Isekai Mahou wa Okureteru! Capítulo 94: Reunión Estratégica 2




Manual




En cierta tienda de Miazen

 

“Hey tú, te pareces bastante al intruso que estamos buscando. ¿Podrías venir con nosotros?”

“Te equivocas de persona. Es un malentendido. Yo soy un buen ciudadano.”

 

Tal vez fue por la influencia de la noche pasada. Suimei respondió de una manera fría a la fuerte llamada de los soldados que estaban patrullando.

Aun así, no parecía que los soldados se fueran a retirar fácilmente—

 

Soldado: “De verdad crees que semejante escusa funcionara? Necesitamos hacerte unas preguntas así que ven con nosotros.”

Suimei: “Nonononono. Yo no sé nada-damon. No tiene que ver conmigo-damom”

Felmenia: “Suimei. Eso es un poco……”

 

Suimei comenzó a levantar la voz y a patalear como un niño haciendo un berrinche. Felmenia, al verlo desde su mismo asiento, dejo salir un suspiro mientras se encogía de hombros con una expresión complicada en su rostro.

Sin embargo, el soldado no se retiró y solo le dirigió una mirada en blanco.

 

Soldado: “¿Qué demonios pretendes al hacer algo como eso?”

Suimei: “……No bueno, tan solo pensé que podrían cansarse e irse si me comportaba como un niño pequeño……”

Soldado: “Imposible. Ahora, ven con nosotros.”

Suimei: “No, como ya les dije, es un malentendido. Yo no soy ningún intruso.”

 

Los ojos de Suimei comenzaron a brillar con una débil luz roja un breve instante después de que termino de hablar.

 

Soldado: “U, ¿Uh? Y, Ya veo……?”

 

La voluntad del soldado se perdió ante la fuerte sugestión mental que le fue inducida por esa mirada. Al mismo tiempo Lefille, que también estaba presente en ese momento, saco la tarjeta de identidad que le fue dada por Rumeia.

 

Lefille: “Soldado-dono, podría por favor mirar esto.”

Soldado: “…… eso es, la tarjeta de identidad que se le da solo a los espadachines de más alto rango!?”

 

El soldado dejo salir una voz estúpida al ver la tarjeta que Lefille mostro tan casualmente. Nadie pensaría que una persona que es compañero de alguien que posee una tarjeta de identificación como esa fuera sospechoso de algún crimen. La situación de ahora parecía sacada de una escena del drama de época de Mito el segundo general del shogun. (Nota: probablemente se refiere a la serie de Mito Komon, si alguien lee Tsuki ga sabrá que esta serie fue en parte culpable de la obsesión de nuestra Otaku de los Samurai y entenderá la referencia.)

 

Lefille: “Esta persona viene conmigo. Puedo jurarlo sobre esta espada. Pero si aun así no me creen son libres de confirmarlo don Rumeia-dono del Pabellón del Crepúsculo. Ella fue la que emitió esta tarjeta de identidad.”

Soldado: “Una de las siete espadas…… ¡Lamentamos mucho las molestias!”

 

A decir verdad, Rumeia también se infiltró en el castillo esa noche. Algo bastante irónico. Sin embargo, los soldados que no lo sabían salieron de la tienda con una actitud temerosa.

 

Suimei: “Gracias. Realmente me salvaste.”

Lefille: “No, no es como si hubiera salvado a Suimei. Lo que hice fue salvar a esas personas de Suimei.”

Suimei: “Lo salvaste dieces… que acaso soy alguna especie de mago malvado…”

Lefille: “Y vas y dices eso cuando ya estabas empezando a usar magia en ellos hace un momento. ¿O es que acaso piensas e ti mismo como un mago bueno?”

Suimei: “Guu”

 

Suimei no pudo contestar afirmativamente a la pregunta. Entonces Lefille cambio su expresión de sermón a una expresión alegre y continuo…

 

Lefille: “Es una broma. Tu eres un mago bueno. Yo lo garantizo.”

Suimei: “O, Ou.”

 

Suimei respondió con un tono avergonzado al escuchar las palabras de Lefille. Haberlo dicho tan repentinamente iba contra las reglas.

 

-Actualmente, Suimei y los demás estaban reunidos en una tienda que parece se especializa en servir bocadillos.

Dicho esto, no todos estaban presentes. Solo estaban Suimei, Felmenia y Lefille. Liliana estaba tarde para la hora de la reunión, solo ella no estaba allí.

En ese momento las tres personas que ya se han reunido están sentadas observando sus pensamientos con cejas uniformes.

