o “hizo lo que podía” no eran más que un consuelo barato después de todo lo que había sucedido. Por eso Lefille estaba deprimida y no había nada más que pudiera decir.

 

¿Cuánto tiempo estuvo en ese estado? ¿Estaba orando por los que murieron o fue el tiempo que tardó en recuperar el sentido de si? En medio de un profundo silencio, Lefille habló de la nada.

 

Lefille: “Suimei-kun, yo ......”

Suimei: “Que sucede?”

Lefille: “Yo, esto… gracias.”

Suimei: “...... ¿Qué? ¿Otra vez?”

 

Ella ya le dio las gracias. Suimei pensó extrañamente en sus palabras que se repiten, pero había una voz tranquila, pero avergonzada a continuación.

 

Lefille: “Justo antes. Cuando dijiste que viniste a salvarme, yo estaba muy feliz. Así que ......”

Suimei: “Ah, sí......”

Lefille: “Gracias”.

Suimei: “E, e .... es así, acepto humildemente tus palabras de agradecimiento.”

 

Debido al tono serio de Lefille, una rara expresión extrañamente respetuosa salió de Suimei. Él quedo bastante avergonzado el escucharla decirlo otra vez. Pero pensándolo de nuevo, lo que dijo cuándo se enfrentó a rajas y hablo con ella era material muy embarazoso.

 

Suimei: (A........)

 

Lo que perseguí. La filosofía de la asociación y el deseo de padre. Mi camino de salvar a la gente. Mi justicia propia. Fue por la atmósfera. Fue culpa de la atmósfera. Fue culpa de la atmósfera que solté todo eso. Eso fue lo que sucedió.

 

Simplemente tenía que pensar en ello de esa manera y olvidarse de lo que sucedió.

Suimei pensó en eso al sacudir vigorosamente su cabeza. Cuando Suimei empezó a evitar enfrentarse a la realidad, Lefille habló con una voz llena de determinación.

 

Lefille: “Gracias a ti pude encontrar valor. No voy a renunciar y caminare por mi propio camino adecuadamente. Aunque aparezcan Demonios cada vez más fuerte eso no va a cambiar.”

Suimei: “…”

 

... .. Ella parecía haber arreglado su corazón roto. Fue un alivio que se las arreglará para suprimir su desesperación.

Cuando Suimei alzó la vista hacia el cielo sin decir nada, Lefille habló en tono de curiosidad.

 

Lefille: “…. ¿Qué sucede?”

Suimei: “Hmm? Ah, bueno, creo que eso es bueno también.”

Lefille: “No voy a renunciar a nada más. Voy a intentar dar lo mejor hasta el final sin importa qué suceda. Tú me enseñaste eso.”

 

A la muchacha que decía tales palabras tan embarazosas con una cara seria, Suimei habló con tono autocrítico.

 

Suimei: “Ya basta. Yo mismo copie esas palabras de otra persona.”

Lefille: “Copiar?”

Suimei: “Si, entes cuando discutí con alguien que era estúpidamente fuerte. Fue entonces que lo escuche.”

 

Así es. Yo sabía lo que se siente que la vida te negara las cosas. El tener que escucharlo de alguien tan fuerte se sentía como si todo el mundo me estuviera negando. Cuando estaba atrapado en esa situación difícil, cuando vacilé en mi corazón, fue un hombre el que señaló que mi sueño no existía detrás de mí. Así es como fue.

 

Lefille: “Entonces te reuniste con una buena persona.”

Suimei: “No, pensé que estaba fuera de sus cabales en ese momento. Bueno, se lo agradezco, sin embargo, pero es fundamentalmente malo.”

 

Lefille pensó en esas palabras como una historia del pasado. Solo un sorprendido “eh ......” se escuchó.

 

Es cierto. El hombre que dijo esas palabras alguna vez sonrió a los sueños de los demás. Era el tipo de hombre que aparecía de la nada en los momentos cruciales para aplaudir e interrumpir. Probablemente pensaba que no era divertido tener la persona que estaba viendo morir.

Por eso, por eso en ese entonces, él dijo algo así ......

 

Suimei: “…. Pero sus palabras en aquel entonces, probablemente iban en serio.”

Lefille: “Tu mismo pareces confundido.”

Suimei: “¿De verdad?”

Lefille: “Fufufu ......”

Suimei: “……”

 

¿Qué era tan divertido? Lefille de repente sonrió un poco. El interlocutor sonrió tan cálidamente al final de la historia, Suimei sentía como si estuviera siendo tratado como un niño y era un poco desagradable - pero tuvo la suerte de ser capaz de escuchar a su cálida voz.

 

De cualquier manera, la batalla había terminado.

Se evitó el peor de los casos.