Sentada en una silla y rodeando a una mesa redonda, Felmenia abrió la boca de manera pesada mientras gemía con una mala expresión.

 

Felmenia: “... No hubo información particularmente útil”.

Suimei: “Era de esperarse. Bueno, es natural, apenas han pasado un par de días.”

Lefille: “Solo pude escuchar que un intruso había entrado al palacio. Con respecto al Héroe es lo mismo de siempre, todos hablaban de los mismo.”

 

El día después de que Suimei se introdujo en el palacio de Miazen, hizo que Felmenia y los demás lo ayudaran a reunir información no solo de Hatsumi, sino también sobre los asuntos en Miazen en general. Para confirmar la situación de Hatsumi, era un hecho que Suimei se infiltraría una vez más en el palacio, pero antes de hacerlo, quería hacer todo lo que pudiera. Y por encima de todo, él estaba preocupado por sus circunstancias.

 

Esa noche, ella había mencionado su amnesia durante su conversación. Suimei concluyó que era necesario investigar por qué había sucedido eso y si realmente era amnesia. Habían pasado dos o tres días investigando y recopilando información, pero al final no pudieron encontrar nada útil.

 

Era casi como si hubiera una orden para guardar silencio con respecto a la información que involucraba al héroe, todos a los que preguntaban solo podían decir que ella es una belleza u otras cosas simples, ninguno era de utilidad.

 

Suimei dejó caer la barbilla sobre la mesa con expresión abatida.

 

Suimei: “Nunca pensé que no conseguiríamos nada ...”

Felmenia: “Seriamente. En general, al menos debería haber alguien con algo al nivel de los chismes, pero...”

 

Era bastante extraño. Para los ciudadanos de este mundo, los héroes eran los salvadores que salvarían el mundo, eran individuos que deberían despertar un gran interés en ellos. Por esa razón, casi todos deberían tratar de reunir información sobre el héroe, pero, como dijo Felmenia, ni siquiera había chismes sobre ella.

 

Era lo mismo con las noticias sobre la infiltración en el palacio. Parecía que el control de la información era estricto. La gente de la ciudad no parecía saber nada de eso. Fue un escándalo donde un intruso pudo no solo infiltrarse en el palacio, sino que incluso pudo escaparse con seguridad. Probablemente no querían que se difundieran noticias de eso. Sin embargo, el número de soldados que patrullaban la ciudad aumentó de manera excepcional.

 

Con una expresión amarga Felmenia pregunto Suimei.

 

Felmenia: “Suimei-dono. ¿Qué hacías en situaciones como estas en tu mundo?”

Suimei: “Usaba una tienda de información regular. Con…. Había conexiones que nos permitían intercambiar información por dinero, así que rara vez surgía algún problema con la falta de información como ahora.”

Felmenia: “Ya veo, ¿así que tiendas de información uh……?”

 

Solo una serpiente puede encontrar el camino de otra serpiente. Es mejor dejárselo a los profesionales. En estos casos lo mejor es dejar que los expertos en recolectar la información se encarguen, parece que hay in lugar parecido en la cabeza de Lefille—

 

Lefille: “Es inútil si no se tiene una cantidad de dinero razonable o conexiones necesarias. Creo que si se lo pedimos a Rumeia-dono podría presentarnos algunos lugares, pero……”

Felmenia: “La tarifa por la información ser bastante grande verdad.”

 

Tal y como dice Felmenia. Aquellos que manejan información la venden a un alto precio, pero si no se tienen conexiones la mayoría de las personas ponen un pie en esas tiendas. Es particularmente necesario cuando las cosas se estancan, sería un golpe de suerte encontrar una tienda de información bien informada, la sospechosa existencia conocida como proveedor de información no era solo una leyenda urbana dentro del sentido común de los negocios.

 

Suimei: “Bueno, en mi caso se trataba de un tipo que trataba sacarme dinero por todos lados.”

Felmenia: “No era una persona cercana?”

Suimei: “No se si se puede decir que éramos cercanos, es más como que yo era un cliente frecuente. Pero él es en realidad un tipo tacaño”

 

En Frankfurt Alemania existe cierta tienda ilegal que sirve mariguana con café y cuya actividad principal es vender información, tiene un buen oído para cualquier cosa y es una tienda de información de primera clase, que incluso Suimei usaba con frecuencia. Sin embargo, debido a la cantidad de la demanda de información también se agregaba una bonificación al costo.

 

Felmenia: “Que tipo de persona es?”

Suimei: “Un sujeto raro que come cualquier cosa. Probablemente un humano. No, eso podría estar mal, sin ninguna duda es probable que no sea un humano. Seguramente y sin error no es humano.”

Felmenia: “A, ¿Haa?”

 

Mientras Felmenia dejaba salir una voz frenética ese sujeto apareció en su cabeza. No estaría mal decir que ese gran bastardo glotón no es un humano. No, en realidad sería bastante difícil decir que tenía un conidio decente. Se trata del mundo mágico después de todo.

 

Mientras Suimei y los demás estaban hablando de esto, sonó la campana de la tienda. Los tres se volvieron hacia la entrada, pero no vieron a nadie. Siguiendo la presencia que pudieron sentir, pudieron establecer la identidad de quién abrió la puerta.

Justo cuando centraron sus ojos en la presencia, se escuchó el sonido de una silla que se estaba sacando y Liliana se sentó.

 

Suimei: “Así que has vuelto”.

Liliana: “Sí. Justo ahora. Además, el cuaderno que Suimei me dio, fue muy útil.”

 

Las emociones que aparecían en su rostro eran débiles, pero Liliana estaba sorprendida y admirada. Antes de que se separaran para recopilar información, Suimei le dio a cada una de ellas un cuaderno lleno de papel blanco, parecía que fue útil.

 

Liliana: “¿Cómo les fue a ustedes tres?”

 

Después de que Liliana preguntó, todos respondieron a su vez.

 

Suimei: “No logré encontrar nada beneficioso. Al final, hoy tampoco fue bueno.”

Felmenia: “Lo mismo para mí.”

Lefille: “Logré que algunas personas me hablaran, pero ... En su mayoría no eran más que rumores con poca credibilidad e historias que se dramatizaron de forma irregular. Obtener información de la Iglesia de la Salvación fue mi último rayo de esperanza, pero la información allí también era bastante pobre, tuve que darme por vencida.”

 

Cada respuesta fue desfavorable. Sin embargo, parecía que Liliana pudo lograr algunos resultados.

 

Liliana: “Tampoco escuché mucho, pero tengo algo”.

Suimei: “¿De Verdad?”

Lilian: “Sí, he reunido todo aquí”.

 

Después de que Suimei preguntó, Liliana asintió con la cabeza. Después de contestar sin ninguna preocupación en su expresión, se puso rígida, sacó su libreta y comenzó a transmitir la información que reunió.

 

Liliana: “- Como se esperaba, no hay mucha información circulando por la ciudad sobre el héroe Hatsumi Kuchiba. Estoy segura de que todos ustedes sintieron esa sensación también...”

Suimei: “Es extraño ¿no?”

Liliana: “Sí. Tal como dijo Suimei, el hecho de que no haya información sobre el héroe es desconcertante. Es posible que los ciudadanos tengan información, pero no estén dispuestos a compartirla, pero es muy improbable que la iglesia no tenga información sobre el héroe. En general, la mayoría de los héroes tienen a una persona de la iglesia cerca de ellos, en caso de que no lo haya, alguien con profundas relaciones con la iglesia los seguirá e informará sus actividades a la iglesia en detalle. Debido a esto, la Iglesia de la Salvación reúne mucha información sobre los héroes. Aunque la circunstancia de Reiji-san es una excepción, y creo que, en este caso, la familia real de Miazen está monopolizando información con respecto a Hatsumi Kuchiba.”

Suimei: “¿La familia real?”

Felmenia: “Es probable que no quieran que la iglesia interfiera mientras elevan sus logros tan rápido como puedan. Los motivos de Miazen son transparentes, ¿eh?”

 

Esto explicaría por qué Felmenia, que generalmente traía información sólida, regresó con las manos vacías.

Dejando eso de lado, Suimei descubrió que Liliana hablaba inusualmente sin problemas hoy. Normalmente hablaba como si estuviera tambaleándose, pero tal vez esto era normal cuando estaba dando un informe relacionado con el trabajo.

 

Liliana: “Entonces, pasando a Hatsumi Kuchiba, parece ser alguien incapaz de usar la magia, aunque creo que Suimei lo sabe, parece poseer una cantidad bastante considerable de habilidad con la espada. Su estilo de espada era ... la Espada Fantasma del Kuru-ri-ku-kara, ¿Dhara ... rarara?”

 

Incapaz de encontrar las palabras, Liliana frunció el ceño mientras hacía una mueca extraña y le tiró del cuello dos o tres veces mientras decía ‘¿Un? ¿Un?’

 

Suimei: “La Espada Fantasma de Kurikara Dharani”.