 

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Era el momento de ser relevado y tenderse en un ambiente confortable. En ese momento algo ocurrió al lado Suimei, que estaba acostado.

 

- *bam.*-

 

Lefille: “Hiyuuu !!”

 

De repente, un ruido de algo que fue tirado al suelo y un lindo grito pudo ser escuchado. Fue probablemente, no, sin duda fue la voz de Lefille, pero este tipo de tono alto de voz no se había escuchado antes.

Por supuesto, esta fue la primera vez que Suimei escuchó a Lefille gritar.

 

Suimei: “Oi, Lefille, que está pasando ......”

 

Su voz fue de dolor, por lo que apenas lo escucho volvió la cabeza para mirar. Allá estaba la dueña de la voz, Lefille, como se esperaba.

 

--- Una muy pequeña Lefille.

 

Lefille: “Ouch .... ¿Qué sucede, Suimei?”

 

Él fue testigo de un momento tan inverosímil que quiso frotarse los ojos. En ese lugar, había una joven que lucía como si fuera una chica que asiste a la escuela primaria.

 

Una coleta de pelo rojo ligeramente levantada y la forma aguda de su ojos y piel blanca digna de una persona de un país cubierto de nieve. Tenía la atmósfera tranquila que sintió cuando la vio por primera vez. Ella es definitivamente Lefille. Así que esta chica era un Lefille en miniatura…. Definitivamente.

 

¿Pero que era esta situación? Debido a que su cuerpo se hizo más pequeño, su ropa se volvió holgada, y las lágrimas colgadas en el borde de sus ojos mientras ella estrello su cara en el suelo cuando cayó, ella se limpiaba el barro en la cara con el dorso de sus manos. En ese momento ella hizo esa pregunta, pero el que quería preguntarle era el-

 

Suimei: “¿No, que pasó contigo? Te volviste pequeña.”

Lefille: “Pequeña...?”

 

Cuando se le preguntó, la pequeña Lefille inclinó la cabeza, lo cual sólo podría describirse como una expresión linda y miró a su cuerpo. Y la expresión cambió a una de pánico.

 

Lefille: “Eh, ¿eh? Q, ¿qué es esto? ¿Qué está pasando Suimei?”

Suimei: “No, no, no. Yo soy el que debería estar preguntando.”

Lefille: “Mi cuerpo. Mi cuerpo se hizo más pequeño! ¿Por qué? ¿Por qué ocurrió esto?”

Suimei: “¿Es la primera vez que te sucede? Ah, supongo que es una primera vez…”

Lefille: “Por supuesto! ¡No hay forma de algo como esto ocurriera antes!”

 

Lefille, que estaba gritando por el extraño incidente que se produjo de repente, estaba confundida. Fue la primera vez. Bueno, sería difícil tener tal evento ocurriendo regularmente. Pero Lefille habló como si tuviera sus sospechas.

 

Lefille: “L, lo hizo rajas utilizando alguna maldición en mí durante la pelea …”

 

Lefille habló con una expresión seria. Su ansiedad se podía sentir. Si se trataba de una maldición, teniendo en cuenta lo que ocurrió antes, se podría considerar, pero ¿porque habrían usado una maldición que la hiciera más pequeña? Además, entró en vigor después de que todo termino. Incluso para ser una maldición, aparecía demasiado tarde. Esta especie de maldición era inútil sin importar la situación.

 

Miró cuidadosamente para ver si era algo que rajas hizo con su última gota de fuerza.

 

Suimei: “…. No, no lo parece. No hay rastro de ninguna maldición distinta de la que ya tenías.”

Lefille: “E, entonces por qué--”

 

Lefille, que sostenía su cabeza con sus brazos mostró expresión de ansiedad como nunca antes.

Pero ahora era el momento de pensar en por qué sucedió esto en primer lugar. Se concentró en busca de pistas a la causa, ¿Qué podía causar este tipo de anormalidad?

Hubo muchos factores que separaban Lefille de un humano regular.

 

- El poder de los espíritus.

 

Pensando en eso, Suimei recordó el extraordinario poder que Lefille emitió hacia el final de la batalla. La forma en la que Lefille utilizo el aire a su alrededor era una habilidad diferente de la que había visto hasta ahora. La fuerza de la corriente, el área de efecto del poder y el tipo de la fuente. era diferente de cuando lucho contra los otros Demonios. era lo suficientemente fuerte como para ser descrito como de un calibre diferente.

 

Con esas conjeturas en mente, la respuesta era obvia.

 

Suimei: (No, eso es demasiado simple.)

 

Suimei negó en silencio la conclusión a la que llegó en su corazón. Pero recordó el caso de la magia divina que acaba usar. Teniendo en cuenta que llegó a la respuesta porque pensó en las cosas de manera simplista, ese tipo de pensamiento directo no se puede negar en este mundo.