Liliana: “Eso es. Además, tal como dijo Suimei, también creo que Hatsumi Kuchiba no tiene amnesia.”

Suimei: “¿Descubriste algo que lo pruebe?”

Liliana: “Parece que los soldados que lucharon junto a ella a menudo la escucharon mostrar preocupación por sus recuerdos a sus compañeros. No es un error que haya un problema con sus recuerdos. Tal como dijo Suimei, puede ser mejor considerar la posibilidad de que le estén lavando el cerebro, pero es difícil imaginar cómo alguien podría usar la magia para lavarle el cerebro al héroe que recibió la protección divina de la Diosa.”

Felmenia: “Apuesto a que lo es. Hacer algo usando magia contra el héroe que recibió poder en un orden superior al de la magia sería imposible si se piensa bien.”

 

Liliana le devolvió un gran asentimiento. Suimei entonces casualmente dejó escapar algo que él dudaba.

 

Suimei: “En cualquier caso, me sorprende que los soldados te hayan hablado”.

Liliana: “Escuché los cuentos heroicos que los soldados estaban contando sobre cómo derrotaron a los demonios. Fundamentalmente, los que quieren hablar de eso están en cualquier lugar donde mires, una vez que comienzan a calentarse hablando de ello, comenzarán a hablar de otras cosas más fácilmente después de todo.”

Suimei: “Ya veo. Hablaron después de que su entusiasmo fue despertado.”

Liliana: “También están menos alerta con alguien de mi edad.”

 

Liliana declaró esto con una cara compuesta. Al poder usar su propia apariencia física de esta manera parecía que ya era completamente una espía de primer nivel. Ella es una niña bastante aterradora. Pensando que esto era más que suficiente en ese frente, Suimei le dio las gracias y pasó al siguiente punto.

 

Liliana: “Entonces, lo siguiente es la información sobre cada uno de los compañeros de Hatsumi Kuchiba. En primer lugar, está el artista marcial de Larsheem, Gaius Forvan. Desde el principio, su nombre ya era bastante conocido, dejaré sus habilidades para más adelante. Hace poco, cuando los demonios invadieron Larsheem, fue al palacio de Miazen para apelar directamente al rey para enviar tropas. En ese momento, el rey no le dio una respuesta favorable, pero Hatsumi Kuchiba le ofreció su apoyo, y desde entonces escuché que era un buen compañero de ella. El segundo es el mago del estado auto gobernado, Selphy Fittney. Hay muchos misterios que rodean a esa mujer. Ella es la maga llamada por el estado auto gobernado para convocar a Hatsumi Kuchiba. Su especialidad es la magia de viento y hielo, y recibió el apodo de “Tormenta de nieve” en el estado auto gobernado. Además, esta es mi opinión personal, pero a partir de los fragmentos de información que obtuve, creo que puede ser mitad elfo. La forma en que distinguí entre un elfo y medio elfo se basa en el estilo del Coronel, pero no estoy completamente segura de este hecho.”

Suimei: “…...”

 

Realmente había mucha información saliendo de ella. O, mejor dicho, en este caso, sería más apropiado decir que la investigación era su especialidad. En cualquier caso, Suimei, Felmenia y Lefille tenían la boca abierta de asombro y no podían decir nada.

 

Liliana: “-La tercera persona, y el último de sus compañeros, Weitzer Ryerzen. Él es el primer príncipe de Miazen y el primero en la línea de sucesión al trono. Él es una de las Siete Espadas y se le ha dado el segundo nombre de ‘Nube de la Muerte’. En el Festival del Rey de las Siete Espadas del año pasado, se volvió famoso por ser derrotando por a su Alteza la Princesa Real, Titania de Astel después de haber presentado una feroz batalla. Según los rumores, él quedo encantado con la habilidad de Hatsumi Kuchiba con la espada y la ha estado siguiendo como un asistente.”

 

Suimei estaba sorprendido de que Liliana hubiera ido tan lejos para investigar la información sobre los compañeros de Hatsumi.

 

Suimei: “... ¿Así que incluso investigaste cosas como esta?”

Liliana: “Creí que era necesario”.

 

Era algo que ya sabía, pero realmente era lo que uno esperaría de alguien anteriormente asociado a una rama de inteligencia. Aunque era un poco tarde, estaba empezando a comprender la razón por la que la nombraron uno de los doce de élite.

 

Liliana demostró ser alguien sorprendente, pero en ese momento otra historia interesante salió a la luz.

 

Suimei: “Aun así, por la historia de hace un momento, Tia es alguien increíble.”

 

Una de las Siete Espadas. Y por encima de eso fue tan lejos como para derrotar al príncipe del país de las espadas. Así de grande es su habilidad con la espada, bueno en realidad Suimei ya piensa que ella está en la posición donde algo como eso es de esperarse.

 

Felmenia: “Hace varios años estallo una pequeña guerra entre Astel y Shardoku, en ese tiempo y antes de que llegara el amanecer la princesa imperial aniquilo al ejercito de Shardoku. Gracias a eso la imagen de ella cortando a los enemigos junto a la oscuridad de la noche se volvió muy famosa.”

Suimei: “Ya veo. ¿así que dé hay salió su segundo nombre?”

Felmenia: “Si”

 

Felmenia parecía estar orgullosa de su princesa mientras sacaba su pecho hacia adelante, Lefille que parecía saber acerca del Festival del Rey de las Siete Espadas continuo.

 

Lefille: “Además, en ese torneo la princesa Titania quedó en el tercer lugar junto con Rumeia-dono. Quedar en tercer lugar a esa edad también se convirtió en un tema del que hablar.”

Felmenia: “También, anteriormente su alteza Almadius se hizo un lugar dentro de la Siete Espadas.”

Suimei: “El rey…. Ese anciano Tanuki astuto. ¿En serio era alguien tan fuerte…?”

 

Como era de esperarse fue bastante sorprendente. Titania es bastante fuerte. Al pensar en esa habilidad con la espada bastante distintiva, es normal pensar que Almadius es fuerte también, pero — había pensado que Astel era un país con una forma de hacer las cosas bastante indirecta, pero pare ser que también es fuerte en el uso de las espadas.

 

Suimei: “Por cierto, ¿quién es el primer lugar?”

Felmenia: “E, pues, eso, um, es un problema bastante……”

 

Felmenia parecía estar atorada teniendo dificultades para dejar salir las palabras, ¿Qué tipo de problema hay con el primer puesto de las Siete Espadas? Entes que Suimei preguntara al respecto Liliana finalizo la conversación con dureza.

 

Liliana: “Felmenia, em, todavía hay información, ¿puedo?”

Felmenia: “A, Adelante, ¿Qué tipo de información?”

 

Liliana. ¿Había reunido más información? Cuando todos dirigieron su atención, ella comenzó a hablar nuevamente.

 

Liliana: “Sí. Se trata de la situación de la seguridad del palacio.”

Suimei: “¡Eh...?”

 

Suimei dejo salir un ruido extraño en estado de shock. Por otro lado, Lefille estaba medio sorprendida mientras hacía una cara difícil hacia las tremendas habilidades de Liliana.

 

Lefille: “... L-Lily, ¿incluso reuniste ese tipo de información?”

Liliana: “... ¿? ¿No es esta la información más importante?

Lefille: “... E-eso es correcto. Eso es cierto.”

 

Lefille, al menos, estuvo de acuerdo con ella. Pero todos estaban faltos de palabras.

Habían supuesto que no era información que pudieran obtener y planearon simplemente proseguir con las cosas, pero y pensar que ella realmente lo investigaría.

 

Liliana: “Como se esperaba, después de que Suimei ingresó al palacio el otro día, la seguridad se hizo más estricta. Durante el día, los guardias de cada lugar se incrementaron en dos. Por la noche se incrementa en tres y cambian de turno con frecuencia. Es una contramedida para evitar que una persona sospechosa se mezcle con los guardias. Las patrullas alrededor del palacio también se incrementaron. Por la noche, parece que desplegaron un numero bastante grande de hábiles espadachines y magos. Aunque creo que son inútiles contra Suimei ...”

Suimei: “Bueno, me las arreglaré de una manera diferente con respecto a eso”.

Liliana: “Sí. Y luego está la información sobre la seguridad personal de Hatsumi Kuchiba. Desde entonces, parece que ella está siendo escoltada en todo momento.”

 

Tanto Felmenia como Lefille asintieron, ya que era más o menos lo que estaban esperando. Fue algo predecible después del fracaso de esa noche.

 

Suimei: Suimei: “Se ha vuelto un poco problemático eh”.

Felmenia: “Cierto.”

 

Suimei dejó escapar un gemido y Felmenia compartió la misma opinión. Si ella tenía guardaespaldas cerca de ella, entonces no podían bajar la guardia. Suimei solo quería ir a hablar, pero debido a que ella lo trataba como un enemigo, existía la posibilidad de que fuera atacado inmediatamente después de verlo. Suimei realmente no quería recurrir a métodos violentos, por lo que podría decirse que el grado de dificultad para mantener una conversación había aumentado considerablemente. Y luego, como para enfatizar que el siguiente punto era lo más importante, ella redujo su ojo izquierdo ambarino.