 

Suimei: “Oye, Lefille.”

Lefille: “…. Pequeño. Todo. Sin excepción. Uuuuh. ¿Qué es esto? se siente como si hubiera perdido todo lo precioso que tenia de una vez .... Heee.”

Suimei: “Oi. OI!”

Lefille: “Hmm? Ah, lo siento. ¿Qué sucede, Suimei-kun?”

 

Lefille miraba Suimei al tiempo que oculta su suspiro con la manga. Suimei habló su teoría a ella.

 

Suimei: “Tal vez tu cuerpo se hizo más pequeño, ya que utilizaste demasiado poder del espíritu, Lefille.”

Lefille: “…? ¿Por qué piensas eso?”

Suimei: “Hmm- Es sólo una suposición, pero tu cuerpo es una mezcla mitad humano y mitad espíritu. Si utilizas demasiado de la parte del cuerpo original del espíritu, es decir la parte hetera, una parte del espíritu podría desaparecer…”

Lefille: “Hay lagunas palabras que no conozco en tu explicación, pero .... Así que, en pocas palabras, ¿quiere decir estoy así porque he usado demasiado poder? Pero, ¿cómo está eso relacionado con que mi cuerpo se haya vuelto pequeño? Hasta ahora, nunca sucedió algo como esto no importa la cantidad de energía que usara. Además, ¿tiene sentido en el primer lugar que mi cuerpo se encoja? simplemente no se podría utilizar el poder del espíritu si solo desaparece.”

Suimei: “Bueno, eso es cierto. Pero tú eres mitad espíritu, Lefille. Hay muchas cosas inexplicables, también…”

 

Eso era cierto. En ese mundo, ha pasado mucho tiempo desde que los espíritus existieron y puesto que no hay muchos registros, los seres llamados “espíritus” no han sido explicados plenamente.

 

Pero Lefille, quien nació siendo mitad espíritu tiene un cuerpo físico, así como un cuerpo astral y la energía compuesta por espíritus se mantiene en su cuerpo. Se podría pensar en que esto es consecuencia de haber tomado mucho de lo que compone parte de ese cuerpo y quedar simplemente agotada, pero tal y como ella dijo, que el cuerpo de vuelva más pequeño es cuestionable. No-

 

Suimei: “.... Sí. Lefille, tu cuerpo se originó a partir de un espíritu por lo que es fundamentalmente diferente de un cuerpo físico normal. Su existencia es como la de un espíritu convocado. La existencia manifestándose tiene su forma real y el cuerpo físico descansa en este mundo. Si el poder del espíritu, que es lo que constituye la base, se hace más débil, el cuerpo real se debilita. Ah, si ese es el caso, es comprensible. El ser llamado Lefille está ahí, pero la existencia puede ser un poco más débil. Por lo tanto, se manifiesta más pequeña y por lo tanto afecta al cuerpo real.”

Lefille: “¡Su, Suimei-kun! ¡No puedo entender nada de lo que estás diciendo, es demasiado complicado! ¡Resúmelo de manera simple!”

Suimei: “Hmm? Ah, lo siento. Voy a resumirlo más tarde .... Es por eso que Lefille, no armes demasiado alboroto en ese estado…”

 

Antes de que Suimei pudiera terminar, Lefille tropezó con sus propias ropas y cayo--

 

Lefille: “¿¡H, haa!? HIIK?!”

 

Ella cayó sobre su cara otra vez. Ella se retorció momentáneamente en lugar de levantarse antes de decidir que era demasiado difícil hacerlo por su cuenta y le preguntó Suimei de mala gana.

 

Lefille: “…. Suimei, lo siento, pero me puedes echar una mano? La ropa y los zapatos son demasiado grandes para que me levante por mí misma.”

Suimei: “........”

Lefille: “Suimei?”

 

Lefille lo llamo de nuevo con una voz de curiosidad ya qué Suimei no contesto - Pero Suimei no tenía la fuerza para ayudarla. Él tenía sus propios problemas, y estaba completamente en el suelo.

 

Suimei: “Uhhh .... veras .... He utilizado demasiada fuerza, por lo que no me puedo mover.”

Lefille: “..........”

Suimei: “..........”

 

El silencio oprimía el lugar. Un silencio incómodo. En cuanto a la situación, nadie podía moverse.

Un oscuro futuro se vislumbraba y Suimei trató de suavizar la situación con una risa seca.

 

Suimei: “Jajaja ...... ¿Qué hacemos?”

Lefille: “Si.... ¿qué deberíamos hacer…?”

 

...... Finalmente, después de algún tiempo, Suimei se recuperó hasta el punto de que pudo levantarse y después jalando a Lefille, quien estaba enredada en su ropa, hacia arriba bajaron de la montaña juntos.