 

Liliana: “Hay algo más, no sé el motivo, pero desde hace un tiempo, parece que Hatsumi Kuchiba sale sola por la noche.”

Suimei: “¿Eso es realmente cierto?”

Liliana: “Al menos por lo que he escuchado, si sigues esa línea, ¿no sería posible encontrarla sola?”

Suimei: “Eso podría ser ...”

 

Ciertamente, en ese caso, él podría comenzar una conversación de forma segura al encontrarse con ella. Por supuesto, era posible que ella misma terminara resistiéndose, pero la probabilidad de que terminara en una pelea sería definitivamente más baja de esta manera. Pero, aun así-

 

Suimei: “......”

Liliana: “... ¿Hay algo mal?”

 

Encontrar a Suimei mirándola fijamente parecía ser bastante extraño, Liliana preguntó por qué lo estaba haciendo. Sin embargo, fue Suimei quien quería hacer las preguntas. Él no tenía idea de cómo ella logró obtener este tipo de información.

 

Suimei: “No, solo pensaba que es como se esperaría de un profesional”.

 

Después de hacerle un cumplido, Felmenia intervino también.

 

Felmenia: “¿De ahora en adelante deberíamos dejar este tipo de cosas a Lily?”

Suimei: “Suena bien. Liliana, ¿quieres algo de beber?

Liliana: “Sí. Ha pasado un tiempo desde que hablé tanto, así que mi garganta está bastante seca ...”

 

Realmente habló mucho más hoy que de costumbre. No solo por hablar con Suimei y los demás, sino por tener que reunir tanta información, probablemente estaba bastante cansada. Mientras Suimei llamaba al empleado y pedía un poco de agua con miel, Liliana interrogaba a Suimei de una manera apacible.

 

Liliana: “Umm, Suimei, ¿fui útil?”

Suimei: “Sí, fue mucho más de lo que podíamos pedir. Gracias.”

Liliana: “Gracias a dios.”

 

Mientras Liliana expresaba su felicidad, llegó su agua con miel.

Después de que Suimei y los demás pasaran un rato relajándose dentro de la tienda, pagaron la cuenta y se marcharon.

Cuando salieron, el cielo ya estaba teñido de rojo y el sol poniente brillaba intensamente sobre ellos. Y luego, cuando comenzaban a regresar a su posada antes de que terminara el día, mientras charlaban agradablemente y caminaban por la calle, de repente vieron dos rostros familiares.

 

Alineados uno al lado del otro frente a ellos, había una mujer felina vestida con ropas religiosas y cabello rosado, y una chica de la altura de Liliana y Lefille cuando era pequeña, con el cabello azul brillante y una línea que corría desde su mejilla hasta el cuello que parecía un tatuaje.

 

Suimei: “¿Eh?”

Clarissa: “¿Ara-ara?”

 

Suimei y los ojos de la monja Terimorfo se encontraron. Y al mismo tiempo, soltaron una voz extraña en el encuentro fortuito completamente inesperado. La mujer era la monja que conoció en la Iglesia de la Salvación en el Imperio, y la otra era la mujer enano, Jillbert Griga.

Viendo a las caras conocidas, Suimei dejo salir una voz reflexiva.

 

Suimei: “Bueno, si no es Clarissa-san”.

Clarissa: “Ma, ma, Suimei-sama. Qué casualidad encontrarte en un lugar como este.”

Suimei: “Ha pasado un largo tiempo.”

 

Después de que Suimei le dio una ligera reverencia y un cortés saludo, él miró a su lado.

 

Suimei: “Y la pequeña... quiero decir, Jillbert está contigo, ¿eh?”

Jillbert: “Oi, oi, astuto pedófilo mequetrefe. Estabas a punto de decir algo más, ¿eh? ¿Y qué pasa con esa falta de formalidad conmigo? ¿Aaaah?”

 

Disgustada por la forma de hablar de Suimei, Jillbert comenzó a mirarlo. Actuando como si apartara el humo del tabaco, Suimei agitó su mano frente a él.

 

Suimei: “Sí, sí, cállate, cállate”.

Jillbert: “¿No es diferente tu interacción con Clarissa?”

Suimei: “Es porque vas llamando a alguien pervertido todo el tiempo. ¿Así que? ¿Qué hacen aquí?”

Jillbert: “No es de tu incumbencia. ¿Y tú Qué demonios estás haciendo aquí?”

Suimei: “¿Aah?”

Jillbert: “¿Oh?”

 

Suimei y Jillbert comenzaron a mirarse el uno al otro. Apartando su pequeña escaramuza, Felmenia saludó a Clarissa.

 

Felmenia: “Ha pasado mucho tiempo, hermana. Fuiste de gran ayuda el otro día.”

 

Después de agradecer a Clarissa por ayudar con la riña en el Pabellón del Crepúsculo en el Imperio, Clarissa respondió con gracia.

 

Clarissa: “De ningún modo. Realmente ha sido un largo tiempo también, chica de pelo plateado.”

Felmenia: “Me llamo Felmenia Stingray. Hermana Clarissa. Es un placer conocerte.”

 

En marcado contraste con los dos que continuaban mirándose el uno al otro, este lado era la definición misma de un intercambio pacífico. Y entonces, Suimei se preguntó qué estaba pasando de repente cuando los ojos de Jillbert se convirtieron en círculos perfectos. Su mirada parecía apuntar a algo detrás de Suimei —

 

Jillbert: “Le... fille?”

Lefille: “...S-sí. Ha pasado un tiempo, Jill.”

 

Lefille saludó a Jillbert con una sonrisa incómoda. Ahora que Suimei lo pensaba, en realidad estas dos no se vieron desde un poco antes de que incidente en el Imperio terminara. Clarissa también lo notó y ladeó la cabeza hacia un lado como si viera algo misterioso.

 

Clarissa: “¿Ara? ¿Ara ara ara?”

Lefille: “Ha pasado un tiempo. Hermana.”

 

Después de que Lefille saludó a Clarissa, Jillbert gritó desconcertada ante la impactante verdad que tenía delante.

 

Jillbert: “¡¿Realmente eres Lefille después de todo?! ¿¡Qué significa esto!? ¿Cuándo te volviste tan grande?

Lefille: “U-um, pues...”

Clarissa: “Lefille-chan. En el corto tiempo que no te he visto, has crecido mucho eh.”

Lefille: “No, hermana, en realidad no es...”

 

Clarissa estaba haciendo el tonto mientras aplaudía y se regocijaba por el crecimiento de Lefille. Lefille estaba preocupada sobre cómo tratar con ella, mientras que Jillbert interrumpió con una broma.

 

Jillbert: “¡Estúpido gato! ¡Esto no es cuestión de crecer! ¡No importa cómo lo mires, se ha vuelto demasiado grande! O más bien, Lefille, ¿qué significa esto?”

Lefille: “Hubo ciertas circunstancias detrás de esto... O más bien, Jill, ¿creo que ya te hablé de eso un par de veces antes?”

Jillbert: “¿Hm? Hmm... ¡Aah! Ahora que lo mencionas, dijiste algo sobre tu forma original o algo así ¿no? Pensé que solo era una tontería de un niño y lo ignoré ...”

 

Recordando lo que escuchó de Lefille, Jillbert se detuvo con una mirada en blanco. Ignorarla por completo era bastante apropiado, pero al ver su actitud despreocupada sin una pizca de timidez, como se esperaba, Lefille bajó los hombros mientras se sentía abatida.

 

Lefille: “También eres bastante cruel eh ...”

Jillbert: “¡No te preocupes por eso! ¿No es bueno que hayas vuelto a tu forma original ...? Bueno, desde mi punto de vista, estoy un poco preocupada de que Lefille se vuelva más grande...”

 

Jillbert pasó de una actitud alegre a una francamente desanimada en un instante.

 

Lefille: “¿Por qué?”

Jillbert: “Haa ... Quiero decir, mi linda Lefille se ha vuelto más grande que yo, ¿sabes ...? Pensar que no podré saborear esa sensación inexplicable de abrazarte ...”

Suimei: “A pesar de llamar pervertido a alguien terminas diciendo ese tipo de cosas ...”

 

Suimei bromeó con una voz asombrada. Desde que se conocieron, ella lo ha estado señalado falsamente como pedófilo, pero al pensar que estaba ciega a sus propios deseos perversos.

La cara de Jillbert cambió a algo así como una máscara de Hannya.

 

Jillbert: “¡Cállate, pervertido! Está bien si soy yo. Mi corazón no está contaminado como el tuyo después de todo... ¡Además, Lefille! ¡Conviértete pequeña ahora! ¡Y luego abrázame fuerte!”

Lefille: “¡Jill! ¡No seas irracional!”

Jillbert: “¡No es irracional! ¡Solo hazlo ya!”

Lefille: “J-Jill...”

 

Mientras Jill estaba armando un alboroto con una demanda irracional, Lefille dejó escapar una voz como si fuera a llorar y parecía bastante agotada. Fue bastante lamentable. Por otro lado, Liliana, que se escondía detrás de Suimei, la miró como si no fuera su problema en absoluto.

 

Clarissa: “Lefille está en problemas eh...”

 

Mientras lo hacía, pareció que Clarissa notó su presencia e inclinó la cabeza hacia un lado mientras la miraba.

 

Clarissa: “¿Ara? Esa persona es...”

Suimei: “Ah, umm, ella es ...”

 

Suimei no pudo encontrar algo inteligente para decir de inmediato y no supo qué decir. Como ella también pasó un tiempo viviendo en el Imperio, tenía problemas para encontrar una excusa, pero inesperadamente, Clarissa ya parecía estar familiarizada con ella.

 

Clarissa: “Tú eres la hija del Coronel Rogue del ejército Imperial ¿verdad?”

 

Al ver que acertó, Liliana abrió mucho el ojo.

 

Liliana: “¿Me conoces?”

Clarissa: “Tu padre siempre venía a orar por ti con una mirada seria, así que estoy al tanto de ti”.

Liliana: “¿El coronel...?”

 

Parecía que Liliana tampoco sabía acerca de sus oraciones. Ahora que Suimei lo pensaba, cuando fue a la iglesia en el Imperio con Lefille por primera vez, recordó haber visto a la figura de Rogue allí. Así que ella probablemente sabía de esa relación, pero-

 

Parecía que Jillbert también sabía sobre Liliana y el incidente. Al ver que Liliana estaba preocupada por lo que estaba pasando, habló con ella con consideración.

 

Jillbert: “Aah, cómo lo digo, ese incidente fue una desgracia, eh”.

Liliana: “No.…”

Jillbert: “Yo también viví en el Imperio después de todo. Si puedo ser de alguna ayuda, simplemente pregúntame con franqueza.”

Liliana: “... Muchas gracias.”

 

Quizás Jillbert simpatizaba con ella. Después de palmear su hombro, Liliana mostró su gratitud con una ligera reverencia. Después de que el intercambio algo torpe terminó, Jillbert miró a Suimei.

 

Jillbert: “¿Así que? ¿Por qué están ustedes en la Alianza?”

Suimei: “Estamos haciendo algo de turismo. Ya que los incidentes se calmaron, terminamos saliendo a relajarnos.”

Jillbert: “¿Heeh? Es admirable que esa propuesta provenga de ti.”

Suimei: “Tu, cada vez que hablas ...”

 

Jillbert alzó la comisura de su boca como si estuviera tomando a la ligera a Suimei, y él le devolvió esa mirada con irritación cuando su frente se crispó. Estaba pensando que esta mujer tenía una lengua bastante bífida con todo lo que decía. Lefille luego se unió a la conversación.

 

Lefille: “¿Por qué la hermana y Jill están aquí en la Alianza?”

Clarissa: “Tenemos trabajo además de que hacemos turismo”.

Jillbert: “Yo y Clara hemos sido cercanas desde hace un tiempo. Tengo conocidos enanos en el distrito de las tiendas de armas, así que terminamos haciendo algunas rondas para saludarlos.”

Clarissa: “Tengo que hacer una inspección de las Iglesias de Salvación en la Alianza, así que ya que nuestras circunstancias coincidieron, vinimos a visitar Miazen juntas”.

Lefille: “Ya veo...”

 

Al escuchar su explicación, Lefille dejó escapar un suspiro de admiración. Después de un parloteo en el camino, ellas dos se separaron del grupo de Suimei y se dirigieron hacia el norte. Al verlos alejarse mientras se alejaban en la noche, Suimei mostró una expresión de sorpresa a los demás.

 

Suimei: “Bueno... Esa fue una extraña coincidencia, ¿eh?”

Felmenia: “Ciertamente. Se podría pensar que estábamos predestinados a encontrarnos con ellas dos en Miazen.”

 

Felmenia asintió a la declaración de Suimei. Mientras lo hacía, Lefille alzó la vista hacia el cielo oriental que comenzó a oscurecerse.

 

Lefille: “También deberíamos regresar. Ya anocheció.”

Liliana: “Cierto.”

 

Justo después de la respuesta de Liliana, Suimei y los demás corrieron de regreso a la posada antes de que todo estuviera oscuro.

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